Reseña: SAMSARA BLUES EXPERIMENT.- ‘Rock hard in concert’

Desde que en mi época adolescente coleccionaba discos, y ya había completado la discografía oficial de alguna de mis bandas favoritas de los primeros, siempre fue para mí una enorme sorpresa la publicación de material inédito de ellas. Ya fuera en formas de ‘demos’ grabaciones alternativas o versiones nunca publicadas, así como álbumes en directo, nunca puede resistirme a tener esos nuevos álbumes de esas bandas que amaba. En esta ocasión me sucede absolutamente lo mismo, tanto con este nuevo álbum en directo, como la reciente publicación de DEMOS & RARITIES’ (reseña aquí) de hace unos meses.  Pero con SAMSARA BLUES EXPERIMENT la cuestión es más profunda. Ellos fueron una de las bandas que me introdujeron en los sonidos Stoner y en la psicodelia pesada del siglo XXI. Un punto de inflexión en mi forma de ver la nueva música, que me trajo hasta aquí, pero esa es una larga historia….. Lo cierto es que a pesar de mi amor por ellos, nunca tuve la oportunidad de ver en directo a SAMSARA BLUES EXPERIMENT en sus primeros años, en aquellos años en los que unos jóvenes irreverentes llenos de frescura y energía, ponían patas arriba los escenarios de media Europa. Pero si que me quité esa espina durante la última gira de la banda estando presente en dos de sus concierto en Alemania y Portugal, gira, en la que fue grabado este álbum. Dos conciertos diferentes, pero fantásticos. La sensación que me transmitieron SAMSARA BLUES EXPERIMENT fue espeluznante.  Eran la banda que me había enamorado, pero una versión mucho más pesada y potente de lo que me había podido imaginarme al escuchar sus discos. Esa misma sensación he tenido al escuchar este nuevo en directo de los alemanes.   Porque este nuevo álbum es todo un resumen a su más gloriosa discografía. Un trance en el que la psicodelia pesada nos lleva por frondosos bosques en los que la mística aparece, y a la vez es una bacanal acida con deflagraciones de esos riffs pesados que les inspiraron en su juventud. Un documento único que resume una discografía y una seña de identidad de una banda especial, una banda que toca lo que muchas otras bandas, pero que consigue ser nítidamente identificable, única. ‘ROCK HARD IN CONCERT‘ es un regalo que cualquier fan de la banda sabrá apreciar, porque aquí hay mucho talento y un sinfín de sensaciones escondidas en unos surcos en los que el rock no se pone fronteras.

‘ROCK HARD IN CONCERT‘ fue grabado en vivo sin sobregrabaciones ni post-edición y está disponible vía World in Sound

SAMSARA BLUES EXPERIMENT: Christian Peters (voces, guitarra, sintetizadores), Hans Eiselt (bajo y coros), Thomas Vedder (batería)

El concierto abre con un par de canciones de su exitoso álbum ‘LONG DISTANCE TRIP’ de 2010, trabajo que se lleva el mayor protagonismo del álbum y a la vez es uno de los mas destacados de su discografía. La psicotrópica ‘Singata Mystic Queen’ en la que SBE nos sumerge en un viaje por esas psicotrópicas atmosferas heavy psych que les auparon a la fama. Con solos interminables y una contundencia rítmica arrolladora, el corte describe el sonido característico de la banda.

A continuación ‘For the lost souls’ se empapa de sintetizadores entre un cadencioso ritmo que crea la atmosfera misteriosa en la que se adentrará la banda. Grandes momentos psico-progresivos con un sonido grueso que nos noquea entre pasajes narcóticos. Una intensidad máxima en un viaje a una dimensión sensorial a través de sonidos que expanden la mente. La esencia de la banda con

Avanzando en el tiempo y retomando su álbum de 2011 REVELATION & MYSTERY’, Hangin’ On The Wire’ combina gran parte de los elementos de la banda. Pasajes vocales de inspiración 70’s con un cierto tono progresivo, golpes de riffs monolíticos que sacan a la luz sus genes Stoner-doom, y esa psicodelia abrasiva que impregna todo con su acidez. El corte te arrasa sin dejar títere con cabeza.

‘Vipassana’, la canción del álbum de 2017 ONE WITH THE UNIVERSE’ sirve de bálsamo tras el frenesí del corte anterior. Los bellos pasajes psicodélicos de la guitarra de Chris se rebozan en mágicos momentos psicodélicos. Poco a poco todo se intensifica con pasajes realmente aturdidores en un nuevo frenesí psicotrópico. Toda una montaña rusa de emociones que desembocan en lentos riffs de vocación psycho-doom en otro final apoteósico.

La colorista y exótica ‘Massive pasive’ nos desempolva otra de las características de la banda en una interpretación en la que la improvisación aparece por momentos. Contundente, poderosa en su momentos mas pesados, pero mágica y ensoñadora en sus pasajes más melódicos de la etapa final de la banda.

Con ‘One With The Universe’ desarrollan esa psicodelia trascendental de tonos cósmicos que supone otro lado mas de SBE. Meditativos e hipnóticos la combinación de guitarra y sintetizadores nos sitúa en un mundo sensorial en el que todo sucede con calma, pero con firmeza. Un nuevo trance sonoro con unas entrañas robustas y con momentos en los que todo se vuelve alocado y psicotrópico en los que la banda se deja llevar por pasajes improvisados que finalmente aportan solidez a la pista.

De su último álbum ‘END OF FOREVER’ rescatan la canción que da nombre al álbum.  El perfecto reflejo de la evolución de una banda que no debería haberse bajado de los escenarios por momentos como este. Con una ejecución en la que todo se torna pesado como el plomo, los pasajes místicos aparecen en una pista cruda y pesada.

Como broche final, los quince minutos de ‘Center of the sun’ nos invitan a escucharlos con intensidad, dejándonos impregnar por ese sin fin de sensaciones que SAMSARA BLUES EXPERIMENT sabe transmitir en cada una de sus composiciones. Probablemente una de sus canciones más alabadas y una de las que cada uno de sus fans llevan en su corazón. ¿Se podía terminar de mejor manera?. La psicodelia pesada del siglo XXI en su máxima expresión a través de una banda que ha sabido hacerse con un lugar de honor a lo largo de la escena, y que ahora nos presenta su ¿ultimo legado? Al menos eso es que lo la banda comenta, que este álbum es la última de las grabaciones que permanecían escondidas y que ahora, afortunadamente ven la luz. Confiemos que en el algún rincón polvoriento, puedan aparecer más grabaciones de la banda, sus fans, entre los que me incluyo, se lo agradeceremos.

Samsara Blues Experiment
World in Sound

Reseña: GRAVEYARD.- ‘6’

Tras cinco años de espera y varios retrasos respecto a la fecha inicialmente anunciada, finalmente ve la luz el sexto álbum de GRAVEYARD. Con un escueto ‘6’ como nombre, los suecos nos muestran su lado más contemplativo y dinámico (como nos comentaba su bajista en la entrevista que le hicimos hace meses lee la entrevista aquí) en un álbum que suena a GRAVEYARD tal y como los hemos conocido, pero en el que encontramos también nuevos caminos en su sonido. Necesitados de tomar aire fresco en su creatividad, los suecos nos ofrecen su lado más pausado. Una versión que aflora con elegancia en magníficas canciones psicodélicas que no reniegan del blues ni del hard-rock más salvaje. Un sonido 70’s que se enriquece con un tono que por momentos se torna progresivo y que nunca pasa el umbral. Teniendo en cuenta que estas canciones fueron compuestas en el periodo pandémico, la oscuridad aparece en ellas como tantas veces hemos visto en otros álbumes en los últimos tiempos. Canciones más introspectivas que nos ponen la pausa con unos arreglos acertados. En ‘6’ encontramos momentos cercanos a THE DOORS más chamánicos, a los STEPPENWOLF más divertidos, pero también a los FLEETWOOD MAC de la primera época, incluso con guiños a los blues dylanianos, pero, sobre todo, encontramos a los GRAVEYARD más inspirados desde hace años. Con una producción impecable, ‘6’ seguramente recibirá opiniones encontradas. Por un lado, fans más fervientes que esperaban encontrar a los GRAVEYARD más ácidos y ruidosos, y entre los que veamos esta nueva entrega como un giro en el camino de la banda para ensanchar su horizonte por territorios no explorados suficientemente antes. Un giro que se me antoja premeditado y que no es obra de la casualidad, sino más bien de un estado de ánimo y de una madurez que siempre invita a descubrir nuevas rutas. Con Joakin ofreciendo dos registros vocales diferentes, y acompañado por sutiles coros y melodías, cada canción nos regala pinceladas de intensidad en esta plácida y persistente calma general. Canciones en forma de baladas con las que logran transmitir un sinfín de sentimientos, y en las que no se olvidan de despertarnos de ese mágico sueño con las embestidas de garra que les ha caracterizado a lo largo de su carrera. Podemos concluir que ‘6’ es un disco con un sonido nuevo, pero también es un disco que contiene la esencia de GRAVEYARD, y eso es mucho. Seguramente la monotonía les haya empujado a hacer un disco diferente a los que nos tienen acostumbrados, pero el resultado de su gran inspiración a la hora de componer canciones, es sencillamente brillante. Pero lo mejor es que des al ‘play’, disfrutes de sus fantásticas canciones, y decidas por ti mismo.

‘6’ está disponible vía Nuclear Blast.

Con calmados sonidos psico-progresivos ‘Godnatt’ nos introduce en esta nueva entrega de la banda sueca. Una canción que sirve para medir la intensidad de un álbum en el que los estruendoso no es tan importante. La canción es una pseudo-balada en la que los acordes aparecen con tenidos creando una atmósfera cálida y acogedora con un cierto tono intimista.

De inmediato y sin tiempo para reponernos del plácido viaje del corte anterior, ‘Twice’ borbotea entre riffs punzantes de puro hard-rock 70’s. Con una vibra muy STEPPENWOLF, el corte nos devuelve a los GRAVEYARD más ‘retro’. Una pista rebosante de garra y en la que la banda muestra sus verdaderos orígenes. Sin duda un impactante corte con el que te será difícil no mover tu cuerpo al son de esos vibrantes ritmos.

Retomando las misteriosas atmósferas psicodélicas ‘I Follow You’ emerge lentamente con una introducción en la voz parece recitar más que cantar. Solo necesitan unos instantes para hacer eclosionar la canción por esa senda vintage en la que el blues aflora en unas estrofas impregnadas en humo cannabico. Rabioso y poderoso, el tema mantiene el ritmo cadente, y sobre este, eleva su intensidad por un territorio más angosto y turbio. Un camino ondulante que la banda transita con solvencia haciendo que las transiciones fluyan sin que nos demos cuenta del cambio de escenario.

‘Breathe In Breathe Out’ vuelve a bajar la intensidad para desarrollarse en un apacible entorno.  Una de las canciones más destacables del álbum, sino la mejor, y en la que la cálida voz de Joakin se acompaña de unos coros femeninos que aportan más dulzura a una hermosa canción. Sin salirse de la atmósfera psicodélica, los elegantes pasajes de guitarra se complementan con un ritmo suave y cálido que sirve de bálsamo para el oyente. Seguramente estemos ante los GRAVEYARD mas brillantes desde hace años con una apuesta en la que la pesadez no es tan importante.

Con un nombre como ‘Sad Song’ puedes intuir el contenido de sus surcos. Pasajes vintage con un tono de cuentos del pasado se entrelazan con un sonido blusero casi dylaniano. Hermosas y plácidas melodías que nos acarician proporcionándonos un gratificante entorno para la relajación y el disfrute de sus suaves melodías.

Con un registro vocal más agudo que el mostrado en los cortes anteriores, ‘Just A Drop’ sube las revoluciones con desgarradores pasajes, y unos ritmos más elevados. Insertando solos ácidos con sabor a blues, la pista transita por una senda vintage impulsada por una potente línea de bajo y una composición bien elaborada.

‘Bright Lights’ retoma la pausa predominante en ‘6’ tras la explosión de la canción anterior. Con una susurrante batería y una suave neblina, los suecos ejecutan una canción llena de sentimiento. Nuevamente se perciben pasajes progresivos tocados con la pausa necesaria para que cada nota llegue a nuestra alma.

Anteponiendo la elegancia y los arreglos a la fuerza ‘No Way Out’ es otra canción con sabor a blues en la que los sonidos retro aparecen en corte evolutivo. Con una vibra que me recuerda por momentos al primer Joe Cocker el blues-rock vintage se manifiesta con elegancia y garra al mismo tiempo. Coros sutiles complementan una canción que va de menos a más, pero que nunca pasa la raya.

En un tono más ortodoxo y con ecos de Peter Green, ‘Rampant Fields’ es un blues a la vieja usanza. Sentimiento y pausa con un ritmo sencillo en una ejecución suave solo alterada por algún momento en el que la guitarra se torna diabólica y la voz eleva su tono. Pero eso es el blues, ritmo cadente, y contoneos en distintas direcciones, desde la más abrasiva y desgarradora a la más dulce y profunda. Una canción para escuchar con la luz tenue en la que no falta algún detalle psych. 

Graveyard 

Nuclear Blast

Reseña: BLOOD CEREMONY.- ‘The old ways remain’

Manteniéndose fieles a su pasado y tras siete años de sequía, los canadienses BLOOD CEREMONY regresan a lo grande con un álbum soberbio, con el que expanden su sonido en nuevas direcciones, y a la vez su leyenda. Ha pasado demasiado tiempo sin música nueva de la banda, pero ahora nos compensan, ¡y de qué manera! Porque ‘THE OLD WAYS REMAIN’ es un álbum sin fisuras, con fantásticas melodías, canciones pesadas, guiños folk, mágicas atmósferas, elementos progresivos y con la esencia de la banda brillando en todo su esplendor. Que duda cabe que sus fans desearían un regreso así, y ahora, solo queda caer rendido a sus pies y dar las gracias por esta maravilla sonora. El álbum se inspira en el concepto de espíritus pasados ​​que acechan el presente, lo que está magistralmente encerrado en su música, con unas canciones que vivirán en tu carne y huesos en los años venideros. A medida que su destreza en la composición de canciones crece y su música adquiere colores más profundos y brillantes en respuesta, el cuarteto está perfectamente preparado para renovar su relación especial con los nostálgicos adoradores de los riffs en todas partes. Con la llegada de la primavera, las viejas costumbres lanzarán su hechizo de nuevo. En este nuevo álbum, BLOOD CEREMONY consiguen que sus canciones atrapen al oyente, ya que son de todo, menos aburridas. En cada pista puedes encontrar una narrativa versátil, que siempre hace que las piezas encajen, haciendo que cada giro, cada cambio estilístico, resulte fluido y cautivador. Diversas, hipnóticas y eminentemente maravillosas, con una mezcla sonora de pesadez y alucinación, sus canciones toman el vuelo llevando el sonido de los canadienses a un nuevo territorio, al mismo tiempo que honran el espíritu atávico que los ha llevado a tales triunfos en el pasado. ‘THE OLD WAYS REMAIN’ es un álbum para aquellos que aman las grandes canciones, los grandes riffs y las historias crípticas de los límites exteriores.

‘THE OLD WAYS REMAIN’ está disponible vía Rise Above Records.

BLOOD CEREMONY son: Alia O’Brien (voz, fluta, órgano), Sean Kennedy (guitarra), Lucas Gadke  (bajo) y Michael Carrillo (batería)

Con una entrada ceremonial, los primeros riffs de ‘The Hellfire Club’ parecen devolver a un pasado glorioso. La seductora voz y un tempo contenido pero sólido van desgranando las entrañas de una canción que lleva el sello de la banda. La atmósfera retro recrea ensoñadores pasajes en los que el rock ocultista muestra su lado mas sensual. Mágicos pasajes de flauta, una atmósfera oscura y cautivadores riffs, son argumentos suficientes para caer rendido a sus pies.

Emulando a las bandas hard-progresivas de los 70’s ‘Ipsissimus’ se desarrolla en una atmósfera mas propia de otros tiempos. Con una cuidada melodía, la canción desprende elementos diferenciadores de un trabajo bien hecho. Cambios de ritmos que no entorpecen la trama, y una narrativa fluida equilibran la pesadez de la banda con su lado más aterciopelado. La pista evoluciona a un espacio más pesado y rockero con un ritmo trepidante y algunos solos asesinos.

‘Eugenie’ vuelve a soportarse en el sonido de la flauta en su apertura para crear una ecléctica canción con variadas influencias estilísticas. Con una armonía sencilla y repetitiva, los canadienses van coloreando la pista con gotas de blues, estribillos melancólicos y un ritmo luminoso que les aparta por momentos de sus tonos ocultistas. Un cierto exotismo se incrusta en bellos pasajes de guitarra manteniendo el magnetismo de una pista sosegada pero que no te da pausa. La entrada del órgano hace que la canción mute a un espacio vintage, en el que los ritmos calientes y los vientos nos sumen en un cautivador corte retro. El tema resume la facilidad de la banda para modular sus canciones.

Instalados en esos escenarios vintage que tan bien saben crear, ‘Lolly Willows’ mira al hard-progresivo de los 70’s con una mirada creativa. Con una melodía pegadiza la canción avanza custodiada por una potente base rítmica y numerosas cabriolas que hace que su escucha sea divertida y fluida.

En un tono más poppie y florido,  ‘Powers of Darkness’ desprende un néctar almibarado mas propio de los 60’s o 70’s. Suave, con coros celestiales y una voz apacible y seductora, la canción no ofrece una instrumentación enrevesada, pero siempre con su punto pesado. No hay que confundir lo suave con lo ñoño, y aquí encontramos el ejemplo perfecto, ya que la guitarra no falta a su cita para ofrecernos su particular néctar en forma de solo afilado.

En un tono más rockero ‘The Bonfires at Belloc Coombe’ recrea pasajes de puro rock 70’s. Siempre con la cautivadora voz de Alia, poniendo el contrapunto a la contundencia de sus riffs, y consiguiendo el equilibrio y ese poder cautivador que imprimen a cada pista. Dando un giro en su segunda mitad, el corte desciende a un espacio más psicodélico por momentos. Un breve espejismo, ya que la flauta y un ritmo trepidante nos devuelven a un aquelarre de hard-prog de clara inspiración 70’s.

‘Widdershins’ se empapa de acidez para crear un sonido más dinámico e incisivo. Con pasajes proto-doom a los que se une la flauta, los canadiense construyen una pista pesada, oscura y mágica a partes iguales.

Retomando las melodías aterciopeladas ‘Hecate’ es una pista con sabor a miel en el que la psicodelia pop de los 60’s se refleja con acierto. Una pista vintage, en la que la banda deja de lado su sonido más reconocible. Toda una paradoja que una banda como ellos, compongan canciones así, y estas resulten auténticas y fascinantes. A buen seguro, será una sorpresa par a muchos de sus seguidores.

Dejándose llevar por el folk progresivo ‘Mossy Wood’ aporta aromas rurales con un dulce sonido de flauta. Siempre con la cautivadora voz como abanderada, la canción combina mágicos pasajes de flauta con una estructura más rock. Por momentos enigmática, la pista se balancea en un espacio ocultista

Song of the Morrow’ pone el epílogo a este maravilloso álbum con suaves coros y dulces melodías que conjugan los elementos usados en el resto de las canciones. Mirando a la West-coast, el tema se contiene por momentos, dejando que su armonía mute suavemente entre pasajes psicodélicos golpes pesados y una estética cambiante.

Blood Ceremony

Rise Above Records 

Reseña: GIÖBIA.- ‘Acid disorder’

Los italianos GIÖBIA a estas alturas son ya unos veteranos en la escena psicodelia contemporánea. No en vano llevan más de una década publicando maravillosos álbumes que conjugan el legado de la psicodelia más almibarada y espacial de los 60’s, con las tendencias de la nueva psicodelia del siglo XXI. En su sexto álbum ‘ACID DISORDER’ mantienen la evolución de su lisérgico sonido, con ocho pistas que llevarán al oyente a estados alterados de conciencia, encantado a sus fans por el lado lisérgico de la música que es a la vez familiar pero también sumamente innovador. Con esa sensación de que alguna de sus melodías resulta familiar, construyen su particular puente entre el cosmos y la realidad cotidiana. Un viaje volátil  en el que las melodías ensoñadoras, flotan en el espacio sideral en un éxodo hacia nuevas dimensiones inexploradas reconfirmando el gusto puramente rockero de la banda y su inclinación por el encanto y el misterio de las bandas sonoras de ciencia ficción. Su fluida narrativa se adorna con atmósferas etéreas en las que los sintetizadores y las guitarra exhalan todo su poder psicotrópico con tono siempre futurista. Toda una paradoja que la base de su sonido se encuentre décadas atrás, y que el mismo mire siempre hacia el futuro con un espíritu innovador. Estamos ante un álbum cautivador, con momentos progresivos llenos de belleza, y  en el que podemos escuchar ciertas influencias de kraut-rock en línea AMON DUUL o ASH RA TEMPLE, así como referencias al legado de HAWKWIND, envueltas en un halo vintage más propio de films de Serie B. Si todavía no has entrado en el particular reino lisérgico del cuarteto italiano, ‘ACID DISORDER’ es un magnífico aliciente para hacerlo, una vez allí, te será difícil escapar de su particular agujero negro, ya que cada una de sus canciones, mantiene una narrativa fluida, en la que todo puede suceder.  

GIÖBIA son:

Bazu – Voz y guitarra,
Detrji – Bajo
Melissa – Sintetizadores y voz
Pietro – Batería

‘ACID DISORDER’ fue grabado en Elfo Studio en Piacenza, Italia, entre marzo y octubre de 2022. Diseñado y mezclado por Daniele Mandelli y Bazu, siendo masterizado por Giovanni Versari en La Maestà Studio. La obra de arte fue diseñada por Trevor Tipton, estando disponible a través de Heavy-psych Sounds Records.

‘Queen of wands’ inicia la exploración por insondables espacios cósmicos. Psicodelia futurista gravitando en el particular cosmos sonoro de los italianos. Teclados y sintetizadores atmosféricos, elementos progresivos y ritmos hipnóticos, van tejiendo la base de un corte espacial que navega con pausa por recónditos parajes siderales. Una misteriosa banda sonora de ciencia ficción con ecos sinfónicos describiendo el vacío   astral. Con una parte central más sosegada las vibraciones floydianas afloran con sutileza evocando a los grandes dinosaurios progresivos de mediados de los 70’s. melódico y suave, el corte parece susurrarnos en su transitar por esos insolubles entornos sonoros.

El ensoñador mundo de los italianos se nutre de celestiales voces en ‘The sweetest nightmare’. Creando una nebulosa y densa atmósfera las voces etéreas sobrevuelan entre la espesura de sus riffs pesados. Un tono de neo-psicodelia aparece en sus intrincados y variables desarrollos instrumentales. Un turbio corte con dos caras diferentes, ya que las dulces voces contrastan con la pesadez de algunos momentos de un corte en el que encontramos elementos progresivos.

En un tono más propio del rock espacial ortodoxo, ‘Equals energy’ contiene predominantes pasajes de sintetizadores entre golpes de riffs rugosos. Con voces que juegan con la robótica provocando un efecto hipnótico y ciertas pinceladas kraut, el corte mantiene el flujo cósmico en una atmosfera oscura y futurista. Los psiconautas italianos saben cómo manejar la nave para atravesar el espacio sideral en busca de nuevas rutas para su sonido.

Con una entrada aturdidora, los fuertes tambores de ‘Screaming souls’ crean un ambiente inquietante en la apertura de la pista. El flujo lisérgico se nutre de elementos futuristas en un paseo por la psicodelia del siglo XXI. Sustentado en sintetizadores y en un ritmo trepidante los efectos crean una espesa neblina que envuelve un corte magnético y vibrante. La difusa atmósfera mantiene las subidas y bajadas de intensidad en una tormentosa travesía sideral hacia el infinito. Empapado con aterciopeladas melodías casi shoegaze, la canción fluctúa sin perder nunca el rumbo en un avance que no tiene vuelta atrás.

Pocas cosas cambian en ‘Blood is gone’. Otra canción psico-espacial adornada con elementos lisérgicos y un aroma vintage que contrasta con su carácter innovador. Con una sucesión de giros y ornamentos la canción se nutre de meandros que colorean un sonido turbio y sumamente lisérgico. Manteniendo la tensión, riffs más rugosos aportan la fuerza a un corte con unas entrañas sólidas y devaneos que hacen mutar su intensidad. Nuevamente se vislumbra un cierto carácter progresivo acoplado a la nave nodriza de los italianos. Un gran trabajo compositivo en una canción con numerosos e interesantes elementos insertados en su melodía principal.

Circo gallattico’ resulta un nombre demasiado evidente para indicarnos el contenido de sus surcos. La aturdidora psicodelia espacial se impulsa por un flujo de ritmos hipnóticos entre efectos y sintetizadores. Con la maquinaria a pleno rendimiento GIÖBIA juega con los elementos cósmicos en otra canción que atraviesa estrellas y supernovas. Variados pasajes progresivos van moldeando las numerosas formas que el corte adopta en su desarrollo. Una experimentación que parece no tener límites y que acaba por construir un tema lleno de complejidad.

En un nuevo giro argumental ’In line’ explota los momentos más psicotrópicos del álbum con un sonido volátil en el que la guitarra y lis sintetizadores tejen una espiral psicodélica entre lánguidos pasajes vocales. Toda una barrera magnética que hace que el corte rebote en si mismo sin salir de la cúpula de sus hipnóticas vibraciones siderales. Con voces que se replican entre ecualizaciones, se mantiene un tono progresivo modificando el espíritu de la lisergia en la se impregnan sus surcos.

‘Acid disorder’ se desarrolla en un escenario más propio de bandas como DEAD MEADOW. Sus voces etéreas y los elementos de neo-psicodelia, transcurren en un plácido espacio de calma. La banda envuelve la canción con una cortina turbia y borrosa añadiendo un carácter más psicotrópico a la suavidad de sus acolchadas melodías vocales. Usando los teclados para emborronar el ambiente, los elementos espaciales se alternan con pasajes de rock más propios de una banda vintage. Es como si no quisieran renunciar al pasado, ni a seguir explorando nuevos caminos para desarrollar sus composiciones.  

GIÖBIA:
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HEAVY PSYCH SOUNDS:
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Reseña: SMOKEMASTER.- ‘Cosmic connector’

Desde que escuche sus primeras canciones, SMOKEMASTER me cautivaron por su forma de conjugar el legado de los 70’s con la psicodelia del siglo XXI. En las tres ocasiones que he disfrutado de su música en directo, he visto a una banda que crecía y crecía. Ahora, con la publicación de su segundo álbum ‘COSMIC CONNECTOR’, la banda parece asentarse en un sonido propio en el que encontramos numerosos ingredientes del rock, de la psicodelia y el blues de los 70’s y finales de los 60’s. Canciones suaves,  ricas en matices , que no dudan en explorar territorios psico-progresivos, ni tiene miedo de emprender travesías sonoras a través del espacio sideral. Porque estos chicos componen canciones que fácilmente conectan con el oyente. En ‘COSMIC CONNECTOR’ el quinteto de Colonia presenta 6 piezas inéditas con una gran diversidad estilística con cuidados detalles y arreglos. Probablemente esto es solo una forma de manifestar que la banda, a pesar de seguir buceando en las profundas aguas del rock de los 70’s, imprime a sus canciones un carácter más personal con el que consiguen un sonido distintivo. Con un espíritu de jam latente, cada composición nos ofrece un abanico de posibilidades sobre su propuesta psicodélica. Porque este segundo álbum incide en la formula que nos presentaron en su álbum debut, pero magnificada en un sonido lleno de encanto para cualquier amante de los sonidos vintage y de la psicodelia. Sin grandes canciones rockeras, SMOKEMASTER siguen bebiendo del legado de bandas como The Doors o Pink Floyd (por citar solo algunas) logran crear un álbum cautivador y lleno de magia. El álbum cuenta con la colaboración del maestro EROC, quien grabó el álbum, siendo mezclado por Leonard Vaessen (Circus Electric, Vug), con un resultado brillante y sumamente apetecible para el oyente.

SMOKEMASTER son: Jerome ‘Jay’ Holz’ (guitarra), Tobias ‘Tobmaster’ Schmidt (bajo y guitarra), Björnson Bear (guitarra y voz), Lukas Bönnschen (batería, y voces) y Tobias Tack (teclados y sintetizadores)

‘COSMIC CONNECTOR’ está disponible vía Tonzonen Records.

‘Cosmic connector’ se desarrolla entre vibraciones floydianas auspiciadas por unos incesantes efectos envolventes. La banda nos sume en un borroso trance lisérgico con elementos espaciales del que salen con hipnóticos pasajes psico-progresivos de vocación vintage. Con los teclados dirigiendo el corte a ese insondable entorno, la pista avanza con un ritmo cadente pero pausado, sobre el que se colorean pasajes de sintetizadores y sutiles guitarras.  Con un aroma mas propio de los 70’s construyen una canción instrumental que gravita sobre el legado de la kosmiche music. En su parte final, la pista despega en una exploración sideral de grandes dimensiones en la que SMOKEMASTER ponen la maquinaria máximas revoluciones.

Cambiando completamente el registro, ‘Rolling’ es una canción de puro alma vintage. Suaves voces, así como pinceladas doorsianas, se unen sobre una armonía sólida y colorista. El espíritu retro de los alemanes queda reflejado en una canción con sabor añejo y aterciopeladas melodías que nunca sobrepasan el nivel. Una sencilla pero agradable canción de fácil digestión para el oyente en la que el alma blues aflora con delicadeza imprimiendo una mayor fuerza al corte. En la pista también aparecen guitarras españolas herederas del legado de Al Andalus, y un inequívoco aroma a The Doors convirtiéndola en una bella canción psico-progresiva.

Los fuertes tambores iniciales de ‘Animal’, nos dejan claro que aquí las cosas se vuelven mas virulentas. El órgano vintage y constantes giros doorsianos en la narrativa vocal acercan el corte al corazón de los 70’s. Con una composición elaborada SMOKEMASTER consiguen ofrecernos una canción más propia de décadas pasadas, manteniendo ese espíritu vivo. Oscilante en su intensidad, la pista se toma sus parones y arrancadas como un reto con el que seguir con la mirada al frente. La canción nos ofrece magníficos solos de guitarra unidos a su cambiante instrumentación haciendo que todo resulte atractivo para el oyente.

En una oda a la paz y al verano del amor ‘War piece’ palpita lentamente entre suaves acordes de guitarra y una voz ensoñadora. “Tanta gente en el mundo sigue siendo tan negado a vivir en paz», explica el cantante Björnson Bear «y como somos músicos y no políticos, por supuesto que no podemos resolver los conflictos, pero creemos que la paz debe ser el primer paso”. Trascendentales melodías coloristas van tejiendo este hermoso tapiz sonoro en el que la psicodelia nos aporta un halo de esperanza. La cautivadora voz y una instrumentación contenía y suave van creando este cuadro sonoro coloreado con apacibles pasajes psicodélicos. Al mas puro estilo Jim Morrison, los pasajes recitados dotan de un tono chamánico a una canción llena de esperanza.

En un tono mas misterioso, una fuerte línea de bajo y unos tambores ceremoniales nos invitan a un trance chamánico en ‘Forest’. Vientos orientales y un entorno nebuloso expanden nuestra mente a un mundo de sensaciones. Las reminiscencias doorsianas se trasmutan en un corte psicodélico con una innegable alma vintage.  Pasajes recitados y una inquietante instrumentación, van construyendo un misterioso relato en el que los cantos devocionales afloran con tonos ceremoniales.  

‘American dreamt’ pone el broche de oro a un magnífico álbum con una composición cercana a los diez minutos en la que reflejan toda su maestría. Desde la apertura hipnótica y tripi, el corte se llena de luminosidad para transmitir buenas vibraciones al oyente. Elementos de psicodelia aromatizada, una vocación cósmica, y un absoluto respecto por la música de los 70’s, son las bases sobre las que se sustenta esta hermosa canción. El dinamismo rítmico, las melodías ensoñadoras, y la firmeza de sus riffs, son argumentos suficientes para caer rendidos ante esta pieza sonora de gran belleza. Rica en matices, la canción incorpora locuciones y un carácter hipnótico que hace que su psicodelia eclosione en una deflagración de luz y de color en la que caben diferentes referencias estilísticas con un resultado magistral.

Smokemaster

Tonzonen