Reseña: ELDER.- ‘Innate passage’

Desde su nacimiento, ELDER ha sido una banda que no se ha quedado estancada en su sonido, y su sexto álbum ‘INNATE PASAGE’ es el claro ejemplo de ello. Con un ampuloso pero reconfortante sonido, el cuarteto se pone al lado de bandas como MOTORPSYCHO para desarrollar sus canciones. Sinfónicas, psicodélicas, y con las dosis justas de pesadez, las canciones de su nuevo álbum parecen invitarnos a explorar un nuevo mundo, un entorno lleno de sensaciones. Complejos en su composición, pero a su vez sumamente magistrales, los seis temas de su nuevo álbum resultan sumamente gratificantes. Cinco largas canciones evocadoras del sonido de grandes bandas del pasado como YES o KING CRIMSON, pero también de los experimentales y ya citados MOTORPSYCHO, componen un trabajo sublime que eleva a ELDER a un estrato al alcance de pocas bandas.  ‘INNATE PASAGE’ es un álbum, que te llevará a sus surcos una y otra vez, y que en cada nueva escucha te va a ofrecer nuevos alicientes que, por sus complejas composiciones, no pudiste apreciar a la primera. Sin duda (y aunque sea un tópico), un álbum que se postula como firme candidato a álbum del año. Un álbum repleto de emociones que son transmitidas al oyente para proporcionarle un gratificante viaje lleno de alicientes. Porque ELDER son una banda innovadora, que compone majestuosas canciones con las que continúan su particular exploración del intrincado mundo del rock progresivo. Sus sonidos expansivos, las voces etéreas y la capacidad para tocar la nota justa en el momento justo. Una maquinaria bien engrasada capaz de sorprender a cualquiera, porque cada nuevo álbum del cuarteto, genera una gran expectación, y ganas de saber que se les habrá ocurrido esta vez. Necesitamos bandas como ELDER, bandas que no tengan miedo a experimentar y a abrir nuevos caminos estilísticos en su carrera. Los resultados están ahí, y el prestigio que tiene ELDER, no es obra de la casualidad, sino de un trabajo bien hecho y de un talento bien focalizado.

fundador Nick DiSalvo y las guitarras y teclas de Mike Risberg, el ahora establecidola batería de Georg Edert, que hizo su debut en Omens, y la calidez tonal del bajista Jack Donovan.

“Este disco canaliza el mundo surrealista en el que vivimos desde un punto de vista fantástico, no super-literalmente, y cómo nosotros, como humanos, procesamos eso; cada uno en su propio paso por el tiempo y el espacio y cualquier versión de la realidad que elija para sí mismo. La frase ‘Pasaje Innato’ me apareció al escribir el disco. El paso y la transición son necesarios en la condición humana y este proceso nos es intrínseco. Todo el crecimiento y la introspección que atravesamos en los últimos años me lo hicieron más evidente que cualquier otra experiencia en la vida hasta ahora”. –Nick DiSalvo

INNATE PASSAGE’ está disponible en Europa a través de Stickman Records y en América del Norte en Armageddon Shop.

‘Catastasis’ nos conquista desde sus primeros acordes mostrando un gran magnetismo en su propuesta psicodélica. Con un grueso sonido ELDER nos sume en un trance sensorial en el que todos los elementos parecen encajar a la perfección. Mostrando un mundo onírico sus bellas melodías exploran un escenario psico-progresivo en el que los ecos del rock de los 70’s se adornan con pinceladas cercanas al post-rock. La etérea voz a caballo entre el legado de Yes y la complejidad de King Crimson parecen mestizarse con un fascinante resultado. Cadente por momentos, la canción se toma su tiempo para eclosionar. Envuelta en un sinfonismo monumental. Nos susurra entre complejos desarrollos que mutan constantemente sin perder el hilo argumental.  El tema mantiene una atmósfera de melancolía sin renegar de buscar nuevas vías en las que los desarrollos progresivos enriquecen su particular psicodelia. Todo un arco iris multicolor de sensaciones para fascinar al oyente con un sonido, que, a pesar de tener muchos elementos del pasado, se muestra completamente innovador.

Con una atmósfera ensoñadora y con cierto tono espacial ‘Endless return’ explora un gratificante entorno sensorial. Hipnótica por momentos y sin mostrarnos el camino, la canción contiene momentos de suavidad adornados con bellos pasajes instrumentales y una voz sumamente cautivadora. Un poderoso bajo y unas guitarras hermosas van tejiendo un intricado matiz sonoro con el que ELDER atrapa al oyente. Constantes giros en la trama entre guitarras que se superponen y un poderoso bajo, nos van dirigiendo a un escenario hermosa y fascinante a la vez. Si, esto es rock progresivo, pero un rock progresivo del siglo XXI, que no se ciñe a ningún molde, aunque las influencias son palpables. Es inevitable para mí, recordar a MOTORPSYCHO, cuando escucho el nuevo sonido de ELDER.

 ‘Coalescence’ mantiene este tono gris de las canciones precedentes. Cocinado a fuego lento, poco a poco va exhumando olores y fragancias que te conquistarán. Fornido en su base rítmica, la banda equilibra sus desarrollos instrumentales con hermosas melodías con las que cautivarnos. Sin duda, otro corte de rock progresivo de muchos quilates en el que la psicodelia es incrustada con mesura y elegancia. Sus efectos atmosféricos y sus aromatizados pasajes lisérgicos, acaban por situarnos en un espacio balsámico y reconfortante que agradecerán nuestros sentidos. Situados en nuevo Jardín del Edén, la etérea voz de DiSalvo nos devuelve a la vida perfumándonos con agradables fragancias. Un hermoso espacio, que solo aporta agradables sensaciones a pesar de su complejidad compositiva. La canción evoluciona intensificando su pesadez sin renunciar a lo etéreo de su propuesta. Complejo pero rebosante de belleza el corte combina momentos aturdidores con pasajes ensoñadores en un ejercicio compositivo magistral.

En ‘Mergedin dreams-ne plus ultra’, ELDER opta por la delicadeza, para desarrollar una canción psico-progresiva que parece compuesta en un espacio celestial.  Magnética en su apertura, su larga duración permite una exploración infinita de vibraciones. Con majestuosos desarrollos que se acercan a postulados post-rock, la banda ofrece brillantes pasajes de guitarra que ondulan livianamente dejando espacio a su riffs más poderosos y pesados. Con un sonido estratificado en dos niveles la banda crea dos canciones en una. O muchas canciones en una sola, porque las ampulosidades de sus armonías me impiden determinar exactamente en qué escenario se encuentran. Son tantos los giros y meandros de este caudaloso rio sonoro que su descripción resulta sumamente compleja. Sin duda, una buena escucha suplirá la ausencia de recurso para poder transmitir al lector todo su potencial. Un sonido de bajo perturbador en ese segundo plano que todo abarca, un ritmo fuerte y dinámico, y los constantes escarceos de su dupla de guitarras, son un argumento suficiente para caer rendido a esta monstruosidad compositiva.

Poniendo el broche al este magistral álbum, ‘The purpose’ borbotea entre pasajes psicodélicos bajo suaves tonos que nos masajean proporcionando una agradable sensación. Sus reconfortantes desarrollos, cambian levemente su aspecto para llevarnos a un espacio etéreo haciéndonos flotar entre sus melodías. Reminiscencias de Yes para acariciarnos con suavidad con hermosas armonías vocales. En esta ocasión ELDER parecen optar por la sencillez con una música delicada y completamente hermosa en la canción más algodonada de todo el álbum. El carácter progresivo omnipresente, se manifiesta aquí, mostrando su lado más amable y apacible. Esto no impide que el corte oscile, elevándose puntualmente sin perder su verdadero espíritu. Una canción con una belleza superlativa que parece sumergirse en la melancolía.

Elder

Stickman Records

Armageddon Shop

Reseña: VITSKÄR SÜDEN.- ‘The Faceless King’

“THE FACELESSS KING’ es un álbum conceptual e inmersivo, que hace que podamos mirar a nuestro interior con sus magníficas y épicas canciones. Siguiendo una narrativa fluida, la psicodelia se emparenta con las vibraciones hard-progresivas de los 70’s, en una evolución maravillosa hacia el futuro. Porque el álbum no suena añejo, ni pretende reproducir sonidos del pasado, sino que los toma como referente, para evolucionar en su propio relato. Un cuento épico en el que todo tiene sentido y en el que la banda crea canciones monumentales llenas de fascinantes matices. Si a eso unes una fantástica composición y ejecución, el resultado es un álbum que bien podríamos definir como ‘obra maestra’ del hard psico-progresivo contemporáneo. Desarrollándose en fantásticas atmósferas de oscuridad, cada canción consigue hacer partícipe al oyente de su propuesta, con una fluidez asombrosa.  Estamos ante un álbum descomunal, rebosante de calidad, que seguramente se convertirá en un referente para cualquier amante del heavy-progresivo del siglo XXI. Lleno de capas, matices y texturas, el nuevo álbum de la banda de Los Ángeles, consigue conjugar en siete canciones, todo lo que un buen amante el género necesita. Desarrollándose en oscuras e imponentes atmosferas en las que los elementos de fantasía juegan con destreza con elementos folk, psicodélicos y sobre todo, progresivos. Un camino este, que muchas bandas parecen estar tomando últimamente, pero que VITSKÄR SÜDEN ya nos mostraron en su maravilloso debut, de 2020. Un flujo constante impulsa cada canción, recorriendo espacios cósmicos, legendarios, en los que las guitarras complementan su fantástica base rítmica y se adornan con un sinfonismo que nace de unas fascinantes melodías vocales. Porque “THE FACELESSS KING’ lleva lo filarmónico en sus genes, pero también la fuerza, la ficción, el misterio y la oscuridad. Todo envuelto en un manto de psicotrópicos que te hará volar a un mundo mágico y sumamente fascinante. Un escenario presidido por un tono melancólico que resulta sumamente apetecible en este brillante relato. VITSKÄR SÜDEN explora los misteriosos límites del mundo del rock, encontrándose en la encrucijada de Pink Floyd, King Crimson, Wovenhand, Lord Vicar y Jaye.  ‘THE FACELESSS KING’ es el relato de un rey malévolo destronado y asesinado por sus súbditos, cuyos restos han sido adquiridos por un culto siniestro que intenta resucitarlo para sus propios y oscuros propósitos.

VITSKÄR SÜDEN son:
Martin Garner – Bajo/Voz
Julian Goldberger – Guitarra/Sintetizadores
Christopher Martin – Batería
TJ Webber – Guitarra

Producido por Vitskär Süden y Don Cento, mezclado por Don Cento en CenTones, Austin, TX. Masterizado por James Driscoll. Arte de portada de Samuel Araya. Grabado en la primavera de 2021 en Studio 64, Los Ángeles. THE FACELESSS KING’ está disponible vía Ripple Music.

‘The Way (Part I)’ sirve de prólogo a esta aventura épica en la que la fantasía aparece en cada canción. Atmosférico en su presentación, los elementos psicodélicos se van fusionando con unos genes heavy-prog para sumirnos en una narrativa ensoñadora. Voces profundas y números efectos crean una cortina sonora que de inmediato nos atrapa. Con numerosos efectos espaciales nacidos de los sintetizadores consiguen crear un mundo paralelo.

Como continuación del tema anterior, ‘The Way (Part II)’ desarrolla este épico relato con elementos del rock progresivo de antaño. Sin renunciar a la psicodelia, sino todo lo contrario, las voces etéreas vas susurrándonos en un ambiente turbio y psicotrópico. Elementos pesados se van insertando con sutileza para crear un corte faraónico lleno de épica. Una canción oscura y perturbadora que acaba por sumir al oyente en un trance sonoro de descomunales dimensiones.

Sin salirse del guion, y continuando con el fantástico relato, ‘Archdiocese Of Worms’ a través de una poderosa y magnética línea de bajo nos golpe de forma aturdidora. Con capas de sonido que se superponen unas a otras, la banda crea otra canción monumental en la que los elementos hard-progresivos se combinan con brillantes guitarras que tiende a la psicodelia pesada. El resultado es otra canción en la que el legado de los grandes dinosaurios de del hard-progresivo de los 70’s parecen unirse a la batalla.

En un espacio más melancólico, la magistral ‘Voices From Beyond The Wall’ pone la pausa con unas conmovedoras voces y una instrumentación ejecutada lentamente, pero en la que cada acorde logra transmitir sensaciones al oyente. Hermosos desarrollos de guitarra son arropados por una exuberante y acogedora instrumentación creando una canción llena de sentimiento. Wow, ¡¡¡esto es sencillamente genial!! Sin duda, en mi opinión la mejor canción de un álbum rebosante de belleza y buenas canciones.

‘Shepherds On The Roadside’ mantiene las intricadas estructuras instrumentales que soportan las fascinantes melodías vocales. Con una leve cortina psicodelia creada por efectos atmosféricos la oscuridad adquiere tonos melancólicos. Una tristeza hermosa que proporciona una sensación extraña. Misteriosa pero relajante, la canción cuenta con solos de guitarra insertados entre los golpes de esa magnética línea de bajo y un ritmo cadente. La conjunción de instrumentos perfectamente ensamblados logra crear otra canción épica en la que se conjugan grandes pasajes progresivos con un ambiente psicodélico entre ritmos pausados pero pesados a su vez. Un equilibrio que hace que el corte, vuelva a atraparme, como lo han hecho las canciones precedentes.  Nuevamente, una canción épica y melancólica de la que poder disfrutar una y otra vez.

‘Bonedust And Dark’ parece tomar guitarras floydianas, para con su implacable ritmo crear un entorno aturdidor en el que la psicodelia se manifiesta con personalidad. Diseñando perfectamente cada nota, y cada riff, la banda construye un clima acogedor e inquietante a la vez. Es como si entrarás en un entorno hostil, pero manteniendo la calma, y la seguridad de que nada malo va a pasar. Acido y punzante, el corte golpea con fuerza la capacidad neuronal del oyente para atraparlo en su oscuro relato.

Con más ocho minutos, ‘The Broken Crown‘ pone el epílogo de forma brillante a este monumental álbum. Sin salir de ese espacio oscuro y enigmático en el que la melancolía y los recuerdos del pasado parecen acecharnos, VITSKÄR SÜDEN, van cocinando a fuego lento otra hermosa canción. Con cierto tono cósmico, la canción se dota de elementos sinfónicos que miran a un entorno sideral. Aquí los sintetizadores crean un espacio, en el que se conjugan elementos progresivos con otros más coloristas, especialmente en la voz. Serpenteando, pero siempre en un continuo avance, el otre va explorando diferentes estados de ánimo con su intrincada y cambiante instrumentación. Un flujo constante que hace que todo se siente cohesionado, sin que nos demos cuenta de los cambios que la canción va teniendo en su desarrollo.

 

Vitskär Süden:
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Reseña: WHITE COVEN.- ‘White Coven’

La banda de Zaragoza nos trae un monumental artefacto sonoro de rock clásico, blues, soul y elementos progresivos evocador del verano del amor. WHITE COVEN no tiene complejos en ejecutar canciones de rock vintage llenas de vida. Con canciones delicadas, y con unos arreglos bien trabajados, el álbum es un arco iris de los mejores sonidos vintage que puedas escuchar en el siglo XXI. A la altura de bandas como BLUES PILLS o WUCAN, WHITE COVEN confirman que la calidad de su álbum debut ‘OVERSEAS’ (reseña aquí), no fue obra de la casualidad. Un serpenteante viaje al corazón de los 70’s a través de canciones con unos arreglos brillantes que definen su propio estilo y llenan de frescura las mismas. Todo un regalo para salir de la rutina y viajar a un pasado grandioso que hará las delicias de cualquier amante de los sonidos vintage.  Lleno de aromas y texturas, el álbum es toda una caja de sorpresas para el oyente, ya que los giros y requiebros que nos ofrece cada canción no están al alcance de cualquier banda.  Brillando con luz propia, su refinada y talentosa cantante Sara Lapiedra parece ser el faro que guía el barco de unos músicos, que saben cuál es su papel en cada momento. Esto hace que encontremos gloriosos momentos de hard-rock, de blues, de psicodelia, de funk, y de escuetos pasajes progresivos que acabarán por conquistarte. Sin ponerse límites, este collage de canciones vintage nos hace seguir creyendo en que todavía hoy, se sigue haciendo música de calidad. Este segundo álbum de WHITE COVEN está llamado a ocupar un lugar de honor dentro de los álbumes retro del año. WHITE COVEN, tocan las puertas del cielo pidiendo su sitio en el Olimpo de bandas retro, pero lo hacen desde la humildad y la honestidad, algo que sin duda debemos de valorar.

WHITE COVEN son: Sara Lapiedra (voces) Mario Gutierrez (guitarra rítmica y solista) Juan Cervera (guitarra rítmica y solista, voces de acompañamiento) R. David Bueicheku (guitarra rítmica y solista, coros y voces) Carlos Viejo (bajo) Daniel Penón (batería y percusión) y Josete Meléndez (órgano, teclados, piano).

Solamente hay que escuchar los primeros acordes de ‘Rambling rose’ para darnos cuenta de por dónde va su sonido. Sutiles armonías de blues retro con aroma a primeros 70’s evolucionan a un grandilocuente espacio retro en el que el órgano marco el tempo. La voz entonos soul-blues llena de color un corte con unas entrañas sólidas y multitud de arreglos. Un fantástico groovy hace que el corte serpentee por calzadas de blues ácido, pero también por cunetas de hard rock en un bucólico viaje a los sonidos del rock de siempre.

La seductora ‘Brown eyed lady’ se recrea en momentos de elegante blues-soul, mostrando el lado más elegante y suave de la banda. Sentimientos profundos con momentos de rabia e intensidad traídos por unas guitarras afiladas que colorean una canción pausada, delicada pero llena de fuerza. El tema combina poderosos riffs con fascinantes pasajes de blues rebosantes de sentimientos con algunos ornamentos mas propios del jazz, lo que nos da muestra de la gran calidad que contiene cada una de las canciones del álbum.

Instalados en las atmósferas florales, ‘Orpheus’, desde la calma se asoma al mundo recordando momentos west-coast con un tono elegante y cautivador. Los más de diez minutos de duración permiten que sean muchos los matices de este corte en el que se incrustan ornamentos psicodélicos bajo una lírica delicada que muta haciendo que el tema cambie su fisonomía pasando por distintos estados de ánimo en un recorrido por los más variados estilos del rock de los 70’s. Flanqueando territorios cercanos al rock progresivo, los ecos sureños aportan una luminosidad a una canción con acento melancólico. Aquí la banda se deja llevar por intricados desarrollos instrumentales que evolucionan en un serpenteante viaje al corazón de los 70’s.Sin duda, la canción más elaborada de todo el álbum parece reflejar las amplias inquietudes estilísticas de esta maravillosa banda vintage.

Subiendo la intensidad ‘Inglorious diva’ se desarrolla entre vibrantes pasajes de heavy-blues con voces que tienden a impregnarse de esencias soul sobre una fornida instrumentación. Aderezando la canción con coros y estribillos pegadizos, WHITE COVEN parecen emular a BLUES PILLS mostrando su faceta más ácida y pesada. Un espiral que te atrapa en sus fauces en la que lo falta el gancho del sonido del órgano uniéndose en el momento justo a esta fiesta vintage.

Lleno de vitalidad ‘Summer groove’ se desarrolla en una colorista atmósfera de rock clásico. Ecos del verano del Amor se fusionan con pasajes de rock honesto y sin artificios. Voces blues y soul complementan un corte sencillo pero efectivo en el que también encontramos elementos sureños. Toda una invitación al baile.

‘Too late’ golpea con fuertes tambores y riffs contundentes, mostrando que la banda se maneja también a la perfección en canciones más pesadas. Desgarradores pasajes vocales se complementan con una orgía sónica que se balancea con desparpajo. Revitalizante, el tema de despierta del letargo con una fuerza inusual que destaca sobre el resto de las canciones sin perder su aroma retro. Hard rock salvaje con tonos blues lleno de gancho.

Si le faltaba algo a este maravilloso collage, ‘Jungle trip of the Seventh Samba’s seed’ se pasea por bosques psicodélicos. Su humeante atmósfera serpentea por el blues cálido y seductor en un sinfín de arreglos que van haciendo mutar su fisonomía sin perder su esencia. Su cautivador es adornado con suaves pasajes rebosantes de sensibilidad. Un corte elaborado que refleja a la perfección que estos chicos no se ponen ningún límite a su creatividad. La canción conjuga todos los estilos e influencias que tiene la banda zaragozana.

White Coven

Reseña: RUBY THE HATCHET.- ‘Fear is a cruel master’

Cinco años después de la publicación de su alabado álbum ‘PLANETARY SPACE CHILD’, la banda de New Jersey está de vuelta con ‘FEAR IS A CRUEL MASTER’. Un thriller desgarrador con el que la banda muestra al mundo toda su crudeza, pero también toda su maestría en el trabajo melódico, con canciones pegadizas y llenas de energía. Sus cuidadas melodías vocales contrarrestan la fuerza de sus ritmos y riffs pesados. Un magnífico compendio de sonido vintage con la suficiente fuerza como contentar a los paladares más exigentes.  Impulsados tanto por guitarras exuberantes y nítdas, que serpentean por el heavy-rock de los 80’s, como por un órgano que emana cuidados pasajes melódicos más propios del rock progresivo. Las canciones parecen diseñadas para el lucimiento de ese portento vocal que es su cantante Jillian Taylor, capaz de arrullarnos con su dulzura, o de zarandearnos con toda virulencia. Un álbum pesado y sinfónico a partes iguales, en el que el rock de siempre adquiere una nueva dimensión. Con un sonido impecable, cada canción nos ofrece un estado de ánimo diferente, algo que enriquece sumamente este nuevo álbum de la banda de Filadelfia. Instalados en vibraciones vintage, RUBY THE HATCHET saben como sacar el máximo partido a cada canción. Sus conmovedoras melodías siempre encuentran la forma perfecta para seducir al oyente en este aquelarre de sonidos de rock clásico, con brillantes momentos psicodélicos y progresivos. ‘FEAR IS A CRUEL MASTER’ personifica el estado de ánimo del período de encierro en el que fue escrito, y como resultado tenemos un álbum ardiente, sensual, emotivo, a la vez que espontáneo y sumamente divertido, que te proporcionará una agradable escucha.  

RUBY THE HATCHET son:

Jillian Taylor – voz
Johnny Scarps – guitarra
Lake Muir – bajo
Owen Stewart – batería, voz
Sean Kahn Hur – teclados, órgano

‘FEAR IS A CRUEL MASTER’ está disponible vía Magnetic Eye Records.

‘The change’ escarba en el legado del heavy-rock de los 80’s entre atractivas y seductoras melodías vocales. El tema se colorea con sutiles pinceladas progresivas enriqueciendo su sonido y dotándole de una gran luminosidad.  Un corte sobrio en el que encontramos algunos momentos de brillante retro rock que transitan por una senda de suavidad. La voz de Jillian se muestra esplendorosa como perfecto contrapunto a la pesadez de un sonido que coquetea con el rock clásico entre estribillos pegadizos. La canción captura esos sentimientos de cambiar de este estilo de vida joven, despreocupado y roquero a envejecer y tratar de ser fiel a ti mismo y a lo que amas desde el lado salvaje… mientras te das cuenta de que no todo te sigue sirviendo. Las cosas que suceden en gira, para bien o para mal, viajar a otros países y la gente está cantando tus canciones, ese crecimiento y camaradería que obtienes en el camino, no hay nada como eso.

Con una aparente mayor contundencia, ‘Deceiver’ sigue la estela del corte anterior. Una poderosa instrumentación y todo el poder melódico de la voz tejen un corte de hard-rock vigoroso y de fácil escucha. Oscilando entre los melódico y la pesadez.

Sin salirse del guion ‘Primitive’ se muestra con más garra, tanto vocal como en sus entrañas. Su dinámico ritmo se balancea entre golpes de rock clásico y hard-rock con un sonido difuso, aclarado por la portentosa voz de su cantante, que en esta ocasión parece dejar de lado su sensualidad para sacar a relucir todo su poderío. Vibrante y enérgico el corte nos regla algunos buenos solos de guitarra amortiguados con una envolvente instrumentación y un hipnótico y poderoso bajo.  

Sucumbiendo a un sonido más sinfónico, ‘1000 years’ explora suaves paisajes sonoros llenos de dulzura. La hermosura de las melodías vocales se adorna con delicados pasajes dotados de una gran belleza. Balsámico y sumamente reconfortante, el corte refleja a una banda rebosante de sensibilidad.

‘Shootsayer’ eclosiona en una atmósfera psico-progresiva de tintes retro mostrando todo el potencial de la banda. Una sutil línea de bajo nos pone en situación antes de desplegar los encantos de una pegadiza armonía adornada con enriquecedores elementos que nos sitúan en un espacio sonoro más propio del hard-rock de los 70’s. Sus suaves y delicadas melodías contrastan con las embestidas de fuerzas auspiciadas por incisivos solos de guitarra y el envolvente sonido del mágico órgano vintage.

Sin salirse de su particular estilo ‘Lasta saga’ explora espacio hard-progresivos desde una mirada amable y suave. Las atractivas melodías de rock clásico son un argumento suficiente para caer rendido a los pies de esta hermosa canción. Combinando voces con gran acierto, RUBY THE HATCHET se muestran como una banda solvente en la ejecución de sonidos más propios del pasado. Casi en ‘modo balada‘ consiguen crear un corte lleno de belleza aportando una especial luminosidad a su sonido. Pero no nos engañemos, porque entre sus delicados pasajes melódicos afloran contundentes solos de guitarra entre unos ritmos sólido como rocas.

Envueltos en la oscuridad, ‘Thruster’ se desarrolla entre riffs inquietantes y melodías ensoñadoras. Nuevamente desplegando todo su arsenal seductor, Jillian muestra su lado más sombrío en un ritual de rock ocultista más propio de otros tiempos. Un equilibrado corte en el que la banda reparte el protagonismo entre el sonido penetrante del órgano con sus riffs melodiosos.

 ‘Amor gravis’ pone el punto final al álbum con golpes de heavy-rock oscuro y pesado. Dinámico y oscilante, el tema cuenta con influencia Sabbathicas en una nueva ceremonia ritual en la que la sensualidad aflora en cada estrofa. Un contraste que resulta prometedor y cautivador a partes iguales.

RUBY THE HATCHET:
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MAGNETIC EYE RECORDS:
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Reseña: KING BUFFALO.- ‘Regenerator’

Poniendo fin a trilogía pandémica iniciada con ‘THE BURDEN OF RETLESSNESS’ (reseña aquí), y continuada con ‘ACHERON’ (reseña aquí), ‘REGENERATOR‘, sirve de nexo de unión entre ambos. Continuando con en esa exploración de la modernidad de la psicodelia pesada, sus canciones que te atrapan en auténticas espirales ´sónicas de tintes siderales, pero que sin renunciar a sus bellas y acolchadas melodías. Una formula que le sigue funcionan al trio.  Todo un crisol de sonidos psicodélicos, progresivos, espaciales, crean un álbum conmovedor a la vez que impactante, sorprendente y magistral a partes iguales. El álbum nos muestra las sombras, pero también es capaz de encontrar la luz con sus serpenteantes e hipnóticas canciones, que abarcan un crisol de estilos e influencias para ensamblarlos perfectamente. Una maquinaria rítmica acoplada con exquisitez, hace que las canciones vayan mutando entre diferentes atmósferas, creando un gratificante campo magnético para el oyente.  Sin renunciar a la psicodelia pesada, los elementos progresivos son mas numerosos que en anteriores entregas. Ese tono futurista y sideral hace que la banda no ceje en su exploración sónica sin que puede vislumbrarse donde está su final. Me pregunto….. ¿Estos chicos no van a dejar de evolucionar en su sonido sin renunciar a su esencia? De momento la respuesta la tenemos en ‘REGENERATOR’, un álbum que fluye impulsado por unos tambores inquebrantables, un bajo que parece no estar, pero que se siente, y una guitarra junto a una voz, que saben cuándo cambiar el registro y la intensidad para seducir al oyente.  KING BUFFALO conoce a la perfección como hacer progresar sus canciones, pero también son maestros en sacar provecho a la repetición ,sin caer en la monotonía y el hastío. ¿Cuántas bandas son capaces de componer tres obras maestras en un año como KING BUFFALO?. Esta reflexión es la que dimensiona verdaderamente el trabajo que KING BUFFALO lleva ofreciéndonos desde hace años. Una banda que no deja de crecer y captar más adeptos a su causa, como pude comprobar este verano en sus actuaciones en Krach am Bach y Sonicblast-Fest, donde conquistaron a la audiencia con su magnética psicodelia pesada del nuevo milenio. Para aquellos que piensan que en el rock todo está inventado, les invitaría a escuchar a KING BUFFALO, seguramente cambiarán de opinión. Porque los de Rochester hacen que el rock siga regalándonos albúmenes llenos de frescura y originalidad en su conjunto y desarrollo, sin caer en convencionalismos y consiguiendo que cada nuevo álbum suyo, lleve su sello de identidad y resulte plenamente reconocible.

KING BUFFALO son:
Sean McVay: guitarra, voz y sintetizador
Dan Reynolds: bajo y sintetizador
Scott Donaldson: batería

‘REGENERATOR’ fue producido, diseñado y mezclado por Sean McVay, y masterizado por Bernie Matthews. La obra de arte fue creada por Mike Del Rosario, con el diseño del álbum de Scott Donaldson y está disponible como autoedición en Norteamérica y en Europa a través de Stickman  Records.

Dando nombre al álbum, ‘Regenerator’ nos sume en un trance psicodélico en el que los ritmos hipnóticos van minando la capacidad neuronal del oyente. Con frescas melodías, el corte aporta luminosidad a su propuesta pseudo-espacial. Desarrollándose con gran agilidad el brillante trabajo de guitarra se conjuga con una base rítmica implacable. KING BUFFALO se deja llevar por una atmósfera heavy-psych con solos interminables que van contoneándose con suma destreza. Todo un gratificante mundo sensorial que nos hace escapar de cualquier espacio terrenal. Sin duda un sonido que mira hacia el futuro formando de la constante exploración sónica del trio. Si la guitarra brilla con luz propia, tanto batería como bajo parecen diseñados para golpear al unísono como si te un ‘todo’ se tratara. Un tema mágico y brillante a la vez.


‘Mercury’ susurra con aterciopeladas melodías salidas de voz de Sean. Los hipnóticos ritmos se muestras contenidos en un tema que explota con riffs pesados sin que esto haga cambiar su vocación sideral. Leves momentos de intensidad que se aplacan en una armonía dominada por una pulsante y poderosa línea de bajo. Aquí está el principal argumento sobre el que la canción se desarrolla. Pero KING BUFFALO sabe cómo conquistar al oyente y la luminosidad de su melodía unido a la intensidad nos rescata de este nuevo trance.


La poderosa apertura de ‘Hours nos sumerge en un estado hipnótico en el que el kraut rock más futurista hace acto de presencia con todo su esplendor. Veloz, punzante, pero sin renunciar a su poder magnético, el tema cruje entre gruesas líneas de bajo y unos tambores ejecutados milimétricamente. Sobre esos mimbres, las embestidas de la guitarra aportan brillantes momentos heavy-psych. Dejando que la instrumentación fluya, el hilo conductor del tema nos lanza a una espiral sónica. En ese insondable espacio los sintetizadores nos describen un insondable entorno sideral con matices electrónicos. Un sonido metálico lleno de fuerza que hace gravitar la nave nodriza de los de Rochester por el cosmos infinito.  

En ‘Interlude’ retoman el efecto balsámico para ofrecernos una estampa bucólica a través de sencillos acordes envueltos en sintetizadores y la cálida voz de Sean. Un espacio relajante y psicodélico como solo ellos saber hacer.

Después del trance anterior ‘Mammoth’ retoma los espacios progresivos ofreciéndonos pausados momentos que van serpenteando entre ritmos repetitivos. La melodía vuelve a tomar el protagonismo de una trama que parece mirar de reojo a los 70’s en su argumento. Una vibración Pink Floyd ocupa la parte final de un tema sólido, perfectamente estructurado y con muchos alicientes en sus magnéticos surcos. Seguramente el culmen melódico de un álbum que no se ciñe a un único estilo, sino que sabe evolucionar con unas transiciones realmente logradas.

 ‘Avalon’ regresa a los espacios oníricos con un mayor protagonismo de los teclados arropando su aterciopelada melodía mas propia de los dinosaurios progresivos de los 70’s. Suave en su envolvente desarrollo, el tema ofrece medidos arranques de fuerza que lo hacen elevarse majestuoso.  Riffs que crujen y se elevan entre una voz que se intensifica subiendo la intensidad. Con estas embestidas consiguen que cada pieza del puzzle, por muy dispar que sea, encaje a la perfección.

El álbum cierra con ‘Firmament’. Embutidos en un espacio de melancolía, los acordes se suceden con pausa creando una atmósfera envolvente y acogedora presidida en su parte inicial por la oscuridad. Lentamente la canción va en busca de la luz. De nuevo en un segundo plano, pero con un protagonismo estelar, el bajo va susurrándonos con sus notas con lo hace la voz con sus frases. elevándose con gruesos riffs, el pausado tempo sirve de contrapeso a una armonía que se decanta por el rock más punzante.  Nuevamente KING BUFFALO consigue su objetivo de transportar al oyente a diferentes espacios sonoros sin que ese transito resulte traumático, sino todo lo contrario. Muchas veces he dicho que los de Rochester son la banda del momento que mejor saber crear la atmósfera justa para atrapar al oyente. En su desarrollo pasamos por bucólicos espacios progresivos, psicodelia ensoñadora y ácida por momentos, pero también por el hipnotismo de unos ritmos que te atrapan en una espiral de la que es imposible salir. La epopeya de nueve minutos concluye con una explosión de intensidad que nos lleva algún espacio en lo más recóndito del cosmos.

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