Reseña: ONYRIC JOY/DOS BRUJOS ‘Sons of Morpheus’

Tras un año de pandemia global, las bandas DOS BRUJOS (Graz, Austria) y ONYRIC JOY (Barcelona, España) publican nuevo material juntos en forma de álbum split. ‘SONS OF MORPHEUS’ es el título del álbum que explora la filosofía estoica como una manera de entender nuestro destino y relación con la naturaleza, mientras la materia (hylé) se junta con el espíritu (pneuma) para crear nuestro universo. Mas de 40 minutos de sonidos psicotrópicos que reflejan el buen hacer de dos bandas en esto de los sonidos psicodélicos. Nunca he sido muy amante de los álbumes divididos, pero aquí podemos encontrar un atractivo contraste, entre los fascinantes desarrollos psico-progresivos de ONYRIC JOY, con sus suaves melodías y sus elevaciones stoner así como el sonido de los austriacos DOS BRUJOS. Éstos más pesados y turbios por momentos, pero sabiendo manejarse también en pausados desarrollos expansivos. ‘SONS OF MORPHEUS’ es un álbum para dejarse llevar y permitir que nuestra alma reciba las agradables sensaciones que nos produce este viaje a nuevas dimensiones sensoriales. En el fondo, ONYRIC JOY y DOS BRUJOS, son dos caras de la misma moneda, eso si, cada una con su propia personalidad.

‘SONS OF MORPHEUS’ fue masterizado por Haldor Grunberg en Satanic Audio y autoproducido por ambas bandas.

ONYRIC JOY es una banda de Barcelona formada en 2015 que navega entre el Stoner y el Progressive Rock dando un toque psicodélico a sus composiciones. Este nuevo trabajo fué grabado y mezclado en el estudio Cucumber Factory por Luis Díaz Vaca y Edu Rodríguez Garcia. Su anterior trabajo ‘Tales From The First Light’ fue publicado en 2017 por MMM Music.

ONYRIC JOY son:

Alvar de la Viuda (guitarras)

Víctor Navarro Aixalà (bajo y voces)

Eduard Rodríguez García (batería y coros)

‘78Th floor’ con sus casi once minutos, nos invita a explorar el particular universo psico-espacial de los barceloneses. Sus suaves pasajes atmosféricos, unido a la cálida voz crean un entorno de confort que lentamente se eleva entre bellas melodías y una instrumentación que transita territorios psico-progresivos. Con elementos heavy-psych el corte se va tornando más pesado en su parte central. Aquí la banda se muestra poderosa en sus difusos riffs. Aportando elementos que le dotan de un cierto exotismo, la canción ondula suavemente para descender su intensidad y caminar por misteriosos pasajes instrumentales de suma belleza. El corte de sirve de bálsamo sensorial incorporando elementos progresivos que elevan su carácter mágico y balsámico por morir en una explosión de carácter épico entre efectos y turbios sonidos de tintes espaciales.

El segundo tema de los barceloneses, ‘Tame the soul’, fluye lentamente de calmados pasajes de guitarra floydiana en un entorno netamente psicotrópico. La cálida línea de bajo y la susurrante batería protegen los solos de una guitarra esplendorosa y relajante. La aparición de las voces inclina la canción a laderas progresivas mientras el tema se eleva majestuoso con atractivas melodías. Un sonido cristalino que evoca momentos del rock de los 70’s sin renunciar a su espíritu heavy-psych. En una huida adelante, el corte se balancea con suavidad sobre hermosos pasajes que son el preludio de momentos más propios de Colour Haze. Amortiguando la intensidad de su sonido con las placidas voces, el tema se torna más ácido. Aquí la guitarra brilla con solos que se retuercen dejando patente la calidad de la banda y la creatividad que aportan a sus canciones. Los momentos más intensos no deslucen un tema susurante, mágico y de gran belleza.

DOS BRUJOS es un dúo austríaco nacido en 2016 está especializado en la improvisación de heavy instrumental. Todos sus trabajos son piezas únicas y están grabadas y mezcladas por ellos mismos en su local y home studio; siempre fieles a la filosofía DIY. Los últimos años han publicado multitud de jam sessions navegando entre el Doom Metal y el Space Rock

DOS BRUJOS son:

Xavi (batería)
Armin (guitarras)

DOS BRUJOS optan por ofrecer un corte de 15 minutos en el que la psicodelia se empapa de misticismo y misterio. ‘Aether’ se va construyendo lentamente. Sus suaves acordes iniciales nos sumergen en un mundo sensorial en el todo sucede con calma. Magnético y susurrante, el tema discurre sin prisa para elevarse en un turbio escenario heavy-psych en el que los pesados riffs hacen acto de presencia. Con fuertes tambores y un sonido rugoso avanzan con firmeza a un entorno más turbio y pesado. Psicodelia pesada de manual ejecutada con destreza. El bosque sonoro que se muestra ante nosotros está impregnado de dietilamida convirtiendo el tema en una espiral de sonidos lisérgicos que poco a poco eleva su intensidad sin perder su esencia psicotrópica. Con elementos stoner hacen que el corte se torne más pesado y denso llegando a coquetear con elementos doom antes de retomar su espíritu netamente psicodélico en su parte final. Todo un impactante relato sonoro que define la psicodelia pesada contemporánea con suma maestría.

‘Erebos’ con sus 5 minutos sirve de bálsamo a la bacanal a la que nos llevó el corte precedente. Con un magnífico trabajo de guitarra, la pausa domina un canción relajante y narcótica. Al igual que el tema anterior y a pesar de la corta duración, aquí los austriacos inciden en sus orgías psicodélicas con una guitarra explosiva y ácida y una base rítmica espeluznante.

Onyric Joy

Dos Brujos

Reseña: BIRTH.- ‘Birth’

¿Qué puede suceder cuando cuatro músicos talentosos se unen para crear música? ‘BIRTH’ el EP homónimo de los californianos nos da la respuesta. BIRTH, la banda compuesta por Brian Ellis (Astra, Psicomagia) (guitarra y teclados), Conor Riley (Astra) (teclados, guitarra acústica, voz) y Trevor Mast (Psicomagia) (bajo) y Paul Marrone (Radio Moscow, Psicomagia, Astra) (batería invitado); con estos reputados tipos es difícil que algo pueda salir mal, y esta ‘demo’ es la lo demuestra. Una pequeña obra maestra de sonidos vintage progresivos con fuerte predominio del mellotrón y un espíritu psicodélico heredero de sus bandas matrices. Solo tres canciones sin pulir, si hay reside parte de su magia, ya que con ellas logran crear monumentales paisajes sonoros que se decoran con vibrantes ornamentos llevandonos a un fascinante escenario cinematográfico. En esta ‘demo’ los más puritas del género encontrarán notables referencias a King Crimson, Yes, Nektar o Van Der Graf Generator, en un placentero viaje al comienzo de los 70’s. Melodiosas canciones que nos abren un emotivo mundo lleno de belleza, con ritmos seductores y un halo mágico en cada nota. Estos brillantes músicos crean un tupido tapiz sonoro lleno de hermosas texturas en las que las afiladas guitarras afloran contoneándose majestuosas entre la espesura de sus conmovedores desarrollos instrumentales. Solo 21 minutos de música superlativa que saben a poco, pero con la que estos magos de los sonidos psico-progresivos rinden un particular tributo a los 70’s, con tres hermosas canciones pesadas, mágicas, y que pueden ser el preludio de algo muy, muy grande. No es fácil encontrar trabajos de tanta calidad como este, así que desde DenpaFuzz, solo me queda invitaros a disfrutar de este tesoro del siglo XXI, por que su escucha, merece la pena.

‘Descencing us’ nos presenta un mundo multicolor en el que la psicodelia y lo progresivo conviven en completa armonía. Con suaves melodías vocales el tema explora los sonidos progresivos de los 70’s con gran acierto. Sustentada en los teclados, canción ofrece un crisol de sonidos que son enriquecidos con brillantes solos de guitarra que se intercalan con solvencia. Un sonido monumental nos invade con un relato ondulante que cambia su intensidad ofreciendo al oyente sensaciones de melancolía. Con una belleza sin igual, el tema rezuma una complejidad que refleja el talento de unos músicos brillantes.  Exuberante pero equilibrado, el tema permite el lucimiento de cada músico con su instrumento, pero en este puzle, todas las piezas encajan. Ahí reside su valor y acierto.

Instalados en los sonidos progresivos de vocación 70’s, ‘Cosmic wind’ nos hipnotiza con una magnética línea de bajo y unos tambores solventes. Sobre esa base rítmica, aparecen brillantes solos de guitarra superponiéndose a los desarrollos de los cálidos teclados. Sustentando el tema en éstos, todo parece desarrollarse como una jam en la que los músicos ejecutan sus armonías con completa libertad. Describiendo un entorno de misterio, la complejidad aflora en una impostada anarquía (o no tanto) para deleitarnos con un abanico de sonidos progresivos de gran clase. Instalados en momentos heavy-prog sus ocho minutos son todo un regalo para los sentidos.

Cerrando este breve EP, ‘Long way down’ contiene voces más propias de los primeros 70’s en otro corte de tintes progresivos. Desarrollándose en una atmósfera nebulosa, las guitarras afiladas compiten el protagonismo a unos teclados que sirven para sustentar las veleidades experimentales en pura línea King Crimson. Una locura enriquecida con logradas melodías vocales que aportan una mayor riqueza a un tema, de por sí, impresionante.  Estos chicos saben como introducirnos en un espeso bosque sonoro en el que los sonidos progresivos más ortodoxos brotan con gran exuberancia.  

BIRTH

Reseña: TREBUCHET.- ‘Harbinger’

Si con su primer álbum los británicos TREBUCHET, pasaron desapercibidos para mí, con ‘HARBINGER‘, su segundo LP, redimo ahora mi culpa. Si, porque TREBUCHET son una magnífica banda, que acaba de lanzar un magnífico álbum. Un trabajo en el que cualquiera de sus canciones tiene el suficiente atractivo como para brillar con luz propia, un álbum versátil y sin temas de relleno, que lentamente nos seduce con cada canción, hasta conquistarnos. Vintage, progresivo, psicodélico, doomy, heavy, son muchos los adjetivos y estilos que podrían servirnos para describir un álbum monumental de unos músicos talentosos y con una gran habilidad para componer canciones épicas. TREBUCHET, tomaron su nombre de una enorme honda medieval en la que se catapultan objetos, un nombre que les dio una imagen perfecta para lo que estaba tratando de lograr musicalmente. ¡¡¡Caos total!. Aunque estamos ante un caos controlado, un caos en el que caben por igual el legado de Black Sabbath, como el de Neil Young, pero siempre tomando como referente a los pioneros de proto-doom, y el hard psico-progresivo de los 70’s. Con un cantante que sabe ofrecernos distintos registros para realzar bien el espíritu de cada canción, las vibraciones más pesadas conviven entre atmósferas que se vuelven cada vez más psicodélicas sin remitir en su fuerza. Sus épicos pasajes, parecen ser los narradores de batallas y sonidos del pasado, pero siempre remodelados con un toque más contemporáneo. Sin duda, estamos ante un trabajo en el que los temas largos predominan con el objetivo de dar mayor realismo a sus canciones, Pero también, la breve introducción del tema de apertura, y un interludio de poco mas de un minuto, consiguen no resultar superfluos para el oyente. Hard crudo y primitivo, aliñado con buenas dosis de lisergia a través de solos virtuosos herederos de la época dorada del heavy-rock, así como buenas melodías construyen un álbum impactante.

Inmediatamente ‘Marnstor Moor’ nos golpea con sus riffs proto-metal e hirientes solos heavy-rock. Con una melodía más propia del Neil Young de los 90’s, la canción nos seduce de inmediato. Pegadizos estribillos y constantes juegos de guitarras cabalgas en volandas de un fantástico groovy rítmico. Un sonido vintage que se adorna con un aspecto contemporáneo despierta inmediatamente mi curiosidad. Evolucionando a un espacio psico-progresivo el tema descubre la calidad de la banda.

‘Don’t Burn The Witches’ mantiene entre sus surcos ese sonido hard-rock vintage, realzado por una seductora voz que nos susurra bajo bellas melodías. Con un sonido estratificado, equilibran turbias vibraciones con una voz cristalina y eficaces solos de guitarra. Bajo una sencilla apariencia, el tema contiene un elaborado y acertado trabajo compositivo. Amortiguando su poderosa base rítmica, TREBUCHET crea una canción pesada en la que sus ornamentos le dotan de una belleza cautivadora. Sutilmente, algunos elementos progresivos se unen a la fiesta, para hacer que el resultado final sea fascinante.

Una oscura apertura proto-doom nos introduce en ‘Plague bearer’. Otro tema rugoso en el que la voz toma tintes líricos, como si de un trovador del medievo se tratara. Con una atmósfera casi bélica, los pasajes heavy-progresivos dominan la primera parte del tema. Cargada de tonos épicos, la canción nos ofrece desgarradores momentos llenos de tensión. Una narrativa épica que no prescinde de elementos psicodélicos que hacen que el corte se vuelva más turbio y lisérgico sin deshacerse de su vocación doom. 

‘In dreams we see’ es breve un interludio en el que el folk y lo progresivo se unen para aplacarnos del turbio corte anterior e introducirnos en un nuevo escenario sonoro.

Esta claro que los británicos se sienten cómodos componiendo temas largos, y ‘Night rain’ de nuevo, con casi ocho minutos, es prueba de ella. preparándose con calma la atmósfera en la que desarrollar la canción, una atmosférica y misteriosa introducción va preparando el aterciopelado y vintage espacio al que nos trasladan. La dulce melodía y un ambiente más propio de una banda progresiva de los 70’s, van construyendo un corte melancólico que parece describir relatos del pasado. Con un entorno sinfónico como soporte, el tema prescinde de los sonidos pesados y los riffs hirientes de los temas anteriores, para seducirnos con un relato en tonos grises. Delicado, suave y reconfortante, la canción se soporta en el sonido de teclados para crean su atmósfera.

‘And now we see…’ vuelve a sorprendernos con un nuevo giro. En un espacio heavy-psych los sonidos pesados y lentos aparecen entre solos psicotrópicos. Como un aquelarre lisérgico, la canción se deja llevar por incisivas vibraciones psico-progresivas. Nuevamente la voz aflora mostrándonos un nuevo registro, lo que dota de un mayor brillo y valor a un álbum versátil que poco a poco nos seduce hasta conquistarnos. Jugando con la intensidad, el tema oscila con pasajes más desgarrados y con otros en las que la psicodelia nos narcotiza suavemente.

El álbum cierra con ‘The Work Of A Demon’, otro tema de ocho minutos en el que los británicos vuelven a usar elementos progresivos entre fuertes ritmos y pasajes heavy-psych más propios de los 70’s. Entre voces y coros la psicotrópica instrumentación genera un aturdir estado sensorial. Un corte sorprendente que parece haberse construido de retales, pero finalmente logran encajar a la perfección. Aquí la banda no renuncia a ningún elemento que pueda ‘sumar’ a un tema anárquico en su ejecución, o al menos aparentemente…. Lo cierto es que la canción vuelve a sorprendernos con su gran poder seductor entre pesados y oscuros momentos en contraste con otros mucho más coloristas. Una especie de jam psicotrópica en la que el hard-rock, el doom y lo progresivo compite con sus genes psicodélicos.  Monumental, el tema se pavonea sabiendo de su innegable poder de seducción para el oyente. El resultado es un tema épico que compite para ser el mejor del álbum y en el que queda reflejado todo el talento compositivo de estos chicos.  

Facebook

Reseña: FUZZ SAGRADO.- ‘Fuzz Sagrado’

En España a veces usamos la frase ‘la cabra tira al monte’, que es una forma de decir que algo vuelve a su entorno natural, esto precisamente es lo que ha hecho Christian Peters, el guitarra y cantante de SAMSARA BLUES EXPERIMENT, en su nuevo proyecto personal FUZZ SAGRADO. Si Christian había estado en los últimos tiempos creando álbumes bajo su pseudónimo SURYA KRIS PETERS, en los que el principal instrumento eran los sintetizadores y su sonido era la electrónica, ahora vuelve a retomar la guitarra para crear sus nuevas canciones. Tras haber puesto final a su pequeño retoño SAMSARA BLUES EXPERIMENT, el gusanillo de seguir haciendo música lo devuelve a la escena. Hace una semana Chris me comentaba ante mi gozo y asombro, esta gran noticia que nos devuelve a un gran músico a la actualidad, con este nuevo proyecto llamado FUZZ SAGRADO. En él Chris toca la guitarra, bajo, hammond, mellotron y mini-moog siendo acompañado únicamente a la batería por un misterioso personaje llamado Mr. Slater, aportando el groovy perfecto para sus canciones. De momento solo tres temas que suponen una vuelta a los orígenes, con atmósferas vintage, pinceladas psicodélicas, atmósferas progresivas y rock guitarrero. El EP contiene tres cortes con un denominador común en su sonido, pero que cada uno tiene su propia identidad. Desde vibraciones y aromas sureños, hasta momentos de gran intensidad en la que la psicodelia aparece majestuosa mostrando una amplia gama cromática; sin olvidarse de las vibraciones progresivas de comienzo de los setenta, consigue que los temas se vuelvan más complejos y majestuosos. Si a eso añades el contraste entre algunas de las bellas melodías con la intensidad y pesadez de algunos pasajes, podemos concluir que estamos ante un debut fascinante y una nueva etapa esperanzadora. Si aquí todos los temas son instrumentales, en próximas entregas podremos encontrar canciones con voces, lo que puede ser un aliciente más para este ilusionante regreso.

Duck Dharmacon sus bucólicos acordes nos traslada a un escenario campestre. Solos que coquetean con sonidos sureños bajo un halo de psicodelia colorista. Bellos desarrollos que nos acarician como la fresca brisa, acompañados del sutil sonido del órgano nos envuelven en un gratificante entorno. Si bien el tema se mantiene suave en su estructura, no faltan las escaramuzas de pesadez, algo que aporta brillantez a una canción en la que también podemos encontrar exóticos pasajes que rezuman extasiantes fragancias sonoras. Precisamente esa dualidad entre lo frágil y lo fornido hace que el tema adquiere tintes monumentales.

Sin perder el espíritu del corte anterior, ‘Two faces’ bajo sus vivaces tambores se desarrolla entre pasajes de psicodelia con muchas aristas. Con la guitarra tomando el protagonismo de una melodía oscilante y relajante en tema se va envolviendo en distintas capas que insertan variadas vibraciones. sumergiéndose en un bosque psicotrópico que hace que el sonido evolucione a momentos más pesados. Aquí una variedad de sonidos e instrumentos se superponen creando un tema mucho más turbio y tupido. Todo un vendaval de vibraciones llenas de magnetismo en una auténtica espiral psicotrópica sustentada por unos monumentales tambores.

Cerrando este breve pero intenso debut, ‘Pato’s blues’ mantiene la esencia. Arropado por sutiles teclados, mientras la guitarra se muestra esplendorosa en un entorno melancólico. Bellos acordes superpuestos. Efectos y una atmósfera envolvente custodian las embestidas de fuerza que el tema posee. Sus contenidos momentos heavy-psych hacen aflorar maravillosos pasajes de guitarra en la que Chris se muestra en su pleno esplendor. Pero aquí nada es sencillo, y el tema se enturbia cambiando su aspecto y volviéndose más progresivo en una exploración de los sonidos de comienzos de los 70’s en la que el sonido aumenta su intensidad para mostrar un entorno más perturbador. Intrincados desarrollos solo al alcance de un gran músico consiguen crear un exuberante corte.  

Fuzz Sagrado

Reseña: SAVANAH.- ‘Olympus Mons’

Cuatro años han tardado los austriacos SAVANAH en componer y pulir su tercer álbum ‘OLYMPUS MONS’, pero la espera, ha merecido la pena. Evocando con el nombre del álbum a la montaña más grande del Sistema Solar, sus surcos, rezuman una monumentalidad con la que consiguen su álbum más pesado y progresivo hasta la fecha. Sus pesados y difusos riffs, colorean un espectro sonoro que golpea con la contundencia stoner, pero que también sabe explorar territorios psico-progresivos con gran acierto. Cuatro largos temas con desarrollos monumentales que saben coquetear con el metal, la psicodelia e incluso el heavy-rock. Envueltos en fuzz intoxicante, su crujiente y aturdidor sonido se amortigua con desarrollos psico-progresivos de gran belleza. ‘OLYMPUS MONS’ es el álbum que consolida a la banda afianzando su sonido pesado hasta cotas no vistas en sus anteriores álbumes. Entre su mastodóntico sonido, podemos encontrar ecos de Kadavar en alguno de los temas, pero también de bandas como Greenleaf o Colour Haze, eso unido a la inclinación progresiva que aportan a sus vigorosas canciones, hace que este álbum consiga salir de los estereotipos de la escena Stoner. La marca de doom psicodélico del trio retumba y ruge, conectándonos a la tierra y nos transporta a un estado de éxtasis. El álbum transita en una tortuosa travesía sonora en la que podemos encontrarnos distintos escenarios sonoros por el camino, pero todos ellos sin perder la fuerza y contundencia. Un álbum genuino y una aventura galopante, que guía al oyente a través de un sueño mágico. Estos maestros instrumentistas pintan paisajes serenos repletos de imaginación, color y estilo, sin apresurarse en sus canciones, por el contrario, las dejan que respiren y suden, saboreando la posibilidad de descubrir un reino nuevo y extraño. Cada canción es un relato de esta odisea sonora que culmina con su particular homenaje a la montaña más alta del universo en un tema de 13 minutos que bien podría resumir la esencia del álbum. ‘OLYMPUS MONS’ es la grandiosidad del sonido pesado en estado puro.

SAVANAH son: Benny Schwarz (bajo, voz), Jakob Gauster (guitarra) y Felix Thalhammer (batería). ‘OLYMPUS MONS’ está disponible vía Stonefree Records y Ripple Music.

‘Kaleidoscopia’ abre el álbum con guiños de metal y riffs poderosos. Su grueso sonido y las dosis de fuzz lo convierten en un corte cegador. Con una carencia proto-metal en los registros vocales y cierto aroma a KADAVAR, los austriacos van creando un relato épico. El grueso sonido que su bajista y cantante Benjamin Schwarz, inunda todo de la grandiosidad del sonido del desierto. Mientras la guitarra revolotea dibujando en el firmamento múltiples líneas heavy-rock. En la parte central la canción reposa su sonido en un espacio chamánico con pasajes heavy-psych salpicados por ramalazos de rabia. Con elementos de blues, el tema vuelve a engrosar su sonido en una eclosión grandilocuente de Stoner-metal. Con la suficiente capacidad para colorear de pasajes más progresivos el tema, los austriacos golpean con fuerza hasta noquear al oyente con su conjunción de estilos.

Con un ritmo cadente de vocación retro, ‘Velvet sarf’, se desarrolla entre nebulosos bosques psico-progresivos. El monolítico bajo y una guitarra que se inclina hacia los dictados de Colour Haze, van construyendo un relato que contrasta con la dureza del corte anterior en su primera parte. Solo un espejismo que queda disuelto con una oleada de riffs y pasajes más propios de Greenleaf. Aquí las melodías vocales juegan un papel fundamental para darle brillo a un sonido monolítico innato en SAVANAH. La conjunción de fuzz, monolíticos riffs bajo ritmos retro y los tonos progresivos logran un resultado atractivo. Sus paisajes ensoñadores contrastan con lo plomizo de su sonido. Aquí está el gran aval de la banda y del álbum. El equilibrio entre estilos aparentemente tan diferentes funciona a la perfección. Un tema de gran potencial en el que todo resulta bien ensamblado.

‘Tharsis’ rompe la dinámica del resto de los temas. En esta ocasión solo tres minutos son suficientes para desarrollar un corte en el que la aspereza del metal se conjuga con una atmósfera que cruje. Lento, plomizo, y metálico, el tema no duda en explorar espacios más sosegados con aditamentos psico-progresivos.

Evolucionando lentamente en su intensidad, ‘1982’ golpea con sus ásperos riffs por una senda más propia de los dictados del metal. Con un gran trabajo melódico, las voces surfean entre las agrestes olas de su contundente sonido. Los tonos progresivos se mestizan con los dictados del Stoner-metal en una combinación atrayente para el oyente. Con esa dualidad de suaves voces y crudos riffs, los 9 minutos del tema resultan completamente fascinantes. Los constantes cambios de escenario sonoro son ensamblados para construir un ‘todo’ que funciona y fluye con soltura. La fisonomía del tema va cambiando para dejarse seducir por un espacio más psicodélico en el que los solos afloran dejando patente el virtuosismo de su guitarrista.

Con un nombre tan majestuoso, el tema más largo del álbum tenía que ser precisamente ‘Olympus Mons’. Trece minutos que conjugan todos los referentes de SAVANAH. Con guitarras que se retuercen en solo infinitos la canción navega entre fuertes ritmos por un espacio pesado pero que oscila constantemente. Con pasajes de psicodelia ensoñadora custodiados por cadentes tambores la banda se deja llevar casi a modo de jam por un escenario más amable y calmado. No faltan los golpes del errático bajo entre sus finos desarrollos. Sus desarrollos heavy-psych dejan espacio a melodías vocales llenas de un encanto atrayente mientras el tema se adentra en bosques progresivos. Haciendo ondular la canción por agrestes pasajes, la intensidad va oscilando para construir un corte de gran monumentalidad. Con una lenta cadencia rítmica el corte avanza con parsimonia, sin prisas, ofreciendo los pasajes más lisérgicos de toto el álbum para poner el broche final a un gran trabajo que refleja la evolución de la banda austriaca.

Savanah

StoneFree Records

Ripple Music