Reseña: BIRTH.- ‘Birth’

¿Qué puede suceder cuando cuatro músicos talentosos se unen para crear música? ‘BIRTH’ el EP homónimo de los californianos nos da la respuesta. BIRTH, la banda compuesta por Brian Ellis (Astra, Psicomagia) (guitarra y teclados), Conor Riley (Astra) (teclados, guitarra acústica, voz) y Trevor Mast (Psicomagia) (bajo) y Paul Marrone (Radio Moscow, Psicomagia, Astra) (batería invitado); con estos reputados tipos es difícil que algo pueda salir mal, y esta ‘demo’ es la lo demuestra. Una pequeña obra maestra de sonidos vintage progresivos con fuerte predominio del mellotrón y un espíritu psicodélico heredero de sus bandas matrices. Solo tres canciones sin pulir, si hay reside parte de su magia, ya que con ellas logran crear monumentales paisajes sonoros que se decoran con vibrantes ornamentos llevandonos a un fascinante escenario cinematográfico. En esta ‘demo’ los más puritas del género encontrarán notables referencias a King Crimson, Yes, Nektar o Van Der Graf Generator, en un placentero viaje al comienzo de los 70’s. Melodiosas canciones que nos abren un emotivo mundo lleno de belleza, con ritmos seductores y un halo mágico en cada nota. Estos brillantes músicos crean un tupido tapiz sonoro lleno de hermosas texturas en las que las afiladas guitarras afloran contoneándose majestuosas entre la espesura de sus conmovedores desarrollos instrumentales. Solo 21 minutos de música superlativa que saben a poco, pero con la que estos magos de los sonidos psico-progresivos rinden un particular tributo a los 70’s, con tres hermosas canciones pesadas, mágicas, y que pueden ser el preludio de algo muy, muy grande. No es fácil encontrar trabajos de tanta calidad como este, así que desde DenpaFuzz, solo me queda invitaros a disfrutar de este tesoro del siglo XXI, por que su escucha, merece la pena.

‘Descencing us’ nos presenta un mundo multicolor en el que la psicodelia y lo progresivo conviven en completa armonía. Con suaves melodías vocales el tema explora los sonidos progresivos de los 70’s con gran acierto. Sustentada en los teclados, canción ofrece un crisol de sonidos que son enriquecidos con brillantes solos de guitarra que se intercalan con solvencia. Un sonido monumental nos invade con un relato ondulante que cambia su intensidad ofreciendo al oyente sensaciones de melancolía. Con una belleza sin igual, el tema rezuma una complejidad que refleja el talento de unos músicos brillantes.  Exuberante pero equilibrado, el tema permite el lucimiento de cada músico con su instrumento, pero en este puzle, todas las piezas encajan. Ahí reside su valor y acierto.

Instalados en los sonidos progresivos de vocación 70’s, ‘Cosmic wind’ nos hipnotiza con una magnética línea de bajo y unos tambores solventes. Sobre esa base rítmica, aparecen brillantes solos de guitarra superponiéndose a los desarrollos de los cálidos teclados. Sustentando el tema en éstos, todo parece desarrollarse como una jam en la que los músicos ejecutan sus armonías con completa libertad. Describiendo un entorno de misterio, la complejidad aflora en una impostada anarquía (o no tanto) para deleitarnos con un abanico de sonidos progresivos de gran clase. Instalados en momentos heavy-prog sus ocho minutos son todo un regalo para los sentidos.

Cerrando este breve EP, ‘Long way down’ contiene voces más propias de los primeros 70’s en otro corte de tintes progresivos. Desarrollándose en una atmósfera nebulosa, las guitarras afiladas compiten el protagonismo a unos teclados que sirven para sustentar las veleidades experimentales en pura línea King Crimson. Una locura enriquecida con logradas melodías vocales que aportan una mayor riqueza a un tema, de por sí, impresionante.  Estos chicos saben como introducirnos en un espeso bosque sonoro en el que los sonidos progresivos más ortodoxos brotan con gran exuberancia.  

BIRTH

Reseña: TREBUCHET.- ‘Harbinger’

Si con su primer álbum los británicos TREBUCHET, pasaron desapercibidos para mí, con ‘HARBINGER‘, su segundo LP, redimo ahora mi culpa. Si, porque TREBUCHET son una magnífica banda, que acaba de lanzar un magnífico álbum. Un trabajo en el que cualquiera de sus canciones tiene el suficiente atractivo como para brillar con luz propia, un álbum versátil y sin temas de relleno, que lentamente nos seduce con cada canción, hasta conquistarnos. Vintage, progresivo, psicodélico, doomy, heavy, son muchos los adjetivos y estilos que podrían servirnos para describir un álbum monumental de unos músicos talentosos y con una gran habilidad para componer canciones épicas. TREBUCHET, tomaron su nombre de una enorme honda medieval en la que se catapultan objetos, un nombre que les dio una imagen perfecta para lo que estaba tratando de lograr musicalmente. ¡¡¡Caos total!. Aunque estamos ante un caos controlado, un caos en el que caben por igual el legado de Black Sabbath, como el de Neil Young, pero siempre tomando como referente a los pioneros de proto-doom, y el hard psico-progresivo de los 70’s. Con un cantante que sabe ofrecernos distintos registros para realzar bien el espíritu de cada canción, las vibraciones más pesadas conviven entre atmósferas que se vuelven cada vez más psicodélicas sin remitir en su fuerza. Sus épicos pasajes, parecen ser los narradores de batallas y sonidos del pasado, pero siempre remodelados con un toque más contemporáneo. Sin duda, estamos ante un trabajo en el que los temas largos predominan con el objetivo de dar mayor realismo a sus canciones, Pero también, la breve introducción del tema de apertura, y un interludio de poco mas de un minuto, consiguen no resultar superfluos para el oyente. Hard crudo y primitivo, aliñado con buenas dosis de lisergia a través de solos virtuosos herederos de la época dorada del heavy-rock, así como buenas melodías construyen un álbum impactante.

Inmediatamente ‘Marnstor Moor’ nos golpea con sus riffs proto-metal e hirientes solos heavy-rock. Con una melodía más propia del Neil Young de los 90’s, la canción nos seduce de inmediato. Pegadizos estribillos y constantes juegos de guitarras cabalgas en volandas de un fantástico groovy rítmico. Un sonido vintage que se adorna con un aspecto contemporáneo despierta inmediatamente mi curiosidad. Evolucionando a un espacio psico-progresivo el tema descubre la calidad de la banda.

‘Don’t Burn The Witches’ mantiene entre sus surcos ese sonido hard-rock vintage, realzado por una seductora voz que nos susurra bajo bellas melodías. Con un sonido estratificado, equilibran turbias vibraciones con una voz cristalina y eficaces solos de guitarra. Bajo una sencilla apariencia, el tema contiene un elaborado y acertado trabajo compositivo. Amortiguando su poderosa base rítmica, TREBUCHET crea una canción pesada en la que sus ornamentos le dotan de una belleza cautivadora. Sutilmente, algunos elementos progresivos se unen a la fiesta, para hacer que el resultado final sea fascinante.

Una oscura apertura proto-doom nos introduce en ‘Plague bearer’. Otro tema rugoso en el que la voz toma tintes líricos, como si de un trovador del medievo se tratara. Con una atmósfera casi bélica, los pasajes heavy-progresivos dominan la primera parte del tema. Cargada de tonos épicos, la canción nos ofrece desgarradores momentos llenos de tensión. Una narrativa épica que no prescinde de elementos psicodélicos que hacen que el corte se vuelva más turbio y lisérgico sin deshacerse de su vocación doom. 

‘In dreams we see’ es breve un interludio en el que el folk y lo progresivo se unen para aplacarnos del turbio corte anterior e introducirnos en un nuevo escenario sonoro.

Esta claro que los británicos se sienten cómodos componiendo temas largos, y ‘Night rain’ de nuevo, con casi ocho minutos, es prueba de ella. preparándose con calma la atmósfera en la que desarrollar la canción, una atmosférica y misteriosa introducción va preparando el aterciopelado y vintage espacio al que nos trasladan. La dulce melodía y un ambiente más propio de una banda progresiva de los 70’s, van construyendo un corte melancólico que parece describir relatos del pasado. Con un entorno sinfónico como soporte, el tema prescinde de los sonidos pesados y los riffs hirientes de los temas anteriores, para seducirnos con un relato en tonos grises. Delicado, suave y reconfortante, la canción se soporta en el sonido de teclados para crean su atmósfera.

‘And now we see…’ vuelve a sorprendernos con un nuevo giro. En un espacio heavy-psych los sonidos pesados y lentos aparecen entre solos psicotrópicos. Como un aquelarre lisérgico, la canción se deja llevar por incisivas vibraciones psico-progresivas. Nuevamente la voz aflora mostrándonos un nuevo registro, lo que dota de un mayor brillo y valor a un álbum versátil que poco a poco nos seduce hasta conquistarnos. Jugando con la intensidad, el tema oscila con pasajes más desgarrados y con otros en las que la psicodelia nos narcotiza suavemente.

El álbum cierra con ‘The Work Of A Demon’, otro tema de ocho minutos en el que los británicos vuelven a usar elementos progresivos entre fuertes ritmos y pasajes heavy-psych más propios de los 70’s. Entre voces y coros la psicotrópica instrumentación genera un aturdir estado sensorial. Un corte sorprendente que parece haberse construido de retales, pero finalmente logran encajar a la perfección. Aquí la banda no renuncia a ningún elemento que pueda ‘sumar’ a un tema anárquico en su ejecución, o al menos aparentemente…. Lo cierto es que la canción vuelve a sorprendernos con su gran poder seductor entre pesados y oscuros momentos en contraste con otros mucho más coloristas. Una especie de jam psicotrópica en la que el hard-rock, el doom y lo progresivo compite con sus genes psicodélicos.  Monumental, el tema se pavonea sabiendo de su innegable poder de seducción para el oyente. El resultado es un tema épico que compite para ser el mejor del álbum y en el que queda reflejado todo el talento compositivo de estos chicos.  

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Reseña: FUZZ SAGRADO.- ‘Fuzz Sagrado’

En España a veces usamos la frase ‘la cabra tira al monte’, que es una forma de decir que algo vuelve a su entorno natural, esto precisamente es lo que ha hecho Christian Peters, el guitarra y cantante de SAMSARA BLUES EXPERIMENT, en su nuevo proyecto personal FUZZ SAGRADO. Si Christian había estado en los últimos tiempos creando álbumes bajo su pseudónimo SURYA KRIS PETERS, en los que el principal instrumento eran los sintetizadores y su sonido era la electrónica, ahora vuelve a retomar la guitarra para crear sus nuevas canciones. Tras haber puesto final a su pequeño retoño SAMSARA BLUES EXPERIMENT, el gusanillo de seguir haciendo música lo devuelve a la escena. Hace una semana Chris me comentaba ante mi gozo y asombro, esta gran noticia que nos devuelve a un gran músico a la actualidad, con este nuevo proyecto llamado FUZZ SAGRADO. En él Chris toca la guitarra, bajo, hammond, mellotron y mini-moog siendo acompañado únicamente a la batería por un misterioso personaje llamado Mr. Slater, aportando el groovy perfecto para sus canciones. De momento solo tres temas que suponen una vuelta a los orígenes, con atmósferas vintage, pinceladas psicodélicas, atmósferas progresivas y rock guitarrero. El EP contiene tres cortes con un denominador común en su sonido, pero que cada uno tiene su propia identidad. Desde vibraciones y aromas sureños, hasta momentos de gran intensidad en la que la psicodelia aparece majestuosa mostrando una amplia gama cromática; sin olvidarse de las vibraciones progresivas de comienzo de los setenta, consigue que los temas se vuelvan más complejos y majestuosos. Si a eso añades el contraste entre algunas de las bellas melodías con la intensidad y pesadez de algunos pasajes, podemos concluir que estamos ante un debut fascinante y una nueva etapa esperanzadora. Si aquí todos los temas son instrumentales, en próximas entregas podremos encontrar canciones con voces, lo que puede ser un aliciente más para este ilusionante regreso.

Duck Dharmacon sus bucólicos acordes nos traslada a un escenario campestre. Solos que coquetean con sonidos sureños bajo un halo de psicodelia colorista. Bellos desarrollos que nos acarician como la fresca brisa, acompañados del sutil sonido del órgano nos envuelven en un gratificante entorno. Si bien el tema se mantiene suave en su estructura, no faltan las escaramuzas de pesadez, algo que aporta brillantez a una canción en la que también podemos encontrar exóticos pasajes que rezuman extasiantes fragancias sonoras. Precisamente esa dualidad entre lo frágil y lo fornido hace que el tema adquiere tintes monumentales.

Sin perder el espíritu del corte anterior, ‘Two faces’ bajo sus vivaces tambores se desarrolla entre pasajes de psicodelia con muchas aristas. Con la guitarra tomando el protagonismo de una melodía oscilante y relajante en tema se va envolviendo en distintas capas que insertan variadas vibraciones. sumergiéndose en un bosque psicotrópico que hace que el sonido evolucione a momentos más pesados. Aquí una variedad de sonidos e instrumentos se superponen creando un tema mucho más turbio y tupido. Todo un vendaval de vibraciones llenas de magnetismo en una auténtica espiral psicotrópica sustentada por unos monumentales tambores.

Cerrando este breve pero intenso debut, ‘Pato’s blues’ mantiene la esencia. Arropado por sutiles teclados, mientras la guitarra se muestra esplendorosa en un entorno melancólico. Bellos acordes superpuestos. Efectos y una atmósfera envolvente custodian las embestidas de fuerza que el tema posee. Sus contenidos momentos heavy-psych hacen aflorar maravillosos pasajes de guitarra en la que Chris se muestra en su pleno esplendor. Pero aquí nada es sencillo, y el tema se enturbia cambiando su aspecto y volviéndose más progresivo en una exploración de los sonidos de comienzos de los 70’s en la que el sonido aumenta su intensidad para mostrar un entorno más perturbador. Intrincados desarrollos solo al alcance de un gran músico consiguen crear un exuberante corte.  

Fuzz Sagrado

Reseña: SAVANAH.- ‘Olympus Mons’

Cuatro años han tardado los austriacos SAVANAH en componer y pulir su tercer álbum ‘OLYMPUS MONS’, pero la espera, ha merecido la pena. Evocando con el nombre del álbum a la montaña más grande del Sistema Solar, sus surcos, rezuman una monumentalidad con la que consiguen su álbum más pesado y progresivo hasta la fecha. Sus pesados y difusos riffs, colorean un espectro sonoro que golpea con la contundencia stoner, pero que también sabe explorar territorios psico-progresivos con gran acierto. Cuatro largos temas con desarrollos monumentales que saben coquetear con el metal, la psicodelia e incluso el heavy-rock. Envueltos en fuzz intoxicante, su crujiente y aturdidor sonido se amortigua con desarrollos psico-progresivos de gran belleza. ‘OLYMPUS MONS’ es el álbum que consolida a la banda afianzando su sonido pesado hasta cotas no vistas en sus anteriores álbumes. Entre su mastodóntico sonido, podemos encontrar ecos de Kadavar en alguno de los temas, pero también de bandas como Greenleaf o Colour Haze, eso unido a la inclinación progresiva que aportan a sus vigorosas canciones, hace que este álbum consiga salir de los estereotipos de la escena Stoner. La marca de doom psicodélico del trio retumba y ruge, conectándonos a la tierra y nos transporta a un estado de éxtasis. El álbum transita en una tortuosa travesía sonora en la que podemos encontrarnos distintos escenarios sonoros por el camino, pero todos ellos sin perder la fuerza y contundencia. Un álbum genuino y una aventura galopante, que guía al oyente a través de un sueño mágico. Estos maestros instrumentistas pintan paisajes serenos repletos de imaginación, color y estilo, sin apresurarse en sus canciones, por el contrario, las dejan que respiren y suden, saboreando la posibilidad de descubrir un reino nuevo y extraño. Cada canción es un relato de esta odisea sonora que culmina con su particular homenaje a la montaña más alta del universo en un tema de 13 minutos que bien podría resumir la esencia del álbum. ‘OLYMPUS MONS’ es la grandiosidad del sonido pesado en estado puro.

SAVANAH son: Benny Schwarz (bajo, voz), Jakob Gauster (guitarra) y Felix Thalhammer (batería). ‘OLYMPUS MONS’ está disponible vía Stonefree Records y Ripple Music.

‘Kaleidoscopia’ abre el álbum con guiños de metal y riffs poderosos. Su grueso sonido y las dosis de fuzz lo convierten en un corte cegador. Con una carencia proto-metal en los registros vocales y cierto aroma a KADAVAR, los austriacos van creando un relato épico. El grueso sonido que su bajista y cantante Benjamin Schwarz, inunda todo de la grandiosidad del sonido del desierto. Mientras la guitarra revolotea dibujando en el firmamento múltiples líneas heavy-rock. En la parte central la canción reposa su sonido en un espacio chamánico con pasajes heavy-psych salpicados por ramalazos de rabia. Con elementos de blues, el tema vuelve a engrosar su sonido en una eclosión grandilocuente de Stoner-metal. Con la suficiente capacidad para colorear de pasajes más progresivos el tema, los austriacos golpean con fuerza hasta noquear al oyente con su conjunción de estilos.

Con un ritmo cadente de vocación retro, ‘Velvet sarf’, se desarrolla entre nebulosos bosques psico-progresivos. El monolítico bajo y una guitarra que se inclina hacia los dictados de Colour Haze, van construyendo un relato que contrasta con la dureza del corte anterior en su primera parte. Solo un espejismo que queda disuelto con una oleada de riffs y pasajes más propios de Greenleaf. Aquí las melodías vocales juegan un papel fundamental para darle brillo a un sonido monolítico innato en SAVANAH. La conjunción de fuzz, monolíticos riffs bajo ritmos retro y los tonos progresivos logran un resultado atractivo. Sus paisajes ensoñadores contrastan con lo plomizo de su sonido. Aquí está el gran aval de la banda y del álbum. El equilibrio entre estilos aparentemente tan diferentes funciona a la perfección. Un tema de gran potencial en el que todo resulta bien ensamblado.

‘Tharsis’ rompe la dinámica del resto de los temas. En esta ocasión solo tres minutos son suficientes para desarrollar un corte en el que la aspereza del metal se conjuga con una atmósfera que cruje. Lento, plomizo, y metálico, el tema no duda en explorar espacios más sosegados con aditamentos psico-progresivos.

Evolucionando lentamente en su intensidad, ‘1982’ golpea con sus ásperos riffs por una senda más propia de los dictados del metal. Con un gran trabajo melódico, las voces surfean entre las agrestes olas de su contundente sonido. Los tonos progresivos se mestizan con los dictados del Stoner-metal en una combinación atrayente para el oyente. Con esa dualidad de suaves voces y crudos riffs, los 9 minutos del tema resultan completamente fascinantes. Los constantes cambios de escenario sonoro son ensamblados para construir un ‘todo’ que funciona y fluye con soltura. La fisonomía del tema va cambiando para dejarse seducir por un espacio más psicodélico en el que los solos afloran dejando patente el virtuosismo de su guitarrista.

Con un nombre tan majestuoso, el tema más largo del álbum tenía que ser precisamente ‘Olympus Mons’. Trece minutos que conjugan todos los referentes de SAVANAH. Con guitarras que se retuercen en solo infinitos la canción navega entre fuertes ritmos por un espacio pesado pero que oscila constantemente. Con pasajes de psicodelia ensoñadora custodiados por cadentes tambores la banda se deja llevar casi a modo de jam por un escenario más amable y calmado. No faltan los golpes del errático bajo entre sus finos desarrollos. Sus desarrollos heavy-psych dejan espacio a melodías vocales llenas de un encanto atrayente mientras el tema se adentra en bosques progresivos. Haciendo ondular la canción por agrestes pasajes, la intensidad va oscilando para construir un corte de gran monumentalidad. Con una lenta cadencia rítmica el corte avanza con parsimonia, sin prisas, ofreciendo los pasajes más lisérgicos de toto el álbum para poner el broche final a un gran trabajo que refleja la evolución de la banda austriaca.

Savanah

StoneFree Records

Ripple Music

Reseña: VOKONIS.- ‘Odyssey’

El trio sueco VOKONIS da un paso al frente con su cuarto álbum ‘ODYSSEY’ como culminación de la evolución de una banda nacida de la escena Stoner-doom metal, para ofrecer su álbum más ambicioso hasta el momento. Las cuidadas canciones se sumergen en elaboradas canciones progresivas, algo que cada vez vemos con más frecuencia en bandas de la escena pesada. Sus cristalinas voces amortiguan los arrebatos de su contundente sonido de metal y sus rabiosas voces guturales. Si bien las texturas de las composiciones son ricas en matices, sus melodiosos pasajes vocales es uno de los grandes alicientes de un álbum notable y solvente. Un álbum para una nueva década que cuenta con la presencia de Per Wiberg como invitado. Su solvencia en bandas como Opeth, Spiritual Beggars o Kamchatka esta fuera de toda duda, y su talento hace que los temas de ‘ODYSSEY’ se ven beneficiados. Con el objetivo establecido de expandir aún más el panorama progresivo de su música, VOKONIS diseñó grabaciones que son más dinámicamente diversas y con más visión de futuro que nunca. Con influencias progresivas tangibles combinadas con coros destacados, las 6 pistas de ‘ODYSSEY’ exploran aún más el sonido que VOKONIS introdujo en su álbum ‘Grasping Time’ de 2019. Las limpias líneas vocales de Jonte se mezclan eficazmente con el ladrido agresivo de Simon, creando toneladas de profundidad gutural. El sonido cambia de la psicodelia de ensueño a la pesadez del sludge que derrite la confusión. Las nuevas pistas están respaldadas por los patrones rítmicos proporcionados por el nuevo baterista de la banda, Peter Ottosson, quien, desde su llegada a principios de 2019, ha demostrado ser una bujía de inspiración para la banda. Esta claro que el trio ha conseguido el objetivo, un álbum pesado sobresaliente que cuenta con constantes giros en los que conviven, tanto suaves pasajes contemplativos, como la virulencia de sus riffs de puro metal. De esta manera consiguen enganchar al oyente a su dinámica narrativa hacia esos nuevos territorios progresivos por los que el álbum se siente nítidamente seducido sin olvidarse de la crudeza de sus comienzos. Una conjunción que resulta perfecta acompañada de sus bellas melodías y juegos corales.

VOKONIS está aquí para aturdirnos con su furiosa vibra de doom y pasajes melódicos. Empapado en una distorsión explosiva, melódica y amenazante. Ahora florece con fuerza la bestia progresiva que han mantenido desde 2015. Con un estilo que va desde riffs pesados, capas de fuzz que derriten la cara y voces arenosas y aulladores, hasta paisajes sonoros absolutamente limpios y de ensueño, su objetivo es sumergirte por completo en su composición. Mientras comparte un viaje psicodélico y emocionante, demuestran su versatilidad manejándose bien en el espectro que va desde el doom al rock progresivo.

ODYSSEY’ fue grabado en Studio Soundport, Suecia, por Mikael Andersson masterizado por Magnus Lindberg. El fascinante arte del álbum y sus singles fueron realizados por Kyrre Bjurling; y está disponible vía The Sign Records.

Sin contemplaciones ‘Rebellion’ golpea sin contemplaciones con contundentes riffs pesados. Las melodías vocales se yuxtaponen a la fuerza de una banda que consigue crean un espacio melódico entre elementos progresivos y una voz gritona llena de garra. Los coros suavizan las embestidas de una banda potente creando un tema dual. Desgarradores momentos de metal conviven con sus melodiosos pasajes de inclinación progresiva para ofrecer un tema arrollador con guiños sludge.

Tras el shock del tema de apertura ‘Odyssey’ el tema que da nombre al álbum nos lleva en volandas por espacios de metal progresivo.  La solide de la canción y los cuidados detalles nos ofrecen muestras de la evolución que la banda ha tenido desde su nacimiento. Complejos desarrollos de fácil digestión para el oyente inciden en la exploración de los sonidos progresivos presente en todo el álbum. VOKONIS es una banda pesada, pero también es una banda que cuida sus canciones para ofrecer atmósferas relajantes en las que los teclados toman el protagonismo en un viaje en el que el colorido psicodélico está presente. Suavizando su rudo sonido, la canción refleja el estado de forma de una banda que sabe crean la ambientación perfecta para el desarrollo de sus canciones sin que ello signifique perder un ápice de fuerza. Recordándome de alguna manera el camino iniciado por ELDER en sus últimos trabajos, aquí VOKONIS se muestran solventes y efectivos. Una poderosa base rítmica, buenos teclados envolventes y efectivos solos conforman una canción sobresaliente.

‘Blackened wings’ parte mostrándose como en un tema áspero y pesado en línea Mastodon. Sus voces guturales y sonido a puro metal en la primera parte contrastan con pasajes más melodiosos en los que los genes de metal se transforman en un espacio de progresivo al alcance solo de los mejores.  La agresividad del comienzo evoluciona a un sonido en el que se pulen los detalles con esas voces limpias presentes en todo el álbum para cambiar su aspecto y desarrollarse en una atmósfera más placentera y trabajada.

Con hipnóticos riffs y desgarradores pasajes vocales ‘Azure’ ofrece un sonido rugoso, pero los suecos saben sacar de la chistera trucos que hacen que la canción oscile entre buenas melodías progresivas bajo el ritmo de unos poderosos tambores. Enrevesados pasajes que ondulan constantemente dejando espacio a la garra, pero también ofreciendo sonidos balsámicos en los que los sonidos progresivos se hacen su hueco recuperando vibraciones más propias del siglo pasado.

En tonos épicos ‘Hollow Waters’ parece prescindir de la agresividad para ofrecer una nueva vía en el sonido de VOKONIS. Entre efluvios psico-progresivos, los teclados y la guitarra van de la mano. Delicadas melodías sirven de contrapunto a los ramalazos de metal que la canción contiene. Una montaña rusa que proporciona momentos de intensidad, pero también deja espacio a la belleza de unos pasajes instrumentales más propios de un mundo de ensueño. Puede que estemos ante la mejor canción de todo el álbum. Aquí los suecos nos ofrecen los suficientes alicientes para sentirnos gratificados de la exploración de este soberbio álbum. La capacidad para jugar con las voces es algo de lo que muchas bandas pesadas carecen, y aquí, es todo un aval, para poder construir una canción el la que la belleza supera a la fuerza. El resultado de un gran trabajo compositivo en el que los matices están cuidados al detalle dejando atrás los sonidos doom de sus inicios.

El álbum cierra con los casi trece minutos de ‘Through the Depth’.  Instalados en los sonidos progresivos el tema parte de suaves pasajes que se elevan con fantásticas voces aumentando la intensidad y pesadez. Dinámico, pero sin estridencias los ecos psicodélicos se unen a la fiesta progresiva en un escenario en el que la banda decide interpretar transmitiendo sentimientos. Épico por momentos, los tambores golpean con fuerza entre conseguidos tonos vocales en una combinación elaborada que vuelve a dejar patente que la banda se ha tomado la composición en serio. Sus ganchos vocales dominan la escena usando las voces guturales ocasionalmente lo que resulta completamente efectivo.

‘Through the depth’ es el tema en la que la belleza de sus pasajes de psicodélicos adquiere un protagonismo no visto en las canciones anteriores. Su larga duración sirve para que los suecos envuelvan la canción en múltiples texturas con gran brillantez.  Las guitarras se arremolinan acompañadas de sutiles y comedidos pasajes de teclados que dan cuerpo y belleza a este maravilloso corte en el que la banda se olvida de la pesadez doom. Por si solo, el corte hace que este brillante álbum merezca la pena.

VOKONIS

The Sign Records