Crónica: KRACH AM BACH 2025

Cuando un festival lleva realizadas 30 ediciones, por algo será. Los que conocemos en profundidad el festival sabemos que el amor y cariño que los chicos de la organización y todo el pueblo de Beelen pone en esto, son el origen del resultado. Pero también del personal que un año tras otro repite su presencia formando parte de esta pequeña familia que es KRACH AM BACH. Esta era una edición especial para la organización, son ya muchos años haciendo felices a mas de tres millares de personas, y una vez lo consiguieron. En esta ocasión me desplacé en avión desde Madrid a Dusseldorff, donde recogí un coche de alquiler y me dirigí a dejar la maleta en el hotel. El avión había despegado con una hora de retraso, y no tuve tiempo ni para comer. Decidí que era mejor llegar a tiempo y comer algo allí en el recinto. La lluvia me acompañaba desde que salí del aeropuerto, y con cerca de dos horas de trayecto por carretera la previsión meteorológica no era muy optimista, tendríamos un fin de semana de lluvia. No me vine abajo, porque sabía que esto no era un impedimento para que la fiesta fuera épica. Ya estoy acostumbrado a la lluvia de los festivales veraniegos alemanes, pocas veces me libro, y ver la forma con la que el público se toma esa circunstancia, me motiva más para seguir visitándolos. En España estamos acostumbrados al calor y a pocas lluvias, sobre todo en verano, y se asume de otra manera diferente. Enfundado en mi chubasquero llegaba al recinto donde me iba encontrando con multitud de amigos y conocidos. El backstage era ya un hervidero de gente lque iba y venía comprobando que todo estuviera perfecto. Normalmente el primer día de festival suelo visitar la zona de acampada para encontrarme con la gente, ver el ambiente y tomar algunas fotos y videos, porque el siguiente día suele ser mas complicado. En esta ocasión la premura de tiempo y la lluvia hicieron que me inclinara a hacer esa visita el sábado en la mañana. En recinto toda estaba como siempre. Las hamacas, las sillas y los palets para que el público pueda descansar, los puestos de comida y merch en su sitio, y la hierba en buenas condiciones teniendo en cuenta el aguacero que caía. Había varias carpas con diferentes actividades y juegos para los numerosos niños que visitan el festival junto a sus padres. Es maravilloso verlos correr por allí entre melenudos bebiendo cerveza y sobre todo el ver a aquellos que acercan a la primera fila con sus grandes protectores de oídos, y que viven y disfrutan de los conciertos, a veces con caras de sorpresa, y otras pasándoselo ciertamente bien. Aquí todo es diversión, y también lo es para esos pequeños encantadores. Todo diversión,  con música ruidosa, gente variopinta, barro y charcos donde jugar, el paraíso, me encanta. En cuando a las instalaciones del recinto, me llamó la atención la ausencia del puesto de pizzas, habitual todos los años, pero finalmente no me informé del motivo por el que no estaba en esta ocasión, en la noche lo eché en falta. Las puertas acababan de abrir y la gente enfundada en chubasqueros y capas de plástico de diferentes colores, entraba al recinto con la sonrisa en su cara, sabía que se iban a divertir. La hora del comienzo del festival había llegado.    

AFTERMOVIE

VIERNES

La lluviosa jornada se iniciaba con el heavy rock de DEATHCHANT. Sin hacer prisioneros, los californianos derrochaban energía sin permitir la pausa de los que iban llegando al recinto del escenario principal. Por la vía directa, hacían que la temperatura subiera consiguiendo que todos nos pusiéramos en órbita desde el inicio del festival. Durante su actuación la lluvia hacía presagiar que la jornada sería dura.

A continuación, los suecos GAUPA tomaban el relevo en el escenario principal. Con Emma su cantante con indiscutible maestra de ceremonias no  dejaba de bailar por el escenario, y demostrando que sobre el se siente como pez en el agua. Una frontman por todo lo alto copando gran parte del protagonismo de una banda que iba desgranando canciones de su último disco, alternadas con alguna anterior. Su particular unirverso sonoro gravitaba entre sonidos alucinantes y alguna inclinación más pesada, tal y como mostraban en su último Ep. La banda recibió una magnífica acogida por parte de los presentes con una actuación que se inclinaba por momentos inclinándose a su lado más delicado, pero sin desdeñar la fuerza que poseen. Dieron la talla demostrando lo buena banda que son lo que debría auparles más entre el público de la escena.

Me trasladaba al segundo escenario para ver a KALAMATA. El trio alemán levantaba el telón en ese cautivador escenario. Ese espacio en que siempre se encuentran interesantes descubrimientos de bandas con propuestas particulares y sobre todo psicodélicas. Combinando a la perfección su psicodelia pesada con gruesos riffs Stoner y una vocación progresiva enriquecida con tonos cósmicos conseguían que sus canciones serpentearan por el lado experimental, enganchan a la audiencia con riffs que te invitaban al head banging, pero sobre todo con desarrollos instrumentales de pura psicodelia pesada. Lo cierto es que lograron conquistarme.

 

De vuelta al escenario principal para ver a HIGH DESERT QUEEN La banda venía con una formación reformada en la que se mantenían su cantante Ryan y su batería, siendo nuevos tanto su guitarrista como el bajista. Si en las dos ocasiones anteriores en las que los he visto en vivo (la última hacía solo unos meses en el SOL SONIC RIDE en Colonia) habían puesto sus cartas boca arriba, aquí no iba a ser menos. Estos rudos texanos entienden el rock an roll con la crudeza que caracteriza a los músicos del Estado de la Estrella. Podría decir que les ví más contundentes y ensamblados incluso, pero lo que no cambió fue la facilidad que tienen para enganchar al público con su Stoner polvoriento empapado en fuzz. Ryan no dejaba de de danzar y recorrer el escenario envuelto en una capa que no se deshizo de ella hasta bien avanzada su actuación. Al final de su actuación nos sorprendieron con incorporación al escenario de Emma, la cantante de GAUPA que se unía al cuarteto para interpretar una de sus últimas canciones. Fue un momento épico de energía desbordante y un buen rollo que se traducía en las sonrisas que todos tenían en sus caras. Elevando el nivel aún mas si cabe. Si ya con GAUPA, las proyecciones de Sector7G Visuals habían sido excelentes, con los tejanos la cosa no decreció, haciendo que la actuación tuviera un brillo especial.

KAHN, el trio australiano ocupaba el segundo escenario para dejarnos el que probablemente fuera el mejor show de la jornada. Nunca había visto a KHAN y era una de las bandas marcadas en mi agenda, y bufff, mis expectativas quedaron en nada con la solvencia que demostraron en su increíble show. Psicodélicos, suaves, pero sabiendo cómo gestionar sus canciones, para que siempre conectarán con el público. No era yo solo el sorprendido por el poder del trío, sino que las caras de los presentes reflejaban la incredulidad por esta sobresaliente actuación en la que dejaron claro que se saben manejar en los territorios de la psicodelia pesad sin caer en convencionalismos. Mucha calidad y un sonido que me enganchó mucho más en directo que en sus discos, y eso teniendo en cuenta que sus álbumes me enamoran. ¡¡¡Increíbles!!!, y dos semanas después podré encontrarme nuevamente en Hoflarm, ¡¡¡bien!!!. Espero con ansia ese momento.

El escenario principal recibida a la banda mas reputada de todo el fin de semana. GOD IS AN ASTRONAUT desarrollaban su actuación con la imagen de la portada de su último disco ‘ Embers copando el protagonismo en su set-list. Las proyecciones de ese misterio bosque arropaban las emanaciones de hermosas fragancias sonoras evocando un lugar en el que las hadas habitan entre bellas melodías post-rock. Dejando patente su gran talento el trio desagradaba sus canciones ante la audiencia más numerosa del día. Extasiados por momentos por los efluvios sonoros salidos del escenario, pero también sumidos en las intrigantes profundidades de ese bosque. Sus pàuadas canciones tenían un efecto mágico entre los presentes. Caras de felicidad como consecuencia de sus relajadas canciones y sus bellas melodías Un lugar en el que desataban ocasionalmente toda su fuerza haciendo que su sonido fuera más pesado y grandilocuente. Esa monumentalidad marca de la casa, nos sacaba de la melancolía predominante en sus canciones. Brillantes, dejaban claro porque eran los cabezas de cartel del día.

Con la noche ahuyentando levemente la lluvia, THE COSMIC DEAD envolvían a la audiencia en un agujero negro de frenética psicodelia kraut en un show diabólico. Con el público zarandeando sus cabezas bajos sus hipnóticos ritmos, la locura esquizofrénica se apoderaba de la noche. La guinda del pastel la ponían de nuevo los chicos de Sector7 con sus visuales líquidos creando la atmósfera perfecta para los escoceses. Su bajista pedía que apagaran las luces para sumirnos en una pesadilla psicotrópica de grandes dimensiones. Toda una locura sónica.

Ya solo quedaba una banda y el cansancio de tantas horas después del madrugón para coger el vuelo hasta Alemania hacía ya mella en mí. Pero otra de las bandas que veía por primera vez ocupaba el escenario principal. REZN bajaban el telón a la primera jornada con una particular fusión de Stoner, doom, y elementos progresivos. Después del vendaval de los escoceses THE COSMIC DEAD, comenzar con dos largas canciones atmosféricas quizás no era la mejor idea, y eso se notó a lo largo de su actuación. Tuve una sensación extraña ya que la banda sonaba firme y poderosa, pero algo lineal y sin conectar del todo con el público. Sin transmitir sensaciones interpretan sus canciones como aquel que está en la soledad de su casa. Sin interactuar con un público que recibía con disparidad su propuesta, me dejaron algo frio. Espero que en unos días en Hoflarm pueda conectar más con ellos. Un show bueno, pero extraño a partes iguales. Antes de que concluyeran su show me dirigí hacia mi hotel en busca de un merecido y necesario descanso para recuperar fuerzas para la intensa jornada que me esperaba el sábado.  

SÁBADO

La jornada empezaba con la sorpresa anunciada por la organización. Tras desayunar tranquilamente me dispuse a conducir los ocho kilómetros que separaban mi hotel del festival. Con la lluvia cayendo desde la mañana me dirigí a la zona de acampada para tomar unas fotos y videos de la gente pudiendo comprobar que nada cambia en Krach am Bach año tras año. El mismo ambiente amistoso y divertido de gente que viene a disfrutar del fin de semana en toda su extensión.

A mi llegada vi en el backstage a un numeroso grupo de personas ancianas, y pregunté a Klaus si eran vecinos siendo su respuesta una sonrisa. Estos aparecían sobre el escenario desvelando la incógnita del invitado sorpresa. Se trataba de un coro local compuesto por un par de decenas de personas interpretando canciones tradicionales ante un público que no es el suyo. A la vez el personal llegaba al recinto para escuchar a unos artistas que tampoco son los suyos. Pero esa es la magia de este festival, la hermandad y buenas vibraciones entre la gente. Cantando alguna de las canciones, los presentes disfrutaban de la sorpresa en perfecta comunión con los lugareños. Algo así solo pasa en KRACH AM BACH, bien por ellos.

La lluvia no quería que la fiesta fuera completa, pero como me dicen mis amigos alemanes, ‘tipico verano aleman’. La climatología no es un obstáculo para que un festival como este no se desarrolle con normalidad, como así ocurrió a pesar de los numerosos chubascos que cayeron en la jornada y que afortunadamente el pasto supo recibir sin que se crearan muchos charcos ni zonas completamente embarradas como en alguna edición anterior.

El combo belga MOJO & THE KITCHEN BROTHERS arrancaban la jornada en el escenario principal con su particular mezcla de blues psicodelia y sonidos setenteros. La banda me había sorprendido gratamente el pasado año en Down The Hill Festival, por lo que aquí el efecto sorpresa se había diluido. Durante su actuación tocaban todos los palos posibles, pero lo hacían con canciones ricas en matices y giros constantes. Estos jóvenes merecen más repercusión de la que tienen porque su calidad es capaz de sorprender a cualquiera que se enfrente a ellos por primera vez.

PLANISPHERE, el cuarteto de Colonia son una banda que había despertado mi interés en sus discos, y de nuevo, pude tacharlos de mi lista. Venía advertido de su capacidad para sorprender con es mezcla de post-rock, math-rock y pasajes psico-progresivos con un cierto carácter Stoner. Convincentes y queridos por el público amigo estos chicos brillaron con luz propia como una banda alejada de la fama pero que sabe bien cual es su propósito. Interesante propuesta.

De nuevo una banda que no había visto con anterioridad. THE WARLOCKS no son nuevos en esto, y su sonido psicodélico de inspiración 60’s con tonos de garaje podían ser interesantes. Lo cierto es que me encontré a una banda que no me transmitía demasiado. Sonaron bien, con profesionalidad y saber hacer, incluso por momentos incitaron al baile, pero la frialdad de su actuación no hizo honor a su trayectoria. Puede que no fuera el momento adecuado para mí. De nuevo en unos días los podré ver de nuevo en directo y quizá la cosa sea distinta.

Otra de las bandas marcadas en mi agenda eran los alemanes OAKFARM. Llegaba su hora y me dirigí al segundo escenario para no perderme su actuación. Pude intercambiar unas palabras con ellos instantes antes de que saltarán al escenario donde me dieron pistas de lo que me esperaba. Con una introducción y enlazando dos canciones como si de una Jam se tratará, pasaban a canciones con ese sabor añejo que me había enamorado al escuchar su disco. Rock de siempre empapado en psicodelia, con unas gotas de blues en sus entrañas y un aderezo de riffs pesados revitalizando ese sonido atemporal. Un concierto a la vieja usanza, con un buen cantante, guitarras asesinas y una base rítmica poderosa, ¿se puede pedir más? El joven trio se mostró como una banda veterana con una ejecución impecable en la que combinaban deliciosas melodías con la contundencia del rock más crudo de antaño. Fueron despedidos con la aprobación de la audiencia mostrando enormes muestras de admiración. Estos chicos merecen mas.

TO-YO eran una incógnita para mí. Los japoneses que siguen los pasos de bandas como Kikagaku Moyo o Minami Deutsch tardaban en arrancar con un comienzo frío que poco a poco iban calentando sus efluvios lisérgicos. Entre tonos orientales y psicodelia ensoñadora el cuarteto explotaba un territorio onírico con una dupla de guitarra muy talentosa. Su frialdad explotaba por momentos con una pesadez increíble. Con un sonido poderoso y cristalino volvía a dejarse llevar por oníricas melodías con sabor a almíbar. Sus dos guitarras creando paisajes sonoros volátiles no parecían ser argumento suficiente para parte de la audiencia, que despertaba del letargo cuando la banda subia la intensidad. Aproveché para disfrutarlos sentado junto al escenario mientras me percataba que todo el auditorio estaba pendiente de su actuación. Su poder magnético me acabo de convencer y por lo visto, no fui el único, ya que el final del show estuvo repleto de bailes entre una audiencia disfrutona a pesar de que ya se empezaba a notar el cansancio. El público les despidió con una estruendosa ovación tras su traca final en un show en que cocieron a fuego lento a la audiencia para,omo buenos cocineros, darles el golpe de fuego final.

A los portugueses DESERT SMOKE le había visto en Madrid tres días antes y tenía claro lo que nos esperaba. La banda había emprendido ruta por carretera desde Madrid y habían tenido problemas con una rueda, lo que hizo que casi viaje se alargara. Pero su actitud al ver el ambiente del festival hizo que eso se olvidara. Hice las presentaciones entre ellos y la organización y pude ver con la ilusión con la que salían al escenario. Con esa voluntad de darlo todo ante un público que sabe apreciar bandas como ellos, sus dos guitarras diabólicas alternaban su psicodelia ácida con las arenas del desierto.

Por fin llegaba el momento de ver a ELEPHANT TREE en directo, algo que por unas circunstancias u otras, siempre me había sido imposible. Hacía unas semanas coincidí con su cantante y bajista Peter en Freak Valley, donde le comenté esta circunstancia y por fin había llegado la hora. Esos tipos divertidos con los que había estado tomando cervezas entre risas y partidas de futbolín en el backstage hacía unos momentos, ahora salían al escenario principal como grande ídolos ante una multitud con muchas ganas de ellos. Desde la primera canción los británicos destaparon el tarro de las esencias entre saltos, cabriolas y headbanging. Su enérgica actuación contaba con la alternancia en las voces etéreas y esas melodías melancólicas acertadamente mestizadas con rugosos riffs stoner doom. Divertidos e interactuando con el público la banda se mostraba como yo me la había imaginado, potente y melódica la vez. Con canciones coreadas como himnos, el público disfrutaba de una actuación descomunal en la que no faltaron recuerdos para seres fallecidos y un homenaje final a Ozzy con un cover de Black Sabbath con el que cerraron su actuación. Por fin me quité la espina.

Noqueado y gratificado por la actuación de ELEPHANT TREE, tras tomar una cerveza llegué al segundo escenario para ver a FEEZY. Me habían advertido de la creatividad de los alemanes, pero su locura noise, post-metal y psicodélica no terminó de conectar conmigo. Lo que escuché tenía calidad, pero seguramente no era el momento apropiado para mí para enfrentarme a esta loca propuesta. Su caos era bien recibido por un publico que seguía sin quitarse los chubasqueros. En otra ocasión espero estar mas predispuesto para su difícil apuesta sonora.

El plato fuerte de la noche estaba reservado para OSEES. El huracán impulsado por dos baterías explosivas, una guitarra frenética y unos sintetizadores chirriantes, unidos a esa actitud punk, era previsible era una apuesta segura. El recinto para reventar entre pogos, surfeos y un frenesí hilarante fue el premio a las horas de lluvia que habíamos sufrido. Un huracán sónico desplazó a otro atmosférico. ¡¡Ofrecieron todo lo que de ellos se puede esperar, la locura!!. El concierto más salvaje de todo el fin de semana con un público abarrotando el recinto y la energía desbordada.

El cansancio iba haciendo ya mella en mi cuerpo y decidí descansar un rato mientras FULL EARTH probaban sonido. La jornada había comenzado muy pronto y la noche ya avanzaba. El quinteto noruego había llegado al festival el día anterior y la relajación de la jornada previa ahora se tornaba en responsabilidad y profesionalidad. Tuve varias charlas con ellos las horas previas, especialmente con Ingvald, con el que había estado unas semanas antes en Croacia donde actuó en BearStone Festival como batería de MOTORPSYCHO. Estaba acompañado por sus padres que habían venido a ver su concierto y se notaba ciertamente orgulloso. Cuidando todos los detalles estaban preparados para mostrarse nuevamente ante el público de Krach am Bach. Hace dos años habían tocado en el segundo escenario con Kaanan y ahora repetían con su otro proyecto en el que los teclados y sintetizadores tienen un peso importante. Sabiendo a la audiencia a la que se enfrentaran nos regalaron una actuación que rayó los niveles del firmamento. ¡¡Que buenos!! Con un set corto en el que interpretaron largas canciones en la que repasaban el crisol de estilos que manejan. Psicodélicos, muy progresivos, espaciales, y  sobre todo, cuando las cosas se ponían serías, muy pesados y contundentes. No era de extrañar el delirio entre los que allí estábamos porque sonaran increíblemente poderosos en una equilibrada combinación de instrumentos. No sé dónde tiene el techo estos chicos, ya que con la juventud que tienen atesoran un talento desbordado. Seguiré teniendo puesto mi radar en ellos.

El punto final del festival estaba reservado para KYLESA. De nuevo con ausencia de los fantásticas visuales que habíamos tenido todo el fin de semana, la banda actuaba únicamente con su logo tras ellos. Su regreso a los escenarios después de 10 años de parón había despertado mucho entusiasmo entre sus seguidores y para mí era la oportunidad de verlos por primera vez en vivo. Ya agotado y pasada la medianoche, me propuse tratar de aguantar hasta el final, pero la verdad, tras hacer unas cuantas fotos y escuchar unas pocas canciones, decidí que el festival había concluido para mí. No fueron mi bocado favorito, y como tantas veces, me sorprendo de la reputación que algunas bandas tienen para muchos. A lo mejor soy yo el raro, pero no me aportaron nada nuevo. Banda pesada, con un sonido grave y rugoso y poco más. Espero que me perdonen sus fans. Traté de despedirme de todos los que me encontré en mi retirada, fundiéndome con múltiples abrazos de aquellos a los que vi, emplazándonos a vernos pronto, unos en SonicBlast, otros en Hoflarm, algunos de Down The Hill o en Tabernas, y seguro que coincidiré en varios de ellos, con un buen número de viejos rockeros enamorados de esta música psicodélica y pesada que tanto nos gusta y nos une.

No quiero terminar esta crónica sin reiterar mi agradecimiento a todo el staff de KRACH AM BACH por, una vez más recibirme con tanto cariño. Gracias chicos, nos vemos pronto.

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Crónica: KRACH AM BACH 2024

Con un nuevo sold-out como ya es habitual, la 29ª edición de KRACH AM BACH se presentaba diferente para mí en esta ocasión. Si habitualmente suelo llegar el mismo día de su inicio tras un vuelo desde Madrid, hasta Dusseldorf y después conduciendo hasta Beelen, en esta ocasión me tomé las cosas con mas calma, y me dirigí directamente conduciendo desde Madrid unos días antes. De esta forma compaginé el viaje con turismo en ruta y paradas recreativas. Una forma de aprovechar los 2000 kilómetros de distancia para disfrutar del viaje. Así y tras varias jornadas de viaje, llegaba el jueves por la mañana al recinto del festival, de esta forma podía tomarme las cosas con calma y huir del estrés de pasadas ediciones, en las que llegaba con poco tiempo antes de que la primera banda actuara. Al llegar a la primera persona que me encontré fue al propio Klaus, el artífice desde hace 29 años de este fantástico festival. Distendidamente y con un sofocante calor, intercambiamos impresiones y me comentaba algunos detalles desde la calma. El recinto lleno de personal ultimando todos los preparativos y las zonas de acampada completamente vacías, iluminaron mis ojos con una visión desconocida. Cuando en años anteriores había visto esos recintos de aparcamiento y acampada, me habían parecido grandes y confortables, pero verlos completamente vacíos me sorprendió. La magnitud de terreno disponible para que todo el personal se sienta cómodo, es algo que debo destacar, porque es difícil de imaginar realmente la cantidad de terreno que hay disponible para los campistas. No todos los festivales ofrecen a sus visitantes un espacio así. Ese y otros detalles fueron los que me enamoraron hace años de KRACH AM BACH. En esta ocasión, otra de las cosas que me llamó la atención fue el espacio entre el escenario principal y el segundo escenario. Este año la valla de separación había desaparecido en su mayor parte, lo que hacía que la sensación de amplitud creciera respecto a ediciones anteriores. La mañana trascurría y los primeros campistas iban tomando posiciones. A diferencia de los festivales en España, es habitual que la peregrinación de campers y caravanas, en tierras alemanas sea muy numerosa. Gente que viene totalmente preparada para pasar un fin de semana de fiesta escuchando a sus bandas favoritas. Eso se traduce en un relajado ambiente familiar en el que sentirse bien es la norma. Pero esa caravana de campistas se iba a encontrar con la lluvia a partir del mediodía. Ya en la tarde, se podía comprobar los estragos que el agua estaba haciendo sobre los prados de acampada. Los primeros charcos y barrizales hacían ya acto de presencia. Imprescindible unas buenas botas de agua para sobrevivir al fin de semana húmedo que nos esperaba. En esta jornada previa, también se produjo una fiesta en el recinto del festival junto a todos los vecinos de la zona de este. Un acto de camaradería que hace destacar a KRACH AM BACH ya que la comunión entre la gente de la zona con el festival es sencillamente exquisita. Así, entre las viandas que salían de una barbacoa a en manos de Uli, y cervezas se pasaba la jornada previa. La gran cantidad de gente que llegó el jueves me permitió rencontrarme como muchos amigos habituales de estos eventos. Un momento siempre entrañable en el que el cariño y las risas afloran entre unas cervezas o productos que salían de las distintas cocinas.

Todo estaba preparado para un fin de semana de fiesta y música que resultó una vez mas increíble. El alrededor de 3000 personas asistentes ya se iba terminando de ubicar a lo largo de la mañana y en el ambiente reinaban las buenas vibraciones que se mantendrían durante todo el fin de semana. En los dos días de festival se consumieron alrededor de 10.000 litros de cerveza entre risas y buena música.

VIERNES

La jornada comenzaba con una sorpresa para muchos de los presentes. Los texanos HIGH DESERT QUEEN se habían ofrecido a la organización para tocar un concierto sorpresa en la misma zona de acampada. Cuando me enteré de la noticia, pregunté a Klaus si sería un concierto acústico, y me confirmó que no, que iba a ser un concierto eléctrico, tomando la electricidad de la casa de un vecino de la zona. Es habitual que los habitantes de Beelen se vuelquen con el festival, ya que su impoluto desarrollo hace que cualquiera se sienta congratulado de tener a esas hordas de melenudos tatuados en sus tierras. Este tipo de sorpresa solo pasan en festivales como Krach Am Bach, festival que siempre trata de ofrecer lo mejor a su público, algo, digno de ser aplaudido. La banda de Austin hacía honor a la frase que sus paisanos ZZ TOP en la que decía que una buena noche de viernes en Texas dura hasta el lunes por la mañana, y eso se nota en su música. Con esa premisa el cuarteto ofrecía un concierto aguerrido, duro, y vibrante de energía. Tocando en el garage de una casa junto a la zona de camping, la banda sentía al público muy cerca, eso se notaba en las constantes interactuaciones de su cantante Ryan con el público cercano al escenario, incluso cantando a dúo con uno de los asistentes, bailando con un público que tenía ganas de fiesta y que se había encontrado con el warm-up perfecto para los esperaba en la jornada del viernes. Esta actuación fue un plus mas en un festival que siempre tiene cosas buenas que ofrecer a su público.

EL PERRO daba el pistoletazo de salida al festival en el escenario principal. La remodelada banda de Parker Grigs, desplegaba todo su arsenal de sonidos ácidos con el blues, la psicodelia y el rock de los 70’s como fantásticos argumentos para convencer a un personal que disfrutaba menormente con su actuación. La banda ofrecía un par de temas inéditos que aunque todavía no tenían nombre fueron presentados ante su audiencia. Con un Dorian a la guitarra intercambiando los papeles con Parker en las seis cuerdas. Mientras el bajo de Juaco retumbaba con cada nota. Si a esto unes una percusión vibrante el éxito estaba servido. Perfecta manera de comenzar el día en el escenario principal con los sonidos vintage de la banda californiana.

El sol mitigaba poco a poco el suelo del festival, castigado por las lluvias de la jornada previa. Si al comienzo de la mañana su aspecto no hacía presagiar una buena situación, poco a poco esos charcos se iban secando en algunas zonas, lo que hacía mas llevadera la estancia en el recinto. Aún así, las botas de agua eran un elemento fundamental para sobrevivir a la humedad del recinto.

Quien haya visto un concierto de A PLACE TO BURY STRANGERS sabe lo que espera, y la banda estadounidense fue fiel a su carácter indómito con un show alocando. Guitarras volando sobre el escenario hasta golpearse bruscamente con el suelo, distorsiones, efectos y una bacanal ruidosa que tuvo su momento álgido cuando la banda saltaba del escenario para situarse en medio del público en otro momento apoteósico. Rodeados por una audiencia enfervorecida y bailonga, el trio interactuaba desde ese espacio ante el delirio de la concurrencia. Si bien su apuesta musical no es de mi agrado, tengo que reconocer que su puesta en escena es vibrante y necesaria en un festival.

Tras las dos primeras bandas, los locales PSYCHOGARDEN abrían los conciertos en el segundo escenario. La banda local desplegaba todo su arsenal de sonidos pesados entre pasajes psicodélicos de alto nivel. Estaban ante su público, ante sus amigos, y eso se notaba en el enorme cariño que recibían desde la gente. El nuevo espacio de este segundo escenario permitía que el público se sintiera mas cómodo gracias a la amplitud conseguida con la remodelación. Un nuevo acierto de la organización para hacer que su audiencia se sienta mejor y más cómoda. PSYCHOGARDEN comienzan a consolidarse como una banda emergente que tiene cosas que decir. La solvencia de sus músicos y la energía de su cantante nos situaban en momentos más propios del siglo pasado, pero con una mirada en el presente. Así, alternaban sus pasajes psicodélicos con ratos de verdadera pesadez. prometedores.

WINE LIPS ofrecían un concierto colorista en el que su garage-rock empapado de psicodelia invitaban a la fiesta. Si hacía una hora A PLACE OF BURY STRANGERS habían puesto patas arriba el escenario principal, WINE LIPS, mantenían ese nivel provocando que los pogos se sucedieran el escenario principal para gozo de los presentes.

En el segundo escenario se preparaba una banda muy esperada entre la concurrencia. DELVING, el proyecto instrumental del líder de Elder, Nick DiSalvo salía a un escenario presidido por las lisérgicas proyecciones de los chicos de Sector7 Visuals, todo un plus para dar brillo a una actuación sublime como la que ofrecieron. Entre guitarra ensoñadoras, sintetizadores y armonías que hacía flotar al personal, DELVING se erigían como una de las bandas destacadas de la jornada con sus canciones instrumentales que aglutinan tanto elementos psicodélicos como progresivos.. Así me lo corroboraban los números amigos con los que comenté su actuación. Todos coincidían en lo fantástico que había sido su show.

Tras unos momentos incertidumbre, me percaté de que había habido un cambio en el orden de actuación y el turno de BLACK MOUNTAIN era sustituido por la adelantada actuación de los portugueses TRAVO En ese segundo y acogedor escenario el cuarteto desplegaba todo su arsenal psicodélico entre ritmo hipnóticos que inducían al frenesí del público. Caras de sorpresa y estupefacción por la avalancha sónica que son capaces de generar estos jóvenes músicos. Sin duda, la ilusión previa que me habían trasmitidos un rato antes mientras charlábamos tomando unas cervezas, hacía que la banda lo diera todo. Y ese derroche tuvo el reconocimiento de un público que no tiene reparos en dejarse seducir por propuestas desconocidas para ellos. Eso, junto a una brillante actuación sirvió para que los TRAVO, se erigieran como una de las bandas revelación del festival.  

Llegaba la hora de BLACK MOUNTAIN, una banda que hasta el momento no había tenido la oportunidad de ver en directo y que tenía marcada en mi agenda. Con un escenario ambientado con unos predominantes colores azul y rojo, los canadienses se presentaban en el escenario principal ante la ovación de los presentes. Sin mucha parafernalia comenzaban a desgranar su repertorio de rock psicodélico con influencia progresivas bajo un ambiente inspirado en los sonidos de los 70’s. Austeros y sin alardes iban desmenuzando unas canciones melódicas con la perfección de un reloj suizo. Se notaba que estábamos ante una banda veterana que se encuentra en un nivel superior. Solos de guitarra ácidos y envolventes, un cálido órgano aportando un cierto tono retro, y la voz melodíosa de su cantante, eran suficientes argumentos para conquistarme. Sin renunciar la pesadez, sus canciones se llenaban de sentimiento, transmitiendo así una placentera sensación de liberación mental. Sin coreografías ni gestos impostados, la banda se centraba que tocar sus canciones llenas de cautivadoras sensaciones que hacían que los cuerpos flotaran. Esto no quiere decir que BLACK MOUNTAIN no sepan como imprimir musculo a sus temas, porque también supieron aportar esa pesadez mas propia de una banda Stoner. Una notable actuación que satisfizo mis altas expectativas. Nuevamente las proyecciones psicodélicas de Sector 7G Visuals crearon un ambiente mágico y psicotrópico, lo que dio aún mas brillo a su show.

La noche estaba llegando a su final, pero todavía quedaba el plato fuerte del día. Los daneses CAUSA SUI regresan al escenario de Krach Am Bach siete años después su última actuación aquí. En aquella ocasión se produjo en mi primer encuentro con la banda, y desde entonces están entre mis bandas favoritas. La banda había llegado unas horas antes de un largo viaje que les había dejado muy cansados según me comentaba en la previa a su actuación. Pero, tras reponer fuerzas con unas cervezas, una vez mas, volvían a cumplir con todo lo que se puede esperar de una banda de su calidad. Porque CAUSA SUI, ejecutan una psicodelia diferente a muchas bandas. Con ellos la oscuridad no existe, sus canciones se impregnan de los colores de las flores, de las olas, de las puestas de sol, y eso, les hace únicos. Envueltos en unos visuales sensacionales, CAUSA SUI alternaban mágicos pasajes instrumentales, con ritmos que no reniegan del calor tropical, ni del jazz, pero tampoco lo hacen de la contundencia de unos riffs que se tornan gruesos por momentos, contentando así a todo el espectro de fans. Esta claro que estos chicos juegan en otra liga, ellos están en un estado superior, y lo demuestran en cada una de sus actuaciones. A pesar de ser una banda que no se prodiga mucho en directo, he tenido la fortuna de verlos en seis ocasiones y en todas ellas, han realizado un concierto diferente, pero todos exquisitos, y el del viernes en KRACH AM BACH, fue sublime, una vez más. ¡Que sorpresa!, jaja. ¡¡¡LARGA VIDA A CAUSA SUI!!!

Mis temores sobre la presencia de la lluvia y lo que eso iba a suponer en el estado del recinto del festival afortunadamente no se cumplieron y el sol y el calor fueron los que presidieron una jornada inigualable de buenas vibraciones y fantásticas bandas. El primer día había concluido y el cansancio ya hacía mella en mi cuerpo, por lo que me dirigí a mi hotel en la cercana localidad de Warendorf.

SÁBADO

El sábado nos recibí con una temperatura de 22 grados y el cielo despejado, por lo que el tiempo no iba a ser ningún inconveniente para disfrutar intensamente del día. Aunque bien es cierto que las inclemencias meteorológicas no impiden nunca en tierras alemanas que la fiesta siga. No obstante, mis botas de agua no faltaban en mis pies. Sin duda, eso unido a mis pantalones cortos no hacían que llevara el look más glamuroso del mundo, pero el barro de algunas zonas del recinto hacía aconsejable su presencia, aunque ciertamente la situación mejoraba y algunos charcos, iban secando gracias a sus cálidos rayos del astro rey.

Los holandeses SPLINTER abrían las hostilidades con ese rock vintage divertido que les caracteriza. El ambiente lúdico daba sus primeros pasos al ritmo de los divertidos ritmos de la banda con su cantante, como siempre, danzando e interpelando a un público que comenzaba con los primeros bailes de la jornada.  Con un curioso look bizarro su cantante aparecía en el escenario con un minúsculo pantalón corto mas propio de mediados de los 70’s y unas botas camperas poniendo la nota de color en el inicio de la jornada.

La banda holandesa afincada en el Reino Unido BLACK HELIUM eran los encargados de iniciar los conciertos en el segundo escenario. La propuesta psicodélica del trio encajaba a la perfección con el espíritu que caracteriza ese pequeño y familiar espacio. Un lugar para demostrar las habilidades psicodélicas de las bandas emergentes en el que BLACK HELLIUM brillaron a un gran nivel sumiéndonos en un hipnótico sueño lisérgico con sus envolventes y cautivadores riffs. Notable actuación. 

En el escenario principal, llegaba la hora de ORBITRON. Otra de esas bandas que no había visto nunca en directo y que en disco había despertado mi curiosidad. Su guitarrista regresaba al escenario de Krach Am Bach 20 años después para dirigir a una banda solvente. Pasajes psico-progresivos se entrelazaban con momentos de sonidos pesados en un equilibrio que funcionó y que satisfizo a gran parte de una audiencia gratificada con la actuación de la banda alemana. El pasado y el presente unidos en una apuesta sonora con muchos matices que apreciar. El comienzo de la tarde se llegaba de efluvios psicodélicos en jams intrincadas ejecutadas con absoluta solvencia psicotrópica. Entre ritmos kraut y momentos espaciales, ORBITRON ejecutaban un show cósmico de alto nivel.  Una grata sorpresa que cumplió mis altas expectativas.

De regreso al segundo escenario los franceses ¡GERALD! Eran otra banda curiosa y particular. Una apuesta sonora muy loca que no se encuentra al alcance de todos los oídos y que me dejo con sensaciones encontradas. Originales y eclécticos, hubo momentos en los que no conseguí conectar con ellos, en contraste con otros en los que me sorprendieron. Originales y no entendidos por todos.

Tras la salida de la banda de Andreas, no había tenido la oportunidad de comprobar en vivo como sería los nuevos HUMULUS.  Lo cierto que Thomas, su nuevo guitarra y cantante encaja perfectamente en una banda solvente. Una banda que sabe como llevarnos al éxtasis con melodías ensoñadores, pero que también se maneja a la perfección entre riffs Stoner que incluso coquetean por momentos con el doom. En esa fusión de elementos los italianos volvían a dejar patente que son una banda madura y que sabe lo que quiere. Eso se traduce en actuaciones que hacen gozar a la audiencia como así ocurría en la tarde del sábado. El trio de los chicos de los ojos azules volvía a dejarme un excelente sabor de boca, que se culminaba con el regalo que me hicieron de una de las cervezas que llevan su marca. Una cerveza negra con mucho cuerpo que recomiendo que probéis si tenéis la oportunidad, la guinda a un pastel sonoro sumamente apetitoso.

Desde Francia, KARKARA llegaban como una banda emergente, y fresca con cosas que aportar. Con una puesta en escena en la que los elementos vintage (con monitores del siglo pasado poniendo el ambiente sobre el escenario), el trio sorprendía a gran parte de la audiencia con un frenesí psicotrópico mas propio de tiempos pasados. Pero ese sonido que bebe de la acidez y el futurismo de los 60’s se colorea con hipnóticos y frescos ritmos que invitan al baile. Todo un vendaval que fue muy bien recibido por una audiencia que disfrutó enormemente de su actuación entre bailes contagiosos y momentos de verdadera locura sónica.  La corroboración de que las sensaciones que me habían transmitido en disco, en vivo son incluso mas interesantes.

La tarde avanzaba y llegaba la hora de los griegos TUBER. Una interesante banda que ya había visto hace unos años en Freak Valley, y que, con una puesta en escena austera, se las ingeniaban para sumirnos en un profundo sueño meditativo. Su sonido, cercano al que sus compatriotas Naxatras ejecutan, se nutre también de momentos de virulencia sónica en la que los ecos del desierto están muy presentes. Con dos guitarras y una tercera ejecutándose en algunos momentos, el sonido envolvente de TUBER lograba conectar con un público habituado a este tipo de propuestas sonoras. Los griegos son capaces de sumirte en sus particulares agujeros negros con un sonido cautivador que te atrapa irremediablemente. La banda fue despedida con una enorme ovación por un recinto abarrotado que pedía insistente una canción mas tras la conclusión de su actuación. Ese momento me pilló en el escenario, lugar en el que se vivieron momentos de confusión e incertidumbre, sin que finalmente los griegos nos obsequiaran con más música fascinante. Su actuación corroboraba que TUBER son una banda para tener muy en cuenta, porque calidad no les falta.

MADMESS era una banda algo desconocida para muchos de los presentes. La gente me preguntaba sobre ellos y mi respuesta era que no deberían perderse su actuación. Porque este trio se maneja a la perfección en esa atmósfera de rock ácido mas propio de los 70’s. La incisiva guitarra de Sampaio emulando al mismísimo Hendrix, y esos ritmos contagiosos que gravitan entre los espacios psicotrópicos y el heavy blues vintage, eran una apuesta de éxito segura.  Muy poco tardaron en conseguir que las cabezas del público que llenaba el segundo escenario se balancearan constantemente en un headbanging que no tenía vuelta atrás. MADMESS se habían metido el público en el bolsillo con canciones largas que por momentos nos acercan al sonido de Earthless, pero que también viven con autenticidad el rock de siempre, ese rock musculoso tan apetecible. Soberbios, la banda fue despedida con una enorme ovación a la altura de una brillante actuación.

Como punto álgido de la noche los británicos ORANGE GOBLIN se encargaban de hacer lo que mejor saben. ORANGE ‘fuckin’ GOBLIN no es una banda de sorpresas, ellos se ciñen a su guión, y el resultado siempre es correcto. Su heavy-metal con tinte Stoner y algunos momentos psicodélicos eran la excusa perfecta para que la fiesta (o la continuación de la fiesta mas bien) se desatara definitivamente sin vuelta atrás. La energía de su cantante Ben Ward está al alcance de pocos. Curtidos en mil batallas ORANGE GOBLIN saben a la perfección cual es su papel, y este no es otro que transmitir su energía a su público haciendo que el desenfreno aparezca y los pogos y los episodios de crowdsurfing se sucedan. Seguramente no es la banda que mas encaje con la vocación musical del festival, pero ellos, son una de esas bandas que siempre has de tener en un line-up que se precie. En su nivel.

La jornada avanzaba, pero todavía quedaba una de las grandes sorpresas del festival por llegar. VERSTÄRKER. El trio instrumental salía al escenario de riguroso negro con una puesta en escena sobria que nos depararía las mayores sorpresas de la jornada. Desde la primera canción sus hipnóticos ritmos kraut golpeaban en el público activando sus neuronas.  Las primeras filas junto al escenario eran un sinfín de bailes y meneos de cabezas atrapadas por la propuesta sonora de los estadounidenses. Con una ejecución magistral y un sonido atronador iban desgranando unas canciones que gravitaban en la frontera de la electrónica el post-punk bajo un motorik implacable. Si durante el fin de semana alguna banda nos había sumido en este tipo de trance, ninguna lo hizo de la forma que VERSTÄRKER. La diversión estaba servida hasta que, agachados sobre sus pedaleras, tanto bajista como guitarra nos situaban en un silencioso espacio drone. Lo que en un principio podía parecer la introducción de una de sus canciones se convirtió en unos minutos de incertidumbre entre un público estupefacto. Todo el ritmo había desaparecido, los bailes se habían pausado y las caras de la gente miraban al escenario preguntándose que estaba pasando. Una isla en un océano de vibraciones neuróticas que la banda se había tomado como experimento o no se muy bien qué. Al terminar este momento, la banda agradecía el respeto del público por esta parte de su show. A partir de ahí las aguas volvían a su cauce con un publico enloquecido y agradecido por el torrente sónico salido del escenario. Sorprendentes y sobresalientes en su papel.

El festival llegaba a su fin y solo nos quedaba uno de los platos fuertes, y también una de mis bandas favoritas, los noruegos THE DEVIL AND THE ALMIGHTY BLUES. Con el público esperando al comienzo de su actuación, el logo de la banda se reflejaba en el fondo del escenario entre magníficas proyecciones psicodélicas. Una larga introducción con cantos gospel, daba paso a la banda saliendo lentamente al escenario entre los aplausos de la gente. Con su cantante Arnt O. Andersen impertérrito de pie en un lateral al fondo del escenario, los primeros acordes de ‘Slat the earht’ sonaban desde esa guitarra cautivadora. Los noruegos son una banda que se toman su tiempo para hacer eclosionar sus canciones, y esa magia es aprovechada para sumir al oyente en un auténtico trance. En esta ocasión lo volvían a hacer bajo una vez mas, unos fascinantes visuales que engrandecían su actuación. Los blues psicodélicos con aroma a pantano eran esparcidos con su solvencia habitual entre una audiencia todavía muy numerosa, a pesar de las altas horas de la noche, y del cansancio acumulado. Parecía que nadie quisiera que el fin de semana acabara, pero la realidad era otra, así que solo nos quedaba disfrutar de las magníficas canciones que la banda ofrecía en un concierto magistral. ¡Grandes!

Si cualquier otro año, este hubiera sido mi final con el festival, en esta ocasión mi estancia en Beelen se prolongaba un día mas. Esto me permitió comprobar como se desarrollaban algunas cosas nada mas acabar el festival. Alrededor de las doce de la mañana del domingo comprobé con sorpresa que las zonas de acampada estaban completamente vacías a excepción de dos tiendas. El recinto recogido de basura y todo como si allí no hubiera pasado nada. Igualmente el segundo escenario había sido desmontado y las vallas de separación entre ambos recintos también habían desparecido. Esto me permitió tener una imagen diferente a un entorno que conozco desde hace tiempo pero que nunca lo había visto así. El gran trabajo de todos los que colaboran en la organización del festival, hacia que todo volviera la normalidad rápidamente. Aprovechando esos momentos de calma tras la tempestad, intercambiaba impresiones con la organización del festival, los que me transmitían su completa satisfacción por cómo se había desarrollado el mismo. Sus cansados rostros tras el esfuerzo realizado el fin de semana, esbozaban una sonrisa por el trabajo bien hecho. ¡¡Enhorabuena sois geniales!!!

AFTERMOVIE

Desde allí y tras unos días de ocio turístico me dirigí a Hoflarm, donde me esperaban fuertes emociones el siguiente fin de semana, pero eso es otro capítulo que os contaremos en breve, mientras comienza la cuenta atrás hasta la celebración el próximo verano de la edición 30ª aniversario de KRACH AM BACH, una edición que será especial y que ninguno deberíais perderos.

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Crónica: KRACH AM BACH FESTIVAL 2022

Con un poco retraso os contamos todo lo acontecido en la pasada edición de Krach Am Bach. Un festival que lleva 27 ediciones celebradas y que ha colgado el cartel de sold-out en las últimas, no es un festival cualquiera. KRACH AM BACH, el maravilloso festival alemán, regresaba después de dos años de cancelaciones debido al Covid; y lo hacía por la puerta grande. Con la calidad y versatilidad de las bandas incluidas en su line-up, con múltiples apuestas experimentales alejadas de algunos convencionalismos, unas instalaciones y organización intachables, y un público amistoso y amable, nada podía salir mal. La tristeza por la cancelación de All Them Witches se había revertido con el anuncio de Monkey3, por lo que nada prácticamente había cambiado. Porque el público habitual de Krach Am Bach, es un público que peregrina a la pequeña localidad de Beelen, como el que va a una fiesta familiar, una fiesta con emotivos encuentros, una fiesta con la música psicodélica como protagonista y todos saben, que a aver a fantásticas bandas. La presente edición contaba con algunos cambios respecto a las ediciones anteriores. La ubicación del segundo escenario había cambiado a un espacio, aunque reducido, algo mayor del que se venía celebrando. Para darle su identidad propia, la organización había contratado a los chicos de Sector 7G Visual, a los que ya habíamos visto su trabajo en Desertfest Berlin. Sus proyecciones sobre el escenario de visuales realizados a la viaja usanza, con visiones liquidas que se iban superponiendo manualmente, fue algo que dio una personalidad a ese segundo escenario. Un punto de encuentro de la experimentación psicodélica en todas sus versiones. Ejemplos como este, es el resultado de una organización que quiere ofrecer lo mejor a su público, creando una experiencia total, tanto musical, como sensorialmente. Esto debería calar en otros muchos festivales, porque a la vez de ofrecer una atmósfera agradable al público, das sentido a un escenario que puede servir a la audiencia para descubrir nuevas e interesantes propuestas sonoras. En cuando a la infraestructura culinaria, me dio la sensación de que había algún puesto mas de comida y restauración en las pasadas ediciones, como también algunos mas puestos de merchan. Sin excesivas colas, la restauración respondía a las necesidades de los casi 4.000 asistentes. La zona chil out también había sido trasladada a la zona del fondo del recinto, donde se ubicaba anteriormente el segundo escenario. Un espacio con sillones y burbujas para el descanso, que siempre es de agradecer en las duras jornadas de un festival. Son muchas las horas que pasamos allí, y siempre es fácil con un espacio para el relax. El espacio para acampar seguí ofreciendo todas las comodidades, con personal siempre tratando de ayudar y organizar el parking y las zonas de tiendas y caravanas Unos prados, lo suficientemente amplios, como para que todo el mundo se sintiera cómodo. El resultado es un público con una sensación de confort y tranquilidad, dejando que todo fluya. El escenario y la iluminación no habían sufrido muchos cambios respecto a otras ediciones, lo que se traducía en un perfecto sonido durante todo el festival. Una vez más, Krach am Bach me regaló un inigualable fin de semana, escuchando fantásticas bandas, con magníficos amigos y con unas vibraciones que hacen que todo el mundo sea feliz.

¡¡Hasta el próximo año!!!!, Siempre es un placer ir a un lugar que en el que te sientes como en casa. Gracias!!

DÍA 1 (Viernes)

THE BLACK WIZARDS abrían un público ansioso por divertirse. Con una magnífica acogida, el trio portugués se metía al personal en el bolsillo con su fascinante versión de los sonidos heavy-blues 70’s. La banda daba un mayor protagonismo a las melodías sin renunciar a la fuerza innata que tienen. Una banda que continúa creciendo y que allá por donde van, consigue conquistar a un público que acabó brindándoles una sonora ovación. Una magnifica forma de empezar un fin de semana festivo desde el primer momento.

La tarde había comenzado a un alto nivel y otro trío, esta vez desde Italia subía al escenario principal de KRACH AM BACH. Los italianos, con un show sobrio ejecutaban otra actuación en la que el blues y los sonidos desérticos llenaban la atmósfera de un recinto que  acogía con jolgorio la actuación del trio. Si en el mes de noviembre me había conquistado en Alterna Sounds Festival, aquí de nuevo brillaron a un altísimo nivel.

Llegaba la hora de dar el pistoletazo de salida en el segundo escenario. Allí la organización había preparado una apuesta original y diferente en la que bandas más experimentales ofrecía su buen hacer. KOMBYNAT ROBOTRON con su habitual puesta en escena con las batas de científicos sobre el escenario se veían arropados por las magnificas proyecciones analógicas de los chicos de visual 7G. Cosas así hacen de Krach Am Bach un festival único, y los sonidos kraut empapados de psicodelia especial se gozaban entre un público que abarrotaba ese segundo escenario. No se que tiene esta banda, pero su hipnotismo contagioso consigue que todos los presenten balanceen sus cabezas y sus cuerpos al son de estos alquimistas de la psicodelia más futurista. Sobresalientes.

KOSMODOME era una de esas bandas que tenía muchas ganas de ver. Diferentes a lo que habitualmente estas acostumbrados en este tipo de festivales. Calmadas melodías que sonaban mucho más sólidas que en disco, con un sonido más orgánico y sumamente gratificante.

A su conclusión era el momento de volver al segundo escenario a continuar con la experimentación psicotrópica. Los franceses KORTO eran unos desconocidos para mí, pero de inmediato consiguieron atraerme. Envueltos en proyecciones psicotrópicas, su hipnótica apuesta de tintes kraut volvía a ser una grata sorpresa. Siempre es de agradecer poder disfrutar de bandas así en vivo.

El  escenario principal se vestía de gala para recibir a MONKEY3. La banda suiza se había incorporado a última hora al festival tras la ausencia de All Them Witches. EL cuarteto son una banda solvente que a estas alturas tienen poco que demostrar. -su actuación fue bien recibida por un público que disfrutaba de sus devaneos lisérgicos. Lucas humo y un sinfín de riffs mágicos envolvían la noche alemana con una de las mejores bandas de la jornada.

La noche iba avanzando y los franceses ALBER JUPITER eran los encargados de cerrar las actuaciones en el segundo escenario. Lo cierto es que no pude ver su actuación al completo, pero, en cualquier caso, lo que ví de ellos, me gustó. La experimentación continuaba con el dúo. Bajo y batería consiguiendo llenar el escenario de sonido densos y psicotrópicos. Una experimentación que era bien recibida entre un público que esbozaba caras de felicidad. `

La jornada terminaba, pero todavía nos quedaba un plato fuerte que degustar. Los daneses MYTHIC SUNSHIP llegaban con todo su arsenal preparado para crear el caos. La banda ejecutaba una actuación en la que el jazz y la experimentación psicodélica alcanzaba cotas de alto nivel. Puede que su complejo sonido no sea para todos los públicos, pero los asistentes al festival pudieron disfrutar de una actuación intensa y ensoñadora a la vez. Estos chicos tienen mucha calidad, y sin hacer mucho ruido, desplegaban todo su arsenal en una sobresaliente actuación. Por fin conseguía quitarme la espina de verlos en directo y su actuación, resultó finalmente como había esperado, mágica.

La hora del descanso había llegado en una jornada en la que todas bandas habían brillado, cada una con su particularidad, pero todas habían recibido el cariño de un público que se había divertido.

Día 2 (Sábado)

La hora del mediodía es el momento en el que los americanos VALLEY OF THE SUN abrían la jornada del sábado. Era una de las bandas más pesadas, y sus riffs arenosos fueron bien recibidos por un publico que se reponía de la jornada del día anterior. VALLEY OF THE SUN salieron al escenario a por todas, y eso quedó patente en una actuación ardiente en la que los de Ohio lo dieron todo, recibiendo una gran ovación de todos los presentes.

En el segundo escenario el trio alemán MONOCLUSTER ponía la sobriedad en una transición de los riffs Stoner que habían acompañado la actuación anterior con su psicodelia onírica. Grandes desarrollos instrumentales con los que dejaban patente su maestría en esto de la psicodelia pesada. No defraudaron.

A mis queridos BISMUT los había visto recientemente en el Dunajam jam, donde había dejado patente su calidad. Su combinación de riffs post-metal con su psicodelia pesada se sucedía canción a canción. Pesados, firmes y con un sonido prieto, y bien ejecutado se coronaban como una de las sorpresas para muchos de los presentes. Estamos ante otra banda que sigue creciendo en su sonido, ofreciendo cada vez unas actuaciones más completas, con la que acaban por conquistar a la audiencia. En Krach am Bach se coronaron como una de las bandas de la jornada.

En este ir y venir de un escenario a otro, llegaba el turno para IGUANA. Otra de esas bandas que tiene cabida en un festival abierto a propuestas frescas en las que la psicodelia hipnótica tiene el protagonismo. De nuevo, las proyecciones de los chicos de Sector7G visuals arropaban su actuación. Con su guitarra escayolado de una pierna, la banda no quería dejar la oportunidad de mostrar su potencial, y así ejecutó su actuación, sentado en una silla, lo que no impidió dejar muestran de su buen hacer a las 6 cuerdas.

La avalancha de sonidos psicodélicos tenía continuación con SMOKEMASTER. Una banda que cuenta con todo el apoyo del sello Tonzonen Y que ya había tenido la oportunidad de ver el año pasado un par de veces. Un perfecto termómetro para comprobar su evolución, algo que quedaba meridianamente claro con una actuación en la que el hard- el blues y la psicodelia vintage envolvían el escenario principal. Los de Colonia son una banda querida y eso se notaba en un público disfrutón, que acabó pidiendo mas y brindó una gran ovación a la conclusión de su show. SMOKEMASTER continúan progresando adecuadamente y cada día se hacen de mayor protagonismo en la escena.

El trio británico CRACKED MACHINE nos invitaban a un viaje cósmico con su psicodelia de tintes espaciales. Sin mucha parafernalia y con una actuación sobria, ponían la calma con sus desarrollos instrumentales de alto poder psicotrópico. Notables, CRACKED MACHINE ponían la nota mística a una tarde que había comenzado bien en la que todavía nos esperaban fuertes emociones.

Había llegado la hora de los cabezas de cartel. KING BUFFALO habían ya tocado en Krach am Bach cuatro años atrás, pero ahora venían acompañados de una reputación que tenían de rubricar. Y los de Rochester, no se escondieron y dejaron claro que son una de las bandas más en forma del momento. Su facilidad para crear la atmósfera perfecta y de meter al público en su propuesta quedaba refrendado con una magnífica actuación. Cabezas oscilando al ritmo de sus sonidos hipnóticos, la acaramela voz de Sean nos invitaba a un trance del que ninguno queríamos salir. KING BUFFALO son una fantástica banda, y en Krach Am Bach lo dejaron meridianamente claro. Lo mejor de todo el fin de semana. El auténtico Rey, es EL REY BUFFALO!

Tras su actuación, otra de las bandas marcadas en mi agenda se subía al segundo escenario. Ese espacio que era un escaparate para la experimentación sin complejos y sirvió para coronar a los noruegos KANAAN como una banda prometedora. Pesados, y lisérgicos a la vez, su sonido me sorprendió por su gran contundencia. No se anduvieron con paños fríos y salieron a darlo todo, y ¡¡vaya si lo dieron!!. Lo cierto es que me vi sorprendido por una actuación con un sonido plomizo pero lo suficientemente versátil y psicodélico como caer rendido a sus pies. Un minimalismo atrayente que se reflejaba en unas jams acidas bien ejecutadas. Una gran sorpresa que colmó con suficiencia mis expectativas.

Uno de los nombres de jornada eran los americanos WITCH. Con un viejo conocido del festival WITCH se presentaba con el batería de Earthless, Mario Rubalcaba a la batería. Había visto a la banda tres años antes en Desertfest Berlín y me había quedado con un sabor agridulce de aquella actuación. Ahora era el momento de redimirme. WITCH empezaron su actuación algo fríos y lineales, pero según avanzaba su show fueron yendo de menos a mas, hasta completar una actuación correcta, aunque sin llegar al nivel de emoción que me transmiten en disco. Aún tocando y buen show, me quedé con la sensación de que pueden ser mejores, porque calidad, les sobra.

El festival iba llegando a su fin, pero todavía nos quedaba la fiesta de los holandeses Pendej0!. Tuve la sensación de que no eran una banda muy conocida entre los presentes, pero yo tenía claro que iban a ponerlo todo pajas arriba, como finalmente sucedió. Lo ecléctico de tocar Stoner con trompetas puede resultar algo curioso, pero cuando ves a estos chicos en directo, siempre quieres mas. Ellos saben como incentivar al público para que se divierta, y su loca actuación en Krach am Bach lo corroboró. Su cantante El pastuso, sabe bien como meterse al publico en el bolsillo y sus ‘Vamos carajos’ recibieron la respuesta de un público que enloquecía por momentos con pogos y bailes frenéticos.

Los encargados de poner el cierre al festival eran otros conocidos del festival. Los berlineses ROTOR, habían actuado en la edición 25 aniversario del festival, pero ahora lo cerraban por la puerta grande y en el escenario que merecen. ROTOR son una banda muy querida por el público y ellos saben como corresponder a su gente. Mágicos, pesados por momentos, pero siempre ofreciendo su mejor versión, en una actuación para enmarcar. Es difícil cerrar un fin de semana de mejor forma, pero ROTOR volvieron a demostrar que son una de las mejores bandas de la escena. Sin hacer mucho ruido, allá donde actuación, consiguen convencer a todos, y en Krach am Bach, lo volvieron a hacer. Otro de los mejores conciertos de un festival que volvió a ser impresionante, tanto por la organización, por la calidad de las bandas y por un público amistoso que se siente como en casa. ROTOR son la excelencia, y así lo demostraron en su hechizante hora de actuación.

Crónica (Live Report): ALTERNA SOUNDS FESTIVAL (KRACH AM BACH)

En estos tiempos convulsos y especialmente teniendo en cuenta la situación que actualmente se vive en Alemania debido a la pandemia, es elogiable que la organización de KRACH AM BACH siguiera adelante con su Festival Alterna Sounds Festival. Si la cancelación de los anunciados ALBER JUPITER fue resuelta con premura incorporando al trio holandés BISMUT, la imposibilidad de participar en el festival por parte de IGUANA el día antes de la celebración no pudo ser resuelta. Esto hizo que la jornada viera modificado sus horarios, para abrirse con la actuación de BISMUT a las 8.30. El festival tenía lugar en la ciudad de Münster, en el magnífico espacio de Sputnikhalle, un complejo con dos escenarios y una zona común al aire libre ideal para celebrar este tipo de eventos. Ante la situación pandémica alemana, la organización decidió extremar las medidas de seguridad convirtiendo el evento en 2G+, lo que significaba que aparte del certificado de vacunación, era necesario un test Covid negativo para acceder al evento. Si esto sucediera en España sería problemático, pero afortunadamente en Alemania los tests son gratuitas por lo que con solo un trámite podíamos tener la seguridad de que todos los presentes éramos transmisores de la enfermedad. Así, cerca de 300 personas nos disponíamos a pasar una noche de psicodelia tras (para muchos) meses de sequía de conciertos. La presenta de nuestro amigo Peter Petersen y sus proyecciones visuales era un aliciente mas para que la noche fuera mágica en un lugar cómodo para el público, con una buena acústica y un bar con bebidas a precios asequibles.

BISMUT eran los encargados de abrir la jornada alrededor de las 8.30 de la noche. El trío holandés dejaba patente que son una banda solvente y asentada, que se está convirtiendo en una formación a tener en cuenta en la escena heavy-psych europea. Sus oscuros viajes lisérgicos eran custodiados por momentos de post-metal, en los que ponían el músculo a sus largos pasajes instrumentales. Hacía poco menos de un mes había tenido la ocasión de ver en directo a los holandeses en el marco del Desertfest Amberes. En aquella ocasión la banda tocaba en el escenario pequeño, y a pesar de realizar un notable show, aquí, pudo desarrollar toda valía. La ambientación del light-show de Peter encajaba perfectamente con el sonido psicotrópico de la banda, lo cual suponía un plus para que su actuación fuera fantástica. Perfectamente equilibrados y sin ningún tipo de artificio, los tambores de Peter retumbaban con una ejecución milimétrica de los ritmos. Los devaneos y solos de guitarra ácida se complementaban con un sonido grueso de su bajista Huibert. De esta manera encandilaban a una audiencia que disfrutaba con su psicodélico espectáculo, llevándonos a un trance catártico. 

Tras ellos, nos desplazábamos a la sala contigua en la que se situaba el escenario pequeño en el que los alquimistas espaciales KOMBINAT ROBOTRON nos sumirían en un hipnótico viaje por el espacio exterior. Tenía muchas ganas de ver en directo al cuarteto alemán y comprobar como trasladaban al directo sus magnéticos ritmos kraut. Con la incertidumbre por la llegada a tiempo de la banda, finalmente pudieron solventar los problemas mecánicos de su vehículo para sin tiempo de prepararse saltar al escenario. En un espacio más minimalista, y con pocas luces y alguna proyección tras el escenario, la banda no tardaba nada en contagiar sus robóticos ritmos a un público que de inmediato se enganchó a su propuesta. Como si hubieran encendido la maquinaria robótica, de inmediato se podía ver al público bailando con sus automatizados ritmos. Sin duda una magnífica forma de conectar, algo que se percibía en las caras de un personal completamente integrado en la propuesta sonora de la banda. Un nuevo viaje lisérgico se cernía sobre nosotros a través de supernovas y tormentas de meteoritos.

Una maquinaria perfectamente engrasada en la que todas las piezas encajan y con la que consiguen transmitir una propuesta sonora de mucha calidad, tanto compositiva como en la ejecución de sus canciones. La banda había salido al escenario ataviados con batas blancas como lo haría cualquier científico en su laboratorio. Y lo cierto es que el laboratorio sonoro de KOMBYNAT ROBOTRON consigue la pócima perfecta para sumergirte en un mundo futurista en el que la psicodelia adquiere tonos siderales. Magníficos, concluyeron su actuación dejando un magnífico sabor de boca entre la audiencia. Sin duda, mis expectativas, se vieron cumplidas con una actuación que me enganchó y me enamoró.

La noche avanzaba entre buenas vibraciones y rencuentros con amigos de la escena mientras llevaba el turno de MR.BISON.

Cubiertos por unas tenues luces verdes, el trío de Cecina repasaba canciones de toda su discografía dejando una gratísima sensación entre los asistentes. Sus momentos de brillante psicodelia que hacían flotar a la concurrencia, se fusionaban con acierto con pinceladas de blues desgarrado y crujientes riffs de puro hard rock. Sus dos guitarras suplían la ausencia de bajo de tal forma, que no se percibía la ausencia del instrumento de las cuatro cuerdas. Una banda notable que sabe bien lo que se hace y también como transmitir sus canciones al público para que la experiencia de un concierto suyo sea completamente satisfactoria. Enérgicos, pero sabiendo poner la pausa con desarrollos psicotrópicos, a unas canciones con innegable espíritu vintage los italianos ofrecían una actuación notable que también era recompensada con una audiencia enganchada a su propuesta sonora. Quizás hubieran brillado mas en el escenario principal ya que la ausencia de las proyecciones de Peter en el segundo escenario pudo restar brillo a su show, pero sin duda, cuando una banda es buena, el resto no es necesario y estos chicos tiene mucha calidad, algo que dejaron meridianamente patente en Münster.

La noche concluía con CAUSA SUI, la banda que muchos esperaban. Los magos de la psicodelia danesa destapan el tarro de las esencias para embriagarnos con sus bellas melodías.

Si todas las veces que he visto CAUSA SUI en directo, he quedado sumamente gratificado, su actuación en Münster fue sencillamente sobresaliente, subiendo todavía más el listón. Si para mí fue el mejor show que he visto de la banda de Odense, esto no fue solo una sensación mía, ya que algunos de los presentes me transmitían las mismas sensaciones., Derrochando toda su magia con las bellas melodías salidas de su guitarra de Jonas, Jakob, ejecutando con una precisión matemática todos sus golpes en su batería, marcando el ritmo de sus compañeros; mientras Jess ponía la fuerza con el grueso sonido de su bajo y Rasmus, envolvía las canciones con la atmósfera ensoñadora salida de sus teclados. Una banda que suena como un solo miembro y que jamás defrauda. Si a eso añadimos el perfecto ambiente que creaba Peter Petersen con sus magníficas proyecciones visuales, la tormenta perfecta para un buen ‘viaje’, estaba servida. Un sonido cristalino elevaba las almas de los presentes a un éxtasis del que ninguno de nosotros quería escapar. Así lo corroboraba la audiencia a la finalización de su actuación, pidiendo que la banda siguiera tocando una canción mas, algo que fue desbaratado por el inicio de la música del after-party en la sala. Una lástima, porque sin duda, este fue uno de los mejores conciertos que he podido ver este año.

Así, cercanas las dos de la madrugada, acaba un festival sobre el que pesó la incertidumbre de estos tiempos convulsos, pero dejando un magnífico sabor de boca entre todos los presentes. El tesón de Klaus y Christian por llevar esto adelante, finalmente tuvo su recompensa con un festival que quedará en la memoria de los afortunados que pudimos vivirlo. Como siempre, me gustaría agradecer a Klaus las facilidades y hospitalidad con que me recibió para contar gráficamente todo lo allí sucedido. El viaje de España hasta Münster, sin duda, mereció la pena, a pesar del frio alemán, los problemas de locomoción hasta llegar al lugar, una vez allí el sentir el calor de los amigos alemanes y el poder disfrutar de cuatro fantásticas bandas, fue sensacional. Ya solo queda esperar que el próximo verano la situación sanitaria cambie y puede regresar a Krach am Bach, su festival principal.

Aftermovie KRACH AM BACH FESTIVAL 2.019

Un breve resumen visual de lo acontecido en el festival Krach am Bach, celebrado en la localidad alemana de Beelen en el que participaron BLACK MIRRORS (Belgica), SACRI MONTI (US), BLACK VULPINE (Alemania), DEWOLFF (Holanda), RED SCALP (Polonia) GREEN ORBIT (Alemania), EINSEINSEINS (Alemania) PSYCHEDELIC PORN CRUMPETS (Australia), ATAVISMO (España), THE GREAT MACHINE (Israel), NOORVIK (Alemania), MOUTH (Alemania), CARPET (Alemania) OUZO BAZOOKA (Israel), NAXATRAS (Grecia), EAT GHOTS (Alemania), SOMALI YATCH CLUB (Ucrania), THE GRAND EAST (Holanda) y KADAVAR (Alemania).

Imagen de vídeo: DenpaFuzz

Montaje y edición: Esteban Grapeshot