SALIGA son dos tipos suecos que estaban cansados de tocar música encorsetada por un montón de reglas no escritas sobre la forma y el escenario, etc., Hace unos 8 meses alquilaron un pequeño espacio de ensayo y comenzaron a montar su propio estudio de grabación. Durante el proceso de composición y grabación «Det finns inga regler» (no hay reglas) se convirtió en una especie de mantra y de ahí resultó su debut ‘FÓRÓGELSETRILOGIN‘, (la Trilogía Devastación), la primera trilogía de una trilogía de trilogías. Tras un proceso creado iterativo, agotador y a menudo extraño, han conseguido crear un EP debut fascinante. En él adaptan la psicodelia pesada a su propia creatividad. Tres temas instrumentales con melodías flotantes, incursiones progresivas y medidos momentos de pesadez. Todo un brebaje sonoro de fácil digestión, con reconfortantes desarrollos instrumentales que se ven alterados por gruesos momentos, crean un relato en el que cabe lo misterioso, pero sobre todo lo mágico. Un mantra sonoro que consigue hacer partícipe al oyente de su propio relato, a veces hipnótico, a veces tormentoso, pero fundamentalmente mántrico.
La segunda trilogía está casi terminada y se lanzará en los próximos meses, así que esperaremos ansiosos esa nueva entrega de una banda prometedora.
Abriendo con unos tambores rituales ‘Fortfarande din lillebror’ explora un bosque onírico en el que habitan bellos pasajes de psicodelia misteriosa. Cadente y susurrante, el tema explota abriéndose a un entorno más luminoso en el que una poderosa línea de bajo nos muestra el camino. Insertando pasajes más progresivos, el dúo nos ofrece un plácido brebaje sonoro. Reconfortante y suave, sus flotantes melodías se complementan con retazos de pesadez sin perder su carácter apacible y enigmático en su relato.
‘Urknallen/Livsriffet’ se desarrolla en una atmósfera más amable. Aquí la psicodelia ensoñadora de los suecos nos seduce con suaves melodías instrumentales. Ciertos tonos exóticos se incorporan a este paseo por la mágica psicodelia a la que nos traslada la canción. Guitarras flotantes se ven asaltadas por una gruesa línea de bajo llena de magnetismo. Mientras, los efectos revolotean en ese mundo mágico en el se desarrolla el tema. Tras ese plácido paseo, el tema se vuelve más pesado, con repetitivas descargas de densos sonidos que le dotan de un carácter más plomizo e hipnótico.
Mostrando su faceta mas pesada, ‘Latin på bönners vis’ oscila entre pasajes de psicodelia envolvente y embriagadora con momentos oscuros que transmiten intrigantes sensaciones. Tras un inicio más sosegado, se vuelve más tormentoso, con cadentes riffs con un cierto tono doomy. Transitando por una encrucijada en la que la psicodelia pesada ondula entre lo progresivo y lo plomizo, la banda mantiene el control. Hipnótico por momentos, pero lo suficientemente atrayente para que su sonido acabe magnetizando al oyente en un entorno chamánico y envolvente.
EL ALTAR DEL HOLOCAUSTO llevaba semanas ofreciendo videos de cada uno de los tres temas que componen su nuevo álbum ‘TRINIDAD’, ahora la trilogía culmina con la publicación completa del álbum. Un trabajo en el que el ahora cuarteto, parece comenzar una nueva etapa en su sonido. Desde su nacimiento como dúo, fueron evolucionando, pasando por el formato de trio, y ahora consolidados como cuarteto presentan un álbum en que parecen comenzar una nueva etapa. Encontramos distintas diferencias respecto a sus entregas anteriores, algo que, por otro lado, no hace que la banda pierda su esencia. Si en anteriores álbumes tenían canciones con nombre difíciles de recordar para cualquiera de sus feligreses, aquí, simplifican con una sola palabra el nombre de cada uno de sus tres temas. A modo de trilogía, ‘TRINIDAD’ nace tras haber tenido que cancelar las fechas de su ultima gira por la pandemia. Como muchas bandas, han aprovechado para dar rienda suelta a su creatividad, retomado ‘Caridad’ un tema compuesto en 2019 para completar el círculo. Otra de las pequeñas diferencias de ‘TRINIDAD’ respecto a sus creaciones anteriores es que aquí la banda incide mucho más si cabe en su maravillosa apuesta instrumental de sonidos post-rock. Teniéndonos acostumbrados a la conjunción de canciones en la que los riffs post-metal ocupaban un papel importante, en esta ocasión éstos aparecen en pocos momentos. Tampoco encontraremos los plomizos y densos golpeos doom. La consecuencia, es un álbum en el que las melodías juegan un papel fundamental, copando todo el protagonismo. Bellos pasajes introspectivos que nacen de la oscuridad, pero que se abren a la luz como pocas veces los hemos visto antes. Un resultado maravilloso, místico y relajante, que corrobora la línea ascendente de creatividad de una banda cada día más solvente. Con una producción impecable, las místicas atmósferas melancólicas se convierten en celestiales pasajes de una hermosura sin igual. Como si se hubieran desecho del maligno, nos ofrecen el antídoto contra la depresión de estos tiempos convulsos. La edición física cuenta como extra el EP homónimo que publicaron en 2.016. ‘TRINIDAD’ es ‘FÉ´’, es ‘ESPERANZA’ y es ‘CARIDAD’; pero también es EL ALTAR DEL HOLACAUSTO en el comienzo de una nueva etapa purificadora que continúa redimiendo nuestras almas y nuestros pecados.
Sosegados acordes llenos de melancolía nos introducen en ‘FE’ Creando una atmósfera autorreflexiva el tema nos va elevando lentamente con pasajes llenos de belleza en los que el post-rock se refleja entre una instrumentación que parece abrirse a luz en un ambiente redentor con mágico pasajes de guitarra que enseguida nos enganchan al tema. Una pausa abre las hostilidades post-metal explorando un entorno más tenebroso antes de caer en bucólicos momentos vislumbrando la luz. Relajante y silencioso, las oscilaciones de intensidad siempre se mantienen en un nivel de sosiego que invita a encontrarse con uno mismo. Algo que ya es habitual en el sonido de los salmantinos. A pesar de que estamos ante un tema instrumental, en el mismo parece que los ‘hermanos’ usan una especie de estribillo que se repite en distintas partes de canción. Belleza y placidez caminan de la mano en sus casi diez minutos.
Desde la calma, yu como un rubor, ‘ESPERANZA’ nos susurra con suaves acordes en una atmósfera gris en la que las notas brotan hechizando al oyente. Una dulce caricia con ciertos coqueteos casi blues. La guitarra se erige como protagonista en lo que parece una larga introducción para sacarnos a la luz por prados acolchados con tonos que parecen coquetear con la música latina. Nuevamente nos ofrecen un manantial de belleza sonora que reconforta nuestros sentidos. Buscando un camino lineal el tema no sufre las habituales oscilaciones a las que nos tienen acostumbrados, y sin embargo encontramos alguna influencia jazz en sus acordes. Con algunos momentos más pesados en los que el bajo cruje en una lucha desigual con los plácidos pasajes de la guitarra. Como su nombre indica, la banda nos transmite vibraciones positivas mostrando que hay esperanza en este mundo hostil. Solo en la parte final los riffs metálicos aparecen creando un entorno más turbio siempre contrarrestado con esos buenos pasajes de guitarra presentes en todo el trabajo, para morir en el mismo lugar donde nació. Todo un remanso de paz de aguas tranquilas y relajantes.
‘CARIDAD’ cierra el trabajo con una apertura en tonos sosegados y susurrantes que de inmediato se elevan creando un sonido exuberante. Más pesado en su inicio que los cortes precedentes, el ritmo cambia súbitamente introduciéndonos en un entorno post-metal creando un impostado caos sonoro que no tarda en ser reconducido. Mucho más rítmico e inquietante el corte oscila dando giros inesperados. Quizás sea el tema más experimental, pero sin duda la vocación del ALTAR DEL HOLOCAUSTO es su fe ciega en la música post-rock. Tras tres minutos turbulentos las aguas vuelven a su cauce creando un entorno redentor con una atmósfera mística en la que el silencio parece robar el protagonismo a la música. Un espacio casi drone en el que los acordes afloran lentamente en un génesis que nos invita a recorrer un mundo místico en el que la belleza de sus melodías nos seduce. La belleza de los pasajes de guitarra transmite una reconfortante espiritualidad redentora que solo se rompe en su epílogo con monumentales pasajes bajo tambores más contundentes y un sonido que parece producirse en dos estratos distintos que acaban uniéndose en un ‘todo’ en el que la pesadez y la calma conviven en armonía.
..Incluso antes de la crucifixión de Cristo, hubo detractores que no creían en su obra y milagro. En cambio otros, lloraban su pérdida y lamentaban pero tenían serenidad. A esto se le llamo: ‘FE‘.
…por tanto creamos en ello, no desfallezcamos, sigamos remando juntos. Nuestros corazones unidos siempre serán la ‘ESPERANZA‘.
.. Y amar al prójimo como a uno mismo y al altísimo sobre todas las cosas será: ‘CARIDAD’.
Como nos venían anunciando en las últimas semanas, el cuarteto instrumental post-doom CLOUDS TASTE SATANIC regresa con su séptimo álbum de larga duración, ‘CLOUD COVERED‘ vía Kinda Like Music . El nuevo disco presenta versiones de canciones que han tenido una profunda influencia en la banda pero que no son necesariamente del género Metal/Doom al que nos tienen acostumbrados, pero lo cierto, es que en este álbum adquieren una nueva dimensión. Puede parecer atrevido incluir en un mismo álbum versiones de músicos y bandas tan dispares como Elton John, Nirvana, Pink Floyd, Cheap Trick, Flaming Lips, Black Sabbath, Bachman Turner Overdrive o The Pixies, pero CLOUDS TASTE SATANIC, lo hacen sin ningún pudor y el resultado es sencillamente sobresaliente. Sabemos ya como se las gastan los neoyorquinos, una banda que en sus comienzos exploraban los sonidos doom dándoles un toque especial y que en cada trabajo se nota su evolución y madurez, elaborando más cada canción. A veces no es fácil llegar al público con álbumes instrumentales, pero estos chicos saben perfectamente como hacerlo, y ‘CLOUD COVERED‘ es una prueba irrefutable de ello.
Algunas partes del álbum se vieron en ‘The Satanic Singles Series’, que lanzó su primera de cuatro partes el 6 de noviembre de 2020, con ‘Funeral For A Friend’‘Also Sprach Zarathustra‘. Se lanzaron tres sencillos más en diciembre, enero y febrero, lo que condujo al álbum de larga duración ‘CLOUD COVERED’, que tiene dos canciones adicionales que no se publicaron en la serie.
CLOUD TASTE SATANIC nació en Brooklyn, Nueva York en 2013. Estos instrumentistas de Post-Doom se han ganado una reputación constante como una de las pocas bandas underground realmente geniales con riffs DIY que tocan en la actualidad. Desarrollando paciente y deliberadamente un sonido único que fusiona Stoner Rock dominado por riffs con Heavy Doom, su show en vivo es una exhibición atmosférica multisensorial, que ofrece una verdadera experiencia y un compañero para sus álbumes.
En 2014, la banda lanzó su álbum debut,‘To Sleep Beyond the Earth‘. El debut, junto con el segundo álbum‘Your Doom Has Come‘(2015), el tercer álbum ‘Dawn of the Satanic Age (2016), el cuarto álbum The Glitter of Infinite Hell (2017) y sus lanzamientos más recientes ‘Evil Eye‘ y ‘Second Sight‘ (ambos en 2019) cosechando grandes elogios en los medios especializados. La banda celebró su quinto aniversario en 2018 con el lanzamiento de ‘In Search of Heavy‘ , una caja de cuatro CD de su discografía completa de 2014-2018.
El álbum abre con ‘Funeral for a friend’ canción original de Elton John que en su formato original transitaba por una senda sinfónica con melodías pegadizas, pero también con una cierta inclinación rock. Los neoyorkinos la remozan hasta hacer que la épica se adueñe de un tema en el que las guitarras se incrustan en sus pasajes progresivos. Aportando pinceladas de metal consiguen crear un tema poderoso pero lleno de magia que no pierde su esencia original.
Tras ese primer impacto, el legado Sabbath aparece con su particular versión de ‘Behind The Wall Of Sleep.’ Todo un clásico del proto-metal en el que prescinden de las voces (como en todos sus temas) y con una densa instrumentación reactualizan su sonido con un magnífico trabajo de bajo y de guitarras asesinas. Sin duda un magnífico homenaje a una banda referente para la mayoría de las bandas de la escena pesada.
Pero si hay temas realmente impactantes en este álbum, ‘If you leave me now’el clásico de CHICAGO, es uno de ellos. Un sonido pesado y un trabajo de guitarra sobresaliente da cuerpo a un tema que en su versión original es una bella balada y que a quí cobra una dimensión superlativa. Posiblemente la mejor forma de hacer llegar una canción clásica a una horda de fans que jamás su hubieran atrevido a explorar la versión original. Excelsa, gruesa pero sencillamente maravillosa. Los desarrollos de guitarra mantienen la esencia entre una atmósfera ciertamente inconmensurable.
Otra banda referente para las nuevas generaciones es Nirvana, y aquí también tienen su particular recuerdo con ‘Blew’, seguramente uno de los buques insignia de su álbum ‘Bleach’. Multiplicando la pesadez de su sonido con crujientes riffs y convirtiéndola en una canción doom con un resultado fascinante.
Otra balada, en esta ocasión de The Flaming Lips, se trasviste de pasajes post-doom creando una atmósfera mágica con momentos más propios de los dictados post-rock. Así ‘Sleeping ob the roof’ cambia su aspecto para desarrollarse en un espacio catártico con incrustaciones psicodélicas.
Con una narrativa de oscura ciencia ficción ‘Also Sprach Zarathustra’se convierte en un tema apocalíptico.
Otro clásico del hard-rock de los 70’s son los canadienses Bachman Turner Overdrive. En esta ocasión unen sus temas ‘Not Fragile/Free Wheelin‘. Absolutamente contundente y con un sonido contemporáneo las vibraciones doom se conjugan con el espíritu hard rock. Sin duda un gran homenaje a una banda que debió de tener un mayor reconocimiento del que realmente la historia del rock le ha dado. La conjunción del poderoso sonido del bajo con las guitarras asesinas hace que el resultado sea brillante.
‘Cecilia Ann’ es un tema del que personalmente guardo un grato recuerdo de juventud. The Pixies, sin ser una de mis bandas favoritas, con su álbum ‘Bossanova’ me cautivaron en su momento. La curiosa combinación de un tema instrumental con otro lleno de garra y fuerza como es ‘Rock music’ hace que el resultado sea notable. Adaptándolo a su particular sonido oscuro, consiguen que el tema sea reconocible en esta particular versión. Una primera parte doomy y atmosférica que refleja la esencia de CTS, y una segunda parte explosiva, pesada, pero a su vez, delicada.
Resulta curioso que sea ‘Auf Wiedersehen’ el tema elegido para versionar a una banda como Cheap Trick, otros que parecen olvidados para las nuevas generaciones pero que en sus tiempos construyeron muchas canciones-himnos. Ésta puede que no sea su canción más representativa, pero, ¿Por qué no?. Sin duda aquí cualquier parecido con la original parece no estar demasiado cercano. Travestida de potentes y crujientes riffs, el tema parte con una apertura pesada para ir adaptándose a los riff pegadizos de la original en una versión cruda y muy plomiza que posiblemente adolece de esos estribillos pegadizos, pero que aun así, mantiene la esencia de sus armonías contagiosas.
Este repaso a las influencias de CLOUDS TASTE SATANIC, cierra por todo lo alto con dos clásicos de Pink Floyd unidos en solo tema. ‘In The Flesh?‘/‘One Of These Days’. Dos canciones distintas de dos álbumes completamente diferentes como son ‘Meddle’ y ‘The Wall’. Esta versión es bastante fiel al original en su primera parte, es posible que riffs tan reconocibles como los que contiene ‘In The Flesh’ hagan que sea difícil separarse del original. Dos minutos de apoteósica introducción para sumergirse en un espacio psico-espacial como el que nos propone ‘One of this days’. Aquí la bacanal de guitarras explota a lo ancho del cosmos para ofrecer al oyente un auténtico big-bang sonoro de dimensiones cósmicas. El resultado es apoteósico.
CLOUDS TASTE SATANIC son: Steve Scavuzzo – Guitarra Rob Halstead – Bajo Greg Acampora – Batería Brian Bauhs – Guitarra
El dúo tejano STONE MACHINE ELECTRIC publica ‘INEXPLICABLE VIBRATIONS OF FRECUENCIES WITHIN THE COSMIC NETHERWORLD’, un trabajo con tres largas jams que nos sumergen en un oscuro espacio psicodélico en el que los narcóticos desarrollos nos hacen atravesar la barrera a un mundo sensorial dominado por magnéticos e intrigantes pasajes instrumentales. Cualquiera que no conozca a esta pareja, difícilmente podrá creer que estamos ante un dúo, desde luego, escuchando los temas sería muy difícil llegar a esa conclusión, lo cual es todo un aval y una invitación para descubrir su fascinante sonido. Sus jams instrumentales salen del abismo para gravitar en una órbita oscura cercana a Earthless con una carga de misterio y un misticismo tenebroso. Con una vocación atmosférica su psicodelia pesada recibe algunas vibraciones jazz para ampliar más si cabe las fronteras del género. Entre humo cannabico, esta pareja de jammers ejecutan sus tres temas desde una pausa chamánica que acaba por envolvernos atrapándonos en su hechizante sonido expansivo. Heavy-psych, Stoner, guiños doom, sutiles ornamentos jazz e incluso pasajes floydianos, conforman un trabajo que debería elevar a los tejanos a altas cotas de popularidad. Siempre dotando a los temas de un carácter narrativo nos invitan a un viaje a las profundidades de la psicodelia con melódicos zumbidos narcotizantes sin renunciar a la pesadez. ‘INEXPLICABLE VIBRATIONS OF FRECUENCIES WITHIN THE COSMIC NETHERWORLD’ puede resultar un nombre largo y enigmático, pero cualquiera que bucee entre sus surcos logrará entender la profundidad del particular universo de los tejanos, ya que este evocador nombre hace honor al contenido de sus temas.. Aquí a pesar de su autodenominado estilo ‘doom jazz’ posiblemente no encontremos tanto esas vibraciones, pero sin duda si, un gran trabajo de psicodelia que nos ofrecerá un mántrico ‘viaje’ a lo largo de sus cuarenta y cinco bestiales minutos de humeantes jams psicotrópicas.
STONE MACHINE ELECTRIC son William “Dub” Irvin, guitarra y Mark Kitchens a la batería. ‘INEXPLICABLE VIBRATIONS OF FRECUENCIES WITHIN THE COSMIC NETHERWORLD’ fue masterizado por Kent Stump (WO FAT) en sus estudios Crystal Clear Sound en Fort Worth. La obra de arte de la portada y el diseño fueron realizados por Joshua Mathus , con fotografías de Lynda Kitchens, y está disponible vía Desert Records.
‘Journey on the nile’ parte con una instrumentación atmosférica entre efectos creando un clima de misterio. Efectos que se sucede bajo un lúgubre espacio sonoro que poco a poco se va abriendo. Desde la pausa van construyendo un oscuro relato que paulatinamente evoluciona repitiendo sus acordes para ofrecernos un entorno en el que la psicodelia se desarrolla sin complejos ofreciendo su faceta más calmada. Ese hábitat supone un perfecto caldo de cultivo para el desarrollo de la propuesta heavy-psych del dúo. Un caleidoscopio en el que todo sucede con la pausa suficiente para ir absorbiéndonos en su narrativa. Un enigmático entorno que nos invita a la relajación mental abriendo nuestros sentidos a nuevas sensaciones. Si bien juegan con la misma armonía sus veinte minutos nos descubren un mundo paralelo que evoluciona en un lento génesis con buenos solos de guitarra tomando elementos stoner. Sin duda el género heavy-psych tiene muchos predicadores, pero STONE MACHINE ELECTRIC aportan un punto medio entre los dictados de la psicodelia pesada y la frontera de géneros cercanos al doom. Un cálido y grueso sonido que no resulta estridente, sino robusto. En cualquier caso, con la capacidad para describir atmósferas más gratificantes sin renunciar a la oscuridad. El corte supone un gratificante viaje a los confines de la psicodelia profunda y sombría en el que con sutileza aparecen algunos momentos más propios de Pink Floyd en el papel de banda pesada. Un gran trabajo creativo que juega con elementos sencillos logrando construir un corte atractivo y lleno de magnetismo. Bien podríamos decir que se cumple la máxima de que a veces, menos, es más, ya que el tema no resulta reiterativo y sin brillo como muchas de las propuestas que se muestran cortadas por el mismo patrón. Tras el apacible y misterioso viaje anterior, ‘At cristal lake’ continúa la exploración por insondables espacios sonoros. Con una inquietante introducción más espacial, los efectos atmosféricos van creando un nuevo espacio narcótico en el que desarrollar toda su creatividad. Con toda la pausa del mundo el dúo parece susurrarnos en insondables espacios ambientales dotando el tema de plácidos acordes. Psicodelia espacial en los confines del universo gravitando sobre el oyente y consiguiendo hacerle partícipe. No es hasta pasados siete minutos cuando el tema vuelve a engrosar su sonido con momentos que coquetean con el doom sin perder su aura psicodélica. Aquí juegan con la repetición de riffs, alargándolos y moldeándolos para todo parezca cálido y protector. Un gratificante masaje sonoro que aplaca nuestros sentidos hasta llevarnos a un estado sensorial en el que todo fluye desde la calma. Un espacio drone en el que los efectos sobrevuelan creando un manto acogedor y sanativo que nos aleja de lo terrenal. ‘Free thought’ sigue describiendo maravillosos y calmados entornos con esa sutil instrumentación que nos arrulla con pausa entre bellas y cálidas melodías. Un ritmo lento y cadente coquetea con algún eco jazz entre su espesura psicodélica. Todo un espacio mágico y relajante con elegantes pasajes de guitarra entre cadentes y contenidos tambores. Si en los dos temas precedentes la oscura domina sus largos desarrollos, aquí vemos al dúo ofreciendo en vivo momentos hermosos y seductores que acaban por relajar cualquier tensión emocional para ofrecer un estado de relax e introspección que juega con los silencios y los susurros mostrando su lado más amable y placentero. Evidentemente los riffs pesados aparecen a lo largo de una composición que parece elevarse para salir de los sueños y explorar terrenos más tortuosos sin perder su atractivo.
Otro artefacto sonoro salido de los tiempos de confinamiento de una banda que tenía una gira prevista y no la publicación de un nuevo álbum. Ante la adversidad la maquinaria rusa se puso a funcionar para componer y darle la vuelta a la situación. Cada vez nos encontramos con más álbumes no previstos que tiene su origen en las largas horas de confinamiento, al menos la pandemia ha tenido algo positivo. La capacidad de su líder Ilya Lypin, para hacer que su guitarra se retuerza en mil acordes y solos impactantes a estas alturas no debería de sorprendernos. THE RE-STONED a estas alturas deberían de ser un referente para la multitud de bandas que practican el stoner instrumental y la psicodelia pesada. No es fácil brillar tanto con la ausencia de voces, pero la creatividad y técnica con las que construyen sus flotantes composiciones, no están al alcance de todos. Estos chicos llevan una década explorando los confines de la psicodelia pesada, y en esta ocasión han abierto una nueva puerta que amplia el territorio sonoro del género. Puede que no añadan demasiadas cosas nuevas, pero sin duda cada tema puede ofrecernos algo particular y siempre nos brinda una salida fuera de lo convencional. Largos desarrollos instrumentales que juegan con las vibraciones de los 70’s dotando a los temas de un carácter diferente. Un guiño a los dictados de Hendrix insertando su legado en canciones que juegan con las dimensiones del cosmos entre sustancias psicotrópicas. Una inyección de psilocibina con la que impregnan cada nota para narcotizar nuestros sentidos y llevarnos a un viaje a nuevas dimensiones sensoriales con temas llenos de magnetismo y fuerza. Desde las delicadas y aromáticas melodías hasta los rugosos riffs de corte casi doom, el trio ensambla a la perfección las piezas de su maquinaria lisérgica. Toda una hazaña que que se perderán todos aquellos que siempre le ponen reparo a las bandas instrumentales. Aquí tiene una oportunidad de salir de la zona de confort y ampliar sus horizontes sonoros, el viaje, sin duda, merece la pena.
THE RE-STONED son: Ilya Lipkin (guitarras, efectos, mandola, flauta), Vladimir Kislyakov (bajo), Anton Yalovchuk (batería), y en la grabación de ‘THUNDERS OF THE DEEP’ estuvieron acompañados por Ivan Fedotov (wave drum) y Ark Fedotov (sintetizador).
La belleza de los acordes de la breve ‘Intro (A Blaze of Distant Stars)’ me hace intuir que el contenido del álbum puede ser maravilloso. Delicados pasajes instrumentales en los que la guitarra ofrece su lado más tierno y amable en una atmósfera psicodélica que invita a la introspección.
Con fuertes tambores y poderosos riffs Stoner ‘Farther Beyond Moon Dust’ es una espacio de casi diez minutos para el virtuosismo de la guitarra deIlya Lypin. En un cambiante escenario entre el heavy-rock los ritmos Stoner y la psicodelia pesada, los solos hirientes y barrocos se suceden entre firmes tambores creando un torbellino sónico. Golpeando con virulencia la dulzura del corte inicial se desvanece entre pesados riffs y solos extenuantes en sus primeros cinco minutos. A partir de ahí los pasajes lisérgicos se apoderan del tema haciendo descender la intensidad y enturbiando el ambiente con efectos envolventes. Sin cesar un solo instante las cuerdas se quiebran en mil acordes psicotrópicos. Tras unos minutos de tensa calma, el tema retoma la energía en su parte final por una senda casi 70’s.
‘Where Heather Blooms’ mantiene la tensión entre desarrollos stoner instrumental teñidos de psicodelia ácida con algunos guiños al rock de los 70’s. Insertando pasajes progresivos y salpicando sus clásicos efectos de corte espacial, el tema fluye sin prisa en un espacio psicodélico con numerosos ornamentos sonoros. Siempre con la guitarra como protagonista, pero perfectamente arropada por una base rítmica de muchos kilates. Una constante ondulación que va mutando sus formas ofreciéndonos siempre un aliciente para no caer en la monotonía.
Un espiral de riffs y ritmos acelerados abren ‘Supernova’, un tema con un carácter retro que mama del hard-rock de los 70’s. Constantes usos de pedales nos llevan a esa turbia estancia en la que la psicodelia pesada se siente como en casa. Desarrollos interminables y una batería espeluznante construyen el tema a una velocidad de vértigo. La cara más pesada de la banda queda reflejada en contraposición con sus genes de apacible psicodelia.
‘Rusty shouffle’ recuperan a ritmo de blues a los rusos más reconocibles. Entre brumas pantanosas y sustentado en un riff que se repite, el tema avanza entre efectos rezumando altas dosis de psicodelia.
Los exóticos sonidos de ‘Watch the Undines Play’ se combina con elementos acústicos para ir creando un tapiz sonoro que juega con el sonido del medio oeste, la psicodelia y la tradición oriental. Prescindiendo de los solos asesinos los rusos van creando un tema apacible sin perder su esencia lisérgica en esta ocasión soportado en sencillos acordes acústicos.
Toda la crudeza y el fuzz arenoso afloran en ‘Sea monk’. Un tema que sube las revoluciones tras la pausa del corte anterior. La guitarra en todo su esplendor repartiendo solos que alargan hasta los confines siderales. El acelerado corte se construye en dos niveles, uno en el que la base rítmica golpea frenéticamente y otro en el que la guitarra goza de total libertad para sucesivos desarrollos psicodélicos. Con distintas fases, los riffs más pegadizos adquieren un aspecto más vintage en la parte central bajando la intensidad sin renunciar a las atmósferas heavy-psych. volviéndose más corrosivo y ácido, el tema juega con los medios tiempos entre solos hirientes.
A modo de interludio, ‘Outro (Moon Eclipse)’ en poco mas de dos minutos nos golpea con riffs de vocación doom. En un entorno más misterioso y oscuro los devaneos lisérgicos se diluyen en unos pasajes inquietantes que se alejan del sonido del resto de los temas hasta el descenso final en el que pausados acordes entre efectos ponen el epílogo al corte.
Los algo mas de diez minutos de ‘Faced of Earth’ ponen el cierre a un maravilloso álbum de psicodelia pesada ey Stoner instrumental. Creando un bosque sonoro invadido por la psilocibina en efluvios que brotan de la mágica guitarra. Fuertes riffs Stoner rompen la calma narcótica para ofrecernos la virulencia del sonido de los rusos. Creando un marco difuso y turbio los riffs se repiten antes de un nuevo transitar por atmósferas psicotrópicas en una línea a caballo entre Colour Haze y Earthless. La canción es el escenario perfecto para que Ilya exhiba su técnica en largos solos entre la nebulosa humeante que la base rítmica creada a su alrededor. Después la tortuosa parte centra en la que todo se vuelve más pesado, el corte gravita en un escenario psico-espacial como si hubiera traspasado una puerta a una nueva dimensión sensorial. Aquí emerge lentamente un caleidoscopio de tono y formas que nos deja completamente extasiados. Un momento de gratificante “viaje” que nos acompaña hasta las postrimerías de una parte final que vuelve a transformarse en algo más turbio.