El próximo día 29 de junio será publicado en vinilo y en CD por Kozmiz Artifactz en edición limitada de vinilo coloreado de 300 g. de alta calidad masterizado., «THRESHOLD» el debut de THE AGE OF TRUTH.
THE AGE OF THE TRUTHes una banda, una hermandad compuesta por Kevin McNamara (voces), Mike DiDonato (guitarra), Scott Frassetto (batería) y William Miller (bajo). Cuatro hermanos de Filadelfia se unieron en la singular búsqueda de hacer la pesadumbre más honesta que este mundo destruido pueda manejar. A medida que nuestras vidas modernas nos bañan en mentiras y engaños constantes y desentrañados, la verdad en la pesadez que crean los vuelve limpios. Con un arsenal repleto de riffs envueltos en un tono de miel que baña a Satanás, THE AGE OF TRUTHmezcla fuzz y diesel con elementos de heavy blues, stoner rock y psicodelia. La banda sonora perfecta para una pelea de bar que solo conocen como la pesadez.
Toneladas de riffs potentes que harán despertar a los vecinos, aderezados con toque de psicodelia y hard-rock setentero. Su álbum debut «THRESHOLD» fue lanzado el 1 de noviembre de 2017 y estuvodurante varios meses dentro de los DoomCharts, así como también ocupó el puesto número 8 de la lista Los 20 mejores álbumes de 2017 del Mr.Fuzz en MoreFuzz.net .
TRACKS:
1.Host (Demon In Me) 2.Come Back A God 3.Supernatural Salesman 4.Holding Hands Like Thieves 5.Caroline 6.Oceanbones 7.Hígado de Hierro (interlude) 8.Threshold 9.Honeypot (Bonus Track)
Ahora, por primera vez, Kozmik Artifactz traerá esta fenomenal losa de rock stoner con una edición exclusiva de vinilo de edición limitada en junio.
Con miembros de LANDSKAP entre sus filas, NAMED BY THE SUN inicia una nueva andadura con «DEATHCAP» como carta de presentación. La formación inglesa compuesta por George Pan (guitarra) Chris West (bajo), Pat Casey (guitarra) y Graham Brown (batería).-
Un trabajo grabado por Chris West en Farm Factory Studios, Storm Studios and Scuzzball Studios; mezclado y masterizado por Chris West en Scuzzball Studios y con una portada de Dead Galaxy.
Siguiendo de alguna manera, la linea de estructuras musicales que llevaron en LANDSKAP, nos presentan 18 minutos de instrumentación dividida en tres cortes.
«Dogfight», parte sobre estructuras de hard setentero con un grandísimo trabajo de bajo, aires retro y vibrantes riffs. De manera majestuosa la contundente base rítmica va oscilando, siendo contrapunteada por brillantes solos de guitarra que se van inclinando poco a poco hacia terrenos psicodélicos.
Nuevamente un ritmo candente de hard, con subliminales punteos heavy-psych, hacen que «Solar grain», con una estructura bien definida, vaya bajando la intensisdad hasta sumergirse en una charca lisérgica de gratificantes aguas. Comfort, belleza, vivacidad, que avanzan majestuosas con todas las piezas encajadas. La conexión entre los instrumentos está perfectamente definida para conseguir esa espiral oscilante emergiendo para volver a sumergirse siempre con intesidad.
NAMED BY THE SUN crea unas atmósferas instrumentales que no necesitan voces para verse elevadas. Los ingleses efectúan un trabajo milimétrico según sus apetencias.
«The mountain and the moon», el corte que cierra «DEATHCAP2, describe en su incio esos riffs retro a los que tanto nos estamos acostumbrando últimamente en tantas bandas. Dinámico, entusiasta, vigoroso, el tema se va moldeando sobre una base rítmica cristalina, con una nitidez digna de destacar, para decaer en narcotizantes atmósferaspsicodélicas. Transparentes desarrollos de guitarra con nítido bajo se van sucediendo de manera repetitiva sin llegar a la montonía. En la parte final del tema, tras acordes acústicos, solos netamente herederos de Pink Floyd dotan de una belleza y matiz mucho mayor al tema.
La formación británica compuesta por BoRich Walker (batería), Andrew HainesVillata (bajo) Tom Pilsworth (voz y guitarra) y John Slaymaker (guitarra) publicó el pasado 21 de abril su segundo LP «HYMNS FOR A DYING REALM».
Siete cortes que cabalgan entre el doom más tradicional y el stoner coloreados de psicodelia pesada.
Así «Cosmic fare» nos sorprende con acordes tranquilos de psicodelia pesada para sumergirse en oscuros terrenos fangosos en los que avanzar se hace dificultoso. Esa propuesta continúa en el segundo corte, «Knight’s return». Los solos de guitarra le separan del doom más metálico, como si la banda todavía no tuviera claro el camino a seguir. La fuerza está innata en las composiciones lo que no significa que hablemos de sonidos crudos. La construción de los temas es contenida, y los registros vocales ayudan al sosiego.
En una linea más cercana al stoner desértico, «Reign End» si logra destacar la crudeza de INDICA BLUES. Un tema primitivo con aires de proto-metal.
Contrasta el pesado sonido de la banda con sus registros vocales, lo que hace que se encuentre un poco en zona de nadie. Ni hablamos de psicodelia pura, ni hablamos de doom. Probablemente ese sea su gran éxito.
Las atmósferas densas y humeantes por las que camina «Scum river» si denotan una vocación lisérgica. Un bajo denso, y lento comanda la nave psicotrópica. La amable voz mitiga la gordura de sus riffs.
«Pearls in the ash» describe la grandilocuencia de la banda. Un tema con aires faraónicos.en el que la maquinaria pesada camina con paso firme entre la niebla.
Más cercana al doom tradicional. «Island of hate», en realidad es un espejismo ácido, marcial, denso. La transformación del tema hacia territorios heavy-psych es una constante en todos los cortes.
Nuevamente la misteriosa linea imprimida al bajo dirige el cierre de «HYMNS FOR A DYING REALM«. «Psychedelic haze»es el tema más lisérgico de todo el album. Oscuro, lento, pero perdiendo de alguna manera la vocación doom. Con algún guiño Sabbath, así como pinceladas blues, supone la culminación del trabajo. Una mayor duración y unos desarrollos compositivos algo más sugerentes e imaginativos.
El disco fue grabado, mezclado y masterizado por Chris Fielding en Skyhammer Studios.
Demasiado tiempo a pasado desde que publicaron su brillante EP homónimo en el año 2.012 hasta el día de hoy en el que publican«SOLAR PEXUS».
GREEN DESERT WATERson: Kike Sanchís(voz y guitarra), Juan AriasGarcía (bajo) y Javi González(voces y batería), Pablo Martínez Pérez colaboró en las guitarras del tema «The deepest sea».
«SOLAR PEXUS» fue grabado por Pablo Martínez Pérez en Ovni Estudio de Bonielles (Asturias), siendo masterizado por Kike Sanchís en Green Desert Mastering (Oviedo). El diseño de la maravillosa portada del disco corrió a cargo de Hector Castañón (Osobuko).
Todos los temas fueron compuestos por la banda, corriendo la publicación a cargo del selloSmall Stone Records.
Si en su EP homónimo el sonido de la banda se encuadraba en torno a blues psicodélicos, en esta ocasión sus resonancias se muestran muchas más pesadas y compactas, sin olvidarse de esa esencia blusera y lisérgica, siendo más presentes los aires retro en sus composiciones.
«Open your wings» abre con atmósferas retro, con ciertos vientos sureños que nos recuerdan de alguna manera a BLACK CROWES. Bajo un prisma psicodélico, los riffs de Kike van acercando el corte al teritorio stoner a base de ritmos repetitivos que van mutando su esctructura. Sus registros vocales emanan de los clásicos del blues-rock setentero, con acompañamientos en forma de coros. En su parte final el tema se encabrita tomando el protagonismo el bajo de Juan. todo ello sobre una estructura dinámica que va variando huyendo de la montonía.
La frescura siguiendo la fórmula que les presentó como banda, con ese regusto blusero aparece en «Chaman».Los registros vocales pintan de colores cálidos el ambiente. Como resultado aparece una gran luminosidad que custodia unos acelerados ritmos que van compaginando el trote con el galope de ese caballlo que sirve de montura a la banda para que camine su composición. Desbocado en ritmos stoner que son reprimidos para retornan al blues del establo del que partió.
Los sonidos más vintage se reflejan en «The deepest sea».Hard rock clásico en vena.
La intro de bajo y platillos crea la atmósfera perfecta para la entrada de riffs ácidos sobre esa base pesada con brillantes cadencias vocales. Una estructura medida dota de matices al corte. La locomotora rítmica va frenandose y acelerandose al antojo de la banda consiguiendo un viaje placentero.
«Souls of the woodland» confirma una tensión contenida en los genes blueseros de GREEN DESERT WATER. Para la ocasión, es impregnada de dietilamida 25, lo que lo convierte en un psicotrópico tema que mama de esos origenes empapándose de una acidez que nos narcotiza con sus efectos. Introduciendose en nuestras venas, recorriendo nuestras arterias e invadiendo las neuronas del oyente.La sustancia contenida en sus acordes son saca del letargo para zarandearnos con fvirulencia a través de contundentes riffs. toda una inyección revitalizante en una espiral alucinógena de subidas y bajadas. Sublime!!!. Recomiento su escucha acompañado de alguna sustancia que ayude a percibir todo lo que contiene sus surcos.
Si la banda en este trabajo gusta de los sonidos clásicos, herederos de bandas como MOUNTAIN, consigue una revitalización de aquellos sonidos. Una actualización comtemporanea con tintes stoner, en la que el blues y el rock más duro se entrelazan con bajo la atenta mirada magnánima del blues-rock (especialmente en las voces). el resultado es «Mother moon».Un corte dinámico e irreductible.
El tema que dá título al disco, «Solar pexus» pone el punto y final al trabajo, con un vibrante y emicionante sonido sólido. El hard más contundente se reprime ante el protagonismo que toman unas voces que ocupan el espacio amablemente cedido por la instrumentación para brillar con luz propia. Asímismo el ritmo arropa las voces con diabólicos riffs llenos de poderio. La pesadez campa a sus anchas sin perder la vocación heavy-psych que aparece de soslayo intercalandose en una espiral sónica.
Nos llena de satisfacción poder degustar un registro como «SOLAR PEXUS». Parido por una banda española que nada tiene que enviar a formaciones foráneas. Esperemos que la publicación del album por un sello como Small Stone Records, suponga el aldabonazo para que la banda irrumpa en la escenación como se merece.
Mención aparte merece la portada del disco. No hay mejor envoltorio para una joya.
Banda canadiense formada por Gabriel (Voz y armónica) Paul (Guitarras) y Jordan(Percusión).
Veinte minutos de blues ácidos hasta las trancas. Temas llenos de tensión vocal, como si de una revisión comptemporánea de algunos clásicos se tratara.
En «Burning the candle at both ends», sobre una base de blues y a través de atmósferas lisérgicas, KEY MACHINE caminan entre reverberencias caleidoscópicas, con una conclusión difusa en su ritmo, vislumbrandose ecos zeppelinianos.
Recordándonos los sonidos más ácidos y sosegados de finales de los sesenta. «Oh mother» se convierte en el tema más destadado del disco. Un plácido y melancólico blues humeante en el que subyacen ecos de Hendrix o de bandas como Trapeze. La belleza a través de un viaje en el tiempo a épocas de cambios musicales y sociales.
KEY MACHINE tiene registros retro rock con sonido vibrante. «Walk the land»se inicia con riffs pegadizos, tensión, y una fuerza que se va oscureciendo hasta internarse en una neblina de la que la banda sale con una instrumentación bien calibrada. Unas dimensisones sensoriales tras un muro que es traspasado con gran efecacia, con efectos de guitarras distorsionadas.
«Travelin’ son». trascurre sobre atmósferas oscuras, apacible, gratificante. Un jardín que despierta los sentidos, placentero, y no exento de cierta sensualidad. Manteniendo la tensión y levantando el vuelo guiado por unos coros repetitivos. Calidez vocal, densidad, y sutileza.
Un gratificante momento de introspección ofrece «REVIVAL», con momentos tonificantes y momentos revitalizantes que nos magnetizan con el péndulo del blues balanceandose en todo momento a lo largo de sus cuatro temas.