Reseña: EARTHOMEN.- ‘Beyond the Pale’

Con un Ep, un single y un álbum en directo publicados previamente, el trio australiano EARTHOMEN acaba de lanzar su nuevo trabajo ‘BEYOND THE PALE’. Solo tres temas que nos dejan con ganas de más, en los que el blues, los crujientes riffs stoner y altas dosis de psicodelia consiguen conquistarnos a la primera escucha. A estas alturas no debería sorprendernos al encontrar una banda sobrada de calidad llegada de las antípodas, pero el volcán australiano sigue ofreciendo constantemente erupciones de alto nivel, y EARTHOMEN son una de ellas. Tres canciones con garra, magia y melodías que rápidamente logran capturar al oyente; con fuertes influencias del sonido de los 70’s, el trio deja patente toda su calidad con sus oscilaciones rítmicas y su pesado sonido. Todo un balanceo que acaba por atraparnos entre unos surcos que rezuman psicodelia y blues en temas construidos de una forma original. Si, seguramente el sonido te sonará familiar, pero la personalidad del trio está fuera de toda duda. Una penetrante voz, un bajo difuso y poderoso, unido a una guitarra ácida y ensoñadora, son usados con acierto para que las canciones resulten fascinantes y demoledoras. Con un sonido y una cadencia rítmica que inevitablemente me recuerda los momentos más gloriosos de SAMSARA BLUES EXPERIMENT, los australianos golpean con fuerza entre riffs ásperos, pero también saben bajar las revoluciones para introducirnos en bosques psicodélicos llenos de acidez con un caracter retro.  Sin duda, un gran descubrimiento de una banda con mucho potencial y que sabe tocar psicodelia pesada de muchos quilates.  

EARTHOMEN son: Jesse James Murphy (guitarra y voces), Sean Andrews (bajo) y Sean Magennis (batería).

‘Father of time’ nos invita a un paseo por coloristas atmósferas psicodélicas. Con un equilibrado balance entre un bajo hipnótico y penetrante y una guitarra que revolotea en solos floridos el tema crea un espacio reflexivo. Una voz llena de fuerza aparece como de la nada para poner más brillo al tema. En una escapa hacia adelante la canción se revoluciona por momentos. Un espejismo que rápidamente nos devuelve a la calma de sus contenidas melodías. Arrancada y pausas completan un tema oscilante que decae en bellos pasajes heavy-psych con la guitarra tomando el protagonismo. La canción consigue el equilibrio entre la pesadez y lo liviano con la hábil combinación de elementos stoner y psicodélicos con los que cuenta.

Sin salir de los dictados psicodélicos ‘Beyond the pale’ golpea con sus riffs humeantes con sabor a blues. Áspero y contundente el tema flota en una atrayente atmósfera vintage. Su tupida instrumentación logra conjugar toda la fuerza de la banda con su innata vocación 70’s. Por momentos lento y plomizo, la canción oscila constantemente entre elementos desérticos, el blues y la psicodelia. El crujiente y turbio bajo toma las riendas del tema para mostrar el lado más arenoso del trio. Aquí también encontramos pasajes psicodélicos que por momentos se inclinan casi a un escenario progresivo sin perder su aura stoner. El carácter trascendental de las melodías vocales aporta brillantez a un logrado tema en el que no faltan los solo ácidos y penetrantes.  

‘Living a lie’ se deja llevar por el hard-rock stonerizado de crudeza total. Blues y ecos 70’s se entrelazan manteniendo el legado del blues-rock más primitivo y salvaje. Golpeando una y otra vez con sus riffs las melodías juegan un importante papel en una canción rugosa y áspera. Podríamos hablar de proto-doom, pero lo cierto es que EARTHOMEN saben componer y ejecutar temas sólidos e impactantes. Con un sonido pesado sus devaneos blues tienen el  suficiente gancho como para que nada resulte aburrido. Denso, espeso y pesado el corte puede acercarse a algunos estándares del género, aun así, contiene los suficientes elementos brillantes como para salirse de convencionalismos. Monolítico por momentos, psicotrópico en otros, sus cinco minutos están llenos de intensidad.

EarthOmen

Reseña: LA MAQUINARIA DEL SUEÑO.- ‘Rituales de los alucinados’

Bajo una temática ocultista ‘RITUALES DE LOS ALUCIONADOS‘, el nuevo álbum del power trio mexicano, se desarrolla entre vibraciones psicodélicas que ponen banda sonora a un ritual chamánico de sonidos primitivos con el hard-rock de siempre uniéndose a la fiesta. Herederos de los pioneros de Avándaro, LA MAQUINARIA DEL SUEÑO mantiene la esencia de las primeras bandas que hacían rock en México a finales de los 60’s y primeros 70’s. Sin duda estamos ante un gran álbum de rock en el que los sonidos de la vieja escuela se reflejan décadas después sin que nada suene impostado. Desde que nacieran como banda en el año 2.012 en Ciudad de Mexico, el enérgico trio no ha tenido un camino fácil. En 2.016 publicaban su EP homónimo, y han tenido que pasar cinco años para que viera la luz este magnífico álbum auspiciado por el infatigable sello LSDR Records, todo un referente para mostrar al mundo lo que se cuece en la escena underground azteca. Sus siete temas gravitan entre el hard rock heredero de Led Zeppelin, impregnado en rock ácido de comienzos de los 70’s y la sombra de Sabbath siempre vigilante. Un sonido crudo y honesto que se envuelve en hechizantes atmósferas psicotrópicas con coloridas improvisaciones que logran crean fascinantes paisajes sonoros. ‘RITUALES DE LOS ALUCIONADOS‘ es un álbum que suena añejo, pero en el que también encontramos vibraciones stoner contemporáneas, lo que le hace sumamente atractivo. El trio puede estar orgulloso que recoger el legado de sus ancestros musicales con tanta brillantez. Son muchas las bandas mexicanas que cada poco tiempo nos sorprenden con trabajos de esta calidad, lo que me lleva a reafirmarme en que algún día debería hacer un especial sobre esta prolífica y brillante escena que tantas alegrías nos da.

LA MAQUINARIA DEL SUEÑO se formó en 2012 en la Ciudad de México, experimentando con el blues, el jazz y el rock de la vieja escuela, ofreciendo enérgicos shows en vivo. Con un largo tiempo en el circuito underground mexicano, la banda lanzó un EP homónimo en 2016 y ahora su álbum completo que les pone en primera línea de la escena mexicana.
Este nuevo Álbum concentra toda su experiencia y presenta melodías clásicas y nuevas a sus fans.  ‘RITUALES DE LOS ALUCIONADOS‘ presenta a Gabrielle Pythonisse con un poema en el tema de apertura «Enterrado en la Oscuridad» y también Sergio Oscura de Satánico Pandemonium tocando guitarras adicionales. Grabado, mezclado y masterizado por Héctor Mosqueda en Grábale Estudios. El arte de este álbum proviene de Doom Peterete, bajista de la banda chilena Arteaga.

LA MAQUINARIA DEL SUEÑO son: José Alberto Morán (Batería y voz), Juan Alberto Padilla (Bajo) y José Luis Rodríguez (Guitarras).

‘Enterrado en la oscuridad’ Abre con una chamánica narración en la voz de Gabriele Pythonisse de un poema propio que crea la atmósfera de misterio y oscuridad en la que va a desarrollarse parte del álbum. Un relato inquietante y enigmático.

Con vibrantes tambores y riffs hard-rock más propios de Led Zeppelin‘Ayahuasca’ recupera los sonidos de los 70’s entre riffs ácidos y ecos de blues. Un tema fornido que golpea con su carácter por la senda del rock clásico. Sin duda estamos ante vibraciones mil veces transitadas, pero que en manos de estos chicos funcionan. En esta ocasión la banda prescinde de las voces para crear un corte vibrante y lleno de gancho a la vieja usanza. Con una guitarra que se deja llevar en solos afilados la base rítmica nos arrolla con toda su fuerza.

 Tras la descarga de energía del corte anterior, los ecos proto-metal aparecen en ‘Maldad eléctrica’. Otro tema vibrante y robusto que conjuga elementos de comienzos de los 70’s con riffs stoner al uso. Manteniendo esa atmósfera vintage, la canción borbotea con ritmos ágiles y llenos de dinamismo. Sin duda cualquier oyente podría ubicar el sonido de la banda décadas atrás, pero las embestidas arenosas le dotan de un aspecto más contemporáneo, a pesar de su indudable espíritu setentero.  Si estos chicos aman el hard rock de siempre, también dejan patente su amor por la psicodelia más ácida con esa guitarra impregnada de psicotrópicos que dota de un carácter más lisérgico al tema.

‘Mujer cabeza de cuervo’ nos sumerge en una atmósfera más psicodélica que la mostrada en los temas anteriores. Una hipnótica línea de bajo y rasgueos de guitarra sirve de introducción para un corte heavy-psych de gran calidad. La duración de la canción, con sus 8 minutos, permite que la banda experimente con un trascendental relato en el que la psicodelia más trascendental se explora con gran brillo. Cálidos y pausados en su base rítmica, con pasajes cantantes en todos más sentimentales dejan paso a una explosión sónica con constantes ondulaciones. Largos desarrollos y un ritmo trepidante imprimen carácter a una sólida canción de psicodelia pesada

‘Enterré mis dientes en el desierto’ puede parecer un nombre crudo para una canción, pero si escuchas su sonido comprenderás por qué. Poderosos y arenosos riffs stoner construyen un tema áspero y rugoso con pesados sonidos como protagonistas. Aquí los ecos psicodélicos que tanto ama la banda no faltan a su cita. El tema se sustenta en unos atronadores tambores sobre los que los devaneos lisérgicos de la guitarra no cesan en todo su desarrollo.  Ocho minutos que dan para una bacanal psicotrópica de gran nivel, así como para golpear con fuerza sobre nuestras neuronas. Tras la excursión psicodélica el tema sin salirse del guion, concluye retomando la pesadez sin renunciar a la los impactantes pasaje heavy-psych.

Crujiendo y bajo una cortina nebulosa ‘Ángel de fuego’ coquetea con sonidos oscuros. Melodías cálidas y trascendentales se insertan entre sus desérticos riffs en una sima tenebrosa en la que el tema se enturbia. Proto-doom y psicodelia pesada unidos en una causa común con un resultado impactante. El legado de Sabbath se vislumbra en unos surcos psicotrópicos entre los que encontramos un buen trabajo armónico.

El álbum cierra con otro tema de larga duración. Con sus más de ocho minutos, ‘La ninfa del agua’ pone el broche final a un álbum interesante y sólido. Entre ecos de blues ácido y ritmos de puro hard-rock el tema vibra chispeante entre vibraciones añejas. Nuevamente evocando a los pioneros de Avándaro, LA MAQUINARIA DEL SUEÑO componen una canción que se deja llevar por la psicodelia con pasajes experimentales que suponen una bacanal de sonidos lisérgicos. Ocho minutos dan para mucho, y aquí si hay algo que destaca son esos momentos en el que el blues se viste de psicodelia y rock áspero y crudo para golpear con toda su fuerza. Una canción versátil con distintas ondulaciones, tanto de intensidad como estilísticamente.

La Maquinaria Del Sueño

LSDR Records

Reseña: MUDDY ROOTS.- ‘Lighthouse’

Desconocidos hasta ahora para mí, los húngaros MUDDY ROOTS despiertan toda mi atención con su nuevo EP ‘LIGHTHOUSE’. Solo cuatro temas directos y crudos, que nos arrollan como un tráiler sin frenos en medio de las rectas de una autopista del medio oeste. En un escenario desert-rock, derrochan en sus riffs de stoner crudo y primitivo entre ecos blues, boogie-rock y puro hard -rock arcaico. Unas canciones que serían la perfecta banda sonora de cualquier banda de moteros calmando su sed en un tugurio en el que el alcohol y la hierba campan a sus anchas. Estribillos vacilones, guiños a Motorhead y rock sin ataduras. Directos a la yugular, sus canciones no son de las que toman prisioneros, sino de esas que te dejan exhausto en una noche de juerga desenfrenada. Así funcionan MUDDY ROOTS, sin artificios ni poses, recuperando la esencia del rock más salvaje y adaptándolo a los nuevos tiempos, sin olvidarse del legado de los pioneros. Temas ásperos que te invitan a la fiesta con puro rock primitivo lleno de ritmo y energía completamente contagiosas. Los húngaros dejan patente que no es necesario haberse criado en los yermos desiertos americanos para saber recoger el espíritu del stoner y desert-rock más auténtico, ese que sabe beber de la inagotable fuente del rock de los 70’s.

MUDDY ROOTS son: Feri Molnár (guitarras), Killer Miller (batería y Csaba Mundi (bajo y voces).

‘Lighthouse’ abre el EP con hordas fuzz y tambores contenidos para internarse en un garito de carretera donde los tipos rudos campan a sus anchas. Con el blues en sus venas y olor a bourbon sus ásperos riffs y voces aguardentosas nos golpean con la fuerza del hard-rock de los 70’s entre solos de guitarras con un sonido crudo y difuso. Perfecta banda sonora para una banda de moteros circulando por largas rectas desérticas. El tema reposa en humeantes pasajes antes de retomar la fuerza del fuzz para golpear al oyente con fuerza entre estribillos pegadizos.

Con ecos de boogie-rock stonerizado ‘Train 13’ nos arrolla como una locomotora sin control. Impactantes y primitivos, el cuarteto crea un tema pesado y contundente que ejecuta a toda velocidad. Las guitarras difusas y un ritmo infernal es como una dosis de speed en sangre que altera nuestra calma insuflándonos energía desbordante.  Un tema que es puro ritmo salvaje uy en el que no faltan los solos asesinos. Impetuoso en su ejecución y cegador en su sonido.

Son bajar el pistón, ‘Blue’ continúa derrochando adrenalina entre toneladas de fuzz intoxicante y unas rudas voces que me recuerdan al mismísimo Lemmy. Balanceándose sobre los mástiles el corte conjuga las vibraciones Stoner más salvajes con un espíritu de hard-rock impactante y unas armonías heavy-rock, el corte nos engacha.

‘Flight mode’ se desarrolla entre un crujiente bajo, solos ácidos de fuzz intoxicante y una tormenta de tambores que eclosionan con toda su crudeza. Con la misma cadencia rítmica, sus voces saben jugar con los estribillos entre los contantes cambios de la armonía del tema. Golpeando una y otra vez, se toman una leve pausa para incidir en una apuesta pesada y divertida a la vez.

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Reseña: GODS & PUNKS.- ‘The Sounds of the Universe’

Los brasileños GODS & PUNKS publican su cuarto álbum, un trabajo con canciones elaboradas que conjugan tanto vibraciones vintage, como nebulosas stoner y ciertos momentos progresivos. En cualquier caso, todo aderezado con buenas dosis de psicodelia. Si en una primera escucha el álbum no me aportó demasiado, he de reconocer que con las siguientes ha ido calándome cada vez más. Sus canciones están perfectamente diseñadas y elaboradas huyendo de tópicos fáciles y ofreciendo al oyente una ruta de escape a los convencionalismos. En este lanzamiento, GODS & PUNKS muestra una madurez musical más y crea una pieza única de rock espacial, en la que la dinámica del stoner siempre está alineada con matices espaciales y vocalizaciones con una atmósfera futurista. Después de tres álbumes publicados, las nueve pistas de ‘THE SOUNDS OF THE UNIVERSE‘, suponen el capítulo final de la serie ‘Voyage’ que comenzó en 2017 con ‘INTO DE DUNES OF DOOM’ su álbum debut. En el álbum encontramos cuatro canciones nuevas y cinco versiones reinventadas de de los temas anteriores de su EP debut, pero ahora con una producción moderna, nuevos arreglos y nuevos elementos.  Está claro que los brasileños no son una banda Stoner al uso, y eso queda patente en unos temas con muchos ecos de los 70’s en los que las exploraciones progresivas enriquecen su psicodelia dotando a las canciones de cuerpo y madurez.

‘THE SOUNDS OF THE UNIVERSE’ fue grabado en Estúdio Mata, en Niterói (RJ), mezclado y masterizado por Kleber Mariano y André Leal en Estúdio Jukebox. Todas las letras son del vocalista Alexandre Canhetti.

La carátula del álbum es una co-creación entre Cristiano Suarez y Bruno Kros. El proceso visual sigue el concepto de canciones regrabadas e inéditas, dando así un nuevo significado al arte original realizado por Cristiano Suarez para el EP de 2016. Para ello, Bruno Kros ha subido los niveles máximos de psicodelia, inspirado en los covers de bandas como Monster Magnet, Black Sabbath y Uncle Acid and the Deadbeats.

‘THE SOUNDS OF THE UNIVERSE’ está disponible en plataformas digitales vía Abraxas Records y obtendrá una versión en vinilo a color de 12 pulgadas (en la segunda mitad de 2021) vía Forbidden Place Records.

‘Eye in the sky’ se desarrolla en una hechizante atmósfera psicodélica en la que todo sucede con calma. Relajante y susurrante, el tema evoluciona en su intensidad elevándose majestuoso. con un cierto aire 70’s el tema va sucumbiendo a los dictados heavy-psych contemporáneos con sus solos ácidos y su excelsa base rítmica. Lento, y sin prisas para eclosionar, la banda opta por contener su sonido con sus pasajes psicodélicos, en los que el órgano aporta una parte vintage que siempre está presente en el sonido de los brasileños.

Imprimiendo mayor crudeza a su sonido ’Ejection’ se desarrolla entre tonos retro de puro hard-rock stonerizado. Si hay algo que caracteriza a la banda es ese aroma añejo que aporta a sus composiciones. Tras una hipnótico introducción atmosférica la canción conjuga elementos del pasado junto a vibraciones contemporáneas en una fusión que funciona a la perfección. Los elementos desértico se enriquecen con embestidas heavy-rock auspiciadas por buenas dosis de fuzz

‘The tusk’ abre con riffs arenosos que van moldeándose hasta acabar en una combinación de ecos Wishbone Ash que se asoman entre oscilantes y persistentes solos de guitarra con aroma boogie-rock, para crear un tema colorista y con el suficiente gancho. Las cuidadas melodías siempre son un plus en el sonido de los brasileños y este tema es un claro ejemplo de ello.

‘Nebula haze’ nace de extrañas locuciones antes de introducirnos en un entorno de apacible psicodelia en el que los pausados acordes reconfortan nuestros sentidos. La cuidada y magnética instrumentación se va engrosando lentamente por una senda más pesada. Así acaban construyendo un tema fornido y prieto, una canción sin fisuras con un solo de batería a la vieja usanza de Gabriel Santiago en su parte central. Algo no demasiado habitual en los tiempos que corren y que reflejan el espíritu 70’s que motiva a la banda. La parte final es una exploración psico-progresiva con buenos desarrollos de guitarra. Se trata de la pista instrumental mas larga que la banda haya compuesto nunca.

Embutidos en las vibraciones stoner, ‘Black apples’ nos ofrece riffs arenosos en una apuesta por acortar el camino para llegar al oyente. Aderezando la canción con chamánicas voces aportan ecos de hard-rock clásico a un tema pesado y versátil a la vez. Por la vía directa, GODS & PUNKS llegan al oyente con facilidad.  Con un bajo lleno de magnetismo el tema reposa en pasajes más calmados para elevarse rápidamente por un camino en el que el blues aparece brevemente entre sus difusos riffs oscilantes.

Envueltos en tonos retro, ‘Dimensionaut’ supone una importante descarga de fuzz. Fusionando elementos del siglo pasado con riffs contemporáneos el tema se eleva con fuerza bajo cadentes ritmos contagiosos. Con un sonido compacto la canción ofrece un sonido pesado, intenso y cautivador, con un coro dinámico nunca explorado por la banda en el que las voces hard rock asoman entre nebulosos riffs desérticos que acaban descendiendo a praderas psicodélicas.

En tonos melancólicos ‘Universe’ nos acaricia con lánguidas melodías vocales de tonos progresivos en su introducción. Elaborados desarrollos que reposan entre atmósferas psicodélicas de gran belleza. El tema evoca el sonido de las bandas británicas de comienzo de los 70’s con un logrado resultado. Usando con mesura los riffs pesados, la canción se desarrolla en un entorno apacible lo que no impide resaltar la fuerza con la que la banda crea sus composiciones. Soberbia.

‘All systems fall’ vuelve a utilizar extrañas locuciones para embarcarnos en una exploración de psicodelia pesada en la que los paisajes atmosféricos nos ofrecen un delicado bálsamo sonoro. Estratificado su sonido en capas consiguen crean un entorno cálido y lisérgico con logrados pasajes instrumentales en los que la guitarra brilla con luz propia. Un tema desbordante en su intensidad.

Gravity’, con sus ocho minutos, y siendo el tema más largo del álbum es el que mejores momentos nos ofrece. Con esa ambientación a caballo entre el stoner y lo vintage, sus ondulantes riffs y su gruesa base rítmica nos ofrecen mil alicientes. Desde momentos de puro heavy-rock a vibraciones más contemporáneas en línea GREENLEAF el tema serpentea grácil. Como en temas anteriores, el sonido del órgano en un segundo plano enriquece un tema que ya de por sí, se presenta perfectamente ensamblado. Incorporando nuevamente esas melodías psico-progresivas llenas de sentimiento, la canción va pasando por distintos estados de ánimo en su versátil relato. Los momentos de belleza aportados por los solos de guitarra son otro de los alicientes de una de las canciones más destacadas de un álbum que mejora con cada nueva escucha.

Gods & Punks

Forbidden Place Records

Abraxas

Reseña: FUZZ SAGRADO.- ‘Fuzz Sagrado’

En España a veces usamos la frase ‘la cabra tira al monte’, que es una forma de decir que algo vuelve a su entorno natural, esto precisamente es lo que ha hecho Christian Peters, el guitarra y cantante de SAMSARA BLUES EXPERIMENT, en su nuevo proyecto personal FUZZ SAGRADO. Si Christian había estado en los últimos tiempos creando álbumes bajo su pseudónimo SURYA KRIS PETERS, en los que el principal instrumento eran los sintetizadores y su sonido era la electrónica, ahora vuelve a retomar la guitarra para crear sus nuevas canciones. Tras haber puesto final a su pequeño retoño SAMSARA BLUES EXPERIMENT, el gusanillo de seguir haciendo música lo devuelve a la escena. Hace una semana Chris me comentaba ante mi gozo y asombro, esta gran noticia que nos devuelve a un gran músico a la actualidad, con este nuevo proyecto llamado FUZZ SAGRADO. En él Chris toca la guitarra, bajo, hammond, mellotron y mini-moog siendo acompañado únicamente a la batería por un misterioso personaje llamado Mr. Slater, aportando el groovy perfecto para sus canciones. De momento solo tres temas que suponen una vuelta a los orígenes, con atmósferas vintage, pinceladas psicodélicas, atmósferas progresivas y rock guitarrero. El EP contiene tres cortes con un denominador común en su sonido, pero que cada uno tiene su propia identidad. Desde vibraciones y aromas sureños, hasta momentos de gran intensidad en la que la psicodelia aparece majestuosa mostrando una amplia gama cromática; sin olvidarse de las vibraciones progresivas de comienzo de los setenta, consigue que los temas se vuelvan más complejos y majestuosos. Si a eso añades el contraste entre algunas de las bellas melodías con la intensidad y pesadez de algunos pasajes, podemos concluir que estamos ante un debut fascinante y una nueva etapa esperanzadora. Si aquí todos los temas son instrumentales, en próximas entregas podremos encontrar canciones con voces, lo que puede ser un aliciente más para este ilusionante regreso.

Duck Dharmacon sus bucólicos acordes nos traslada a un escenario campestre. Solos que coquetean con sonidos sureños bajo un halo de psicodelia colorista. Bellos desarrollos que nos acarician como la fresca brisa, acompañados del sutil sonido del órgano nos envuelven en un gratificante entorno. Si bien el tema se mantiene suave en su estructura, no faltan las escaramuzas de pesadez, algo que aporta brillantez a una canción en la que también podemos encontrar exóticos pasajes que rezuman extasiantes fragancias sonoras. Precisamente esa dualidad entre lo frágil y lo fornido hace que el tema adquiere tintes monumentales.

Sin perder el espíritu del corte anterior, ‘Two faces’ bajo sus vivaces tambores se desarrolla entre pasajes de psicodelia con muchas aristas. Con la guitarra tomando el protagonismo de una melodía oscilante y relajante en tema se va envolviendo en distintas capas que insertan variadas vibraciones. sumergiéndose en un bosque psicotrópico que hace que el sonido evolucione a momentos más pesados. Aquí una variedad de sonidos e instrumentos se superponen creando un tema mucho más turbio y tupido. Todo un vendaval de vibraciones llenas de magnetismo en una auténtica espiral psicotrópica sustentada por unos monumentales tambores.

Cerrando este breve pero intenso debut, ‘Pato’s blues’ mantiene la esencia. Arropado por sutiles teclados, mientras la guitarra se muestra esplendorosa en un entorno melancólico. Bellos acordes superpuestos. Efectos y una atmósfera envolvente custodian las embestidas de fuerza que el tema posee. Sus contenidos momentos heavy-psych hacen aflorar maravillosos pasajes de guitarra en la que Chris se muestra en su pleno esplendor. Pero aquí nada es sencillo, y el tema se enturbia cambiando su aspecto y volviéndose más progresivo en una exploración de los sonidos de comienzos de los 70’s en la que el sonido aumenta su intensidad para mostrar un entorno más perturbador. Intrincados desarrollos solo al alcance de un gran músico consiguen crear un exuberante corte.  

Fuzz Sagrado