Reseña: SAMSARA BLUES EXPERIMENT.- ‘Rock hard in concert’

Desde que en mi época adolescente coleccionaba discos, y ya había completado la discografía oficial de alguna de mis bandas favoritas de los primeros, siempre fue para mí una enorme sorpresa la publicación de material inédito de ellas. Ya fuera en formas de ‘demos’ grabaciones alternativas o versiones nunca publicadas, así como álbumes en directo, nunca puede resistirme a tener esos nuevos álbumes de esas bandas que amaba. En esta ocasión me sucede absolutamente lo mismo, tanto con este nuevo álbum en directo, como la reciente publicación de DEMOS & RARITIES’ (reseña aquí) de hace unos meses.  Pero con SAMSARA BLUES EXPERIMENT la cuestión es más profunda. Ellos fueron una de las bandas que me introdujeron en los sonidos Stoner y en la psicodelia pesada del siglo XXI. Un punto de inflexión en mi forma de ver la nueva música, que me trajo hasta aquí, pero esa es una larga historia….. Lo cierto es que a pesar de mi amor por ellos, nunca tuve la oportunidad de ver en directo a SAMSARA BLUES EXPERIMENT en sus primeros años, en aquellos años en los que unos jóvenes irreverentes llenos de frescura y energía, ponían patas arriba los escenarios de media Europa. Pero si que me quité esa espina durante la última gira de la banda estando presente en dos de sus concierto en Alemania y Portugal, gira, en la que fue grabado este álbum. Dos conciertos diferentes, pero fantásticos. La sensación que me transmitieron SAMSARA BLUES EXPERIMENT fue espeluznante.  Eran la banda que me había enamorado, pero una versión mucho más pesada y potente de lo que me había podido imaginarme al escuchar sus discos. Esa misma sensación he tenido al escuchar este nuevo en directo de los alemanes.   Porque este nuevo álbum es todo un resumen a su más gloriosa discografía. Un trance en el que la psicodelia pesada nos lleva por frondosos bosques en los que la mística aparece, y a la vez es una bacanal acida con deflagraciones de esos riffs pesados que les inspiraron en su juventud. Un documento único que resume una discografía y una seña de identidad de una banda especial, una banda que toca lo que muchas otras bandas, pero que consigue ser nítidamente identificable, única. ‘ROCK HARD IN CONCERT‘ es un regalo que cualquier fan de la banda sabrá apreciar, porque aquí hay mucho talento y un sinfín de sensaciones escondidas en unos surcos en los que el rock no se pone fronteras.

‘ROCK HARD IN CONCERT‘ fue grabado en vivo sin sobregrabaciones ni post-edición y está disponible vía World in Sound

SAMSARA BLUES EXPERIMENT: Christian Peters (voces, guitarra, sintetizadores), Hans Eiselt (bajo y coros), Thomas Vedder (batería)

El concierto abre con un par de canciones de su exitoso álbum ‘LONG DISTANCE TRIP’ de 2010, trabajo que se lleva el mayor protagonismo del álbum y a la vez es uno de los mas destacados de su discografía. La psicotrópica ‘Singata Mystic Queen’ en la que SBE nos sumerge en un viaje por esas psicotrópicas atmosferas heavy psych que les auparon a la fama. Con solos interminables y una contundencia rítmica arrolladora, el corte describe el sonido característico de la banda.

A continuación ‘For the lost souls’ se empapa de sintetizadores entre un cadencioso ritmo que crea la atmosfera misteriosa en la que se adentrará la banda. Grandes momentos psico-progresivos con un sonido grueso que nos noquea entre pasajes narcóticos. Una intensidad máxima en un viaje a una dimensión sensorial a través de sonidos que expanden la mente. La esencia de la banda con

Avanzando en el tiempo y retomando su álbum de 2011 REVELATION & MYSTERY’, Hangin’ On The Wire’ combina gran parte de los elementos de la banda. Pasajes vocales de inspiración 70’s con un cierto tono progresivo, golpes de riffs monolíticos que sacan a la luz sus genes Stoner-doom, y esa psicodelia abrasiva que impregna todo con su acidez. El corte te arrasa sin dejar títere con cabeza.

‘Vipassana’, la canción del álbum de 2017 ONE WITH THE UNIVERSE’ sirve de bálsamo tras el frenesí del corte anterior. Los bellos pasajes psicodélicos de la guitarra de Chris se rebozan en mágicos momentos psicodélicos. Poco a poco todo se intensifica con pasajes realmente aturdidores en un nuevo frenesí psicotrópico. Toda una montaña rusa de emociones que desembocan en lentos riffs de vocación psycho-doom en otro final apoteósico.

La colorista y exótica ‘Massive pasive’ nos desempolva otra de las características de la banda en una interpretación en la que la improvisación aparece por momentos. Contundente, poderosa en su momentos mas pesados, pero mágica y ensoñadora en sus pasajes más melódicos de la etapa final de la banda.

Con ‘One With The Universe’ desarrollan esa psicodelia trascendental de tonos cósmicos que supone otro lado mas de SBE. Meditativos e hipnóticos la combinación de guitarra y sintetizadores nos sitúa en un mundo sensorial en el que todo sucede con calma, pero con firmeza. Un nuevo trance sonoro con unas entrañas robustas y con momentos en los que todo se vuelve alocado y psicotrópico en los que la banda se deja llevar por pasajes improvisados que finalmente aportan solidez a la pista.

De su último álbum ‘END OF FOREVER’ rescatan la canción que da nombre al álbum.  El perfecto reflejo de la evolución de una banda que no debería haberse bajado de los escenarios por momentos como este. Con una ejecución en la que todo se torna pesado como el plomo, los pasajes místicos aparecen en una pista cruda y pesada.

Como broche final, los quince minutos de ‘Center of the sun’ nos invitan a escucharlos con intensidad, dejándonos impregnar por ese sin fin de sensaciones que SAMSARA BLUES EXPERIMENT sabe transmitir en cada una de sus composiciones. Probablemente una de sus canciones más alabadas y una de las que cada uno de sus fans llevan en su corazón. ¿Se podía terminar de mejor manera?. La psicodelia pesada del siglo XXI en su máxima expresión a través de una banda que ha sabido hacerse con un lugar de honor a lo largo de la escena, y que ahora nos presenta su ¿ultimo legado? Al menos eso es que lo la banda comenta, que este álbum es la última de las grabaciones que permanecían escondidas y que ahora, afortunadamente ven la luz. Confiemos que en el algún rincón polvoriento, puedan aparecer más grabaciones de la banda, sus fans, entre los que me incluyo, se lo agradeceremos.

Samsara Blues Experiment
World in Sound

Reseña: GRAVEYARD.- ‘6’

Tras cinco años de espera y varios retrasos respecto a la fecha inicialmente anunciada, finalmente ve la luz el sexto álbum de GRAVEYARD. Con un escueto ‘6’ como nombre, los suecos nos muestran su lado más contemplativo y dinámico (como nos comentaba su bajista en la entrevista que le hicimos hace meses lee la entrevista aquí) en un álbum que suena a GRAVEYARD tal y como los hemos conocido, pero en el que encontramos también nuevos caminos en su sonido. Necesitados de tomar aire fresco en su creatividad, los suecos nos ofrecen su lado más pausado. Una versión que aflora con elegancia en magníficas canciones psicodélicas que no reniegan del blues ni del hard-rock más salvaje. Un sonido 70’s que se enriquece con un tono que por momentos se torna progresivo y que nunca pasa el umbral. Teniendo en cuenta que estas canciones fueron compuestas en el periodo pandémico, la oscuridad aparece en ellas como tantas veces hemos visto en otros álbumes en los últimos tiempos. Canciones más introspectivas que nos ponen la pausa con unos arreglos acertados. En ‘6’ encontramos momentos cercanos a THE DOORS más chamánicos, a los STEPPENWOLF más divertidos, pero también a los FLEETWOOD MAC de la primera época, incluso con guiños a los blues dylanianos, pero, sobre todo, encontramos a los GRAVEYARD más inspirados desde hace años. Con una producción impecable, ‘6’ seguramente recibirá opiniones encontradas. Por un lado, fans más fervientes que esperaban encontrar a los GRAVEYARD más ácidos y ruidosos, y entre los que veamos esta nueva entrega como un giro en el camino de la banda para ensanchar su horizonte por territorios no explorados suficientemente antes. Un giro que se me antoja premeditado y que no es obra de la casualidad, sino más bien de un estado de ánimo y de una madurez que siempre invita a descubrir nuevas rutas. Con Joakin ofreciendo dos registros vocales diferentes, y acompañado por sutiles coros y melodías, cada canción nos regala pinceladas de intensidad en esta plácida y persistente calma general. Canciones en forma de baladas con las que logran transmitir un sinfín de sentimientos, y en las que no se olvidan de despertarnos de ese mágico sueño con las embestidas de garra que les ha caracterizado a lo largo de su carrera. Podemos concluir que ‘6’ es un disco con un sonido nuevo, pero también es un disco que contiene la esencia de GRAVEYARD, y eso es mucho. Seguramente la monotonía les haya empujado a hacer un disco diferente a los que nos tienen acostumbrados, pero el resultado de su gran inspiración a la hora de componer canciones, es sencillamente brillante. Pero lo mejor es que des al ‘play’, disfrutes de sus fantásticas canciones, y decidas por ti mismo.

‘6’ está disponible vía Nuclear Blast.

Con calmados sonidos psico-progresivos ‘Godnatt’ nos introduce en esta nueva entrega de la banda sueca. Una canción que sirve para medir la intensidad de un álbum en el que los estruendoso no es tan importante. La canción es una pseudo-balada en la que los acordes aparecen con tenidos creando una atmósfera cálida y acogedora con un cierto tono intimista.

De inmediato y sin tiempo para reponernos del plácido viaje del corte anterior, ‘Twice’ borbotea entre riffs punzantes de puro hard-rock 70’s. Con una vibra muy STEPPENWOLF, el corte nos devuelve a los GRAVEYARD más ‘retro’. Una pista rebosante de garra y en la que la banda muestra sus verdaderos orígenes. Sin duda un impactante corte con el que te será difícil no mover tu cuerpo al son de esos vibrantes ritmos.

Retomando las misteriosas atmósferas psicodélicas ‘I Follow You’ emerge lentamente con una introducción en la voz parece recitar más que cantar. Solo necesitan unos instantes para hacer eclosionar la canción por esa senda vintage en la que el blues aflora en unas estrofas impregnadas en humo cannabico. Rabioso y poderoso, el tema mantiene el ritmo cadente, y sobre este, eleva su intensidad por un territorio más angosto y turbio. Un camino ondulante que la banda transita con solvencia haciendo que las transiciones fluyan sin que nos demos cuenta del cambio de escenario.

‘Breathe In Breathe Out’ vuelve a bajar la intensidad para desarrollarse en un apacible entorno.  Una de las canciones más destacables del álbum, sino la mejor, y en la que la cálida voz de Joakin se acompaña de unos coros femeninos que aportan más dulzura a una hermosa canción. Sin salirse de la atmósfera psicodélica, los elegantes pasajes de guitarra se complementan con un ritmo suave y cálido que sirve de bálsamo para el oyente. Seguramente estemos ante los GRAVEYARD mas brillantes desde hace años con una apuesta en la que la pesadez no es tan importante.

Con un nombre como ‘Sad Song’ puedes intuir el contenido de sus surcos. Pasajes vintage con un tono de cuentos del pasado se entrelazan con un sonido blusero casi dylaniano. Hermosas y plácidas melodías que nos acarician proporcionándonos un gratificante entorno para la relajación y el disfrute de sus suaves melodías.

Con un registro vocal más agudo que el mostrado en los cortes anteriores, ‘Just A Drop’ sube las revoluciones con desgarradores pasajes, y unos ritmos más elevados. Insertando solos ácidos con sabor a blues, la pista transita por una senda vintage impulsada por una potente línea de bajo y una composición bien elaborada.

‘Bright Lights’ retoma la pausa predominante en ‘6’ tras la explosión de la canción anterior. Con una susurrante batería y una suave neblina, los suecos ejecutan una canción llena de sentimiento. Nuevamente se perciben pasajes progresivos tocados con la pausa necesaria para que cada nota llegue a nuestra alma.

Anteponiendo la elegancia y los arreglos a la fuerza ‘No Way Out’ es otra canción con sabor a blues en la que los sonidos retro aparecen en corte evolutivo. Con una vibra que me recuerda por momentos al primer Joe Cocker el blues-rock vintage se manifiesta con elegancia y garra al mismo tiempo. Coros sutiles complementan una canción que va de menos a más, pero que nunca pasa la raya.

En un tono más ortodoxo y con ecos de Peter Green, ‘Rampant Fields’ es un blues a la vieja usanza. Sentimiento y pausa con un ritmo sencillo en una ejecución suave solo alterada por algún momento en el que la guitarra se torna diabólica y la voz eleva su tono. Pero eso es el blues, ritmo cadente, y contoneos en distintas direcciones, desde la más abrasiva y desgarradora a la más dulce y profunda. Una canción para escuchar con la luz tenue en la que no falta algún detalle psych. 

Graveyard 

Nuclear Blast

Reseña: O’K AND THE NIGHT CREW.- ‘Zen and the art of rock and roll maintenance’

En activo desde 2018, y absolutamente desconocidos para mí hasta este momento, O’K AND THE NIGHT CREW, han conseguido que mi cabeza estalle con su nuevo álbum ‘ZEN AND THE ART OF ROCK AND ROLL MAINTENANCE’. Un poderoso artefacto sonoro en el que el trio de Connecticut explora con gran acierto las vibraciones heavy-blues y hard rock de los 70’s, con un sonido acido y unas guitarras estelares a las que incorporan rugosos riffs stoner.  Sonidos primitivos llenos garra y fuerza, ejecutados como unos auténticos veteranos. Siempre con un aroma añejo, cada canción ofrece al oyente un punto de vista diferente sin renunciar a su esencia vintage. Pero también encontramos momentos más propios de los sonidos desérticos de los 90s en unas canciones poderosas como un trueno. El álbum es un perfecto collage de vibraciones de los 70’s y en sus surcos no hay ninguna canción de relleno.  ‘ZEN AND THE ART OF ROCK AND ROLL MAINTENANCE’ es la perfecta banda sonora para una noche de desenfreno, una de esas noches que se largan hasta el amanecer. Este power trio emula a los pioneros, pero sabiendo a le perfección que hacen, y además lo hacen bien, porque este nuevo álbum una colección de éxitos repleta de fuzz, riffs, funk y buen rock a la antigua. Un álbum que no es para los débiles, y que a buen seguro hará que tu cuerpo se estremezca con esas fantásticas vibraciones de antaño. ¿Te atreves a degustar estas nueve salvajes canciones? No te dejes engañar por su portada, el viaje merece la pena.

Advertencia: Este álbum puede resultar adictivo. Desde Denpafuzz no nos hacemos responsables de una escucha prolongada. ¡Avisados estáis!

‘ZEN AND THE ART OF ROCK AND ROLL MAINTENANCE’ está disponible vía Oak Honest Records.

‘The Poor Surgeon’ eclosiona en riffs poderosos con una voz desgarrada que directamente nos traslada a algún sucio garaje usado como local de ensaño en los primeros 70’s. Su primitivo sonido y su cadencioso groovy tienen todos los elementos para atrapar al oyente a las primeras de cambio. Ese sonido difuso y el aura vintage son alicientes suficientes para seguir explorando un álbum que te sorprenderá.

Mas contundente y rugoso, ‘Walk on’ se desarrolla con un aroma más noventero al que los solos de guitarra y las voces aportan su tono rockero más clásico. 

Con un groovy que te atrapa ‘Phaedrus the Wolf’ juega con elementos funk y con ritmo colorista bajando algo la intensidad. El ritmo por encima de unos riffs omnipresentes que se balancean por un espacio animado en el que los ganchos Stoner afloran con naturalidad.  Un torbellino de fuzz completa otra notable canción construida sobre una estructura sencilla pero efectista.

En ‘100 miles’ la banda nos invita a orgía de ritmos vintage de la que no podrás escapar. Un corte bailongo que te cautivará sin remisión. Por momentos con un tono más propio de bandas como Blue Cheer, el corte contiene solos ácidos acompañando a ese ritmo imparable. Los tonos blues hacen acto de presencia con un ropaje retro de alto nivel.

La bacanal vintage continúa con la trepidante ‘Cosmic Meditations’. Una canción salvaje y arcaica llena de garra en la que el blues y los ritmos retro nos sumen en otra orgía de riffs y ritmos que te volarán la cabeza y harán que tu cuerpo se active sin remisión. Una perfecta banda sonora para una noche de sábado en la que el rock manda. El corte tiene distintos cambios de ritmo que siempre van a más. Retro-rock irreverente y bien tocado.

‘Outsiders of the Mind’ nos noquea con golpes de hard-rock poderoso y estribillos contagiosos. En esta ocasión la banda toma una senda más ortodoxa para mostrar al mundo todo su potencial. Rock directo, sin contemplaciones, con un ritmo trepidante y unos solos de guitarra que nunca faltan a su cita.

El contagioso ritmo de ‘Law of One’ nos devuelve al corazón de los 70’s con una mezcla efectiva de rock crudo y unas gotas de blues. Los estribillos pegadizos aportan color a un corte turbio en el que el rock de siempre se manifiesta mostrando su cara más sucia, pero a su vez divertida. Con alguna dosis de fuzz intoxicante la banda nos envuelve entre humo cannábico para hacer el corte más aturdidor. La banda no hace prisioneros en otra canción aguerrida y de fácil escucha.

Con un tono stonerizado, ‘Voyage to Ecstacy’ incide en el rock primitivo a paso lento. Una mezcla atractiva que combina momentos de blues pesado y una atmósfera vintage. Aquí los golpes de riffs retro acompañan un groovy contagioso y efectivo.

Volviendo al corazón de los 70’s, ‘From Neptune to Mars’ rezuma blues ácido y riff intoxicantes. Estribillos vacilones hacen que la pista adquiera un tono alegre que contrasta con su turbio sonido. Su guitarra asesina nos recuerda que estos chicos beben del manantial del rock ácido de los 70’s, y así lo reflejan está fantástica canción.

O’K and the Night Crew
Oak Honest Records

Reseña: ROSTRO DEL SOL.- ‘Blue storm’

Después de su impactante y magistral álbum debut de 2021, el combo mexicano ROSTRO DEL SOL regresa con un Ep de cuatro canciones que se desarrollan a lo largo de mas de media hora. Ep, Lp, lo mismo da, lo importante es que podemos disfrutar de nuevo del trabajo de estos magistrales y aventajados músicos. ‘BLUE STORM’, dos piezas largas y dos cortos con un carácter diferenciado pero que su vez tiene muchas características en común. ‘BLUE STORM’ es un álbum vertiginoso que ve enriquecido el sonido de la banda con una mayor presencia de sonidos de viento, lo que hace que sus canciones caminen por una senda más progresiva, prescindiendo algo más de la psicodelia ácida y el blues que nos mostraron en su álbum homónimo (reseña aquí). Incidiendo en el legado de bandas como ATOMIC ROOSTER o COLLOSEUM, y apoyándose en algunos sonidos más propios de bandas como CAMEL, la banda no pierde el norte, sino que se centra en una exuberante exploración vintage. Buenas melodías que oscilan en su intensidad (especialmente en la dos primera canciones) y una bacanal de ritmos que consiguen calar en el oyente, son los argumentos de esta nueva entrega. Un caleidoscopio de sonido progresivos con pincelas psicodélicas, un groovy fantástico y momentos embriagadores en los que la banda se deja llevar por sonidos expansivos. Un cautivador y fascinante collage musical llegado de Ciudad de México para recordarnos como tocaban loas grandes bandas hard-progresivas de los 70’s. Algo que en pleno siglo XXI siempre es de agradecer, porque la creatividad no se perdió con el final de siglo XX, sino que en la actualidad podemos encontrar propuestas de bandas como esta, que veneran aquellos sonidos, y los ejecutan sin complejos. ¿Puede haber mayor homenaje?, porque como tantas veces he dicho, hoy, SI se sigue haciendo buena música, aunque esta, se parezca a la de los viejos tiempos de gloria del rock, y la prueba son álbumes como éste y bandas como ROSTRO DEL SOL.  

‘BLUE STORM’ fue grabado y mezclado en Rec-On Studios entre 2022 y 2023 por Jorge Trejo y masterizados por Juan Puget. La portada estuvo a cargo de Elena Ibáñez, y la contraportada es obra de Miguel Isidoro. Disponible vía Stolen Body Records.

ROSTRO DEL SOL son en ‘BLUE STORM’: Mitch Balant (guitarra), Baruch Hernández (teclados), Israel Mejía (bajo), Roy Cabrera (voz), David Trejo (batería), Daniel älvarez (saxo), Antonio Álvarez (saxo), Joel Franco (saxo) y Damián Burgos (batería en ‘Blue storm’).

‘Blue storm’, la canción más larga del EP, con 14 minutos, escarba el legado hard-progresivo de los 70’s adoptando un sonido más propio de bandas como ATOMIC ROOSTER. El predomino de los teclados como base de su sonido es solo uno de los argumentos de una canción oscilante, con saxos, una línea de bajo realmente magnética, y unos solos de guitarra que ponen la acidez en este conglomerado de vibraciones vintage. Cabe destacar el trabajo de una voz que, sin ser maravillosa, cumple a la perfección su misión cautivando al oyente con su registro. El corte es todo un torbellino de estilos que se agolpan en busca de un objetivo común. Aparentemente caótico por momentos, la canción parece salida de una jam diabólica en la que el blues tiene su momento de protagonismo. Lo cierto es que su monumental sonido hace que el corte adquiera una exuberancia descomunal.

Brotando suavemente ‘Kinich Ahau’ mantiene el alma progresiva de los mexicanos entre tonos relajados. En esta canción compuesta en 2016, la atmósfera vintage nos confunde sobre el año en el que vivimos. Sobre esa base retro, la guitarra describe ensoñadores pasajes con un aroma sureño y un ritmo que por momentos se intensifica para decaer en un espacio en el que la elegancia de sus melodías nos envuelve en una gratificante atmósfera. Aquí los elementos de viento van llevándonos a un entorno sonoro en el que los apacibles sonidos progresivos se intercalan con sutileza. La parte central de la canción presenta momentos más propios de bandas progresivas de los 70’s en su faceta más melódica y dulce. La entrada de la voz ralentiza el corte y todo se vuelve más suave y volátil. Aquí los pasajes sinfónicos en línea Camel toman el protagonismo con el sonido del saxo. Un ejercicio compositivo que refleja la faceta más experimental y jazzera de estos hijos de Montezuma. En este espacio jazz-rock progresivo el corte se rearma para discurrir por ese espacio sonoro en el que tan bien saben moverse estos chicos. El guitarrista de la banda comenta sobre la canción: “Esa rola se la hice a mi hijo cuando estaba en gestación. No la había sacado porque con los compañeros anteriores que estuvieron en la banda no había encontrado esos sonidos que tenía en mi cabeza. Le conté la idea que tenía de la letra a Roy y él fue quien la hizo y quedó perfecto en lo que yo quería transmitir. Hay unos versos que dicen: ‘La espera terminó, vino de estrellas distantes y de una galaxia incierta donde nacen los soles. Un día llegó para compartir la luz y hacernos recordar emociones olvidadas a cómo usar el corazón para amarnos’. En ese tiempo no la estaba pasando muy bien que digamos y Kinich, mi hijo, hizo que me diera cuenta de muchas cosas para así cambiar mi forma de ver la realidad”.

Si las dos primeras canciones llegaban a los diez minutos, ‘El Ritual’ se desarrolla en cuatro minutos de solos de guitarra y un penetrante órgano vintage. Desnudando su lama la desgarradora voz nos sitúa en un espacio psico-progresivo de un nítido carácter vintage. Todo un viaje al corazón de los 70’s en una pista hard-prog de manual. Eso sí, ejecutada por la vía directa.

‘Dark metamorphosis’ cierra este Ep con una bacanal de sonidos retro al más puro estilo 70’s. El mayor protagonismo de la voz y las embestidas de los instrumentos de viento chocan con un ritmo vibrante y golpes de hard-rock con pinceladas funk. El tema mas contundente del álbum gracias a la sobriedad de sus momentos más rockeros.  Aquí el legado de bandas como COLLOSEUM vuelve a aflorar sin rubor.

Rostro Del Sol
Stolen Body Records

Reseña: QUEEN MARSA.- ‘I am the land’

Tres años después de su homónimo y prometedor EP debut, ya tenemos entre nosotros ‘I AM THE LAND’, el primer Lp de los hard-rockers mallorquines, QUEEN MARSA. Un trallazo de hard-rock crudo, primitivo, salvaje, sin aditivos, en el que el quinteto recupera la esencia del rock más auténtico. Un álbum irreverente y lleno de fuerza, con canciones directas que se balancean en esa distopia en la que los sonidos del desierto se embarcan en un viaje exploratorio al corazón de los 70’s, haciendo una breve parada en las vibraciones pesadas de los 90’s. ‘I AM THE LAND’ recopila las dispares personalidades de los músicos de la banda para conseguir un trabajo redondo, de fácil digestión. Aquí logran explotar sus cualidades, a través de canciones directas, de esas que no hacen prisioneros. 8 temas, sin intros ni historias, cargados de riffs bailongos y contundentes, una atronadora base rítmica y, sobre todo, una actitud combativa y macarra que lo envuelve todo. Unas canciones mas propias de una banda sonora de un bar de carretera en una noche de sábado. Uno de esos garitos de mala reputación en los que la cerveza corre a raudales y en los que el humo lo invadía todo. Con este impactante álbum, QUEEN MARSA nos recuerdan lo que es el rock más aguerrido y auténtico. Un rock sin poses, en el que caben pequeños detalles para enriquecer unas canciones con un halo vintage y en las que la vez, muestran un sonido contemporáneo. Ese bajo endiablado que cruje y que parece que va a reventar, hace que el sonido setentero que sirve de hilo argumental a la banda, adquiera un aspecto mas acorde con los sonidos pesados del siglo XXI. Sin duda estamos ante un trabajo que deberá ser un punto de inflexión en la carrera de QUEEN MARSA situándolos en el lugar que merecen, porque calidad y buen hacer, no les falta a los mallorquines.

El álbum fue grabado y masterizado en los Psychosomatic Recording Studios del infalible Miguel Ángel Riutort “Mega”. ‘I AM THE LAND’ muestra temas personales en cuanto a estados de ánimo y emociones, así como asuntos más etéreos como nuestro final y el legado que dejaremos el día de mañana.

‘I AM THE LAND’ está disponible vía Discos Macarras Records y Runaway Records.

QUEEN MARSA son: Manuel Pintos (voces), Jaume Rado (guitarra), Xavi Cárceles (guitarra, Toni Coronado (bajo) y Juan Bonet (batería)

La contundente ‘Gaugamela’ nos arrolla con riffs Stoner de fuerte influencia 70’s. Todo un torbellino con sabor añejo rebosante de garra. Los mallorquines ponen a prueba nuestras cervicales a las primeras de cambio con un sonido crudo y directo, un sonido salvajemente primitivo en el que no faltan buenos solos ácidos.

En un tono más vacilón ‘Made for lovers’ juega con una voz aguardentosa y golpes que parecen no se atreven a explotar. Un poderoso e impactante bajo nos golpea sin piedad entre riffs sucios e incisivos. Con un tono blusero la banda mira al pasado sin rubor con una mirada del siglo XXI.

En un tono a caballo entre el boogie y el heavy-rock, la pegadiza ‘The trick is you don´t mind’ se deja llevar por esos desgarradores tonos bluseros en otra canción vintage con un pesado y oscuro sonido. Pero estos chicos a pesar de tener clara su vocación, no dudan en poner la pausa con pasajes de tonos progresivos, sin que esto haga perder un ápice de fuerza a la canción. Y si, tranquilos, la guitarra no falta a su cita con esos solos afilados y penetrantes que afloran de su fornida base rítmica.

Retomando es sonido atronador ‘I am the land’, la canción que da nombre al álbum se balancea en esa distopia en la que los sonidos del desierto se embarcan en un viaje exploratorio al corazón de los 70’s, haciendo una breve parada en el rock de los 90’s. Todo un crisol estilístico en el que no faltan unas dosis de psicodelia para que todo se vuelva más difuso y lisérgico.

‘Stop dry’ nos invita al baile desenfrenado a través de desgarrados pasajes vocales que son acompañados por un sonido potente y explosivo.  

La bacanal continúa con otro corte impactante y rabioso. ‘Treat me like you do’ se contonea en tonos lascivos con ritmo contagioso y momentos de hard rock de la vieja escuela. Con un alma de blues y un espíritu de rock and roll, la canción no deja de sorprendernos con momentos ácidos y un pegada increíble.

En un espacio entre el hard-rock y el Stoner ‘The truth you don´t want to know’ se oscurece y volviéndose más denso y pesado, pero también más psicodélico por momentos. Avanzando como un paquidermo, el corte no deja títere con cabeza en su avance. Arrasando con su fuerza hasta sumirse en un espacio más psicotrópico del que también salen airosos.

El álbum cierra con un corte de heavy-metal como ‘Outlaw on the run’. Aderezado con estribillos pegadizos y algún guiño Sabbathico, la canción refleja la garra del sonido de la banda en su faceta mas metalera. Otra canción para poner a la audiencia patas arriba.

Queen Marsa
Discos Macarras Records
Runaway Records