Reseña. TIGERS ON OPIUM.- ‘Psychodrama’

En activo desde 2020 y habiéndose labrado su reputación con sus impactantes actuaciones en directo, la banda de Portland nos ofrece un álbum ambicioso y logrado. Conjugando el espíritu del rock de los 70’s con musculosos riffs desérticos, ‘PSYCHODRAMA’ es todo un catálogo de estilos perfectamente cocinados para ofrecer al oyente una experiencia única. Desde canciones que te llevan a la pista de baile y ponen a prueba tus cervicales, hasta bellas baladas más propias del soft-rock setentero, TIGERS ON OPIUM consiguen el objetivo de tener al oyente enganchado a la escucha de sus versátiles composiciones. Con el riff como abanderado, y custodiado con unas voces y estribillos al alcance de pocos (no en vano todos los miembros de la banda aportan voces al álbum), estos chicos crean canciones hermosas desde la sencillez. Sin demasiados artificios, cada pista del álbum ofrece al oyente un aliciente para disfrutar de todas ellas. Un claro ejemplo de rock honesto, sin artificios, pero en que el trabajo compositivo y la puesta en escena de sus canciones, resulta fascinante.   La banda explora diversas experiencias psicológicas y sociales que han dado forma a nuestra evolución cultural. Ocultismo, propaganda, guerra atómica, consumo de medios, religión, malestar social, nostalgia, lucha mental, cultura pop, revolución y cambio son temas explorados a lo largo del álbum. Sabiendo combinar la fiesta con la melancolía, los ecos del rock clásico de los 70’s se nutren del legado de Sabbath para desarrollar las vibraciones proto-doom  y la psicodelia de una forma personal. Comparados con bandas como UNCLE ACID o QUEENS OF THE STONE AGE, TIGERS ON OPIUM tienen su propia personalidad, y por esos saben brindar al oyente canciones frescas y divertidas, que contrastan con otras en las que las atmósferas grises son un caldo de cultivo para la melancolía. Así se alejan de convencionalismos en un álbum honesto, atractivo y repleto canciones llamabas a convertirse en éxitos. Seguramente si estuviéramos hablando de una banda ‘mainstream’, cada una de las canciones se convertiría en un single de éxito, algo, que en una banda underground, dice mucho de su calidad.

‘PSYCHODRAMA’: una forma estructurada de terapia en la que una persona dramatiza un problema o conflicto personal, generalmente frente a un grupo de otros participantes de la terapia. Los demás participantes suelen participar en el drama, aunque cada representación se centra en las preocupaciones de una sola persona. El objetivo de la terapia de psicodrama es trabajar juntos en grupo para lograr una mejor comprensión de los traumas pasados ​​y la influencia que estos pueden crear, los miembros deben sentirse dispuestos a trabajar juntos.

El líder Juan Carlos Cáceres comenta: » Cuando me encontré con la idea de la terapia de psicodrama, comencé a pensar en cómo tenemos tantas experiencias conjuntas como sociedad que suceden o han sucedido actualmente, y cómo dan forma a nuestra conciencia singular y colectiva. La música siempre ha sido una forma de terapia no solo para mí, sino para una gran cantidad de personas en el mundo. Comencé a conceptualizar esto como una idea para el álbum, pensando que todos tenemos muchas conexiones con eventos importantes/micro en Al igual que la idea de una sesión de terapia de psicodrama, comencé a imaginar cómo las canciones podrían desarrollarse sobre estos diferentes momentos… Casi como viñetas o instantáneas de la vida, con la canción desempeñando el papel de el individuo y los oyentes desempeñan el papel del grupo » .

‘PSYCHODRAMA’ está disponible vía Heavy Psych Sounds.

TIGERS ON OPIUM son:
Juan Carlos Caceres – voz principal, guitarras, sintetizadores, piano 
Nate Wright – batería y voz
Charles Hodge – bajo y voz
Jeanot Lewis-Rolland – guitarras y voz

Con la ensoñadora ‘Ride Or Die’, la banda de Portland nos introduce en el álbum a través de acordes acústicos y una hermosa melodía encantadora. Un buen comienzo.

‘Black Mass’ combina momentos de hard rock con riffs rugosos y una melodía vocal que te atrapa. Cadencioso en su ritmo, el corte se desarrolla en una atmósfera retro a la que incorporan con mesura algunos golpes de pesadez y ganchos irresistibles. Su melancólico sonido vintage nos desplaza al corazón de los 70’s mientras a su vez la banda trata de ofrecer un sonido contemporáneo en el que no faltan los elementos progresivos con un resultado completamente seductor.

Desatando su furia por senda del heavy rock, ‘Diabolique’ es una invitación al baile con sus pegadizos estribillos y voces melodiosas entre su horda de riffs pesados. Un corte salvaje que la banda presenta con un envoltorio atractivo a base de coros llenos de fuerza y riffs ondulantes entre melodías de aroma vintage. El rock en estado puro, como lo llevamos conociendo desde años, en un pepinazo de canción a la que no podrás resistirte.

La banda baja las revoluciones en ‘Retrovertigo’. Una canción que es casi una balada empapada en miel con una melodía suave y un ritmo pausado.  Desde la sencillez estos chicos también consiguen armar fantásticas canciones, y esta es una prueba de ello. Dulce y seductora, la pista nos ofrece una ambiente campestre y luminoso repleto de belleza en el que no faltan algunos buenos pasajes de guitarra.

Pero no solo de canciones tiernas viven los de Portland, sino que cortes como ‘Sky Below My Feet’ sirven como perfecta banda sonora para una noche de fiesta. Mirando de nuevo al corazón de los 70’s, la dinámica pista nos envuelve en una neblina psicodélica de rock de antaño adornado con algunos golpes de Stoner antes de bajar su intensidad dejando espacio para el lucimiento de la voz.

‘Paradise Lost’ navega en las arenas desérticas sin renunciar a las melodías y coros pegadizos. Una dualidad que TIGERS ON OPIUM saben conjugar con un resultado notable. El hard & heavy rock de los 70’s y el Stoner rock unidos por una causa común con el fuzz como protagonista.

Pero si el álbum está repleto de buenas canciones, ‘Radioactive’ va un paso más allá. Desde su apertura psico-progresiva, la pista nos envuelve en una mágica atmósfera antes de eclosionar por la senda retro ya mostrada en las canciones precedentes. Sus casi ocho minutos sirven para reflejar el potencial de esta fantástica banda. Solos afilados empapados en psicotrópicos, ritmos cambiantes y registros vocales que tratan de poner la pausa. Con unos mimbres rudimentarios consiguen enlazar instrumentos haciendo que la pista cobre una dimensión superlativa con un guiño final a Led Zeppelin y su alabada ‘Starway to heaven’

‘Wall Of Silence’ nos sume en un espacio melancólico a través de una intro con acordes de piano. Su tono sinfónico contrasta con la rugosidad de algunos de los riffs mostrados en las pistas precedentes. Este entorno psico-progresivo nos sume en un gratificante sueño sonoro. ¿Balada?, ¿soft rock? Elige tu el nombre, pero la calidad de esa melodía vocal y la suavidad de su instrumentación son un apetecible bálsamo enriquecido con un solo de guitarra de tintes floydianos.

Manteniendo esa estructura que conjuga canciones relajadas con cortes más intensos, ‘Separation of the mind’ nace de un riff que te taladra la cabeza con un espíritu proto-doom de manual. Venerando el legado de Sabbath, las altísimas voces y los riffs lentos y pesados como un paquidermo, harán que tu cabeza explote.

Como epílogo, la banda cierra el álbum en el mismo punto en el que comenzó con una revisión del tema de apertura. ‘Ride Or Die’

TIGERS ON OPIUM:
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HEAVY PSYCH SOUNDS:
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Reseña: DEADPEACH.- ‘The cosmic haze and the human race’

DEADPEACH regresan casi una década después de la publicación de su último álbum ‘AURUM’, con su cuarto álbum ‘THE COSMIC HAZE AND THE HUMAN RACE’, reflejando la evolución de su sonido y su brillante capacidad compositiva a lo largo de este periodo de silencio. Ciertamente me había olvidado como se las gasta el trio en esta fascinante combinación de géneros hábilmente mezclados, pero cuando recibí este álbum, mi mente recobró la memoria. Sus intrincadas melodías y el carácter psicotrópico de sus canciones, son adornadas con la contundencia de poderosos riffs empapados de fuzz narcótico, haciendo que sus canciones se conviertan en irresistibles. Así logran crear una bruma cósmica con la que atrapar al oyente en un viaje expansivo en el que las vibraciones heavy-psych copan el protagonismo. Pero si algo caracteriza al trio, es su habilidad para entrelazar sus melodías dotándolas de los elementos que esperarías de una banda Stoner. Cautivadores en su propuesta, DEADPEACH saben como conquistar al oyente, bien sea con su narcótica psicodelia, con sus riffs empapados en fuzz, o con crudas armonías mas propias de los pioneros de los 70’s. Si a estos elementos unimos la capacidad para construir estribillos que te atrapan en unos riffs que ponen a prueba tus cervicales, la fiesta está servida. Cada canción contribuye al tema general del álbum, creando una experiencia cohesiva e inmersiva para los fanáticos del género con canciones cuyas letras invitan a la reflexión. Estas embriagadoras pistas son fruto de unos músicos veteranos que ya en los 90’s mostraban al mundo su talento, y que ahora se reafirman con un álbum impactante en el que no faltan unas gotas de blues para darle carácter a sus narcóticas canciones. Chamánicos, crudos y con la capacidad para sorprenderte, el trio italiano no podía regresar de mejor forma. Su cantante y guitarrista Giovanni Giovannini nos da las claves:  «Nuestro objetivo es trascender los límites del tradicional ‘álbum de un solo riff’ y sumergir al oyente en una amplia gama de emociones musicales. Queríamos que el álbum te llevara a través de sonidos y atmósferas únicas, y crear meticulosamente cada pista para proporcionar una experiencia atractiva. y una experiencia estimulante”.

Iza la vela mayor y configura los controles para el corazón del sol; ‘THE COSMIC HAZE AND THE HUMAN RACE’, te servirá como banda sonora, salvador y luz guía en 2024.

No se podía abrir un álbum de mejor manera que los italianos lo hacen con ‘Madras’. Hipnóticos pasajes heavy-psych nos van introduciendo en un humeante entorno arenoso. La rica línea de bajo y el magnetismo de los acordes líquidos de la guitarra van minando la consciencia del oyente para trasladarle a un mundo desértico custodiado por una hechizante atmosfera psicodélica. A mitad de la canción todo se violenta en una combinación de Stoner rock y crudo rock 70’s con estribillos pegadizos. Una pista turbia, pero rebosante de frescura a pesar de su aroma añejo.

Subiendo la dosis de dinamismo, ‘Motor Peach’ se sustenta en altas dosis de fuzz intoxicante y estribillo con carácter contagioso y un espíritu punk. Una pista sencilla a la par que borrosa, a la que DEADPEACH empaña con elementos diferenciadores que rompen el ritmo una y otra vez, algo que le dota de carácter al corte. Una pista con unos arreglos intricados pero efectivos.

Por la vía directa y sacando toda la fuerza de la banda ‘Man on the Hill (The Fisherman and the Farmer)’ avanza cadenciosa por un espacio arenoso y borroso con golpes de blues y un tono vintage. Las melodías vocales aportan todo el gancho a una pista oscilante. Es una canción sobre el deseo humano de alcanzar lo que actualmente está fuera de su alcance, y a menudo lo desea de inmediato cuando el esfuerzo de hoy es la cosecha del mañana. A veces, basta con permanecer en silencio, escuchar los huesos de los árboles y captar las profundas enseñanzas de la vida.


Prescindiendo de las voces, ‘Ouroboros’ transita por espacio psicodélico con una suave armonía repetitiva que bebe de la fuente del kraut-rock. La canción pone la calma bajo una colorista atmósfera hipnótica.  

Monday’ es otra canción que gravita en una órbita lisérgica y chamánica. En una atmósfera empapada de psicotrópicos. Con unos coros rituales y un ritmo suave, la pista avanza sumiendo al oyente en un trance sonoro sumamente apetecible. Heavy-psych en estado puro en una pista con pinceladas desérticas en sus surcos en un aparente viaje de peyote a través de las dunas. La parte final nos ofrece un sonido más pesado con una crudeza más propia de los 70’s y unos ganchos de guitarra de los que es difícil escapar. Prepárate para el headbanging final.

‘Rust’ es una invitación al ‘pogo’ con sus riffs desérticos al uso y una estructura que se contonea para llevarnos en volandas a una fiesta desenfrenada de Stoner ,hard rock fresco y divertido bajo un espíritu punk.

Poniendo el cierre al álbum ‘Loop (Set the Control to Mother Earth)’ emerge lentamente de un bosque lisérgico en una nebulosa atmósfera en la que todo se muestra borroso. Un paseo por campos rebosantes de hongos mágicos que esparcen su dietilamida impulsándonos a un rugoso espacio sonoro en el que el desert-rock pide su protagonismo. Si bien la pista mantiene el tono heavy-psych sus gruesos y repetitivos riffs ponen momentáneamente la pesadez a unos surcos en los que los sonidos expansivos nos sumen en un auténtico trance sonoro con influencias floydianas que construyen una suite psicodélica.  

Deadpeach

Reseña: THE SLOW AND EASY.- ‘Hand me down’

SLOW AND EASY, la banda canadiense de blues psicodélico está de regreso con un EP que hace un viaje a lo surrealista lleno de distorsión, voces sensuales y texturas instrumentales inmersivas. Sustentando sus canciones en la pasión y la garra de su cantante Kel Bennet, la banda aplica a sus canciones la fórmula de ’menos es mas’. Porque estas sencillas pero fascinantes cinco pistas, se sustentan en el blues ácido de comienzos de los albores de los 70’s. Ese sonido que popularizaron luminarias como Janis Joplin, Jimi Hendrix, Free… y que en el nuevo milenio es rescatado por bandas como Blues Pills o incluso Lucifer, en sus momentos más calmados. Desarrollándose en un escenario retro, las canciones fluyen entre bellos y sensuales pasajes vocales y una difusa instrumentación empapada en humo cannabico. Sus conmovedores ritmos y su fantástico groovy hace que desde el primer riff cautiven a oyente en una fiesta de sonidos vintage enriquecida con fuzz y riffs stoner, dotándolos de una fuerza descomunal. Un EP que te invita al baile pero que también produce un gratificante efecto balsámico con emocionantes y suaves pasajes llenos de sentimiento. Sin duda un trabajo honesto, sencillo, y con un magnetismo, al que no podrás resistirte.


THE SLOW AND EASY  son: Kel Bennett (Voz/ Teclados), Liam Deak (Guitarra),
Tarun Dawar (Bajo) y Nick Roussel (Batería).

HAND ME DOWN’ fue producido por THE SLOW AND EASY , grabado por Steve Chahley en Palace Sound en asociación con Fuzzed and Buzzed. Mezclado por Steve Chahley, masterizado por Rubén Ghose.

A golpe de hard blues stonerizado ‘Baby (Don’t Let Me Down)’ enseña su poder desde sus primeros riffs. La voz sensual y cautivadora aporta el tono vintage a una canción que toma elementos contemporáneos para engrosar su sonido retro de inclinación 70’s. Divertidos ritmos retro nos invitan al baile desenfrenado en la segunda mitad de un corte que evoluciona a un especial escenario en el que el heavy-rock se fusiona con el blues y las vibraciones Stoner contemporáneas. Piensa en una fusión de BLUES PILLS y LUCIFER. La canción versa sobre alguien que trata de volver con un amante que no sirve para nada en tus tiempos oscuros 

Con atractivos pasajes armónicos ‘Alhambra’ se desarrolla en un tono más suave y un ritmo cadente, pero efectivo. Con una nebulosa de guitarras que beben de la fuente del blues y el boogie rock de los 70’s el corte avanza con buenos ganchos sonoros entre humeantes atmósferas sonoros. Usando por momentos Slide guitarra, los tonos sureños se unen a una pista dinámica y con entrañas fornidas. La piste trata sobre una experiencia visceral en motocicleta

‘Middle’ reposa su sonido en suaves pasajes de blues psicodélico representando un escapismo poético entremezclado con sentimientos de anticipación». Con una atractiva combinación de un ritmo de swing contagioso las voces seductoras crean un paisaje etéreo que mantiene al oyente fascinado. Una pista lenta y comedida con un fascinante poder cautivador.

Romantizando la fuga con tu amante en un tren a través de la tierra de ninguna parteDown the Line’ con delicados acordes acústicos pone el lado melancólico al Ep con la sensualidad de una magnífica cantante a flor de piel. Susurrante, la pista describe un escenario bucólico rebosante de dulzura y belleza. Los medios tiempos van llevando la canción en sus brazos hasta la explosión final en la que todo se vuelve más enérgico y virulento con unos solos de guitarra asesinos.

La tortuosa y enérgica ‘Safer Place’ nos cuenta a ritmo de heavy-blues, la historia de una mujer mayor seduciendo a un chico joven. Con un registro vocal que me recuerda por momentos a Patti Smith, el lamento melancólico gravita entre fuertes ritmos y una instrumentación cruda y difusa. La pista eclosiona en una bacanal de solo lisérgicos creando un entorno sonoro corrosivo y sumamente ácido.

The Slow and Easy 

Reseña: FUZZ FORWARD.- ‘Parasites’

Los barceloneses FUZZ FORWARD liberan ‘PARASITES’ Seis años después de que viera la luz su álbum debut ‘OUT OF NOWHERE’. Un periodo en el que la banda no ha estado quieta, realizando numerosos conciertos y publicando su EP acústico ‘REVOLVE’. Si en el Ep se alejaban de los estándares del stoner tradicional, ahora con este nuevo álbum la banda evoluciona alejándose de convencionalismos. Con varios cambios de formación hasta convertirse en el trio actual, su evolución musical continúa apostando por los sonidos alternativos de los 90’s sin desdeñar esos crujientes riffs stoner, para centrarse más en el lado melódico de sus canciones, con lo que logran enriquecerlas marcadamente. Así cada una de ellas contiene diversos elementos que las hacen frescas y con gancho. Una transgresión que se traduce en un notable y por otro lado, arriesgado trabajo que conjuga diferentes estilos. Siempre resulta valiente esta fórmula, aún a riesgo de no contentar a nadie, ni a los fans mas ortodoxos del Stoner, ni a los del grunge ni a los del hard rock, pero sin duda, puede ser un plato de buen gusto para todos.  Salvando esas barreras de sonidos ya ejecutados una y mil veces, FUZZ FORWARD logran ofrecer al oyente canciones dinámicas con muchos y variados alicientes en sus surcos. El álbum presenta otro cambio importante, ya que, en esta ocasión, no han autoproducido ni mezclado el álbum ya que dicha tarea ha corrido a cargo del experimentado Dani Salat, lo cual, a la postre queda refleja en un sonido fresco y limpio.

El disco ‘PARASITES’ es editado por los sellos:  Glory Or Death Records, Discos Macarras, Violence In The Veins, Hombre Montaña  y  Demons Records.

Dejando patente toda su potencia, ‘Shout To Forget’ arranca con golpes de fuzz intoxicante y un nítido espíritu desértico que se envuelve en las habituales melodías grunge de los barceloneses. El resultado es un rugoso corte, contundente y desgarrador

‘Intoxicate’ no baja el listón. En una línea similar al tema de apertura, sus cuidadas melodías aportan la suavidad suficiente como para compensar sus crujientes riffs sin caer en la ñoñería. Reflejando una mayor complejidad de sus melodías consiguen un corte cohesionado y cautivador.

Sin duda, a pesar de que los genes de FUZZ FORWARD están definidos, en este nuevo álbum los detalles son cuidados con esmero como refleja la delicada ‘Fade Away’, donde la apacible melodía vocal se nutre de momentos más dinámicos sin caer en la estridencia. Un corte de nítidos genes grunge y pasajes acolchados.

‘You Never Learn’ rompe los esquemas con estribillos contagiosos y una neblina psicodélica que aflora en un ir y venir sumamente atractivo. Ese dinamismo en sus canciones hace que nada resulte aburrido en este nuevo trabajo, ya que el trio enriquece sus canciones con una dinámica que funciona.

En una bajada de intensidad, la melancólica ‘She Comes’ refleja el lado más sosegado de una banda que tiene las cosas claras. Melódica y apacible, la canción reposa en suaves pasajes de guitarra con unos acertados a la vez que fascinantes arreglos.

En un tono más divertido y dicharachero ‘S.O.S.’ se sitúa en un punto medio de intensidad en el conjunto del álbum. Los ecos de la música americana y el hard rock afloran en esta pista de ritmo y melodías contagiosas. El corte está custodiado por una instrumentación contúndete gracias un logrado trabajo de bajo.

Las hostilidades parecen desatarse en ‘Set me free’. Otra canción a caballo entre el grunge y el Stoner con unas entrañas poderosas y pesadas en contraste con la aptitud de los pasajes vocales. El corte gira su sonido completamente en la parte final explorando un entorno más sofisticado con una instrumentación asequible y reconfortante para el oyente.   

‘Hand It Over’ se desboca con crudos riffs de puro Stoner rock para ir avanzando por una senda desértica con incrustaciones de versátiles elementos sonoros que van desde el hard rock hasta el grunge en una fusión que resulta absolutamente convincente.

Por si le faltaba algo al álbum en ‘Dead Friends’ al margen de los sonidos alternativos de los 90s encontramos unas gotitas de psicodelia en un tema en el que destacan las voces y los coros. Una fiesta de rock en estado puro que te pone en la rampa para danzar, pero también te susurra cautivándote. El tema pasa por distintas fases tanto estilísticas como de intensidad.

Con una fuerte línea de bajo ‘These Flowers’ nace de un ortodoxo sonido arenoso, para transformarse en una pista de innegable espíritu alternativo. Estribillos contagiosos y un ritmo colorista hacen el resto para que la piste funcione.

Fuzz Forward

Discos Macarras Records

Glory or Death Records

Violence In The Veins 

Hombre Montaña

Demons Records

Reseña: HEBI KATANA.- ‘III’

Los Guerreros de élite del proto-doom japonés publicaban el pasado mes de diciembre su álbum ‘III’, y en el día de hoy hacemos justicia a uno de esos álbumes asesinos que te va a volar la cabeza. Porque los japoneses no hacen prisioneros y van directos al grano con su proto-doom vintage de fuerte inspiración 70’s. Retomando el sonido crudo, enérgico y pesado de aquellos pioneros, incorporan brillantes melodías vocales rebosantes de gancho para atrapar al oyente en una bacanal sónica impresionante. Stoner, proto-doom, heavy-rock, psicodelia pesada, blues…. Son muchos los argumentos del trio para conquistar a una audiencia que se convertirá en hordas de fieles seguidores como trabajos como este. Estamos ante un álbum pegadizo, de fácil escucha y con el que HEBI KATANA te va a conquistar. Creando un caos controlado, el speed rock se enriquece con pasajes oscuros y plomizos en pura vena Sabbath, pero también con ecos de Blue Cheer, The Skull, The Obssesed, o de sus compatriotas Church of Misery. Instalados en esas pesadas vibraciones vintage, las canciones de ‘III’ son un reconstituyente para salir de la depresión y elevar el ánimo para unirte a una fiesta desenfrenada de rock despiadado y primitivo. Un paso adelante de una banda que da un puñetazo en la mesa con una energía desbordante y salvaje, que derretirá los amplificadores. Chulesco por momentos, el álbum cuenta con melodías que no suelen ser habituales en este tipo de propuestas, lo que hace que este tercer capítulo se postule, presentando su candidatura para convertirse en un álbum de culto. Las bandas japonesas no suelen defraudar, y HEBI KATANA, los autoproclamados ‘Samurais del doom’ son el claro ejemplo de ello. ¿Estas preparado para una horda de riffs? Ha llegado el momento de la batalla y de poner a punto vuestros ‘tsurugis’.

HEBI KATANA son: Nobu (Guitarras y voces), Laven (bajo y voces) y Goblin (batería y teclados)
‘III’ fue grabado y mezclado por Ryuhi Inari en Void)))Lab, masterizado por Soichiro Nakamura en PEACE MUSIC, correspondiendo el arte de la portada a Doomolith. ‘III’ está disponible vía Unforgiven Blood Records

El álbum abre con los crujientes y crudos riffs de ‘Hallelujah Anyway’ Sin hacer prisioneros los japones se zambullen en el proto-metal de los 70’s con un acierto digno de mención. Tomando el testigo de los grandes del género estos chicos saben cómo incorporar cautivadoras melodías a su andanada de riffs pesados.

La embestida continúa con la diabólica ‘The Debtor’. Un corte cegador y pesado con ensoñadoras melodías más propias de una banda de finales de los 70’s. El legado de BUDGIE parece salir a la luz en una canción vibrante y bien construida de auténtico rock primitivo. Su flujo constante es alterado con pasajes melódicos y estribillos pegadizos, toda una garantía de éxito.

Con un nombre como ‘Depressed Blues’ y una banda como los japoneses podríamos intuir su contenido. Heavy-blues, pero sobre todo proto-doom oscuro y denso, en una combinación acertada que evoca sin rubor el legado de Sabbath con riffs lentos y oscuros y una energía desbordante.

‘No Sorrow’ sube la apuesta con un frenético torrente de riffs ortodoxo que conectan con el oyente. Una actitud vacilona y un espíritu punk nos sumen en un corte desenfrenado y que te invita al baile.  

El blues empapado en psicotrópicos es el argumento musical de ‘Pennsylvania Blood’ La hilarante línea de bajo ejecuta sus acordes con parsimonia mientras la guitarra exhuma acidez en cada solo para desatar la locura. Una canción ideal para ejecutar pogos desenfrenados.

‘The Hole’ mantiene los cánones del rock pesado de los 70’s dotándolo de buenas dosis de fuzz intoxicante. Estos chicos saben cómo dotar del groovy preciso para que sus canciones calen en el oyente sin fisuras. Nuevamente los ecos del pasado salen a la luz con una apuesta brillante en la que la melodía juega un papel primordial. Sin ella, no sería lo mismo ya que unos riffs vibrantes ejecutados a toda velocidad van transformándose en un monumento al doom y a la psicodelia pesada. Jugando con los tiempos y la intensidad, el corte arranca desenfrenado para súbitamente pararse y explorar pasajes psicodélicos de alto nivel. Su esencia proto-doom es amortiguada con pasajes chamánicos por un cantante, que, si bien no es el mejor del mundo, tiene la suficiente personalidad como para resultar efectivo.  Fuzz y un ritmo trepidante completan una fórmula efectiva, una fórmula con un resultado brillante en la que el rock ocultista es tocado con personalidad.

En ‘Darkest Priest’ los crudos riffs se adornan con ritmo colorista y un tono macarra muy propio del siglo pasado. Con guiños alternativos completan un corte poderoso y vacilón que activará tu sistema neuronal sin remisión.

El cierre nos llega con ‘Lost’, una canción a priori más pausada en la que HEBI HATANA baja las revoluciones para impregnarnos de psicodelia pesada en un ejercicio compositivo en el quelas cautivadoras melodías nos atrapan en un gratificante espacio sonoro. El lado más suave de los japoneses se plasma en una canción con momentos de belleza y una persistente neblina lisérgica. Así demuestran su versatilidad no encasillándose en tópicos de un género que para ellos tiene muchas ramificaciones, y todas muy sugerentes.  

Hebi Katana