Reseña: STONE FROM THE SKY.- «Break a leg»

a2808638645_10

STONE FROM THE SKY son un soplo de aire fresco en la a veces aburrida y repetitiva a escena stoner. Sin alejarse de lo ya mostrado en sus anteriores trabajos, los franceses siguen ofreciendo riffs pesados ​​y sonidos heavy-psych que se recuestan en laderas post-rock. Es posible que en «BREAK A LEG» se presenten algo más contundentes en algunos momentos, pero sus composiciones siguen llenas de magia. Describiendo enigmáticos entornos las melodías nos acarician con dulzura en sus seis largos temas. En una encrucijada entre los ritmos stoner y la psicodelia más apacible la banda sabe construir una narrativa ágil y bella. Mostrándonos distintos estados de ánimo, sus temas ondulan relajantes y livianos para robustecerse en poderosos desarrollos en los que incrustan efectos envolventes con los que son capaces de atrapar al oyente Una ofrenda de mística relajante que transmite ese estado de bienestar que sólo la música es capaz de conseguir. Magnéticos, místicos, monumentales, el trío de Le Mans  nos invitan a un viaje salvaje entre altas montañas, prados y abismos profundos para llenarnos de energía positiva.

«BREAK A LEG» es publicado por el sello More Fuzz Records.

Sin andarse con contemplaciones “BREAK A LEG” abre con extraños sonidos que relatan un escenario hostil y misterioso en “Vena cava”. Todo un espejismo que se ve modificado con unos hechizantes, exóticos y magnetizantes desarrollos de guitarra. Algo que acaba convirtiéndose en una lucha de fuerzas entre los potentes y pesados riffs y la ternura más reconfortante. Una oscilación que escribe un relato épico con el que consiguen atraernos sumergiéndonos en él para hacernos partícipes del mismo. Como si ejecutaran una jam, el trío consigue ir tejido los hilos de tal forma que todas las piezas acaban encajando en el puzle creado.   

Por la encrucijada entre el hard-rock, el rock clásico  y los postulados heavy psych «Agger» nos insufla las primeras dosis de energía con la luminosidad de sus guitarras y esos riffs perfectamente apuntalados. Luminosos, los franceses construyen un tema que derrocha optimismo y buenas vibraciones. Un tránsito por senderos de psicodelia pesada con atractivos ritmos.

Demoledores pasajes de bajo con ropajes retro, van escribiendo un nuevo relato en los que nuevamente se unen la psicodelia más sosegada y el Stoner. Toda una constante en sus temas y que en “Therapsida” es mucho más evidente. Mostrándonos distintos estadoS de ánimo que calan profundo en el oyente la guitarra sigue seduciéndonos, aunque el gran protagonismo del tema viene por esa línea de bajo.  Es resultado es el tema más destacable y elaborado de todo “BREAK A LEG”. Se permiten momentos en los que los Sabbath más oscuros se vuelven a poner los pantalones de campana, para luego vestirse de coloridos ropajes florales en un jam humeante en la que las guitarras van modulándose con mil pedales y efectos que hacen que su fisonomía cambie. ¡¡Enormes!!

Construyendo desde la calma bellos edificios sonoros en los que el post-rock ornamenta su fachada, «Animal» consiguen crean un habitáculo lleno de atractivos adornos con unos sólidos cimientos apuntalados por su base rítmica. Majestuosos palacios de gran hermosura que son asediados por efectos envolventes con una ampulosidad y grandilocuencia impresionante.

Magnetizantes momentos que toman prestados sonidos característicos de Causa Sui crean “Atomic valley”. Melodías que navegan por mares de psicodelia mántrica en los que la espiritualidad habita en sus aguas. Pilotando su nave entre fuertes olas que acechan con fuerza con la elevación de sus armonías, para descender a remansos de paz. Los preciosos acordes de la guitarra nos adormecen con sus estados de bienestar para despertarnos bruscamente con riffs que se engrosan mostrando toda su fuerza. Pero con estos chicos, después de la tempestad llega la calma.  Una paz que siempre visten de esa psicodelia sanadora que reconforta el alma. Con una sobresaliente ejecución consiguen un clímax que hace despertar nuestra sensibilidad. Lo paradójico es que STONE FROM THE SKY tiene en su haber la habilidad para que sus momentos Stoner no rompan el hechizo que previamente han creado.

Mas misteriosos y enigmáticos, “Rataxes”, se va adentrando en insondables y oscuros espacios caminando con pies de plomo hasta que llegan los momentos más trágicos en los que la vereda transita por la fina línea existente entre la psicodelia pesada y el doom. Un tortuoso camino con hipnóticos pasajes que flirtean con el post-rock y que acaban asomándose a abismos doom en los que la locura y el vigor hacen acto de presencia.

Habían puesto el listón muy alto con su anterior trabajo «FUCK THE SUN», pero honestamente creo que incluso se han superado en esta nueva entrega.

https://www.facebook.com/stonefromtheskystoner/

https://www.facebook.com/morefuzzrecords/

Reseña.- CLOUDS TASTE SATANIC.- «Evil eye»

p

El quinto álbum de CLOUDS TASTE SATANIC contiene dos largos temas de veinte minutos cada uno, en los que la banda de New York deja patente que los caminos del doom se bifurcan y ramifican cada día más. Puede dar pereza escuchar un disco de doom con sólo dos temas, y además instrumentales. Una vez metido entre sus surcos la realidad es distinta a las expectativas, especialmente teniendo en cuenta que la mayoría de las bandas que hacen doom suelen inclinarse hacia territorios del metal, donde me siento menos cómodo. «EVIL EYE», sin embargo contiene muchos elementos de psicodelia pesada así como estructuras más propias de bandas progresivos. Este álbum es el primero de los dos que la banda tiene previsto lanzar en éste 2.019. CLOUDS TASTE SATANIC definen su sonido como post-doom. Bueno creo que es solo una etiqueta más, pero su contenido mantiene la esencia de oscuridad tenebrosa del doom,  regándola con mil matices. Inspirado en el libro «La teoría y práctica de la magia satánica», las monstruosas paredes de sonido que construyen con sus riffs harían palidecer al mismísimo Lucifer. Magia negra esparcida por inquietantes atmósferas en las que el terror es aplacado a base de unas buenas dosis de alucinógenos. Un hechizo con el que se obtiene un resultado realmente brillante.

«Evil eye» con una introducción basada en elementos psicodelicos, crea el ambiente de misterio perfecto antes de golpearnos con esos poderosos riffs. Una calma tensa que precede a los típicos riffs doom. Lentos , oscuros, tenebrosos. Entre ellos, los solos de guitarra se moldean con una calma y belleza que parece contradictoria, pero que resulta de lo más gratificante.

Sobre un esquema nada anodino a pesar de su duración, esas guitarras afiladas y magnetizantes van coloreando los brumosos pasajes en los que los sonidos heavy-psych conviven con el psycho-doom. Mil solos de fuzz humeante en los que podemos vislumbrar hasta elementos exóticos en un viaje anormalmente calmado en el que los sobresaltos los ponen los ritmos más oscuros y pesados. La banda se deja llevar en una larga jam teniendo todo bajo control. En una odisea en la que los vapores de las ciénagas por las que nos llevan nos aturden con los psicotrópicos de sus efectos. Finalmente se separan de los dictados del doom para sumergirse en una psicodelia profunda. Solo me queda rendirme ante la evidencia. Así si, esto es muy bueno, y por aquí me han conquistado definitivamente.

Seguramente más arenoso, «Pagan worship» sigue una estela parecida. Doom lento y plomizo con un derroche de guitarras aturdidores. Un ritual de magia negra en los que todo parece ir sin prisa. Casi a cámara lenta las guitarras se superponen en estratos diferentes. Nuevamente los hechizos en forma de largos solos lisérgicos nos aturden e hipnotizan. con momentos en los que nos golpean con fuerza  cambiando la dinámica de la psicodelia pesada para ejecutar doom más al uso. En realidad no faltan los momentos psicotrópicos en este relato que bien podría ser la banda sonora de una historia de Stephen King. pero los de Nueva York, se muestran mas siniestros, inquietantes y oscuros, en sus acordes creando un autentico «thriller» sonoro. Dentro de esta dinámica de fatalidad, no faltan esos momentos lisérgicos que encontrábamos en el tema anterior, pero ésta vez en menor medida. El corte acaba con vibraciones desérticas incrustadas en sus plomizos y cansinos riffs sin faltar a su cita con las guitarras humeantes , que siguen aportando un punto de luz entre tanta tiniebla y ocultismo.

Reseña.- PYRAMIDAL.- «Pyramidal»

unnamed (11)

Los veteranos rockeros espaciales PYRAMIDAL nos presentan su álbum homónimo publicado vía Surnia Records y Lay Bare Recordings. Tres años después de su último EP  «FROM OTHER SPHERES» al margen del directo «LIVE FROM THE 7TH PSYCHEDELIS NETWORK FESTIVAL» (en el cual aparecían un par de temas que ahora ven la luz en su versión de estudio). Seguramente su trabajo más maduro y progresivo que supone una culminación a una etapa, según nos comentaba Lluis, su batería. un álbum con mucho más rico en matices y con un trabajo de elaboración mucho más complicado que sus discos precedentes. Encerrados en ese supuesto triangulo entre Pink Floyd, Hawkwind y Black Sabbath, los alicantinos rompen las cadenas para ofrecernos otros sonidos más exóticos cen los que cuidan más los detalles. Aportando nuevos matices a su música, dejandose influenciar por sonidos Canterbury e incluso kraut sin perder su vocación espacial. coqueteando incluso con el jazz, no pierden la energía de su poderosa base rítmica ofreciéndonos grandes momentos en los que la oscuridad de sus vibraciones se pierde en el universo mas tenebroso. En esa búsqueda de nuevos sonidos, cuentan con la colaboración de Judit Aliaga al violín y de Arantxa Marín al saxo, dotando a su música de un sinfonísmo clásico que da más profundidad a su sonido.  Ampliando el espectro del público al que pueden llegar con esa onda consiguen completar un álbum versátil  y compacto. Uno de esos discos que cuanto más los escuchas, más detalles le sacas, lo que denota toda su grandeza.

.«Visions of astral journey», el tema que ya tocaban en directo  en 2.014 abre el trabajo con una renovada versión. Una odisea espacial por la senda del rock progresivo con la incorporación de saxo entre guitarra con wah wah. Con alguna reminiscencia jazzy (probablemente el sonido de los vientos me lleve a esa afirmación), el tema va describiendo enigmáticos espacios en linea hard-progresivo. Experimentales e intensos, una de las características que encontramos en «PYRAMIDAL», es la mayor presencia de esos ecos en detrimento de los sonidos espaciales. En cualquier caso, PYRAMIDAL se muestran dispuestos a la experimentación. Sus guitarras nos trasladad a infinitos espacios interplanetarios con una tensión palpable y latente. El saxo y los teclados aportan mucho a esta característica. El tema pasa por momentos de avant-garde así como por entornos en los que la psicodelia espacial salida de las cuerdas de la guitarra sirven de banda sonora a este relato de misterio.

Cinco temas dedicados a la experimentación en los que los ritmos inquietantes se repiten en otro tema que aparecía en el álbum «Live From the 7th Psychedelic Network Festival».

«Creatures of the ancient world»,parte con un bajo que va una senda mientras las guitarras toman otro camino, para encontrarse en un punto en común. La banda baja la intensidad para describir apacible pasajes en los que los tonos orientales hacen acto de presencia bajo un aura mística. Unos momentos que podrían evocar el sonido de las banda progresivas andaluzas de los setenta. Sugerentes voces arábigas llenas de calidez aparecen entre violines. Un relato mediterráneo  sobre unos ritmos que se repiten en una misma estructura. Una aura de misterio envuelve la primer mitad del tema para dar paso a riffs más pesados con exóticos solos que se contonean en una danza oriental. Jugando con parones en medio del tema la temática cambia para retomar momentos de intensidad donde se conjugan ritmos machacones con esos vientos llenos de exotismo.

Si los temas del disco no bajan de los nueve minutos, en «Uncoscious oscillations», rompen esa regla con tres minutos de tema corto en el que los vientos se funden en una jam con aires jazzísticos dentro de esa experimentación de los sonidos progresivos tan presente. Aquí, recuperan los momentos espaciales.

Casi rayando estructuras post-rock, «Digital madness» dentro de la ambientación espacial los efluvios lisérgicos que  despiden las guitarras vuelven a recuperar esos tonos mediterráneos. A continuación,  explotan con riffs de psicodelia pesada con exóticas voces que hacen acto de presencia nuevamente mientras la instrumentación sigue su avance. Momentos de rock andaluz vuelven a aparecer en este tema. Combinando esa vocación con los efectos y pedales que revolotean consiguen una atractiva mezcla. Estamos ante un tema más asequible para el oyente que los dos primeros temas del disco en los que la experimentación es mucho mayor. Fuzz espacial en estado puro recordando momentos Hawkwind, mucho mas reconocibles en los alicantinos.  En corte oscila en subidas y bajadas para ir a morir en suaves atmósferas llenas de magnetismo en las el misterio sigue latente. Acaban con una nueva elevación en la que los ritmos pesados toman el protagonismo.

«Alussa infinity» es un tema que bien podría considerarse una suite. Dividido en tres partes, el hard progresivo de origen setentero ocupa la primera de las partes, de los catorce minutos de duración del corte. Poderosos ritmos envueltos en efectos y un aura inquietante con terroríficas voces que se inclinan a postulados ocultistas cercanos a los dictados Sabbath. Coqueteando con el doom, muestran su lado más salvaje. Lento y plomizos , acaban desatando una espiral diabólica dentro de la oscuridad del tema. Todo a ritmo veloz, con una implacable batería que marca el ritmo de forma violenta. Las voces guturales custodian esos pasajes tenebrosos por donde nos llevan PYRAMIDAL. Puede parecer un tópico, pero tras la tempestad llega la calma. Aquí la tercera parte del tema se desarrolla bajo el lucimiento de una guitarra que se acerca nuevamente a postulados post-rock arropada por una ampulosa base rítmica. Majestuosos pasajes en los que los violines libra una batalla con una hipnótica guitarra que repite sus acordes mientras la batería arrastra al resto de los instrumentos con su inercia. El tema se eleva a espacios celestiales guiado por esos apacibles violines para devolvernos al hipnotismo.

Los alicantinos resuelven el tema con bellos pasajes de guitarras bajo el confort de unos apacibles solos que contrastan con el tortuoso camino anterior. 

 

https://www.facebook.com/pyramidalband/

https://www.facebook.com/surniarecords/

https://laybarerecordings.com/