Reseña: TORTUGA.- «Deities»

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Dicen que “quién golpea primero, golpea dos veces”, y los polacos TORTUGA fueron los mas madrugadores de 2020 publicando su segundo álbum a los pocos minutos de comenzar el año. ¡y vaya si han golpeado! Un increíble trabajo de psicodelia pesada de altos vuelos con grandes momentos doom. “DEITIES” es un álbum conceptual inspirado en la literatura de H.P. Lovecraft contando la historia de deidades lovecraftianas en cada tema.

Atmósferas misteriosas que nos trasladan a penumbras en la que los sonidos heavy-psysh nos aturden a través de su poderoso bajo.  Una lucha constante entre la inclinación doom y la psicodelia que se resuelve de una manera asombrosa creando el clima perfecto para cada tema. La banda sigue los dictados de la floreciente escena pesada polaca demostrando que es todo un vergel donde cada muy poco tiempo florece un nuevo retoño. Poderosos, pesados, nebulosos, los temas rezuman psicotrópicos en cada uno de sus acordes. Ese hechizante y narcotizante sonido del bajo consigue atraparnos en un oscuro caleidoscopio de sonidos que se complementan con buenos momentos de guitarra. Otro de los elementos que hace que no estemos ante un disco anodino y estereotipado, es la incorporación ocasional de los sintetizadores que dan un toque diferente y ameno a los temas. Por otro lado, prácticamente en todos los temas incorporan alguna locución de películas o de relatos sobre los que están basados. Como curiosidad, el tema más ácido y psicodélico del álbum, cuenta con un fragmento del documental que el gobierno de los Estados Unidos realizó en los años cincuenta advirtiendo del peligro del L.S.D.

Muchos dirán que estamos ante un álbum de doom, y no les falta razón, pero aquí se exploran todas las ramificaciones del género, inclinándose siempre ante la faceta más ácida y psicotrópica del mismo. En cualquier caso, en mi opinión los momentos más brillantes los encontramos cuando la banda se vuelve más “viajera”. Disco absolutamente recomendable y que no quedará en el olvido a lo largo del año a pesar de la premura que han tenido por que viera la luz. El tiempo me dará o me quitará la razón, pero invito a todo el mundo a que se embarque en el viaje literario que nos ofrece “DEITIS”.  

El álbum cuenta con una magnífica portada de Rafał Wechter, quien trabajó anteriormente para bandas como Iron Maiden, Slayer o Metallica entre otros.

La percusión fue grabada en el ático de un antiguo granero en la ciudad de Chabsko con toneladas de reverberaciones naturales, mientras que el resto de los instrumentos fueron grabados en su propia sala de ensayo.

“Shining sphere” nos introduce en este álbum conceptual inspirándose en lJuk-Shabb, el viejo que se comunica cambiando de color y usando la telepatía con sus poderes mágicos. Cadente y lentos ritmos que avanzan misteriosos a lo largo de tres minutos que crean el perfecto clima de expectación sobre lo que nos espera a continuación.

Los acordes del magnético bajo abren “Esoteric order”, Tema en el que las voces hechizantes cuentan la dramática historia de una mujer que ingresa accidentalmente a una iglesia donde la secta DAGON efectúa sus rituales. Por la senda del doom más nebuloso las atmósferas sombrías son el escenario en el que vive el tema. A pesar de sus ritmos doom estamos ante un tema de pesada psicodelia en el que las guitarras se blanden como un cuchillo en la mantequilla para hacerse hueco entre la densidad de su ritmo. Pesados y fangosos, TORTUGA siguen los esquemas de la escena pesada polaca con esa combinación de lodos y psicotrópicos.  Unas enigmáticas locuciones extraídas de la película hispano-estadounidense Dagon aparecen en la parte final del tema, antes de que este se acelere en una bacanal de fuzz entre el fangoso sonido del bajo.

En ese pretendido ambiente de oscuridad, “For Elizard” va evolucionando de pausados acordes, antes de adentrarse en un oscuro bosque del que salen atormentadas voces entre la densidad de sus riffs psycho-doom. Un largo tema que sirve para desarrollar todo su potencial con una acertada puesta en escena entre lo plomizo y denso y lo más alucinógeno. Uno de esos temas que te atrapa entre sus fauces hasta narcotizarte antes de golpearte con fuerza con su descomunal fuerza. El tema está basado en la perspectiva de Yigs y sus celos y rencor hacia Godzilla.

Prescindiendo de las voces, “Defective Mind Transfer” se basa en la novela corta From beyond. Efectos y momentos de psicodelia turbia y psicotrópica que por momentos toma prestados elementos espaciales e incluso kraut. Esto no quiere decir que la vocación de la banda haya sido modificada. Como en el resto de los temas incorporan una breve locuciones de la película que se hizo de la novela. Aquí vuelve a destacar el enorme trabajo de su bajista Heszu. El uso de los sintetizadores saca de la monotonía la estructura de otro tema en el que la psicodelia pesada está presente.

Nuevamente hipnóticos y misteriosos, los polacos incluyen pasajes recitados del poema de Nyarlathotep en “Black Pharaoh IIa”. Lovecraft presente de nuevo con voces que recuerdan a Type O Negative entre ritmos herederos del legado Sabbath. Un atracón de setas que nos abren los sentidos a estados de inconsciencia entre los plomizos y lentos ritmos doom que tan bien saben manejar.

Si el álbum vive entre sustancias alucinógenas y la oscura parafernalia de H.P. Lovercraft, por si hay alguna duda, “Trip” cuenta la historia de un hombre que tuvo un mal viaje de LSD que lo envió al dominio de Azathot. Ese leitmotiv, se divide en tres partes que representan cada una de las etapas del viaje.  Repetitivos e hipnóticos pasajes van llenando de efluvios lisérgicos un tema que parte desde la calma para ir avanzando a ese mundo de sensaciones en el interior de la mente. Dos minutos magnéticos que preceden a una explosión de riffs salvajes con una cautivadora voz salida de las tinieblas. Un contagioso aquelarre rítmico que oscila en una montaña rusa de subidas y bajadas diabólicas con sonidos que se van difuminando entre una poderosa base rítmica. Fuzz hilarante que acaba cediendo súbitamente para que el hipnótico bajo golpee nuestras neuronas en la segunda parte del tema. En la tercera parte vuelven a recuperar las conmovedoras atmósferas lisérgicas incorporando una muestra del documental que en los Estados unidos realizaron para advertir de los efectos del LSD. Evidentemente el corte recrea los efectos de esta droga, ofreciéndonos un auténtico “viaje”. Uno de esos temas “brutales”.   

El álbum cierra con un tema de 15 minutos, “Galeón de Manila” Cantado en español relata la historia de un galeón español que viajaba de Acapulco a Manila con el capitán del barco volviéndose loco debido a las terribles pesadillas inducidas por CTHULHU llevando el galeón a R’lyeh. Con una locución inicial el tema refleja el horror cósmico del capitán en su perturbación. Fuzz y ritmos rápidos y pesados que emprenden una tortuosa travesía que acaba con la masacre del capitán a toda su tripulación y cuando está a punto de hundir el Galeón, sin el control de su cuerpo, comienza a rezar, momento éste en el que los sintetizadores toman el protagonismo. Con instantes más doomies las tenebrosas voces dotan al corte de una oscuridad terrorífica que describe el relato que la banda trata de reproducir. Los últimos cinco minutos del tema son exclusivos para el trabajo de los sintetizadores. Una parte excesiva en mi opinión, y que puede resultar demasiado monótona.  

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Reseña: STONES OF BABYLON.- «Hanging gardens»

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En esta era de globalización total, bajo el signo de la música, los portugueses João Medeiros (bajo) y Pedro Branco (batería) y el polaco Pawel Nowak (guitarra), se aliaron en el siglo XXI en Lisboa, una ciudad eterna, histórica y abierta al mundo. Así nacieron STONES OF BABYLON comenzando su camino a finales de 2017, y de estas piedras iniciales se tallaron su primer EP/Demo de 2018. El trío ha continuado refinando su musicalidad y esta masa sonora culminó en un segundo trabajo «HANGING GARDENS» vía Raging Planet Records.

Como resultado de un cambio de formación debido a circunstancias personales, Pawel ha sido reemplazado por Rui Belchior en la guitarra, pero el concepto y las ideas permanecen sin cambios al igual que la banda ha logrado mantenerse «viva» hasta el día de hoy con mucho que contarnos todavía.

Con referencias al pasado lejano, entre lo que duró en las arenas del tiempo, las piedras de la memoria y la imaginación de lo que pudo haber sido, los portugueses nos presentan cinco nuevas esculturas instrumentales, entre texturas arenosas y atmosféricas, en un entorno de mantras sónicos que invocan melodías del Cercano Oriente con influencias de la psicodelia mas pesada y el doom de occidente, donde su propia originalidad se fusiona con las inevitables influencias de megalitos musicales como Black Sabbath, OM, Sleep, entre otros. Sin necesidad de cinturones de seguridad,  la banda nos recomienda escuchar  y viajar. Yo me uno a esa recomendación para disfrutar plenamente de un trabajo que conjuga toda esa pesadez de los plomizos ritmos doom, cadentes y lentos, pero conjugados con una atractiva psicodelia con aromas exóticos y vientos orientales.  

Tras una locución inicial a modo de introducción «Hanging gardens», las virulencia de la tormenta nos golpea fuertemente con secos riffs voluminosos. Una estructura doom monolítica que da paso a ensoñadores espacios de psicodelia pesada donde todo es mucho mas relajado. Un psicotrópico bosque lleno de encanto y misterio en el que los portugueses nos invitan a un plácido paseo por insondable espacios con tonos mántricos. Un misticismo que se adorna de misteriosos pasajes instrumentales de tonos hipnóticos. Cadente y ondulante el tema avanza con sosiego a pesar de las embestidas de poderos riffs que demuestran la vocación doom de los portugueses en monumentales espacios babilónicos en los que los aromáticos y exóticos jardines nos reconfortan entre la tormenta de oscuridad doomy.

El exótico viaje continúa con una visión en la que los aromas arábigos inundan nuestros sentidos en «Coffea arabiga» antes de una nueva erupción de pesados e inquietantes riffs. Una atmósfera oriental que conjuga la belleza de la aromática psicodelia y el doom. Momentos tenebrosos que dan paso a atractivos espacios en medio del desierto. Una conjunción entre los desiertos de oriente y occidente en la que no faltan los oasis donde reposan apaciblemente entre una belleza exuberante. 

Misteriosos acordes que auguran una cierta épica, sirven de introducción a «Ziggurat». Otra nueva entrega de psicodelia pesada con regusto oriental, que se va armando lentamente sobre estructuras bien meditadas que logran ambientar el tema con acierto. Entre espacios palaciegos y con la mirada del desierto en el horizonte, las arenas se remueven  a golpe de un voluminoso bajo, entre exóticos acordes de guitarra. Todo el poder de las arenas se traduce en monolíticos riffs con genes doom que entran en encarnizada lucha con los suaves acordes. Una lucha desigual que acaba inclinando de su lado transitando por esa fina frontera entre los dos géneros. La superlativa musicalidad hace que no echamos en falta las voces, ya que el trío portugués se las apaña a la perfección para transmitir son su instrumentos sin necesidad de cantante. Majestuoso y tenebroso el tema no cede en su constante evolución.

Desde el sosiego de la guitarra, «Black pick’s secret megalith» va creando esa tensión novelesca que precede al desarrollo de una trama en la que nuevamente los crujientes y monolíticos riffs salidos de las arenas nos invaden sin piedad. Desde escenarios arenosos, la fuerza se transmite en cada acorde. Cegadores y difusos STONES OF BABYLON se dejan llevar por los dioses del desierto para sumergirnos en espacios lisérgicos con una mística litúrgica. Una especie de veneración por alguna enigmática divinidad que nos atrae con todo su poder entre un manto de fuzz. El tema más stoner posiblemente de todo el álbum sin faltar a su cita con las atmósferas «viajeras».

Hipnóticos y absorbentes, los acordes que introducen «Babylonia (The Deluge)» nos atrapan en sus fauces como un tigre a un tierno cervatillo. Con una oscuridad latente que se traduce en amenazantes riffs, serpentean suavemente en atmósferas psicodélicas, esquivando los golpes de los monstruosos y fornidos riffs.  Toda una epopeya que permite tanto el despliegue de fuerza y rugosidad como aromáticos pasajes que vacían un hechizo sobre nosotros adormeciéndonos. sin terminar de definirse el tema transcurre con esa vocación durante sus mas de diez minutos. El psycho-doom portugués de mayor calidad nos golpea y noquea con su hechizo psicotrópico.   

«HANGING GARDENS»  fue grabado, mezclado y masterizado por Paulo Vieira en Brugo Studio, Lisboa (Portugal) en abril de 2019. 

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Reseña: DOMKRAFT.- «Slow fidelity»

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La serie Post Wax del sello Blues Funeral Recordings nos da una nueva alegría con los psico-doomers suecos DOMKRAFT y su nuevo EP «SLOW FIDELITY».Si algo tiene esta exitosa serie, es que permite la libertad a las bandas para que desarrollen todo su potencial sin ataduras, y a buena fe, que DOMKRAFT aquí lo consiguen a la perfección. Los suecos son una banda especial dentro de la escena doom como ya demostraron en su anterior álbum «FlOOD», y con esta nueva entrega, lo dejan bien patente. Mucho más lisérgicos que doom, no abandonan su vocación pero se dejan llevar por una pócima en la que los psicotrópicos hacen que la psicodelia pesada fluya con naturalidad y autenticidad.  Estamos ante todo un trance hipnótico en el que la razón se pierde en beneficio de la expansión de lamente hacia insondables espacios  en un mántrico viaje hacia lo desconocido. ¿Quien se puede resistir a esto?. Después de haber comprobado este verano como se las gastan en directo estos chicos este trabajo supone un auténtico regalo para los amantes de la psicodelia pesada como yo. Una trabajo oscuro e intenso en el que los espíritus se introducen en nuestros sentidos para hacernos partícipes del trance propuesto por lo suecos. uno de esos álbumes que se digiere y disfruta mucho mejor ayudado de algún psicotrópico para mimetizarte entre sus surcos y convertir la escucha en un «todo» místico. Esperemos que la serie Post WAx siga dándonos mas alegrías como ésta.

Crudos acordes de bajo netamente doom introducen «Through the ashes». Un afilado solo de guitarra nos vuestra la vocación heavy-psych de los suecos.  Y oscura y hechizante voz se une a la fiesta psicotrópica. cocido a fuego lento, el tema se muestra parsimonios, cansino, pesado.  DOMKRAFT es posiblemente una de esas bandas poco valoradas respecto al gran potencial que tienen. La voz gritona refleja esa liturgia casi ocultista con la que aderezan su sonido doom. No, es el doom típico y estereotipado, estos chicos van mas allá. Fuzz y efectos entre nebulosas psicotrópicas  en las que ciénagas humeantes, voces calidad y espectrales bajo aturdidores pasajes casi doorsianos y plomizos riffs. Un canto desesperado con fuzz aturdidor y riffs que se elevan amenazantes y poderosos por la senda del doom más ácido. El tema combina el doom y las atmósferas heavy-psych con una magnetismo catártico. 

«Mud collider» es un tema impregnado de fuzz que se construye bajo la solided de una bateria poderosa. Un misterioso y espeso bosque sonoro en el que el particular doom de DOMKRAFT se viste de tonos litúrgicos. Amenazador y espectral la maraña se sonidos se adorna con voces ocultistas de las que salen desgarradores lamentos. Transmitiendo todo el dolor entre la exuberante espiral de riffs nebulosos. Unas voces casi floydianas que van relatan la liturgia con si ante una secta ocultista estuviéramos. Combinando llos lamentos con la oración las fuerzas sobrenaturales se muestras grandilocuentes ante nosotros. El regreso de las distorsiones de las ácidas guitarras acaban nublando nuestros sentidos entre los poderosos y pesados ritmos. 

Instalados en esos insondables espacios, en los 13 minutos de  «Where we part ways» el ritual continúa para mostrarnos su lado más lisérgico y chamánico con la cadencia de una batería hipnótica. Acompañados por la voz de Mark Lanegan se alejan de su versión doom para dejarse llevar por su lado más heavy-psych. Sensual y seductor, la calidez de Mark nos lleva a un trance conmovedor en las que texturas llenas de dulzura y belleza con algún retazo blues entre esa cautivadora y apacible psicodelia. Un cierto tono vintage, no visto hasta ahora,  hace que el tema se enriquezca hasta cotas insospechadas. Si faltara algo, las voces de Marty Harvey de Slomatics y Lea Alazam de Besvarjelsen se unen a la fiesta con melodías monumentales. Un tema completamente épico que por si mismo hace que esta entrega merezca la pena. ¡Un viaje a ninguna parte completamente sublime!.   El propio Mark Lanegan comenta: «Invitarme a esta canción de Domkraft fue divertido, el tipo de música que no tengo la oportunidad de cantar tan seguido», «Me recuerda a la música de mi juventud».

«La canción fue originalmente instrumental, pero luego la idea de convertirla en una epopeya vocal de tres partes comenzó a crecer», comenta el cantante y bajista de DOMKRAFT, Martin Wegeland. “Y tan diversos como son los tres temas diferentes, pensamos que las voces deberían ser tan variadas. Las notas blues y llenas de alma de Lea, seguidas de un Lanegan antiguo en su momento más duro y melancólico, luego los gritos de Marty y de mi anhelo en la parte final. Por extraño que parezca, todo se siente perfecto y tiene sentido. Todos agregaron su propio color e hicieron las partes propias, mientras todavía nos suena completamente DOMKRAFT «.

El trabajo cierra con una no menos monumental versión del tema anterior, «Where we part ways» pero en una pesada y espacial versión instrumental. Intensos pesados y sobre todo muy «viajeros».

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Reseña: BLACK ROAD.- «Witch of the Future»

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Nada parece resultar casual en «WITCH OF THE FUTURE», el álbum debut del cuarteto de Chiçago BLACK ROAD. Su publicación el día de Halloween, coincide con el tercer aniversario desde están juntos la formación actual. La banda lleva trabajando a pico y pala desde sus comienzos, sin dar un solo paso en falso. Su alabado EP homónimo les situó en la escena stoner doom, con unos temas en los que el blues estaba muy presente, pero BLACK ROAD no parece ser la típica banda psych-doom con su vocalista femenina al frente, los de Chicago van más allá, y Suzi Uzi tiene bien merecido el título del álbum como «La bruja del futuro». Los ocho temas incluidos en «WITCH OF THE FUTURE» la elevan a unos altares reservados solo para las grandes sacerdotisas. Canciones que viven en atmósferas oscuras, sin perder la vocación doom, pero las tinieblas son atajadas con fantásticas melodías, tanto generadas por la guitarra de Tim M. con una combinación de armonías, como con la sensualidad de la portentosa voz de Suzi. Nebulosas que se construyen a fuego lento, sin que la luz de la hoguera explote en grandes deflagraciones, sino en tenues llamaradas atrayentes y cautivadoras. Chicago es una de las cunas del blues, y también éste sigue presente en alguno de los cortes, de una forma sutil y elegante.  Así el resultado es simplemente espectacular, un trabajo que rápidamente comenzará a recibir elogios por todos aquellos que se aventuren en sus entrañas, un interior lleno de riqueza compositiva y de belleza. Fragancias hechizantes y cautivadoras de las que es difícil escapar y de esos a los que vuelves una y otra vez haciéndote cantar sus canciones de encanto místico y mágico para los días más oscuros..

«Purgatory» nace de delicados pasajes de los que brota la sensual voz de Suzi. arropada por una virtuosa y sosegada guitarra que también reclama su momento de gloria. Susurrante, el tema va engrosando pausadamente su ritmo con una apacible cadencia. Un poderoso bajo aparece desde las tinieblas para arrancar «Radiador». Aquí la banda recupera el legado Sabbath, con un tema mas oscuro y tenebroso. Cuando la oscuridad se apoderado del entorno la  voz de la sacerdotisa poco a poco resplandece con toda su magia.  La bella y reconfortante voz va desplegando toda su sensualidad repartiendo un agradable hechizo. Una dulzura que nos hace escapar de la oscuridad. Aquí pueden darse ciertos estereotipos de las bandas psycho-doom con cantante femenina, repitiendo la estructura, pero su grandeza está en todos esos matices que con sutileza se incorporan.Los riffs se muestran poderoso, sólidos, pero sin aplastarnos con su fuerza, estamos ante un vigor medido y a su vez, contenido que se transforma en momentos heavy-rock impregnados en psicotrópicos. 

Los diez minutos de «Witch of the future», el tema que da nombre al álbum posiblemente sean los mejores construidos en toda su carrera. la sensualidad y la belleza toma el protagonismo a otro tema que avanza serpenteando suavemente entre momentos de gratificante psicodelia y algún eco blues. Un masaje sonoro reconfortante e intenso que nos susurra antes de explotar en pesados y lentos riffs llegados de las tinieblas mas inquietantes. Distintos estados de ánimo y de estilos musicales aparecen bajo la larga sombra doom, que acaban sucumbiendo ante el hechizo de la gran sacerdotisa.  En todo su esplendor vocal,   es custodiada por una corte de fornidos riffs para constriuir un relato rebosante de épica ocultista. encabritándose como si se despeñara por un barranco dominado por ritmos stoner que van mutando a momentos mas propios del heavy-rock, recubiertos de un aura psych que nos traslada a un relato de fantasía en el que tras la tempestad llega la calma. Una calma cubierta de un sinfonismo que nos hace regresar a los reconfortables y bellos pasajes iniciales donde la hermosura lo domina todo. Solo por este tema, el álbum ya merece la pena. Simplemente sublime.

«Torches» se construye sobre sólido muros doom en los que las plegarias son protegidas de las tinieblas por celestiales proclamas en forma de rezos típicamente psycho-doom. Ocultismo versus sensualidad que acaba tejiendo un tema mesurado a pesar de seguir muchos cánones del género. Pesado y lento y con su intoxicante nebulosa.

Por la senda del blues, «Blood on the blade», mantiene de alguna forma la vocación psycho-doom. Esa fusión con la que nació la banda de blues psicodelia y doom queda fielmente reflejada aquí. mas rabia vocal acompañadas de solos que se desangran entre una base rítmica propiamente doom, y que consiguen salirse de los estereotipos.

El regreso a la oscuridad se produce en «Hash king». la alargada sombra ocultista nos acecha nuevamente bajo nebulosas intoxicantes. nuevamente derrochando su poder de seducción Suzi, casi recitando asoma entre la oscuridad de un ritmo lento y pesado para acabar elevándose con crujientes riffs  que coquetean con el blues mas lisérgico. siete largos minutos de relato psyco-blues bajo los dominios del doom más ortodoxo.

«End of the man» se aleja del doom, para regresar a los orígenes blues llenos de momentos de psicodelia. Por momentos con una cadencia mas propia del heavy-rock más melódico, dejando escenario para el lucimiento y virtuosismo tanto de guitarra como de bajo.  

Este grandisimo álbum cierra con una sorpresa en forma clasicismo romántico. «Lament» es construido por Suzi únicamente con los acordes del piano. Alejado completamente de cualquiera de los temas anteriores, se toma una licencia con la que obtiene un bello resultado lleno de melancolía. 

«WITCH OF THE FUTURE» fue creado en un año de trabajo compositivo, habiéndose grabado en Roosterbat Studios y masterizado para todos los formatos por el Tony Reed.

BLACK ROAD son: Suzi Uzi (voz, letras y piano), Tim M. (guitarras) Casey Papp (bajo) y
Robert Gonzales (batería).

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Reseña: GOLGOTHA.- «Erasing The Past»

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Nacidos a primeros de los noventa y con tres álbumes a sus espaldas, los mallorquines GOLGOTHA, después de catorce años de silencio publican un nuevo trabajo, «ERASING THE PAST». La banda en la actualidad está formada por, Amon López, voz , Vicente Payá , guitarras, Tomeu Crespí (batería) Miguel A. Riutort (bajo y teclados)y ha contado con la colaboración de María Lladó  y Josep de Helevorn en las voces.

El disco fue grabado y mezclado en los estudios Psychosomatic Recording con el productor Miguel Ángel Riutort “Mega”, y es editado por Xtreme Music. Si bien en los últimos tiempos estoy degustando discos de doom, el metal más profundo no es un territorio en el que me desenvuelva con soltura y si algo tienen GOLGOTHA es su reputación en el panorama nacional del metal mas oscuro como una de las primeras bandas que se atrevían a hacer doom en este país.  Lo primero que me llama la atención (al margen de la oscuridad de su sonido) es la atmósfera melódica en la que se desarrolla todo el álbum. Temas que avanzan con lentitud y que se acercan al metal melódico, con momentos en los que las voces guturales salidas de las cavernas mas profundas y tétricas nos acechan amenazantes contrastando con pasajes melódico progresivos de gran sensibilidad. Otro de los factores que despiertan mi atención es el sonido de una batería mucho más rica en sonido a las que las bandas contemporáneas utilizan. No es el sonido de una batería minimalista, sino que intuyo el sonido de un doble bombo, y más que una caja de ritmos, algo a lo que hace años no estoy acostumbrado. Temas como «The way to your soul» combina esas voces guturales con registros de barítono con unas melodías que contienen un oscuro sinfonismo tras de sí. La épica está presente en un tema lento y contenido pero a su vez poderoso. La senda atmosférica se intensifica en «Distorted Tears», otro tema mantiene el listón de la épica pesada. Oscilaciones y coros melodiosos bajo un mando de oscuridad tenebrosa.

«Enveloped in fog» me sorprende con el juego de voces. Apacibles y pesadas melodías se arman de una belleza que compite por un espacio de predominio con las guturales voces bajo los tétricos pasajes.  Avanzando cansino y plomizo, la pesadez del tema se mitiga con la atmósfera nebulosa que lo envuelve.

Mas áspero, «Burning the disease» hace oscilar las guitarras mientras la gutural voz lanza sus proclamas. La aspereza inicial vuelve a verse seducida por las melodías antes de resurgir de sus cenizas. Una constante oscilación con vocación de himno de metal melódico y progresivo.

Una épica post-apocalíptica en «New Hope» trata de combinar la garra vocal con las esmeradas melodías omnipresente en todo el trabajo. Siempre con paso lento pero firme estiran la zancada para pisar con suavidad en territorios de gran sinfonismo con unos atrayentes pasajes de guitarra.

El metal cavernícola aparece en «Rewrite your destiny» Otro tema salido de las profundidades mas tenebrosas que mantiene la tensión en busca de espacios más apacibles. Aquí volvemos a encontrar un gran trabajo de batería. 

En «Erasing the past», el tema que da nombre al álbum, encontramos un gran trabajo melódico con la incorporación de las celestiales voces de María Llado, que contrastan con los registros guturales de Amon aportando cierta frescura. Pasajes progresivos  descritos con una gran parsimonia, lo que es una constante en todo el disco. Una lucha entre la fuerza y rugosidad tenebrosa con espacios celestiales entrelazados con ritmos cadentes.

«Land Of Defeat». resulta ser un tema introspectivo. Una lucha interior por los propios demonios que se refleja en uno de los temas más ásperos, conclyundo con una liveración armoniosa. 

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