Reseña: DESERT WAVES.- ‘Deafening Silence’

Sin renunciar a las vibraciones stoner de su anterior álbum ‘LOST IN DUNES’, publicado hace cinco años, en ‘DEAFENING SILENCE’, el nuevo álbum del trio italiano DESERT WAVE, encontramos una inclinación mucho más certera hacia la psicodelia, en canciones que se desarrollan sobre un escenario más puramente heavy-psych. Con un bajo hipnótico y poderoso, una batería precisa, y una guitarra de ensueño, junto a una voz cautivadora y algún efecto de sintetizador, estos chicos de conquistarán. Canciones inversivas con las que consiguen expandir la mente del oyente conjugando con destreza los ecos del desierto en una travesía, en las que los paisajes sonoros con dunas cósmicas, se nutren del legado de bandas como COLOUR HAZE. Pero no solo eso, ya que el carácter psicodélico e hipnótico de KING BUFFALO o los ensoñadores pasajes atmosféricos de YAWNING MAN, también contribuyen a la creación de hermosas canciones. Ciertamente DESERT WAVE no crean nada nuevo, pero como tantas otras bandas, sus composiciones rebosan honestidad y están repletas de emocionantes momentos. Una atractiva interpretación y una excelente producción, hace que el sonido del álbum cale hondo en la sensibilidad del oyente. El álbum fluye proporcionando una placentera escucha con su conjunción de sonidos desérticos y de vibraciones psicodélicas de alto nivel. Balsámicos y ensoñadores por momentos, los italianos también saber mostrarse estruendosos, con deflagraciones controladas que hacen que sus temas pongan con acierto, la banda sonora perfecta a la soledad de sus dunas cósmicas. ‘DEFENING SILENCE’ es una grata sorpresa para cualquier amante de la psicodelia pesada, ya que es un álbum que destila y transmite, una sensación de suavidad y relajación, sin caer en convencionalismos ni ñoñerías.  Sus cautivadores paisajes sonoros son un bálsamo reconfortante que buscarás una y otra vez, ya que estamos ante un álbum que te deja con ganas de más. Su solvente narrativa cinematográfica sustentada en cortes prioritariamente instrumentales, consigue atrapar al oyente en su relato con suma facilidad, algo que, desgraciadamente no todas las bandas consiguen.

DESERT WAVE son:
Enrico ‘Burton’ DALLA POZZA: guitarra
Luca ‘Logan’ ADAMATI’: bajo, sintetizador y voz
Andrea ‘Drugo’ VETRI: batería.

‘Outside pt. 1’ aflora con una lenta introducción impulsada por sintetizadores para situarnos en un escenario heavy-psych. Un cadente y preciso ritmo de batería y un magnético bajo nos ponen en el punto de ebullición. Con lisérgicos devaneos de guitarra el tema se muestra como una introducción para la segunda parte.  

Como continuación del tema anterior, ‘Outside pt. 2’ ya nos muestra a la banda en su verdadero entorno. Creando una insondable atmósfera, el hipnotismo de bandas como King Buffalo se siente encada acorde de guitarra. Su flujo constante se ve asediado por una voz llena de magnetismo, limpia y precisa. Un plácido paseo por desolados desiertos en los que la garra de los riffs stoner, dotan de cuerpo a esta psicodelia ensoñadora y chamánica. Con efectos de matiz cósmico el tema explora los confines de la psicodelia pesada con gran acierto.

Tras este brillante prólogo dividido en dos partes, ‘Deafening silence’, el corte que da nombre al álbum se nutre de fuertes tambores y delicados pero profundos pasajes psicodélicos. Un espacio para que la guitarra muestre sus cartas con una buena jugada ganadora. Golpes de stoner rugosos aparecen con una cierta vocación doom en este espacio que atraviesa las fronteras del desert-rock y la psicodelia pesada creando un estado reflexivo y sumamente envolvente.  Efectos, sintetizadores y una pulsante línea de bajo completan un corte al que se suman brisas exóticas para realzarlo mas aún. Una canción que prescinde de las voces para sumirnos en una espiral de psicodelia pesada de alto nivel.  

‘Above’ parece cobijarse en la alargada sombra de COLOUR HAZE. Una poderosa base rítmica soporta la hechizante voz y los pasajes psicotrópicos de guitarra para construir una canción llena de belleza y sentimiento. Cálido, prieto pero lo suficientemente psicodélico como para seducir al más ortodoxo de los fans del género. La hermosura de su melodía, contrasta con un zumbido persistente en un segundo plano. El tema serpentea por un espacio en el que los ecos del desierto en su versión más atmosférica, nos seducen con sumo cuidado y delicadeza.  El tema mantiene un cierto carácter cósmico al atravesar sus arenosas dunas.

Manteniendo presente el legado de COLOUR HAZE, ‘Vortex’ hace rugir la guitarra para llevarnos a un entorno balsámico y gratificante. Una mirada hacia adentro que contagia al oyente de una paz interior sumamente gratificante y lograda. El corte contiene algún elemento más propio de YAWNING MAN, sin perder un ápice de fuerza. Una combinación sumamente atractiva que sin duda te conquistará hasta llevarte a un clímax sonoro donde todo se engrandece.  Una vez allí, la magnética y penetrante línea de bajo describirá un auténtico Jardín del E´dén en el que las comparaciones con el trio de Munich son evidentes.

‘Venus chains’ nos impulsa al espacio exterior con sus tonos cósmicos. Con un gran trabajo en la línea de bajo, el ritmo se torna más espacial, en este viaje a los bordes del espacio exterior. Un entorno en el que los sonidos del desierto adquieren un matiz sideral gracias a una guitarra siempre absorbente y efectiva. Fuerza y delicadeza con la mirada siempre puesta al frente, para ir sorteando los obstáculos del camino de esta peregrinación en busca de lo desconocido. El tema guarda el equilibrio entre la rugosidad de algunos momentos de stoner ortodoxo, y su vocación psico-espacial. Sin duda el tema funciona, logrando su objetivo, el de sumir al oyente en una odisea sideral de tintes arenosos.

‘Endless night’ pone el broche final a este itinerario por espacios en los que la psicodelia pesada explora entornos desérticos. Con una voz sintetizada los devaneos lisérgicos parecen recorrer el vacío de las dunas en un mundo lejano y misterioso. Creando una sensación de inquietud, el registro vocal, con este tono de oscuridad, consigue poneros en un punto de incertidumbre con sus repetidas armonías y los efectos envolventes alentados por un ritmo potente, lento, pero completamente hipnótico.

Desert Wave

Reseña: BETTY’S NUKLEAR.- ‘Rise Betty Rise’

Provenientes de Garden Route, (Sudáfrica), BETTY’S NUKLEAR presentan un EP debut, enérgico, sudoroso, pasional y chamánico, que no podrás quitarte de la cabeza. Con el propósito de crear un mundo ficticio donde su música pueda vivir sin límites y, ofrecer eso a todos los oyentes para que estén listos para sumergirse en sus aguas creativas, la banda publica un Ep impactante. La gran mezcla de influencias es una locura que va desde, un toque de jazz y metal progresivo en la sección rítmica, una línea de bajo poderosa, y unos riffs potente, con sabor a otros tiempos en los que el rock rugía. El coctel resulta sumamente estimulante, ya que las melodías de rock clásico, se envuelven en una neblina psicodélica que mira de reojo a los sonidos del desierto en su versión más espiritual. Creadas desde el corazón, las canciones transmiten una conexión emocional con el oyente. Enriquecidas con la poderosa y cautivadora voz de Chad, cada una de ellas, presenta una historia que se transmite con el clímax adecuado a través de una instrumentación bien diseñada. Cinco temas llenos de sentimiento que se incrustan en tu cerebro aportando aromas de los 70’s, pero también ásperas melodías nacidas en los 90’s. Un conjunto equilibrado y con un atractivo superlativo que explotará en tu cara. Hard rock, Stoner, y blues y psicodelia de muchos quilates, para mostrar al mundo que la escena Sudafricana se encuentra en un estado de forma magistral. Porque ‘RISE BETTY RISE’, es un impactante y prometedor debut, que espero tenga continuidad con más entregas, ya que sus cinco canciones, te dejan con ganas de mas.

BETTY’S NUKLEAR son: Chad Abnett  (voz), Josh January (batería), Anthonie Botha (bajo) y Dean Clark (guitarra).

Como si de una banda sonora de película de misterio, la apertura de ‘Red sky’ nos lleva a un espacio en el blues nos acaricia con una grave y sugerente voz. Suave pero rebosante de fuerza, cada nota se clava en nuestros sentidos trasmitiendo sus desagarradas estrofas. Una cierta cadencia doorsiana parece asomar en alguno de sus pasajes. Cercano por momentos a la propuesta psycho-blues de bandas como All Them Witches, la canción mantiene la tensión sin elevarse estridentemente. Solos profundos de psicodelia pesada son insertados entre cadentes desarrollos empapados en blues. Melódico, tenso, pero completamente fascinante.

Con una impactante línea de bajo, ‘Changes’ se desarrolla en tenues espacios ausentes de luz. Una oscuridad innata que se complementa con suaves notas y una melodía que va en ascenso en su intensidad. La canción se desarrolla en una atmósfera inquietante cubriendo los acordes de un corte psicodélico con reminiscencias del sonido de los primeros 70’s con el blues en el horizonte.

‘Baron gas’ cruje en su apertura elevándose entre desgarradores pasajes vocales. Lleno de rabia, el corte parece tomar elementos más propios de los 90s manteniendo su fuerza contenida. Los cambios de ritmo hacen oscilar la canción entre golpes de riffs rugosos y melodías cautivadoras. Un contraste que resulta sumamente gratificante que da personalidad al corte.

Impregnado de riffs crujientes, ‘Headless-mountain’ transita por la senda del blues en su vertiente más pesada. Fuertes tambores y un sonido turbio van entretejiendo los mimbres del corte. Hard-rock lento y cadencioso, pero con la suficiente fuerza como para aplanarte la cara. De nuevo la carencia blusera está en los genes de la banda. El tema se complementa con un tono stonerizado aportando un sonido difuso con pinceladas psicodélicas.

‘Call before you ride’ palpita ayudado por un bajo hipnótico y efectos envolventes. De nuevo la atmósfera cargada se siente entre ida al sonido de los 70’s y regreso a las vibraciones de los 90’s. Una buena melodía complementa esta descarga de vibraciones lisérgicas de gran calado. Fuzz y un ritmo trepidante hacer elevarse la canción a un estado más dinámico sin renunciar a su alma psicodélica.

Betty’s Nuklear

Reseña: SON CESANO.- ‘Emerge’

Hace cuatro años la banda Suiza SON CESANO se ‘sumergía’ en las profundidades psicodélicas con su prometedor álbum debut ‘SUMERGE’, ahora ‘emergen’ esplendorosos con su nuevo álbum ‘EMERGE’. Con una nueva formación y buscando el flujo perfecto, nos presentan siete elaboradas y bellas canciones, en las que dejan patente toda su elegancia y buen manejo en los sonidos psicodélicos de inclinación post-rock. Sin perder su esencia, SON CESANO llaman a las puertas del olimpo de la psicodelia contemporánea reclamando un espacio allí. Canciones estimulantes, que no sabes muy bien donde te van a llevar, pero que en esta travesía, te proporcionan un placentero viaje hacia un escenario, en el que la calma es la protagonista. Un álbum refinado, relajante, terapéutico, melancólico, onírico, pero sobre todo, repleto de hermosas canciones instrumentales. Cuando eres capaz de transmitir este torrente de sensaciones al oyente, ¿para que necesitas las voces?. Instalados en balsámicos pasajes instrumentales, consiguen que su seductora psicodelia, nos arrulle en un gratificante sueño, del que posiblemente no querrás despertar. Una magnífica de combinación de ensoñadora psicodelia aromatizada, enriquecida con momentos post-rock y en la que no faltan espacios desert-rock, en su faceta más atmosférica. Auspiciados por una elegante dupla de guitarras, el cuarteto teje los hilos a la perfección para ofrecernos un tapiz sonoro digno de los mejores palacios. En algún lugar entre bandas como COLOUR HAZE o CAUSA SUI aderezados con algunos momentos atmosféricos en onda YAWNING MAN, SON CESANO con su segundo álbum, consiguen cautivar al oyente en su particular Jardín del Edén. Un espacio multicolor, de belleza infinita, en el que sus balsámicas melodías flotando en el ambiente, consiguen que tu mente se evada, alejándonos del estrés cotidiano para proporcionarnos un inmenso placer emocional con un álbum que no se pone restricciones. ‘EMERGE’ es un magnífico argumento para deleitarnos durante 45 mágicos minutos de hermosas composiciones, con un poder curativo y espiritual, ideal para la introspección y el encuentro con uno mismo.

‘Monus bonus’ abre el álbum acariciándonos con su dulce sonido y poniéndonos en la pista de por donde irá el devenir del álbum. Una canción que combina delicados pasajes psicodélicos creados por una fascinante y relajante dupla de guitarras. Toda una banda sonora salida del particular Jardín del Edén de los suizos. Con reminiscencias de COLOUR HAZE, el sonido fluye livianamente produciendo un efecto terapéutico sobre el oyente. Un corte balsámico de suma belleza que rápidamente consigue conquistar al oyente en el mágico mundo de SON CESANO.

Sin salirse del guion, ‘The nordic one’ nos invade con sus tonos melancólicos y una estructura sonora suave y llena de magnetismo. Sus finos acordes hacen aflorar el poder terapéutico de las creaciones de una banda que se toma las cosas con calma en sus desarrollos instrumentales. Ondulante y sosegado, el corte avanza sin prisa deparando grandes pasajes en los que los tonos grises cubren un ambiente de relajación máxima.

Entrelazado con el tema anterior, ‘The mysctic four’ nos murmura entre dóciles acordes de guitarra ejecutados con precisión para sumir al oyente en un trance introspectivo. Con elementos post-rock incrustados entre su sutil psicodelia, SON CESANO nos relaja en un paisaje onírico lleno matices.   

Incidiendo en los acolchados paisajes sonoros, ‘Ruskial’ vuelve a reflejar un estado melancólico en este mundo ensoñador que es ‘EMERGE’. Con un ritmo más dinámico, el tema coquetea con momentos de elegantes pasajes en los que el jazz se asoma a la ventana de este maravilloso y balsámico álbum. Todo un arco iris emocional y musical que nos deja con un placentero estado de ánimo tras su escucha. Una hermosa canción que pasa por distintas fases, para volver al punto en el que nació.

‘Pos t’ es la canción más larga del álbum con sus ocho minutos, y en ella la banda suiza parece dejarse llevar por la experimentación en una jam en la que pisan el acelerador. Con un ambiente evocador del desierto, la sombra de YAWNING MAN aparece en escena en un corte algo más intenso y pesado. Esto nos muestra que SON CESANO no solo saben hacer canciones suaves, sino que también son capaces de imprimir garra a sus canciones. Esto no significa que renuncien a su esencia, sino que ampliar horizontes entre golpes de post-rock con aroma arenoso para acabar en un espacio heavy-psych de muchos quilates. Una evolución que se produce sin que nos demos cuenta del cambio de escenario, lo cual dice mucho de la calidad del cuarteto.

Después de la monumental canción anterior ‘Akt’ toma un rumbo diferente. Un hipnótico bajo va abriendo el camino a los momentos en los que las guitarras exhuman su hechizo con fascinantes acordes insertados desde la pausa. Otra fascinante combinación de elementos heavy-psych y texturas post-rock conforman un colorista corte en el que los riffs pesados toman un mayor protagonismo.

‘Hardangial’ pone el broche final a este fantástico trabajo con ocho minutos de exuberante psicodelia aromatizada y finas texturas post-rock. Fluyendo lentamente la canción va recorriendo gratificantes espacios con los que crean un efusivo caleidoscopio sonoro.  Un remanso de paz que es enriquecido con pausados acordes que recorren llanuras desérticas con el ocaso al fondo. La inclinación desértica de la banda se traduce en magnéticos momentos que acaban por atrapar al oyente en una gratificante fantasía de la que no querrás escapar. Si bien la canción se mantiene contenida, en la parte final eclosiona en torrente de riffs pesados bien ejecutados.

La banda nos dá una notas sobre el album:

Para mí, lo especial del nuevo álbum es que en él han fluido muchas influencias musicales diferentes. Reunirlos en canciones fue un desafío, pero salió muy bien. Por lo tanto, las canciones a menudo tienen un estado de ánimo especial, lo que en mi opinión las hace aún más interesantes de escuchar”. -Simón Marty

«Mientras desarrollaba las canciones e improvisaba las ideas, siempre había esos momentos mágicos en los que no sabías a dónde te llevaría, y finalmente surge algo grandioso e inesperado. Por lo general, estos son los momentos que desencadenan diversas emociones en el oyente. así como en nosotros Esos momentos me inspiran cuando escucho otra música, y me gustaría hacer lo mismo con nuestra música”. -Dominik Zgraggen

«Encuentro muy motivador que los cuatro tengamos puntos de vista tan similares sobre el tipo de música que queremos hacer, pero aún discutamos diferentes perspectivas y así sacar lo mejor de todos». -Robin Weissen

«Lo que encuentro especial sobre el nuevo álbum es la forma en que se crearon ciertas canciones. Debido al hecho de que una parte de la banda estuvo viajando durante mucho tiempo y, por lo tanto, la banda tuvo descansos más largos, trabajamos diligentemente solo en ideas. Luego trabajaron juntos en las ideas y las refinaron hasta que surgió una canción de Son Cesano, con la que todos se podían identificar”. -Robin Weissen

Son Cesano

Reseña: THE DRY MOUTHS.- ‘Thödol’

Siguiendo el camino abierto en su álbum ‘MEMORIES FROM PINES BRIDGE’, los almerienses THE DRY MOUTHS publican ‘THÖDOL’. Un álbum con un sonido suave y un cierto carácter introspectivo, en el que se vuelve a reflejar el silencio del desierto. Si los desiertos californianos contaron con YAWNING MAN como artífices de su banda sonora, el desierto de Almería cuenta con THE DRY MOUTHS y su personal narrativa cinematográfica. Un paralelismo que queda reflejado en unos fascinantes desarrollos instrumentales de carácter atmosférico. Aquí la improvisación alcanza cuotas insospechadas, ya que cada canción ha contado con una instrumentación diferente, haciendo que cada una de ellas tenga su propia vida. La banda refleja su particular visión de mundos y sensaciones intangibles y altamente ensoñadoras. Su carácter onírico viene influenciado por ‘El libro tibetano de los Muertos’. Así nos invitan a un viaje sensorial con el que tratan de escapar de esa lucha contra los demonios internos a través de experiencias extrasensoriales. Desert-rock, psicodelia, pinceladas post-rock, y una experimentación stoner que les lleva a barrancos doom en algunos momentos. ‘THÖDOL’ es un bálsamo para los sentidos, un álbum que te transmite paz y te empuja a mirar a tu interior a través de bellas melodías con un aura de misterio. Con canciones que te susurran insuflándote una cálida y reconfortante brisa, THE DRY MOUTHS logran que cada oyente se sienta participe de su propia historia. Un laberinto de vibraciones arenosas en el que no es fácil encontrar la salida, ya que cada canción ofrece giros inesperados, que alteran momentáneamente la trama. Con un cierto tono depresivo, sus temas nadan en la melancolía mostrando su lado más amable y sensual, pero también su carácter más inquietante. Si bien ‘THÖDOL’ es un álbum de escucha fácil, no es menos cierto que en sus entrañas habitan elaborados desarrollos, fruto de la constante experimentación de la banda en los sonidos expansivos.

THE DRY MOUTHS son: Christ O. Rodríguez a la guitarra, sitar y sintetizadores; Víctor Gutiérrez al bajo y Josh Morales a la batería

Producido y grabado por la propia banda en los Desert City Studio de Almería entre los meses de octubre de 2020 y junio de 2021, cuenta con las mezclas de Christ O. Rodríguez y la masterización de Mario G. Alberni. ‘THÖDOL’ está disponible vía Spinda Records,

Abriendo el álbum con sus característicos sonidos atmosféricos, ‘Den-dro sum’ nos sitúa en un escenario ensoñador en el que el horizonte nos muestra el ocaso del día. Un entorno de paz y relajación aparece ante nosotros para gratificar nuestra alma. Sensibilidad y delicados acordes son ejecutados con una pausa balsámica. Los almerienses siguen desarrollando su sonido cinematográfico con notable maestría. Así componen un tema con delicadas melodías y una elegancia superlativa.

Sin salir de ese espacio sonoro, la psicodelia ambiental de ‘Hinaya’ cala en el oyente con pasajes instrumentales llenos de belleza.  Con un trabajo de guitarra evocador del sonido de Colour Haze en su versión más sosegada, este se ve complementado con un sugerente y magnética línea de bajo. Consiguiendo de esta manera presentar un sonido estratificado con el que arrullan al oyente en este tránsito espiritual. Oscuro por momentos, el tema despierta un cierto tono de melancolía, pero su fluidez hace que nos sintamos enganchados a su excitante narrativa. Este sonido expansivo hace de THE DRY MOUTHS una de las bandas nacionales más excitantes del género. Como ya hemos visto en sus anteriores trabajos, la inclinación de la banda por los sonidos del desierto creados por bandas como Yawning Man siguen estando muy presentes en esta nueva entrega. Seis minutos y medio que pasan volando en esa recreación de la soledad de las dunas.

Más delicados e incluso sobre tonos sinfónicos ‘’Kyenay’ se nutre de un sonido envolvente y cálido que amplía el espectro sonoro de la banda, sin renunciar a su esencia. Creando siempre la atmósfera precisa, la música de THE DRY MOUTHS es un relajante natural anti-estrés, como queda patente en esta susurrante y fascinante canción. Un oasis de belleza en la inmensidad de un espacio desértico, el lugar en el que más cómodo se sienten. El tema incluye alguna pincelada post-rock que enriquece este tapiz sonoro envolvente y expansivo.

‘Milam’ aumenta la intensidad respecto a las canciones precedentes. Infinitos desarrollos de guitarra parecen tornarse más pesados en su narrativa. Un relato que no cambia en exceso su fisonomía en los dos minutos y medio que dura el corte.

Estos magos de la música ambiental, nos arropan con sus cálidos pasajes en ‘Dhyana’. Un corte algo más experimental que se nutre de numerosos efectos envolventes entre acordes más empíricos. Su carácter hipnótico parece beber de vientos exóticos para ofrecer un corte más eficiente a pesar ese entorno misterioso en el que se desarrolla. La canción incorpora extrañas voces casi imperceptibles con las que consiguen aportar un tono místico e intrigante.

‘Ngen-dro sum’ golpea con plomizos y cadenciosos riffs de vocación doom, en un cierto cambio en su apacible relato.Haciendo que su sonido se vuelva difuso y turbio incorporan momentos más tenebrosos e inquietantes a su narrativa.

Con elegantes y pausados acordes ‘Chikhai’ utiliza elementos jazz para recrear un espacio de melancolía en una atmosfera gris. Los almerienses dotan a la canción de altas dosis de tristeza en su atmosférico desarrollo. Una especie de descanso que no sé muy bien donde nos llevará, por lo que se convierte casi en un interludio dentro del relato del álbum.

‘Dharmata’ se construye sobre una base de tambores cadentes y una magnética línea de bajo que nos lleva a un entorno difuso y psicotrópico alentado por múltiples efectos envolventes. Repitiendo sus acordes consiguen sumir al oyente en un espacio de misterio con distintas disonancias que se inclinan hacia un cierto sinfonismo.  Un tema oscuro y algo depresivo.

Envueltos en esta atmósfera inquietante, ‘Zhi Tros lha’ recrea silenciosos escenarios en los que nuevamente se pueden percibir los ecos del desierto. Múltiples efectos sobrevuelan por una lenta y suave melodía que vuelve a describir enigmáticos paisajes. Rock del desierto en su versión más atmosférica y ambiental. De nuevo la tristeza alora entre sus agradables y sosegados acordes de sutil psicodelia.

’Chömdyid’ cierra el álbum con un carácter similar a los últimos cortes del álbum. Sonidos ambientales llenos de misterio y con ese carácter arenoso fundido entre sus entrañas. Sinfónico y cadente, el corte parece describir un insondable mundo alejado de lo terrenal.

The Dry Mouths

Spinda Records

Reseña: GNOME.- ‘King’

Los belgas GNOME nos presentan su álbum ‘KING’. Con canciones que combinan ganchos irresistibles y guitarras troncadoras, tambores y bajo con giros aventureros, elaboran su poción única y suplente de stoner, prog y reminiscencias 70’s. Con ríos de hard-rock salvaje y primitivo la banda conjuga elementos heavy-rock y stoner haciéndolos gravitar en un escenario vintage. Pero GNOME en sonidos ya trillados por otras bandas, sino que aportan su propia a luz a unos temas sólidos en los que los vientos arenosos nos impregnan del sonido del desierto. Insertando pasajes progresivos consiguen unas canciones con múltiples aristas y alicientes para que el álbum resulte fluido y de fácil escucha. Sus endiablados solos de guitarra y la contundencia de su base rítmica consiguen seducir las terminaciones nerviosas del oyente aportándole amplias dosis de energía. Todo un reconstituyente creado a base de fuzz, que GNOME cocinan con destreza para mostrar un plato muy apetecible de degustar. ‘KING’ es un álbum que pone a prueba la capacidad del oyente para abrir su mente a un sonido innovador que bebe de las fuentes de los tradicionales sonidos hard & heavy rock de los 70’s, pero que también recoge el legado de los pioneros del desert-rock.

‘KING’ fue grabado con Frank Rotthier en Rockstar Recordings entre confinamientos en el otoño de 2020 y está disponible vía POLDERRECORDS en formato digital, en CD y vinilo.

‘Ambrosius’ nos noquea a las primeras de cambio con sus poderosos riffs desérticos. La canción explora territorios stoner guiada por buenas dosis de fuzz. Su turbio sonido se sustenta en un riff sobre el que van incorporando diferentes armonías y solos con un innegable espíritu psicodélico. En la parte central el corte bebe de la inagotable fuente del proto-metal nacido en los 70’s.

Con la colaboración del miembro de THE VINTAGE CARAVANOscar Logi‘Your empire’ se precipita por un torrente de hard-rock crudo y primitivo.  Melodías vocales y estribillos de gran gancho hacen que la canción penetre en las terminaciones neuronales de oyente insuflándole buenas dosis de energía y vitalidad de puro rock de siempre. Impulsado por una poderosa base rítmica el colorista corte se ejecuta con un alto dinamismo.

Envueltos en una espiral de sonido retro ‘Bulls of bravik’ combina vibraciones vintage con contemporáneos riffs stoner. Una canción pegadiza con la que es fácil congeniar y que eleva la intensidad con desarrollos fluidos que son enriquecidos con elementos hard & heavy-rock más propios del siglo pasado.

Dejando una estela de fuzz intoxicante ‘Antibeast’ recorre largas rectas desérticas con oscilantes riffs sobrevolando su portentosa y frenética base rítmica en su primera parte, para tornarse más parsimonioso y plomizo en su segunda mitad. Con incrustaciones de psicodelia pesada el corte se muestra difuso en su tormentoso desarrollo.

 La atractiva apertura de ‘Wenceslas’ nos sumerge en un nuevo espacio en el que los turbios riffs se transmutan para tomar elementos del hard-progresivo de los 70’s. Una dualidad presente en la mayoría de las canciones del álbum y que en esta ocasión se adorna con atractivas melodías con las que logran conquistar al oyente. Destaca el talentoso trabajo del bajo y la constate oscilación de su armonía. Rudas voces aparecen en la parte final para imprimir garra a un nuevo corte diabólico.  

‘Kraken wanker’ parte de plomizos riffs stoner-doom avanzando parsimonioso y pesado como un paquidermo antes de contonearse con pegadizas armonías. Entre ecos de blues y de psicodelia, el tema se balancea con un fascinante groovy en largos desarrollos instrumentales. El corte cierra el círculo retomando la vocación doomy de su apertura bajo una atmósfera lisérgica prescindiendo de las voces. Nuevamente los vestigios de los sonidos vintage de los 70’s hacen acto de presencia en una combinación de gran atractivo.

Una hipnótica línea de bajo es el argumento de partida de ‘Stinth thy clep’. Otro corte arenoso lleno de ganchos irresistibles. Ondulante, la canción instrumental, contiene el clásico sonido stoner a prueba de esguinces cervicales y constantes variaciones en su argumento provocadas por una guitarra endiablada y poderosa.

Para el final, la banda belga deja el tema más largo de todo el álbum. ‘Platypus Platton’ con sus casi doce minutos es como una especie de jam en la que GNOME refleja todas sus inquietudes. Pegadizos riffs difusos se combinan con momentos psico-progresivos a lo largo de extensos desarrollos de guitarras que van y bien, pero que siempre regresan al punto de partida. Un tema intenso, pesado, dinámico y a su vez con las suficientes dosis psicodélicas como para amortiguar su turbio y áspero sonido, como lo hacen en su parte final, en la que el blues chamánico nos impregna de vibraciones psicotrópicas.

 

Gnome

Polderrecords