Reseña: DEWOLFF.- ‘Love, Death & In Between’

Con canciones aparentemente sencillas, DEWOLFF vuelve a conquistarnos dejándonos claro porque son una de las mejores bandas retro del momento. Labrándose su carrera desde hace casi 15 años, el trio se encuentra en un periodo de lúcida madurez; aún así, la banda no ha perdido un ápice de frescura. Las doce canciones de este nuevo álbum han sido grabadas en vivo en una cinta analógica, sin sobregrabaciones, algo habitual en el trio; y en cada una de ellas encontramos giros inesperados con los que consiguen mantener al oyente enganchado. Con el legado de los grandes del rythm & blues muy presentes, el álbum contiene canciones de fácil digestión, que bien podrían haber sido compuestas hace 5 décadas, y que se muestran, como si no hubiera pasado el tiempo por estas vibraciones vintage. Su penetrante órgano, sus solos de inclinación blues y unos fantásticos coros y estribillos negroides, completan un álbum que es toda una fiesta de sonidos vintage de alto nivel.  El álbum nace de la experiencia del cantante y guitarrista Pablo van de Poel asistiendo a un sermón en la iglesia de Al Green en Memphis, Tennessee. Conmovido por esa experiencia musical quiso crear nuevas canciones que encajaran con esa vibra, casi como una experiencia religiosa, y sin duda lo ha conseguido. Tras el periodo en el que publicaron sus dos últimos álbumes, uno grabado en la carretera y el otro grabado desde la distancia en el periodo pandémico, DEWOLFF vuelven por sus fueros,  con las pilas cargadas, trayéndonos canciones en las que el soul y el blues están más presentes que nunca. Cabe destacar el buen trabajo de las melodías vocales con conmovedores coros negroides y estribillos pegadizos, así como una impactante sección de viento. En esta ocasión la banda se mira en el espejo de los grandes del soul de los 70’s y especialmente en músicos como Leon Russel, Edgar Winter o el mismismo Joe Cocker de sus comienzos. Pocas dudas quedan del lugar que DEWOLFF ocupa en la escena retro contemporánea, y el alegre y colorista ‘LOVE, DEATH & IN BETWEEN’ es la prueba de ello. Dentro del álbum destaca especialmente su canción ‘Rosita’, en la que a lo largo de quince minutos el trio nos presenta un auténtico catálogo de vibraciones vintage a las que nos tienen acostumbrados.

DEWOLFF son: Pablo van de Poel (voces, guitarras, Luka van de Poel (batería) y Robin Piso (órgano hammond, Wurlitzer piano).

LOVE, DEATH & IN BETWEEN’ está disponible vía Mascot Records.

Sin contemplaciones ‘Night Train’ nos invita al baile con sus ritmos vintage. A caballo entre el soul y el blues, el corte se desarrolla con un fantástico groovy. Las voces negroides y los golpes de las teclas hacen el resto. Los 70’s están aquí, y estos saben cómo recordárnoslo. El tema cuenta con buenos solos de guitarra, un ritmo trepidante y un juego de voces y coros sensacionales.

‘Heart Stopping Kinda Show’ se desarrolla entre vientos sureños a caballo entre el sonido de  GRATEFUL DEAD y el de los grandes del rythm & blues de la década dorada. Con un tempo medio y algunas pinceladas boogie-rock,  la canción cuenta con un tono más contenido y una atmosfera de color sepia, lo que no impide que encontremos ritmos calientes en ella.

En modo balada soul Will o’ the Wisp’ nos susurra con suaves melodías y coros entre la humareda vintage de su órgano. Blues y psicodelia se dan de la mano en un corte balsámico y colorista a la vez.

inclinándose hacia un territorio más propio del jazz fusión, ‘Jackie Go To Sleep’ es una aterciopelada canción que rebosa sentimiento en cada estrofa. Los holandeses se visten de gala para componer una canción elegante y sofisticada. Su atmosfera soft-rock progresiva, se enriquece con cuidados ornamentos para dotarla de una hermosura suprema.

‘Rosita’ retoma las atmósferas sureñas entre sonidos de vientos y guitarras afiladas. El soul, el blues, la psicodelia, el boogie… Todos los ritmos y estilos tienen su espacio en esta epopeya de 16 minutos en la que consiguen crear un auténtico collage de vibraciones vintage. Delicada, psicodélica, con alma de soul, la canción va serpenteando en subidas y bajadas de intensidad y voces que vienen y coros que van y vienen. EL soul-rock de los 70’s ejecutado en el siglo XXI, sin perder un ápice de autenticidad hace acto de presencia en la parte central. Desde allí ritmos calientes nos llevan a la pista de baile, con un sonido mas propio de LEON RUSSELL o DELANEY & BONNIE. Toda una cabalgada de órgano y unos tambores vibrantes nos hacen sudorar con toda la energía que el corte transmite. No faltan los desgarradores pasajes a caballo entre JAMES GANG y los citados DELANEY & BONNIE más divertidos y fiesteros. La parte final se siente seducida por el blues en su faceta más psicodélica, evocando momentos más propios de JOE COCKER en el legendario festival de Woodstock, para concluir en un tono mucho mas rockero y contundente. ¡¡¡Brutal!!!!, solo por esta canción, el álbum ya merece la pena.

Siguiendo la vertiente más ortodoxa del blues ‘Mr. Garbage Man’, se erige como una pseudo-balada llena de sentimiento. perfumándose con unas gotitas de psicodelia, el corte se desarrolla entre pausados acordes con un mayor protagonismo de la guitarra. Todo un bálsamo sumamente gratificante.

‘Counterfeit Love’ se sustenta en un órgano más propio de Ray Manzarek para eclosionar en golpes de rock retro de alto nivel. En esta ocasión el legado de THE DOORS se fusiona con momentos boogie bajo una atmósfera densa en la que no faltan pasajes de rock sureño y de soul-rock rebosante de garra.

La apertura hendrixiana de ‘Message For My Baby’ se fusiona con ritmos funk en otro episodio de rock vintage en un híbrido entre Leon Russell y Edgar Winter. Una canción que se convierte en una bacanal de ritmos con un órgano endiablado y una guitarra asesina que parecen competir en intensidad con unos tambores desbocados. Todo un frenesí sonoro que contrasta con otras canciones más aterciopeladas.  

‘Gilded (Ruin of Love)’ es una canción suave y aterciopelada ejecutada a ritmo lento. Al escuchar sus delicadas melodías no puedo evitar recordar a Buddy Miles en su vertiente soul. Coros de ensueño y una calidad vocal hacen del corte un bálsamo reconfortante en el que no faltan los vientos y ese tono vintage aportado por el fantástico órgano. 

Y metidos en faena, ‘Pure Love’ es una balada con alma de soul que nos susurra con mimo provocando una sensación de relax y bienestar. Bello y pausado, el corte evoca el lado más romántico del soul de hace 6 décadas. 

‘Wontcha Wontcha’ es otra canción que activa las articulaciones con su ritmo contagioso. Soul y rock emparejados en una canción ideal para bailar hasta el amanecer. Su alma negroide gravita a la perfección entre ritmos funk estribillos pegadizos y unos coros divertidos.  

Poniendo el cierre a este fascinante álbum, ‘Queen of Space & Time’ se nutre de pasajes psicodélicos para desarrollar sus acordes de blues y delicado rock con un cierto aroma sureño. Una canción suave y susurrante llena de magia.

DeWolff 

Mascot Records

Reseña: MOLTEN GOLD.- ‘Futures past’

Forjados en las brasas del rock progresivo clásico, los noruegos MOLTEN GOLD presentan un álbum que es, como el propio nombre de la banda, oro fundido. Una joya tallada con esmero para ofrecer al oyente su mejor versión. Ideal para cualquier amante de los sonidos vintage, el álbum contiene todos los elementos para obtener un plato gourmet, digno de los mejores paladares. Desde ecos del rock progresivo más clásico, hasta atmósferas sureñas, blues y rock clásico, este álbum conquistará corazones. ¿Estás preparado para dejarte seducir? El álbum está repleto de hermosas melodías campestres y de golpes de hard-rock progresivo vintage de alto nivel, lo que hace que cada canción brille con luz propia en este universo sonoro tantas veces transitado. Pero estos chicos tienen algo especial, y saben como meterse al oyente en el bolsillo. ¡Joder!, esto es muy bueno, y con cada nueva escucha me conquista más. Un manjar que apreciarán todos los fans del rock de siempre pero que sorprenderá a los no iniciados, porque aquí hay mucha calidad. MOLTEN GOLD consiguen que todo fluya y la escucha resulta sumamente gratificante, ya que cada canción contiene numerosos ornamentos que hace que se muestren espectaculares. Como si hubieran parado la máquina del tiempo, MOLTEN GOLD consiguen un álbum sobresaliente que parece compuesto en mitad de la década de los 70’s, pero que suena fresco y radiante. Delicadas melodías, riffs potentes, un ritmo trepidante y matices constantes hacen que las canciones serpenteen para dar al oyente un aliciente para seguir explorando unos surcos que son ‘oro puro’. Una joya del siglo XXI que evoca los momentos mas brillantes del rock. Discípulos jurados del prog y proto-metal, Molten Gold se mueven en un paisaje definido por actos como Captain Beyond o Uriah Heep, aunque también exploran momentos más propios del rock sureño. . El sonido del grupo es una mezcla de potencia y complejidad, alimentado por riffs de órgano, fuzz y buenas voces, lo  que hace de MOLTEN GOLD s una banda que suena genuina, y este álbum es su mejor prueba de autenticidad.

MOLTEN GOLD son:  Anders Pedersen (teclados) Jørn Helge Dahl (guitarras), Abraxas d’Ruckus (voces), Tron Ingar Morstad (bajo) y Matteo Fiore (batería).

MOLTEN GOLD está disponible vía Kozmik Artifactz , en vinilo plegable de peso pesado de Kozmik Artifactz , así como en Bandcamp y en las principales plataformas de transmisión digital. 

Abriendo con una locura de vibraciones hard-progresivas ‘Rebirth’ nos noquea con una fuerza inusitada. Con nítidos elementos del género los noruegos parecen embarcarnos a un viaje al corazón de los 70’s. Buenas melodías, y una fuerte y sólida instrumentación fluyen con facilidad para mostrar a la banda en todo su esplendor. Lo suficientemente pesado, lo suficientemente atractivo y con un gancho que te atrapa desde la primera escuchar, la canción nos arrolla sin remisión a ese agujero negro de sonidos vintage tan apetecible. Teclados, vientos y un ritmo sólido son los pilares de una canción contundente y fascinante a partes iguales.

Bajando las revoluciones, ‘Silverback’ se soporta en una melodía bucólica que evoca espacios campestres llenos de color. Fuerte en su ritmo y con el órgano poniéndonos en situación, la canción explora vibraciones de los 70’s con gran acierto. Una cabalgada que se intensifica por momentos, pero nunca pasa la línea. Con bellos desarrollos psico-progresivos, los ecos de TRAFFIC parecen en una comunión con momentos más propios de MARSHALL TUCKER BAND. Los más de ocho minutos de la canción permiten que la banda desarrolle todo su potencial en una canción repleta de matices. Sin duda, estos chicos no tienen complejos y se ponen barraras para crear bellas canciones rebosantes de bucolismo como esta.

Siguiendo por la senda del rock atemporal ‘Sons of the Morning Star’ nos regla hermosas melodías vocales que se apoyan en una siempre contundente base rítmica. Allí las guitarras revolotean en un baile con ese órgano profundo y envolvente. Hard-rock retro construido con unos moldes sólidos que resisten el paso del tiempo. Tras un comienzo más suave, el tema se despeña en un torrente de riffs impulsados por unos tambores diabólicos y un ritmo trepidante.

MOLTEN GOLD no se olvidan de los clásicos, y así lo demuestra ‘Bleeding Over’. El wah wah en línea Hendrix nos introduce en una odisea hard-rock de altísimo nivel. Este tema suena a 70’s como si la máquina del tiempo se hubiera parado. El buen trabajo con las voces tiene mucho que ver para que una canción notable, se convierta en una canción sobresaliente. No faltan a su cita buenos solos, un ritmo vivo y ese órgano mágico para poner la guinda a otra canción con elementos progresivos y un aroma floral.

A golpe de rock clásico ‘Soccoro’ nos envuelve en una neblina de la que escapan riff rugosos y pesados en una revisión del hard-progresivo de los 70’s llena de fuerza. Ondulando constantemente la canción sube y baja en una montaña rusa de emociones e intensidad que nos atrapa sin remisión. Las cuidadas melodías surfean entre una vorágine de olas de distinta procedencia hasta llegar a remansos de paz en una orilla tranquilla.

‘Kneel and Pray’ se desarrolla en una estructura de rock clásico con subidas y bajadas de intensidad en las que el rock sureño aparece altivo y esplendoroso. Sin olvidar el carácter progresivo intrínseco en todo el álbum, crean una combinación que funciona. Si bien no es la canción más emocionante del álbum, los noruegos no bajan el nivel.

El álbum cierra con ‘Moonstone’, una canción que pone algo de calma en este frenesí de vibraciones vintage. La delicada melodía vocal es envuelta en una atmósfera en la que la melancolía aparece mostrando un tono optimista y colorista. La canción es una especie de balada rebosante de belleza de una guitarra luminosa y una cálida línea de bajo. Otro ejemplo de que el rock clásico tiene todavía mucha vida.

Molten Gold

Kozmik Artifactz

Reseña: WHITE COVEN.- ‘White Coven’

La banda de Zaragoza nos trae un monumental artefacto sonoro de rock clásico, blues, soul y elementos progresivos evocador del verano del amor. WHITE COVEN no tiene complejos en ejecutar canciones de rock vintage llenas de vida. Con canciones delicadas, y con unos arreglos bien trabajados, el álbum es un arco iris de los mejores sonidos vintage que puedas escuchar en el siglo XXI. A la altura de bandas como BLUES PILLS o WUCAN, WHITE COVEN confirman que la calidad de su álbum debut ‘OVERSEAS’ (reseña aquí), no fue obra de la casualidad. Un serpenteante viaje al corazón de los 70’s a través de canciones con unos arreglos brillantes que definen su propio estilo y llenan de frescura las mismas. Todo un regalo para salir de la rutina y viajar a un pasado grandioso que hará las delicias de cualquier amante de los sonidos vintage.  Lleno de aromas y texturas, el álbum es toda una caja de sorpresas para el oyente, ya que los giros y requiebros que nos ofrece cada canción no están al alcance de cualquier banda.  Brillando con luz propia, su refinada y talentosa cantante Sara Lapiedra parece ser el faro que guía el barco de unos músicos, que saben cuál es su papel en cada momento. Esto hace que encontremos gloriosos momentos de hard-rock, de blues, de psicodelia, de funk, y de escuetos pasajes progresivos que acabarán por conquistarte. Sin ponerse límites, este collage de canciones vintage nos hace seguir creyendo en que todavía hoy, se sigue haciendo música de calidad. Este segundo álbum de WHITE COVEN está llamado a ocupar un lugar de honor dentro de los álbumes retro del año. WHITE COVEN, tocan las puertas del cielo pidiendo su sitio en el Olimpo de bandas retro, pero lo hacen desde la humildad y la honestidad, algo que sin duda debemos de valorar.

WHITE COVEN son: Sara Lapiedra (voces) Mario Gutierrez (guitarra rítmica y solista) Juan Cervera (guitarra rítmica y solista, voces de acompañamiento) R. David Bueicheku (guitarra rítmica y solista, coros y voces) Carlos Viejo (bajo) Daniel Penón (batería y percusión) y Josete Meléndez (órgano, teclados, piano).

Solamente hay que escuchar los primeros acordes de ‘Rambling rose’ para darnos cuenta de por dónde va su sonido. Sutiles armonías de blues retro con aroma a primeros 70’s evolucionan a un grandilocuente espacio retro en el que el órgano marco el tempo. La voz entonos soul-blues llena de color un corte con unas entrañas sólidas y multitud de arreglos. Un fantástico groovy hace que el corte serpentee por calzadas de blues ácido, pero también por cunetas de hard rock en un bucólico viaje a los sonidos del rock de siempre.

La seductora ‘Brown eyed lady’ se recrea en momentos de elegante blues-soul, mostrando el lado más elegante y suave de la banda. Sentimientos profundos con momentos de rabia e intensidad traídos por unas guitarras afiladas que colorean una canción pausada, delicada pero llena de fuerza. El tema combina poderosos riffs con fascinantes pasajes de blues rebosantes de sentimientos con algunos ornamentos mas propios del jazz, lo que nos da muestra de la gran calidad que contiene cada una de las canciones del álbum.

Instalados en las atmósferas florales, ‘Orpheus’, desde la calma se asoma al mundo recordando momentos west-coast con un tono elegante y cautivador. Los más de diez minutos de duración permiten que sean muchos los matices de este corte en el que se incrustan ornamentos psicodélicos bajo una lírica delicada que muta haciendo que el tema cambie su fisonomía pasando por distintos estados de ánimo en un recorrido por los más variados estilos del rock de los 70’s. Flanqueando territorios cercanos al rock progresivo, los ecos sureños aportan una luminosidad a una canción con acento melancólico. Aquí la banda se deja llevar por intricados desarrollos instrumentales que evolucionan en un serpenteante viaje al corazón de los 70’s.Sin duda, la canción más elaborada de todo el álbum parece reflejar las amplias inquietudes estilísticas de esta maravillosa banda vintage.

Subiendo la intensidad ‘Inglorious diva’ se desarrolla entre vibrantes pasajes de heavy-blues con voces que tienden a impregnarse de esencias soul sobre una fornida instrumentación. Aderezando la canción con coros y estribillos pegadizos, WHITE COVEN parecen emular a BLUES PILLS mostrando su faceta más ácida y pesada. Un espiral que te atrapa en sus fauces en la que lo falta el gancho del sonido del órgano uniéndose en el momento justo a esta fiesta vintage.

Lleno de vitalidad ‘Summer groove’ se desarrolla en una colorista atmósfera de rock clásico. Ecos del verano del Amor se fusionan con pasajes de rock honesto y sin artificios. Voces blues y soul complementan un corte sencillo pero efectivo en el que también encontramos elementos sureños. Toda una invitación al baile.

‘Too late’ golpea con fuertes tambores y riffs contundentes, mostrando que la banda se maneja también a la perfección en canciones más pesadas. Desgarradores pasajes vocales se complementan con una orgía sónica que se balancea con desparpajo. Revitalizante, el tema de despierta del letargo con una fuerza inusual que destaca sobre el resto de las canciones sin perder su aroma retro. Hard rock salvaje con tonos blues lleno de gancho.

Si le faltaba algo a este maravilloso collage, ‘Jungle trip of the Seventh Samba’s seed’ se pasea por bosques psicodélicos. Su humeante atmósfera serpentea por el blues cálido y seductor en un sinfín de arreglos que van haciendo mutar su fisonomía sin perder su esencia. Su cautivador es adornado con suaves pasajes rebosantes de sensibilidad. Un corte elaborado que refleja a la perfección que estos chicos no se ponen ningún límite a su creatividad. La canción conjuga todos los estilos e influencias que tiene la banda zaragozana.

White Coven

Reseña: HEAD.- ‘Satisfaction’

Canciones sencillas, pero con mucho groovy que van explorando desde el blues, la psicodelia y el puro hard-rock nacido en los 70’s. Rock en estado puro en todas sus versiones, ejecutado por la vía directa. Sin ornamentos superfluos, las nueve canciones respiran rock sin complejos. Sin andarse con rodeos, los canadienses HEAD, toman la vía rápida para llegar al oyente con su particular fiesta de rock and roll como en los viejos tiempos. Riffs, ardientes ritmos, y voces que evocan los momentos mas brillantes el hard-rock, son los ingredientes usados para seducir al oyente con toda su crudeza. Con cada instrumento cumpliendo a la perfección su rol, HEAD no se complican, y lleva a la máxima expresión aquello de ‘menos es más’. Un groovy que te engancha y que recuerda la banda sonora de los clubs nocturnos de los 70’s cada canción tiene su propia personalidad. Ganchos de guitarra irresistibles y la dualidad vocal ‘chico-chica’ son argumentos suficientes para caer en las fauces de ‘SATISFACTION’. Un álbum de alto octanaje que te lleva a empujones a la pista de baile evocando tus mejores momentos de juventud, cuando te rebelabas al mundo. Pero como no solo de rock vibrante vive HEAD, también nos ofrecen canciones aterciopeladas envueltas en un manto psicodélico con aroma cannabico. La dulzura y sensibilidad de la voz de Elyse nos traslada por momentos al verano del amor en las canciones más suaves y psicodélicas del álbum, lo que aporta alicientes a una buena escucha. En definitiva, ‘SATISFACTION’ es un álbum hecho en pleno siglo XXI, pero es un álbum en el que los sonidos vintage de los 70’s cobran una nueva dimensión. Bandas como HEAD, vuelven a corroborar que el rock de siempre sigue todavía muy vivo, por mucho que haya quien siga diciendo eso de…’ya no se hace música como la de antes’.

HEAD son: Hunter Raymond (batería y voces), Elyse Besler (bajo y voz) Michael Starnino (guitarra). ‘SATISFACTION’ está disponible vía Fuzzed and Buzzed.

‘Shudder’ nos traslada al corazón de los 70’s con su heavy-blues crudo y ácido. Con una buena combinación de voces, el sonido de la canción evoca momentos más propios de bandas como Graveyard o Witchcraft adornados con tonos soul. Una nueva revisión de los sonidos vintage del siglo pasado ejecutado con una mirada mucho más contemporánea.  Un tema directo que nos da la medida de lo que nos podemos encontrar en el resto del álbum.

Bajando la intensidad ‘Spell’ reposa en suaves pasajes psicodélicos auspiciados por una voz femenina llena de sentimiento. En un perfil bajo, el tema habita en una envolvente atmósfera adornada con algún buen solo de guitarra, sin perder su alma blues-soul entre una neblina de fuzz.

Runaway’ se precipita en un torrente de rock and roll con estribillos y coros pegadizos. Una vuelta a los 70’s en todo su esplendor. Guitarras chirriantes y voces con mucho gancho componen un tema dinámico que mantiene la esencia vintage.

En un tono más hendrixiano, el uso del wah wah en ‘Queen’ nos devuelve a mediados de los 70’s. Un sonido retro que bebe del blues y en el que encontramos elementos psicodélicos. Las cuidadas melodías vocales y un ritmo lo suficientemente dinámico hacen de ‘Queen’ otro corte ganador. Con un ritmo contundente, las guitarras ponen la nota de color con solos que se superponen haciendo cambiar la fisonomía de la canción para convertirla en luminosa y fresca.

Instalados en los sonidos del rock clásico, el blues aflora en cada nota con golpes de rabia en ‘Shake’. Otra canción con una estructura sencilla que se engrandece con la alternancia de voces de y coros, entre difusos riffs. Rock en estado puro en una invitación una fiesta vintage.

 
En un tono más toco y alternativo, ‘Strychine’, con fuerte ritmo y riffs ásperos soporta las veleidades blues y de puro rock and roll. Ondulante pero siempre ofreciendo momentos divertidos, los solos de guitarra se combinan con una narrativa de blues crudo y vitalista.

‘Out for blood’ golpea con toda su fuerza hard-rock combinando voces y coros e incorporando la acidez de una guitarra que se desangra en sus solos. El ritmo, más difuso en esta ocasión, no da tregua en otra canción rebosante de fuerza.

En contraste con el corte anterior, ‘Your money’ se desarrolla entre nebulosas lisérgicas y golpes de rock clásico. Con su sonido amortiguado, la canción presenta elevaciones de intensidad entre coros y estribillos manteniendo un perfil más bajo en su desarrollo.  En cualquier caso, la banda sigue fiel a su fórmula.

‘Hound dog’ desciende definitivamente hacia un sonido más pausado en el que el blues toma el protagonismo. Con un groovy pausado, la canción ofrece buenos solos de guitarra entre los habituales juegos vocales que encontramos en el resto de las canciones. La senda clásica del blues narcótico se transita para mostrar el lado más psicodélico y chamánico.

Head

Fuzzedandbuzzed

Reseña: BJORN RISS.- ‘Everything to Everyone’

BJORN RIIS, el fundador y principal compositor de la banda progresiva noruega AIRBAG, nos presenta seis canciones épicas que tratan sobre las emociones humanas y el miedo a perderse en el esfuerzo constante por satisfacer todas las expectativas, a menudo percibidas. En su nuevo álbum ‘EVERYTHING TO EVERYONE’ los sonidos del rock clásico y progresivo de los 70’s adquieren una nueva dimensión. Cargadas de emotividad, las canciones son el resultado de viejas composiciones incompletas que no encajaban dentro la propuesta de AIRBAG, y que ahora son recuperadas con un resultado fascinante. Un álbum lleno de emotividad y sinfonismo, con un sonido que puede enamorar tanto a los viejos amantes del rock progresivo, como a los que acaban de descubrir estas vibraciones. El romanticismo, y las influencias floydianas conviven con una propuesta sonora que no se sale de los patrones con los que se crean las canciones de su banda. Todo un viaje introspectivo en el que no faltan los riffs pesados contrarrestando ensoñadoras melodías enriquecidas con la quebrada y cálida voz de RIIS. El álbum cuenta con la participación a la percusión de Henrik Bergan Fossum (AIRBAG), Kristian Hultgren (WOBBLER), Simen Valldal Johannessen (OAK), aportando su piano romántico, y la cantante y compositora noruega MIMMI TAMBA aportando altas dosis de sensualidad a unas canciones de rebosantes de belleza y de sentimientos.

Karisma Records planea lanzar ‘EVERYTHING TO EVERYONE’ en cuatro versiones diferentes. Además de la versión LP normal, el formato de vinilo también estará disponible como LP White/Black Splatter de edición limitada, mientras que el formato de CD estará disponible tanto como CD estándar como en versión Digi Sleeve de edición limitada que incluirá dos extras. pistas que comprenden una versión alternativa de la canción principal y el sencillo digital independiente de 2020 Desolate Place «

Desde la canción de apertura, ‘Run’ podemos percibir que estamos ante un álbum intimista de rock progresivo. Un majestuoso sonido hard-prog auspiciado por magníficos desarrollos de guitarra en su apertura, decae en un espacio casi minimalista. Creando una envolvente atmósfera los teclados arropan tenues acordes de guitarra acústica. La sutileza y elegancia de esos teclados van creando un corte lleno de belleza, que parece susurrarnos con suma delicadeza. Sin grandes alardes, la sencillez se impone bajo la premisa de ‘menos es más’. La parte final cuenta con buenos golpes de rock psico-progresivo que elevan la intensidad.

En ‘Lay Me Down’ Bjørn parece poner toda su sensibilidad. Su quebrada y cálida voz nos seduce acompañado de una tenue instrumentación consistente en pausados acordes de guitarra. Con suma habilidad incorpora una segunda voz femenina mientras la canción se va armando desde la pausa. Sus bellos y sentimentales pasajes se enriquecen con esa dualidad vocal y unos teclados siempre aportando la ambientación perfecta. Arrancadas de riffs pesados se insertan por momentos rompiendo la calma intrínseca de esta bella canción.  Haciendo aflorar con destreza esa mágica guitarra, el tema está lleno de brillantes momentos que se erigen en protagonistas en su justo momento. En esa constante oscilación, todo se desarrolla orgánicamente y de una forma fluida. Esto hace que el tema nos muestre distintas caras del artista. La parte central del corte descansa en calmados pasajes que solo se elevan en un empujón final de mayor intensidad.

El piano clásico nos introduce en‘The Siren’. Otro perfecto escaparte para que Bjørn nos muestre toda su sensibilidad. Combinando elementos acústicos con una sobria instrumentación, el tema contiene pinceladas floydianas entre su sinfonismo de tintes clásicos. Con su música al servicio del romanticismo construye una bella y sosegada canción con todos los ingredientes para seducir al oyente. En la segunda parte de la canción la guitarra hace acto de presencia ofreciendo fascinantes pasajes rebosantes de belleza.

‘Every Second Every Hour’ con sus mas de trece minutos es el espacio perfecto para desarrollar todo el talento de un músico que imprime una sensibilidad especial a sus composiciones. Una cuidad ambientación arropa los acordes acústicos de su melodía, así como su cálida y sensual voz. Embutida en un atuendo sinfónico, la canción se desarrolla sin prisas haciendo mutar su carácter e intensidad hasta llevarnos a un espacio netamente progresivo. En estas lides el tema se dota de múltiples elementos que hacen que se muestre esplendoroso. La duración del tema, permite insertar envolventes pasajes psico-progresivos auspiciados por unos teclados contenidos pero sumamente efectivos. Un tema a la altura de muchos clásicos del rock progresivo de los 70’s por su fascinante composición y forma de mostrarse ante el oyente. Es difícil no caer rendido a su encanto.

Mas experimental, ‘Descending’ juega con elementos hipnóticos y una pausada armonía. Una lograda combinación de guitarra acústica y eléctrica nos transporta a un particular jardín del Edén en el que todo se muestra afable y acogedor. Un espacio de calma en el que se crea una acogedora banda sonora ideal para la introspección. A pesar de sus cuatro minutos, el corte se muestra como si fuera un interludio instrumental.

‘Everything to Everyon’ nos devuelve toda la magia del músico noruego. Suaves melodías con esa cautivadora voz nos aportan una relajación que es complementada con la segunda voz femenina. Arropado por una instrumentación llena de sinfonismo el tema fluye lentamente en ese espacio de sosiego tan gratificante. El piano aporta el toque de distinción a un tema relajante repleto de sentimiento.  La elegancia y sofisticación se ponen al servicio de una canción con buenas dosis de romanticismo.

Bjørn Riis

KARISMA RECORDS