Reseña: BLACK SNAKE MOAN.- ‘Lost in time’

“LOST IN TIME’, el tercer álbum de BLACK SNAKE MOAN, el proyecto de blues psicodélico folk del cantante, guitarrista y compositor italiano Marco Contestabile, entre reverberaciones lleva al oyente a un viaje interior, puntuado por ecos ancestrales, intensos y evocadores. Proyectando su viaje hacia la inmensidad del desierto, marcado por el día seco y soleado y la noche oscura y fría. Con vibraciones a caballo entre ALL THEM WITCHES y THE DOORS, sus psicodélicas y cálidas canciones nos sitúan en un espacio desértico en el que los ecos dark- folk tienen su espacio de protagonismo.  Sobre la curva vidriosa del reloj de arena que encierra los granos de los sueños, se desliza la serpiente que dicta el ritmo de la percepción del tiempo. La evolución cíclica de las estrellas, entre la luz y la oscuridad, el sol y la luna, crea un contacto fugaz entre la realidad y la imaginación, el flujo de nuevas visiones. La dimensión psicodélica de BLACK SNAKE MOAN, trae de vuelta en la primera parte del álbum una imaginería hipnótica, narradora de visiones nocturnas, dunas del desierto ardiendo en el horizonte, envueltas por el magma sónico resplandeciente, amalgamando blues, folk y rock psicodélico. Los largos paseos folk, incrustados con bordados orientales, son remolinos de ilusiones que nublan la mente, despertando la noche de los sentidos perdidos. La segunda parte, mientras sale el sol, trae luz y serenidad y abre la puerta al desierto indómito de los sueños, donde Todo nace y donde todo muere, reconectando el pasado con el presente. La naturaleza cíclica que dirige el camino de las canciones, la alternancia de la luz de la mañana y el atardecer, el renacimiento y la transformación; todo revela suavemente recuerdos de felicidad y reencuentro, dando gratitud a quienes se han ido antes que nosotros, a la verdad y las respuestas de nuestras vidas. La noche, deja un vínculo, una relación aún no cumplida. Será a la luz del día, cuando las líneas de pensamiento se vuelvan visibles nuevamente, que se sentirá la magia de la unión y la revelación. BLACK SNAKE MOAN funde el eco eterno de su tierra natal, la tierra de los antiguos cañones etruscos tallados en las rocas de toba, laberintos y complejos funerarios impregnados de misterio, el culto a la muerte y las creencias en la vida de otro mundo – a la espiritualidad de los paisajes del suroeste de Estados Unidos, a los desiertos de los nativos americanos, aparentemente estáticos pero flotantes como espejismos. Un viaje en el tiempo y en el espacio, influenciado por el Delta Blues, el Pysch-Rock y el Folk-Western, compuesto por mini mantras, performances rituales que explotan en vivo en su dimensión chamánica.

‘LOST IN TIME’ está disponible vía Area Pirata Records y el sello estadounidense Echodelick Records, con dos ediciones y artworks diferentes.

‘Dirty ground’ palpita por espacios más propios del medio oeste por tonos mas propios de bandas como ALL THEM WITCHES. Blues y ecos retumbantes cabalgas a lomos de ritmo tribal entre cálidas melodías vocales y efluvios psicodélicos revoloteando en el ambiente.

Las vibraciones desérticas se mantienen en ‘Light the incense’. Una canción con un sonido difusos, ritmo cadente y guitarra reverberantes en dosificados pasajes con aroma al oeste americano. Su atractiva melodía vocal y sus sutiles ornamentos son suficiente para rendirse a sus encantos. Un sueño psicodélico que se desvanece en la naturaleza transitoria de las aspiraciones encerradas en una noche. El humo del incienso revela una nueva visión, celebrando la atemporalidad del mundo de los sueños y emanando la esencia de los deseos que se disuelven bajo el signo de la luna creciente.

El órgano vintage nos introduce en ‘Come on down’. Sonando grave sus zumbidos psicodélicos y ese ritmo inquebrantable miran hacia el pasado para encontrarnos con THE DOORS en un viaje de peyote en la noche del desolador desierto. La canción me recuerda a PHAMTOM DIVINE COMEDY, aquella banda misteriosa de la que se decía que su cantante era el mismo Jim Morrison. Aquel espíritu se plasma aquí con gran acierto.

‘Shade of the sun’ y sus tonos acústicos me trasladan a una noche calurosa en un porche de Oklahoma. El lugar en el que podríamos ver tocar su guitarra y cantar sus canciones a J.J. Cale o a Neil Young. Esa mirada atrás de BLACK SNAKE MOAN es algo que gratificará a aquellos viejos fans de los viejos sonidos del medio oeste. Melódica y susurrante su suave tono consigue penetrar en nuestros sentidos con la brisa de sus dulces melodías.

 ‘Sunrise’ rememora el blues y los sonidos campestres con aroma doorsiano y un tono oscuro a la ves que cálido. Sustentada en una sencilla melodía acústica la pista nos arrulla suavemente con su poder narcótico.

Entre los ecos psicodélicos británicos de los 60’ y los coloristas sonidos de la west-coast ‘Goin back’ con una sencilla melodía consigue erigirse como otra interesante canción con aromas campestres. La sencilla pista se recuesta en los tonos acústicos para, a través de los sueños, explora sus propios lugares de memoria de su tierra natal a la luz del sol de un nuevo día, abriendo la puerta al renacimiento de su propio espíritu.

Llevándonos nuevamente a un espacio en el que los desértico se nutre de suave psicodelia, ‘Put your flowers’ gravitan en una turbia atmósfera con su marcado sonido de órgano y un zumbido persistente que hace que los tonos borrosos predominen.

Con un título como ‘West coast song’ no es difícil adivinar el contenido de sus surcos. Una canción acústica que gravita entre acordes folk, y suaves ecos psicodélicos mas propios de la california de finales de los 60’s.

La balada ‘Cross the border’ pone el broche de oro al álbum con su calidez y oscuridad. Casi en modo loner-folk, los acordes acústicos de la guitarra acompañan bellas melodías vocales con una sutil instrumentación en segundo plano. Una hermosa canción que huele a sur y a flores.  

BLACK SNAKE MOAN

Echodelick Records

Area Pirata

Reseña: THE MOTHERCROW.- ‘Foráneo’



La cosmopolita banda afincada en Barcelona nos presentará sus nuevas inquietudes en forma de nuevos temas. Evocando la época dorada del rock, ‘FORÁNEO’ se postula como un reto para aquellos que afirman que ya no se hace rock como el de antes. Han pasado cinco años desde la publicación de su álbum debut ‘MAGARA’ (reseña aquí) y diferentes salidas y entradas de músicos en la banda, pero su esencia se mantiene intacta. Marcado por la fuerza y carisma de la voz de su cantante Karen Asensio, sus ocho canciones rezuman rock a la vieja usanza, sin aditivos y artificios. Si bien el tono general del álbum es más contenido que su álbum debut, seguimos encontrando guitarras asesinas, ritmos trepidantes y un groovy que te atrapa sin remisión. Caminando en lado más blusero del rock de los 70’s la psicodelia, y el hard rock más crudo y contundente, no faltan a su cita en ‘FORÁNEO’. Piensa en cantantes del siglo pasado como Janis Joplin o Maggie Bell, en bandas como Grand Funk, Babe Ruth, Free y fusiónalas con formaciones contemporáneas como Blues Pills, Rival Sons o Graveyard y encontraras el punto exacto en el que se desarrolla el álbum. Desde los ecos de la West-Coast hasta la psicodelia más chamánica y envolvente, el impactante sonido de la banda logra calar hondo en la sensibilidad del oyente con un artefacto sonoro que parece salido de la época más gloriosa del rock del siglo XX.  ¿Estas preparado para un torrente de rock clásico? Si la respuesta es si, ‘FORÁNEO’ te dará lo que mas deseas. Sus seductores momentos impregnados de blues y los desarrollos psicodélicos ponen la guinda en un trabajo en el que el hard-rock vintage alcanza altas cotas de calidad. Transmitiendo sentimientos en cada estrofa, THE MOTHERCROW logran que sus canciones fluyan con naturalidad visitando diferentes escenarios sonoros con un nexo común, el rock más auténtico de los 70’s. Porque ‘FORÁNEO’ es uno de esos álbumes que consigue cautivar al oyente desde la primera escucha.

La banda ha contado con la experiencia de Robert Pehrsson (Tribulation, Black Paisley, Hazemaze, Märvel) para mezclar en Humbucker Studios en Suecia. El toque final viene con la masterización de Magnus Lindberg (Hellacopters, Refused, Russian Circles, Lucifer) en Redmount Studios. ‘FORÁNEO’ está disponible vía Discos Macarras y La Rubia Producciones, dos sellos que siguen apostando por lo mejor de la escena nacional.

THE MOTHERCROW son: Karen Asensio: Voces, Max Eriksson: Guitarras, Daniel Ribeiro: Bajo y Jaume Darder: Batería

‘Standing my Ground’ la canción que abre el álbum es una pista que bien refleja en contenido del álbum. Atmosféricos pasajes psicodélicos empapados de blues y hard rock salvaje al mas puro estilo 70’s. Marcado por la voz de Karen, el corte evoca momentos mas propios de cantantes como Janis Joplin, Inga Rumpf o Maggie Bell. Ondulando entre esos elementos clásicos la pista sube y baja su intensidad entre riffs pegadizos y un humeante aroma vintage.

Incidiendo en esa fórmula mágica que tan bien les funciona a los barceloneses, ‘Howling’ con un sonido mas crudo y rugoso mantiene el tipo. Fantásticas melodías vocales y golpes de auténtico retro-rock en un nuevo viaje al corazón de los 70’s. Una pista construida sobre una estructura sencilla en la que la acidez de la guitarra y una atmósfera nebulosa son sumen en un trance lisérgico impregnado de hard-rock a la vieja usanza.

‘Danger rules’ es otra pista de rock clásico construida sin estridencias. La desgarradora voz de Karen, en esta ocasión acercándose al sonido de Blues Pills. Con la máxima de menos es más, la composición cuenta con acertados arreglos que hacen que la canción se muestre mas accesible a cualquier público sin que eso implique una renuncia a la fuerza intrínseca de THE MOTHERCROW. Con ligeros pasajes de órgano la banda aporta elementos 70’s mucho mas característicos si cabe.

Poniendo la pausa ‘Tumbling down’, revela el lado más suave y sensual del cuarteto. Una pista con un tono bucólico en la que el aroma de las flores nos llega al corazón de América con sus luminosos y frescos pasajes. Un ejemplo evidente de que  estos chicos no solo se sienten bien en los momentos mas ruidosos sino que también saben como bajar la intensidad para llevar al oyente a un sueño mágico mas propios del Verano de Amor.

‘Foráneo’ la canción que da nombre al álbum deja un mayor espacio para la instrumentación. Creando una atmósfera envolvente y plácida, la voz de Karen se eleva majestuosa entre susurros cautivadores. EL blues, el soul y la psicodelia son los principales ingredientes de este nuevo coctel sonoro. Una pista de fácil digestión que haría palidecer a los amantes del rock de siempre en su versión mas pausada y sensual.

Despertándonos del sueño el riff de apertura de ‘(Doin’ It) For the Thrill’ nos evoca nuevamente esas vibraciones setenteras más auténticas. Blues ácido y rock de siempre unidos en busca de una causa común. Una canción que cualquiera ubicaría en el corazón de los 70’s. La incorporación de coros sugerentes hace que la pista llegue con facilidad al oyente proporcionando una placentera escucha de rock clásico. Imagina una fusión de Janis Joplin y los mismísimos Grand Funk y encontrarás el espacio perfecto para el goce.

La vibrante ‘Gonna burn’ es una inyección de vida a través de un groovy contagioso y ritmos coloristas que se inclinan a un lado más Funky. Otra vez THE MOTHERCROW consiguen un corte refrescante sin perder un ápice de fuerza. Ondulando con soltura entre esos elementos diferenciadores, ‘Gonna burn’ se convierte en otra canción ganadora.

El epílogo llega de la mano de la canción más larga del álbum, ‘Northern lights’. Inclinándose por pasajes acústicos y la suavidad vocal, la canción nos susurra con dulzura mostrando la capacidad para aunar elementos de puro rock clásico. Siempre copando el protagonismo, la voz de Karen va marcando la intensidad de cada pasaje de la pista.  Usando con sutileza el sonido del órgano consiguen crear un apacible y equilibrado espacio sonoro adornado con elementos progresivos. Seguramente es la canción más elaborada de un álbum que no baja el listo de calidad en ningún momento.

The Mothercrow

LaRubiaProducciones

Discos Macarras Records



 



 



 



 



 



 



 



Reseña: THE SONIC DAWN.- ‘Phantom

‘PHANTOM’ es el quinto álbum de los sofisticados abanderados de la psicodelia vintage danesa THE SONIC DAWN. Un caleidoscopio sonoro con canciones que gratifican el alma invitándonos a un viaje a través de diez pistas conmovedoras que absorben las impresiones de un mundo enloquecido. El trio, ahora reconvertido en cuarteto para la ocasión, con la incorporación a los teclados de su antiguo colaborador Erik ‘Errka’ Petersson enriquece su sonido mostrando el que probablemente sea el álbum mas pesado hasta ahora. Unas canciones ricas en texturas en las que la psicodelia vintage se viste con sus mejores galas. Elegantes y sofisticadas pistas que no abandonan las atmósferas psicodélicas, sino que consiguen que estas nos lleven al éxtasis. Fusionando sus influencias de acid rock, blues, rock progresivo y folk logran una hermosa pieza musical de temática oscura pero cautivadora. El exquisito trabajo en el uso de la voces y coros, y un espíritu que siempre transita por acolchados y almibarados pasajes lisérgicos, son suficientes argumentos como no resistirse a este apetecible manjar sonoro. THE SONIC DAWN son una banda particular que desde sus comienzos tenían claro su guion. Esa honesta revisión de los sonidos psicodélicos de los 60’s en los que la tendencia pop estaba muy presente, resulta elocuentemente atractiva al dotarla de buenas dosis de blues, rock y elementos progresivos, siempre transitando por el lado mas amable y elegante de la psicodelia contemporánea. Este híbrido dual en el que lo ‘vintage’ y lo modernista caminan de la noche a la mañana para ir tejiendo un caleidoscópico tapiz sonoro rebosante de belleza. Si, bien podemos decir que THE SONIC DAWN lo han vuelto a hacer, ellos son una fuente inagotable de reverberaciones psicodélicas moduladas con un tono melódico que siempre resulta exitoso.

Reflexionando sobre los temas del álbum, el cantante y guitarrista Emil Bureau señala: “ Cuando cantemos sobre máquinas asesinas en el cielo y el blues del siglo XXI, creo que muchos podrán identificarse. Estamos aquí para decir que la humanidad tiene un futuro en este planeta si así lo queremos. » Él añade, «Cada canción, línea y solo se entrega con intención e intensidad. Espero que la gente lo reciba como lo pretendemos. Es decir, como auténtico rock ácido de una banda con mensaje. » 

THE SONIC DAWN son:
Emil Bureau: Guitarras y voz
Jonas Waaben: Batería
Niels Bird: Bajo

Acompañados por Erik ‘Errka’ Petersson – órgano y teclados.

‘PHANTOM’ está disponible vía Heavy Psych Sounds.

Jugando con el nombre de la famosa canción de King Crimson, ‘21st Century Blues’ no sitúa en una cabaña de madera sobre algún humeral sureño. Psicodelia empapada de blues ejecutada a ritmo suave y con unas entrañas rugosas. Sus almibaradas melodías se cubren de guitarras ácidas y un ritmo cambiante. Así consiguen que su relato nos envuelva en una nube lisérgica tras su sonido dual. Una oda a los pioneros de la psicodelia mas psicotrópica.

En un tono mas briosos ‘Iron Bird’ se desarrolla en una atmosfera caleidoscópica. La cautivadora voz y el órgano penetrante marcan la ruta de otra canción psicodélica. Una de esas pistas coloristas a las que nos tiene acostumbrados los daneses y en la que dejas su parte más pesada haciendo que el sonido orgánico fluya libremente. Así consiguen esa sensación vintage que les viene acompañando desde sus inicios.

‘Think It Over’ es un blues suave con delicadas melodías y sencillos acordes que repiten su armonía. Los daneses rompen con voces y ritmos de tintes soul. Así ponen la garra a las almidonadas melodías. Jugando constantemente con cambios, consiguen que la canción se muestra fresa y divertida., sin perder su esencia blusera.

En un tono más girs y melancólico, la sutil ‘Nothing Can Live Here’ sigue bebiendo de la fuente del blues. Y en eso The Sonic Dawn son unos maestros, hacer de la sencillez virtud en hermosas y relajantes canciones que gratifican el alma. En la parte central la canción se vuelve más alocada y aparentemente desestructurada, mutándose así su carácter a un entorno más bucólico. De nuevo las etéreas notas de los teclados aportan un tono especial a un pista que acaba convirtiéndose en un corte de ácido y mas rockero.

De nuevo los ensoñadores pasajes lisérgicos hacen acto de presencia en ‘Dreams of Change . Una visión líquida entre pasajes melancólicos y un persistente zumbido narcótico. Y lo que comenzó como algo mágico se va tornando más hipnótico. Ideal para dejar que tu mente viaje, la pista transmite un efecto balsámico al oyente en su espiral de reverberaciones psicodélicas.

 Con un ritmo más bailable y modernista, ‘Pan Am’ conjuga la esencia de la psicodelia de los 60’s y sus tonos casi garageros, con la neo-psicodelia del momento. Con una columna vertebral completamente retro, la pista serpentea con guitarras coloristas y la habitual neblina emanada por el órgano.


Vistiéndose de etiqueta, la sofisticada ‘Transatlantique’ luce sus mejores galas con tonos jazz en un ambiente elitista y relajado. Una serena ejecución hace que la cautivadora pista se la perfecta banda sonora para una noche a la luz de las velas. Hermosa. La elegancia convertida en canción.

En ese ambiente sosegado, ‘Scorpio’, nos mece con delicadeza con sus delicadas y colchadas melodías, enriquecidas con unas gotitas de blues. Creando una cálida atmósfera, la pista va despertando del letargo inicial para esparcir sus esencias psicotrópicas sobre el oyente. 

Sumergidos en los sonidos de finales de los 60’s y primeros 70’s ‘Micro Cosmos In A Drp’ borbotea con un ritmo que te invita al baile. La banda sabe cómo poner pimienta a una canción y con está dejan plasmada toda su fuerza y garra. Una canción echa para animar las noches de cualquier garito humeante en una noche de sábado.

Como colofón a este fabuloso y entrañable trabajo ‘Friend’ nos brinda una fusión de elementos Beatles con sofisticados y relajantes pasajes de inclinación jazz. Manteniendo su esencia THE SONIC DAWN tocan la música que les sale del alma, y además esta música es preciosa, como así lo corrobora esta hermosa uy relajada canción.

THE SONIC DAWN:
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HEAVY PSYCH SOUNDS:
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Reseña: STONERHEAD.- ‘Running high’

Casi 6 años después de su debut, los alemanes STONERHEAD presentan su esperado segundo álbum ‘RUNNING HIGH’. Seis canciones irresistibles y rebosantes de energía que gravitan entre los poderosos riffs Stoner y el crudo sonido comienzo de los 70’s de bandas como STEPPENWOLF, con la que no puedo quitarme de la cabeza, la vibra de su cantante, Phil, similar al registro de John Kay. Porque si bien STONERHEAD son una banda Stoner, su música bebe de la fuente inagotable del hard-rock más primitivo y salvaje. Si a eso unes sus paisajes sonoros psicodélicos, exploraciones doom, y un poco de blues, la pócima infalible está lista. Un sonido auténtico ejecutado de una forma honesta y con unos resultados inmejorables. ‘RUNNING HIGH’ nos trae un caleidoscopio de emociones envueltas en canciones pesadas con un gran poder de atrapar al oyente en un sonido narcótico, crudo, amortiguado con buenas voces y melodías sorprendentes. A pesar de algunos cambios de formación, la banda ha mantenido su energía y creatividad originales reforzando su sonido con la incorporación de un segundo guitarrista. Teniendo como punto fuerte una capacidad camaleónica para conjugar diferentes elementos, el cuarteto no ciñe a un guion y explora distintos géneros, y todos con gran acierto.  Con canciones que fluyen ágilmente STONERHEAD son capaces de introducirnos en bosques empapados de dietilamida, pero también se defienden a la perfección majando solos épicos y pesados. Esto, junto al carisma de sus voces, hacen que sean un plato muy apetecible de degustar para cualquier amante de los sonidos pesados psicodélicos.

STONERHEAD son:

Voz, guitarra –  Phil
Guitarra – Christian
Voz, bajo – Anna
Batería – Igor

Sin contemplaciones Someone Please’ nos inunda con sus crudos ritmos hard rock setentero envuelto en una presencia Stoner. Con un riff que te taladra la cabeza la pista oscila constantemente proporcionando al oyente la energía suficiente para el desenfreno. La contundente apertura remite con un groovy vacilón que invita a la fiesta.  Usando las voces y coros con acierto, convierten la pista en un puente que une el Stoner más áspero con los sonidos primitivos de comienzos de los 70’s.

Las cosas parecen calmarse con ‘Obsession’. Partiendo de un plácido escenario psicodélico el corte se eleva poderoso en un frenesí más propio de bandas como STEPPENWOLF en versión desértica. Manteniendo un cierto tono chamánico, sus poderosos riffs golpean una y otra vez en una alternancia en la que caben momentos de narcótica psicodélica. 

Instalados en ese sueño narcótico ‘Super Mario’ abre con una hipnótica línea de bajo para introducirnos en un escenario puramente heavy-psych. Nuevamente me vienen a la cabeza momentos más propios de Steppenwolf aderezados con pasajes lisérgicos más propios de cualquier banda desértica. Esto es uno de los grandes atractivos de este álbum. Seguramente estemos ante la pista más psicodélica del álbum y en sus ocho minutos los alemanes consiguen sumirnos en un sueño narcótico presidido por una atmósfera inquietante. La pista nos ofrece brillantes solos de guitarra ácida entre su aura psicotrópica.

Las aguas vuelven al cauce arenoso con ‘Need Some Time’. Otra canción que pondrá a prueba tus cervicales con esos riffs potentes y empapados de fuzz. Pero STONERHEAD no son una banda aburrida, y en cada una de sus canciones insertan valles psicodélicos en los que la magia aflora. Un constate ir y venir que jamás da pistas de adonde nos llevará. La crudeza en su máxima expresión en una pista llena de garra en la que el blues y hard-rock más arcaico se unen a la particular fiesta de los alemanes.  El tema se encabrita en su parte final en una huida hacia un rocoso barranco sonoro.

‘Running Low’ mantiene el nivel a golpe de hard-rock stonerizado y una vibra vacilona y macarra. La contundente pista golpe con insistencia con sus riffs mientras las desgarradas melodías vocales vomitan toda la garra de la banda. Este sonido crudo se adorna con un tempo oscilante consiguiendo que la pista funcione.

El álbum cierra con su pista más larga. Los diez minutos de ‘Tweaky Mind’ son un espacio para el desarrollo de las inquietudes psicodélicas de los alemanes. Partiendo de una pausada introducción la voz de su bajista Anna nos empapa de blues chamánico. Una seductora de forma de llevarnos a las entrañas del sonido de la banda. Lentamente la pista engrosa su sonido manteniendo su esencia lisérgica a base de riffs lentos y pesados que elevan el tono. Así la voz aumenta su intensidad hasta que un crescendo monumental desata las hostilidades. Todo un torbellino se cierne sobre el oyente envuelto en una nebulosa narcótica y un sonido que se enturbia por momentos. Su ritmo incesante impulsa el corte a un escenario sonoro más doom, en el que su pesado ritmo se moldea con elementos psicodélicos puliendo de alguna forma su crudeza.

Stonerhead

Reseña: NO MAN’S VALLEY.- ‘Chrononaut Cocktailbar’

El nuevo álbum de la banda holandesa Psych Rock / Alternative Rock viene con doble título y doble arte en una sola portada. De esta forma, NO MAN’S VALLEY dejan patente el contraste entre su espíritu post-punk mas propio de bandas como NICK CAVE & THE SEED y la psicodelia de formaciones como THE DOORS. Dividido en dos caras completamente distintas, y con canciones escritas por separado en la época pandémica, la banda nos presenta en la primera mitad del álbum canciones más propias del rock gótico de los ochenta en un ambiente oscuro y melancólico en el que se siente la tristeza. Canciones cortas guiadas por una cálida y cautivadora voz con la que logran transmitir el desasosiego. Mientras, la otra cara del álbum viene ocupada por una pista monumental de dieciocho minutos que se sumerge en un espacio completamente psicodélico en el que los ecos chamánicos se manifiestan con brillantez. Así, NO MAN’S VALLEY encuentran la paz consigo mismos en un álbum dual sin estridencias. Como la propia banda comenta, aquí se reflejan los dos lobos que hay en la banda: a un lobo le gusta escribir canciones con estructura y melodía sólidas, mientras que al otro lobo le gusta volverse completamente loco cuando se trata de creatividad psico-progresiva.

‘CHRONONAUT COCKTAILBAR / FLIGHT OF THE SLOTHS’ está disponible vía Tonzonen.

A modo de breve introducción ‘Chrononaut Cocktailbar’  se desarrolla entre ecos post-punk en una atmósfera oscura y melancólica.

Love’ combina ese espíritu gótico del post-punk con momentos de neo-psicodelia guiado por una cálida voz y un predominio de los teclados bajo un ritmo sencillo. Enturbiando su atmósfera la pista baja las revoluciones antes de retomar el punto donde nació. La melodía de los teclados resulta hipnotizante.

Con una mirada a los sonidos del siglo pasado Creepoid Blues’ es un blues suave empapado de chamánica psicodelia. Una especie de vodevil doorsiano que se desarrolla en un entorno sombrío presidido por la calma. Me viene a la cabeza el recuerdo del glorioso álbum debut de PHAMTON DIVINE COMEDY al escuchar su sonido y su vibra blusera.

‘Seeing Things’ no sale de ese entorno oscuro y melancólico. Pausado y con cálidos pasajes envueltos en ligeras nebulosas psicodélicas continúa en el punto donde lo dejo la pista anterior. El carisma de la voz recitando sus desgarradores versos junto a sutil instrumentación lo hace un corte relajante e introspectivo. Con sosegadas melodías salidas de la guitarra la pista adquiere unos tonos vintage en ese marco triste.

En un tono algo más progresivo en ‘Shapeshifter’ las cosas no cambian demasiado. Incorporando coros y voces oscilantes, su instrumentación transita por un espacio suave y psicodélico que enriquece su alma post-punk.

En un viaje a finales de los 80’s ‘Orange Juice’ mantiene la atmósfera lúgubre acompañada de un ritmo contenido y melodías cautivadoras. Su sencilla estructura es suficiente para mostrarse atractiva para el oyente.

El plato fuerte del álbum llega en la cara B. En los dieciocho minutos de ‘Flight of the Sloths’ encontramos a la banda en un ambiente completamente psicodélico en contraste con las pistas anteriores. Aquí el otro lado de la banda aparece para ofrecernos la psicodelia más compleja de los holandeses. Una suave apertura acústica con un aroma vintage nos pone en el camino de un pista compleja y llena de alicientes. Tomándose su tiempo la combinación de susurrantes pasajes nos va llevando un espacio sonoro en el que la psicodelia se manifiesta con un espíritu misterioso. Sin darnos pistas de la dirección que tomará, cultivadores acordes de guitarra acolchado registros vocales ejercen de bálsamo hasta llevarnos a un letárgico entorno en el que relajar nuestros sentidos. Ese espíritu chamánico impulsa el corte a un mundo lisérgico lleno de belleza. La desesperanza se nutre de pasajes ácidos en los que la psicodelia de NO MAN’S VALLEY adopta formas cambiantes con momentos intensos que contrastan con la calma generalizada del corte. Hermosa y oscura la canción acaba por cautivarnos con sus pausados y hermosos pasajes. Un lamento constante preside una pista sólida y absorbente que te llevará al otro lado.

No Man’s Valley

Tonzonen