Reseña: WO FAT.- ‘Singularity’

Seis años después de su último álbum, las leyendas del blues psicodélico de Dallas regresan con su nuevo álbum ‘THE SINGULARITY’. Lo cierto que es que la espera ha merecido la pena, porque el séptimo álbum de los titanes WO FAT es un álbum aventurero y exploratorio, un álbum en el que los riffs pantanosos empapados de blues y fuzz, vuelven a narcotizarnos con sus pesados momentos lisérgicos. Con un sonido influenciado por los ecos más pesados de los 70’s, el sonido primitivo de sus canciones, llega cargado de distorsiones e impactantes momentos heavy-psych. WO FAT son unos veteranos en estas lides, y comprobar que se mantienen en forma, es todo un regalo para sus fans. Manejando con destreza las vibraciones proto-metal de los 70’s, impregnan éstas en un brebaje psicotrópico envuelto en humeantes atmósferas pantanosas. ’THE SINGULARITY’ llega con una magnífica producción y un tratamiento de las voces más enfocado si cabe, lo que a la postre, hace que estemos ante un trabajo notable y fascinante. Esta séptima entrega de los texanos cubre un amplio espectro sonoro, por lo que será satisfactorio, tanto para los fans de los sonidos más pesados, como para los amantes de la psicodelia cannabica. Con canciones que fluyen con un groovy que te atrapa, el trio golpea con contundencia con tambores vudú y ondas de riffs de guitarra templados por blues fundido, continuando con la tradición WO FAT  de mantener las cosas pesadas y difusas, pero también con ritmo, que con demasiada frecuencia, es un elemento que falta en gran parte de la música pesada moderna.

Puede escuchar los ecos de los gritos de campo y ese «funk de allá atrás» a menudo olvidado que alimenta el fuego que arde en lo profundo del pantano a la hora de las brujas. Puedes sentir la emoción de vivir al límite y vislumbrar un Coltrane fantasmal en tu visión periférica mientras se precipitan a través de jams improvisadas. Y todo esto con una implacable pesadez de metal que subraya letras apocalípticas que evocan visiones del fin de una era, y tratos negros de medianoche y las consecuencias cosechadas. Mientras WO FAT esté hablando un lenguaje familiar a los apóstoles del riff, no hay nadie que suene como ellos.


THE SINGULARITY’ está disponible en varias ediciones 2xLP, CD y digital a través de Ripple Music.

Su título puede referirse a un punto de inflexión ambiental más allá del cual son inevitables los bucles irreversibles de retroalimentación en cascada de la destrucción del clima; también puede referirse a un punto en la evolución de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático después del cual todo cambia y va más allá de lo que podemos controlar, lo que podría conducir a la destrucción de la humanidad. Estas ideas apocalípticas y basadas en la ciencia ficción también sirven como metáforas de la lucha por la verdad y la realidad frente a la desinformación, los hechos fabricados y el pensamiento sectario. En esencia, la batalla por el futuro de nuestro planeta y civilización. Fue grabado, mezclado y masterizado por Kent Stump en Crystal Clear Sound, Dallas, TX. La obra de arte fue creada por Eli Quinn.
WO FAT son:
Kent Stump – guitarra, voz
Zack Busby – bajo
Michael Walter – batería, percusión, armonía voz

‘Orphans of the singe’ abre el álbum con catorce minutos de WO FAT en su faceta más psicodélica. Tras una introducción atmosférica la canción se desarrolla en una atmosfera humeante. La banda se toma su tiempo para hacer despegar un tema con notables elementos psicodélicos. Con riffs poderosos relatando una cierta épica, el corte cuenta con una magnética línea de bajo que marca su devenir. Los ecos 70’s se asoman entre sus riffs stoner creando un entorno con mucho gancho para el oyente. Ondulante y cambiante, el dinamismo contenido en sus surcos, se adorna con elementos lisérgicos para crear un excelso paseo por sendas narcóticas custodiadas por la fuerza de sus riffs. Su acertada cadencia rítmica, muestra a la banda manejándose a la perfección en esos territorios rugosos en los que la estela de fuzz arenoso crea un efecto cegador. Sin duda, WO FAT tienen la maestría suficiente como para desenvolverse a la perfección en ambos escenarios, el pesado y el psicotrópico, y que sus solos de guitarra ácida empapada de fuzz son una herramienta para impregnarnos de sus genes psicodélicos sin renunciar a la pesadez de sus riffs. Una tortuosa travesía que concluye en un entorno pausado y contenido en el que no faltan los golpes de fuerza.

Las hostilidades se desatan en ‘The snows of banquo’. Aquí el sonido de la banda se decanta por golpear con sus riffs plomizos. Áspero, pero un fantástico groovy, el corte vuelve a tomar elementos proto-metal y hard rock llegados del siglo pasado. Pero innegablemente WO FAT son una banda cuya contundencia está contrastada, y eso se refleja en el carácter pesado de su base rítmica. Aderezando esta con buenas dosis de fuzz, los registros vocales oscilan en constantes subidas y bajadas de intensidad.  Este sonido turbio, es aderezado con buenos momentos heavy-psych en los que la guitarra se desgañita en largos desarrollos custodiados por hipnóticos y vibrantes ritmos. Un sonido propio y personal exento de monotonía.

‘Overworlder’ parece amontonar riffs en su apertura, antes de iniciar una nueva exploración de vibraciones lisérgicas. Ritmos casi funky y buenas dosis de wah wah, la guitarra se desdobla creando un sonido estratificado bajo la intensa mirada de un a línea de bajo inquebrantable. Siempre con ese tono 70’s, los contagiosos riffs consiguen crean un tema atractivo y sólido en el que la fuerza se conjuga con un buen groovy y la suficiente contundencia. Sus doce minutos de duración dejan el suficiente espacio para que la banda ejecute distintos estilos sin renunciar a su verdadera esencia arenosa. Esto es uno de los elementos diferenciadores de WO FAT con otras bandas pesadas, ellos no se encasillan y saben colorear su sonido de distintas vibraciones, con el fin de enriquecerlo notablemente.

Con toda la fuerza stoner, ‘The unravelin’ es de esas canciones que te arrolla con la fuerza de unos riffs arenosos empapados de fuzz. Con reminiscencias heavy-rock, el riff principal golpea una y otra vez entre ecos de blues y vibraciones crudas y directas. Sin duda una de esas canciones que define el sonido de WO FAT se han venido labrando desde hace años. Un corte cegador que pasa por distintas fases sin perder en ningún momento su impactante ritmo. Toda una apisonadora para recorrer las rectas del desierto entre polvo sudoroso y ásperos riffs. En la parte central encontramos diabólicos riffs que ponen el contrapunto a las embestidas de su turbio y rugoso sonido.

En una atmósfera más oscura y narcótica ‘The Witching.’ Nos sume en un perturbador espacio chamánico. Naciendo de un zumbido perenne, la vocación psicodélica de los texanos aflora entre turbios pasajes de psicodelia pesada.  Transitando por la fina línea que separa el territorio del stoner del de las vibraciones heavy-psych, la banda se desenvuelve con desparpajo en un entorno que coquetea con el blues, pero que también lo hace con el doom por momentos.  Como contrapunto una melodía vocal más suave, colorea la embestida de sus plomizos riffs. WO FAT saben mantener el groovy de sus canciones, bien sean más pesadas o más psicotrópicas, algo que queda aquí de manifiesto. El fuzz intoxicante no falta a su cita, al igual que esos solos afilados que siempre aparecen en algún momento de unas canciones que son cualquier cosa, menos monótonas.

‘The singularit’ no baja el pistón en este paseo por territorios desérticos. Con elementos blues entre sus surcos, el tema es todo un rompe cuellos que pone a prueba las cervicales del oyente. Si eres capaz de mantener tu cuerpo en reposo es que estas muerto. Siempre versátiles en su propuesta, el enriquecimiento de sus canciones con distintas referencias estilísticas y giros en la trama, hace que cada una de ellas resulte atractiva para el oyente. Ritmos vigorosos, riffs poderosos, y las dosis adecuadas de fuzz cegador, componen la trilogía mágica de WO FAT, pero no solo eso, porque estos chicos tienen claro su propósito, ofrecer canciones sólidas, pesadas, y llenas de gancho.

Poniendo el cierre a este notable álbum, ‘The oracle’, con sus más de dieciséis minutos de psicodelia pesada es el broche perfecto. Ejecutado en forma de jam y con un vibrante ritmo, los devaneos ácidos de las guitarras, así como ese poderoso y magnético bajo conforman una canción con muchos alicientes para degustar entre humo cannabico. El frenesí de los tambores solo cede cuando el corte desciende a explorar espacios impregnados de thc. Narcóticos pasajes heavy-psych en los que los efectos y cambios de ritmo se suceden en una tortuosa travesía por los reinos de la psicodelia pesada. Siempre con un sonido difuso y perturbador, el corte pasa por distintas etapas superponiendo su sonido para hacer mutar el espíritu del corte.

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Reseña: THE SKULL GURU.- ‘Sofar nofar’

Presentando canciones más pesadas, THE SKULL GURÚ prosiguen en su nuevo álbum el camino en el punto en el que se quedó su último álbum bajo el nombre de SLAP GURÚ. Una evolución hacia un sonido más crudo y difuso. El blues y el hard-rock siguen estando presentes en un álbum que continúa bebiendo del inagotable manantial del rock de los 70’s, pero que a su vez, explora estilos más contemporáneos en una mezcla que funciona. Dejando algo apartadas las vibraciones folk, o los aires orientales, ‘SOFAR NOFAR’ se recrea más en las vibraciones proto-metal y hard-rock naciadas el pasado siglo, abofeteando al oyente con toda su fuerza retro. Creando unas canciones más oscuras, el cuarteto mantiene en ellas esa atmósfera vintage en la que tan cómodos se sienten. No faltan cortes de hard-progresivo, ni los habituales desarrollos psicodélicos, pero probablemente con un tono más rugoso de lo habitual. Así, sus canciones suenan auténticas, gracias a un sonido orgánico que nos traslada al corazón de los 70’s. SKULL GURÚ son una banda fantástica, y nuevamente, han creado un álbum fantástico, a la altura de su calidad.

‘A Crimson Fire’ bebe de la fuente de Sabbath ofreciendo riffs oscuros y un carácter retro. El tema contiene voces en línea Morrison aportando un tono trascendental que se va tornando más desgarrado con pinceladas de blues ácido. El corte cuenta con un groovy que cala fácilmente en el oyente, sin salirse del estilo hard-rock de inspiración 70’s. El corte finaliza aportado vibraciones de blues psicodélico.

En un giro estilístico, ‘Melting pot’ explota para escarban en el hard-rock vintage, con un tono colorista. Todo un torbellino sónico que muta su aspecto y en el que las voces adquieren un matiz más propio de finales de los 60’s. El contraste con su pesada estructura resulta bastante atractivo, lo que hace que se muestre con un sonido estereotipado. Todo un arco iris de sonidos vintage se dan cita en una canción con muchas aristas diferentes, pero con un objetivo común

‘Underwater’ abre con una melodía Beatles, para lanzarse al vacío impulsado por crujientes riffs y fuertes tambores. Su sonido alternativo se muestra mas rugoso de lo habitual, a pesar de que la psicodelia barroca parece estar presente, su estructura se acerca a un sonido más 90s. Como tantas veces, el puente de ida y vuelta entre 70’s y 90’s se recorre con gran facilidad. El caleidoscopio de las voces instalado en la psicodelia de los primeros Pink Floyd, logra encajar bien con sus trepidantes y cambiantes ritmos. A pesar de las influencias descritas, estaos ante una canción potente y cruda, que se suaviza con voces más acolchadas.

Si la banda se maneja bien con el blues, el hard-rock y la psicodelia, en ‘You own this road’ dejan patente que los ecos proto-metal tampoco tienen secretos para ellos. El fuerte ritmo de la pista nos lleva en volandas a los momentos más salvajes de la década de los 70’s. Un tema sudoroso y pesado, en el que algún elemento progresivo aparece en ese torrente de hard-rock indómito.

‘The risk is me’ nos hace bailar con sus contagios ritmos retro. Pinceladas de blues de garito con olor a bourbon y atmósfera humeante. Su sonido pantanoso se empapa de elementos de psicodelia narcótica y divertida. Una nueva invitación al baile con un groovy magnético y absorbente.  Una buena banda sonora para comenzar una noche de fiesta en algún club de carretera del profundo sur.

El trepidante ‘Rock & roll demonds’ golpea con riffs heavy-rock sobre una estructura de rock vintage. El aguerrido tema contiene solos asesinos y una nebulosa ambientación impulsada por un ritmo diabólico y contundente. Ecos proto-metal afloran en las voces para teñir de sonidos añejos un corte pesado y directo.  

En ‘Moon tide’ se conjugan vibraciones psicodélicas sobre un pausado ritmo con reminiscencias 90’s. Rock atemporal con buenas melodías y coros en una pista con tonos de melancolía y un sonido armónico más contemporáneo. El tema sirve de bálsamo tras las embestidas de pesadez de los cortes precedentes.

Cerrando el álbum ‘The mose’s down’ se desarrolla en una insondable atmósfera psico-progresiva. Mostrándose rugoso, el tema se contiene en su eclosión de pesadez ofreciendo unas armonías que serpentean en su avance dejando desarrollos de suma belleza y prescindiendo de las voces en esta ocasión.

The Skull Guru

Reseña: SATURNA/ELECTRIC MONOLITH.- ‘Turned To Stone Chapter 4: Higher Selves’ (Split)

Dos bandas destacadas de la escena rock de Barcelona: SATURNA y ELECTRIC MONOLITH se unen en esta nueva entrega de la serie ‘Turned To Stone’ del sello californiano Ripple Music. ‘TURNED TO STONE CHAPTER 4: HIGHER SELVES’ hace justicia a la interesante oferta pesada de bandas españolas.  Ambas bandas se han especializado en perpetuar el espíritu del rock’n’roll en su expresión más auténtica y libre de límites: cuando SATURNA toca un rock duro clásico conmovedor con infusión sureña con voces apasionantes y conmovedoras, ELETRIC MONOLITH opera en el más afilado, más lado psicodélico del espectro del rock de los 70. Una pareja épica y estridente que transportará a los oyentes a través de un túnel del tiempo con paredes de riff al cielo de la música pesada clásica. Si bien ambas bandas tienden un puente entre el siglo XXI y los 70’s, en el caso de SATURNA tiene un parada en las melodías grunge de los 90’s, mientras que en el caso de ELECTRIC MONOLITH, estos discípulos aventajados del legado de Sabbath, nos muestras su faceta más psicodélica hasta el momento. Con aroma de blues, de hard-rock rabiosos y de pesadez proto-metal, esta nueva entrega de Ripple, a buen seguro hará las delicias de los fans del género y servirá para mostrar al mundo que en España se hace música pesada de gran calidad.

Fundada en 2010 en Barcelona, SATURNA  es una banda de rock en la vieja tradición del término, una banda que puede crujir riffs estridentes y ritmos contundentes con lo mejor de ellos, pero que al mismo tiempo puede tocar la fibra sensible de sus composiciones. Lanzaron cuatro álbumes de estudio y realizaron giras por España, Europa y Estados Unidos mientras maduraban su música. El hecho de que SATURNA haga esto sin caer en la trampa de sonar «retro» o nostálgico se debe a la frescura y vitalidad que aportan a la mesa, la banda sirviendo recetas clásicas sobre un mantel nuevo. 

El hard-rock de los 70’s aparece stonerizado en ‘Keep Me Trying’. Con un ritmo ondulante los ecos proto-metal afloran en este ondulante de inspiración Sabbath. Fuzz cegador y unas atractivas melodías, completan este corte con aroma a 70’s en el que los coros y estribillos aportan un toque colorista. El legado de KYUSS parece que también es tenido en cuenta en esta composición.

Cambiando el registro, los acordes acústicos de ‘Following the sun’ nos llevan a un luminoso escenario con pausadas melodías de influencia grunge. Un susurrante corte que transita por una senda acolchada en la que los turbios sonidos del corte inicial desaparecen para dejar espacio a una propuesta más campestre y colorista. Una bella canción con acento sureño, que pone la calma al pesado sonido de los barceloneses, algo que ya hemos visto en alguno de sus álbumes previos.

Con un registro diferente a los temas anteriores, ‘Drowning gravita en un espacio más propio del sonido del Seattle de los 90’s. De todos es sabido la facilidad que tiene Saturna para caminar por el puente que une los 70’s con la década de fin de siglo pasado. Un sonido sólido y armonías bien trabajadas dan brillo un corte que contiene diferentes niveles de intensidad, y que, en su conjunto, se aleja de la pesadez. El resultado es una canción de aspecto frágil, con fascinantes melodías, pero con unas entrañas sólidas.

El regreso a las grandes praderas del medio Oeste se produce con ‘Don’t Run’. Otra aterciopelada canción con cuidadas melodías vocales y elementos acústicos. Con alguna sutil pincelada psicodélica, la canción flota sobre el oyente en casi cuatro minutos de calma. Esta claro que los sonidos no son un secreto para los barceloneses, como refleja la hechizante interpretación de esta canción llena de sentimiento.

ELECTRIC MONOLITH  es un power trio formado en 2015 en Barcelona,​​España. Su estilo se inspira en el amplio espectro del rock de los 70, desde el hard rock de estadio, el rock pesado hasta el rock psicodélico. Influenciados por bandas como Black Sabbath, Budgie y Led Zeppelin, hacen un viaje al espacio exterior con un sonido ácido y repleto de riffs que te teletransportará a la era dorada del rock en un segundo a la velocidad de la luz.

‘By My Side’ se desarrolla entre riffs retro-rock con genes blues. Un sonido más propio de los 70’s, que en manos del trio, no resulta añeja, sino que se muestra completamente contemporáneo. Con solos ácidos insertados en su interior, el corte camina con un groovy apetecible y contagioso, lo que hace que su escucha sea muy gratificante.

La susurrante ‘I Hope You Feel Better’ se muestra envuelta en una atmósfera psicodélica. con sus escasos dos minutos, el tema es una especie de interludio.

‘Hold Me Again’ parece beber de bandas como Cream, ya que muestra un sonido vintage lleno de gancho. Sus diabólicos solos de guitarra, su ritmo imperturbable y sus voces y coros hacen de que la canción fluya con naturalidad en un espacio más propio de finales de los 60’s, que del siglo XXI.

Partiendo desde la calma, ‘So Lonely Drying’ nos sume en un gratificante espacio psicodélico. Sus pausados acordes y la voz ecualizada crean un narcótico viaje alejado de los tonos proto-metal a los que nos tienen acostumbrados. Una susurrante y narcótica canción que refleja a la banda en su faceta más psicotrópica alejándose de su pesadez habitual.  

Para cerrar, ‘Nightmares’ retoma el sonido característico de los barceloneses. Regresando a esas vibraciones de los 70’s, el blues y los ecos proto-metal conviven en armonía en una canción luminosa y llena de gancho. Aromas vintage ejecutados con precisión para seducir al oyente en un transito a los primeros 70’s con herramientas del siglo XXI. El tema ondula con un groovy fascinante ofreciendo momentos de pesadez, pero también delicados pasajes de blues ácido. La canción consigue imprimir energía al oyente con sus potentes riffs Sabbhaticos, también nos sume en un trance psicodélico en el que las melodías son cuidadas con esmero para atrapar al oyente en esa espiral lisérgica de tintes balsámicos.

SATURNA:

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Reseña: STEAK.- ‘Acute Mania’

Cinco años después, los británicos STEAK  regresan para derretir el asfalto con una nueva colección de canciones de rock pesado que arde sin llama y que está hecho para tocar bajo y lento. Su particular blues del desierto expansivo penetra en los sentidos del oyente impregnándolo de vibraciones stoner con un tono melancólico, pero lleno de fuerza. STEAK son una banda particular, una banda que, a pesar de tocar un estilo definido, tiene su propia esencia, y eso se refleja en estas ocho fantásticas canciones. Un trabajo con una buena producción y  un sonido nítido, lo que le hace ser un álbum versátil, tanto en sus pasajes psicodélicos como en los golpes de pesadez stoner. Lleno de ganchos en forma de estribillos, STEAK atrae a sus fieles a un espacio de intensidad sonora como pocos. Todo un despliegue de stoner-metal que no reniega de sus raíces blues, y que por momentos, se enriquece con pinceladas grunge. Emotivas canciones con magníficos arreglos, riffs poderosos, voces mágicas y una sensación de grandilocuencia en un trabajo con unas canciones en las que todos los detalles parecen perfectamente diseñados para enganchar al oyente. Con la llegada del álbum viene la llegada del cómic de edición limitada «Steak: Mad Lord» que acompañará al vinilo. Escrito por Samuel Smith e ilustrado por Rhys Wooton, el cómic reúne el futuro postapocalíptico establecido hace mucho tiempo de STEAK y el mundo samurái exagerado del Japón feudal del cortometraje «Mad Lord: Samurai of 1000 Deaths», la banda sonora del cual fue grabado íntegramente por la banda.

ACUTE MANIA’ está disponible vía Ripple Music.

‘Wolves’ parte de un entorno de rock clásico que evoluciona hacia difusos pasajes stoner. Oscilante con sus subidas y bajadas de intensidad, el corte contiene plácidos desarrollos pintados de psicodelia en contraste con momentos ásperos y pesados. Una melodía bien cuidada hace que el tema brille por igual, tanto en sus pasajes más contundentes, como en los remansos de paz que contiene. El uso del fuzz cegador presente en partes de la canción, está ejecutado con eficacia para que todas las piezas del puzle encajen. También el logrado trabajo en las melodías vocales es uno de los avales de la pista.

Golpeando con virulentos  riffs pesados ‘Dead Meat’ se desarrolla en una atmósfera turbia y oscura. Una batería marcial, pinceladas grunge, y unos riffs mastodónticos, son los argumentos de este impactante corte. Si a estos elementos unimos unos coros exóticos, nos encontramos un resultado fascinante en una canción sustentada en los dictados stoner.

En todos acústicos ‘Ancestors’ cambia el registro de STEAK. Delicado y acolchado en su apertura, la canción se eleva majestuosa guiada por fascinantes melodías que arrastran unos riffs, que incrementan su intensidad. Nuevamente serpenteante entre remansos de calma, y tortuosos pasajes, logran otra atractiva canción marcada por un sonido difuso y unas voces cristalinas haciendo de contrapunto.

‘Last Days’ fluye lentamente en un espacio psicodélico evocador de bandas como All Them Witches. Tonos de psicodelia chamánica expanden su poder de seducción con pausados acordes con sabor a medio oeste. En esa atmósfera humeante el corte avanza firme entre embriagadores paisajes bien construidos. El lado más lisergico de los británicos aparece aquí de forma esplendorosa. Completamente cautivador, el corte nos sume en un trance narcótico enriquecido con sutiles coros y golpes de riffs de de psicodelia pesada

En ‘Frequencies’ los britanicos exploran insondables entornos de psicodelia pesada con gran acierto. Reconfortante en su melodía el corte es ornamentado con efectos envolventes. Su instrumentación indaga en un territorio más progresivo en el que los elementos espaciales hacen acto de presencia en su primera mitad. A partir de ese momento la banda desata toda fuerza transformando el carácter del corte con elementos stoner y hard-rock. Las voces alternan momentos desgarrados con melodías apacibles, lo que enriquece profundamente la canción, haciendo que ésta se muestre versátil y rica en matices. Su magnífica producción, hace que su sonido sea esplendoroso.  

Los crujientes riffs de ‘System’ nos sitúan en un espacio stoner de gran rugosidad y pesadez. EL grueso sonido del bajo difuso y sus pujantes tambores son aplacados con una  voz más amable con la que bajan la intensidad. El carater monolítico de sus riffs logran encajarlo con pasajes de psicodelia pesada de gran atractivo. Nuevamente vuelven a dotar la canción de una variedad de estilos con los que logran un resultado fascinante.

Los ocho minutos de ‘Papas Special Custard’ trascurren en un espacio de psicodelia pesada con un gran atractivo y magnetismo. Con una apertura contenida y lisergica, la banda va haciendo evolucionar su envolvente sonido hacia un entorno más virulento. El hipnotismo de su armonía se contrarresta con golpes de riff difusos en una línea que me recuerda a bandas como Rotor. Estas idas y venidas se suceden aunque el tema tiene un nitido caracter chamánico. Sus cálidas y hechizantes voces nos sumen en un gratificante trance que reconforma nuestros sentidos. Posibleente la canción mas notable de un interesante y atractivo álbum. Aquí se siente a la banda cómoda ejecutando estas magnéticas vibraciones lisérgicas.

En tonos acústicos, ‘Mono’ deja espacio a la espiritualidad. Suaves acordes y unas susurrantes voces corales, nos ponen en el lugar adecuado para percibir todos los sentimientos que el corte logra transmitir. Su carácter psico-progresivo se enriquece con riffs crujientes que datan al corte de una grandiosidad momentánea, ya que la esencia se mantiene en ese entorno psicodélico en el que tan bien se maneja STEAK.

STEAK:
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Reseña: TENTACULA.- ‘Estrella destruida’

‘ESTRELLA DESTRUIDA’, es el segundo álbum del quinteto austriaco TENTÁCULA. Con un nombre inspirado en la serie Star Wars, así como en los spaguetti western italianos de finales de los 60’s, la banda refleja en sus canciones su pasión por la psicodelia vintage. Con momentos de surf-rock, garage, blues o soul, los temas se actualizan con ganchos Stoner con los que son dotados de un aspecto mas contemporáneo. El álbum bien pudiera ser una especie de revival de sonidos clásicos, pero cada canción, tiene su propia esencia.  Melodías oscuras, empapadas de reverberación y riffs inquietantes crean una mezcla refrescante, en algún lugar entre la psicodelia ensoñadora, el sucio garage-rock y las vibraciones pesadas del siglo XXI. Un álbum ecléctico, que funciona con canciones sencillas, pero con gran atractivo, ya que sus composiciones no se ponen límites. El trabajo viene marcado por la seductora voz de su cantante Penny, con un registro poderoso y sensual a la vez.  Desde el pop de confitería hasta los ásperos riffs Stoner, cada canción ofrece al oyente un estado diferente, lo que hace que el álbum en su conjunto este dotado de un gran atractivo. Sacudidas contagiosas y atmósferas oscuras con un inequívoco tono vintage, hacen de ‘ESTRELLA DESTRUIDA’ un álbum que escapa a los estereotipos.

‘ESTRELLA DESTRUIDA’ está disponible vía StoneFree Records.

TENTACULA son:

Markus Kapeller (guitarras)
Penny Slick Perry (voces)
Michael Falkner (batería)
Paul Eidenberger (guitarras)
Arthur Darnhofer-Demàr (bajo)

Delicado y elegante, ‘Shadows’ se construye sobre unos sencillos acordes que eclosionan con rugientes riffs difusos y una voz impulsada por el blues. Una dualidad sónica que conjuga el rock retro con turbios sonidos Stoner, para crear una canción de rock clásico con un aspecto contemporáneo. Un sonido del siglo XXI, pero que emana del legado del pasado. Su magnetismo y su aroma psicodélico hacen que el corte resulte atractivo y con gancho, aún estando alejado de estándares estilísticos.

Con un nombre tan obvio como ‘Garage’, podemos hacernos una idea de su contenido. Ritmos garage con incrustaciones de blues componen los pilares de este áspero tema. Aportando dosis Stoner el tema camina brioso entre sutiles elementos psicodélicos ejecutados en un segundo plano.

‘Estrella destruida’ deja al descubierto la sensualidad de su vocalista. Aterciopeladas melodías vocales, y una oscilante base rítmica escarban en el blues con desgarradores momentos ejecutados a ritmo lento pero firme. Enfundado en un cuerpo vintage, la canción contiene algún riff grueso que nos saca de la ambientación 60’s. Su construcción se fundamenta en elementos del siglo pasado, pero también contiene vibraciones más contemporáneas. Aderezado con ganchos pegadizos el tema acaba por atraparnos sutilmente.

Bajando las revoluciones, los delicados pasajes psicodélicos de ‘Trip patterns’ son el espacio para el derroche de sensualidad de una voz con mucho hechizo y dulzura. Sus suaves pasajes se desarrollan en un ambiente de melancólica psicodelia.  Casi susurrante, el tema es el espacio perfecto para mostrar todos sus atributos vocales, que son muchos. Oscuro pero reconfortante, la canción ejerce de bálsamo para el oyente.

‘Birds whispering’ parte desde momentos ‘a capella’ de su vocalista antes de dejarse llevar por vibraciones psicodélicas que lentamente nos acercan a territorios heavy-psych cercanos a la frontera con el Stoner. Manteniendo el espíritu blues y soul, el tema suena a 70’s, pero su composición resulta nuevamente fascinante, gracias a los elementos contemporáneos aportando las dosis de pesadez en momentos concretos del corte. 

Con un sonido ecléctico, ‘No place for ponies’ se desarrolla en una tenebrosa atmósfera, con cierto carácter misterioso y oscuro. Sus tonos casi ocultistas, contrastan con la luminosidad del resto de canciones del álbum.

‘Warning signs’ muestra el lado más sofisticado de los austriacos. Pinceladas blues y soul se fusionan en un corte pausado en el que no faltas sutiles momentos de pesadez insertados ocasionalmente entre su plácida melodía. Su lento groovy se adorna con elementos exóticos con un satisfactorio resultado.

El álbum cierra con ‘Creator’, una canción que mantiene la esencia predominante en todo el álbum. Cadente, pesado y con aroma de blues, el corte sigue una senda de oscuridad con ocasionales golpes de fuerza dentro de su espíritu psicodélico. Las voces casi teatrales logran transmitir el desasosiego de este corte cadencioso.

TENTACULA

StoneFree Records