Reseña: KANT.- ‘Paranoia Pilgrimage’

El segundo álbum de la banda alemana se construye con un enfoque narrativo de las canciones en un espacio en el que el proto-metal, el hard & heavy rock de los 70’s se fusionan con acierto entre densos y oscuros pasajes psico-progresivos en los que el espíritu doorsiano está muy presente. Contundente por momentos, sus melancólicas canciones llevan al oyente mas allá. A diferencia de su primer álbum, aquí el cuarteto se decanta por un tono más oscuro y pesado, haciendo que sus canciones graviten en un espacio más propio del proto-metal de los 70’s. Eso no significa que la psicodelia no esté presente en cada una de las canciones, ya que los efluvios psicotrópicos siguen creando el espacio preciso para desarrollar sus trances chamánicos. ‘PARANOIA PILGRIMAGE’ es el álbum que pondrá en órbita a esta joven y brillante banda. El pasado verano tuve la oportunidad de ver su directo en el festival Hoflarm y me encontré con con cuatro jovenzuelos irreverentes que tiene claro como jugar sus cartas. Grabado en vivo en un pequeño estudio en los bosques de la Selva Negra de Alemania, KANT se mantiene fiel a su enfoque de la creación musical iluminado por los sonidos mas crudos y ácidos de los 70’s. Inspirándose en bandas como Black Sabbath, Witchcraft y Horisont, el álbum transporta al oyente a un reino místico repleto de ocultismo, profecía y seres místicos. En ese espacio es donde afloran las reminiscencias doorsianas para brindar al oyente seductores pasajes lisérgicos. Sustentados en una diabólica dupla de guitarras una fascinante y cautivadora voz y una sólida base rítmica, KANT se postula como una banda emergente con un futuro esperanzador. Prueba de ello es la madurez y solidez de este, su segundo álbum. Un trabajo que venera gloria el pasado desde una mirada melancólica para componer canciones frescas y con muchos atractivos. Cierra los ojos y déjate llevar por ‘PARANOIA PILGRIMAGE’, un fantástico álbum, disponible vía Sound Of Liberation Records.

KANT son: Elena Strähle (bajo), Brain Göbel (batería), Marius Seidel (guitarra y voz) y Nicolas Jordan (guitarra y voces).

Lentamente ‘The Great Serpent’ nos sitúa en un espacio invadido por la melancolía. Sin renunciar a poderoso riffs difusos KANT crea una pista de auténtico proto-metal setentero. Todo un catálogo de sonidos de los 70’s con mediadas dosis de psicodelia e incluso de elementos progresivos que acaban por sumirnos en un trance chamánico en el que la oscuridad se adueña de la atmósfera. Del comienzo vibrante y pesado el corte desciende a un inquietante entorno en el que la penumbra toma un mayor protagonismo. No faltan solos diabólicos para poner la guinda a un magnífico corte.

Con una apertura que me recuerda a la canción de It’s a Beautiful Day ‘Bombay calling’, (una armonía mas tarde copiada por Deep Purple) ‘Baba Yaga’ resume el espíritu de la joven banda alemana. Chamánicos pasajes con un cierto aroma morrisiano van oscilando en un serpenteante deambular por el legado de los sonidos más crudos y lisérgicos del siglo pasado. En este versátil corte encontramos pasajes de hard progresivo que acabarán por sorprendente. Aquí el bajo golpea con contundencia llevando al oyente al centro del vórtice de esta épica canción. Su cantante y guitarra Marius Seidel nos da las pistas: «Baba Yaga es la segunda canción del álbum y single, inspirada en el cuento de hadas eslavo. Una vez me topé con esta historia al escuchar la interpretación de «Pictures Of An Exhibition» de Emerson, Lake & Palmer. Después de escuchar las dos canciones «The Hut» y «The Curse Of Baba Yaga», me sumergí en la tradición de este cuento de hadas bastante aterrador. Después de todo, el resultado musical es una canción, donde la construcción general es más un enfoque narrativo, que una estructura lineal de verso-estribillo»

‘Book Of Creation’ es una pista de puro hard-rock sin artificios. Una armonía pegadiza y una cálida voz cabalgan a lomos de unos riffs potentes que no llegan a traspasar el umbral de la estridencia. El proto-metal de antaño interpretado con elementos contemporáneos con un resultado brillante. Nuevamente la pista nos ofrece pausados pasajes en los que lo pastoral aflora entre efluvios psicodélicos nacidos de la penumbra.

Cambiando el registro, los elegantes pasajes de vocación jazz enriquecen ‘Traitors Lair’. Una canción con reminiscencias doorsianas que gravita en una órbita pausada en la que se da una mayor importancia a la melodía. Sus magníficos pasajes de guitarra crean un efecto balsámico sobre el oyente sumiéndolo en gratificantes pasajes psicodélicos de gran hermosura. Una pista sencilla, pero con muchos y atractivos elementos en su interior. El ejemplo de la versatilidad de la banda y el ejemplo de que se pueden componer bellas canciones sin necesidad de pesados riffs. Hermosa.

Las hostilidades se desatan con ‘Occult Worship’. Hard y heavy rock de siempre envueltos en un aura mesiánica. Sus adornos progresivos inciden en ese sonido vintage que tanto gusta a estos chicos. Sin margen para el aburrimiento la canción sube y baja su intensidad sin renunciar a su vibrante ritmo. Voces y guitarras borrosas se complementan a la perfección entre sus constantes cambios de registro. Una pista con aroma a los sonidos del siglo XX en una revisión plenamente lograda.

Decantándose por su lado más pesado y oscuro ‘Paranoia Pilgrimage’ nace de gruesos riffs de vocación casi doom para cruzar el espejo y descubrirnos un muevo mundo sonoro. Un espacio invadido por efluvios psicodélicos entre devastadores riffs de vocación Sabbath. No faltan voces que nos recuerdan la veneración por el sonido doorsiano en una mezcla atractiva que acaba por funcionar y con la que logran otro corte de tintes épicos.   

‘Dark Procession’ puede que sea un nombre lo suficientemente evidente como para intuir el contenido de sus surcos. Heavy-rock con elementos psico-progresivos y pasajes ensoñadores. La sencilla armonía y sus poderoso riffs son usados con la maestría de unos veteranos en otra impactante canción que se decanta por la monumentalidad de sus riffs para soportar todo su relato.

Sin salirse del guion los ecos de los 70’s retumban con fuerza en ‘Lord Of The Flies’. La canción vuelve a conjugar la rugosidad de sus potentes riffs con ritmos diabólicos que siempre empujan hacia adelante. Con la guitarra impulsando la pista y usando melodías llenas de gancho, la canción golpea con fuerza reflejando la vertiente mas pesada de Kant.

Cerrando el álbum con la pista más larga, KANT se recrean con la psicodélica ‘Rainbird’. Una canción mas cercana al sonido que nos ofrecieron en su álbum debut y en la que los fornidos pasajes psicotrópicos van construyendo un relato meditativo. Balsámica y hermosa, la pista fluye lentamente esquivando las adversidades del camino mostrando un carácter delicado y cálido que se traduce en unos pasajes vocales cautivadores. Pero que esto no te lleve a engaño, ya que su serpenteante deambular por esos espacios expansivos es enriquecido con unos arreglos bien construidos haciendo que el corte se muestre esplendoroso. Otra desgarradora canción en la que no faltan solos asesinos, bajadas de intensidad y un emocionante caminar por la psicodelia envolvente que tanto nos gusta a algunos entre los que me incluyo. No se si es la mejor canción del álbum, pero es una de esas canciones que acaba por capturarte en su chamánico relato. Un cuento mágico lleno de gratificantes momentos y giros inesperados perfectamente diseñados para conquistar al oyente entre sus relajados e impactantes momentos doorsianos. Magia pura.

Kant

Sound of Liberation Records

Reseña: THE MOTHERCROW.- ‘Foráneo’



La cosmopolita banda afincada en Barcelona nos presentará sus nuevas inquietudes en forma de nuevos temas. Evocando la época dorada del rock, ‘FORÁNEO’ se postula como un reto para aquellos que afirman que ya no se hace rock como el de antes. Han pasado cinco años desde la publicación de su álbum debut ‘MAGARA’ (reseña aquí) y diferentes salidas y entradas de músicos en la banda, pero su esencia se mantiene intacta. Marcado por la fuerza y carisma de la voz de su cantante Karen Asensio, sus ocho canciones rezuman rock a la vieja usanza, sin aditivos y artificios. Si bien el tono general del álbum es más contenido que su álbum debut, seguimos encontrando guitarras asesinas, ritmos trepidantes y un groovy que te atrapa sin remisión. Caminando en lado más blusero del rock de los 70’s la psicodelia, y el hard rock más crudo y contundente, no faltan a su cita en ‘FORÁNEO’. Piensa en cantantes del siglo pasado como Janis Joplin o Maggie Bell, en bandas como Grand Funk, Babe Ruth, Free y fusiónalas con formaciones contemporáneas como Blues Pills, Rival Sons o Graveyard y encontraras el punto exacto en el que se desarrolla el álbum. Desde los ecos de la West-Coast hasta la psicodelia más chamánica y envolvente, el impactante sonido de la banda logra calar hondo en la sensibilidad del oyente con un artefacto sonoro que parece salido de la época más gloriosa del rock del siglo XX.  ¿Estas preparado para un torrente de rock clásico? Si la respuesta es si, ‘FORÁNEO’ te dará lo que mas deseas. Sus seductores momentos impregnados de blues y los desarrollos psicodélicos ponen la guinda en un trabajo en el que el hard-rock vintage alcanza altas cotas de calidad. Transmitiendo sentimientos en cada estrofa, THE MOTHERCROW logran que sus canciones fluyan con naturalidad visitando diferentes escenarios sonoros con un nexo común, el rock más auténtico de los 70’s. Porque ‘FORÁNEO’ es uno de esos álbumes que consigue cautivar al oyente desde la primera escucha.

La banda ha contado con la experiencia de Robert Pehrsson (Tribulation, Black Paisley, Hazemaze, Märvel) para mezclar en Humbucker Studios en Suecia. El toque final viene con la masterización de Magnus Lindberg (Hellacopters, Refused, Russian Circles, Lucifer) en Redmount Studios. ‘FORÁNEO’ está disponible vía Discos Macarras y La Rubia Producciones, dos sellos que siguen apostando por lo mejor de la escena nacional.

THE MOTHERCROW son: Karen Asensio: Voces, Max Eriksson: Guitarras, Daniel Ribeiro: Bajo y Jaume Darder: Batería

‘Standing my Ground’ la canción que abre el álbum es una pista que bien refleja en contenido del álbum. Atmosféricos pasajes psicodélicos empapados de blues y hard rock salvaje al mas puro estilo 70’s. Marcado por la voz de Karen, el corte evoca momentos mas propios de cantantes como Janis Joplin, Inga Rumpf o Maggie Bell. Ondulando entre esos elementos clásicos la pista sube y baja su intensidad entre riffs pegadizos y un humeante aroma vintage.

Incidiendo en esa fórmula mágica que tan bien les funciona a los barceloneses, ‘Howling’ con un sonido mas crudo y rugoso mantiene el tipo. Fantásticas melodías vocales y golpes de auténtico retro-rock en un nuevo viaje al corazón de los 70’s. Una pista construida sobre una estructura sencilla en la que la acidez de la guitarra y una atmósfera nebulosa son sumen en un trance lisérgico impregnado de hard-rock a la vieja usanza.

‘Danger rules’ es otra pista de rock clásico construida sin estridencias. La desgarradora voz de Karen, en esta ocasión acercándose al sonido de Blues Pills. Con la máxima de menos es más, la composición cuenta con acertados arreglos que hacen que la canción se muestre mas accesible a cualquier público sin que eso implique una renuncia a la fuerza intrínseca de THE MOTHERCROW. Con ligeros pasajes de órgano la banda aporta elementos 70’s mucho mas característicos si cabe.

Poniendo la pausa ‘Tumbling down’, revela el lado más suave y sensual del cuarteto. Una pista con un tono bucólico en la que el aroma de las flores nos llega al corazón de América con sus luminosos y frescos pasajes. Un ejemplo evidente de que  estos chicos no solo se sienten bien en los momentos mas ruidosos sino que también saben como bajar la intensidad para llevar al oyente a un sueño mágico mas propios del Verano de Amor.

‘Foráneo’ la canción que da nombre al álbum deja un mayor espacio para la instrumentación. Creando una atmósfera envolvente y plácida, la voz de Karen se eleva majestuosa entre susurros cautivadores. EL blues, el soul y la psicodelia son los principales ingredientes de este nuevo coctel sonoro. Una pista de fácil digestión que haría palidecer a los amantes del rock de siempre en su versión mas pausada y sensual.

Despertándonos del sueño el riff de apertura de ‘(Doin’ It) For the Thrill’ nos evoca nuevamente esas vibraciones setenteras más auténticas. Blues ácido y rock de siempre unidos en busca de una causa común. Una canción que cualquiera ubicaría en el corazón de los 70’s. La incorporación de coros sugerentes hace que la pista llegue con facilidad al oyente proporcionando una placentera escucha de rock clásico. Imagina una fusión de Janis Joplin y los mismísimos Grand Funk y encontrarás el espacio perfecto para el goce.

La vibrante ‘Gonna burn’ es una inyección de vida a través de un groovy contagioso y ritmos coloristas que se inclinan a un lado más Funky. Otra vez THE MOTHERCROW consiguen un corte refrescante sin perder un ápice de fuerza. Ondulando con soltura entre esos elementos diferenciadores, ‘Gonna burn’ se convierte en otra canción ganadora.

El epílogo llega de la mano de la canción más larga del álbum, ‘Northern lights’. Inclinándose por pasajes acústicos y la suavidad vocal, la canción nos susurra con dulzura mostrando la capacidad para aunar elementos de puro rock clásico. Siempre copando el protagonismo, la voz de Karen va marcando la intensidad de cada pasaje de la pista.  Usando con sutileza el sonido del órgano consiguen crear un apacible y equilibrado espacio sonoro adornado con elementos progresivos. Seguramente es la canción más elaborada de un álbum que no baja el listo de calidad en ningún momento.

The Mothercrow

LaRubiaProducciones

Discos Macarras Records



 



 



 



 



 



 



 



Reseña: FREE RIDE.- ‘Ácido y puto’

ACIDO Y PUTO’ el nuevo álbum del trio madrileño FREE RIDE es una exploración sonora de la psique humana y las profundidades de lo desconocido. Este álbum se adentra en los aspectos misteriosos y a menudo inquietantes de la existencia, invitando a los oyentes a enfrentar sus miedos y abrazar la oscuridad interior. En este segundo trabajo esto hijos bastados de las generator-party de los desiertos californianos presentan nueve canciones que no te dejarán indiferente.  He visto a estos chicos crecer musicalmente desde sus inicios, he visto como han ido evolucionando desde aquellos momentos en los que nos íbamos al campo con los generadores y las jams invadían el silencio de la Alcarria con sus ácidos y difusos riffs. Con el fuzz como principal ingrediente, aunque no el único, sus canciones se muestran más sólidas e impactantes cada día que pasa. Una evolución y madurez que queda reflejada en este particular viaje al interior de la mente, o mas bien, en este vehículo sonoro ideal para expandirla.  De aquellas aguas viene estos lodos, y si, la cosecha que llevan cultivando desde sus inicios, lo que llevan trabajando desde hace casi una década, tiene sus frutos ahora en una cosecha excepcional, ‘ÁCIDO y PUTO’, un álbum del que se va a hablar y mucho en los próximos tiempos. ¿Y puede que te preguntes por qué?, pero cuando escuches sus canciones, encontrarás la respuesta. Porque ‘ÁCIDO y PUTO’ conjuga a la perfección el legado de los pioneros del Stoner roc,k con la psicodelia ácida de finales de  los 60’s y primeros 70’s,  en una encrucijada en la que se unen el sonido de EARTHLES, FU MANCHÚ y NEBULA. Sus brumosas canciones, a veces salidas de la psilocibina de los hongos mágicos, y otras de las arenas mas cegadoras del desierto, son todo un regalo tanto para los amantes del Stoner rock más auténtico, como aquellos que prefieren las orgías psicotrópicas en las que expandir la mente. Aquí lo tenemos todo, un brebaje sonoro que aplacará tus sentidos para invitarte a una larga fiesta nocturna en medio del desierto. Atronadoras, melódicas, rítmicas, pesadas, narcóticas, sus canciones conseguirán que sigas creyendo en un género que empieza a estar algo denostado por la monotonía de muchas bandas que repiten una y otra vez la misma fórmula sin mucho que aportar a la misma. En esta ocasión, la frescura, la madurez y sobre todo la autenticidad, quitan la razón a aquellos que afirman que el Stoner o desert-rock actual es aburrido y sin nada que aportar. En este álbum FREE RIDE logran capturar toda esa energía y crudeza que la banda muestra en su local de ensayo y lo hace, teniendo muy presente el legado de los 70’s, el legado de músicos como JIMI HENDRIX en su faceta más ácida y psicodélica, pero también recuperando la crudeza de THE STOOGES y por supuesto todo lo que aportaron bandas como KYUSS, FU MANCHÚ o NEBULA. Armados con nada más que sus instrumentos, algunos micrófonos y un deseo insaciable de crear, se propusieron capturar la esencia de su sonido en su forma más pura. Producido por el propio Borja y mezclado y masterizado por Matt Dougherty en Chicago, el espíritu DIY de la banda impregna cada aspecto del proceso de grabación, desde la ingeniería de sus propias sesiones hasta la experimentación con diferentes ubicaciones de micrófonos y técnicas de grabación. El resultado es un álbum que brilla con una intensidad cruda y energía cósmica, donde cada tema es un testimonio de la inquebrantable dedicación de la banda a su arte en un balanceo controlado que nunca se desmorona.

FREE RIDE son:

Borja Fresno – Guitarras, voces, percusión y sintetizadores
Victor Bedmar – Bajo
Carlos Bedmar – Batería

ÁCIDO Y PUTO’ cuenta con ilustraciones de Borja Fresno Benítez y Carlos Bedmar, y está disponible en CD y formatos digitales a través de Small Stone Recordings y en vinilo azul opaco (limitado a 250) a través de Kozmik Artifactz.

En un álbum que alterna canciones largas con otras mas cortas, su corte de apertura ‘Space Nomad’ con más ocho minutos, transita por espacio invadido por los efluvios de hongos mágicos. Aderezado con un alma de blues la pista me recuerda a los momentos mas psicotrópicos de TEN YEARS AFTER. Su atmósfera vintage empapada de wah-wah y un colorista ritmo Funky va tornando el corte a un espacio más pesado sin terminar de renunciar a la esencia heavy-psych. Lo liviano tornándose plomizo a través de gruesos riffs y una guitarra que en cada acorde irradia psicodelia de alto nivel.  Presidido por la clama, el serpenteante deambular lleva la canción a transitar por otros estilos sin perder su esencia chamánica. Impactante y lisérgica hasta las trancas. Si FREE RIDE combina el legado del desierto con la psicodelia más ácida, es en esta ladera en la que su sonido me resulta más cautivador, como tantas veces les he dicho a ellos. Con temas así podemos entender la primera palabra del título del álbum: ÁCIDO.

Evocando el legado de los pioneros del desierto ‘Outsider’ nos empapa con su groovy desvelando la pasión del trio por el sonido de bandas como NEBULA. Fuzz, y un tono macarra empujan un corte ganador, de esos que rompen cervicales. La fiesta arenosa está aquí mostrando toda la garra de la banda en ese columpio que se eleva desde el rocoso suelo a la psicodelia pesada. La pista viene marcada por la implacable base rítmica y el contundente bajo de Victor, mostrando a Borja en registro diferente en su voz.

Retomamos las canciones de larga duración conlos casi diez minutos de ‘Kosmic Swell’. Otro viaje sensorial impulsado por la psicodelia meditativa prescindiendo de la voz. La pista es una especie de jam en la que las ondas psicotrópicas crean una atmósfera narcótica que sume al oyente en un placentero viaje sensorial. Expande tu mente y déjate llevar por estos mágicos sonidos empapados de la mejor psicodelia pesada que puedes escuchar en el siglo XXI. El ondulante desarrollo del que FREE RIDE dotan a sus canciones queda patente una vez mas en la parte central, en la que todo se vuelve mas turbio y pesado. L parte final combina la fuerza con la acidez en un entorno aturdidor con el que consiguen meter al oyente un auténtico agujero negro de sonidos lisérgicos.

‘Vice’ nos devuelve a la banda a un sonido setentero en el que los efectos cósmicos acompañan los gruesos riffs arenosos. De nuevo el legado de FU MANCHU (uno de los referentes del trio) aflora sin rubor. Con un ritmo dinámico envuelto en una turbia atmósfera, la pista se muestra sólida y contundente sin perder su tono psicodélico.  

La joya de la corona es una canción compuesta en 2020 y que resume otra de las pasiones del trio. ‘Nazaré’ rinde tributo a esas grandes olas que hacen las delicias de los surfistas en la conocida playa portuguesa. Surfeando entre efectos y distorsiones el corte se toma su tiempo para eclosionar en una bacanal de vibraciones más propias de los 70’s. Rítmica pero también narcótica, la pista se erige como el legado más valioso de FREE RIDE hasta el momento.  Impulsada por unos tambores diabólicos la guitarra hace contonearse la armonía en otra orgía sónica de proporciones descomunales. Un pulsante y grueso bajo custodia los devaneos psicotrópicos de una guitarra que se multiplica en su sonido. La encrucijada en la que se encuentran el sonido de EARTHLESS con el de NEBULA y FU MANCHU. Y aunque creas tenerlo controlado, ‘Nazaré’ te llevará por paisajes sonoros que nunca hubieras imaginado en un mismo viaje. Una canción en la que encontraras muchos sonidos que te resultarán familiares pero que a la la vez te hará descubrir nuevos territorios sonoros.

La energía descarada de ‘Steamroller’ llega envuelta en un sonido turbio y difuso sobre el que se ejecutan momentos de Stoner ortodoxo, pero también dejando la huella punk que calzaban aquellos pioneros del desierto.

‘ Joy’ es una canción clásica en los directos de FREE RIDE desde hace un tiempo. Con una composición sencilla y un riff con mucho gancho, solo faltan los pasajes vocales de Borja poniendo la nota indómita a otra canción que se balance entre los 70’s y los 90’s pero que acaba por decantarse por el headbanging. ¿Te puede resistir a su groovy?

Continuando con la exploración Stoner ‘Blackout ‘ golpea con fuerza sirviendo como banda sonora perfecta para conducir por las largas rectas del desierto. Con algunos momentos setenteros y un cierto desorden consiguen que todo se torne más alocado y psicotrópico gracias a una guitarra que se desdoblan en mis sonidos lisérgicos.

Como epílogo ‘Living For Today’ con su colorista apertura acústica nos lleva a evocar nuevamente el legado de los pioneros del desierto. Una pista sencilla en la que el groovy marca su devenir y en la que encontramos giros inesperados con una proyección algo más comercial en sus melodías vocales de inspiración STOOGES. Pero no permitas que los árboles no te dejen ver el bosque, porque FREE RIDE tienen un gran respeto por el legado de las bandas con las que crecieron y otra vez nos brindan una canción que enamorará a los amantes de los sonidos más crudos del desierto.

Free Ride

Small Stone Records

Kozmik Artifactz

Reseña: SACRI MONTI.- ‘Retrieval’

SACRI MONTI regresan con un nuevo álbum en el que muestran su faceta más pesada y progresiva. Evolucionado en su sonido hacia espacios mas propios de los dinosaurios del hard-progresivo de los 70’s, el quinteto de San Diego presenta un álbum con la seña de identidad de la banda. A veces solo necesitas escuchar unos segundos de una canción para identificar a la banda que la toca. Esto sucede con SACRI MONTI, una banda que continúa creciendo musicalmente y que conserva intacta su esencia y autenticidad. Elegantes, embriagadores, melódicos, épicos a la vez que ácidos, estos chicos escarban en el pasado con herramientas sonoras del presente, y lo hacen con solvencia y maestría. Así consiguen que sus canciones se nutran de los genes de bandas como Deep Purple, sin perder su esencia lisérgica. Si algo ha caracterizado a SACRI MONTI desde sus inicios ha sido la facilidad que tiene para componer canciones melódicas rebosantes de fuerza. Ese punto fuerte de la banda se amplifica en esta ocasión con un sonido contundente y pesado que contrarresta sus pasajes más balsámicos, proporcionando una cautivadora escucha. Si a esto unes la facilidad con la que se dejar llevar por los efluvios lisérgicos, obtienes un álbum monumental como ‘RETRIEVAL’.  Poco más de media hora que nos deja con ganas de más, porque las atmósferas setenteras en las que hacen gravitar sus canciones son sencillamente grandiosas. Seguramente percibirás vibraciones que resulten familiares en cada una de las pistas, pero también serás sorprendido por un sinfín de gratificantes sensaciones que te sacarán de tu sueño, para transportarte a un mundo mágico lleno de belleza. SACRI MONTI lo ha vuelto a hacer, algo que ya de no debe sorprender a nadie, porque su sonido es único y personal, una ‘marca propia’ que nos vuelve a deslumbrar con un álbum sobervio.

SACRI MONTI son:Brenden Dellar (Guitarra y voz), Dylan Donovan (Guitarra), Anthony Meier (Bajo),Evan Wenskay (órgano y sintetizadores) y Thomas Dibenedetto (batería).

RETRIEVAL‘ está disponible vía Tee Pee Records.

Mirando con descaro al hard-progresivo de los 70’s, ‘Maelstrom’ la primera canción que la banda nos desveló de su nuevo álbum. Una pista con un tupido sonido vintage que evoca tiempos pasados a través de una conjunción de elementos psico-progresivos sustentados por el hard rock más auténtico. Arrolladora por momentos, la canción palpita en sus poco mas de tres minutos con melodías que se balancean una y otra vez. Su tono melancólico es contrarrestado por una fuerza descomunal, lo que la hace una pista excelsa y llena de argumentos para conquistarte.

Los de San Diego ya nos han mostrado anteriormente que son una banda con sensibilidad, y que las ‘baladas’ son uno de sus puntos fuertes. Así la belleza brota de cada nota de ‘Desirable Sequel’. Hermosa, y comedida, la canción mantiene el tono vintage entre bellos pasajes instrumentales que se complementan con una voz cautivadora. Siempre dando en clavo, SACRI MONTI, nos demuestran una vez mas que saben componer bellas canciones que te llegan al alma. Órgano, guitarras ácidas, voces acolchadas y un ritmo trepidante son suficientes argumentos como para no resistirse a una propuesta sonora que sabe como llevarnos a territorios progresivos sin perder su esencia a lo largo de siete minutos intensos y rebosantes de belleza.

Con un sonido aparentemente más pesado, la épica de ‘Intermediate Death’ nos sitúa en un espacio hard-progresivo de manual. Una apertura grandilocuente deja paso a un entorno apacible en el que el sonido del órgano en línea Purple va señalando el camino. Una atmósfera retro, y un sonido analógico nos envuelven entre fascinantes melodías. Con un ritmo que va y viene en su intensidad, la banda no abandona su propósito creando otra maravillosa canción.

Los ocho minutos de ‘Brackish/Honeycomb’ suponen una gratificante excursión a territorios hard-prog de los 70’s. Jugando con los teclados y guitarras la pista se adorna con aterciopeladas voces y un aura psicodélica que inunda de color su melancólica melodía. Oscilante y con una amplia gama de matices la pista ondula en su deambular por ese mundo fantástico que nos proponen los californianos. Una de las canciones mas complejas del álbum, lo que no impide que la pista conecte con el oyente llevando a un gratificante y majestuoso viaje sonoro. En su parte final la pista se vuelve mas loca y experimental con impactantes momentos de rock ácido en una auténtica locura sonora.

Por la vía rápida, las revoluciones se bajan con ‘Moon Canyon’. Una bucólica pieza acústica de dos minutos y medio que sirve de bálsamo al frenesí de la canción anterior.

Manteniendo el tono acústico, ‘More Than I’, parte de una apacible introducción para eclosionar en un torrente de vibraciones vintage. Hard-progresivo de manual asediado por guitarras ácidas y un tono épico.  Todo un mundo fantástico se abre ante nosotros entre palpitantes pasajes meditativos en los que la psicodelia custodia el ambiente. Un giro argumental en una canción que todavía tiene mucho por ofrecer. Su sinfonismo contrasta con la potencia de una melodía llena de fuerza. De nuevo las guitarras brillan a un altísimo nivel mientras la pista nos sume en inquietantes bosques cubiertos de una densa neblina psicodélica. Otra maravilla sonora con una apariencia monumental que siempre sabe como traspasar el umbral bajo un ambiente nítidamente vintage.

SACRI MONTI

Tee Pee Records

Reseña: GJENFERD.- ‘Gjenferd’

GJENFERD, la novel banda de Bergen nacida de miembros de KRYPTOGRAF, METUSALEM o SKAAR, publica su prometedor álbum debut. Teniendo en cuenta que estamos hablando de una banda noruega y que el álbum aparece publicado por el sello Apollon Records, los amantes de los sonidos hard-progresivos de inspiración 70’s pueden estar de enhorabuena. El álbum es toda una explosión de riffs chirriantes acompañados de innumerables elementos psicodélicos con los que consiguen emocionantes canciones desarrolladas en una atmósfera vintage. Sus elaboradas y por momentos complejas canciones ,son presentadas al oyente con un aspecto amigable y seductor. Teniendo en cuenta que tres sus miembros aportan voces, cada serpenteante canción logra seducir al oyente con mágicas melodías que no interfieren en su musicalidad, sino que por el contrario, la dotan de una amplia gama de texturas con mucho atractivo. Con el marcado sonido del órgano vintage construyendo la atmósfera perfecta, y una guitarra chirriantes, GJENFERD se postulan como una banda a considerar en el futuro ya que este debut es un álbum solvente, bien trabajado, y con alicientes suficiente para despertar la curiosidad de cualquier melómanos de estas vibraciones psico-progresivas nacidas del corazón de los 70’s. no debería sorprendernos cosas así de una banda noruega, ya que el país nórdico es todo un filón para este tipo de apuesta musicales. Sin duda un tapiz sonoro impresionante digno de acopar un espacio de privilegio en las estanterías de cualquier melómano.  Los tiempos del hammond no son cosa del pasado, y GJENFERD nos los recuerdan con este sobresaliente debut. Piensa en bandas como DEEP PURPLE, RAINBOW, WISHBONE ASH, URIAH HEEP.… con un sonido amasado hacia un espacio hard-progresivo y psicodélico.

GJENFERD son: Jakob Særvoll (Teclados y voz), Vegard Bachmann Strand (Guitarra y voz), Samuel Robson Gardner (Bajo) y Sivert Kleiven Larsen (Batería y voz).

GJENFERD está disponible vía Apollon Records

Con un potente sonido de inclinación 70’s ‘High Octane’ se postula como una canción rocosa y contundente que nos puede dar la medida de lo que podemos encontrarnos en el resto del álbum. Hard-rock crudo con modulaciones progresivas impulsadas por un teclado vintage de manual. La banda Juega con la melodía con una notable destreza en coqueteos con la guitarra mientras el órgano se vuelve más denso y prominente. En una evolución a un territorio más progresivo la pista muestra, como su propio nombre sugiere, su alto octanaje.

Las cosas parecen ponerse serias en ‘Starless’. Desde su lenta y plomiza apertura de carácter Stoner doom, pasa a un estado relajado en donde las hechizantes melodías vocales se abren paso entre pasajes psico-progresivos más propios de los dinosaurios de los 70’s Con una vibra cercana a Wishbone Ash, fusionan elementos progresivos con el siempre fascinante sonido del órgano retro. Con un diseño preconcebido y bien elaborado, van modulando la intensidad en una alternancia de pasajes suaves, con arrebatos de furia. Un apacible y agradable paseo sonoro en el que la variedad brilla con luz propia entre golpes Stoner-doom psicodelia, y rock progresivo de alto nivel con una guitarra que se viene arriba en solos fascinantes.  La pista es un antídoto contra la monotonía gracias a la versatilidad de sus pasajes instrumentales en una nueva huida hacia adelante en esto de los sonidos hard-progresivos

En un ambiente más epistolar la progresiva ‘Burning soil’ transita por un espacio hard-prog aderezado con momentos de heavy-rock más propios de otros tiempos. Con una paso firme y seguro la canción avanza como a trompicones sin perder su hilo argumentar. Una canción sencilla pero efectiva.

Musicalmente más exuberante, ‘Restless night’, me recuerda por momentos al sonido de bandas del pasado como Rainbow. Todo un espejismo inicial que acaba sacando a luz el verdadero leit-motiv, hard-progresivo de manual. Piensa en bandas como Camel, en una versión más pesada y en la que los elementos contemporáneos se instalan como perfectos ornamentos para que la pista no suena añeja y aburrida. Con coros más propios de Deep Purple, la pista oscila contoneándose briosa por ese espacio rockero en el que los límites parecen no existir. Un buen trabajo de bajo , un órgano conmovedor y una guitarra incisiva son alicientes añadidos para una canción solvente y con unos arreglos brillantes.

Naciendo de una atmósfera brumosa en el que la psicodelia parece presidir la escena, Beneath the Wave’ va elevándose majestuosa con un sonido retro marcado por el penetrante órgano en una montaña rusa de emociones. Envolvente y nebulosa, la canción hace oscilar su intensidad en un sube y baja con un ritmo de marcado carácter 70’s. Un corte psico-progresivo con identidad propia y algunos momentos innovadores.

El sinfonismo inicial de ‘All That Remains is Haze’ marca el cierre de un notable álbum. La canción se recrea en pasajes hard-progresivos aparentemente controlados. Sin estridencias, pero con arrebatos de furia la canción va tejiendo sus hilos hasta conseguir una pieza cohesionada en la que los arreglos parecen cuidados hasta el extremo. Manteniendo el carácter vintage la pista contiene variados elementos que van desde impactantes pasajes psicodélicos a la cruda del rock de los 70’s. Sus casi ocho minutos permiten a los noruegos desarrollar todo su potencial sonoro, que es mucho.

Gjenferd

Apollon Records