Reseña: RED SCALP.- ‘Hallucinations’

Sigilosamente y tras cinco años desde la publicación de su fabuloso álbum ‘The Great Chase In The Sky’, (reseña aquí). RED SCALP vuelve a la actualidad con un breve, pero intenso EP en el que plasman su evolución como banda. Una formación que desde sus inicios refleja en cada nueva entrega sus progresos y madurez compositiva. Una intensa odisea sideral en un viaje de ida y vuelta al pasado más glorioso del rock. Por momentos alocados y caóticos, la banda polaca vuelve a mostrar sus cartas en una jugada que puede parecer extraña, pero que es una jugada atrevida, y sobre todo, una jugada ganadora. A través de tres canciones y dos breves interludios, su arrolladora apuesta heavy-psych, recorre espacios más propios del proto-metal de los 70’s, del rock espacial, del kraut, del Stoner y de los territorios progresivos. ¿Se puede ofrecer más por menos? Así son RED SCALP, una banda capaz de muchas cosas, y todas buenas, como reflejan estos poco mas veinte minutos de música genial, que acaban sabiéndonos a poco. Intensos, explosivos, mágicos, vintage, pesados, RED SCALP parecen no ponerse fronteras a su creatividad con un EP que nos abre el apetito de nuevos platos tan exquisitos como este. ¡Necesitamos un álbum completo ya!

‘In’ sirve de introducción de algo menos de un minuto de hechizantes sonidos de saxo.

De inmediato, la fuerza de los gruesos riffs de ‘Hallucionations’ nos sacuden hasta transportarnos a un hipnótico escenario cósmico. Una canción de tintes épicos en la que los ecos de Pink Floyd se vislumbran entre sus surcos. Toda una vibrante y enérgica fusión de rock espacial con elementos más propios del hard rock de los 70’s. llena de giros argumentales la pista nos deja en lona con su fuerza arrolladora y la personalidad en la composición. Todo un pepinazo heavy-psych con una amplia gama cromática que no desdeña de los momentos progresivos que los hemos visto a los polacos en sus anteriores trabajos, ni de rugosos riffs de puro Stoner rock.

Con ‘Now’ hacen una pausa de poco mas de un minuto para experimental con sonidos siderales que se aceleran en un frenético avance de efectos hacia lo desconocido.

Ese despegue nos sitúa en ‘Paralyzed’, otra canción arrolladora que inicia su andadura como una manada de búfalos. Entre sus polvorientos riffs asoma la voz aportando exóticos pasajes envueltos en un aura sideral. Sin darnos cuenta atravesamos un umbral que da paso a pasajes psico-progresivos intercalados entre estampida. Lo cierto es que lo dispar de ambos escenarios se acopla a la perfección para crear una monstruosidad de canción en la que se alterna lo pesado y lo psicodélico con tono sinfónico. Una locura aparentemente inconexa, en la que finalmente todo tiene sentido y en la que los instrumentos pugnan por obtener su momento de gloria arropado por el resto. ¡Arrolladora!

Sin darnos cuenta llegamos a la canción que cierra el Ep, ‘Be gone’. Nueve minutos de intensidad sonora en la que el rock cósmico compite con el proto-metal de los 70’s impulsados por un espíritu stoner. Una de esas canciones que no hacen prisioneros y que nos recuerdan a los RED SCALP de sus comienzos, pero también a la banda que son hoy. Como si de una moneda convexa se tratara, los polacos nos balancean para llevarnos al punto de partida en un viaje sonoro lleno de emociones.

Red Scalp

Reseña: DEMONIO.- ‘Acid rain’

Como si de un acetato perdido en un sótano polvoriento ‘ACID RAIN’ evoca los sonidos más crudos y primitivos de la psicodelia pesada de los 70’s a través de siete canciones que no hacen prisioneros. Un descomunal artefacto sonoro que derretirá tu cara con la acidez de unas pistas nacidas de una marmita de LSD. Entre guitarras distorsionas, voces malignas y atmósferas humeantes, crean un brebaje sonoro que haría palidecer a la mas siniestra de las brujas. Con un groovy empapado en ácido lisérgico, los italianos DEMONIO golpean con fuerza nuevamente. Si en sus trabajos previos la banda incidía en pasajes Stoner-doom, en esta nueva entrega, escarban aún mas en el pasado para encontrar el elixir mágico que usaban aquellos pioneros del rock ácido de los 70’s y traerlo al Siglo XXI. Sus turbias e impactantes canciones son dotadas con un groovy que atrapa al oyente desde el primer momento en una espiral sónica en un ámbiente completamente psicotrópico. Una creación del ‘Maligno’ ideal para ir calentando motores para la noche de Halloween. Uno de esos álbumes no hecho para débiles, en el que los sonidos más diabólicos nos invitan a una bacanal heavy-psych con toda la esencia de los pioneros de los 70’s, intacta. Sus adictivas y sucias canciones son la banda sonora perfecta para disfrutar de una orgia de ritmos oscuros, pesados y sumamente psicodélicos. Este hipnótico, ácido y descomunal álbum es un chute de energía cruda que hará que tu cabeza explote.

DEMONIO son: Anthony (voces y guitarra), Paolo (bateria), Metteto (bajo).

Sin hacer prisioneros, ‘Dopelords’ contiene ese sonido ácido que tanto nos gusta. Un torbellino psicotrópico que aturdirá tus neuronas con una nebulosa atmósfera en tonos proto metal cósmico. Una bacanal lisérgica fortalecida con rugosos riffs intoxicantes. Envuelta en un ambiente vintage, la psicodelia más corrosiva nos noquea sin contemplaciones.

 En un tono más crudo ‘Hell’s house’ explota con riffs crujientes y una melodía que te engancha. Sus efluvios cósmicos y ese sonido primitivo son argumentos suficientes para sumirte en el agujero negro de los italianos. Un infierno sonoro en el que el proto-metal más picante penetra en nuestras terminaciones nerviosas par asestarnos un shock de puro rock ácido a la vieja usanza. La pista nos introduce en bosque repleto de hongos mágicos exhumando sus efluvios narcóticos para proporcionarnos un agradable sueño.

‘Satan’s haze’ borbotea ritmo de blues y hard rock vintage. Con un torrente rítmico los italianos crean otra canción salvaje a pesar de su tono contenido. La voz ácida envuelta en nebulosos cannábicas pone el tono ácido a otra pista corrosiva en la que el wah wah y los solos asesinos no faltan a su cita. La pista va evolucionando a ambiente mucho más lisérgico y somnífero introduciéndonos en un bosque en el que los efluvios de los hongos aturden nuestros sentidos para sumirnos en un narcótico escenario sonoro.

La psicodélica ‘No time no space’ ofrece un ambiente mas relajado en otra aventura lisérgica de tonos vintage. De la sencillez de su estructura DEMONIO consiguen crean una pista atractiva para el oyente haciendo que sus acordes floten al igual que nuestra mente.

Venerando al Hendrix más psicotrópico, ‘Jam for the blue sun’ nace de un pozo de en cuyas aguas se derramó unas buenas dosis de LSD. Incorporando elementos Stoner la jam fluye sin control por un mar de psicodelia ácida y corrosiva con un sonido turbio y penetrante sustentado en largos solos de guitarra. Toda una bacanal lisérgica que te llevará a la locura.

Y si el álbum no estuviera suficientemente provisto de acidez, la lluvia cae sobre nosotros en forma de proto-metal  y picante rock primitivo en ‘Acid rain’. Una pista con un ritmo contenido pero enérgico en el que un caleidoscopio sonoro invade nuestra conciencia para llevarnos al otro lado del espejo a través de ritmos pesados y guitarras turbias, así como algún guiño Stoner.

Los sonidos borrosos persisten en ‘Maha kali’, la canción que cierra el álbum. Sumidos en alguna gruta sinuoso DEMONIO explora los oscuros abismos con sus luminarias encendidas por la acidez de sus pesados y turbios riffs. Lenta en su desarrollo, la canción evoca mas fielmente el sonido de trabajos anteriores de la banda con una apuesta más gruesa a caballo entre el Stoner-doom y las vibraciones heavy-psych de alto postín.

Demonio

Reseña: BLUE HERON.- ‘Everything fades’

El año pasado los pilares del stoner rock de Alburquerque BLUE HERON nos mostraban sus cartas en el Split junto a HIGH DESERT QUEEN, ahora con su nuevo ‘EVERYTHING FADES nos muestran que su jugada era definitivamente ganadora. Con un sonido crudo, turbio y pesado, impulsado por el fuzz arenoso del desierto alternado con relajados pasajes meditativos envueltos en humo narcótico, BLUE HERON logran canciones monumentales.  Esa voz que a veces vomita las canciones en desgarradores pasajes, sus tambores explosivos y sus deflagraciones masivas, encuentran un espacio para la luz en melancólicos y meditativos pasajes. La fórmula de dotar sus canciones de crudo stoner-doom con apacibles melodías más propias de la psicodelia de los 70’s, atrapándolas entre riffs crujientes y poderosos, funciona a la perfección en el álbum. Sin perder el tono desértico en ningún momento, el blues de garito de dudosa reputación aparece en unos surcos rugosos, pesados, pero que saben encontrar el espacio para la calma. Un equilibrio que no siempre es fácil de conseguir, pero que estos chicos lo logran con pasmosa facilidad. El volumen masivo, saturando su pedazo de desierto con riffs rodantes y atronadores, tambores que golpean y se balancean, tonos profundos y vibrantes así voces que desgarran y rugen son ingredientes a los que es muy difícil escapar. Por eso, cuando escuches este álbum, algo activará tu circuito neuronal, ya que una losa de propulsión y pesadez de riffs quemados por el sol y lastimados por la arena, caerán sin remisión sobre ti. Este vasto espectro estilístico aplicado con destreza consigue crear canciones inventivas y llenas de emoción entre eclosiones voluptuosas y una voz que se desgarra en cada estrofa, así logran un álbum con mucho gancho.

‘EVERYTHING FADES’ está disponible vía Blues Funeral Recordings.

BLUE HERON son: Mike Chavez (Guitarras), Ricardo Sanchez (Batería), Steve Schmidlapp (Bajo) y Jadd Shickler (Voz)

‘Null Geodesic’ aflora de un humeante espacio invadido por lo chamánico. Una voz que parece vomitar las estrofas es custodiada por monolíticos riffs de vocación doom. Así crean una atmósfera terrorífica para desarrollar esta inquietante pista antes de su abrupto final.

Lentos tambores preceden los primeros acordes de ‘Everything Fades’. Un lento despertar que eclosiona voluptuoso en un espacio Stoner-doom en el que el blues más rudo se vislumbra entre sus surcos. Largos desarrollos de guitarra y un sonido grave son el sustento de esa voz aguardentosa que directamente nos traslada a algún garito de mala muerte en su Alburquerque natal en una noche de sábado. Con oscilaciones en su intensidad esas vibraciones Stoner se combinan con pasajes lisérgicos en los que la calma solo es el preludio de una nueva tempestad.

Desde un oscuro escenario ‘Swansong’ incide en desarrollarse en esa oscuridad de inclinación doom. Lentos riffs caminan tediosos en un lento peregrinar hacia un espacio en el que el rock, el blues lisérgico de los 70’s aparecen para sorprendernos. Esta combinación resulta de lo más estimulante. Si a eso unimos un estribillo que te atrapa, tenemos la tormenta perfecta. Una pista que contiene todos los ingredientes para el triunfo. Los pasajes vocales tiene la suficiente profundidad y fuerza, como para llevarte al ojo del huracán del sonido de la banda. Si bien estamos ante una canción Stoner-doom, los vestigios de los mas crudos ecos de los 70’s están muy presentes en sus surcos.

Palpitante en su apertura, ‘We Breathe Darkness’, nos sume en otro sueño narcótico entre pasajes melódicos embutidos en la melancolía y una base rítmica lenta y atronadora. Una desgarradora canción que respira entre tinieblas para ofrecernos su nostálgico y desgarrador relato. Con ciertos elementos más propios del metal sinfónico añadidos con sutileza, la pista vuelve a combinar su fuerza con calmados pasajes nacidos desde el dolor. A destacar el enorme trabajo de su batería creando el clima idóneo para el desarrollo de su historia.

En una línea completamente ortodoxa, ‘Dinosaur’ se retroalimenta de fuzz narcótico y ritmo poderoso. Una pista no apta para los débiles en la que sus sinuosos ritmos y ese zumbido continuo nos lleva a un espacio rockero mas propio de un club de moteros embutidos en trajes de cuero.

‘Trepidation’ flota entre tonos psicodélicos en una liviana atmósfera absolutamente expansiva.  Como un caleidoscopio sonoro cada nota para expandir esencias psicotrópicas sobre sus surcos. Meditativa y con buenos momentos de guitarra la pista se mantiene susurrante haciendo que nuestra mente viaje mas allá. Con sus casi tres minutos la canción me deja con ganas de más.

Con riffs que provocan estampidas, ‘Clearmountain’ es otra pista arenosa con melodías narcóticas y un sonido turbio. Sus reminiscencias del hard rock de los 70’s se sienten entre sus rocosos riffs. BLUE HERON sabe a la perfección como equilibrar su contundencia Stoner con buenas y cuidadas melodías. En esta ocasión el registro vocal adquiere un tono más amable, lo que hace que el ímpetu de la canción sea amortiguado para evitar desgracias personales. Otra canción en la que se aúnan elementos para conseguir un apetitoso bocado tan del gusto de los Stoner mas rudos, como de los rockeros de siempre y también de los amantes de la psicodelia.

Y si la fórmula te funciona, ¿porque no mantenerla? Así la susurrante apertura psicodélica de ‘Bellwether’ es solo el preludio de una nueva explosión de riffs monolíticos. Un vendaval sonoro que nos arrolla con la fuerza de una manada de búfalos. Pero ahí aparece las melodías vocales para poner el contrapunto y hacer el producto mucho mas apetecible y sugerente. Tambores tribales, zumbidos humeantes, ritmos endemoniados, y toda la fuerza que le podrías pedir a una banda Stoner, aparecen aquí para crear otra monumental y desgarradora canción.

El álbum cierra con la turbia y contundente ‘Flight of the Heron’ Una pista instrumental de algo menos de dos minutos en la que BLUE HERON parece soltar toda su rabia bajo un increíble trabajo de su batería. Un broche final sorprendente par aun álbum grandioso.

Blue Heron

Blues Funeral Recordings

Reseña: KANT.- ‘Paranoia Pilgrimage’

El segundo álbum de la banda alemana se construye con un enfoque narrativo de las canciones en un espacio en el que el proto-metal, el hard & heavy rock de los 70’s se fusionan con acierto entre densos y oscuros pasajes psico-progresivos en los que el espíritu doorsiano está muy presente. Contundente por momentos, sus melancólicas canciones llevan al oyente mas allá. A diferencia de su primer álbum, aquí el cuarteto se decanta por un tono más oscuro y pesado, haciendo que sus canciones graviten en un espacio más propio del proto-metal de los 70’s. Eso no significa que la psicodelia no esté presente en cada una de las canciones, ya que los efluvios psicotrópicos siguen creando el espacio preciso para desarrollar sus trances chamánicos. ‘PARANOIA PILGRIMAGE’ es el álbum que pondrá en órbita a esta joven y brillante banda. El pasado verano tuve la oportunidad de ver su directo en el festival Hoflarm y me encontré con con cuatro jovenzuelos irreverentes que tiene claro como jugar sus cartas. Grabado en vivo en un pequeño estudio en los bosques de la Selva Negra de Alemania, KANT se mantiene fiel a su enfoque de la creación musical iluminado por los sonidos mas crudos y ácidos de los 70’s. Inspirándose en bandas como Black Sabbath, Witchcraft y Horisont, el álbum transporta al oyente a un reino místico repleto de ocultismo, profecía y seres místicos. En ese espacio es donde afloran las reminiscencias doorsianas para brindar al oyente seductores pasajes lisérgicos. Sustentados en una diabólica dupla de guitarras una fascinante y cautivadora voz y una sólida base rítmica, KANT se postula como una banda emergente con un futuro esperanzador. Prueba de ello es la madurez y solidez de este, su segundo álbum. Un trabajo que venera gloria el pasado desde una mirada melancólica para componer canciones frescas y con muchos atractivos. Cierra los ojos y déjate llevar por ‘PARANOIA PILGRIMAGE’, un fantástico álbum, disponible vía Sound Of Liberation Records.

KANT son: Elena Strähle (bajo), Brain Göbel (batería), Marius Seidel (guitarra y voz) y Nicolas Jordan (guitarra y voces).

Lentamente ‘The Great Serpent’ nos sitúa en un espacio invadido por la melancolía. Sin renunciar a poderoso riffs difusos KANT crea una pista de auténtico proto-metal setentero. Todo un catálogo de sonidos de los 70’s con mediadas dosis de psicodelia e incluso de elementos progresivos que acaban por sumirnos en un trance chamánico en el que la oscuridad se adueña de la atmósfera. Del comienzo vibrante y pesado el corte desciende a un inquietante entorno en el que la penumbra toma un mayor protagonismo. No faltan solos diabólicos para poner la guinda a un magnífico corte.

Con una apertura que me recuerda a la canción de It’s a Beautiful Day ‘Bombay calling’, (una armonía mas tarde copiada por Deep Purple) ‘Baba Yaga’ resume el espíritu de la joven banda alemana. Chamánicos pasajes con un cierto aroma morrisiano van oscilando en un serpenteante deambular por el legado de los sonidos más crudos y lisérgicos del siglo pasado. En este versátil corte encontramos pasajes de hard progresivo que acabarán por sorprendente. Aquí el bajo golpea con contundencia llevando al oyente al centro del vórtice de esta épica canción. Su cantante y guitarra Marius Seidel nos da las pistas: «Baba Yaga es la segunda canción del álbum y single, inspirada en el cuento de hadas eslavo. Una vez me topé con esta historia al escuchar la interpretación de «Pictures Of An Exhibition» de Emerson, Lake & Palmer. Después de escuchar las dos canciones «The Hut» y «The Curse Of Baba Yaga», me sumergí en la tradición de este cuento de hadas bastante aterrador. Después de todo, el resultado musical es una canción, donde la construcción general es más un enfoque narrativo, que una estructura lineal de verso-estribillo»

‘Book Of Creation’ es una pista de puro hard-rock sin artificios. Una armonía pegadiza y una cálida voz cabalgan a lomos de unos riffs potentes que no llegan a traspasar el umbral de la estridencia. El proto-metal de antaño interpretado con elementos contemporáneos con un resultado brillante. Nuevamente la pista nos ofrece pausados pasajes en los que lo pastoral aflora entre efluvios psicodélicos nacidos de la penumbra.

Cambiando el registro, los elegantes pasajes de vocación jazz enriquecen ‘Traitors Lair’. Una canción con reminiscencias doorsianas que gravita en una órbita pausada en la que se da una mayor importancia a la melodía. Sus magníficos pasajes de guitarra crean un efecto balsámico sobre el oyente sumiéndolo en gratificantes pasajes psicodélicos de gran hermosura. Una pista sencilla, pero con muchos y atractivos elementos en su interior. El ejemplo de la versatilidad de la banda y el ejemplo de que se pueden componer bellas canciones sin necesidad de pesados riffs. Hermosa.

Las hostilidades se desatan con ‘Occult Worship’. Hard y heavy rock de siempre envueltos en un aura mesiánica. Sus adornos progresivos inciden en ese sonido vintage que tanto gusta a estos chicos. Sin margen para el aburrimiento la canción sube y baja su intensidad sin renunciar a su vibrante ritmo. Voces y guitarras borrosas se complementan a la perfección entre sus constantes cambios de registro. Una pista con aroma a los sonidos del siglo XX en una revisión plenamente lograda.

Decantándose por su lado más pesado y oscuro ‘Paranoia Pilgrimage’ nace de gruesos riffs de vocación casi doom para cruzar el espejo y descubrirnos un muevo mundo sonoro. Un espacio invadido por efluvios psicodélicos entre devastadores riffs de vocación Sabbath. No faltan voces que nos recuerdan la veneración por el sonido doorsiano en una mezcla atractiva que acaba por funcionar y con la que logran otro corte de tintes épicos.   

‘Dark Procession’ puede que sea un nombre lo suficientemente evidente como para intuir el contenido de sus surcos. Heavy-rock con elementos psico-progresivos y pasajes ensoñadores. La sencilla armonía y sus poderoso riffs son usados con la maestría de unos veteranos en otra impactante canción que se decanta por la monumentalidad de sus riffs para soportar todo su relato.

Sin salirse del guion los ecos de los 70’s retumban con fuerza en ‘Lord Of The Flies’. La canción vuelve a conjugar la rugosidad de sus potentes riffs con ritmos diabólicos que siempre empujan hacia adelante. Con la guitarra impulsando la pista y usando melodías llenas de gancho, la canción golpea con fuerza reflejando la vertiente mas pesada de Kant.

Cerrando el álbum con la pista más larga, KANT se recrean con la psicodélica ‘Rainbird’. Una canción mas cercana al sonido que nos ofrecieron en su álbum debut y en la que los fornidos pasajes psicotrópicos van construyendo un relato meditativo. Balsámica y hermosa, la pista fluye lentamente esquivando las adversidades del camino mostrando un carácter delicado y cálido que se traduce en unos pasajes vocales cautivadores. Pero que esto no te lleve a engaño, ya que su serpenteante deambular por esos espacios expansivos es enriquecido con unos arreglos bien construidos haciendo que el corte se muestre esplendoroso. Otra desgarradora canción en la que no faltan solos asesinos, bajadas de intensidad y un emocionante caminar por la psicodelia envolvente que tanto nos gusta a algunos entre los que me incluyo. No se si es la mejor canción del álbum, pero es una de esas canciones que acaba por capturarte en su chamánico relato. Un cuento mágico lleno de gratificantes momentos y giros inesperados perfectamente diseñados para conquistar al oyente entre sus relajados e impactantes momentos doorsianos. Magia pura.

Kant

Sound of Liberation Records

Reseña: THE MOTHERCROW.- ‘Foráneo’



La cosmopolita banda afincada en Barcelona nos presentará sus nuevas inquietudes en forma de nuevos temas. Evocando la época dorada del rock, ‘FORÁNEO’ se postula como un reto para aquellos que afirman que ya no se hace rock como el de antes. Han pasado cinco años desde la publicación de su álbum debut ‘MAGARA’ (reseña aquí) y diferentes salidas y entradas de músicos en la banda, pero su esencia se mantiene intacta. Marcado por la fuerza y carisma de la voz de su cantante Karen Asensio, sus ocho canciones rezuman rock a la vieja usanza, sin aditivos y artificios. Si bien el tono general del álbum es más contenido que su álbum debut, seguimos encontrando guitarras asesinas, ritmos trepidantes y un groovy que te atrapa sin remisión. Caminando en lado más blusero del rock de los 70’s la psicodelia, y el hard rock más crudo y contundente, no faltan a su cita en ‘FORÁNEO’. Piensa en cantantes del siglo pasado como Janis Joplin o Maggie Bell, en bandas como Grand Funk, Babe Ruth, Free y fusiónalas con formaciones contemporáneas como Blues Pills, Rival Sons o Graveyard y encontraras el punto exacto en el que se desarrolla el álbum. Desde los ecos de la West-Coast hasta la psicodelia más chamánica y envolvente, el impactante sonido de la banda logra calar hondo en la sensibilidad del oyente con un artefacto sonoro que parece salido de la época más gloriosa del rock del siglo XX.  ¿Estas preparado para un torrente de rock clásico? Si la respuesta es si, ‘FORÁNEO’ te dará lo que mas deseas. Sus seductores momentos impregnados de blues y los desarrollos psicodélicos ponen la guinda en un trabajo en el que el hard-rock vintage alcanza altas cotas de calidad. Transmitiendo sentimientos en cada estrofa, THE MOTHERCROW logran que sus canciones fluyan con naturalidad visitando diferentes escenarios sonoros con un nexo común, el rock más auténtico de los 70’s. Porque ‘FORÁNEO’ es uno de esos álbumes que consigue cautivar al oyente desde la primera escucha.

La banda ha contado con la experiencia de Robert Pehrsson (Tribulation, Black Paisley, Hazemaze, Märvel) para mezclar en Humbucker Studios en Suecia. El toque final viene con la masterización de Magnus Lindberg (Hellacopters, Refused, Russian Circles, Lucifer) en Redmount Studios. ‘FORÁNEO’ está disponible vía Discos Macarras y La Rubia Producciones, dos sellos que siguen apostando por lo mejor de la escena nacional.

THE MOTHERCROW son: Karen Asensio: Voces, Max Eriksson: Guitarras, Daniel Ribeiro: Bajo y Jaume Darder: Batería

‘Standing my Ground’ la canción que abre el álbum es una pista que bien refleja en contenido del álbum. Atmosféricos pasajes psicodélicos empapados de blues y hard rock salvaje al mas puro estilo 70’s. Marcado por la voz de Karen, el corte evoca momentos mas propios de cantantes como Janis Joplin, Inga Rumpf o Maggie Bell. Ondulando entre esos elementos clásicos la pista sube y baja su intensidad entre riffs pegadizos y un humeante aroma vintage.

Incidiendo en esa fórmula mágica que tan bien les funciona a los barceloneses, ‘Howling’ con un sonido mas crudo y rugoso mantiene el tipo. Fantásticas melodías vocales y golpes de auténtico retro-rock en un nuevo viaje al corazón de los 70’s. Una pista construida sobre una estructura sencilla en la que la acidez de la guitarra y una atmósfera nebulosa son sumen en un trance lisérgico impregnado de hard-rock a la vieja usanza.

‘Danger rules’ es otra pista de rock clásico construida sin estridencias. La desgarradora voz de Karen, en esta ocasión acercándose al sonido de Blues Pills. Con la máxima de menos es más, la composición cuenta con acertados arreglos que hacen que la canción se muestre mas accesible a cualquier público sin que eso implique una renuncia a la fuerza intrínseca de THE MOTHERCROW. Con ligeros pasajes de órgano la banda aporta elementos 70’s mucho mas característicos si cabe.

Poniendo la pausa ‘Tumbling down’, revela el lado más suave y sensual del cuarteto. Una pista con un tono bucólico en la que el aroma de las flores nos llega al corazón de América con sus luminosos y frescos pasajes. Un ejemplo evidente de que  estos chicos no solo se sienten bien en los momentos mas ruidosos sino que también saben como bajar la intensidad para llevar al oyente a un sueño mágico mas propios del Verano de Amor.

‘Foráneo’ la canción que da nombre al álbum deja un mayor espacio para la instrumentación. Creando una atmósfera envolvente y plácida, la voz de Karen se eleva majestuosa entre susurros cautivadores. EL blues, el soul y la psicodelia son los principales ingredientes de este nuevo coctel sonoro. Una pista de fácil digestión que haría palidecer a los amantes del rock de siempre en su versión mas pausada y sensual.

Despertándonos del sueño el riff de apertura de ‘(Doin’ It) For the Thrill’ nos evoca nuevamente esas vibraciones setenteras más auténticas. Blues ácido y rock de siempre unidos en busca de una causa común. Una canción que cualquiera ubicaría en el corazón de los 70’s. La incorporación de coros sugerentes hace que la pista llegue con facilidad al oyente proporcionando una placentera escucha de rock clásico. Imagina una fusión de Janis Joplin y los mismísimos Grand Funk y encontrarás el espacio perfecto para el goce.

La vibrante ‘Gonna burn’ es una inyección de vida a través de un groovy contagioso y ritmos coloristas que se inclinan a un lado más Funky. Otra vez THE MOTHERCROW consiguen un corte refrescante sin perder un ápice de fuerza. Ondulando con soltura entre esos elementos diferenciadores, ‘Gonna burn’ se convierte en otra canción ganadora.

El epílogo llega de la mano de la canción más larga del álbum, ‘Northern lights’. Inclinándose por pasajes acústicos y la suavidad vocal, la canción nos susurra con dulzura mostrando la capacidad para aunar elementos de puro rock clásico. Siempre copando el protagonismo, la voz de Karen va marcando la intensidad de cada pasaje de la pista.  Usando con sutileza el sonido del órgano consiguen crear un apacible y equilibrado espacio sonoro adornado con elementos progresivos. Seguramente es la canción más elaborada de un álbum que no baja el listo de calidad en ningún momento.

The Mothercrow

LaRubiaProducciones

Discos Macarras Records