Reseña: LORD MOUNTAIN.- ‘The Oath’

Desde la bahía de San Francisco, LORD MOUNTAIN rinde tributo a las grandes leyendas del proto-doom y el heavy-metal más clásico. Todo regalo para los amantes más ortodoxos del género. Enarbolando la bandera del heavy-metal legendario, las ocho canciones construyen un relato épico en el que el rey es el riff. Si, porque estamos ante canciones con una estructura sencilla, pero con un poder de persuasión y autenticidad, que no todos pueden conseguir. Sustentadas en un voz magistral, LORD MOUNTAIN consigue que sus canciones nos eleven al cielo para después descendernos a los infiernos a golpe de espada para liberar el Santo Grial del proto-doom con más alcurnia. Venerando a Sabbath, y con guiños a Pentagram o Pagan Altar, el cuarteto californiano desempolva los viejos estandartes del rock pesado más auténtico. ‘THE OATH’ invocará a las huestes durmientes del heavy-metal para que presten su juramento y se unan a la batalla para reivindicar que el género no está muerto. Desempolva tu chaqueta de cuero, adórnala con las mejores tachuelas, y regresa a la vida con un álbum que contiene todo aquello que amaste. Sus conmovedores solos de guitarra, y sus voces monolíticas, son un argumento suficiente como para explorar unos surcos que rebosan autenticidad. El cuidado tratamiento que LORD MOUNTAIN da a los tesoros más preciados del heavy metal de finales de los 70’s y de los primeros 80’s, hace que sus canciones resulten frescas, sin olor a naftalina. ‘THE OATH’ se postula como candidato a enarbolar el estandarte del doom y el heavy rock moderno, sin perder un ápice de autenticidad. ¡No rompas el juramento!

‘THE OATH’ está disponible vía Kozmik Artifactz y King Volume Records .

Por la senda del heavy-metal más clásico ‘Well of fates’ nos invita a un viaje a finales de los 70’s o los primeros 80’s. Riffs de la vieja escuela, una poderosa voz,  y un ritmo cadencioso, impulsan el corte por un espacio vintage en el que el legado de bandas como PENTAGRAM está muy presente. Proto-doom añejo sobre una estructura sencilla, dejándonos un buen sabor de boca.

Escarbando en la oscuridad, ‘The giant’ viene cargado de guitarras virtuosas que se solapan entre golpes de heavy-metal lento y plomizo. Con ese peculiar registro vocal, el corte se torna más melódico, moldeando de alguna manera sus aristas. Dotando la canción de épica consiguen de cada riff, cada estrofa se convierta en un elemento de veneración. Salpimentado con algún elemento psicodélico nos sumen en una neblina densa y oscura con aroma del pasado. Sin duda, todos elementos de cualquier viejo rockero, se conjugan aquí con sobrada destreza.  

‘Beyond the frozen sea’ pone la pausa a modo de interludio acústico presidido por arpegios en una estancia invadida por la melancolía.

Pero está claro que LORD MOUNTAIN aman el heavy-rock en su pura esencia. Y eso precisamente es lo que demuestran con ‘The last crossing’. Una canción que contiene la esencia de los pioneros del género. Proto-doom ejecutado con unas buenas voces y una guitarra con los suficientes alicientes como para caer rendido a sus pies. Un espiral de riffs que invitan al balanceo cervical. Pero no solo eso ya que una pausa guiada por la línea de bajo cambia la fisonomía de la canción para evocar relatos guerreros llenos de emotividad. Un golpe de nostalgia que muchos agradecerán.  

Con las hostilidades desatadas, la dinámica ‘Chasm of time’ sirve de guía para añadir aceptos a su causa. Otra canción que suena a un pasado glorioso en el que las chupas de cuero y las tachuelas dominaban el mundo del rock. En esa fina línea en la que el hard y el heavy rock se fusionan, las melodías y estribillos contagiosos emergen entre solos que revolotean estirando una y otra vez las cuerdas.

‘The sacrifice’ es otra canción con la que, cumpliendo todos los estereotipos, los californianos salen airosos. Su autenticidad, la aleja de todas esas propuestas en la que se trata de homenajear a los grandes del pasado. Estos chicos tienen su propia identidad y parecen tener claro lo que hacen.

Sumiéndonos en la oscuridad, ‘Serpent temple’ refleja un sonido Sabbath en su mas pura expresión. Con el riff como argumento, las hordas se preparan para la batalla. Una batalla de guitarras pesadas y ritmos poderosos que dejaran sin aliento al más pintado. Sin duda uno de los principales avales de LORD MOUNTAIN queda de manifiesto. No es fácil encontrarse a bandas con buenos cantantes, y en esta ocasión, esa cautivadora y altísima voz, logra brillar como faro en el horizonte, haciendo que la tripulación rítmica lleve la flota puerto.

Cerrando el álbum “The Oath” es una canción sobre la guerra, el sacrificio y la lealtad incondicional: la voluntad de morir por el líder de uno sin ninguna consideración por la política o la razón. Compuesta hace un par de años, la banda utiliza el riff principal para ir enriqueciéndola con distintos elementos que recogen el legado del pasado para construir un nuevo relato lleno de épica.

 

Lord Mountain

Kozmik Artifactz

King Volume Records

Reseña: MOLTEN GOLD.- ‘Futures past’

Forjados en las brasas del rock progresivo clásico, los noruegos MOLTEN GOLD presentan un álbum que es, como el propio nombre de la banda, oro fundido. Una joya tallada con esmero para ofrecer al oyente su mejor versión. Ideal para cualquier amante de los sonidos vintage, el álbum contiene todos los elementos para obtener un plato gourmet, digno de los mejores paladares. Desde ecos del rock progresivo más clásico, hasta atmósferas sureñas, blues y rock clásico, este álbum conquistará corazones. ¿Estás preparado para dejarte seducir? El álbum está repleto de hermosas melodías campestres y de golpes de hard-rock progresivo vintage de alto nivel, lo que hace que cada canción brille con luz propia en este universo sonoro tantas veces transitado. Pero estos chicos tienen algo especial, y saben como meterse al oyente en el bolsillo. ¡Joder!, esto es muy bueno, y con cada nueva escucha me conquista más. Un manjar que apreciarán todos los fans del rock de siempre pero que sorprenderá a los no iniciados, porque aquí hay mucha calidad. MOLTEN GOLD consiguen que todo fluya y la escucha resulta sumamente gratificante, ya que cada canción contiene numerosos ornamentos que hace que se muestren espectaculares. Como si hubieran parado la máquina del tiempo, MOLTEN GOLD consiguen un álbum sobresaliente que parece compuesto en mitad de la década de los 70’s, pero que suena fresco y radiante. Delicadas melodías, riffs potentes, un ritmo trepidante y matices constantes hacen que las canciones serpenteen para dar al oyente un aliciente para seguir explorando unos surcos que son ‘oro puro’. Una joya del siglo XXI que evoca los momentos mas brillantes del rock. Discípulos jurados del prog y proto-metal, Molten Gold se mueven en un paisaje definido por actos como Captain Beyond o Uriah Heep, aunque también exploran momentos más propios del rock sureño. . El sonido del grupo es una mezcla de potencia y complejidad, alimentado por riffs de órgano, fuzz y buenas voces, lo  que hace de MOLTEN GOLD s una banda que suena genuina, y este álbum es su mejor prueba de autenticidad.

MOLTEN GOLD son:  Anders Pedersen (teclados) Jørn Helge Dahl (guitarras), Abraxas d’Ruckus (voces), Tron Ingar Morstad (bajo) y Matteo Fiore (batería).

MOLTEN GOLD está disponible vía Kozmik Artifactz , en vinilo plegable de peso pesado de Kozmik Artifactz , así como en Bandcamp y en las principales plataformas de transmisión digital. 

Abriendo con una locura de vibraciones hard-progresivas ‘Rebirth’ nos noquea con una fuerza inusitada. Con nítidos elementos del género los noruegos parecen embarcarnos a un viaje al corazón de los 70’s. Buenas melodías, y una fuerte y sólida instrumentación fluyen con facilidad para mostrar a la banda en todo su esplendor. Lo suficientemente pesado, lo suficientemente atractivo y con un gancho que te atrapa desde la primera escuchar, la canción nos arrolla sin remisión a ese agujero negro de sonidos vintage tan apetecible. Teclados, vientos y un ritmo sólido son los pilares de una canción contundente y fascinante a partes iguales.

Bajando las revoluciones, ‘Silverback’ se soporta en una melodía bucólica que evoca espacios campestres llenos de color. Fuerte en su ritmo y con el órgano poniéndonos en situación, la canción explora vibraciones de los 70’s con gran acierto. Una cabalgada que se intensifica por momentos, pero nunca pasa la línea. Con bellos desarrollos psico-progresivos, los ecos de TRAFFIC parecen en una comunión con momentos más propios de MARSHALL TUCKER BAND. Los más de ocho minutos de la canción permiten que la banda desarrolle todo su potencial en una canción repleta de matices. Sin duda, estos chicos no tienen complejos y se ponen barraras para crear bellas canciones rebosantes de bucolismo como esta.

Siguiendo por la senda del rock atemporal ‘Sons of the Morning Star’ nos regla hermosas melodías vocales que se apoyan en una siempre contundente base rítmica. Allí las guitarras revolotean en un baile con ese órgano profundo y envolvente. Hard-rock retro construido con unos moldes sólidos que resisten el paso del tiempo. Tras un comienzo más suave, el tema se despeña en un torrente de riffs impulsados por unos tambores diabólicos y un ritmo trepidante.

MOLTEN GOLD no se olvidan de los clásicos, y así lo demuestra ‘Bleeding Over’. El wah wah en línea Hendrix nos introduce en una odisea hard-rock de altísimo nivel. Este tema suena a 70’s como si la máquina del tiempo se hubiera parado. El buen trabajo con las voces tiene mucho que ver para que una canción notable, se convierta en una canción sobresaliente. No faltan a su cita buenos solos, un ritmo vivo y ese órgano mágico para poner la guinda a otra canción con elementos progresivos y un aroma floral.

A golpe de rock clásico ‘Soccoro’ nos envuelve en una neblina de la que escapan riff rugosos y pesados en una revisión del hard-progresivo de los 70’s llena de fuerza. Ondulando constantemente la canción sube y baja en una montaña rusa de emociones e intensidad que nos atrapa sin remisión. Las cuidadas melodías surfean entre una vorágine de olas de distinta procedencia hasta llegar a remansos de paz en una orilla tranquilla.

‘Kneel and Pray’ se desarrolla en una estructura de rock clásico con subidas y bajadas de intensidad en las que el rock sureño aparece altivo y esplendoroso. Sin olvidar el carácter progresivo intrínseco en todo el álbum, crean una combinación que funciona. Si bien no es la canción más emocionante del álbum, los noruegos no bajan el nivel.

El álbum cierra con ‘Moonstone’, una canción que pone algo de calma en este frenesí de vibraciones vintage. La delicada melodía vocal es envuelta en una atmósfera en la que la melancolía aparece mostrando un tono optimista y colorista. La canción es una especie de balada rebosante de belleza de una guitarra luminosa y una cálida línea de bajo. Otro ejemplo de que el rock clásico tiene todavía mucha vida.

Molten Gold

Kozmik Artifactz

Reseña: TIDAL WAVE.- ‘The Lord Knows’

El segundo álbum de la banda sueca TIDAL WAVE bien impulsado por hordas de fuzz que escarban en el legado del proto-metal y heavy-rock de los 70’s para ofrecer un álbum pesado y ardiente. Stoner rock estridente impregnado de riffs rugientes que te derretirá la cara. Desde guiños a LOWRIDER, pleitesía a KYUSS y reverencia a SABBATH y PENTAGRAM, ‘THE LORD KNOWS’ contiene todos los elementos que cualquier fan Stoner desearía. Pero también los viejos rockeros amantes de los sonidos pesados más primitivos, encontrarán aquí su espacio. Melodías fascinantes, golpes de rabia, psicodelia pesada, proto-metal, heavy-rock se depositan en una marmita de fuzz intoxicante para hacer que tu cabeza explote. Teniendo como objetivo llenar cada partícula de aire con fuego, fuzz y el poder del riff, TIDAL WAVE componen un álbum impactante y lleno de energía. Sabiendo dosificar los ecos del pasado con vibraciones contemporáneas crean canciones llamadas a convertirse en himno del nuevo milenio. Todo un cañonazo de fuzz que te arrastrará por dunas desérticas antes de sumirte en grutas sinuosas presidido por la oscuridad. Siempre utilizando un combustible altamente inflamable de gran potencia. Un álbum que no te deja espacio para la pausa ¿Estás preparado para la embestida?

‘THE LORD KNOWS’ , está disponible a través de Ripple Music, habiendo sido grabado, mezclado y masterizado por Anders Svanberg en SPAM Recording. Las ilustraciones fueron diseñadas por Kristoffer Norgren de Prettyshittyinc.

TIDAL WAVE son:
Alexander ‘Sunkan’ Sundqvist – Vocals
Jesper ‘Jerpo’ Sjödin – Guitar
Adam ‘Aden’ Nordin – Bass
Rasmus ‘Raz’ Sundberg – Drums

‘Lizard King’ y su ritmo ritual de puro heavy-rock de antaño nos pone directamente en el camino. Un viaje al pasado con la maleta llena de fuzz desértico. Estribillos pegadizos y un ritmo contagioso, adornan los crujientes y difusos riffs- Evocándome por momentos a LOWRIDER o SLOMOSA, vestidos de heavy-rock, gracias a esa combinación de elementos añejos y desérticos.  

Sumidos en las vibraciones desérticas ‘End Of The Line’ galopa por la llanura dejando una estela de fuzz a su paso. Un sonido que te resultará familiar y que te revitalizará sin remisión. Volviendo una y otra vez al punto de partida, el tema se muestra poderosos y dinámico a pesar de desarrollarse entre vibraciones ya conocidas y trilladas.  

 
‘Marijuana Trench’ recoge el testigo del tema anterior para dar una vuelta de tuerca más. Lentos y parsimoniosos, sus difusos riffs se mestizan con los cactus en una conjunción diabólica. Mas contenidos en esta ocasión, los suecos surfean por las dunas a golpes de fuzz.

Cuando vi la lista de canciones del álbum me llamó la atención ‘Pentagram’. ¿Sería un guiño a la banda de Bobby Liebeng?. Realmente no se si lo es o no, pero ese sonido primitivo se palapa en los surcos de esta canción. Denso, de ritmo cansino, pero rebosante de garra y pesadez, el corte, se aleja del legado del desierto para sumergirse en un escenario proto-metal. Golpes de heavy-rock monolíticos entre una brumosa sección rítmica y una melodía pegadiza mas propia de mediados de los 70’s.


‘Robbero Bobbero’ nos despierta del sueño vintage para cabalgar por soleados espacios en los que el Stoner mas ortodoxo nos invade con sus hordas de fuzz. inclinándose a un espacio Stoner-metal, la banda crea un corte aguerrido e indómito con el suficiente gancho como para derretirte la cara. Todo un regalo para los fans mas ortodoxos del género. Una canción que no hace prisioneros y que acaba por poner a prueba tus cervicales.


Tras la descarga de energía del corte anterior ‘By Order Of The King’ pone las cosas mas borrosas. Agolpe de bajo expansivo y riffs envolventes, TIDAL WAVE nos sumen en un estado catártico con sus cantos chamánicos y su neblina narcótica. El corte más lisérgico de un álbum ardiente y lleno de energía, aunque no por esto menos pesado.  El tema contiene buenas melodías vocales y ocasionales solos de guitarra de gran nivel.


‘Purple Bird’ nos devuelve a la oscuridad a golpe de riff proto-doom de manual. Lento y plomizo el corte mira de reojo al pasado en su lento caminar. Cambiando el ritmo y pasando del trote al galope, el corte se encabrita con rugosos riffs que van y vienen entre voces melancólicas. Con un ritmo cansino la canción acaba por hipnotizarnos en una cocción a fuego lento. Un tira y afloja con paradas y arrancadas que acaba por despertarnos de la monotonía y la narcolepsia. Regresando a los orígenes los magnéticos riffs de ‘Thorsakir’ nos agarran desde el principio. Por territorios Stoner-doom de corte lisérgico, la canción parece arrastrarse por un sueño narcótico. Rebosante de rabia, el corte se eleva sin dejar la atmósfera nebulosa en ningún momento. El corte pasa de un espacio psicodélico a una narrativa épica en una transición efectiva. Nuevamente el legado de la música pesada de los 70’s se mestiza con los riffs arenosos de los 90’s y un envoltorio del siglo XXI.

Tidal Wave

Ripple Music

Reseña: STRIDER.- ‘Midnight Zen’

Ya hace años que de cuando en cuando, la escena psicodélica turca nos ofrece maravillas sonoras de alta calidad. En esta ocasión ‘MIDNIGHT ZEN’, el nuevo álbum de STRIDER, evoca cautivadores paisajes oníricos en los que la psicodelia de bandas como COLOUR HAZE o ROTOR afloran para impregnarnos de hermosas fragancias sonoras. Pero este álbum no se queda ahí, y también contiene momentos de intensidad rockera en la que los ecos del proto-metal se mestizan con ásperos riffs desérticos. Doomy por momentos, las canciones contienen la suficiente acidez como para corromper la sensibilidad del oyente con su innegable apuesta psicotrópica. Pesado y liviano a su vez, el álbum consigue un equilibrio con fuertes ritmos pegadizos en contraste con los momentos en los que las delicadas melodías, se adueñan de la escena, Si bien STRIDER exploran territorios yermos, también son capaces de transitar con exquisitez por bosques mágicos, que nos una vez atravesados, abren las puertas de un auténtico Jardín del Edén. Esto hace que este nuevo trabajo pueda satisfacer tanto a los que gustan de los riffs del desierto, como a los abanderados de los ‘viajes’ narcóticos. ‘MIDNIGHT ZEN’ es un álbum vitalista, fresco, hermoso y con los ingredientes suficientes como para ofrecer una escucha satisfactoria y emocionante del mismo. Si te gustan bandas como COLOUR HAZE o ROTOR, aquí encontrarás tu espacio de placer, pero si amas las vibraciones arenosas mas pesadas, también tendrás tu lugar.

STRIDER son : Atılım Karaca (voz); Selçuk Çelebi (guitarras); Yiğit Çiçek (guitarras); Sertuğ Kostik ( bajo) y Mertcan Kabaş  (batería).

 ‘Hive’ evoca los momentos del rock más crudo de los 70’s. un ritmo vibrante y riffS con la suficiente contundencia para aplastarte son combinados con destreza. Una fusión de stoner-rock, proto-metal y psicodelia con groovy rítmico que hace que el corte te atrape. Sus elementos retro se insertan con maestría en una propuesta de vibraciones pesadas contemporáneas en la que no faltan guitarras ácidas. Doomy por momentos, la canción sabe caminar por la fina frontera de la psicodelia pesada y el stoner más contundente.  Una canción que dejará satisfecho a los amantes más ortodoxos de los sonidos pesados contemporáneos.

Con una identidad parecida al corte de apertura, ‘Bystander apathy’ rezuma fuzz intoxicante y rugoso. Rock del desierto vitalista y crudo amortiguado por melodías más contenidas, pero con el suficiente atractivo como para rendirse a los turcos. La canción da un pequeño giro en su parte central a modo de descanso, para desarrollarse entre laderas de psicodelia pesada sin renunciar a su esencia. Este giro hace que el corte incida más en estereotipos heavy-psych con largos desarrollos de guitarra que van haciendo cambiar su aspecto. Todo parece volver a su cauce en la parte final, en la que regresan esos riffs ásperos con los que nació.

Dream with the dreamer’ baja la intensidad y nos presenta a la banda en otra faceta de la que salen airosos con buena nota. Oníricos pasajes, voces cálidas y aterciopeladas entran en escena para amansar nuestros sentidos. Delicadas melodías lisérgicas se aromatizan con bellos acordes para ir tejiendo un corte suave y reconfortante. Esto no es óbice para que el tema contenga riffs crujientes que lo elevan a un espacio de monumentalidad. Un claro ejemplo de hacer canciones de psicodelia pesada que aúnan lo delicado y lo contundente. Una de las canciones más atractivas del álbum.

Entre palpitantes acordes ‘Midnight zen’ mantiene la esencia psicodélica de los turcos. Con el misticismo del sitar el corte se toma su tiempo para arrancar con una larga introducción. Un minuto y medio que nos lleva a un espacio heavy-psych con reminiscencias de sonidos pesados del pasado siglo. Sustentado en un riff principal, la canción se balancea en un espacio lisérgico con golpes de hard-rock y pinceladas stoner. Más de diez minutos de un sonido reconocible y resultón en una nueva exploración de un espacio psicodélico. El corte desciende en su intensidad para caminar plácidamente en un entorno de sosiego en el que los acordes fluyen con naturalidad. Una pausa apetecible que transmite un estado de relax. Aquí las voces se vuelven susurrantes mientras la canción parece tomar prestados algunos pasajes progresivos. Si bien no hay demasiada complejidad, la canción se muestra sólida y cohesionada.

Evocando el sonido de bandas como COLOUR HAZE o ROTOR, ‘Molly the holy’ nos impregna de su gratificante belleza con delicadas melodías heavy-psych ortodoxas. Describiendo un mundo onírico la canción nos acaricia como una pluma que mece el viento adornada por suaves melodías vocales. Con golpes de fuerza los riffs se tornan ásperos y crujientes en embestidas controladas que aportan solidez a un corte hermoso.  STRIDER destapan el tarro de las esencias para empaparnos nos bellas fragancias dignas del mejor perfume.

https://www.instagram.com/strider_ankara/

Reseña: MIND OVERCLOCK.- ‘Crazy music for weird people’

Seguramente el nombre de MIND OVERLOCK sea desconocido para muchos de vosotros, como lo era también para mí, pero probablemente a partir de ahora no lo será. Con solo una demo publicada y un single, la banda británica pública ahora su primer y maravilloso álbum ‘CRAZY MUSIC FOR WEIRD PEOPLE’. Su nombre, es sin duda un título que bien puede resumir el contenido de un álbum sorprenderte y fascinante a partes iguales. Sin noticias previas de la existencia de la banda, sus canciones han conseguido enamorarme a la primera escucha. Porque sí, sus surcos rezuman psicodelia de alto nivel, pero también complejos desarrollos progresivos, y un ritmo colorista que hace que su contenido tenga muchos alicientes para cualquier amante de la psicodelia. Un álbum con canciones que parecen no seguir ninguna regla establecida, pero que acaban por mostrarse hermosas y cohexionadas. Estamos ante un trabajo para salir de la zona de confort, pero que puede proporcionarte un mundo lleno de sensaciones. Los cuidados arreglos de las canciones hacen que estas, acaben por sorprendernos con sus constantes giros argumentales, sin perder su propia esencia. Psicodelia aromatizada, mística enriquecida con elementos progresivos, pinceladas de jazz-fusión, instrumentos tradicionales de oriente y un fantástico groovy rítmico, ¿Se puede pedir mas?. Posiblemente sea un álbum diferente pero sumamente rico en matices, lo que hace de él ,todo un reto para aquellos que estén dispuestos a dejarse sorprender.  Con muchos guiños floydianos en las guitarras, la banda consigue construir canciones instrumentales en las que encontraras sonidos familiares, en contraste con otras resonancias mucho más innovadores.  Aquí radica su potencial, el hacer algo original sobre unos cimientos ya usados con anterioridad, y sobre todo, hacerlo con esta personalidad.

MIND OVERLOCK son: Edward Pemberton: guitarra principal, Marco Ragni: guitarra eléctrica y acústica, teclados; Tim Minashyan: bajo, sitar, mandolina, guitarra acústica; Dominic Lessard: batería y percusión, Gopika Jai: voz; John Mullingham: saxofón, flauta y Charlie Cawood: dulcémele, cítara

‘Slumbering creatures’ es una canción que conjuga la mayor parte de los elementos sonoros que usa la banda británica. Hard rock de vocación vintage con un órgano envolvente, logrados pasajes de psicodelia ácida que se tornan más místicos gracias a elementos exóticos. Un sonido venido de oriente en el que el sitar aporta el tono espiritual.  La canción pasa por distintas fases que cambian su fisonomía ya que la banda parece no ponerse límites. Con pasajes floydianos dotados de un fantástico groovy rítmico consiguen colorear un corte fascinante en el que la psicodelia se siente cómoda.

En un ambiente mucho más relajado, ‘Brighton junkie candy’ rescata pasajes floydianos con una cierta inclinación jazz. Aquí la conjunción de elementos progresivos aporta brillo a una psicodelia onírica que describe bellos entornos sonoros presididos por una calma balsámica. La calidad de la composición hace que se agolpen los elementos en la misma para enriquecerla y hacer que su fisonomía se altere. Los ritmos funk colorean la escena con un fantástico groovy y golpes de wah wah. El tema acaba por convertirse en una especie de jam lisérgica con fases de profunda calma y pinceladas progresiva. Un magnífico tempo sustenta los devaneos de una guitarra que vuelve a mostrarse esplendorosa.  

‘The secret life of Ghouly Gupta’ no se sale de esos bellos e insondables espacios psicotrópicos. Borboteando con parsimonia, el corte se nutre de esos elementos psicodélicos tan usados por la banda para sumirnos en una exploración de un entorno más tormentoso. Efectos espaciales y un ritmo hipnótico, van tejiendo un tapiz sonoro que se balancea en un espacio mucho más cósmico y futurista.

Con un nombre lo suficientemente evidente como para intuir su contenido, ‘The garden of thousand tecnicolor dreams’ crea un calidoscopio sonoro en el que caben los elementos exóticos, pero también riffs más rugosos y ácidos. Toda una bacanal en la que la psicodelia de los británicos sube y baja en contraste bastante sugerente. Con el sitar como protagonista, MIND OVERLOCK construyen una canción en la que los vientos orientales ocupan un gran protagonismo.  

En un tono más calmado ‘One night death valley’ se nutre de acordes acústicos en una conjunción de folk y psicodelia onírica que nos proporciona un efecto balsámico. Sus bellos pasajes melódicos contrastan con la dualidad acústica y eléctrica. El resultado es una canción psicodélica en la que también aparecen elementos progresivos dotándola de un tono melancólico.

‘Annie takes the telescope’ se contonea entre ritmos funky y un tono elegante, aderezado sutilmente con ciertos elementos de jazz-progresivo. Usando nuevamente el sitar, el corte desciendo a un espacio de melancolía del que salen con brillantes solos de guitarra en una fusión sumamente atractiva. Música diferente, con un mestizaje de psicodelia y melodías que usan todos los elementos distintivos de la creatividad de los británicos.  

En una línea argumental similar al corte anterior, ‘Who brings the light’ mantiene esa exploración onírica de unos paisajes sonoros en los que la calma aparece para transmitir una sensación de relax al oyente. Con unos esplendorosos pasajes de guitarra, la canción no se sale del espacio de los sueños. En un giro inesperado, voces celestiales se unen a esta fiesta colorista de vibraciones devocionales.  

‘The third eye of Gwapurah’ se nutre de ampulosos desarrollos psico-progresivos con aura mística. Esta vez con una mayor intensidad en su apertura, la canción no se mantiene en placidos y acolchados prados, sino que se sumerge en un espacio más inquietante y misterioso. Rock psico-progresivo con un fuerte componente sinfónico gravitando en un espacio de vacío emocional. En la parte final optan por añadir intensidad a una canción que se engrandece según avanza en su desarrollo.

El cierre bien marcado por los vientos orientales del sitar. ‘In the opium chambers’ refleja un espacio reflexivo e intimista que sirve de liberación mental. Oscuro e introspectivo el tema se muestra más como un interludio que como una canción propiamente dicha.

La suave y calmada ‘The moon os on tjhe narrow point of its axis’ pone el epílogo a un magnífico trabajo con delicados pasajes atmosféricos que inciden en ese estado de bienestar mental. Gris por momento y empapándose de un aire melancólico, los acordes se suceden con una satisfactoria pausa. Con unos mimbres sencillos, logran componer una canción que se nutre de pasajes progresivos para seducir al oyente y sumirle en un espacio onírico a través de hermosas melodías instrumentales. El corte concluye con una atractiva guitarra dejando muestra de todo su potencial.