Crónica: SONICBLAST FEST 2025

Después del paréntesis del año pasado, regresaba de nuevo al festival que mas ediciones he visitado. Siempre querido para mi, SONICBLAST FEST continúa siendo un festival especial, pero su constante crecimiento me suscitaba algunas dudas teniendo en cuenta que físicamente no estaba al 100 %. Desde hacía años no me he alojado en un apartamento que me permitiera prescindir del coche para la vuelta en la noche, y en esta ocasión no necesitaba vehículo ya que, a tan solo veinte minutos de paseo desde la entrada del festival, podría tener el merecido descanso nocturno necesario para resistir a las olas de riffs del festival.  Llegando a Villa Ancora el día del warm-up, aproveché la calma previa a la tormenta para chequear las instalaciones del festival. Nada había cambiado, la zona de acampada en el bosque aledaño mantenía sus escuetas duchas junto a unos lavaderos mas algún urinario móvil. En la plaza de la entrada al festival destacaba la enorme pancarta con el nombre de éste sobre una imagen de los cuatro miembros de Black Sabbath, un cuadro icónico ante el que nadie se resistía a hacerse una foto de recuerdo. La pérdida de Ozzy Osbourne hacía escasas fechas, era un acontecimiento que no podía pasarse por alto en un festival que usa tokens con la cara de Tommi Iommi y que venera a la banda de Birmingham. El recinto mantenía los dos escenarios principales juntos, así como la carpa que sirve para albergar a las bandas del final de la noche y del comienzo de cada jornada. Paseando por la playa, por los alrededores del festival y sobre todo por el paseo marítimo, era palpable la presencia de más público foráneo del que visitábamos el festival en sus primeras ediciones. Si en sus inicios el festival recibía mayoritariamente a público de Portugal y de España, ahora Sonicblast se ha convertido en un evento de referencia en el panorama europeo y recibe a visitantes de numerosas nacionalidades como evidente reflejo de su fama y crecimiento. Con el cartel de sold-out colgado y con más de 5.000 visitantes, Sonicblast se postula como uno de los festivales punteros del verano. Esa evolución se refleja también en unas apuestas novedosas en su line-up, con algunas bandas de géneros que hasta ahora habían pasado desapercibidos en ediciones anteriores. Una amplitud de horizontes que no es completamente bien vista por aquellos que vieron nacer al festival y se bañaron en la mítica piscina de la localidad de Moledo.  Esto se traduce en que la movilidad en el recinto durante los conciertos se torna más difícil y especialmente para alguien como yo, que tiene que estar completamente pendiente de los horarios para poder acceder al photo-pit. Teniendo en cuenta que llegaba a Sonicblast tras haber visitado cuatro festivales en el último mes. Esta aglomeración de gente me añadía un mayor estrés a la hora de cubrir todos los conciertos y lo que acontecía en el festival como a diferencia de lo vivido en las semanas anteriores. El agobio por la falta de movilidad y lugares para descansar hizo que mi disfrute en esta edición se viera algo empañado. Por otro lado con un line-up en el que a la mayor parte de las bandas las había visto meses o semanas antes y alguna de ellas en múltiples ocasiones, tenía una serie de bandas marcas en mi agenda, y tristemente por la intempestiva hora de sus actuaciones, me fue imposible asistir a sus shows, algo que me frustra, pero que he de asumir. Esta sensación personal era compartida por numerosos amigos y conocidos que se veían en las mismas circunstancias, con horarios demasiado tardíos. Un festival debe de ser un momento de fiesta y diversión, y ésta no es completa cuando no puedes cumplir tus objetivos y ver a tus bandas favoritas en unas condiciones cuando menos aceptables. Así las cosas, la edición 2025 del festival portugués me planteó serias dudas emocionales sobre el esfuerzo para poder hacer un trabajo digno recogiendo lo que allí acontezca y que esa sea una aventura positiva y gratificante para mí. Me queda una reflexión sobre ello que llegará en su momento. En el interior del recinto la zona de comidas contaba con algún elemento más que en las pasadas ediciones, pero seguramente los asistentes agradecerían una mayor oferta que evite largas colas para poder tener la comida. Si noté una mayor agilidad en las barras de bebida, pero siempre hay momentos críticos en los que todos aprovechamos para el avituallamiento y ahí es donde llegan las demoras. Si en el resto de festivales tengo la facilidad para moverme por todo el recinto, la expectación que despierta el festival hace que un numeroso grupo de medios esté acreditado, lo que nos lleva a que la zona de Backstage sea un espacio prohibido, y que solo sea posible hacer fotos las tres primeras canciones. Todo un calvario para mi hacerme hueco entre la multitud para salir de allí, ya que la aglomeración de gente hace que resulte difícil la tarea de salir varias decenas de fotógrafos con sus respectivas bolsas y equipos interrumpiendo la diversión de la gente que está viviendo a sus bandas favoritas. Esta y alguna otra circunstancia impidió que tomara videos de ninguna banda y solo me limitara a tomar pequeños clips para la edición del aftermovie del festival.  Lo siento, pero me fue imposible gestionar esa circunstancia para ofrecer a mis lectores y seguidores unos videos con un mínimo de calidad. La intensidad de Sonicblast es superior a la de la gran mayoría de festivales de la escena europea, tanto por la fogosidad y juventud de su público, como por su extensa oferta musical. Teniendo en cuenta que mis médicos me habían prescrito que no hiciera esfuerzos físicos, esto chocaba con mis ganas de vivir intensamente el festival para no perderme detalle y poder transmitir lo acontecido a todos vosotros, sobre todo con un elenco de bandas que exploraban territorios no habituales en el festival y que requerían cuando menos, mi atención. Pero Sonicblast también posee otras cosas que lo hacen especial. Poder relajarte en las mañanas en la playa aledaña (si la resaca te lo permite), disfrutar de la amplia y económica gastronomía local, y sobre todo, poder disfrutar con multitud de gente que conoces y que te es afín; y después de una década viniendo al festival, eso no tiene precio. La gran cantidad de gente que me saluda, unos conocidos, otros no, pero siempre con la mejor actitud hacia mi. Gracias a todos, y siento no haber podido compartir mas momentos con algunos de vosotros.

MIÉRCOLES

Así las cosas, tras una buena cena llegaba al recinto con la actuación de OVERCROOKS ya comenzada. La banda no me motivaba demasiado así que tras mi ausencia en el festival el pasado año, dediqué el tiempo a saludar a los múltiples conocidos y  amigos con los que me encontré en el camino.

Mis queridos DAILY THOMPSON por fin podían vivir la experiencia de tocar en Portugal. Tuve un rencuentro con ellos una vez mas. Había compartido el Freak valley y una semana después tocaron en Blackdoor Music Fest y ahora de nuevo nuestros caminos se cruzaban. Con la carpa abarrotada de gente haciendo difícil la movilidad por el recinto, el trio de Dortmunt mostraba su habitual energía. Su bajista Mephi, a pesar del cansancio, mantenía esa sonrisa en su cara celebrando cada headbanging;, ese buen rollo se traducía en el jubilo de los presentes. Un buen comienzo para medir la temperatura de un público con muchas ganas de pasárselo bien.

Los californianos CASTLE RAT ofrecían su primera actuación en el festival , ya que todavía volverían al segundo escenario en la jornada posterior. Su colorista y magnífica puesta en escena con un estandarte presidiendo el escenario y la banda perfectamente maquillada, presagiaban un show tan épico como su música. Su sonido era como me había transmitido su ultimo disco; si bien musicalmente no aportan grandes novedades, estos chicos saben ejecutar a la perfección ese sonido de heavy-rock vintage con tintes teatrales. Hicieron lo que todos esperábamos de ellos calentando la noche portuguesa.

Había llegado mi hora y no me quedé a la pinchada de Mario y Carlos (heavy brothers dj’s y me encaminé por las pasarelas a mi apartamento para un merecido descanso.  

JUEVES

El día amanecía con la niebla cubriendo la playa y el paseo marítimo, mientras solo los valientes surfistas se metían en el agua. (¡que valor y que pasión!). La temperatura se mostraba mas baja que el día anterior por lo que un pantalón largo sería mi opción durante el día.

Prescindiendo de las actuaciones de CAPELLA MORTUARIA y BOW, HOOVIERIII fueron mi primera banda de la jornada. Una actuación al comienzo de la tarde en el escenario principal que solventaron con buenas dosis de psicodelia ácida y alternancia de voces cumpliendo mis expectativas. Seguramente en otro horario hubiera podido disfrutar con mayor intensidad de ellos.

SPOON BENDERS eran unos desconocidos para mi, pero desde sus primeros riffs me parecieron una banda interesante. Mi sorpresa llegó cuando al enfocar mi objetivo a su batería, este no era otro de Mike Amster, con el que había estado días antes en Croacia acompañando a Brant Bjork. El batería de Nebula y Mondo Generator (entre otros), ya me brindaba un punto de garantía que se vio refrendado con una actuación solvente en la que la psicodelia se vestía de garage rock entre ecos alternativos. La primera sorpresa del fin de semana.

El escenario principal recibía a los noruegos SLOMOSA, una banda con la que todos los años coincido varias veces y que sé que siempre dan su mejor versión (parece que no tienen otra). Poniendo patas arriba el recinto, el cuarteto descargaba su ‘tundra rock’ con la solvencia de una banda veterana. A pesar de su juventud, estos chicos no dejan de tocar, y eso se nota en cada una de sus ardientes actuaciones. Sus melodías y su Stoner rock de manual, hacen que cada concierto suyo esa una fiesta por todo lo alto, y una vez más en Portugal dieron la cara sin guardarse nada. Sobresalientes en su papel, desataron la locura entre sus mas fieles seguidores y también entre la mayoría de una audiencia que gozaba al ritmos de sus riffs y sus pegadizas y bailongas canciones.

No sabía quienes eran DITZ, pero cuando vi a su cantante salir al escenario con un vestido de flores intuí que íbamos a tener momentos intensos y divertidos. Solo tardó unos segundos en desatar la locura saltando en la primera canción entre el público cantando mientras surfeaba sobre las cabezas de una audiencia excitado.  Punk rock británico sin concesiones, pero que no me motiva demasiado, por lo que tras las fotos me alejé del escenario. Ver a su cantante encaramado a la estructura del escenario y los constantes pogos no eran plato de mi gusto y a continuación era el turno de EARTHLESS, por lo que tenía que ponerme en situación.

Durante la prueba de sonido puede saludar a Isaiah, el que como siempre se mostró cariñoso y afectuoso conmigo preguntándome antes que nada por mi estado de salud. Seguramente todos conocerán su talante como músico, pero su calidad como persona es incluso mayor que su talento. El trio de San Diego interpretaba su álbum ‘Sonic Prayer’ en conmemoración del 20 aniversario de su publicación, y lo hacía dejando patente una vez más que son una banda que juega en otra liga. Inmensos y emotivos, con su potente base rítmica, Isaiah se dejaba el alma en cada acorde, en cada nota, en cada solo. Solo tienes que ver la cara de un músico cuando entra en trance y lo único importante es plasmar en cada una de sus canciones lo más profundo de su creatividad. Su hora de actuación acabó siendo épica una vez más. ¡¡¡Larga vida a Earthless!! 

La noche caía y KING WOMAN tomaban el segundo escenario. Solo pude ver a la banda de lejos ya que me despisté charlando con amigos y ya no pude acceder al foso para hacerles fotos, por lo que me tomé su actuación como un pequeño break, aún así, desde el escenario me llegaban algunas señales que podían hacerme pensar que hubiera merecido la pena prestarles más atención, pero ciertamente es imposible ver todos los conciertos .

La noche había caído y el escenario principal se preparaba para poner la sintonía a la oscuridad. AMENRA no son una banda de mi estilo preferido, pero en el par de ocasiones que los había visto previamente, me habían sorprendido por su capacidad para crear esas atmósferas desgarradoras y depresivas con su cantante entre tinieblas dando la espalda al público. En esta ocasión venían acompañados por Amy, de YEAR OF COBRA, que no desentonó en el esquema de la banda. Los belgas son una de las bandas destacadas de la escena del post-metal y lo dejaron patente una vez mas. Puedo decir que hubo grandes momentos de disfrute con sus deprimentes canciones.

FU MANCHU eran uno de los platos fuertes de la jornada, y eso se notaba con un poder magnético con el que atrajeron a todo el público frente al escenario. Si bien AMENRA son ídolos para muchos, otra parte de la audiencia no gusta de su oscuridad y de su desgarradora melancolía, pero FU MANCHÚ si jugaban en su terreno y eso se notaba en la excitación de un recinto abarrotado en esos momentos. Seguramente los americanos fueron una de las bandas que mas público concentraron junto a ellos durante su actuación, saliendo ovacionados por una audiencia que había gozado con sus potentes riffs. La banda se mostraba en plena forma ofreciendo un concierto monumental que fue recibido con júbilo por un público exultante. Otros de los triunfadores de la jornada.

Mi cuerpo estaba pasándome factura por lo que decidí que el día había concluido para mi con la enorme tristeza de no poder ver a HEAVY TRIP, la que seguramente era mi banda mas deseada de todo el fin de semana, pero la intempestiva hora de su actuación hacia necesario que prescindiera de de sus concierto reservando mis fuerzas para lo que estaba por llegar en las dos jornadas siguiente.  Con sensaciones encontradas de camino a mi apartamento reflexionaba sobre lo estresante que había sido el día para mi, y necesariamente tenía que plantearme las cosas con más calma para que mi cuerpo aguatara el resto del fin de semana. Un festival es una carrera de larga distancia y no puedes gastar tus fuerzas a las primeras de cambio ya que sino, será imposible llegar a la meta.

VIERNES

A los japoneses TOYO les había visto el fin de semana anterior en KRACH AM BACH y no quería perdérmelos, por lo que fui al recinto a primera ahora donde me encontré en el mismo a más gente de la esperada. Desconocidos para la mayoría, los japoneses ofrecían sus melodías almibaradas en esa psicodelia exótica tan complaciente, pero también dejaban claro que se podía poner serios y golpear con sorprendentes riffs con los que acabaron por convencer a los presentes. Su actuación tuvo una mejor actitud y contundencia que la mostrada siete días antes en tierras alemanas.

NAGASAKI SUNRISE salían al escenario con el descaro del metal más rancio y frenético. En una actuación de alto voltaje con demasiadas poses, su speed y thrash metal, hacía las delicias de unos pocos pero al igual que para la mayoría, no eran para mí. Que pena que no hubieran intercambiado su horario con HEAVY TRIP.

Los portugueses SUNFLOWERS desplegaban su frescura garage rock psicodélico poniendo a la concurrencia a bailar. Los recordaba como una banda solvente, pero aquí me sorprendieron con una fuerza inusitada bien recibida por los que no hacían pereza por iniciar la jornada. No se si son una banda para abrir en el escenario principal, pero probablemente eso despertó mas interés entre el público.

El recinto se iba poblando de gente y sobre todo de público ataviado con gorros rojos. Inequívoca señal que los destroyers belgas GNOME iban a comenzar su actuación. En un par de ocasiones había visto su potente directo, y tenía claro que con el público de Sonicblast iban a triunfar, como así fue. La locura se desataba entre pogos y crowdsurfing de un público gozoso con las pegadizas canciones del trio. Me emplacé para verme con Egon, su batería, al cual conozco de sus tiempos en Temple Fang, pero finalmente no pudimos encontrarnos, aunque por sorpresa me lo encontré como asistente a Down The Hill, donde nos resarcimos y pudimos charlar amistosamente. GNOME siguen su carrera ascendente teniendo cada día más protagonismo en la escena como una banda imprescindible para subir la temperatura de la fiesta.

Otra de las apuestas novedosas del festival era EMMA RUTH RUNDLE. La cantautora de dark-folk ofrecía un show intimista que por momentos desconcertaba al personal. Su innegable calidad conseguía que viera algo a lo que no estoy acostumbrado en Sonicblast, y es al público en absoluto silencio escuchando el concierto y mandando callar a los que charlaban. Un hecho insólito que da fe del carisma y talento de una gran artista, que en un territorio que no era el suyo salió airosa con una actuación emotiva en la que no dejaba ver su rostro inclinado hacia las cuerdas de su guitarra. Ese solitario instrumento y su cautivadora voz pusieron la pausa en un festival ruidoso por naturaleza. Nunca vi en diez años visitando el festival una actuación en la que el público guardara tanto respeto a un artista manteniendo su boca en completo silencio. ¡Bravo!, es una señal de que su show caló, al menos en una gran parte del auditorio.

CHALK aparecían en el cartel como ese elemento extraño que te hace pensar, ¿Qué hace esta banda aquí? Una de las apuestas del nuevo rumbo que parece tomar el festival. New wave y electrónica en un lugar y en un horario que no deberían ser el suyo. No entiendo este tipo de banda tocando en un festival como Sonicblast, pero….

MY SLEEPING KARMA ponían la magia y la emotividad en otra actuación sobresaliente. Sus meditativos desarrollos a caballo entre el post-rock y la psicodelia meditativa siempre han sido bien recibidos en las playas del norte de Portugal y una vez mas se repitió la liturgia. Con unas luces más sugerentes que las bandas previas, el inicial abrazo de los miembros de la banda antes de su actuación era el protocolario trance de bienvenida a un nuevo sueño devocional. Era la tercera vez que veía a la banda este año, y como siempre me ha sucedido, fue otro show apoteósico. He de decir, y se lo comentaba a Seppi tras su actuación, que la comunión y magia que tienen con el público en su Alemania natal es algo diferente a cuando el público es otro. Los alemanes presentes saben de lo que hablo, porque MY SLEEPING KARMA seguramente es la banda más querida en su país y cada una de sus actuaciones es una ceremonia mística en la que los riffs rugosos también tienen presencia, y eso los hace especiales. No obstante Matte me transmitía la alegría que siempre le produce tocar en Sonicblast, un lugar que han visitado en numerosas ocasiones, y en el que siempre son fantásticamente recibidos por un público que los adora. Eso se nota en su brillante y emotiva actuación.

Las leyendas suecas WITCHCRAFT se estrenaban en el festival con mucha expectación de un público que por primera vez los podía ver allí. Volvía a ser una incógnita y no tenía muchas esperanzas depositadas en su actuación. Mis dos conciertos anteriores tras su regreso habían sido decepcionantes. No sabía que músicos lo acompañarían, pero cuando ví a Jussi a la batería y a su novia al bajo, me quedé tranquilo, porque son dos músicos solventes que ayudarían a Magnus con sus carencias. Su salida al escenario con una sonrisa me hizo pensar que esta vez sería diferente. Él es un tipo particular, con sus rarezas, y  bueno, aparte de abroncar al público por no saberse la letra de una de sus canciones, mantuvo el tipo con una actuación en la que hubo algunas carencias en la voz, si, pero que fue mejor que mis veces previas. El Proto-doom de la vieja escuela, como lo habíamos conocido en sus comienzos inundó de oscuridad y sonidos épicos el recinto de Sonicblast. Mejor de lo que podría prever especialemnte por el talante de su líder sobre el escenario, con mayor entusiasmo y acitutud que en sus anteriores conciertos.

Otra de las bandas que desentonaban en la presente edición del festival eran DAME AREA y su electrónica. Otros de los que prescindí mientras charlaba con los chicos de MY SLEEPING KARMA con los que me une una amistad desde hace años.

Había prometido a mi amigo Caspar, el guitarra de DAEVAR que, a pesar de la tardía hora de su actuación, trataría de estar presente, y si, lo conseguí. Hace años que lo conozco y sabía de la ilusión que le hacía tocar en Sonicblast, y por fin ese momento había llegado, y no quería defraudarle con mi ausencia. DAEVAR, llegaban relajados al festival tras haber tenido unos días de descanso por tierras portuguesas, y venían dispuestos a darlo todo. El trio de Colonia es otra de esas bandas que poco a poco van adquiriendo un mayor protagonismo en la escena doom, y en su actuación con una carpa repleta de gente, corroboraron el porqué. Impulsados por esta impactante combinación de guitarra y bajo y por la ensoñadora voz de Pardis, el trio de Colonia nos atrapó entre sus nebulosos y lentos riffs en una liturgia ocultista llena de alicientes. Contundencia, y ese carácter grunge que ya mostraron desde sus inicios invocaron a las tinieblas en la madrugada portuguesa.

SÁBADO

En esta bacanal de horarios y bandas los italianos MESSA abrían la última jornada a las 15,30 bajo un sol importante. Seguramente no era la mejor hora para su doom melódico, pero la banda tuvo gran poder de atracción consiguiendo que un numeroso público desafiara el calor para ver su actuación acercándose al escenario principal. La banda dejó claro que su evolución sigue siendo positiva con un show impecable en el que dejaron muestras de toda calidad que atesoran, dando el pistoletazo de salida a la jornada por todo lo alto. La sensibilidad de su tímida cantante y la guitarra de Albert hacían que los italianos se confirmaran como una banda a respetar gracias a su compacto y a la vez, melódico sonido. Posiblemente alguien echará en falta un poco mas de actitud ya que con algo mas de performance la banda podría romper esquemas, pero ellos son así, interpretan sus canciones sin mucha interacción con el público, pero al menos lo hacen genial.

Sin demoras, THE ATOMIC BITCHWAX, otros de los habituales del festival, hacían lo que mejor saben hacer. Poniendo el recinto patas arriba los californianos eran un perfecto termómetro para medir la temperatura y la intensidad del festival. Siempre bien recibidos, estos chicos nunca defraudan con sus riffs ardientes y su energía desbordante acompañados por un público que coreaba sus canciones entre bailes y headbanging.

Eran la las cinco y media y KING BUFFALO tomaban el relevo en el escenario principal. En su anterior visita ya tocaron en medio de la tarde pero de nuevo el descontrol de horarios le situaba en un lugar que seguramente no merecen. Sean, Scott y Dan no tienen ya nada que demostrar a estas alturas, y así lo dejaron patente en una nueva actuación en la que sus hechizantes melodías shoegaze y esos ritmos hipnóticos se engrosaban con poderosos riffs en un concierto en el que se mostraron quizás algo más pesados de lo habitual, algo que fue bien recibido por la audiencia. Sus trances sonoros se alternaban con canciones en la que el Stoner conquistaba a un público entregado en esta particular odisea cósmica, soberbios como siempre. Sean abría la actuación requiriendo la presencia del personal de seguridad ya que una chica en el público había tenido una lipotimia, ante lo cual el personal de inmediato procedió a su evacuación para que se recuperara. Esto forma parte de Sonicblast, un festival que se vive con intensidad y que en momentos de calor, el agobio de la multitud nos lleva a presenciar estos episodios como éste con una mayor frecuencia que en otros festivales.

Los canadienses DEAD GHOSTS eran otra banda desconocida para mi pero la frescura de su garage rock y su saxofonista pusieron a bailar al personal con canciones sencillas y divertidas. Fueron un perfecto break para la espera de la contundencia doom que llegaba a continuación de manos de MONOLORD.

Desde hace un tiempo, el trio sueco había incorporado para sus conciertos a su formación como segunda guitarra y sintetizadores al reputado Per Wiberg (Katchamka, Spiritual Beggars, Opeth…), y como había podido comprobar unas semanas antes en BEARSTONE su incorporación le daba un plus a la banda. Pocas dudas hay de la solvencia y contundencia de MONOLORD en directo, una banda con la que no termino de caer rendido a su propuesta, esos riffs doom interminables que no parecen de arrancar, afortunadamente se compensan con esos momentos melódicos en los que la voz de Thomas baja un poco las revoluciones de la banda poniendo la magia. Para sus múltiples adeptos. Esto no es un problema, y más al descomunal volumen al que tocó la banda. Como le comentaba unos días después a Mika en Hoflarm donde los vi de nuevo, y donde pude charlar distendidamente con él, la presencia de Per hace que la banda pueda ofrecer otra visión diferente para los que no buscamos solamente riffs lentos y plomizos. Espero que en su próximo disco esto se pueda traducir en canciones más versátiles porque lo cierto es que de calidad y fuerza andan sobrados. Uno de los conciertos más aclamados por la mayoría de un publico que ama a la banda.

La embestida de MONOLORD era seguida en el segundo escenario por el duo PATRIARCHY, una banda de Los Ángeles que llegaba con una cierta reputación entre parte del público pero que me resultó absolutamente prescindible. Mucha energía, mucho sampler, momentos industriales y un sonido que hizo que me alejara del escenario para compartir las últimas charlas con numerosos amigos y conocidos.

Musicalmente el festival había concluido para mi, pero no obstante me quedé a presenciar la actuación de otras dos bandas que no me resultaban nada atractivas, pero que ocupaban un lugar de honor en el cartel del festival, engrosando su ecléctico line-up.

La reputación de CIRCLE JERKS con Joey Castillo (QOTSA, Danzing o Eagles of the Death Metal) y su cantante  Keith Morris (Black Flag) hacían que el público esperara ansioso su actuación. El hardcore no un estilo que me guste y las continuas charlas de Keith cortando las canciones, rompían ese ritmo frenético y agresivo que se le espera a la banda. Aún así, muchos gozaron su actuación. A veces los nombres pesan más que la propuesta musical, que con todos mis respetos, en esta ocasión no estuvo al nivel del festival, aunque si de una parte de la audiencia que daba rienda suelta a su violencia con constantes pits, dando un enorme trabajo al personal de seguridad que no daba abasto recibiendo a gente que llegaba surfeando a la valla junto a escenario.

Otra banda con gran reputación en estos momentos, pero irrelevante para mi, eran los bielorrusos MOLCHAT DOMA. Siempre trato de prestar atención a este tipo de bandas que viene precedidas por una gran hipe entre la audiencia y que no están en mi radar musical. El rojo presidia una actuación oscura de post-punk con elementos de rock gótico y exceso de sintetizadores, el único acompañamiento a la calidad de la sugerente voz de su cantante. Si, vale, no suenan mal, pero creo que no son una banda para tocar en un festival como Sonicblast. No siendo un plato que yo pondría en mi mesa, el trio me pareció solvente pero para tocar en otro tipo de eventos, y no en uno en el que el rock pesado, el Stoner, el doom y la psicodelia son los estilos mayoritarios de sus asistentes.

Ya no había tiempo para más, quedaban por tocar DOPETHRONE, otra banda que no me gusta y que he visto en varias ocasiones, CASTLE RAT, a los que había visto en la jornada del viernes, y como punto final mis queridos VINNUN SABBATHI, con un comienzo de actuación previsto para las 3,25 de la mañana. ¿Quién llega a esas horas en condiciones si no es tras la ingesta de drogas estimulantes?, yo no. Ya les había avisado a los miembros de la banda que sería difícil mi presencia durante su performance, pero afortunadamente unos días después, los vería actuar en Hoflarm, donde con un horario más racional podría verles tranquilamente, por lo que di por concluido el festival para mi. Los mexicanos me habían traído una botella de mescal desde Mexico, regalo que degustaré gustoso en cuanto pueda, ¡gracias chicos!!

El enorme esfuerzo que me ha supuesto este año mantener el tipo hace que me plantee como gestionar esto, ya que aparte de cubrir los festivales, necesito divertirme en ellos, y cuando hay tantos elementos que restan mi gozo, la balanza se desequilibra. Esta ha sido para mi la edición más dura del Sonicblast de la decena de ediciones en las que he estado, el festival ha crecido exponencialmente gracias al buen trabajo de Ricardo y Telma, pero con mi salud mermada, no me resulta tan gratificante como lo ha sido durante todos estos años en los que he gozado enormemente de mi obligada visita al norte de Portugal. Si ha eso unimos la disparidad del line-up de las últimas ediciones hace que necesariamente deba plantearme como gestionar esto. Veremos….

En cualquier caso, al margen de mis cuestiones personales, de la masificación, de la disparidad de su line-up SONICBLAST en su 13 edición, fue una fiesta por todo lo alto en la que me pude encontrar con cientos y cientos de amigos y conocidos que siempre gratifican mi alma. Aunque el festival ha crecido y consagrado como un referente absoluto de la escena europea espero que la infraestructura y condiciones mejoren para asumir toda esa demanda de público que cada año puebla masivamente la costa norte portuguesa para vivir una experiencia única y que reclama algo más de comodidad para sobrevivir este intenso pero maravilloso festival.

Todas las fotos en redes sociales:

DenpaFuzz

denpafuzz/

Crónica: HOFLARM 2025

Con una parada en Colonia para ver el show de Slomosa junto a Mastodon y tras dos maratonianas jornadas conduciendo a través de Francia con una temperatura que llegó hasta los 43 grados (aviso para los negacionistas del cambio climático), llegaba de nuevo a Hoflarm en mi tercera visita al festival. La jornada del miércoles me la tomé de descanso tras haberme instalado en la zona de acampada. Después del intenso fin de semana en Portugal en el SonicBlast y después de haber conducido casi 2000 kilómetros necesitaba bajar la intensidad y tomarme el día con calma. Poco a poco iban llegando multitud de conocidos y amigos con los que cambiaba impresiones. El recinto seguía igual que el pasado año, aunque se notaban algunas pequeñas mejoras en su infraestructura. Una gran carpa instalada en la parte final del recinto proporcionaba una sombra necesaria. El calor del verano golpeaba con fuerza y son muchas las horas que tenemos que estar bajo los rayos solares. La organización había puesto a disposición de los asistentes la posibilidad de adquirir online un ticket para las duchas al precio de 8 euros para todo el fin de semana. La cola para las mismas crecía en las primeras horas del día, pero nadie se alteraba por la espera. Si hay que destacar el amor que Caspar y su equipo ponen para el bienestar de los presentes, estos, como siempre colaboran de buen grado lo que genera un ambiente acogedor. En el recinto las cervezas se consumen en los envases de cristal mientras unos chavales pasan con cajas recogiendo los ocasionales envases vacíos, ya que por lo general todo el mundo recoge sus desperdicios y portan su propio cenicero para que la limpieza predomine. Esto permite poderse sentar en la hierba sin nada que nos moleste, responsabilidad cívica. De igual manera me resulta curioso ver a la gente bebiendo sus copas de aperol para refrescarse y combatir el agobiante calor de la tarde. Es uno de los pocos festivales que conozco en el que los vasos de plástico son excepcionales, lo que dice del civismo de los presentes, porque HOFLARM es un lugar en el que la camaradería y el buen rollo impera sobre todas las cosas.

JUEVES

El caluroso día daba la bienvenida a los australianos KHAN .su show en Krach am Bach un par de semanas antes se había convertido en uno de mis favoritos del verano. En esta ocasión repetían poniendo la pausa en la hora de la siesta con sus hipnóticas canciones empapadas en la mejor de la psicodelia. Este poder magnético hacía que el público saliera de las sombras para acercarse al escenario y disfrutar del viaje. Una sosegada forma de empezar la jornada bajo un sol por momentos, abrasador.

Para despertarnos de ese gratificante letargo que nos habían brindado los australianos, llegaban PIECE derrochando una energía desbordante con sabor a metal. Voces agresivas y canciones ruidosas no era lo que mejor me venía en ese momento en contraste con parte del público en modo ‘fiesta’.

Aprovechando el descanso entre bandas aproveche para hidratarme. El asfixiante calor necesitaba ser apaciguado con la primera cerveza del día. Y la verdad, me sentó genial. El festival está ya en plenitud de ambiente con grupos repartidos entre las sombras sentado en la hierba esperando que el fuego meteorológico amainara.

S.U.G.A.R era una banda desconocida para mí. Hacían una mezcla de garage punk con momentos The Ramones sumamente divertidos como corroboraban los múltiples bailes de una audiencia que se divertía con su actuación.

A continuación, COLTAINE tomarían el escenario. Saludé a la banda en el backstage un rato antes, nos habíamos conocido en Madrid meses atrás y recordamos aquella gran noche. Sin ser una banda que a priori se encuentre entre mis favoritas, lo cierto es que aquella noche me conquistaron. Ahora en un escenario grande la banda volvió a demostrar su calidad. Solventes, relajados por momentos, pero firmes y pesados. Esas voces desalmadas y unos riffs que te atraviesan el alma acabaron por conquistar al público. La banda cada día está más sólida y segura y eso se notaba en una actuación brillante en la que su batería interpretó una canción tocando la guitarra mientras su cantante se retiraba del escenario.

Otra propuesta particular era la SPIRIT MOTHER. Con algún cambio en su formación respecto a las anteriores veces que vales he visto, su sonido sigue siendo mágico. El equilibrio perfecto entre la pesadez y lo onírico con ese violín mágico y pasajes sinfónicos que nos trasladan a un mundo ensoñador donde explota la bestia. Otro buen concierto para jornada muy productiva.

La noche caía y la temperatura nos daba un respiro. El cambio de band me permitía volver a degustar ese maravilloso pan negro con humus llamada ‘alma negra’. Un delicioso manjar artesanal al que no puedo resistirme.

Ya solo quedaba el cierre con DEATHCHANT. Una banda que lo da todo y que presagiaba un fin de jornada por todo lo alto. Poco tardaron tras salir al escenario en ponerlo todo patas arriba. Esos riffs de heavy metal añejo con tintes épicos arrasaba Hoflarm. Si combinación de heavy rock con momentos doomies eclosionaba con un sonido denso y pesado. Metal, unas gotas de Doom y voces agresivas ponían el cierre a la jornada con su frenesí habitual. El público desatado acompañaba a la banda poniendo a prueba sus cervicales. Tras las habituales fotos a la banda Seguí su concierto sentado tranquilamente, algo que Hoflarm me permite, ya que hay tiempo para todo, incluso para la relajación. Aunque está se vio alterada al final del concierto cuando uno de sus guitarras sobrevolaba las cabezas del público surfeando con su guitarra. Un frenesí que precedía a la retirada de la banda del escenario, pero el público quería más y los californianos complacieron a la audiencia con un tema mas ante el jolgorio de los presentes.

La primera jornada había concluido para mi, no sin antes relajarme en la puerta de mi tienda organizando las fotos tomadas.

VIERNES

El viernes amanecía con una temperatura más benevolente. Una ducha, un buen desayuno y editar las fotos del día anterior fue mi ocupación en la mañana. Judith daba su clase de yoga bajo la carpa hinchable. Este ambiente relajado es el que me gusta en un festival y Hoflarm afortunadamente lo tiene.

A las 3,15 las austriacas LURCH abrían la jornada. Ya había tenido la oportunidad de verlas en Freak Valley y si propuesta sonora me resulta gratificantes. Estas jóvenes chicas van cogiendo confianza poco a poco lo que se tradujo en una buena actuación.

Era el turno de los berlineses VUG, con los que había estado antes tras meses sin encontrarnos. Me avisaban de que iban a tener un invitado especial acompañándoles en una canción, como así fue. Su rock vintage con tonos progresivos y guiños sabbathicos se mostraba tan añejo como siempre. Puede que no sea un plato para todos, pero solventaron la tarda con suficiencia ofreciendo su versión más auténtica.

Eran las 6 de la tarde y las chicas de MAIDAVALE eran anunciadas por Kath. Las suecas siguen en esa línea firme sin dar un paso atrás. Psicodelia colorista en su lado más íntimo para amenizar la tarde en los momentos en los que el sol más calentaba. Todo un bálsamo que fue evolucionando hacia esos ritmos contagiosos que tan bien saben crear. El concierto iba aumentando su intensidad mientras el sol iba perdiendo la suya. MAIDAVALE siguen manteniendo el nivel tras años de carrera, haciendo evolucionar su sonido en busca de nuevos horizontes.

.

A veces es increíble lo que puede cambiar una banda. THE WARLOCKS, dos semanas antes en Krach am Bach habían ofrecido un concierto discreto para su reputación. Pero en Hoflarm brillaron con un resplandor cegador. Sin renunciar a su psicodelia empapada en miel, el quinteto saca todas sus armas. Desde una actitud diferente, a un poderío sónico impresionante, la banda nos regalaba un concierto sobervio. Ritmos garageros que se tornan pesado como nunca hubiera imaginado y un groovy contagioso ponía el recinto a bailar. Todos comentábamos que es concierto no había tenido nada que ver con el habíamos visto había tan solo dos semanas. Acreedores de su prestigio.

A MANTAR les había visto un par de veces con anterioridad, pero poco más tiempo del suficiente para tirar unas fotos. El dúo alemán no hace música que me emocione, pero en Hoflarm me di la oportunidad de prestar más atención a su actuación. Su cantante interactuaba con la audiencia en la prueba de sonido antes de desatar la locura con ese sonido agresivo y esas voces ásperas con vocación gutural. Lo cierto es que gran parte de la audiencia disfrutaba con un headbanging continuo. Un derroche de energía que definitivamente no está hecho para mí. La locura se había desatado y los pogos tomaban el poder.

Un momento perfecto para reponer energía y tomarme las cosas con calma antes del concierto de GRAVEYARD, que se convirtieron en los ganadores del Día con un show arrollador como nunca antes les había visto. Bailes, guitarras al aire y una energía desbordante. No faltaron sus momentos de blues nebuloso poniendo la pausa a una de sus actuaciones más contundentes. Unas semanas después de Bearstone Festival, los suecos parecen haber tomado criptonota. La banda se despedía de una audiencia que quería más, lo que les hizo salir un instante dedo para golpear con sus armas más diabólicas. el delirio y una bacanal por todo lo alto.

GRIN eran la sorpresa que la organización tenía preparada para la noche. El dúo actuaba en el cobertizo de la casa como invitados especiales. Contundentes y dándole al público lo que quería en ese momento, fueron mi último plato del día.

Falta por actuar ZERRE, una banda que había visto previamente y que no es de mi gusto. Desde mi tienda de campaña pude escuchar sus gritos y el estruendo de sus instrumentos. Si agresividad no era mi mejor opción para terminar el día.

SÁBADO

El último día del festival nos recibía con el cielo cubierto y una notable bajada de temperatura. La gente iba poco a poco despertando y con caras de sueño se dirigían a las duchas. A la salida las caras eran otras. La relajada mañana me permitía ponerme al día con las fotos del viernes. Al terminar los chicos de VINNUM SABBATHI llegaban con rostros de cansancio tras siete horas de viaje según me comentaban. Les puse un poco al día del ambiente del festival antes de salieran al escenario para iniciar la jornada. Así podría quitarme la espina de no haberlos visto en SonicBlast donde tocaron a una hora intempestiva. Las locuciones espaciales precedían sus embestidas de doom cósmico. Si grueso sonido se veía adornado con los sintetizadores ambientales durante sus largas y plomizas canciones. A paso lento pero firme conseguían atrapar a la gente que iba llegando en ese viaje sideral impulsado por su pesadez doom. La banda mostraba su cara más, viajera entre riffs monumentales. Su actuación fue bien recibida por un público expectante que reconoció el trabajo de los mexicanos.

EREMIT tomaban el relevo manteniendo el ambiente en las cavernas del doom atmosférico. Soporíficos por momentos, la desgarradora voz salía de las cavernas como un ser abyecto. Terroríficos y envolventes ofrecían un tétrico trance sonoro en el que la grasa sludge se iba modulando hacia un espacio ecléctico difícil de describir.

Tras la correspondiente pausa Hoflarm se llenaba de bailes con los sonidos alternativos de ANNIE TAYLOR. Un concierto divertido que subió la temperatura del festival poniendo al público en modo fiesta total y a su cantante tocando entre el público ante la algarabía de este.

ELEPHANT TREE aparecían sobre el escenario sin guardarse nada. Desde el inicio y a pesar de un sonido mejorable, la banda descargaba su energía entre sus etéreas melodías. Ellos son una banda divertida en directo, una banda que no parece que se guarde nada, a pesar de ciertos problemas de sonido que tuvieron en su actuación. Peter no encontraba la forma de que su bajo sonara bien, pero aun así sus bailes y sus interacciones con el público no cesaban. Con el sonido de la voz algo apagado la banda no sé rendía ante la adversidad hasta el momento final en qué su guitarrista se bajó al foso para ejercer a la audiencia. Estos chicos son muy buenos y saben cómo solventar las adversidades. Si bien su actuación fue durante a la que habían dado en Krach am Bach un par de semanas antes, fueron despedidos con una estruendosa actuación.

La noche había ensombrecido el festival y REZN aprovecharon su actuación para ponerle una melodía acorde con festival que gusta del doom. Sus atmosféricas canciones brillaban en la oscuridad con un sonido denso adornado por el siempre tonificante sonido del saxo. Partiendo de la senda del doom consiguieron absorberme en su particular penumbra psicodelica. Un onírico viaje a las tinieblas nebulosas empapadas de elementos progresivos. Siempre tuve la duda de cómo sonarían sus canciones en vivo tras escucharlos en disco, y en esta ocasión me transmitieron toda su magia. Así se lo comentaba a su cantante y guitarrista tras su actuación, el cual me comentaba que dos semanas antes en Krach am Bach había sido el primer concierto de la gira y se sentían algo tensos, tensión que desapareció en Hoflarm

El festival avanzaba a su final y MONOLORD estaban dispuestos a que lo hiciera por todo lo alto. Había visto a la banda en dos ocasiones este verano, la última hacia solo una semana en SonicBlast y ambas habían sido espectaculares. Y como decimos en España, no hay dos son tres. Contundentes como siempre, pero tratando con cariño las armonías, MONOLORD gravitan actualmente en otra galaxia. Son abanderados del sonido que practican y eso se nota en sus conciertos, unas actuaciones en las que no se guardan nada. La incorporación de Per con la segunda guitarra y algún sintetizador ocasional Aportan un brillo especial a la banda. Así se lo comentaba a Mikka antes de su show. Para alguien como yo que no soy un especial enamorado del doom, tengo que quitarme una vez más el sombrero antes los suecos cheapeau.

Solo nos quedaba el cierre del festival con los australianos BATTLESNAKE. Una de las bandas que me había sorprendido en Freak Valley por su frescura y que en esta ocasión repetía la judga con una actuación en la que la temperatura y la energía alcanzaban altas cotas en la noche alemana.

Con ellos ponía el punto final a cuatro días de música y buenas vibraciones en un festival que cada día me gusta más, tanto por sus line-up como por ese ambiente familiar que hace que te sientas en una burbuja de felicidad. Gracias a Caspar, Reiner y a todo su equipo por hacer realidad esta fiesta comunitaria. Si no conoces el festival, te invito a que pruebes a vivir la experiencia, merece la pena.

Mira todas las fotos en nuestras redes sociales:

DenpaFuzz

instagram

Crónica: KRACH AM BACH 2025

Cuando un festival lleva realizadas 30 ediciones, por algo será. Los que conocemos en profundidad el festival sabemos que el amor y cariño que los chicos de la organización y todo el pueblo de Beelen pone en esto, son el origen del resultado. Pero también del personal que un año tras otro repite su presencia formando parte de esta pequeña familia que es KRACH AM BACH. Esta era una edición especial para la organización, son ya muchos años haciendo felices a mas de tres millares de personas, y una vez lo consiguieron. En esta ocasión me desplacé en avión desde Madrid a Dusseldorff, donde recogí un coche de alquiler y me dirigí a dejar la maleta en el hotel. El avión había despegado con una hora de retraso, y no tuve tiempo ni para comer. Decidí que era mejor llegar a tiempo y comer algo allí en el recinto. La lluvia me acompañaba desde que salí del aeropuerto, y con cerca de dos horas de trayecto por carretera la previsión meteorológica no era muy optimista, tendríamos un fin de semana de lluvia. No me vine abajo, porque sabía que esto no era un impedimento para que la fiesta fuera épica. Ya estoy acostumbrado a la lluvia de los festivales veraniegos alemanes, pocas veces me libro, y ver la forma con la que el público se toma esa circunstancia, me motiva más para seguir visitándolos. En España estamos acostumbrados al calor y a pocas lluvias, sobre todo en verano, y se asume de otra manera diferente. Enfundado en mi chubasquero llegaba al recinto donde me iba encontrando con multitud de amigos y conocidos. El backstage era ya un hervidero de gente lque iba y venía comprobando que todo estuviera perfecto. Normalmente el primer día de festival suelo visitar la zona de acampada para encontrarme con la gente, ver el ambiente y tomar algunas fotos y videos, porque el siguiente día suele ser mas complicado. En esta ocasión la premura de tiempo y la lluvia hicieron que me inclinara a hacer esa visita el sábado en la mañana. En recinto toda estaba como siempre. Las hamacas, las sillas y los palets para que el público pueda descansar, los puestos de comida y merch en su sitio, y la hierba en buenas condiciones teniendo en cuenta el aguacero que caía. Había varias carpas con diferentes actividades y juegos para los numerosos niños que visitan el festival junto a sus padres. Es maravilloso verlos correr por allí entre melenudos bebiendo cerveza y sobre todo el ver a aquellos que acercan a la primera fila con sus grandes protectores de oídos, y que viven y disfrutan de los conciertos, a veces con caras de sorpresa, y otras pasándoselo ciertamente bien. Aquí todo es diversión, y también lo es para esos pequeños encantadores. Todo diversión,  con música ruidosa, gente variopinta, barro y charcos donde jugar, el paraíso, me encanta. En cuando a las instalaciones del recinto, me llamó la atención la ausencia del puesto de pizzas, habitual todos los años, pero finalmente no me informé del motivo por el que no estaba en esta ocasión, en la noche lo eché en falta. Las puertas acababan de abrir y la gente enfundada en chubasqueros y capas de plástico de diferentes colores, entraba al recinto con la sonrisa en su cara, sabía que se iban a divertir. La hora del comienzo del festival había llegado.    

AFTERMOVIE

VIERNES

La lluviosa jornada se iniciaba con el heavy rock de DEATHCHANT. Sin hacer prisioneros, los californianos derrochaban energía sin permitir la pausa de los que iban llegando al recinto del escenario principal. Por la vía directa, hacían que la temperatura subiera consiguiendo que todos nos pusiéramos en órbita desde el inicio del festival. Durante su actuación la lluvia hacía presagiar que la jornada sería dura.

A continuación, los suecos GAUPA tomaban el relevo en el escenario principal. Con Emma su cantante con indiscutible maestra de ceremonias no  dejaba de bailar por el escenario, y demostrando que sobre el se siente como pez en el agua. Una frontman por todo lo alto copando gran parte del protagonismo de una banda que iba desgranando canciones de su último disco, alternadas con alguna anterior. Su particular unirverso sonoro gravitaba entre sonidos alucinantes y alguna inclinación más pesada, tal y como mostraban en su último Ep. La banda recibió una magnífica acogida por parte de los presentes con una actuación que se inclinaba por momentos inclinándose a su lado más delicado, pero sin desdeñar la fuerza que poseen. Dieron la talla demostrando lo buena banda que son lo que debría auparles más entre el público de la escena.

Me trasladaba al segundo escenario para ver a KALAMATA. El trio alemán levantaba el telón en ese cautivador escenario. Ese espacio en que siempre se encuentran interesantes descubrimientos de bandas con propuestas particulares y sobre todo psicodélicas. Combinando a la perfección su psicodelia pesada con gruesos riffs Stoner y una vocación progresiva enriquecida con tonos cósmicos conseguían que sus canciones serpentearan por el lado experimental, enganchan a la audiencia con riffs que te invitaban al head banging, pero sobre todo con desarrollos instrumentales de pura psicodelia pesada. Lo cierto es que lograron conquistarme.

 

De vuelta al escenario principal para ver a HIGH DESERT QUEEN La banda venía con una formación reformada en la que se mantenían su cantante Ryan y su batería, siendo nuevos tanto su guitarrista como el bajista. Si en las dos ocasiones anteriores en las que los he visto en vivo (la última hacía solo unos meses en el SOL SONIC RIDE en Colonia) habían puesto sus cartas boca arriba, aquí no iba a ser menos. Estos rudos texanos entienden el rock an roll con la crudeza que caracteriza a los músicos del Estado de la Estrella. Podría decir que les ví más contundentes y ensamblados incluso, pero lo que no cambió fue la facilidad que tienen para enganchar al público con su Stoner polvoriento empapado en fuzz. Ryan no dejaba de de danzar y recorrer el escenario envuelto en una capa que no se deshizo de ella hasta bien avanzada su actuación. Al final de su actuación nos sorprendieron con incorporación al escenario de Emma, la cantante de GAUPA que se unía al cuarteto para interpretar una de sus últimas canciones. Fue un momento épico de energía desbordante y un buen rollo que se traducía en las sonrisas que todos tenían en sus caras. Elevando el nivel aún mas si cabe. Si ya con GAUPA, las proyecciones de Sector7G Visuals habían sido excelentes, con los tejanos la cosa no decreció, haciendo que la actuación tuviera un brillo especial.

KAHN, el trio australiano ocupaba el segundo escenario para dejarnos el que probablemente fuera el mejor show de la jornada. Nunca había visto a KHAN y era una de las bandas marcadas en mi agenda, y bufff, mis expectativas quedaron en nada con la solvencia que demostraron en su increíble show. Psicodélicos, suaves, pero sabiendo cómo gestionar sus canciones, para que siempre conectarán con el público. No era yo solo el sorprendido por el poder del trío, sino que las caras de los presentes reflejaban la incredulidad por esta sobresaliente actuación en la que dejaron claro que se saben manejar en los territorios de la psicodelia pesad sin caer en convencionalismos. Mucha calidad y un sonido que me enganchó mucho más en directo que en sus discos, y eso teniendo en cuenta que sus álbumes me enamoran. ¡¡¡Increíbles!!!, y dos semanas después podré encontrarme nuevamente en Hoflarm, ¡¡¡bien!!!. Espero con ansia ese momento.

El escenario principal recibida a la banda mas reputada de todo el fin de semana. GOD IS AN ASTRONAUT desarrollaban su actuación con la imagen de la portada de su último disco ‘ Embers copando el protagonismo en su set-list. Las proyecciones de ese misterio bosque arropaban las emanaciones de hermosas fragancias sonoras evocando un lugar en el que las hadas habitan entre bellas melodías post-rock. Dejando patente su gran talento el trio desagradaba sus canciones ante la audiencia más numerosa del día. Extasiados por momentos por los efluvios sonoros salidos del escenario, pero también sumidos en las intrigantes profundidades de ese bosque. Sus pàuadas canciones tenían un efecto mágico entre los presentes. Caras de felicidad como consecuencia de sus relajadas canciones y sus bellas melodías Un lugar en el que desataban ocasionalmente toda su fuerza haciendo que su sonido fuera más pesado y grandilocuente. Esa monumentalidad marca de la casa, nos sacaba de la melancolía predominante en sus canciones. Brillantes, dejaban claro porque eran los cabezas de cartel del día.

Con la noche ahuyentando levemente la lluvia, THE COSMIC DEAD envolvían a la audiencia en un agujero negro de frenética psicodelia kraut en un show diabólico. Con el público zarandeando sus cabezas bajos sus hipnóticos ritmos, la locura esquizofrénica se apoderaba de la noche. La guinda del pastel la ponían de nuevo los chicos de Sector7 con sus visuales líquidos creando la atmósfera perfecta para los escoceses. Su bajista pedía que apagaran las luces para sumirnos en una pesadilla psicotrópica de grandes dimensiones. Toda una locura sónica.

Ya solo quedaba una banda y el cansancio de tantas horas después del madrugón para coger el vuelo hasta Alemania hacía ya mella en mí. Pero otra de las bandas que veía por primera vez ocupaba el escenario principal. REZN bajaban el telón a la primera jornada con una particular fusión de Stoner, doom, y elementos progresivos. Después del vendaval de los escoceses THE COSMIC DEAD, comenzar con dos largas canciones atmosféricas quizás no era la mejor idea, y eso se notó a lo largo de su actuación. Tuve una sensación extraña ya que la banda sonaba firme y poderosa, pero algo lineal y sin conectar del todo con el público. Sin transmitir sensaciones interpretan sus canciones como aquel que está en la soledad de su casa. Sin interactuar con un público que recibía con disparidad su propuesta, me dejaron algo frio. Espero que en unos días en Hoflarm pueda conectar más con ellos. Un show bueno, pero extraño a partes iguales. Antes de que concluyeran su show me dirigí hacia mi hotel en busca de un merecido y necesario descanso para recuperar fuerzas para la intensa jornada que me esperaba el sábado.  

SÁBADO

La jornada empezaba con la sorpresa anunciada por la organización. Tras desayunar tranquilamente me dispuse a conducir los ocho kilómetros que separaban mi hotel del festival. Con la lluvia cayendo desde la mañana me dirigí a la zona de acampada para tomar unas fotos y videos de la gente pudiendo comprobar que nada cambia en Krach am Bach año tras año. El mismo ambiente amistoso y divertido de gente que viene a disfrutar del fin de semana en toda su extensión.

A mi llegada vi en el backstage a un numeroso grupo de personas ancianas, y pregunté a Klaus si eran vecinos siendo su respuesta una sonrisa. Estos aparecían sobre el escenario desvelando la incógnita del invitado sorpresa. Se trataba de un coro local compuesto por un par de decenas de personas interpretando canciones tradicionales ante un público que no es el suyo. A la vez el personal llegaba al recinto para escuchar a unos artistas que tampoco son los suyos. Pero esa es la magia de este festival, la hermandad y buenas vibraciones entre la gente. Cantando alguna de las canciones, los presentes disfrutaban de la sorpresa en perfecta comunión con los lugareños. Algo así solo pasa en KRACH AM BACH, bien por ellos.

La lluvia no quería que la fiesta fuera completa, pero como me dicen mis amigos alemanes, ‘tipico verano aleman’. La climatología no es un obstáculo para que un festival como este no se desarrolle con normalidad, como así ocurrió a pesar de los numerosos chubascos que cayeron en la jornada y que afortunadamente el pasto supo recibir sin que se crearan muchos charcos ni zonas completamente embarradas como en alguna edición anterior.

El combo belga MOJO & THE KITCHEN BROTHERS arrancaban la jornada en el escenario principal con su particular mezcla de blues psicodelia y sonidos setenteros. La banda me había sorprendido gratamente el pasado año en Down The Hill Festival, por lo que aquí el efecto sorpresa se había diluido. Durante su actuación tocaban todos los palos posibles, pero lo hacían con canciones ricas en matices y giros constantes. Estos jóvenes merecen más repercusión de la que tienen porque su calidad es capaz de sorprender a cualquiera que se enfrente a ellos por primera vez.

PLANISPHERE, el cuarteto de Colonia son una banda que había despertado mi interés en sus discos, y de nuevo, pude tacharlos de mi lista. Venía advertido de su capacidad para sorprender con es mezcla de post-rock, math-rock y pasajes psico-progresivos con un cierto carácter Stoner. Convincentes y queridos por el público amigo estos chicos brillaron con luz propia como una banda alejada de la fama pero que sabe bien cual es su propósito. Interesante propuesta.

De nuevo una banda que no había visto con anterioridad. THE WARLOCKS no son nuevos en esto, y su sonido psicodélico de inspiración 60’s con tonos de garaje podían ser interesantes. Lo cierto es que me encontré a una banda que no me transmitía demasiado. Sonaron bien, con profesionalidad y saber hacer, incluso por momentos incitaron al baile, pero la frialdad de su actuación no hizo honor a su trayectoria. Puede que no fuera el momento adecuado para mí. De nuevo en unos días los podré ver de nuevo en directo y quizá la cosa sea distinta.

Otra de las bandas marcadas en mi agenda eran los alemanes OAKFARM. Llegaba su hora y me dirigí al segundo escenario para no perderme su actuación. Pude intercambiar unas palabras con ellos instantes antes de que saltarán al escenario donde me dieron pistas de lo que me esperaba. Con una introducción y enlazando dos canciones como si de una Jam se tratará, pasaban a canciones con ese sabor añejo que me había enamorado al escuchar su disco. Rock de siempre empapado en psicodelia, con unas gotas de blues en sus entrañas y un aderezo de riffs pesados revitalizando ese sonido atemporal. Un concierto a la vieja usanza, con un buen cantante, guitarras asesinas y una base rítmica poderosa, ¿se puede pedir más? El joven trio se mostró como una banda veterana con una ejecución impecable en la que combinaban deliciosas melodías con la contundencia del rock más crudo de antaño. Fueron despedidos con la aprobación de la audiencia mostrando enormes muestras de admiración. Estos chicos merecen mas.

TO-YO eran una incógnita para mí. Los japoneses que siguen los pasos de bandas como Kikagaku Moyo o Minami Deutsch tardaban en arrancar con un comienzo frío que poco a poco iban calentando sus efluvios lisérgicos. Entre tonos orientales y psicodelia ensoñadora el cuarteto explotaba un territorio onírico con una dupla de guitarra muy talentosa. Su frialdad explotaba por momentos con una pesadez increíble. Con un sonido poderoso y cristalino volvía a dejarse llevar por oníricas melodías con sabor a almíbar. Sus dos guitarras creando paisajes sonoros volátiles no parecían ser argumento suficiente para parte de la audiencia, que despertaba del letargo cuando la banda subia la intensidad. Aproveché para disfrutarlos sentado junto al escenario mientras me percataba que todo el auditorio estaba pendiente de su actuación. Su poder magnético me acabo de convencer y por lo visto, no fui el único, ya que el final del show estuvo repleto de bailes entre una audiencia disfrutona a pesar de que ya se empezaba a notar el cansancio. El público les despidió con una estruendosa ovación tras su traca final en un show en que cocieron a fuego lento a la audiencia para,omo buenos cocineros, darles el golpe de fuego final.

A los portugueses DESERT SMOKE le había visto en Madrid tres días antes y tenía claro lo que nos esperaba. La banda había emprendido ruta por carretera desde Madrid y habían tenido problemas con una rueda, lo que hizo que casi viaje se alargara. Pero su actitud al ver el ambiente del festival hizo que eso se olvidara. Hice las presentaciones entre ellos y la organización y pude ver con la ilusión con la que salían al escenario. Con esa voluntad de darlo todo ante un público que sabe apreciar bandas como ellos, sus dos guitarras diabólicas alternaban su psicodelia ácida con las arenas del desierto.

Por fin llegaba el momento de ver a ELEPHANT TREE en directo, algo que por unas circunstancias u otras, siempre me había sido imposible. Hacía unas semanas coincidí con su cantante y bajista Peter en Freak Valley, donde le comenté esta circunstancia y por fin había llegado la hora. Esos tipos divertidos con los que había estado tomando cervezas entre risas y partidas de futbolín en el backstage hacía unos momentos, ahora salían al escenario principal como grande ídolos ante una multitud con muchas ganas de ellos. Desde la primera canción los británicos destaparon el tarro de las esencias entre saltos, cabriolas y headbanging. Su enérgica actuación contaba con la alternancia en las voces etéreas y esas melodías melancólicas acertadamente mestizadas con rugosos riffs stoner doom. Divertidos e interactuando con el público la banda se mostraba como yo me la había imaginado, potente y melódica la vez. Con canciones coreadas como himnos, el público disfrutaba de una actuación descomunal en la que no faltaron recuerdos para seres fallecidos y un homenaje final a Ozzy con un cover de Black Sabbath con el que cerraron su actuación. Por fin me quité la espina.

Noqueado y gratificado por la actuación de ELEPHANT TREE, tras tomar una cerveza llegué al segundo escenario para ver a FEEZY. Me habían advertido de la creatividad de los alemanes, pero su locura noise, post-metal y psicodélica no terminó de conectar conmigo. Lo que escuché tenía calidad, pero seguramente no era el momento apropiado para mí para enfrentarme a esta loca propuesta. Su caos era bien recibido por un publico que seguía sin quitarse los chubasqueros. En otra ocasión espero estar mas predispuesto para su difícil apuesta sonora.

El plato fuerte de la noche estaba reservado para OSEES. El huracán impulsado por dos baterías explosivas, una guitarra frenética y unos sintetizadores chirriantes, unidos a esa actitud punk, era previsible era una apuesta segura. El recinto para reventar entre pogos, surfeos y un frenesí hilarante fue el premio a las horas de lluvia que habíamos sufrido. Un huracán sónico desplazó a otro atmosférico. ¡¡Ofrecieron todo lo que de ellos se puede esperar, la locura!!. El concierto más salvaje de todo el fin de semana con un público abarrotando el recinto y la energía desbordada.

El cansancio iba haciendo ya mella en mi cuerpo y decidí descansar un rato mientras FULL EARTH probaban sonido. La jornada había comenzado muy pronto y la noche ya avanzaba. El quinteto noruego había llegado al festival el día anterior y la relajación de la jornada previa ahora se tornaba en responsabilidad y profesionalidad. Tuve varias charlas con ellos las horas previas, especialmente con Ingvald, con el que había estado unas semanas antes en Croacia donde actuó en BearStone Festival como batería de MOTORPSYCHO. Estaba acompañado por sus padres que habían venido a ver su concierto y se notaba ciertamente orgulloso. Cuidando todos los detalles estaban preparados para mostrarse nuevamente ante el público de Krach am Bach. Hace dos años habían tocado en el segundo escenario con Kaanan y ahora repetían con su otro proyecto en el que los teclados y sintetizadores tienen un peso importante. Sabiendo a la audiencia a la que se enfrentaran nos regalaron una actuación que rayó los niveles del firmamento. ¡¡Que buenos!! Con un set corto en el que interpretaron largas canciones en la que repasaban el crisol de estilos que manejan. Psicodélicos, muy progresivos, espaciales, y  sobre todo, cuando las cosas se ponían serías, muy pesados y contundentes. No era de extrañar el delirio entre los que allí estábamos porque sonaran increíblemente poderosos en una equilibrada combinación de instrumentos. No sé dónde tiene el techo estos chicos, ya que con la juventud que tienen atesoran un talento desbordado. Seguiré teniendo puesto mi radar en ellos.

El punto final del festival estaba reservado para KYLESA. De nuevo con ausencia de los fantásticas visuales que habíamos tenido todo el fin de semana, la banda actuaba únicamente con su logo tras ellos. Su regreso a los escenarios después de 10 años de parón había despertado mucho entusiasmo entre sus seguidores y para mí era la oportunidad de verlos por primera vez en vivo. Ya agotado y pasada la medianoche, me propuse tratar de aguantar hasta el final, pero la verdad, tras hacer unas cuantas fotos y escuchar unas pocas canciones, decidí que el festival había concluido para mí. No fueron mi bocado favorito, y como tantas veces, me sorprendo de la reputación que algunas bandas tienen para muchos. A lo mejor soy yo el raro, pero no me aportaron nada nuevo. Banda pesada, con un sonido grave y rugoso y poco más. Espero que me perdonen sus fans. Traté de despedirme de todos los que me encontré en mi retirada, fundiéndome con múltiples abrazos de aquellos a los que vi, emplazándonos a vernos pronto, unos en SonicBlast, otros en Hoflarm, algunos de Down The Hill o en Tabernas, y seguro que coincidiré en varios de ellos, con un buen número de viejos rockeros enamorados de esta música psicodélica y pesada que tanto nos gusta y nos une.

No quiero terminar esta crónica sin reiterar mi agradecimiento a todo el staff de KRACH AM BACH por, una vez más recibirme con tanto cariño. Gracias chicos, nos vemos pronto.

Todas las fotos en nuestras redes sociales

DenpaFuzz

instagram

youtube

Reseña: SAGENESS.- ‘Inner empires’

A lo largo del tiempo que llevo siguiendo y dando visibilidad a bandas, hay algunas que las he visto nacer, crecer e incluso consagrarse, por lo que inevitablemente les tengo un cariño especial. Una de esas bandas son SAGENESS, el trio originario de León es uno de los mayores exponentes de la psicodelia pesada instrumental española como ya demostraron en su álbumes ‘AKMÉ’ (reseña aquí) y ‘TR3S‘ (reseña aquí). Una estrella naciente en el firmamento heavy-psych europeo cuya ubicación musical está en algún lugar del mapa astral situado en una conjunción de los planetas COLOUR HAZE, ROTOR y NAXATRAS. Con su nuevo álbum ‘Inner empires’ mantienen el timón para seguir llevando su nave cósmica hacia lejanas galaxias donde solo los más osados han conseguido llegar, y lo hacen incorporando nuevos elementos con los que logran que sus canciones abarque una mayor versatilidad. Entre reverberaciones de guitarra, efectos y pedales, la travesía que emprenden SAGENESS en ‘Inner empires’, es un viaje emocionante, frenético, intenso pero repleto de belleza. Sus ondulantes canciones siempre tienen argumentos para sorprenderte, llevándote a un Nirvana. Un auténtico éxtasis a través de canciones con elementos floydianos, ambientación espacial, aromas exóticos y coloristas así como cautivadoras melodías instrumentales. Sin duda uno de esos álbumes que escucharán una y otra vez, ya que su magnetismo es absoluto. El Olimpo de los Dioses de la psicodelia pesada tiene un nuevo candidato con SAGENESS, porque estos chicos acaban de emprender un viaje sin retorno que proporciona al oyente la sensación de vivir en un estado sensorial que se aleja de la razón y de lo humano para transportarnos a un mundo mágico. ‘INNER EMPIRES’ es el resultado de años explorando la psicodelia pesada en sus distintas formas manteniendo la esencia de una banda fresca que hace música maravillosa para la expansión de los sentidos. Poderosos riffs Stoner, reverberaciones psicotrópicas y vientos orientales se unen para crear un álbum majestuoso en el que los tonos cósmicos adornan su excitante psicodelia.

SAGENESS son: David (guitarra), Aitor (bajo) y Fran (batería)

‘Locomotive’, la canción de apertura es una muestra palpable del espíritu sideral de la banda leonesa. Un viaje sideral a través de dunas cósmicas con un carácter introspectivo y multitud de efectos envolventes. La canción es una travesía que recorre paisajes psicodélicos impulsados por riffs densos y un espíritu indomable. La pista cuenta con algunos momentos doom en los que la crudeza flirtea con la magia de ensoñadores y volátiles pasjes instrumentales. La travesía se complementa con hermosas melodías lisérgicas que parecen reverenciar el sonido de Colour Haze adornándolos con versátiles elementos ya vistos en bandas como Naxatras. El resultado es una pista monumental que te absorberá para introducirte en el territorio de SAGENESS, un lugar en el que la música fluye elegante, bella y sobre todo, psicotrópica.

A lo largo de sus diez minutos, ‘Olimpo’ nos masajea con hermosas fragancias psicodélicas bajo un ritmo de vocación kraut creando un entorno rebosante de magnetismo. Su psicodelia aromatizada se nutre con ocasionales golpes de pesadez haciendo que la pista serpentee por un espacio mágico en el que su sonido brilla con luz propia. Cambiante por momentos, la canción se precipita por rugosas laderas en la que sus riffs adoptan una forma más rugosa sin ensombrecer su belleza para embarcarse en un viaje a lo desconocido a través de su particular cosmos sonoro.

Hazy dawn bebe de la fuente de la psicodelia progresiva de los 70’s con un cierto carácter floydiano que se fusionan con los sonidos chamánicos del desierto de Colour Haze, Con un melodía contagiosa y hermosos acordes de guitarra la luminosa canción se balancea seductora y con amables y bellos pasajes. Un hermoso viaje a mundos alejados de los terrenal y la razón. Un placido viaje astral con el que sanar nuestra mente.

Espejismo. Nace de lentos oscuros y pesados riffs para llevarnos a un exótico jardín en el que los sonidos de oriente se contonean entre ritmos tradicionales. Una luminosa y alegre canción que te invita a bailar envuelto en un manto de sensualidad. Con influencias del rock andaluz de los 70’s las melodías de Al Andalus cubren los hechizantes pasajes instrumentales de los leoneses. Es inevitable para mí remontarme a mi adolescencia y recordar las buenas vibraciones que la música de bandas como Guadalquivir, Imán, o Medina Azhara llegaron a transmitirme. Ahora SAGENESS le da una vuelta de tuerca a aquellos ecos, en un viaje de ida y vuelta en el que la modernidad y complejidad del siglo XXI, también está presente.

Con una estela difusa de fuzz arenoso, ‘Solve et Caligula’. Se desarrolla en un ambiente polvoriento. Una montaña rusa con escarpados pasajes en los que los riffs más contundentes se alternan con instante más psicotrópicos en l que la acidez de la guitarra nos sume en una espiral sónica aturdidora. Ejecutada lentamente y con un instinto doom, la oscuridad cubre su inquietante parte final.

Sageness

Crónica: BEARSTONE FESTIVAL 2025

El tour de festivales veraniegos continua y llegaba el momento de dirigirme hacia Croacia para vivir la experiencia del BEAR STONE FESTIVAL. Después de un par de días el lago Bled, en los Alpes Julianos en Eslovenia (que bello lugar), me dirigí hacia la localidad croata de Slunj. Llegué dos días antes del comienzo del festival ya que la hospitalidad de Marin, el artificié del festival, me permitió acampar allí, y así poder recorrer alguna de las maravillas que ofrece el país. A mi llegada uno de los trabajadores del festival llamó a al propio Marin que de inmediato me recibió mostrándome con detalle el lugar y ofreciéndome mi acreditación, así como numerosos tokens para la comida y la bebida. No hay mejor manera de ser recibido. Al entrar al espacio donde se celebra el festival mi primera palabra fue ‘wow’. ¡¡Qué maravilla!! Un lugar idílico con el rio ramificándose entre pequeños saltos de agua y cascadas junto a praderas a su alrededor. Mi primera sorpresa fue comprobar que, a dos días del comienzo del festival, ya estaban ubicados tantos lo servicios como las duchas así como los stands de comida y bebida. Cuidando del medio ambiente con un sistema de compostaje el festival colabora a preservar ese entorno natural tan salvaje. Carpas enormes, bancos, stands para el merchan, y sobre todo unas enormes esculturas y estructuras arropando el segundo escenario ‘jam stage’ Como si hubiera llegado a un templo perdido en la jungla a semejanza de los que hemos tantas veces visto en películas como Indiana Jones, aquel entorno insuperable era perfecto para compaginarlo con el gran cartel que ofrecía el festival. Ciertamente el line-up de la presente edición nada tiene que envidiar a ninguno de los festivales mas famosos de la escena europea. Me tomé la tarde para empaparme de todos los detalles, y cada uno de ellos era más impresionante. La zona de acampada estaba situada a unos 400 metros del recinto y sin duda, aquella pradera que yo vi vacía, era capaz de albergar a un buen numero de visitantes. Existe una segunda zona de acampada, así como un aparcamiento algo mas alejado del recinto para aquellos que solo visitan el festival un día y no usan la zona del campsite. En los alrededores en medio del bosque ladera arriba, me tope con otro recinto en el que se celebra otro festival con una decoración impactante. Nuevas esculturas descomunales y adornos de ensueño, así como un recinto perfectamente acondicionado en una zona en la que se practica deporte de aventura. Es sorprendente encontrarse estos recintos así, alejados por completo de la civilización, curioso, y especial, sin duda. Aproveché la tarde para visitar la localidad de Slunj, a unos diecisiete kilómetros del festival, siendo la localidad más cercana al lugar en el que se celebra el mismo. Allí de nuevo la belleza en formas de mil cascadas y brazos del rio formaban un paisaje más propio de una ciudad de Elfos. Impresionante. Tras ese cúmulo de emociones me retiré en soledad al lugar que la organización me había reservado en la zona de estancia de las bandas, a escaso metros del recinto de concierto. Cayéndome la noche encima y con mi ordenador bajo los árboles escuchando el lento fluir del rio y los grillos, una diminuta luz me sorprendió en la noche. Pero no era una solo, sino varias que cambiaban de lugar y que procedían de un grupo de luciérnagas que me iban a acompañar en la soledad de la noche, un momento fantástico e inusual. El día previo al festival visitaba un lugar increíble a tan solo 45 minutos del recinto del festival. El Parque Nacional de Pretvice, un regalo de la naturaleza para el disfrute de los humanos. Lleno de mil casadas y una gran cantidad de lagos es el ejemplo de lo caprichosa y hermosa que es la naturaleza. A mi regreso ya llegaban los primeros campistas a la zona de acampada. Caras de ilusión por vivir un fin de semana inolvidable. En el recinto los preparativos avanzaban y ya se podía ver multitud de papeleras en el recinto y más cantidad de servicios, todo un ejemplo a seguir. Al caer la noche las pizzas recién salidas del horno cargaban de energía a todo el equipo que continuaba trabajando duramente para ofrecer la mejor versión del festival a sus visitantes. En un ambiente relajado la gente iba llegando al recinto, mientras una banda amenizaba la llegada del personal con una larga jam.

Con la alta temperatura y el rio tentando, muchos se inclinaban por mitigar el calor dándose un buen baño. Colchonetas y flotadores acompañaban este refrescante momento mientras en el jam stage la música fluida de forma espontánea amenizando la espera hasta el comienzo oficial del festival. El evento se podría definir como experiencia completa en la que, con la música como protagonista, el contacto con la naturaleza en un ambiente lúdico hace que el fin de semana en BEAR STONE sea una experiencia inolvidable. Existe un elemento importante, en el recinto no existe conexión a internet ni cobertura de teléfono, por lo que las relaciones interpersonales no se ven afectadas por este objeto que a veces se convierte en algo malévolo. Así mismo los pagos en bares y food-tracks y merchan han de realizarse en efectivo. En definitiva es como una vuelta a los festivales que viví en mi adolescencia en los que las redes sociales y toda la tecnología contemporánea brillan por su ausencia para dejar que las emociones humanas surjan espontáneamente.

MONICA daban el pistoletazo de salida entre efluvios psicodélicos y una irreverencia alternativa. Cuatro jovencísimos chavales que disfrutaban mostrando sus canciones en un mill stage que se iba abarrotando de gente.

Otro trio jovencísimo con el escueto nombre de D. Nos invitaba a viajar a golpe de wah wah y pasajes trascendentales en línea doorsiana. Heavy-psych interesante con ruidos, distorsiones y un potente ritmo, subían la apuesta de la banda anterior. Me resultaron bastante gratificantes con su frescura y actitud en un show que fue mutando de ese espacio flotante a territorios sonoros más pesados.

UMON nos sumían en la oscuridad a ritmo lento con si cantante dirigiendo la mirada al suelo, sus ocasionales lamentos invitaban a un trance con toques psicodélicos entre golpes de doom atmosférico. Un aletargante show con pasajes narrados más propios de una trágica y melancólica puesta en escena.

Finalizando los conciertos en el rustico Mill stage los italianos OREYEON con su Doom borroso y altas dosis de fuzz narcótico. El cuarteto ponía a prueba las cervicales del público con sus riffs rompe cuellos. Poco a poco el mill stage recibía más gente para unirse al zaraceo de cabezas arriba y abajo. Sin sutilezas, el cuarteto ofrecía el mismo sonido que había escuchado en sus discos.

Con el sol desaparecido ya del cañón, el río recuperaba la calma ya que la multitud de bañistas que lo ocupaban las horas previas descansaban ahora en las praderas del recinto. Hay momento para todo en Bearstone, un festival que fluye con varias propuestas para que su público tenga una experiencia completa en la que no solo la música es la protagonista, permite elegir tú momento de sosiego escuchando la música relajadamente en los múltiples bancos repartidos por todo el recinto o en sus amplias praderas.

SAUTRUS aparecían sobre el jam stage para inaugurarlo con la oscuridad de su heavy-rock. Vestidos de negro y con su cantante con sus ojos pintados y una especie de túnica hacía presagiar que las tinieblas llegaban al cañón del río xxxx. Iniciando su show de forma ceremonial… La banda ofrecía una actuación de rock ocultista que era bien recibido por la audiencia. Su actuación concluía con la tierna imagen de su batería con su hija en brazos tras subirse está al escenario.

FROM ANOTHER MOTHER, otros desconocidos para mi, ejecutaban una atractiva combinación de melodías cautivadoras con arrebatos de locura en los que los saltos y cabriolas de su guitarrista hacían que la temperatura del festival subiera. Con ciertas similitudes con King Gizzard & The Lizard Wizard la banda nos brindó una actuación versátil y contundente.

La sorpresa de la noche la tuve con PORTMAN y su psicodelia ensoñadora no carente de fuerza. Sus efluvios lisérgicos me gratificaron poderosamente. Al igual que sus embestidas de riffs poderosos aderezados con unos teclados quiméricos. Puro viaje para dejarse llevar con momentos de coqueteo con el post-rock sin perder su solidez y contundencia. En medio de la actuación una chica subió al escenario acompañando a la banda con su circense colaboración. Mientras las vibraciones floydianas de tonos espaciales iban acercándonos a un espacio de tendencia progresiva con complejos desarrollos instrumentales. El público recibió con agrado está cambiante y magnética propuesta sonora.

La noche avanzaba y THE DARTS eran las encargadas de subir la temperatura en la noche croata. El cuarteto femenino se le veía nervioso antes de saltar al escenario, esa inquietud de pensar ‘es nuestro momento, todo tiene que salir bien’. Poco tardaron en soltarse para arremeter con vibraciones alternativas te tinte garajero y con una puesta en escena a caballo entre The Lords of Altamont y NINA HAGEN. Con su cantante gesticulando, bailando, revolcándose por el suelo e interactuando lograron que la concurrencia bailará esos sonidos vintage tan contagiosos y cabareteros. Entrega total

KILLED A FOX, otros desconocidos para mí, bajan el telón a la jornada con una fusión de riffs pesados, psicodelia y pasajes progresivos bajo un tono alternativo.

El primer día de festival concluía para mi dejando buenas sensaciones, tanto en lo musical como en lo ambiental. El buen sonido de la mayoría de los conciertos y la atractiva luminotecnia en ese espacio incomparable cumplieron con creces mis mejores expectativas. Pero al margen de las cuestiones técnicas y logísticas con unos puestos de comidas y bebidas funcionando con rapidez y sin esperas, la conjunción de elementos ambientales, hacia que mi expectación creciera para el viernes, donde ya veré bandas en el main stage.

VIERNES:

Con un sol de justicia los visitantes de Bear Stone iban despertando con caras de cansancio tras los excesos de la noche anterior. Con los puestos habilitados para el desayuno recibiendo al personal, la mañana fluía con calma. La zona de baño iba recibiendo cada vez más gente equipada con tablas, colchonetas, etc.. haciendo que la espera hasta el comienzo de los conciertos se hiciera más llevadera. La organización me comentaba un cambio en el orden de las bandas por el retraso del vuelo de Monolord desde Suecia, haciendo que el programa variará adelantando la actuación de Graveyard. Con ellos estuve charlando y estaban sorprendidos por el entorno natural en el que se hace el festival. En ese momento aparecieron las chicas de MaidaVale, con las que he estado en numerosos conciertos y al igual que Graveyard, sus caras de sorpresa por la belleza natural se repetían. Me transmitían el temor por si hubiera animales peligrosos en la zona, algo que generó unas risas. Venían hambrientas y las dejé en su intimidad y me dirigí al Mill stage donde ATOMIC MOLD acababan de iniciar su concierto. Con un público reducido en esa temprana hora en la que la climatología invitaba a darse un baño, sus condicionales comenzaban el headbanging al ritmo lento de su Stoner doom humeante. Tras verles varias canciones me retire a comer algo antes de que se iniciará la jornada de bandas en el jam stage.

Allí, DARK TREE BARK iban perfilando su relato psico-progresivo. Con un sonido cristalino, cada instrumento cobraba vida propia creando canciones cohesionadas. La banda tenía dos teclados que unido a las algodonadas melodías vocales conseguían crear una aletargante atmósfera. Para mí, una buena forma de empezar la jornada en el segundo escenario, Aunque la gente se lo tomaba con calma sentados en las zonas de sombras, bañándose o simplemente echándose la siesta en la pradera.

BIZON tocaba en el Mill stage pero no pude verlos ya que cuando me dirigía hacia allí, me tope con los chicos de WEDGE que había tenido un problema con su furgoneta y una de las ruedas estaba suspendida en el arroyo. Tras momentos de agobio por el percance, los miembros de seguridad y de la organización ataron la furgoneta a modo de grúa y entre unos cuentos empujando logramos sacarla de allí no sin antes haber sacado todo el pesado equipo de la banda para que la tarea fuera más fácil. Entre aplausos y sonrisas de alivio el percance quedó en anécdota.

MARCEL GIDOTE’S HOLY CRAB era otra de esas por descubrir. Al igual que la primera banda del jam stage, su sonido amable y ambiental coqueteaba con el jazz. La banda llevaba saxo, flauta y teclados con los que conseguían un sonido sofisticado y progresivo de fácil degustación alejado de la pesadez de otras propuestas

WOLVES OF SATURN fue otra banda que me perdí, pero a cambio pude estar un rato de charla y relax con Brant BJÖRK y Mario Lalli, el cual nos deleitó en el backstage tocando una especie de guitarra-ukelele que no sé su nombre, plasmando hermosas melodías desde la más absoluta sencillez. Cuando hay talento, este fluye en cualquier circunstancia y el bueno de Mario, de eso va sobrado.

Llegaba el turno de WEDGE tras su incidente con la furgoneta. El trio parecía haber olvidado ese angustioso momento y nada más empezar su show la banda iba desgranando sus facetas sonoras. Alternando canciones bailables con otras mucho más psicodélicas iban desarrollando un concierto en el mostraron sus diferentes caras, y lo hicieron con solvencia ante un público que se iba enganchando a ese sonido vintage que tan bien saber tocar. Sus últimas canciones fueron acompañadas del baile de la mayoría de los presentes. Frescos y eficientes a la vez que divertidos, WEDGE triunfaron dejando magníficas sensaciones entre un público que les despidió con una gran ovación.

A ACID ROW los había una semana en Blackdoor Festival donde dieron un show salvaje de geavy-pych y doom con mucho fuzzy intoxicante. Aquí repetían la jugada con sus guitarras y melenas al viento en una actuación en la que se mostraron más doomies que unos días antes. Al menos esa fue mi sensación, pero por la actitud del público su show fue bien recibido, sobre todo por los amantes del headbanging.

Una nueva banda con teclados, violín y saxo, con todo lo que eso implica. CISNIENIE sin una banda más experimental y sus canciones alteraban teclados saxo y violín con un carácter progresivo que por momentos se desbocaba como si de una banda de free jazz se tratará. Estuve un rato viéndolos, pero el sol de la jornada había desaparecido y una gran tormenta descargaba en el cañón del festival. El bochorno era evidente y estábamos ante una tormenta veraniega que en un principio no parecía que fuera a remitir pronto, por lo que la organización retrasaba con buen criterio el comienzo de las chicas de MAIDAVALE.

Las suecas inauguraban el Stone stage arropadas por los visuales de los chicos de Sector7G visuals, que habían regresado al festival con un número equipo desde Berlín. El personal de la organización procedía a vaciar las balsas de agua acumulada en las numerosas carpas para evitar males mayores retrasando a su vez el comienzo de la actuación de MAIDAVALE hasta que la tormenta cesará. El cuarteto sueco sigue evolucionando por esos ritmos kraut que invitan a un suave baile. Consolidadas como una banda sólida iban intercambiando sus últimas canciones con otras de tiempo atrás. Las primeras visuales hacían acto de presencia. Ahora sí se sentía el ambiente de festival al uso con el escenario principal. Sin dispersiones por las distintas ofertas lúdicas, la gente se agolpaba para bailar con el show de las suecas.

Con el recinto a rebosar la leyenda del desierto BRANT BJORK aparecía acompañado del genuino Mario Lalli y el siempre fiable Mike a los tambores. El groovy estaba asegurado para deleie de una audiencia que abarrotaba el Stone stage. Entre un humo persistente que impedía ver con nitidez a los músicos y especialmente los visuales que Sector7G había preparado el californiano y sus compinches cumplieron las expectativas que de ellos se pueden tener. Rock del desierto que te atrapa entre humeantes pasajes. El trio se despedía ante la petición de más canciones de la audiencia, pero el retraso ocasionado por la tormenta había trastocado algo los horarios.

GRAVEYARD tomaban el relevo después de una pausa, tanto en el escenario como con la lluvia que se hacía la remolona para retirarse definitivamente. A ritmo de blues nos amenizaban la espera mientras preparaban el escenario. J.J. Cale siempre es bienvenido para escucharlo de fondo. El cuarteto sueco iniciaba su actuación con esa energía blues de antaño. Ofreciendo su mejor versión, el rock de siempre se alternaba con temas nuevos en contraposición a sus clásicos. Definitivamente en las últimas ocasiones que nos he visto en directo han brillado como lo que son, una magnífica banda. A diferencia de la niebla persistente en el escenario durante la actuación de Brant Björk, ahora las proyecciones realzaban una actuación de altísimo nivel ante un auditorio a rebosar que vibraba con el gran concierto que estábamos viviendo. Estos si son los auténticos GRAVEYARD que todos queremos ver en directo.

MONOLORD tras su retraso en su vuelo cerraban la jornada en el escenario principal. La banda llegaba con la presencia de Per Wiberg, quién con sus teclados y guitarra aportaba brillo al sonido del trío, toda una grtificante sorpresa. Con una colorista puesta en escena gracias a unos visuales que brillaban con vida propia descargaban si poder Doom sin concesiones. Era una de las bandas más esperadas del día y eso se nota con un recinto lleno de fieles seguidores dispuestos a darlo todo con los riffs de los suecos. Con Mika alzando su bajo al cielo y contagiando al público su energía ofrecían un brillante concierto en el que también tenían sitio hechizantes melodías vocales de Thomas. Su solidez está al margen de cualquier duda y salva algún momento en el que sus riffs parecía ir a cámara lenta, su actuación tuvo el brillo suficiente como para que todos quedásemos satisfechos. Posiblemente uno de los mejores conciertos que los he visto a pesar de no ser una de mis bandas favoritas.

Para mí llegaba la hora de la retirada, prescindiendo de ver a las dos últimas bandas que tocaban en el jam stage

SABADO

El sábado amanecía con el cielo cubierto y la incertidumbre sobre la climatología que tendríamos estaba presente. La zona de acampada se encontraba con los estragos de la tormenta en unas tiendas de campaña vestidas del barro generado por el aguacero, pero el festival continuaba con EXTROFT, unos jovencísimos músicos con un cantante chillón que se debatían entre el Stoner doom con pinceladas grunge sin terminar de definir su sonido.

La siguiente banda, AUTO iniciaban los conciertos en el jam stage, entre percusiones y ritmos coloristas. Un trio fresco que desarrollaba sus hipnóticas canciones con compases kraut que te atrampaban acompañados de pasajes exóticos, sintetizadores y hasta una especie de mandolina. Interesante propuesta.

Los austriacos SAVANAH son una banda solvente que merece más reconocimiento y BEAR STONE era una gran oportunidad para ampliar su corte de seguidores. El trio aprovechó la oportunidad con una actuación rugosa y potente en la que contundencia brilló junto a sus momentos nebulosos. Desde luego, los nervios previos que me transmitían su guitarrista Jakob antes de subir al escenario desparecieron tras los primeros headbanging. Destacada la brutalidad de su batería golpeando los parches como si del martillo de Thor se tratará. El trio ofreció su mejor versión en un concierto del agrado de la audiencia.

Continuaba encontrándome conocidos que me sorprendían, uno de ellos Ivgland, el batería de Kanaan que acompañaba a Motorpsycho en esta ocasión… La vida no me daba y tuve que prescindir de ver los conciertos del Mill Stage para no perderme a bandas como los croatas Peglica y Komandos, una banda que tenía ganas de ver en vivo. Ya desde su prueba de sonido percibí que la banda iba a ser de mi agrado. Cinco jóvenes con inquietudes lisérgicas y una puesta en escena austera en la que la música es la protagonista, sin artificios. Entre notas de blues en su sound-check, abrían su actuación a paso lento pero firme por una senda psico-progresiva aderezada con narraciones y voces atormentadas. Con tonos folk, y con una contundente base rítmica abrían el arcoíris estilístico con canciones de hard rock, otras más eclécticas y experimentales, en contraste con los momentos de blus humeante de tendencia doorsiana. Todo un catálogo sónico que les sitúa como una de las bandas más atractivas del festival, la confirmación de que lo que había escuchado en sus discos, en directo se engrandece. Fantásticos, fueron como un imán para un público que bailaba sus canciones y les despedida con aprobación por trabajo bien hecho.

Un nuevo encuentro con los chicos de King Buffalo y de The Vintage Caravan, me impide ver la banda que tocaba en el Mill Stage.

En el mill stage KARKARA, el trio de Toulouse nos trasladaban a oriente con su electrificante psicodelia. Estos chicos desde que irrumpieron en la escena han ido creciendo como banda hasta convertirse en algo con tintes grandiosos. Puede parecer extraño cuando nos deleitan con sus ensoñadores pasajes lisérgicos arropados por su aura mística y exótica, pero sus solos, sus tambores y sus sintetizadores consiguen crear una locura colectiva entre la audiencia. Desconocidos para la mayoría de los asistentes, a partir de ahora formaran parte de la lista de bandas favoritas de muchos, porque estos chicos todavía tienen margen para seguir creciendo hasta convertirse en una banda referente de la psicodelia del medio oriente.

En esta jornada de sábado el escenario principal nos brindaba la oportunidad de ver a una banda fresca que siempre cumple su misión. THE VINTAGE CARAVAN aterrizaban directamente desde su fría Islandia para poner la nota de calor en Bearstone a base de rock de siempre. Ese rock enérgico que tan bien saben tocar con sus canciones himnos que ponían al público a bailar. La banda no tiene programados conciertos este verano, y esta era una oportunidad para descargar su furia y fuerza con ese tono divertido que siempre tienen en sus shows. El trio presentaba un par de canciones que formaran parte de su nuevo álbum, que según me comentaba la banda estaba ya listo para ver la luz a final de año. La reciente paternidad de Oscar complicaba la presencia de la banda en mas conciertos este verano, por lo que habrá que esperar unos meses para verlos de nuevo iniciando una gira de presentación de su nuevo trabajo.

Había llegado el momento de una de mis bandas favoritas, los noruegos MOTORPSYCHO. Solo hacía un par de semanas que les había visto en Freak Valley, donde actuaron con el batería de NEEDLEPOINT brindando el que probablemente haya sido el mejor concierto suyo en el que he estado. En esta ocasión venían acompañado de Ingvald, el batería de KANAAN, con el que pude charlar antes de su actuación. MOTORPSYCHO era una incongnita para muchos de los presentes y su música a veces no resulta fácil de asimilar, pero, como siempre brillaron a un altísimo nivel, como banda curtida en batallas que son. Su actuación fue algo diferente a lo que un servidor a presenciado en conciertos anteriores. Solo 40 minutos fue como un Brunch para ellos, acostumbrados a tocar durante mucho mas tiempo en sus conciertos. De nuevo un show diferente en el que no faltaron algunas de sus mas reconocibles canciones con poco margen para la experimentación. Su sobria actuación corroboró el nivel que atesoran estos geniales de los sonidos psico-progresivos modernos.

KING BUFFALO eran otros de mis favoritos, una banda que hace años se erigió como una de las propuestas mas interesantes dentro de la escena heavy-psych con sus cautivadoras melodías shoegaze. El trio de Rochester se erigían como una de las bandas destacadas del fin de semana con un show experimental arropado por mejores proyecciones de los chicos de Sector 7. Su actuación fue un bálsamo para una audiencia que flotaba entre sus envolventes pasajes adornados por momentos metálicos y una solvencia a prueba de todo. Sin el carácter explosivo de otras bandas, su concierto sirvió para poner la magia en la noche crota.

Dándole la vuelta al tópico de ‘tras la tempestad llega la calma’, A PLACE TO BURY STRANGERS trajeron el estruendo después de las actuaciones de MOTORPSYCHO y KING BUFFALO desatando la locura como solo ellos saben hacer, las guitarras destrozadas y las distorsiones encendieron la espita de la noche con otro concierto loco y enmarañado desatando la euforia de los asistentes. Frenéticos y bien auspiciados por las cambiantes y aturdidoras luces sobre el escenario, su noise convirtió el escenario principal en una bacanal de ruido ensordecedor. Teniendo en cuenta que su música no es de la que mas me motiva y que en los últimos años les he visto unas cuantas veces, antes de que concluyera su actuación me retiré a descansar dejando el auditorio en plena fiesta. Nuevamente la banda se presentaba con una nueva baterista, manteniendo la racha de que nunca les he visto repetir batería en un concierto.

DOMINGO:

Al despertar ya muchos estaban recogiendo sus tiendas para emprender el viaje de vuelta a casa. El ambiente relajado persistía para los que aguantábamos.

THE FLUKES OF SENDINGTON iniciaban los cuatro conciertos que nos deparaba el día. La dispersión del público no impedía que el Mill stage estuviera abarrotado viendo a estos precoces australianos. Rabia alternativa en una banda que está empezando y le pone fuerza a sus canciones

En el jam stage los italianos TONS destilaban su Doom humeante con aroma bong y su sucio sludge de alcantarilla cumpliendo todos los tópicos del género. Voces desagradables, tambores atronadores y los amplificadores a todo volumen. No es algo que me entusiasme, pero la banda cumplió su misión como corroboraba una audiencia que vibraba con su actuación.

El mill stage echaba el cierre con el dúo neozelandés EARTH TONGUE, otra banda con la me he encontrado en multitud de eventos en los últimos años. Su fusión psicodélica con tonos alternativos cumplió las expectativas de una audiencia que se divertía con su enérgica actuación.

Llegaba la hora del final, y los húngaros LAZARVS, otros desconocidos para mí, solventaban la papeleta graduándose con honores en lo que mejor saber hacer. Su potente sonido, sus riffs metálicos y una actitud ante la audiencia ciertamente salvaje, hacía que la locura se desatara con su poderosa actuación. Pogos, crowdsurfing y una fiesta por todo lo alto ponía el cierre a un fin de semana repleto de buenos momentos que quedarán en mi corazón para siempre.

Después de cinco días instalado en el cañón del rio Mrežnice mi primera parte del tour de veraniego de festivales llegaba a su fin con un montón de buenos recuerdos. La experiencia vivida en BEARSTONE ha sido una de las mejores de los últimos tiempos, un festival diferente, en el que todo sucede con calma y en el que no faltan momentos intensos. La diversidad de posibilidades que te ofrece el recinto y la vocación de la organización por ofrecer una experiencia completa a sus asistentes hace del festival un punto marcado para muchos, un lugar que en los próximos años va  a recibir a un ejército de rockeros con ganas de pasárselo bien, porque allí todo está preparado para el gozo de sus invitados. Con el personal de la organización desmontando los escenarios, al final de la tarde me pude dar una vuelta por ese maravilloso recinto vacío asimilando todo lo vivido en estos días. Fue como ese recorrido que el ganador de Gran Hermano hace cuando recorre la casa en la que estuvo encerrado durante semanas en soledad y que ahora ha dejado de lado el bullicio para que regrese la calma y sea el ruido del ruido y el canto de lo pájaros los únicos protagonistas, un emotivo y reflexivo momento en el que se me agolpaban los pequeños y grandes momentos vividos en mi visita al festival croata.  Mis expectativas eran muy altas antes de venir aquí, pero después de estos días puedo decir, que incluso mis más optimistas previsiones fueron superadas. Un line-up a la altura del mejor de los festivales, un recinto insuperable, una organización que cuida de sus invitados haciendo de su estancia una experiencia inolvidable, y el cariño recibido por todos los que allí trabajan, con especial mención a Marin, su organizador, convierten a BEARSTONE FESTIVAL en uno de mis nuevos festivales favoritos. Gracias por todo y… hasta el año próximo. El propio Marin, me comentaba con emoción que esta había la mejor edición del festival desde su nacimiento, tanto en lo musical, como en lo personal, y aunque yo no he estado en las ediciones precedentes, puedo corroborar que la edición 2025 del festival croata fue mágica y alucinante, ¡¡Enhorabuena!!! Y.. nos vemos el año próximo!.

Ahora toca la vuelta a casa después de haber conducido mas de 6.500 kilómetros recorriendo la geografía europea en busca de los mejores festivales de la escena psicodélica y stoner. Pero la cosa no acaba aquí, porque todavía queda la segunda parte de este road-trip festivalero. ¡¡Nos vemos en los festivales!!

Mira todas las fotos en nuestras redes sociales:

facebook

instagram