Reseña: DOZER.- ‘Drifting in the Endless Void’

Mas de una década después de la publicación de su último álbum, los padrinos del stoner rock escandinavos, resurgen como Ave Fénix con su nuevo álbum ‘DRIFTING IN THE ENDLESS VOID’. Un disco con el que consiguen mantenerse en el Olimpo de los pioneros del desert-rock europeo y en el que una masa gravitatoria repleta de ritmos viajan por el espacio entre lodos masivos y psicodélicos ojos rojos. Así reafirman su estatus, no solo como progenitores de todo un movimiento, sino también como campeones de la energía volcánica y la pura adoración del riff. Una experiencia que no debería perderse ningún amante de las vibraciones desérticas ni del Stoner tradicional, ya que sus canciones mantienen la fuerza de siempre con un enfoque a su vez, innovador. Si la banda parecía dormitar cuando su líder TOMMI HOLAPPA se dedicaba a tiempo completo con GREENLEAF, ahora despiertan de ese letargo para recordar al mundo todo su poder. Sus siete impactantes canciones se impulsan con fuzz de alto octanaje entre ritmos llenos de groovy y un sonido turbio que pone a prueba las cervicales del oyente. Sabiendo como componer melodías pegadizas con las que cautivar al oyente, la veteranía y madurez de DOZER queda patente en la fuerza de unas composiciones crudas, turbias y lo suficientemente psicodélicas como seducir a cualquiera de sus fans de siempre. Porque ‘DRIFTING IN THE ENDLESS VOID’ es un trabajo crudo, pesado, que contiene ganchos lisérgicos y ese groovy del que te será difícil poder escapar. Sustentando sus canciones en una fórmula en la que las paradas y arrancadas se suceden en cada corte, los suecos consiguen mantener al oyente siempre enganchado a su relato. Guiños al hard-rock de los 70’s, afloran en un álbum de stoner rock a la vieja usanza, con un sabor fresco y gratificante.

DOZER son:
Fredrik Nordin – Guitarra y voz
Tommi Holappa – Guitarra
Johan Rockner – Bajo
Sebastian Olsson – Batería

‘DRIFTING IN THE ENDLESS VOID’ está disponible en la serie PostWax del sello Blues Funeral Recordings.

El sonido difuso de ‘Mutation-tranfo’ nos recuerda a la banda en sus mejores momentos. Golpes de fuzz creando un sonido monumental nos acechan sin remisión. Fuertes tabores y riffs monolíticos dejan espacio a pasajes vocales oscuros y llenos de rabia. El rock del desierto escandinavo de los 90’s aparece de nuevo en plano siglo XXI. Una canción gruesa y monumental con un tono psicodélico que no rebaja su fuerza cegadora. La larga duración del corte, con sus casi ocho minutos, permite devaneo que hacen mutar su fisonomía de unos riffs monolíticos custodiados por pasajes psicodélicos y golpes de metal.

En un espacio de puro desert-rock ‘Exhuman, now be’ nos arrolla como una manada de búfalos en las vastas praderas arenosas. Esto es stoner rock en su más pura expresión. Si a eso unes unas melodías pegadizas llenas de gancho, la tormenta perfecta está servida. El grave sonido de sus riffs se amortigua con un cierto manto psicodélico sin que su carácter mute por esto. Destaca la tronadora base rítmica que acaba por aturdirnos entre las tormentas arenosas que contiene sustancias psicotrópicas que se traducen en sus ácidos solos de guitarra. Un corte descomunal.

‘Dust for blood’ eclosiona en una sucesión de riffs pesados y melodías más propias de los 90s. con un tono pausado DOZER golpea con fuertes tambores y con sus ganchos vocales característico en una canción fornida en la que el fuzz mantiene su presencia.  Una forma brillante de componer un tema melodioso y no restar un ápice de fuera a su sonido. En la pista encontramos esas pausas tan características en los suecos. Sustentado sobre una sencilla estructura armónica el corte contiene estribillos contagiosos con los que cautivar al oyente.

Una breve y pausada introducción es el preludio de una nueva tormenta de riffs desérticos en ‘Andromeda’. Voces ecualizadas tomando un carácter chamánico se van alternado con las descargadas de pesadez de la banda. Un sonido contundente con un cierto tono melódico que no resta fuerza a otra canción que serpentea en su intensidad ofreciendo momentos de calma tensa que siempre son el preludio de un vendaval de riffs que llegan a coquetear con un escenario doom.

La inquietante ‘No quarter expec’ parece inclinarse a un entorno experimental sin salir de las oscuras atmósferas con momentos de stoner-metal llenos de garra y fuerza. Balanceándose sobre esa cuerda, DOZER encabrita su sonido llenándolo de una épica imponente. Un turbador corte con pasajes de psicodelia pesada, impulsados por una base rítmica completamente atronadora.

‘’Run, mortals, ru’ parece sustentarse en un entorno más propio del hard rock adornando con momentos de stoner. Su sucio sonido de guitarras y las melodías aterciopeladas son un contraste atractivo para una canción densa y fluida en la que la pesadez está presente.  Si la fórmula funciona, ¿para qué cambiar nada? Eso deben pensar DOZER y así construyen otra canción a semejanza de ellos mismos con una cautivadora melodía llena de épica y un sonido aturdidor. El flujo rítmico se cuida al detalle con los habituales descansos en esas hordas de fuzz intoxicante que tan bien ejecutan los suecos.

Missing’ es el corte más largo del álbum con sus cerca de nueve minutos. Cociendo la canción a fuego lento, van construyendo sus armonías entre una neblina psicodélica en un ambiente de calma tensa. Pausadas voces van enseñando el camino de una canción que cuida su aspecto melódico respecto del resto de cortes. El lado más amable de DOZER parece aflorar entre pasajes psicodélicos y momentos de vibraciones desérticas de altos vuelos.

DOZER:
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Blues Funeral Recordings:
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Reseña: CENTER OF THE EARTH.- ‘Mars’

‘MARS’ el nuevo álbum de los daneses CENTER OF THE EARTH, nos trae 36 minutos de locura de dunas rojas, mientras te llevan a dar un paseo por el mar de las arenas rojas. Con tres elementos fundamentales, la banda nos presenta tres largas canciones en las que la psicodelia pesada, el blues y los elementos Stoner son los protagonistas. Canciones narcóticas de entre 9 y 17 minutos que se ejecutan con la pausa suficiente para poder degustarlas en su máxima expresión. Un brebaje diabólico que mira al pasado y al legado de los pioneros del proto-doom, pero que también presta atención al desierto y al poder de la desolación de las dunas. Si a esto unes al alma de blues en las melodías vocales, el resultado es un álbum crudo, impactante, pesado y con un poder magnético superlativo. Completamente lisérgico, el álbum contiene cautivadores momentos chamánicos con los que el cuarteto consigue expandir la mente del oyente en un viaje más propio de una ingesta de peyote. ‘MARS’ es el segundo álbum de la joven banda danesa, y fue grabado en directo en el estudio para captar toda la fuerza de una banda prometedora, que sabe rendir culto a los sonidos primitivos del pasado, pero que también venera a las deidades cósmicas del desierto.

CENTER OF THE EARTH son: Frederik Holm (guitarra y voz), Jesper Laugmann (guitarra y coros), Aksel Brammer (batería) y Sebastian Wilsleff (bajo).

‘MARS’ fue grabado en vivo en Elværket Helsingør, contando como ingeniero de grabación a Enok Bjerkstad, habiéndose mezclado y masterizado por Jesper Laugmann, y tendrá una edición en vinilo a través de Majestic Mountain Records.

‘Old Fang’, nace entre sintonizaciones de radio y una enigmática atmósfera entre efectos y distorsiones para surfear por dunas cósmicas. Lentamente el corte avanza a golpes de pycho-doom parsimonioso y plomizo. La quebrada y aguardentosa voz hace acto de presencia con una lenta cadencia con alma de blues. Solo han sido tres minutos y el corte nos aplasta con un alma proto-doom y toneladas de psicotrópicos en el ambiente. Su rugoso sonido de aroma vintage evoca noches salvajes en garitos de dudosa reputación entre humo y alcohol. Desgarradores momentos llenos de fuerza suceden entre un ritmo insistente y sumamente absorbente. Una perfecta combinación de rock del desierto en un espacio sideral. Evidentemente casi 18 minutos de canción permite a la banda desarrollar variadas vibraciones sin salirse del guión. Así la pista se enloquece entre guitarras ácidas para traspasar el umbral a un mundo mágico. Haciendo que todo se ralentice, magnéticos pasajes lisérgicos se ejecutan con una calma narcótica mas propia de un viaje de LSD. Un escenario chamánico en el que las visiones del peyote parecen expandir nuestra mente con un cambió ceremonial en los pasajes vocales. Una ceremonia liberadora nos masajea invitándonos a dejarnos llevar por esa psicodelia meditativa. La pista cierra el circulo aumentando su pesadez en la parte final, para regresar a su génesis.

Si la canción anterior ocupa una de las caras del álbum, la cara B está compuesta por dos canciones de 9 minutos. La inquietante Witchqueen’, con ese bajo crujiente y penetrante y sus riffs de evidente carácter doom. Pero la combinación funciona con esos momentos de blues tormentoso y desgarrador. Los lastimeros pasajes vocales se envuelven en una densa neblina custodiada por riffs monolíticos y fuzz intoxicante. Como un gran paquidermo inyectado en psicotrópicos con momentos de proto-metal y blues narcótico, la canción prosigue su camino lentamente.  Al igual que el corte anterior, la parte final nos presenta momentos de desert-rock crudos y chirriantes con verdaderos ganchos en forma de riffs.

Los últimos diez minutos del álbum están reservados al blues psicodélico de ‘HC Mechadevil’. Otra pista psicotrópica que combina a partes iguales elementos de blues, de Stoner y de rock de los 70’s en una fórmula que funciona a la perfección. Tomándose su tiempo para llegar a rampa de salida, el corte se toma su tiempo para despegar en esta travesía cósmica al Planeta Rojo. Una atmósfera vintage con elementos Stoner y pasajes heavy-psych de alto poder narcótico son los argumentos sobre los que se desarrolla esta nueva trama. Pasando de la calma inicial a momentos desgarradores en los que el blues ácido toma los mandos en una bacanal lisérgica de grandes proporciones.

Center Of The Earth

Crónica: 1000 MODS, una fuerza de destrucción masiva arrasando la Sala Nazca (Madrid) en una noche de sudor y pogos.

Los antecedentes de la noche anterior de su show en Barcelona y teniendo en cuenta lo ardiente que es el público madrileño ante este tipo de bandas, parecía que todos los ingredientes para una noche épica, estaban servidos. He de decir que 1000 MODS no son una de mis bandas favoritas, pero en la casi una decena de veces que los he visto en directo, puedo decir que es una banda solvente y que siempre cumple, pero lo vivido en la noche del pasado jueves en Madrid está a otro nivel. Posiblemente el mejor concierto que he visto de ellos en mi vida. Una banda que no es demasiado dada a la interacción con el público. Ellos son unos tipos sencillos, que sin ninguna parafernalia hacen lo que mejor saben, y esto no es otra cosa que repartir riffs rompe-cuellos que ponen patas arriba cualquier escenario en el que actúan. En Madrid, con un sonido impoluto, un público predispuesto y una banda que parecía contagiada por la descarga de adrenalina del personal, nos regalaron una actuación que siempre quedará en memoria de los asistentes. Seguramente dentro de unos años comentaremos… ¿Te acuerdas de aquel ‘bolazo’ de 1000 MODS en Madrid? ¡¡¡Y la respuesta probablemente será…’Ufff fue la hostia!!!. Pero probablemente, la propia banda también recuerde para siempre esta actuación.

Para calentar la velada los acompañaba FRENZEE, una banda griega prácticamente desconocida para los presentes. De hecho, al comienzo de su actuación la sala no albergaban mucho público, que poco a poco iba llegando , para tomar posiciones lo mas cerca posible del escenario. Con el puesto de merchan abarrotada de personal tratando de hacerse con algún disco o camiseta de 1000 MODS, FRENZEE mostraba sus cartas desde la primera canción. Una batería una guitarra y una cantante que no dejaba de caminar sobre el escenario arremetían con una apuesta a caballo entre el hardcore, y el punk. Un sonido alternativo que rápidamente conectaba con un público fogoso, que ya estaba dando saltos y haciendo pogos nada mas comenzar su show. Si bien es una banda joven y con una propuesta sencilla, consiguieron ir de menos a mas, conectando con la gente cuando ofrecían riffs arenosos. Aún así, cumplieron su papel de poner al personal en el camino de lo que nos esperaba después, y lo que estaba por llegar era algo grande, ¡muy grande!

La promotora NOISE ON TOUR, organizadora del evento casi había vendido todas las entradas disponibles, lo que me hacía pensar que la noche iba a ser intensa, algo que evidentemente sucedió, incluso a un nivel que casi no podría esperar.

El concierto del cuarteto de Chiliomodi, comenzaba con los lentos riffs de vocación doom de ‘Avobe179’. Parecía que la banda griega se lo tomaba con calma ante una audiencia ya caliente.  Pero el calentamiento no duraba mucho, y tras la psicodélica introducción de ‘Road to burn’, uno de los temas clásicos de los griegos, las hostilidades se desatado irremisiblemente. 1000 MODS tenían la tarea fácil ante un público predispuesto, y su set-list parecía diseñado para ir poco a poco. La banda retomaba su último álbum ‘Youth of Dissent’, interpretando así la contenida e hipnótica ‘So many days’ ponía una calma tensa. Si el ambiente en la Sala Nazca era increíble, los primeros riffs de ‘Electric carve’ volvían a poner al personal patas arriba. En este momento mi presencia junto al escenario corría peligro ya que mi lastimado hombro, así como mi cámara no estaban en buen lugar. El personal enfervorecido saltaba bailaba, se empujaba, en una orgia de rock desértico, y era el momento de tomar otra posición en la Sala. El público no dejaba de bailar en pogos diabólicos con episodios constantes crowdsurfing.

La locura se había apoderado de un concierto en el que mucha gente tenía depositadas grandes expectativas, y llegada la hora de la verdad, cualquier predicción estaba siendo incluso superada. Con ‘Loose’ la fiesta continuaba por todo lo alto. El buen sonido que ofrecía la Sala permitía apreciar a la banda en todo su esplendor. Había transcurrido la mitad de la actuación y la temperatura estaba elevadísima. Cualquier canción era una excusa para el desenfreno, y la grungy ‘Pearl’ no iba a ser menos. Si la noche esta desatada, con ‘El rollito’ la cosa no tenía vuelta atrás. 1000 MODS parecían hacer un pequeño paréntesis con ‘Mirrors’ antes de la traca final. La conexión banda-público se había producido desde el comienzo de la actuación (¡o incluso antes!!, jaja), y parecía que el ardiente y alborotador público madrileño había contagiado a los griegos

Ellos no son una banda muy dicharachera, no interactúan demasiado con la audiencia, pero en esta ocasión no se resistieron, así su cantante y bajista Dany, se unía al público con su bajo en ristre para mezclarse con el personal en un pogo que abarcaba prácticamente toda la Sala, sin duda un momento épico que acabaría con el músico zarandeado antes de ser ayudado para subir de nuevo al escenario. La banda había un hecho un recorrido por todos los álbumes de su discografía, pero la magia desértica de su alabado álbum de 2011 ‘Super Van Vacation’ había copado una gran parte del protagonismo. Su actuación concluía con dos canciones clásicas como ‘Vidage’ y la propia ‘Super Van Vacation’ con la que ponían el broche final a una noche inolvidable en la que e demostró que el Stoner ortodoxo, de manual, continúa teniendo muchos adeptos. Supongo que muchos de los presentes, estarán todavía lamiéndose las heridas y los golpes recibidos en un concierto en el que todo el mundo bailó desenfrenadamente en una orgía de riffs rompe-cuellos con un ambiente excepcional y absolutamente salvaje.

¡GRANDES 1000 MODS!!!, con bandas así, da gusto ir a un concierto, porque la fiesta, está asegurada.

Reseña: MILANA.- ‘Milvus’

La banda de Mallorca nos presenta un álbum sólido y estruendoso en el que canciones de heavy-rock, se cuecen en un recipiente de Stoner, aderezado con unas gotas de psicodelia. Sus voces épicas, los ganchos constantes y una producción impecable, hacen de ‘MILVUS’ un álbum muy apetecible. Todo un viaje lisérgico a través de vibraciones Stoner, empapadas con unas gotas de blues y psicodelia, así como unas entrañas de heavy-rock con genes grunge.  Porque el nuevo álbum de los mallorquines contiene canciones sólidas, con voces épicas, y un control de los tiempos y la intensidad sumamente logrados. Su sonido difuso, se vuelve melódico y pegadizo a partes iguales, lo que hace que su escucha sea verdaderamente gratificante. Sonando contemporáneo, cada canción contiene elementos desérticos mestizados con auténticos bombazos heavy-rock, en una mezcla impactante. Pero en este coctel sonoro también aparecen reminiscencias del grunge de los 90’s empapadas de fuzz arenoso. ¿Se puede pedir mas? Describiendo de una forma particular la melancolía de la soledad del desierto, MILANA crea pistas con unas entrañas macizas, y un envoltorio repleto de emocionantes sensaciones. Sustentando sus canciones en un sonido grueso y pesado, las magníficas voces y sus tonos épicos, las elevan por encima de otras muchas propuestas que encontramos cada día. Posiblemente estemos ante un álbum que ponga a MILANA en la rampa de salida para que su música tenga una mayor visibilidad y reconocimiento en la escena underground, tanto española, como europea.   

MILANA es un cuarteto compuesto por David Oliver, el chico fundador, el fuzzman, el skater, el Jimi Hendrixer y sería un habitante del desierto de California. Luego Pedro Inglés, full Ame mysAc y filósofo, muy afectado debido a la exposición masiva de Led Zeppelin. Guillem, el gruñón Metalero y finalmente Edu, cineasta profesional y patinador con conocimientos enciclopédicos sobre el frente Stoner.

‘MILVUS’ cuenta con letras de Pedro Inglés, teclados de Pedro S.Bonnin, Slide Guitar en “Gray City Lights” de Javi Lopez y preproducción técnica de batería de Jose Ordoñez. Fue grabado y mezclado por Toni Salva en Diorama Sound (Mallorca), producido por David Oliver. Con grabaciones vocales asistidas y coproducidas por Marc Vidal en Marc Vidal Studio (Barcelona) y voces también asistidas por Aina Nadal en la pregrabación. Masterizado por Karl Daniel Liden Estocolmo (Suecia).  Obra de arte por Revelation Studio. Discurso narrativo de “Grey City Lights” de Howling Wolf (1966). Disponible vía Kozmiz Artifactz.

Entre riff retro y golpes de stoner ‘The Last Witch’ borbotea a caballo entre vibraciones 70’s y aromas del desierto. Con fuerza en sus entrañas y unas melodías atractivas, el corte se impregna de gotitas de blues en una conjunción que resulta sumamente atractiva. La excelsa línea de bajo hace cambiar la pista a un escenario más psicodélico, lo que hace que el tema ofrezca varias texturas sonoras.

Impulsado por buenas dosis de fuzz ‘Celestial Bird Spirit’ huele a sonidos arenosos de los 90’s. en un tono comedido la canción avanza oscilante con una combinación de elementos que van desde el grunge hasta el heavy-rock. Cuidadas melodías vocales complementan un corte nebuloso, pero de gran frescura. Manteniendo la estructura del tema de apertura, la pista reposa en atmosferas lisérgicas en su parte central donde aparecen buenos solos de guitarra que crean un ambiente ensoñador.  Stoner ortodoxo con la suficiente fuerza como para aplastarte la cara.

Con mas de once minutos ‘Impermanence’ nos sume en un trance narcótico a través de suaves acordes. Sin prisas para eclosionar la canción transita por un espacio nebulosos en el que la psicodelia apacible nos arrulla. Sin renunciar a momentos grunge, la canción conjuga ambos estilos empapando al oyente de un tono melancólico. Con constantes oscilaciones de intensidad, la psicodelia y el grunge, se unen en una causa común. En una nueva transición, todo parece volverse más difuso gracias a las embestidas de riffs Stoner, pero de nuevo la pista desciende a un mundo chamánico en el que la psicodelia copa el protagonismo. Seguramente estemos ante la canción más elaborada de todo el álbum, ya que en ella la banda consigue aunar las distintas referencias estilísticas que marcan su sonido.

‘Lucid Reality’ nos ilumina con pasajes de psicodelia creando un paisaje onírico con reminiscencia grunge dejando claro que los sonidos de los 90’s son para la banda, una importante fuente de inspiración para componer sus canciones. En ese tono sosegado, MILANA exploran insondables espacios psicodélicos que son coloreados con momentos de una mayor luminosidad en los que los riffs se intensifican elevando el tono de la pista.

Crujiendo lentamente,’ Gray City Lights’ muestra el espíritu stoner de la banda. Sus locuciones y su sonido atmosférico nos sumen en un viaje sensorial con el desierto como testigo. Sin darnos cuenta nos encontramos en un entorno en el que el blues y la psicodelia se intercalan entre los pasajes desérticos con vocación grunge. Para poner la guinda a la pista, algún elemento retro aparece aportando ese espíritu 70’s.

Whispering Wind’ pone el cierre a este interesante álbum con un ritmo Stoner enriquecido con envolventes pasajes psicodélicos. En la canción se refleja la facilidad que tiene MILANA para cambiar de escenario sonoro sin que podamos percibir la transición. Desert-rock, psicodelia y grunge, de nuevo se unen para crear otro corte sólido y con mucho gancho.

https://www.instagram.com/milanaband/

Kozmik Artifactz

RECOMENDACIONES SEMANALES (WEEKLY RECOMENDATIONS)

1782.- ‘CLAMOR LUCIFER’ (Italia) doom, ocult-rock, fuzz, psych-doom (reseña aquí)

FAERIE RING.- ‘WEARY TRAVELER’ (US) stoner, heavy-psych, doom, heavy-metal, hard-rock, heavy-rock

:NEEPAL.- ‘PROTOAEOLIANISM’ (Hungría) heavy-psych, stoner, space, psychedelic-rock, kraut, instrumental, jam band

HIGH FIVE.- ‘SALAD BALLON’ (Canada) progressive, psychedelic-rock, kraut, experimental, psychedelic-rock

MILANA.- MILVUS’ (España) heavy-rock, Stoner, heavy-psych, doom-blues, grunge (reseña aquí)

GNARWHAL.- ‘ GNARWHAL’ (Canada) fuzz, Stoner, noise, hard-rock

LAVERGE.- ‘WHO IS THERE TO BEAT THE EGO?‘ (España) alternative, desert-rock, rock, 90’s psychedelic-rock, post-hardcore, post-punk

LUCIFER STAR MACHINE.- ‘SATANIC AGE‘ (Alemania) garage-rock, hardcore, punk, hard-rock, metal

GLITTERING INSECTS.- ‘GLITTERING INSECTS’ (US) post-punk, psychedelic-rock, noise

NAJING.- ‘NAJING’ (Italia) post-rock, instrumental, post-metal, doom

BANARAS BABA & KOLKATA KID.- BANARAS BABA & KOLKATA KID (India) 70’s, psychedelic-rock, world, oriental

HASHISHIAN.- ‘ KINDOM OF KUSH’ heavy-psych, doom

SUNFLOWERS.- ‘A STRANGE FEELING OF EXISTENTIAL ANGST’ (Portugal) psychedelic, garage, alternative, noise, rock, pop

ALASE.- ‘A MATTER OF TIME’ (Finlandia) progressive-metal, progressive-rock, metal

RUSTY KIDS.- ‘ANATHOMY OF A STONED’ (Italia) desert-rock, Stoner, hard-rock, alternative

APRIL MARMARA.- ‘STILL LIFE‘ (Portugal) folk, dark-folk, psychedelic, alternative

TEMPLES.- ‘EXOTICO’ (UK) psychedelic, psychedelic-rock, alternative

NUMERICAL CONTROL SOCIETY.- ‘MOONSHOT‘ (US) Stoner, doom, heavy-psych

MORIBUND MANTRAS.- ‘…OF FATHOMLESS DEPTHS‘ (Alemania) post-metal, metal, doom

MOONLIGHT YEARS.- ‘MOONLIGHT YEARS’ (Canada) 60’s, psychedelic, rock

DEAD SHAMAN.- ‘UNDER THE INFLUENCE’ (Suiza) alternative, rock, psychedelic-rock, stoner