Crónica: KRACH AM BACH 2024

Con un nuevo sold-out como ya es habitual, la 29ª edición de KRACH AM BACH se presentaba diferente para mí en esta ocasión. Si habitualmente suelo llegar el mismo día de su inicio tras un vuelo desde Madrid, hasta Dusseldorf y después conduciendo hasta Beelen, en esta ocasión me tomé las cosas con mas calma, y me dirigí directamente conduciendo desde Madrid unos días antes. De esta forma compaginé el viaje con turismo en ruta y paradas recreativas. Una forma de aprovechar los 2000 kilómetros de distancia para disfrutar del viaje. Así y tras varias jornadas de viaje, llegaba el jueves por la mañana al recinto del festival, de esta forma podía tomarme las cosas con calma y huir del estrés de pasadas ediciones, en las que llegaba con poco tiempo antes de que la primera banda actuara. Al llegar a la primera persona que me encontré fue al propio Klaus, el artífice desde hace 29 años de este fantástico festival. Distendidamente y con un sofocante calor, intercambiamos impresiones y me comentaba algunos detalles desde la calma. El recinto lleno de personal ultimando todos los preparativos y las zonas de acampada completamente vacías, iluminaron mis ojos con una visión desconocida. Cuando en años anteriores había visto esos recintos de aparcamiento y acampada, me habían parecido grandes y confortables, pero verlos completamente vacíos me sorprendió. La magnitud de terreno disponible para que todo el personal se sienta cómodo, es algo que debo destacar, porque es difícil de imaginar realmente la cantidad de terreno que hay disponible para los campistas. No todos los festivales ofrecen a sus visitantes un espacio así. Ese y otros detalles fueron los que me enamoraron hace años de KRACH AM BACH. En esta ocasión, otra de las cosas que me llamó la atención fue el espacio entre el escenario principal y el segundo escenario. Este año la valla de separación había desaparecido en su mayor parte, lo que hacía que la sensación de amplitud creciera respecto a ediciones anteriores. La mañana trascurría y los primeros campistas iban tomando posiciones. A diferencia de los festivales en España, es habitual que la peregrinación de campers y caravanas, en tierras alemanas sea muy numerosa. Gente que viene totalmente preparada para pasar un fin de semana de fiesta escuchando a sus bandas favoritas. Eso se traduce en un relajado ambiente familiar en el que sentirse bien es la norma. Pero esa caravana de campistas se iba a encontrar con la lluvia a partir del mediodía. Ya en la tarde, se podía comprobar los estragos que el agua estaba haciendo sobre los prados de acampada. Los primeros charcos y barrizales hacían ya acto de presencia. Imprescindible unas buenas botas de agua para sobrevivir al fin de semana húmedo que nos esperaba. En esta jornada previa, también se produjo una fiesta en el recinto del festival junto a todos los vecinos de la zona de este. Un acto de camaradería que hace destacar a KRACH AM BACH ya que la comunión entre la gente de la zona con el festival es sencillamente exquisita. Así, entre las viandas que salían de una barbacoa a en manos de Uli, y cervezas se pasaba la jornada previa. La gran cantidad de gente que llegó el jueves me permitió rencontrarme como muchos amigos habituales de estos eventos. Un momento siempre entrañable en el que el cariño y las risas afloran entre unas cervezas o productos que salían de las distintas cocinas.

Todo estaba preparado para un fin de semana de fiesta y música que resultó una vez mas increíble. El alrededor de 3000 personas asistentes ya se iba terminando de ubicar a lo largo de la mañana y en el ambiente reinaban las buenas vibraciones que se mantendrían durante todo el fin de semana. En los dos días de festival se consumieron alrededor de 10.000 litros de cerveza entre risas y buena música.

VIERNES

La jornada comenzaba con una sorpresa para muchos de los presentes. Los texanos HIGH DESERT QUEEN se habían ofrecido a la organización para tocar un concierto sorpresa en la misma zona de acampada. Cuando me enteré de la noticia, pregunté a Klaus si sería un concierto acústico, y me confirmó que no, que iba a ser un concierto eléctrico, tomando la electricidad de la casa de un vecino de la zona. Es habitual que los habitantes de Beelen se vuelquen con el festival, ya que su impoluto desarrollo hace que cualquiera se sienta congratulado de tener a esas hordas de melenudos tatuados en sus tierras. Este tipo de sorpresa solo pasan en festivales como Krach Am Bach, festival que siempre trata de ofrecer lo mejor a su público, algo, digno de ser aplaudido. La banda de Austin hacía honor a la frase que sus paisanos ZZ TOP en la que decía que una buena noche de viernes en Texas dura hasta el lunes por la mañana, y eso se nota en su música. Con esa premisa el cuarteto ofrecía un concierto aguerrido, duro, y vibrante de energía. Tocando en el garage de una casa junto a la zona de camping, la banda sentía al público muy cerca, eso se notaba en las constantes interactuaciones de su cantante Ryan con el público cercano al escenario, incluso cantando a dúo con uno de los asistentes, bailando con un público que tenía ganas de fiesta y que se había encontrado con el warm-up perfecto para los esperaba en la jornada del viernes. Esta actuación fue un plus mas en un festival que siempre tiene cosas buenas que ofrecer a su público.

EL PERRO daba el pistoletazo de salida al festival en el escenario principal. La remodelada banda de Parker Grigs, desplegaba todo su arsenal de sonidos ácidos con el blues, la psicodelia y el rock de los 70’s como fantásticos argumentos para convencer a un personal que disfrutaba menormente con su actuación. La banda ofrecía un par de temas inéditos que aunque todavía no tenían nombre fueron presentados ante su audiencia. Con un Dorian a la guitarra intercambiando los papeles con Parker en las seis cuerdas. Mientras el bajo de Juaco retumbaba con cada nota. Si a esto unes una percusión vibrante el éxito estaba servido. Perfecta manera de comenzar el día en el escenario principal con los sonidos vintage de la banda californiana.

El sol mitigaba poco a poco el suelo del festival, castigado por las lluvias de la jornada previa. Si al comienzo de la mañana su aspecto no hacía presagiar una buena situación, poco a poco esos charcos se iban secando en algunas zonas, lo que hacía mas llevadera la estancia en el recinto. Aún así, las botas de agua eran un elemento fundamental para sobrevivir a la humedad del recinto.

Quien haya visto un concierto de A PLACE TO BURY STRANGERS sabe lo que espera, y la banda estadounidense fue fiel a su carácter indómito con un show alocando. Guitarras volando sobre el escenario hasta golpearse bruscamente con el suelo, distorsiones, efectos y una bacanal ruidosa que tuvo su momento álgido cuando la banda saltaba del escenario para situarse en medio del público en otro momento apoteósico. Rodeados por una audiencia enfervorecida y bailonga, el trio interactuaba desde ese espacio ante el delirio de la concurrencia. Si bien su apuesta musical no es de mi agrado, tengo que reconocer que su puesta en escena es vibrante y necesaria en un festival.

Tras las dos primeras bandas, los locales PSYCHOGARDEN abrían los conciertos en el segundo escenario. La banda local desplegaba todo su arsenal de sonidos pesados entre pasajes psicodélicos de alto nivel. Estaban ante su público, ante sus amigos, y eso se notaba en el enorme cariño que recibían desde la gente. El nuevo espacio de este segundo escenario permitía que el público se sintiera mas cómodo gracias a la amplitud conseguida con la remodelación. Un nuevo acierto de la organización para hacer que su audiencia se sienta mejor y más cómoda. PSYCHOGARDEN comienzan a consolidarse como una banda emergente que tiene cosas que decir. La solvencia de sus músicos y la energía de su cantante nos situaban en momentos más propios del siglo pasado, pero con una mirada en el presente. Así, alternaban sus pasajes psicodélicos con ratos de verdadera pesadez. prometedores.

WINE LIPS ofrecían un concierto colorista en el que su garage-rock empapado de psicodelia invitaban a la fiesta. Si hacía una hora A PLACE OF BURY STRANGERS habían puesto patas arriba el escenario principal, WINE LIPS, mantenían ese nivel provocando que los pogos se sucedieran el escenario principal para gozo de los presentes.

En el segundo escenario se preparaba una banda muy esperada entre la concurrencia. DELVING, el proyecto instrumental del líder de Elder, Nick DiSalvo salía a un escenario presidido por las lisérgicas proyecciones de los chicos de Sector7 Visuals, todo un plus para dar brillo a una actuación sublime como la que ofrecieron. Entre guitarra ensoñadoras, sintetizadores y armonías que hacía flotar al personal, DELVING se erigían como una de las bandas destacadas de la jornada con sus canciones instrumentales que aglutinan tanto elementos psicodélicos como progresivos.. Así me lo corroboraban los números amigos con los que comenté su actuación. Todos coincidían en lo fantástico que había sido su show.

Tras unos momentos incertidumbre, me percaté de que había habido un cambio en el orden de actuación y el turno de BLACK MOUNTAIN era sustituido por la adelantada actuación de los portugueses TRAVO En ese segundo y acogedor escenario el cuarteto desplegaba todo su arsenal psicodélico entre ritmo hipnóticos que inducían al frenesí del público. Caras de sorpresa y estupefacción por la avalancha sónica que son capaces de generar estos jóvenes músicos. Sin duda, la ilusión previa que me habían trasmitidos un rato antes mientras charlábamos tomando unas cervezas, hacía que la banda lo diera todo. Y ese derroche tuvo el reconocimiento de un público que no tiene reparos en dejarse seducir por propuestas desconocidas para ellos. Eso, junto a una brillante actuación sirvió para que los TRAVO, se erigieran como una de las bandas revelación del festival.  

Llegaba la hora de BLACK MOUNTAIN, una banda que hasta el momento no había tenido la oportunidad de ver en directo y que tenía marcada en mi agenda. Con un escenario ambientado con unos predominantes colores azul y rojo, los canadienses se presentaban en el escenario principal ante la ovación de los presentes. Sin mucha parafernalia comenzaban a desgranar su repertorio de rock psicodélico con influencia progresivas bajo un ambiente inspirado en los sonidos de los 70’s. Austeros y sin alardes iban desmenuzando unas canciones melódicas con la perfección de un reloj suizo. Se notaba que estábamos ante una banda veterana que se encuentra en un nivel superior. Solos de guitarra ácidos y envolventes, un cálido órgano aportando un cierto tono retro, y la voz melodíosa de su cantante, eran suficientes argumentos para conquistarme. Sin renunciar la pesadez, sus canciones se llenaban de sentimiento, transmitiendo así una placentera sensación de liberación mental. Sin coreografías ni gestos impostados, la banda se centraba que tocar sus canciones llenas de cautivadoras sensaciones que hacían que los cuerpos flotaran. Esto no quiere decir que BLACK MOUNTAIN no sepan como imprimir musculo a sus temas, porque también supieron aportar esa pesadez mas propia de una banda Stoner. Una notable actuación que satisfizo mis altas expectativas. Nuevamente las proyecciones psicodélicas de Sector 7G Visuals crearon un ambiente mágico y psicotrópico, lo que dio aún mas brillo a su show.

La noche estaba llegando a su final, pero todavía quedaba el plato fuerte del día. Los daneses CAUSA SUI regresan al escenario de Krach Am Bach siete años después su última actuación aquí. En aquella ocasión se produjo en mi primer encuentro con la banda, y desde entonces están entre mis bandas favoritas. La banda había llegado unas horas antes de un largo viaje que les había dejado muy cansados según me comentaba en la previa a su actuación. Pero, tras reponer fuerzas con unas cervezas, una vez mas, volvían a cumplir con todo lo que se puede esperar de una banda de su calidad. Porque CAUSA SUI, ejecutan una psicodelia diferente a muchas bandas. Con ellos la oscuridad no existe, sus canciones se impregnan de los colores de las flores, de las olas, de las puestas de sol, y eso, les hace únicos. Envueltos en unos visuales sensacionales, CAUSA SUI alternaban mágicos pasajes instrumentales, con ritmos que no reniegan del calor tropical, ni del jazz, pero tampoco lo hacen de la contundencia de unos riffs que se tornan gruesos por momentos, contentando así a todo el espectro de fans. Esta claro que estos chicos juegan en otra liga, ellos están en un estado superior, y lo demuestran en cada una de sus actuaciones. A pesar de ser una banda que no se prodiga mucho en directo, he tenido la fortuna de verlos en seis ocasiones y en todas ellas, han realizado un concierto diferente, pero todos exquisitos, y el del viernes en KRACH AM BACH, fue sublime, una vez más. ¡Que sorpresa!, jaja. ¡¡¡LARGA VIDA A CAUSA SUI!!!

Mis temores sobre la presencia de la lluvia y lo que eso iba a suponer en el estado del recinto del festival afortunadamente no se cumplieron y el sol y el calor fueron los que presidieron una jornada inigualable de buenas vibraciones y fantásticas bandas. El primer día había concluido y el cansancio ya hacía mella en mi cuerpo, por lo que me dirigí a mi hotel en la cercana localidad de Warendorf.

SÁBADO

El sábado nos recibí con una temperatura de 22 grados y el cielo despejado, por lo que el tiempo no iba a ser ningún inconveniente para disfrutar intensamente del día. Aunque bien es cierto que las inclemencias meteorológicas no impiden nunca en tierras alemanas que la fiesta siga. No obstante, mis botas de agua no faltaban en mis pies. Sin duda, eso unido a mis pantalones cortos no hacían que llevara el look más glamuroso del mundo, pero el barro de algunas zonas del recinto hacía aconsejable su presencia, aunque ciertamente la situación mejoraba y algunos charcos, iban secando gracias a sus cálidos rayos del astro rey.

Los holandeses SPLINTER abrían las hostilidades con ese rock vintage divertido que les caracteriza. El ambiente lúdico daba sus primeros pasos al ritmo de los divertidos ritmos de la banda con su cantante, como siempre, danzando e interpelando a un público que comenzaba con los primeros bailes de la jornada.  Con un curioso look bizarro su cantante aparecía en el escenario con un minúsculo pantalón corto mas propio de mediados de los 70’s y unas botas camperas poniendo la nota de color en el inicio de la jornada.

La banda holandesa afincada en el Reino Unido BLACK HELIUM eran los encargados de iniciar los conciertos en el segundo escenario. La propuesta psicodélica del trio encajaba a la perfección con el espíritu que caracteriza ese pequeño y familiar espacio. Un lugar para demostrar las habilidades psicodélicas de las bandas emergentes en el que BLACK HELLIUM brillaron a un gran nivel sumiéndonos en un hipnótico sueño lisérgico con sus envolventes y cautivadores riffs. Notable actuación. 

En el escenario principal, llegaba la hora de ORBITRON. Otra de esas bandas que no había visto nunca en directo y que en disco había despertado mi curiosidad. Su guitarrista regresaba al escenario de Krach Am Bach 20 años después para dirigir a una banda solvente. Pasajes psico-progresivos se entrelazaban con momentos de sonidos pesados en un equilibrio que funcionó y que satisfizo a gran parte de una audiencia gratificada con la actuación de la banda alemana. El pasado y el presente unidos en una apuesta sonora con muchos matices que apreciar. El comienzo de la tarde se llegaba de efluvios psicodélicos en jams intrincadas ejecutadas con absoluta solvencia psicotrópica. Entre ritmos kraut y momentos espaciales, ORBITRON ejecutaban un show cósmico de alto nivel.  Una grata sorpresa que cumplió mis altas expectativas.

De regreso al segundo escenario los franceses ¡GERALD! Eran otra banda curiosa y particular. Una apuesta sonora muy loca que no se encuentra al alcance de todos los oídos y que me dejo con sensaciones encontradas. Originales y eclécticos, hubo momentos en los que no conseguí conectar con ellos, en contraste con otros en los que me sorprendieron. Originales y no entendidos por todos.

Tras la salida de la banda de Andreas, no había tenido la oportunidad de comprobar en vivo como sería los nuevos HUMULUS.  Lo cierto que Thomas, su nuevo guitarra y cantante encaja perfectamente en una banda solvente. Una banda que sabe como llevarnos al éxtasis con melodías ensoñadores, pero que también se maneja a la perfección entre riffs Stoner que incluso coquetean por momentos con el doom. En esa fusión de elementos los italianos volvían a dejar patente que son una banda madura y que sabe lo que quiere. Eso se traduce en actuaciones que hacen gozar a la audiencia como así ocurría en la tarde del sábado. El trio de los chicos de los ojos azules volvía a dejarme un excelente sabor de boca, que se culminaba con el regalo que me hicieron de una de las cervezas que llevan su marca. Una cerveza negra con mucho cuerpo que recomiendo que probéis si tenéis la oportunidad, la guinda a un pastel sonoro sumamente apetitoso.

Desde Francia, KARKARA llegaban como una banda emergente, y fresca con cosas que aportar. Con una puesta en escena en la que los elementos vintage (con monitores del siglo pasado poniendo el ambiente sobre el escenario), el trio sorprendía a gran parte de la audiencia con un frenesí psicotrópico mas propio de tiempos pasados. Pero ese sonido que bebe de la acidez y el futurismo de los 60’s se colorea con hipnóticos y frescos ritmos que invitan al baile. Todo un vendaval que fue muy bien recibido por una audiencia que disfrutó enormemente de su actuación entre bailes contagiosos y momentos de verdadera locura sónica.  La corroboración de que las sensaciones que me habían transmitido en disco, en vivo son incluso mas interesantes.

La tarde avanzaba y llegaba la hora de los griegos TUBER. Una interesante banda que ya había visto hace unos años en Freak Valley, y que, con una puesta en escena austera, se las ingeniaban para sumirnos en un profundo sueño meditativo. Su sonido, cercano al que sus compatriotas Naxatras ejecutan, se nutre también de momentos de virulencia sónica en la que los ecos del desierto están muy presentes. Con dos guitarras y una tercera ejecutándose en algunos momentos, el sonido envolvente de TUBER lograba conectar con un público habituado a este tipo de propuestas sonoras. Los griegos son capaces de sumirte en sus particulares agujeros negros con un sonido cautivador que te atrapa irremediablemente. La banda fue despedida con una enorme ovación por un recinto abarrotado que pedía insistente una canción mas tras la conclusión de su actuación. Ese momento me pilló en el escenario, lugar en el que se vivieron momentos de confusión e incertidumbre, sin que finalmente los griegos nos obsequiaran con más música fascinante. Su actuación corroboraba que TUBER son una banda para tener muy en cuenta, porque calidad no les falta.

MADMESS era una banda algo desconocida para muchos de los presentes. La gente me preguntaba sobre ellos y mi respuesta era que no deberían perderse su actuación. Porque este trio se maneja a la perfección en esa atmósfera de rock ácido mas propio de los 70’s. La incisiva guitarra de Sampaio emulando al mismísimo Hendrix, y esos ritmos contagiosos que gravitan entre los espacios psicotrópicos y el heavy blues vintage, eran una apuesta de éxito segura.  Muy poco tardaron en conseguir que las cabezas del público que llenaba el segundo escenario se balancearan constantemente en un headbanging que no tenía vuelta atrás. MADMESS se habían metido el público en el bolsillo con canciones largas que por momentos nos acercan al sonido de Earthless, pero que también viven con autenticidad el rock de siempre, ese rock musculoso tan apetecible. Soberbios, la banda fue despedida con una enorme ovación a la altura de una brillante actuación.

Como punto álgido de la noche los británicos ORANGE GOBLIN se encargaban de hacer lo que mejor saben. ORANGE ‘fuckin’ GOBLIN no es una banda de sorpresas, ellos se ciñen a su guión, y el resultado siempre es correcto. Su heavy-metal con tinte Stoner y algunos momentos psicodélicos eran la excusa perfecta para que la fiesta (o la continuación de la fiesta mas bien) se desatara definitivamente sin vuelta atrás. La energía de su cantante Ben Ward está al alcance de pocos. Curtidos en mil batallas ORANGE GOBLIN saben a la perfección cual es su papel, y este no es otro que transmitir su energía a su público haciendo que el desenfreno aparezca y los pogos y los episodios de crowdsurfing se sucedan. Seguramente no es la banda que mas encaje con la vocación musical del festival, pero ellos, son una de esas bandas que siempre has de tener en un line-up que se precie. En su nivel.

La jornada avanzaba, pero todavía quedaba una de las grandes sorpresas del festival por llegar. VERSTÄRKER. El trio instrumental salía al escenario de riguroso negro con una puesta en escena sobria que nos depararía las mayores sorpresas de la jornada. Desde la primera canción sus hipnóticos ritmos kraut golpeaban en el público activando sus neuronas.  Las primeras filas junto al escenario eran un sinfín de bailes y meneos de cabezas atrapadas por la propuesta sonora de los estadounidenses. Con una ejecución magistral y un sonido atronador iban desgranando unas canciones que gravitaban en la frontera de la electrónica el post-punk bajo un motorik implacable. Si durante el fin de semana alguna banda nos había sumido en este tipo de trance, ninguna lo hizo de la forma que VERSTÄRKER. La diversión estaba servida hasta que, agachados sobre sus pedaleras, tanto bajista como guitarra nos situaban en un silencioso espacio drone. Lo que en un principio podía parecer la introducción de una de sus canciones se convirtió en unos minutos de incertidumbre entre un público estupefacto. Todo el ritmo había desaparecido, los bailes se habían pausado y las caras de la gente miraban al escenario preguntándose que estaba pasando. Una isla en un océano de vibraciones neuróticas que la banda se había tomado como experimento o no se muy bien qué. Al terminar este momento, la banda agradecía el respeto del público por esta parte de su show. A partir de ahí las aguas volvían a su cauce con un publico enloquecido y agradecido por el torrente sónico salido del escenario. Sorprendentes y sobresalientes en su papel.

El festival llegaba a su fin y solo nos quedaba uno de los platos fuertes, y también una de mis bandas favoritas, los noruegos THE DEVIL AND THE ALMIGHTY BLUES. Con el público esperando al comienzo de su actuación, el logo de la banda se reflejaba en el fondo del escenario entre magníficas proyecciones psicodélicas. Una larga introducción con cantos gospel, daba paso a la banda saliendo lentamente al escenario entre los aplausos de la gente. Con su cantante Arnt O. Andersen impertérrito de pie en un lateral al fondo del escenario, los primeros acordes de ‘Slat the earht’ sonaban desde esa guitarra cautivadora. Los noruegos son una banda que se toman su tiempo para hacer eclosionar sus canciones, y esa magia es aprovechada para sumir al oyente en un auténtico trance. En esta ocasión lo volvían a hacer bajo una vez mas, unos fascinantes visuales que engrandecían su actuación. Los blues psicodélicos con aroma a pantano eran esparcidos con su solvencia habitual entre una audiencia todavía muy numerosa, a pesar de las altas horas de la noche, y del cansancio acumulado. Parecía que nadie quisiera que el fin de semana acabara, pero la realidad era otra, así que solo nos quedaba disfrutar de las magníficas canciones que la banda ofrecía en un concierto magistral. ¡Grandes!

Si cualquier otro año, este hubiera sido mi final con el festival, en esta ocasión mi estancia en Beelen se prolongaba un día mas. Esto me permitió comprobar como se desarrollaban algunas cosas nada mas acabar el festival. Alrededor de las doce de la mañana del domingo comprobé con sorpresa que las zonas de acampada estaban completamente vacías a excepción de dos tiendas. El recinto recogido de basura y todo como si allí no hubiera pasado nada. Igualmente el segundo escenario había sido desmontado y las vallas de separación entre ambos recintos también habían desparecido. Esto me permitió tener una imagen diferente a un entorno que conozco desde hace tiempo pero que nunca lo había visto así. El gran trabajo de todos los que colaboran en la organización del festival, hacia que todo volviera la normalidad rápidamente. Aprovechando esos momentos de calma tras la tempestad, intercambiaba impresiones con la organización del festival, los que me transmitían su completa satisfacción por cómo se había desarrollado el mismo. Sus cansados rostros tras el esfuerzo realizado el fin de semana, esbozaban una sonrisa por el trabajo bien hecho. ¡¡Enhorabuena sois geniales!!!

AFTERMOVIE

Desde allí y tras unos días de ocio turístico me dirigí a Hoflarm, donde me esperaban fuertes emociones el siguiente fin de semana, pero eso es otro capítulo que os contaremos en breve, mientras comienza la cuenta atrás hasta la celebración el próximo verano de la edición 30ª aniversario de KRACH AM BACH, una edición que será especial y que ninguno deberíais perderos.

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DenpaFuzz

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Crónica.- WOODROCK FESTIVAL 2024

Un verano más desde DenpaFuzz nos embarcamos en un viaje de mas de 600 kilómetros recorriendo la mitad oriental de la Península ibérica para visitar el Festival del ‘aullido del lobo’ en la costa Atlántica de Portugal. Allí, en la localidad de Quiaios, su infinita playa virgen nos recibía con las olas del Atlántico mojando la arena como preludio de tres jornadas memorables. WOODROCK FESTIVAL celebraba su 10º aniversario el pasado fin de semana con tres días de música alejada de los estándares comerciales. Ubicado junto a un encantador bosque la música pesada y psicodélica invadiría el ambiente ante una amistosa legión de fans de la escena. Superándose una vez más con su oferta musical, el festival prometía grandes emociones con bandas reputadas como LUCIFER, WEEDEATER, CACHEMIRA, J.I.R.M, o HIPPIE DEATH CULT, además de un numeroso grupo de bandas emergentes de la escena portuguesa, algo que el festival siempre cuida, dando así visibilidad a bandas noveles que necesitan mostrar su valía sobre un escenario. 

Así las cosas, la primera toma de contacto con el lugar dejaba claro que desde la organización aman lo que hacen y su esfuerzo bien merece ser alabado. En los tiempos que corren, no es muy habitual que un festival te ofrezca 3 días de música con camping incluido por solo 55 euros en un ambiente familiar en el que cualquiera se integra al momento. Además, el horario de los conciertos (a partir de las 9 de la noche), te permite disfrutar de los sensacionales lugares que rodean el espacio en el que se desarrolla el festival.  Playas paradisiacas, ciudades con encanto, una buena gastronomía, y la naturaleza a tus pies, son alicientes suficientes para que este festival reciba más seguidores en ediciones venideras. Con un espíritu DIY la organización trabaja duramente para que todo resulte confortable para sus visitantes. El amplio camping situado junto al recinto de los conciertos permite que te olvides del coche durante todo el fin de semana proporcionándote una estancia con todos los servicios. Los precios de la cerveza a poco más de un euro, la abundante comida local y la amabilidad de la gente, son estímulos suficientes como para no perderse esta cita veraniega que ya se ha convertido en una parada habitual en el periplo veraniego que desde DenpaFuzz hacemos cada verano para contarte como se desarrolla la música en vivo en la temporada estival europea.  

Con una suave temperatura de alrededor de 22 grados bien podíamos olvidarnos de las repetidas olas de calor que venimos sufriendo en los últimos tiempos, algo muy de agradecer y que hace que nuestra estancia en Portugal resulte mucho más placentera. Explorando el entorno nos damos cuenta de que todo sigue igual, Los habituales tubos para depositar los vasos vacíos, las balas de paja para descansar, los ceniceros hechos de tubos de caña, y gente con ganas de pasárselo bien.

Durante la primera jornada la organización continuaba con los preparativos para que todos los visitantes se sientan como en casa y para que el festival se desarrolle de la mejor manera posible. Con el publico llegando sin prisas las primeras bandas ultimaban los detalles para dar el pistoletazo de salida a esta edición. Con Las Grecas como banda sonora para ir calentando motores, el dúo ucraniano SINOPTIK rompían el hielo, y lo hacían con una solvencia digna de mención.

Si bien las bandas que tocarían esta jornada eran desconocidas para mí, siempre mi mente está abierta para recibir propuestas a las que no estoy del todo acostumbrado. Sonidos diferentes a los que me enamoran, pero a los que siempre estoy abierto para dejarme sorprender. Esto resume la actuación del dúo, un concierto que si vio marcado por un problema de sonido a mitad de su show que hacía que todo se parara. La mitad del festival se quedaba sin suministro eléctrico durante algo mas de media hora que enfriaría los ánimos del personal. Un momento perfecto para ir a reponer energías y que tristemente se vio frustrado al haberse visto afectado por el suministro eléctrico la cocina del puesto de comida del festival. Solo quedaba armarse de paciencia, ya que el personal se afanaba en que todo volviera a la normalidad. La noche había caído y con ella la temperatura bajaba con una ligera bruma que venia cargada de una humedad que poco a poco invadía los cuerpos de los presentes. Era el momento de abrigarse y armarse de paciencia. El aullido del lobo se escuchaba de nuevo. Esta es la particular señal para anunciar que las bandas van a comenzar su actuación Tres avisos con una grabación imitando el aullido de un lobo, que precedían a la reanudación del concierto de SINOPTIK. La banda continuaba su actuación con una profesionalidad digna de mención ante la adversidad que acabábamos de sufrir.

La segunda banda, eran OS OVERDOSES, un quinteto con una apuesta por los sonidos garage rock con tonos rocanroleros con los que no conseguí conectar.

El cansancio iba haciendo acto de presencia, algo, que unido al parón producido con la primera banda hacía que mi vitalidad descendiera. Supongo que el madrugón antes de del viaje y las largas horas en la carretera estaban haciendo mella en mi cuerpo.

Bien entrada la noche, la tercera banda, THEM FLYING MONKEYS iniciaba su actuación con unos sonidos alternativos y una puesta en escena llena de energía. Su correcta actuación servía de calentamiento para lo que nos esperaba en la siguiente jornada.

Desde WOODROCK FESTIVAL siempre apuestan por dar visibilidad a banda emergentes, que no siempre son del gusto de todo el público pero que ejecutan su misión de calentar al personal para los platos fuertes que estaban por llegar.

El cansancio y la falta de conexión me hicieron llegar a la conclusión de que la primera jornada había terminado para mí. Un festival es una carrera de fondo, y había que reservar fuerzas para las dos jornadas venideras, por lo que me dirigí a descansar a la espera de que la jornada del viernes nos presentara emociones fuertes.

Tras una jornada tranquila disfrutando de encantadores lugares cercanos y de la suave brisa en esa playa infinita, la segunda jornada del festival estaba a punto de comenzar. La noche anterior ya nos había avisado de que la temperatura bajaba y la humedad aumentaba tras la caída del sol, por lo que en mi bolsa no faltaba una sudadera para combatir el frio de una noche, que otro lado se presentaba caliente. Así se percibía con una mayor presencia de público del que había asistido al warm-up de la jornada del jueves.

WOODROCK FESTIVAL siempre ha tenido devoción por lo ocultista, lo mágico, lo esotérico, y en esta ocasión el aullido del lobo nos reclamaba para la llegada al escenario de LORD OF CONFUSION. La banda de Leira venía cargada con toda la parafernalia que podrías esperar de una banda de doom con inclinaciones psicodélicas. Con sus miembros maquillados con pinturas de guerra, el joven cuarteto desplegaba todo su arsenal de riffs pesados bajo una atmósfera ocultista en la que la psicodelia más lúgubre invadía el ambiente. Una lograda puesta en escena que realzaba su sonido tenebroso. La banda completaba una actuación solvente dejando claro su propósito ante una audiencia agradecida.

La sorpresa llegaba de la mano de la segunda banda, dUAS sEMICOLCHEIAS iNVERTIDAS. Un loco proyecto en el que el noise se fusiona con elementos de free-jazz, y psicodelia experimental. Todo un torbellino sonoro que por momentos taladró mi cabeza con la incorporación de los instrumentos de vientos sobre estructuras pesadas musicalmente. Otro claro ejemplo del amplio espectro sonoro que suele ofrecernos el festival. La complejidad de sus canciones se suplía con un ritmo que iba oscilando y descolocando al público a partes iguales. Entre extraños momentos y soplos de sonidos que taladraban tus neuronas. Curiosos e interesantes.

Llegaba la hora de la banda que tenía marcada en mi agenda para la jornada. J.I.R.M, la banda que sueca que nación con el nombre de JEREMY IRONS & THE RATGANG MALIBUS En activo desde hace más de una década, los suecos no son una banda que se prodigue demasiado en directo, y poder disfrutar de su actuación nuevamente, era todo un regalo para mí.  Llegaban a Portugal para ofrecer únicamente este concierto antes de regresar al día siguiente a tierras escandinavas, y llegaban con las fuerzas y la ilusión rebosantes para dar un gran concierto. Con una larga introducción entre tinieblas y algún problema con su equipo, la banda descargaba todo su arsenal de canciones heavy-rock con su particular estilo psicodélico. Una épica aplastante que se traducía en gloriosos momentos ante un público embravecido. Sin hacer prisioneros J.I.R.M, nos hacía recordar legendarios momentos del pasado del rock con su estilo contemporáneo y personal. Canciones melódicas impulsadas por una fuerza descomunal y un tono de Leyenda se sucedían ante el jolgorio de la concurrencia. Su actuación vino marcada por el rocio de la noche, que se convertía en lluvia a través de la luz de los focos, creando una cortina entre los músicos y la audiencia. Estos chicos tienen ‘gancho’ y sobre el escenario de WOODROCK, lo dejaron meridianamente claro con una sobresaliente actuación.

Las leyendas del sludge y el metal más corrosivo de Carolina del norte, WEEDEATER, desplegaban todo su ritual de distorsiones nada mas subirse al escenario.  Con su líder Dave «Dixie» Collins dejando claro a las primeras de cambio ante quién estábamos. Una voz que vomita las canciones mientras sus riffs atruenan, son los principales argumentos de un tipo que no deja de saltar, moverse, y gesticular sobre el escenario. Con una buena colección de cervezas y la botella de bourbon a su lado, Dave nos recordaba a que suenan las alcantarillas mas hediondas de Carolina del Norte. Su sucio y pesado sonido, no es santo de mi devoción, pero eso no es óbice, para reconocer que lo que hace WEEDEATER, lo hace bien, como así corroboraba la euforia de una audiencia que saltaba enfervorecida entre pogos y algún episodio de crowsurfing. Con ellos concluía para mi una jornada a la que todavía le quedaba el cierre de MAQUINA, otra banda electrizante y excesiva que pondría la noche hirviendo, pero para mí había llegado el momento de la retirada, porque todavía quedaba una interesantísima jornada al día siguiente.

SÁBADO

El cartel del sábado no tenía desperdicio, con cinco bandas de gran calidad, por lo que la fiesta estaba asegurada. Con el personal llegando lentamente al recinto los portugueses MISLEADING saltaban al escenario con una cálida bienvenida. De inmediato, todo su poder psicotrópico caía sobre nosotros con exuberantes y frenéticas canciones. Todo un torbellino lisérgico que ponía a prueba nuestras cervicales con contundentes riffs y una aturdidora atmósfera psicodélica. Haciendo predominar su dinámico ritmo, este era alternado con aturdidores pasajes capaces de alterar las neuronas de cualquiera. Prometedor concierto de una banda con muchos argumentos.

Desde la época de la pandemia no veía en directo a mis queridos CACHEMIRA, y el momento del reencuentro había llegado. Esta claro que el trio es una banda que sigue creciendo exponencialmente en su sonido, una banda que pone el alma en lo que hace, y que lo hace bien. Antes de su actuación pude estar charlando con ellos y de sus palabras, así como de sus gestos y su actitud, presagiaba que íbamos a tener un concierto de los de enmarcar. Con su estética vintage el trio acto de presencia sobre el escenario con un problema inicial en la batería de Alex. Instantes que no evitaron que la introducción se alargara hasta que todo quedó resuelto y los primeros riffs de ‘Mujer Vudú’ salían del escenario como una estampida de búfalos. A partir de ahí, la fiesta de sonidos vintage cobraba todo el protagonismo. Entre los solos ácidos de Gastón, una Claudia cada vez mas solvente y brillante a las voces, golpeando su bajo con virulencia, y el ritmo implacable de Alex a la batería, CACHEMIRA conquistaba a una audiencia entre sorprendida y gratificada. Sorprendida por la contundencia y calidad de un sonido y de unos músicos brillantes, y retribuida su presencia con un concierto divertido, vibrante y solvente. Bien sea sumergiéndose en el blues y soul, en el hard o heavy rock, o en la psicodelia florida de la West Coast, CACHEMIRA brillan a un altísimo nivel, mostrándose como grandes músicos. Garra, fuerza, psicodelia ácida, y ritmos contagiosos, son argumentos suficientes como paer rendido ante los barceloneses. Momentos antes de salir al escenario, su bajista y cantante Claudia me comentaba bromeando que a ver si superaba el examen, y la aprobaba, y evidentemente después de ver su show en el Festival del Aullido del lobo, la prueba fue superada con matrícula de honor.  Seguramente la mejor de un fin de semana plagado de buenos conciertos y de buenos músicos. Sobresalientes.

La jornada se iba desarrollando a un altísimo nivel tras los brillantes conciertos de MISLEADING y CACHEMIRA, pero yo tenía claro que los estadounidenses HIPPIE DEATH CULT, no iban a bajar el listón. Había tenido la suerte de ver el primer show de su gira primera gira europea en el Dunajam, y no tenía ninguna duda de lo que podían ofrecer. Si la noche había comenzado con los sonidos psico espaciales de los portugueses, y había seguido con la fiesta vintage de CACHEMIRA, llegaba la hora de la noche profunda. Ese momento en el que el aullido del lobo invoca a las deidades de las cavernas. El joven trio de Portland abría su actuación con su guitarra Eddie manejando un arco sobre su guitarra. Un gran comienzo que precedía a una avalancha de oscuros riffs pesados gravitando en un espacio a caballo entre el proto-metal de los 70’s, la psicodelia pesada, el Stoner, y sobre todo los sonidos alternativos nacidos en el Seattle de los primeros 90’s. Esta fusión de riffs de vocación Sabbath con ese espíritu indómito del movimiento grunge, son llevadas a cabo con una facilidad pasmosa. Rabia, fuerza y contundencia en una actuación en la que se dejaron el alma. El público agradecía el derroche y la calidad que cubría el escenario. Notables y sabiendo lo que se tiene entre manos.

Los cambios estilísticos de las bandas tenían una continuidad en esta mágica noche de sábado. Con una gran luna escondiéndose entre las ramas de los árboles, el misterio de la noche en el bosque habían dado cobijo a la psicodelia de MISLEADING, para transformarla en psicodelia 70’s con momentos de pesadez con CACHEMIRA, para continuar con la oscuridad del proto-metal empapado en psicodelia de HIPPIE DEATH CULT. En esa evolución a lo ocultista, el siguiente capítulo lo protagonizaría LUCIFER. Una banda que solo con su nombre nos da pistas de su vocación y su sonido. Los suecos hacían que la fisonomía del escenario cambiara y este, ya no estuviera presidido por la ‘W’ de WOODROCK presente durante todo el fin de semana. En un hábil ejercicio el personal de la organización quitaba del escenario la estructura que sustentaba las luces de la ‘W’, para colocar una lona con el logo de LUCIFER presidiendo el escenario.

La entrada de la banda estuvo acompañada por un escenario presidido por el rojo satánico y ‘La Cabra Satánica’ poniendo la ambientación perfecta para una banda con ese nombre. Sin más preámbulos todo la fuerza heavy-rock de los suecos se esparcía sobre el escenario en un derroche de energía. Con su cantante Joana ataviada con una capa de terciopelo negro con ribetes en oro y una malla igual, comenzaba a meterse al público en el bolsillo. Guitarras al cielo melodías pegadizas de puro heavy-rock a la vieja usanza golpeaban a un público bailón y dicharachero que disfrutaba con la embestida de los nórdicos. Que duda cabe que una banda con un buen o buena cantante consigue elevar su balía, y si en tu banda tienes a un animal de escena como Joana, la tormenta perfecta está servida. Sus bailes sus gestos, siempre provocando sensaciones en el público eran acompañados de unos músicos que no paraban un momento quieto. Jugando con sus instrumentos como las grandes leyendas del género allá en los finales de los 70’s y comienzos de los 80’s. LUCIFER están ya curtidos en mil batallas y están acostumbrados a tocar antes grandes masas de gente, pero son lo suficientemente profesionales como ofrecer lo mismo ante una audiencia de varios centenares de personas. La banda se presentaba con Adam Lindmark a la batería, en sustitución de Nicke Andersson, algo que probablemente pasara desapercibida para muchos, ya que la ausencia de Nicke, no hizo que el sonido de la banda se resintiera. Los suecos se vaciaron sobre el escenario a pesar de que tengo la sensación de que no estaban al 100 %. Esa sensación y los constantes paseos de su cantante Joana a hidratarse con hacia me hacían sospechar que su garganta no estaba a pleno rendimiento, como no si no se sintiera cómoda del todo. Algo que no impedía que su concierto se desarrollara con absoluta normalidad. La banda se despedía de un público entregado que había disfrutado del concierto pidiendo más, pero los suecos ya no regresarían al escenario tras una actuación notable con la que conquistaron a un público que se había divertido con su show.

AFTERMOVIE

Avanzada ya la noche y con el cansancio haciendo acto de presencia, era el momento del final del festival para mí. El domingo me esperaba una larga jornada de carretera de regreso a casa, por lo que no pude ver a otra banda que me enamoró hace unos meses. Los portugueses TRAVO cerraban un festival que se había desarrollado como lo que es, una fiesta de sonidos alternativos en un ambiente familiar e inmejorable. Un evento nacido del trabajo y el amor por la música y que cada año se supera. Porque WOODROCK FESTIVAL es uno de esos festivales que cuando lo visitas por primera vez, es imposible olvidarlo, convirtiéndose en una cita señalada para ños venideros. Así me lo transmiten todos los amigos que lo conocen, diciéndome que repetirán, por algo será. No quiero finalizar esta crónica sin agradecer la hospitalidad que su promotor Paolo, me dispensa cada año que asisto, un tipo humilde, que ama lo que hace, y que verá como en próximas ediciones recibe personal de diferentes puntos de la geografía europea, como ya se ha percibido en esta edición en la que encontramos mas nacionalidades aparte de la predominante portuguesa. GRACIAS Paolo, en 2024 lo volviste a conseguir con una edición fantástica.

No olvidaré el emotivo abrazo que nos dimos al despedirnos.  ¡¡¡Nos vemos el año que viene en ‘WOODROCK FESTIVAL’!!!

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DenpaFuzz

denpafuzz

Reseña: SACRI MONTI.- ‘Retrieval’

SACRI MONTI regresan con un nuevo álbum en el que muestran su faceta más pesada y progresiva. Evolucionado en su sonido hacia espacios mas propios de los dinosaurios del hard-progresivo de los 70’s, el quinteto de San Diego presenta un álbum con la seña de identidad de la banda. A veces solo necesitas escuchar unos segundos de una canción para identificar a la banda que la toca. Esto sucede con SACRI MONTI, una banda que continúa creciendo musicalmente y que conserva intacta su esencia y autenticidad. Elegantes, embriagadores, melódicos, épicos a la vez que ácidos, estos chicos escarban en el pasado con herramientas sonoras del presente, y lo hacen con solvencia y maestría. Así consiguen que sus canciones se nutran de los genes de bandas como Deep Purple, sin perder su esencia lisérgica. Si algo ha caracterizado a SACRI MONTI desde sus inicios ha sido la facilidad que tiene para componer canciones melódicas rebosantes de fuerza. Ese punto fuerte de la banda se amplifica en esta ocasión con un sonido contundente y pesado que contrarresta sus pasajes más balsámicos, proporcionando una cautivadora escucha. Si a esto unes la facilidad con la que se dejar llevar por los efluvios lisérgicos, obtienes un álbum monumental como ‘RETRIEVAL’.  Poco más de media hora que nos deja con ganas de más, porque las atmósferas setenteras en las que hacen gravitar sus canciones son sencillamente grandiosas. Seguramente percibirás vibraciones que resulten familiares en cada una de las pistas, pero también serás sorprendido por un sinfín de gratificantes sensaciones que te sacarán de tu sueño, para transportarte a un mundo mágico lleno de belleza. SACRI MONTI lo ha vuelto a hacer, algo que ya de no debe sorprender a nadie, porque su sonido es único y personal, una ‘marca propia’ que nos vuelve a deslumbrar con un álbum sobervio.

SACRI MONTI son:Brenden Dellar (Guitarra y voz), Dylan Donovan (Guitarra), Anthony Meier (Bajo),Evan Wenskay (órgano y sintetizadores) y Thomas Dibenedetto (batería).

RETRIEVAL‘ está disponible vía Tee Pee Records.

Mirando con descaro al hard-progresivo de los 70’s, ‘Maelstrom’ la primera canción que la banda nos desveló de su nuevo álbum. Una pista con un tupido sonido vintage que evoca tiempos pasados a través de una conjunción de elementos psico-progresivos sustentados por el hard rock más auténtico. Arrolladora por momentos, la canción palpita en sus poco mas de tres minutos con melodías que se balancean una y otra vez. Su tono melancólico es contrarrestado por una fuerza descomunal, lo que la hace una pista excelsa y llena de argumentos para conquistarte.

Los de San Diego ya nos han mostrado anteriormente que son una banda con sensibilidad, y que las ‘baladas’ son uno de sus puntos fuertes. Así la belleza brota de cada nota de ‘Desirable Sequel’. Hermosa, y comedida, la canción mantiene el tono vintage entre bellos pasajes instrumentales que se complementan con una voz cautivadora. Siempre dando en clavo, SACRI MONTI, nos demuestran una vez mas que saben componer bellas canciones que te llegan al alma. Órgano, guitarras ácidas, voces acolchadas y un ritmo trepidante son suficientes argumentos como para no resistirse a una propuesta sonora que sabe como llevarnos a territorios progresivos sin perder su esencia a lo largo de siete minutos intensos y rebosantes de belleza.

Con un sonido aparentemente más pesado, la épica de ‘Intermediate Death’ nos sitúa en un espacio hard-progresivo de manual. Una apertura grandilocuente deja paso a un entorno apacible en el que el sonido del órgano en línea Purple va señalando el camino. Una atmósfera retro, y un sonido analógico nos envuelven entre fascinantes melodías. Con un ritmo que va y viene en su intensidad, la banda no abandona su propósito creando otra maravillosa canción.

Los ocho minutos de ‘Brackish/Honeycomb’ suponen una gratificante excursión a territorios hard-prog de los 70’s. Jugando con los teclados y guitarras la pista se adorna con aterciopeladas voces y un aura psicodélica que inunda de color su melancólica melodía. Oscilante y con una amplia gama de matices la pista ondula en su deambular por ese mundo fantástico que nos proponen los californianos. Una de las canciones mas complejas del álbum, lo que no impide que la pista conecte con el oyente llevando a un gratificante y majestuoso viaje sonoro. En su parte final la pista se vuelve mas loca y experimental con impactantes momentos de rock ácido en una auténtica locura sonora.

Por la vía rápida, las revoluciones se bajan con ‘Moon Canyon’. Una bucólica pieza acústica de dos minutos y medio que sirve de bálsamo al frenesí de la canción anterior.

Manteniendo el tono acústico, ‘More Than I’, parte de una apacible introducción para eclosionar en un torrente de vibraciones vintage. Hard-progresivo de manual asediado por guitarras ácidas y un tono épico.  Todo un mundo fantástico se abre ante nosotros entre palpitantes pasajes meditativos en los que la psicodelia custodia el ambiente. Un giro argumental en una canción que todavía tiene mucho por ofrecer. Su sinfonismo contrasta con la potencia de una melodía llena de fuerza. De nuevo las guitarras brillan a un altísimo nivel mientras la pista nos sume en inquietantes bosques cubiertos de una densa neblina psicodélica. Otra maravilla sonora con una apariencia monumental que siempre sabe como traspasar el umbral bajo un ambiente nítidamente vintage.

SACRI MONTI

Tee Pee Records

Video premiere: THE CYCLIST CONSPIRACY.- ‘Simorgh’

Los rockeros serbios de folk psicodélico experimental THE CYCLIST CONSPIRACY lanzan el segundo vídeo en directo de su actuación en Jugošped, un conocido club de Belgrado, el 31 de mayo de 2024. Después del vídeo de «Penga», aparece una versión de la canción del El colectivo de culto lituano BICIKL, una vez activo en Belgrado, los ciclistas lanzan la grabación en vivo de “Simorgh”, una canción de su álbum debut “Mashallah Plan”. THE CYCLIST CONSPIRACY están trabajando actualmente en un nuevo álbum y planeando una serie de conciertos en los Balcanes a finales del verano y el otoño.

Hasta entonces, ¡disfruta de «Simorgh»!

https://www.facebook.com/TheCyclistConspiracy

https://www.instagram.com/thecyclistconspiracy/

Reseña: VITSKÄR SÜDEN.- ‘Vessel’

Los californianos VITSKÄR SÜDEN son una de las bandas que vengo siguiendo desde que su maravillosa música llegó a mis oídos con su debut en 2020. Si ya con su anterior álbum ‘THE FACELESSS KING’ (reseña aquí) me conquistaron, ahora rompen mi corazón con un álbum majestuoso y evocador en el que contemplan la fragilidad de la vida humana en forma de una ficción extraña… Desde bosques post-apocalípticos empapados de lluvia y ciudades lovecraftianas hundidas hasta mares turbulentos y campos de batalla pantanosos, guían a los oyentes a un mundo sensorial en el que la melancolía domina la atmósfera. Sustentados en unas inigualables melodías vocales, sus canciones exploran más profundamente si cabe, los territorios propios del rock progresivo. Susurrantes, sinfónicos, insinuantes, y con una amplia gama de recursos compositivos, crean canciones hermosas en las que las texturas se multiplican bajo un manto de tristeza y soledad sumiéndonos en un mundo introspectivo. Incorporando sintetizadores, piano y elementos de cuerda, crean un escenario musical en el que el romanticismo más sofisticado, envuelve unas canciones rebosantes de belleza. Si bien el alma de ‘VESSEL’ es progresivo, la banda no tiene ningún reparo en dotar a sus canciones de emocionantes pasajes psicodélicos con alguna pincelada de pesadez, siempre en tono contenido. Porque la verdadera esencia está en esa magistral tendencia a un sinfonismo oscuro, suave, aterciopelado, a la vez que hermoso y singular. Las apariciones especiales del violonchelista Max Mueller, la violinista Emily Moore y el pianista Rich Martin, así como las vocalistas Kristi Merideth e Isabel Beyoso añaden un plus de emotividad a unas pistas, que ya por si mismas resultan majestuosas. En solo cuatro años de carrera musical VITSKÄR SÜDEN se han ganado el derecho a estar el el Olimpo de las bandas del momento con un álbum que es la confirmación del enorme crecimiento y madurez de unos músicos solventes y con una creatividad digna del mayor de los halagos. Recordad este nombre: ‘VESSEL’, un álbum del que escuchareis elogios y alabanzas según la gente vaya descubriendo el tesoro que esconden sus surcos.  

VITSKÄR SÜDEN’ son:
 Martin Garner – Bajo/Voz
 Julian Goldberger – Guitarra/Sintetizadores
 Christopher Martín – Batería
 TJ Webber – Guitarra

Con una cálida voz y una melodía que se inclina por el sinfonismo ‘Vengeance speaks’ es un perfecto termómetro de lo que nos puede deparar ‘VESSEL’. Desde su aparente sencillez la pista nos sume en un romántico espacio melancólica adornado por magníficos y serenos arreglos progresivos. Teclados y sintetizadores arropan las hermosas estrofas vocales con una sutileza que no se ve alterada en ningún momento. Ese ambiente sinfónico se complementa con cautivadores coros en una pista que casi parece un boceto de una canción por su extremada sencillez. Ese es su gran aval, transmitir sin necesitad de complejos desarrollos.  

Impulsada por unos tambores y un ritmo que se inclina sutilmente por lo cósmico ‘R´lyeh’ muestra la faceta más experimental y sideral de los californianos. Suave en su melodía vocal la pista incluye capas superpuestas acopladas con destreza para crear un ente cohesionado y futurista en el que los genes progresivos son acompañados de algunos pasajes atmosféricos en los que la psicodelia aflora con sutileza.

‘Through tunnels they move’ borbotea suavemente en un espacio invadido por la melancolía. Allí la banda desplega todo su seductor arsenal melódico. Un entorno en el que la banda se siente cómodo y eso queda reflejado en una canción hermosa, vigorosa y repleta de matices. Este tapiza sonoro con un propósito claro, no se ciñe a convencionalismos ya que la banda siempre sabe cómo hacer que su música brille. Bien sea como en esta ocasión en una atmósfera gris y misteriosa pero sumamente gratificante. La cálida línea de baja, los elegantes pasajes de guitarra y una cautivadora voz son argumentos suficientes como para no resistirse a su belleza sonora.

Si en sus anteriores álbumes encontrábamos pasajes en los que el folk más bucólico asomaba, en ‘Hidden by the day’ retoman esos delicados y bellos acordes más propios del dark folk en una canción llena de sentimiento. Una de esas pistas que reconfortan al oyente transmitiendo un estado de añoranza y sosiego. Un canto de romanticismo en el que la serena elegancia se va plasmando en pasajes ensoñadores que nos hacen encontrarnos con nosotros mismos desde una mirada serena y hermosa. En esta pista hallamos los mejores pasajes de guitarra llenando un espacio en el que lo progresivo adquiere un nivel magistral. Rock sinfónico a la vieja usanza en una pausa necesaria entre tan música pesada.

Tattered sails’ es otra canción oscura e intrigante por momentos en la que lo progresivo se nutre de elementos psicodélicos bajo una atmósfera introspectiva y melancólica. De esta forma la banda transmite al oyente un estado anímico triste que es compensado con una magnífica composición que cada vez explora más una sensación de sosiego y añoranza. El inquietante entorno sonoro es ejecutado con la pausa suficiente como para acariciar los sentidos del oyente con cada desgarradora estrofa. El romanticismo sinfónico se traduce en una composición ejecutada con la pausa suficiente para conquistar al oyente haciéndole partícipe de un relato triste y personal. La penumbra como cobijo del alma.

Sin alejarse del ambiente persistente en la mayor parte de las canciones, la pausa reconfortante prosigue con ‘Everyone, all alone’. Otro canto desgarrador que pone los pelos de punta con la fuerza de esa cautivadora y cálida voz ejerciendo de perfecta sonora para momentos de soledad. Una canción con unos sencillos pero hermosos arreglos incidiendo en esa faceta sinfónica y psico-progresiva con la que tan bien se manejan estos chicos. La penumbra y la soledad como elementos para dejar brotar todo el talento y creatividad de una banda especial.

‘Elegy’ es una nueva oda de romanticismo elegante y pausado que nos lleva a un mundo sensorial en el que todo sucede con lánguidos pero reconfortantes pasajes. Con la belleza como bandera, Vitskär Süden vuelven a crear una obra maestra de canción que alentará tus instintos interiores en un canto de añoranza que se convierte en esperanza desde una mirada serena. Musicalmente la combinación de los omnipresentes elementos progresivos es adornada con pinceladas psicodélicas acopladas con la destreza de un orfebre.

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