
Un 3 de septiembre de 1948, nace Don Brewer, el que fuera batería y co-lider de GRAND FUNK RAILROAD.

Un 3 de septiembre de 1948, nace Don Brewer, el que fuera batería y co-lider de GRAND FUNK RAILROAD.
Un 2 de agosto de 1977 se publicaba «BAD REPUTATION», uno de los discos más aclamados de THIN LIZZY.

Curioso proyecto experimental en el que una batería sencilla y un bajo intenso se acompañan de una limpia voz que gusta de las melodías.
MOTO TOSCANA crea su propio universo con su mezcla de sludge, doom con momentos funk. Con un groovy que se orienta a darle protagonismo al grave bajo de Michi Witt
Con sucesiones de efectos obtienen un sonido en el practicamente no se percibe la ausencia de la guitarra, compensada con la gran técnica que derrocha su bajista. Andy Versus complementa la apuesta de los alemanes con uno registros vocales que por momentos se acercan a territorios grunge con una discreta reververación. Un álbum que está grabado en una sola toma sin overdubs en una sesión de seis horas en la oscuridad de un pequeño estudio. siguiendo esa máxima que algunas bandas aplican «menos es mas».
Pegadizos riffs ondulantes se suceden a los largo de los nueve gruesos temas. Las vibraciones doom se complementan con la aparente sencillez de una batería. Últimamente nos estamos encontrando cada vez más formaciones de dos miembros, bien sea guitarra y batería, o batería y bajo, pero estos chicos le aportan una novedad. Pocas son los dúos que incorporan un vocalista que no ejecuta ningún instrumento. En el fondo puede resultar algo extraño su denso sonido, pero si te dejas llevar, puedes disfrutar de la peculiar apuesta, y si eres amante del sonido del bajo, el gozo puede ser inmenso. La camaleonica ejecución con mismo punto de partida, y la versatilidad de los «gordos» sonidos obtenidos, siempre aderezados con unas voces que se sacan del negro agujero sludge para recorrer otros espacios estilísticos puede hacer una buena escucha.

«EYE THE TIDE» supone un paseo por la oscuridad de mano de los polacos SPACESLUG.
Seguramente estamos ante su album más brillante hasta el momento. Usando la psicodelia pesada como pincel, describen, bajo brumas inquietantes, un viaje por las tinieblas del doom, en el que la calma tensa, preside el espíritu de los temas.
Usando por momentos, voces que resucitan de ultratumba, para más tarde coquetear con siluetas post-rock para seducirnos y anestesiarnos en sus penumbras.
Vibraciones espaciales que se convierten en pegajosos lodos en un descenso a las profundidades, haciendo temblar las entrañás de la tierra.
Una épica monumental que retruena en nuestros oidos con una solidez a prueba de bombas de neutrones. A su vez, son capacez de recrear bellas melodías confirmando que las reglas no existen para ellos. Tres voces usadas en atmósferas y registros distintos según el clima que desean generar.
Acordes y riffs que fluyen con libertad desde lo más profundo del talento del trio. Un disco superlativo dentro de la escena psyco-doom. bien podemos decir, que SPACESLUG teje su propio tapiz sonoro, con hilos de seda que si bien, son de colores frios y oscuros, llevan puntadas de color para hacer su sonido mucho más diverso y particular.

Tres largos años hemos tenido que esperar para tener nuevo material de los daneses GRUSOM, pero la espera ha merecido completamente la pena. GRUSOM «II» ya está aquí via Kozmik Artifactz, para deleite de los que nos vimos sorprendidos y maravillados con su aclamado debut.
A modo de secuela, siguen estando presentes los sonidos hard-rock setenteros de tintes progresivos, así como la oscuridad lisérgica con tonos grises en sus voces y órgano. A través de sus letras oscuras, GRUSOM crea un universo de sonido, donde la vida y la muerte se exploran a través de cuentos sombríos. Las guitarras en duelo, la suavidad del órgano y la ejecución musical consumada crearán el escenario para que tu mente divague.
Los acentos vintage mostrados en su debut, aparecen intactos en temas como «Don’t be afraid». El órgano señalando el camino a seguir, como un bajo de tinte stoner retro, y esa voz, que voz!!! Nicolaj Hoffmann Jul posee un privilegiado registro con el que logra transmitir la complejidad y oscuridad que relatan las letras de la banda. Muerte y miedo que están presentes. Por momentos, cercano a uno de mis cantantes favoritos, que no es otro que Jim Morrison, pero a la vez dotando a los temas de una melancolía contagiosa. Sobre una base rítmica que se repite con aciertoe, GRUSOM va modulando un tema de hard progresivo que podría recordarnos a los mejores GRAVEYARD, con órgano incorporado.
La verdad es que no termino de entender que catalogen su música como heavy-rock, o como metal, pero bueno, eso de las etiquetas es otra historia. La versatilidad de la banda hace que roce esos ecos hard & heavy.
La evocación de pasados tiempos de gloria y la añoranza y tristeza descrita en «Peace of Mind» resultan reconfortantes. El sexteto, desde el sosiego, pero sobre todo desde la intensidad y el desgarro, con esa dualidad de órgano y guitarra, consigue crear una pieza de proporciones majestuosas. Hard-progresivo de una magnitud y profundidad grandiosa. Uno de los temas mas destacados de un disco en el que es difícil elegir.
Con un inicio en el que caben los acordes arábigos arropando la melancolía, «Skeletons» consigue unir la vocación oriental de su guitarra con lo pastoral de su órgano. Generando una densidad que es quebrada por momentos de oscuridad en la que los ecos psico-progresivos se apoderan del tema, haciéndose que se disipen los sonidos del este. ¿Te imaginas a Deep Purple haciendo rock andaluz?. Una desorbitada fuerza vocal, con los desgarros habituales en los que no faltan los ecos Sabbathicos.
Lúgubres momentos que parten de la melancolía encontramos en «Vagn Op». Partiendo de sosegados acordes acústicos el tema va adquiriendo intensidad. Una evolución desgarradora y oscura que mantiene la tónica del resto de los temas. GRUSOM hace del desasosiego su bandera, en esta ocasión prescindiendo del inglés para usar su lengua materna, el danés. el hipnótico órgano de Peter Portner hace el resto.
Siguiendo esquemas más tradicionales de hard & heavy, «Embers» es el corte más dinámico de esta segunda entrega GRUSOM.
El cadente ritmo de «Dead end valley» nos devuelve a territorios a los setenta. Un tema equilibrado a la vez que oscila entre sus acordes, En esta ocasión, sin grandes artificios consiguen otro corte efectivo.
LLegados a este punto y solo con un tema por delante, la conclusión de que GRUSOM está en la cima de las bandas danesas de la actualidad no tiene mucho margen de duda. Una banda que consigue transmitir sensaciones y sentimientos con esta facilidad siempre es gratificante.
«Cursed from birth» cierra esta maravilla llegada desde la parte mas meridional de Dinamarca, Con la sensación de que el mar está cerca, su guitarra y el omnipresente órgano se abren a las luces entre la niebla. Otro desgarrado corte que se va intensificando en su navegar por las aguas del retro-rock más brillante. Una maravilla mas de este «II».
GRUSOM está compuesto por Nicolaj Hoffmann Jul (voces), Jakob Kaae (batería), Dennis Warburg (guitarra), Thomas Ulrik (guitarra) Søren Olesen (bajo) Peter Portner (teclados).