JIM MORRISON (08/12/1943-3/07/1971)



JIM MORRISON (08/12/1943-3/07/1971)




Los alemanes PALE HEART, son una guitarra que fabula, un órgano que zumba, una voz que rasca, y un bajo cálido que es secundado por los tambores.
Este conjunto consigue en su debut «JUNGLELAND», un cuadro multicolor con imágenes masivas de blues-rock con mucho carisma, coloreadas alegremente en una resonancia atemporal con una suave melancolía y tonos vintage gracias al sonido de su órgano retro.
Todo ello en una evolución, deliciosamente suave en la que el blues-rock se combina con Soul, Funk, Southern Rock y sutilezas psicodélicas.
Un torrente de melodías en cascada, profundas y sofisticadas, con una sencillez que no resulta monótona, en una banda que no cree en un mundo sin música.
“Time to love” inicia la andadura de la banda con coros que me recuerdan a temas de sus compatriotas THE PICTUREBOOKS en una fusión con los holandeses DEWOLFF. Apacibles registros vocales combinados con un órgano retro que tiene un indudable peso en el sonido de la banda. Coros pegadizos en un fresco tema de coloridos vintage.
Sobre el rock clásico se mueve en sonido de la banda. Un eco hard-rock que se tiñe con algún ornamento progresivo en “Evil man”. Los coros y pausados estribillos se soportan en el órgano y la batería. Aterciopelados registros vocales con un solo de guitarra aquí y otro allá consiguen un “todo” en el que las resonancias de finales de los setenta están presentes. Un acercamiento a estándares del rock adulto que aparecen a lo largo de todo “JUNGLELAND”.
La sutileza blues-soul la encontramos en “Little Word”. Un órgano inquietante es apoyado por una apacible guitarra muestra toda su elegancia en registros blues que se inclinan a territorios soul. A bajas revoluciones el blues queda en un segundo plano por la envolvente aura de las sinfónicas notas que salen del órgano. El sosiego es el estado natural del tema.
Así “Cry of desperation” o “Heavy stones” caminan por esa senda del blues de ojos azules. Soft-rock en el que aparecen ese aroma retro, especialmente en el segundo de ellos.
PALE HEART da un pequeño giro con “Grand southern man”, en el que se acerca a esquemas de rock sureño dentro de un embalaje de rock clásico, en el que la aterciopelada voz aplaca la intensidad ornamental de los instrumentos.
Mucho más dinámico y rítmico, “Flying high”, sobre un pegadizo riffs coquetea con registros funk, Un corte bailable con coros negroides en una pequeña montaña rusa de ritmos que ascienden y descienden vertiginosamente. La capacidad creativa obtiene un tema versátil, en que aparecen presentados distintas modalidades estilísticas. En él no falta el sonido retro del órgano y efectivos solos de guitarra ácida, para completar un corte redondo.
Nuevamente la banda se pone el esmoquin para deleitarnos con sonidos que coquetean con el jazz en “Last letter”. Un manto sinfónico y una acaramelada voz, unidos a una bella melodía dan muestras de la capacidad y elegancia que atesoran los alemanes.
Rompiendo la tónica del resto de los temas, “JUNGLELAND” cierra con un tema de doce minutos. Una guitarra que me recuerda a Santana va admitiendo como compañero de viaje a un piano calmoso cuyos acordes son interrumpidos por susurrantes voces y coros que se desarrollan en escenarios de soft-rock en los que la psicodelia aparece sutilmente. «Trascendence» nos regala envolventes y sofisticados pasajes creados por una aguda guitarra son reemplazados por los acordes del piano para oscurecerse por la oscuridad del órgano. Sin duda, es el corte más trabajado y elaborado de todo el disco, y de él se puede llegar a percibir el potencial que atesora la joven banda.
PALE HEART está compuesto por Marc Bauer (guitarra y voces), Nico Bauer (bajo, teclados, hammond, moog bass) y Sebastian Neumeir (batería y percusión)
«JUNGLELAND» Es publicado via StoneFree Records.
https://www.facebook.com/paleheartofficial/
https://www.facebook.com/stonefree.co.at/

«WINDBORNE» es el álbum de debut del joven trío noruego KANAAN que ve la luz a través de El Paraiso Records. Con componentes de jazz, fusión y post-rock, han creado seis piezas extendidas de psicodelia de forma libre en llamas. Si bien la banda está arraigada en el mismo espíritu que dio origen a la Mahavishnu Orchestra y The Eleventh House en la década de 1970, hay un distintivo sabor moderno en los esfuerzos sonoros de KANAAN. Su genealogía escandinava también es evidente: sus intrincadas estructuras de canciones parecen estar derivando de la misma raíz que Motorpsycho, Papir y Jaga Jazzist, y los jóvenes son dignos sucesores de ese pedigrí.
Desde la primera nota hasta la última, la banda mantiene altos niveles de energía y creatividad, y aunque de forma libre, nunca sacrifican el enfoque o la dirección.
Abriendo ”A. Hausenbecken» se siente como una explosión repentina de aire nórdico refrescante, con sus atractivas guitarras,y una suave batería. Dócil y calmado, los solos floreados se inclinan a terrenos jazz. Una fusión fuzz-jazz, con gran dinamismo rítmico y mucha distorsión. Con momentos de free-jazz la espiral de guitarra retoma las melodías armoniosas conjugando momentos de psicodelia pesada rodando y gruñendo Fender Rhodes y gruesos riffs.
Con efectos evolutivos, «Roll beyond«, las atmósferas se vuelven más cálidas y calmadas, sin perder unos tonos inquietantes. La suave instrumentación, con un guitarra en mínimos de volumen, se acaba transformando en histriónicos y chirriantes por momentos. El hard-psych hace acto de presencia coloreándose con algún brochazo retro en una ondulación de la intensidad, pero marcando cada nota. en formato de jam, la guitarra sigue su travesía.
Los momentos más hipnóticos aparecen con “Harmonía”. Una batería kraut y unas suaves armonías de guitarra, junto a un pulsante bajo repetitivo recrean un cuadro vintage, ¡Qué no retro!
Pero KANAAN no tiene miedo de ser profundo y pesado: se sumerge en el territorio Sabbath, con «Act Upon The Mundane World» y «The Groke». El primero con una intensidad ácida inyectada en sus acordes, acercándose de desiertos sonoros llenos de arenosidad. En el caso de “The groke”, los gruesos riffs pesudo-doom crean un derroche de fuzz en un tortuoso paseo en el que los acordes jazzeros se incrustan en espacios de psicodelia pesada con la firmeza de un bajo sólido y fornido.
Generando misteriosos entornos sonoros “Windborne” a través de sosegados acordes, van tejiendo un tapiz psicodélico que se va transformándose a tejidos post-rock. Bello y atractivo, se suceden cambios en una instrumentación que puede resultar aparentemente inconexa en una abstracta y fluida pista..
Ask Vatn Strøm (guitarras) Ingvald André Vassbø (percusión) Eskild Myrvoll – (bajo) Vegard Lien Bjerkan (Rhodes en «A. Hausenbecken» )
https://www.facebook.com/kanaanband/
https://www.facebook.com/elparaisorecords/

Partiendo de sonidos herederos del grunge, bien podríamos ver en los italianos a unos Nirvana o Alice in Chains vestidos de heavy rock en un viaje de ácido con sus subidones y bajones en el trabajo en el que cambian su anterior nombre, MONOLITH, por el de MONOLITH GROWS!. «BLACK AND SUPERSONIC» ha sido publicado por el sello Burning Wax Productions.
La formación dsel norte de Italia no duda en incorporar elementos de distintos estilos a su innato legado noventero. El resultado es un atractivo y versátil trabajo en el que se mezclan pesados riffs, con momentos de atractiva psicodelia apacible.
Cortes con tonos hard & heavy como “You’re gone” se describe con ritmos prietos que son coloreados por una brillante voz y solos que se van tornando hacia momentos psicodélicos sin perder ese aura grunge.
La banda no reniega para nada de los gruesos riffs para ir poco a poco aplacando su furia en momentos más calmados gracias al impulso de su vocalista Andrea Marzoli, que con registros casi recitando, lleva a la banda a territorios lisérgicos. Una calma que va evolucionando para recuperar su pesadez, esta vez ya impregnado de sustancia psicotrópicas.
Una constante que se repite en la mayoría de los temas. Partiendo de sonidos noventeros van insertando elementos más ácidos en cortes que conjugan heavy rock con grunge y psicodelia. Claro ejemplo de ello es “Satan Monday bureau”.
Los italianos se toman un respiro con “Interlude with synths and clean guitars”, del que poco hay que decir, ya que su nombre lo define a la perfección, Acordes de guitarra arropados por dos minutos de sintetizadores creando una atmósfera espacial. Relajante y enigmático a su vez.
En una conjunción de Stoner y grunge, los gruesos riffs de “Here comes hero”, supone un regreso a los desiertos arenosos con una visión de fin de siglo.
Mucho más inmersos en los sonidos psicodélicos, “Silly Gods”, ofrece el lado más sosegado de MONOLITH GROWS!. Sugerentes voces y coros son arropados por buenos desarrollos de guitarras que se desdoblan en una reconfortable calma con un punto de oscuridad. En su parte final nos ofrecen una bacanal de fuzz en gruesos riffs en los que una incisiva guitarra se incrusta hábilmente.
Tras un nuevo paso por sonidos grunge con un toque ácido en “So fresh”, nos llevan vuelta atrás dos décadas, para desde allí, arremeter con temas como “Low” en el que ALICE IN CHAINS están presentes con esa dualidad de calma y fuerza. La fórmula se repite, esta vez sonando más a NIRVANA en “Above the doubt”, en la que la aterciopelada voz susurra sobre estados de intrigante psicodelia que va expandiéndose luminosa. No exento de garra, Tampoco se olvidan de melodías pegadizas para obtener un resultado de frescura muy apetecible.
“Empire of dirt” cierra este viaje al grunge noventero en esta reconversión psicodélica de aquellos sonidos, con evidente influencia del sonido de Seatle. Oscuridad con una tensión latente y brillantes solos de guitarra y voces con registros Kurt Cobain.
https://www.facebook.com/MonolithGrows
https://www.facebook.com/BurningWaxProductions/

Hace meses nos sorprendía el que por entonces era guitarrista de BLUES PILLS, DORIAN SORRIAUX con un Ep en solitario con el nombre de «HUNGRY GHOST», publicado por Soulseller Records. Resultaba toda una sorpresa que se aventurara en este viaje acústico al margen de sus compañeros de formación. A la postre, y tan solo hace unas semanas, se anunciaba su abandono de la banda.
Solo cuatro temas en poco más de 15 minutos en los que el francés se viste de loner-folk emulando a aquellos hippies de finales de los sesenta que con guitarra en ristre recorrían las salas derrochando honestidad y sentimientos. Un bucolismo arropado por una profunda voz y unos simples acordes de guitarra. Una mirada introspectiva que desprende melancolía, como hace décadas hiciera Neil Young.
En las primeras notas de «Huitoto», percibimos que la apuesta de DORIAN se aleja en cierta medida de lo que había estado haciendo con BLUES PILLS. Unos arpegios de guitarra con una voz profunda de la que sale una fuerte brisa de melancolía. Con el atuendo de cantautor va haciendo que el ambiente se relaje y que su música fluya con sencillez. Una dulzura contagiosa, que no te deja frio. Sentimientos que salen a flor de piel.
El músico, su guitarra y un sutil acompañamiento sinfónico por Emelie Sjostrom (vibráfono) y el Rikard Nygren (piano de Fender Rhodes), quien refuerza la atmósfera que DORIAN pretende transmitirnos. Así «Hungry ghost», mantiene el bucolismo, dotándolo de una elegancia y sencillez certeras. por momentos me recuerda a Roy Harper o a Dino Valente, aunque la sombra de Neil Young sigue siendo alargada.
Cantos de tristeza y esperanza salen de las notas de otro tema en el que el hipismo está presente, «Need to Love». Un registro vocal desconocido, que el músico resuelve con absoluta brillantez. Coger una guitarra y tu voz puede parecer simple, pero hacer solo con esas armas que los pelos de tu público se ericen, eso ya es un nivel superior, y en «HUNGRY GHOST» ese nivel está superado.
El corte que cierra el EP, vuelve a darle una vuelta de tuerca a golpe de una profundidad vocal, que logra adormecerte, susurrándote con delicadeza. «Hello my friend» a través de unos arpegios sencillos y todo el potencial de la voz empaña de melancolía la cristalera de sentimientos que salen de sus acordes. Un tema verdaderamente especial y si no te emociona es que estás muerto. Una de esas maravillas que hace que te fusiones con lo que estás escuchando, evadiéndote del resto del mundo, en una paz interior para escuchar en penumbra al abrigo de la noche. ¡¡¡Impresionante!!!
«HUNGRY GHOST» fue producido por el bajista de BLUES PILLS , Zach Anderson, en el propio estudio de la banda en Örebro, Suecia, y la maravillosa portada fue creada por el talentoso artista Chekou Cantú.