Reseña: COMET CONTROL.- ‘Inside the sun’

Cinco años hemos tenido que esperar para tener un nuevo álbum de los canadienses COMET CONTROL, pero ‘INSIDE THE SUN’ hace que la espera haya merecido la pena. Entre cósmicas atmósferas mas propias de Hawkwind y dulces melodías psicodélicas a semejanza de los primeros Pink Floyd, los ocho fascinantes temas incluidos en el álbum, nos trasladan a una dimensión sideral en la que los efluvios lisérgicos nos introducen en un túnel del tiempo. Una conjunción espacial que se sustenta en un motorik rítmico más propio de los pioneros del kraut. Teniendo en cuenta que la nave espacial de COMET CONTROL está propulsada por fuzz de alto octanaje, el resultado es completamente cautivador. Con la maquinaria engrasada a la perfección, el regreso de estos viajeros del espacio es una magnífica noticia para los amantes de la psicodelia de tintes cósmicos. El equilibrio entre las cuidadas melodías y los turbios riffs que contienen sus canciones, hacen que cada una de ellas, sea un gratificante regalo para el oyente. Aquí no hay canciones menores, puede que alguna tome algún matiz diferente, pero siempre con el debido control para que todo funcione como una maquinaria perfecta. Heavy-psych, fuzz, cuidadas melodías, space-rock, motorik-kraut, y ecos de los 60’s, se unen en un ritual mesiánico en el que lo terrenal, pasa a un segundo plano. Su turbio sonido, se conjuga con unas voces cristalinas que hacen que la fórmula funcione.

Formados en Toronto en 2013, después de la ruptura del aclamado grupo de forasteros de Chad Ross y Andrew Moszynski, Quest for FireCOMET CONTROL requiere poca presentación para cualquiera que esté bien versado en los reinos de la psicología contemporánea.

Después de discutir ideas para un nuevo disco luego de una gira europea con Earthless en 2018, Ross y Moszynski escaparon por la madriguera de su propio Palace Sound Studio, para escribir y grabar nuevo material. Material que se dará a conocer este verano con el lanzamiento del tercer álbum de estudio de la banda, ‘INSIDE THE SUN’, en el legendario sello underground de Nueva York, Tee Pee Records.

Junto con la bajista y compañera fundadora Nicole Ross, el baterista Marco Moniz, el teclista Jay Lemak y Sophie Trudeau de Godspeed You Black EmperorCOMET CONTROL forma lo que podría decirse que es una de las bandas de rock más cinéticas y dinámicas de los últimos tiempos. Inspirándose en una cósmica bien entrelazada con los imponentes riffs de Dead Meadow y Sacri Monti, los ritmos motorik de Krautrock, y esos pasajes de ruido tenuemente iluminados sinónimo del shoegaze europeo de Spiritualized y Ride, son una banda fenomenal, tanto en disco como en en el escenario
‘INSIDE THE SUN’ ha sido producido por Ross y Moszynski, grabado y mezclado por Steve Chahley (US Girls), y está disponible a través de Tee Pee Records.

‘Keep On Spinnin’ nos noquea a las primeras de cambio. Cinemáticos ritmos kraut se fusionan con una psicodelia 60’s más propia de Syd Barret. Toda una bacanal psicotrópica que nos deja exhaustos. Melodioso y algodonado, el corte amortigua su bullicio cósmico con dulces melodías vocales. Todo un frenesí que nos muestra a la banda sin renunciar a nada para construir un corte bullicioso y fascinante. Hipnótico, frenético, extasiante, el tema tiene tantos elementos que le dan brillo que acaba por deslumbrarme durante sus siete intensos minutos.

Tras la embestida anterior, ‘Welcome to the wave’ mantiene su motorik sideral con suaves melodías vocales y un ritmo implacable. Aterciopelado, pero intenso, los ecos de los primeros Pink Floyd se revisten de rugosos riffs entre fugaces retazos de psicodelia cósmica. Otro tema lleno de fuerza con atrayentes momentos psicotrópicos.

‘Secret life’ transita entre turbias galaxias, con atronadores tambores como medio de propulsión. Las guitarras distorsionadas y los múltiples efectos crean un nuevo corte cósmico de proporciones infinitas.

Con el bidón de combustible repleto de fuzz, ‘Good Day To Say Goodbye’ gravita entre pegadizos riffs y pasajes heavy-psych de altos vuelos. Seduciendo al oyente con una cautivadora voz entre su difuso sonido, la canción combina elementos pausados con una vocación estruendosa. Mitigando su fuerza con cuidados pasajes, lograr mantener la vocación pausada de una canción borrosa pero hechizante.

‘Inside the sun’ nace de una constelación psicotrópica en alguna galaxia lejana. Instalados en los sonidos cósmicos, la cadencia kraut, y las melodías vocales hacen que nuevamente me vuelva a la mente una conjunción sideral entre Hawkwind y los primeros Pink Floyd como germen del tema en el que los efectos nos acechan.

Poniendo la pausa al frenesí cósmico, ‘The afterlife’ emana con etéreos acordes psicodélicos para mostrarnos un espacio sensorial en el que dejarnos llevar por las sensaciones. Suave y susurrante, el tema es todo un bálsamo de gran belleza que nos relaja tras la intensidad del corte anterior. Todo un mundo de ensueño entre bellos acordes con un gratificante poder terapéutico.

‘Heavy moments’ cambia de alguna manera la dinámica cósmica de los temas precedentes. En un espacio a caballo entre los 60’s y los 70’s las vibraciones psicodélicas se adornan con elementos más americanos sin que esto haga que la canción pierda fuerza.

Cerrando el álbum los sintetizadores de ‘The deserter’ con sus melodías y estribillos a caballo entre el pop de confitería y el shoegaze ponen la guinda a un magnífico álbum. Dulce, tierno y con su halo caleidoscópico, el tema sabe jugar tanto con los elementos de la psicodelia barroca como con un sinfonismo particular en el que hasta el violín tiene cabida.

Comet Control

Tee Pee Records

Reseña: KAL-EL.- ‘Dark Majesty’

El quinto álbum de los noruegos KAL-EL nos lleva a un desolado desierto cósmico en el que ejecutan el stoner-doom más contundente de su carrera. Publicado por el sello Majestic Mountain Records, ‘DARK MAJESTY’ es uno de esos discos llamados a aparecer en las listas de los álbumes más destacados del año. Haciendo que sus canciones den mil giros, consiguen atrapar al oyente con una apuesta sonora llena de atractivos. El glorioso universo sónico de la banda se compone de ritmos con graves pesados, guitarras distorsionadas y letras alucinantes. Los fuzzers noruegos dan rienda suelta a su disco más pesado y complejo hasta la fecha. Partiendo del legado Sabbath, construyen sus canciones haciéndolas transitar por hipnóticos espacios psico-progresivos; lo que no impide que sigan descargando sus monolíticos e intoxicantes riffs por la senda stoner-doom más contundente. El tono melódico de sus voces hace que las canciones muestren una dualidad fascinante, dando con la tecla correcta para acabar fascinando al oyente. He de reconocer que en una primera escucha el álbum no me sorprendió, pero cada nueva audición me ha seducido haciéndome degustar compulsivamente unos surcos llenos de magnetismo. El equilibrio logrado usando los vestigios proto-doom, con la psicodelia pesada contemporánea, hace que estemos ante una nueva vuelta de tuerca a un género que se resiste a quedar anquilosado, como así demuestra ‘DARK MAJESTY’.



«Ha sido un gran viaje llegar a este punto», explica Kal, el vocalista, Captain. “Hemos escuchado el disco, completamente masterizado; Hemos visto la obra de arte juntarse, ahora todo lo que queremos es que los fans le hundan el diente. Estamos orgullosos de este álbum, Esto es algo que hemos forjado a partir de la brujería interestelar y está listo para recolectar sus almas «.

‘Temple’ nos invita a través de sus más de once minutos a explorar la faceta más psicodélica de los noruegos. Una canción que evoluciona a un escenario más progresivo, en el que el fuzz intoxicante batalla con estándares doom, entre voces etéreas que le dotan de un tono épico. Una canción grandilocuente con una gran riqueza compositiva que por si misma hace que el álbum sea un bocado muy apetecible.

Tomando un camino más directo ‘Spiral’ bebe del heavy-rock y el proto-metal de los 70’s para arrollarnos con estruendosos tambores y un frenesí de riffs pesados. Su aura 70’s se manifiesta especialmente en sus estribillos y voces en un entorno de gran dinamismo.

‘Mica’ se construye entre riffs Stoner-doom, que dejan al descubierto el lado mas rugoso de los noruegos. Aún así, las voces siguen teniendo un papel importante en un tema que decae en espacios más lisérgicos sin perder su espíritu doomy.

Siguiendo con temas de largo minutaje, ‘Hyperion’ con una inquietante y misteriosa apertura muestra a la banda experimentando en un entorno psicodélico. Aquí l banda sabe moverse bien, pero enseguida retoman la pesadez proto-doom en una canción oscura. El legado Sabbath se siente en unas melodías y riffs que golpean con fuerza manteniendo el equilibrio. El tema siempre mira hacia adelante en su búsqueda de nuevas rutas sonoras a pesar de que el vehículo se sustenta en el legado de grandes nombres del desert-rock.

‘Dark majesty’ mantiene la formula. Si algo funciona, ¿para qué cambiarlo? Gruesos riffs Stoner-doom con sabor al siglo pasado construyen un corte monumental que es adornado con sus características voces entre una estructura clásica que moldean a su propia semejanza. Como muchas de las canciones del álbum, el tema no se queda anclado en un único estilo. Sin perder su espíritu pesado, desciende a bosques psico-progresivos en los que las melodías vocales juegan un papel fundamental. Un escenario más cósmico, en el que banda se siente como en casa. Toda una invitación a presenciar las aventuras de cinco cohetes que reúnen las ideas y los ecos sonoros de toda una carrera en una misión estelar. Una misión para poner la banda sonora a la colisión de mundos que pasan.

Devolviéndonos a la crudeza, ‘Comêta’ se sustenta en una estructura heavy-rock, aderezada con elementos desérticos. Aquí, los estribillos y el fuzz dan un paso al frente, para comandar el corte. Todo se torna más nebulosa según avanza la canción.

Una crujiente línea de bajo nos introduce en ‘Kala Mishaa’. Un tema que brota en tonos chamánicos. Diez minutos en los que la narcótica psicodelia pesada va tornándose más borboteante para acabar transitando un paisaje más pesado.  Entre riffs psycho-doom y solos lisérgicos el tema nos engulle en sus desarrollos con gran poder hipnótico.

Para cerrar, otro tema de larga duración como ‘Vimana’ nos muestra el poder Stoner-doom de los noruegos. Turbio, lento y pesado, el corte se toma su tiempo para eclosionar con sus hordas de fuzz polvoriento. Sus contagiosos ritmos no dudan en coger el legado de Sabbath para crear otro tema monumental. Todo un paquidermo que nos aplasta con una pesadez no vista hasta ahora en la banda. Melodioso, plomizo, pero también psicodélico, el tema nos hace atravesar una barrera sensorial, llevándonos al particular universo de KAL-EL.

Kal-El 

Majestic Mountain Records

Reseña: LITTLE JIMI.- ‘The Cantos’

‘THE CANTOS’, el segundo trabajo de los franceses LITTLE JIMI, se basa en la historia de iniciación sónica de Jimi, un niño extraño cuya personalidad esquizofrénica es una puerta hacia un universo musical introspectivo y fantasioso en profundidad. Space rock, trippy con guiños doom y algo de grunge se mezclan perfectamente aquí. Pero su verdadera vocación retro-psicodélica hace que el álbum se empape de psicotrópicos creando una atmósfera hipnótica completamente fascinante. Con fuertes reminiscencias de la psicodelia de finales de los 60’s y con elementos que van desde el Christian-rock, el folk, y el rock progresivo. Sus seis canciones nos envuelven en una neblina de la que afloran melodías shoegaze, más propias de All Them Witches, entre melancólicos pasajes con un sinfonismo intrínseco. Sus voces etéreas y el buen uso de los coros, unido al sonido difuso de sus guitarras hace que este fascinante trabajo nos impregne los sentidos con un aroma más propio de tiempos pasados. Chamánico por momentos, el álbum nos ofrece un crisol de sonidos retro que adoptan un papel contemporáneo gracias a una narrativa fluida en la que las voces juegan un papel fundamental. Otro de los elementos que caracteriza a la banda es la ausencia de bajo, lo que pudiera hacer que su sonido quedará algo huérfano, pero la realidad es bien distinta. Supliendo esa carencia con un extraordinario trabajo a las seis cuerdas, el oyente posiblemente no se percate de la ausencia del bajo ya que sus canciones resulten sólidas y hechizantes a partes iguales. Estos chicos saben como introducirnos en auténticos Jardines del Edén creando mágicas atmósferas coloristas de florida psicodelia de tintes 60’s. Si ese sonido predomina en la mayor parte del álbum no faltan momentos más Stoner, incluso desarrollos mas propios de EARTHLESS en una conjunción en la que el doom y lo cósmico coquetean acercándose al sonido de bandas como ELEPHANT TREE. En algún momento de cada tema, bien sea de los más calmados como de los más ruidosos, la banda bebe de la fuente de la psicodelia de finales de los 60’s para dotar a las canciones de un toque retro que enriquece su sonido.

La banda nos comenta:«El proyecto Cantos, música y obras de arte, está inspirado en escritos sobre viajes, como Homer’s Odyssey. Ha sido un hilo conductor para toda la creación musical, sabíamos a dónde queríamos ir desde el principio. Nos tomamos el tiempo necesitábamos escribir y crear este disco, no nos apresuramos, así que no se dejó nada al azar. Los Cantos es un tema del que estamos muy orgullosos «. 

Grabado en Mana Studio (Chateauneuf, Francia) por Manuel Meslier y masterizado por Pierre Etchandy, ‘THE CANTOS’ está disponible el 20 de agosto en formato digital y el 17 de septiembre de 2021 en LP a través de Mrs Red Sound, el sello discográfico creado por Mars Red Sky.

LITTLE JIMI son:
Benjamin Monnereau: guitarra, voz
Guillaume Arancibia: guitarra, coros
Antoine Le Gall: batería

La canción de apertura, ‘First Cantos’, nos introduce en el álbum a través de sosegados acordes acústicos. Con una lenta evolución el tema explora atmósferas psicodélicas que gravitan con tonos vintage entre el Christian rock de comienzo de los 70’s y el folk psicodélico de inclinación progresiva. Suave y apacible, el tema resulta ser un bálsamo gratificante. Voces y coros celestiales se asoman a un tema floral que se desarrolla con sosiego en su primer parte para adentrarse en un espacio psico-progresivo en el que la instrumentación se vuelve más profunda y variada. Tornándose más oscuro en su parte final, la canción golpea con riffs repetitivos creando un ambiente algo más inquietante.

‘The way’ se nutre de la melancolía para desarrollarse en un entorno apacible de suave psicodelia. Rebosante de bellas fragancias la canción mantiene un ritmo contenido entre melodías shoegaze. Una ensoñadora y susurrante canción que se desarrolla sin prisa pero que va incorporando pasajes flotantes que hace que su sonido gravita arropándonos con delicadeza. Como ya hemos visto en muchas propuestas en los últimos tiempos l tema juega con elementos más propios de los 60’s y con vibraciones de neo-psicodelia de lo más ortodoxas.

Oscuro y pausado, ‘Palace afternoon’ persiste en la melancolía antes de dejarse llevar por melodías psicodélicas en un insondable espacio en el que la banda incorpora momentos de mayor intensidad. Sucumbiendo ante una propuesta heavy-psych, las voces chamánicas aportan un halo misterioso a una canción que se siente cómoda en la penumbra sin terminar de perder el aire bucólico de los temas precedentes. Las bellas melodías de los pasajes de guitarra aportan brillantez a un tema que va de menos a más.

Con tonos retro-stoner ‘Machetehew’ nos presenta un sonido más pesado y fornido sin salirse del entorno lisérgico en el que se desarrolla todo el álbum. Nuevamente la suave neblina psico-progresiva se nutre de ecos 70’s en un relato que oscila constantemente en su intensidad. El gancho de los difusos riffs contrasta con las atmósferas lúgubres en las que el tema se desarrolla. Lánguidos pasajes que parecen inclinarse en esta ocasión en un espacio más melancólico y perturbador en el que las voces y coros definitivamente sucumben a un escenario más progresivo. En todo este relato la base rítmica con sus poderoso tambores y un bajo grueso tiene un gran protagonismo.

Si la mayor parte del trabajo habita en un entorno gris, ‘Indian rain’ evocando el sonido más oscuro de bandas como All Them witches, incide en esta apuesta. Susurrantes y dulces voces y una instrumentación cadente y enigmática consiguen atraernos a ese relato antes de sorprendernos con un giro inesperado. En esta ocasión el tema se decanta por elementos hard-progresivo. Constantes juegos instrumentales nos golpean en giros imprevistos que mantiene nuestra atención en alerta. Desarrollos más elaborados vuelven a crean un espacio de psicodelia en la que encontramos numerosos elementos progresivos. Este inquietante espacio se nutre de la psicodelia intrínseca de la banda para obtener una canción llena de misterio y en la que todo se vuelve más turbio e intenso.  Sin duda el tema es una montaña rusa de emociones y vibraciones que se mestizan para crean un ‘todo’ impactante en el que aparecen los momentos más pesados del álbum.

‘Last Cantos XXIV’ es otro largo tema en el que los franceses dejan patente su particular apuesta sonora. Lánguidos pasajes vocales en un ambiente de añoranza y melancolía se conjugan con la pausada psicodelia. Tonos 60’s y una luminosidad tenue en su introducción explotan en una explosión colorista en la que los tonos vintage hacen acto de presencia. Sin estridencias, LITTLE JIMI retoman los ecos psico-progresivos con gran acierto. Sin darnos pistas del verdadero desarrollo del tema, el mismo ondula mutando su sonido con la incorporación de riffs difusos. Un sonido grave solo alterado por los chasqueantes platillos nos insufle un hipnotismo que sin duda atrapa al oyente con facilidad. Sólidos y más pesados hacen que los acordes retumben por momentos. Un nuevo giro en la trama de la canción recupera esa esencia folk innata en la banda. Aquí los acordes acústicos van dando a paso a magnéticos espacios de apacible psicodelia en una exploración por esos insondables espacios en los que habita la mayor parte del álbum.  

Little Jimi

Mrs Red Sound

Reseña: TREBUCHET.- ‘Harbinger’

Si con su primer álbum los británicos TREBUCHET, pasaron desapercibidos para mí, con ‘HARBINGER‘, su segundo LP, redimo ahora mi culpa. Si, porque TREBUCHET son una magnífica banda, que acaba de lanzar un magnífico álbum. Un trabajo en el que cualquiera de sus canciones tiene el suficiente atractivo como para brillar con luz propia, un álbum versátil y sin temas de relleno, que lentamente nos seduce con cada canción, hasta conquistarnos. Vintage, progresivo, psicodélico, doomy, heavy, son muchos los adjetivos y estilos que podrían servirnos para describir un álbum monumental de unos músicos talentosos y con una gran habilidad para componer canciones épicas. TREBUCHET, tomaron su nombre de una enorme honda medieval en la que se catapultan objetos, un nombre que les dio una imagen perfecta para lo que estaba tratando de lograr musicalmente. ¡¡¡Caos total!. Aunque estamos ante un caos controlado, un caos en el que caben por igual el legado de Black Sabbath, como el de Neil Young, pero siempre tomando como referente a los pioneros de proto-doom, y el hard psico-progresivo de los 70’s. Con un cantante que sabe ofrecernos distintos registros para realzar bien el espíritu de cada canción, las vibraciones más pesadas conviven entre atmósferas que se vuelven cada vez más psicodélicas sin remitir en su fuerza. Sus épicos pasajes, parecen ser los narradores de batallas y sonidos del pasado, pero siempre remodelados con un toque más contemporáneo. Sin duda, estamos ante un trabajo en el que los temas largos predominan con el objetivo de dar mayor realismo a sus canciones, Pero también, la breve introducción del tema de apertura, y un interludio de poco mas de un minuto, consiguen no resultar superfluos para el oyente. Hard crudo y primitivo, aliñado con buenas dosis de lisergia a través de solos virtuosos herederos de la época dorada del heavy-rock, así como buenas melodías construyen un álbum impactante.

Inmediatamente ‘Marnstor Moor’ nos golpea con sus riffs proto-metal e hirientes solos heavy-rock. Con una melodía más propia del Neil Young de los 90’s, la canción nos seduce de inmediato. Pegadizos estribillos y constantes juegos de guitarras cabalgas en volandas de un fantástico groovy rítmico. Un sonido vintage que se adorna con un aspecto contemporáneo despierta inmediatamente mi curiosidad. Evolucionando a un espacio psico-progresivo el tema descubre la calidad de la banda.

‘Don’t Burn The Witches’ mantiene entre sus surcos ese sonido hard-rock vintage, realzado por una seductora voz que nos susurra bajo bellas melodías. Con un sonido estratificado, equilibran turbias vibraciones con una voz cristalina y eficaces solos de guitarra. Bajo una sencilla apariencia, el tema contiene un elaborado y acertado trabajo compositivo. Amortiguando su poderosa base rítmica, TREBUCHET crea una canción pesada en la que sus ornamentos le dotan de una belleza cautivadora. Sutilmente, algunos elementos progresivos se unen a la fiesta, para hacer que el resultado final sea fascinante.

Una oscura apertura proto-doom nos introduce en ‘Plague bearer’. Otro tema rugoso en el que la voz toma tintes líricos, como si de un trovador del medievo se tratara. Con una atmósfera casi bélica, los pasajes heavy-progresivos dominan la primera parte del tema. Cargada de tonos épicos, la canción nos ofrece desgarradores momentos llenos de tensión. Una narrativa épica que no prescinde de elementos psicodélicos que hacen que el corte se vuelva más turbio y lisérgico sin deshacerse de su vocación doom. 

‘In dreams we see’ es breve un interludio en el que el folk y lo progresivo se unen para aplacarnos del turbio corte anterior e introducirnos en un nuevo escenario sonoro.

Esta claro que los británicos se sienten cómodos componiendo temas largos, y ‘Night rain’ de nuevo, con casi ocho minutos, es prueba de ella. preparándose con calma la atmósfera en la que desarrollar la canción, una atmosférica y misteriosa introducción va preparando el aterciopelado y vintage espacio al que nos trasladan. La dulce melodía y un ambiente más propio de una banda progresiva de los 70’s, van construyendo un corte melancólico que parece describir relatos del pasado. Con un entorno sinfónico como soporte, el tema prescinde de los sonidos pesados y los riffs hirientes de los temas anteriores, para seducirnos con un relato en tonos grises. Delicado, suave y reconfortante, la canción se soporta en el sonido de teclados para crean su atmósfera.

‘And now we see…’ vuelve a sorprendernos con un nuevo giro. En un espacio heavy-psych los sonidos pesados y lentos aparecen entre solos psicotrópicos. Como un aquelarre lisérgico, la canción se deja llevar por incisivas vibraciones psico-progresivas. Nuevamente la voz aflora mostrándonos un nuevo registro, lo que dota de un mayor brillo y valor a un álbum versátil que poco a poco nos seduce hasta conquistarnos. Jugando con la intensidad, el tema oscila con pasajes más desgarrados y con otros en las que la psicodelia nos narcotiza suavemente.

El álbum cierra con ‘The Work Of A Demon’, otro tema de ocho minutos en el que los británicos vuelven a usar elementos progresivos entre fuertes ritmos y pasajes heavy-psych más propios de los 70’s. Entre voces y coros la psicotrópica instrumentación genera un aturdir estado sensorial. Un corte sorprendente que parece haberse construido de retales, pero finalmente logran encajar a la perfección. Aquí la banda no renuncia a ningún elemento que pueda ‘sumar’ a un tema anárquico en su ejecución, o al menos aparentemente…. Lo cierto es que la canción vuelve a sorprendernos con su gran poder seductor entre pesados y oscuros momentos en contraste con otros mucho más coloristas. Una especie de jam psicotrópica en la que el hard-rock, el doom y lo progresivo compite con sus genes psicodélicos.  Monumental, el tema se pavonea sabiendo de su innegable poder de seducción para el oyente. El resultado es un tema épico que compite para ser el mejor del álbum y en el que queda reflejado todo el talento compositivo de estos chicos.  

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Reseña: SLEEP MOSCOW.- ‘Off the sun’

OFF THE SUN’, el segundo álbum del trio sueco SLEEP MOSCOW es toda una oda al romanticismo en la que los talentos de Petter Kindström, Eric Nilsson y Arvid Hällagård se unen para crear un álbum sobresaliente. Un álbum conceptual con conmovedoras canciones con un arco de la historia que se extiende desde el principio, hasta más allá. Como una vieja película de ciencia ficción soviética o una conmovedora novela, es una historia mesurada de un cosmonauta que sale de una tierra moribunda y deja todo atrás en busca de algo más grande. A ‘OFF THE SUN’ le invade la melancolía, la tristeza romántica adornada con elementos clásicos y la profunda y maravillosa voz del cantante de Greenleaf, Arvid Hällagård. Un álbum casi depresivo que transmite al oyente todo su mensaje a través de atmosféricos temas en los que la psicodelia y especialmente los elementos clásicos, aportados por los elegantes acordes deun piano ensoñador. Bajo una atmósfera oscura y plácida, cada canción nos seduce a través de lánguidos sonidos llenos de sentimiento. Pocos álbumes he escuchado en los tiempos que me han transmitido tanto como este. Alejado de lo ruidoso y de la pesadez, los temas son compuestos como un vehículo para transmitir al oyente, desde lo más profundo del alma, los sentimientos de unos magníficos músicos. Casi minimalista, ‘OFF THE SUN’, a buen seguro seducirá también a los amantes de los sonidos pesados, porque un buen melómano, sabe discernir cuando la música es buena, sabiendo apreciar un producto ‘gourmet’, y sin duda ‘OFF THE SUN‘, lo es.

‘OFF THE SUN’ esta disponible vía Majestic Mountain Records.

El álbum abre con ‘Home’, un breve tema instrumental a modo de introducción que ya nos da pistas sobre el contenido del resto del álbum.

‘Light Will meet us’ fue uno de los sencillos que la banda sueca nos adelanto previamente, y en él se resume el espíritu de un álbum que flota en una triste y oscura atmósfera en la que la melancolía lo envuelve todo. La cálida y seductora voz de Arvid es sustentada con una instrumentación que se deja seducir por la tristeza creando un paisaje de romanticismo clásico. Sin riffs pesados, y con un sonido oscuro, la canción es amortiguada con elegancia en calmados y por momentos inquietantes pasajes. Con una segunda voz el tema tiene un trasfondo difuso con un sonido grave y lánguido. La tristeza como personaje principal de una trama que refleja angustia y desolación. Los elementos clásicos sobre los que se construye el tema serán una constante en todo el álbum.

Ahondando en ese estado casi depresivo, ‘Gift of life’ nos acaricia con suaves melodías en las que la melancolía transmite un estado de ánimo en el que la tristeza cubre todo. Lleno de belleza, el tema se desarrolla creando paisajes llenos de romanticismo. Sus tonos grises realzan la maravillosa voz de Arvid, auténtico protagonista del sonido del álbum. Elegantes armonías y los tonos grises dotan de un espíritu vintage al corte. La discreta instrumentación aporta el sosiego a un relato introspectivo en el que los sentimientos afloran con naturalidad.

A continuación ‘Of the sun’ da una vuelta de tuerca mas a un álbum dominado por la tristeza y la añoranza. Susurrante y sencillo, el tema no necesita de artificios para transmitir al oyente un estado de ánimo en el que el piano acompaña las delicadas estrofas. Con un carácter protector, la melodía parece proteger al oyente con toda su sensibilidad. Un claro ejemplo de que se puede componer canciones maravillosas prescindiendo de elementos pesados. Mágico y acogedor, el corte describe la nostalgia del pasado con gran destreza.

‘Memories’ incide en esa nebulosa atmósfera gris con una apuesta clásica en la que el romanticismo nos muestra su lado más reflexivo. Algo mas de dos minutos instrumentales de susurrantes pasajes instrumentales casi a modo de interludio.

Con sus mas de cinco minutos y convirtiéndose en la segunda canción de mas duración del álbum ‘Far beyond gone’ vuelve a hacer que la voz nos hechice con sus suaves estrofas. Acompañada de una sutil instrumentación el silencio se presenta ante nosotros en una estancia gris. Una nueva oportunidad para comprobar de lo que es capaz de hacer Arvid con su voz, su capacidad para transmitir sensaciones que nos hacen poner la piel de gallina. Doblando las voces la estela de romanticismo envuelve otra canción en la que la magia aparece majestuosa.

Dando una vuelta de tuerca más, los acordes del piano clásico de ‘Alone’ nos sumergen el ese estado de melancolía sobre el que se construye este maravilloso álbum. Delicado, elegante, y lleno de sensibilidad, el tema pone banda sonora a la soledad y la nostalgia. Una belleza sosegada que toma elementos clásicos para transmitir un estado de melancolía. Nuevamente SLEEP MOSCOW nos sorprenden. En esta ocasión con una sugerente voz femenina, la canción nos seduce con aterciopeladas estrofas en un ambiente de completo clasicismo. Maravillosamente bella la canción es la perfecta banda sonora para abrazarte con la persona querida y reconfortar nuestros miedos.

‘Facing the clouds’ nace entre extraños efectos que crean un clima inquietante. Un palpitar que sirve de introducción a otro corte en el que la desesperación se refleja con acierto. Nuevamente con elementos clásicos arropando la cálida voz de Arvid, la canción aporta nuevos elementos que dan algo más de color y ritmo. Puede que sea un corte algo diferente a los anteriores, pero en él se sigue manteniendo la esencia del álbum. Oscuro, pausado y melancólico, el tema pasa ante nosotros sin que podamos evitar el sentirnos atrapados por él. Los ritmos de los sintetizadores son usados para enriquecer los pasajes clásicos predominantes en todo el trabajo.

El álbum cierra con ‘You are over’, un tema que incide en los sonidos progresivos minimalistas sin perder la esencia predominante en el resto de las canciones. Pausado y con una atmósfera sinfónica presidiendo sus melodías, la melancolía nos invade una vez mas con delicados pasajes que hacen que la oscuridad y la nostalgia se apodere de nuestro estado de ánimo.

Sleep Moscow

Majestic Mountain Records