Reseña: ROTOR.- ‘Sieben’

Con casi 25 años de carrera y tras cinco años de sequía compositiva, ROTOR regresan a lo grande con su séptimo álbum ‘SIEBEN’. La banda continúa usando la numeración para titular sus álbumes y en esta ocasión cierran el círculo con siete cautivadoras canciones en las que reflejan todo su potencial como banda, ¿Será una premonición? ROTOR son un ‘verso suelto’ en la escena, una banda que se aleja de convencionalismos y modas, manteniendo su creatividad intacta. Con un sonido relajado, los berlineses nos presentan canciones que se balancean entre los ecos arenosos del desierto y su habitual psicodelia pesada, género este, en los que son unos maestros. Puede que la ausencia de voces en sus composiciones sean un problema para algún fan, pero qué duda cabe, que casi tres lustros después de su nacimiento como banda, son uno de los buques insignia del género. Manteniendo un groovy pegadizo, cautivan al oyente en un espacio en el que la monumentalidad de sus riffs, convive con mágicos pasajes lisérgicos que son enriquecidos con golpes de metal, ritmos de inclinación kraut y sutiles a la vez que casi imperceptibles, pinceladas de post-rock. Todo eso manteniendo su esencia como banda intacta. Porque este nuevo álbum suena a ROTOR, y esto ya es decir bastante, porque su numerosa legión de incondicionales lo recibirán como un auténtico regalo auditivo. Solo es necesario escuchar unos segundos de cada canción para identificar a una banda discreta, pero sublime. Si a eso añadimos la magnífica producción de Charlie Paschen (COOGANS BLUFF), la ecuación se resuelve con una nota muy alta, porque la maquinara de ROTOR sigue dando vueltas a un sonido instrumental con la maquinaria bien engrasada y mostrando a unos músicos compenetrados, sabiendo asumir su propio rol. En ‘SIEBEN’ podemos encontrar todos esos puntos fuertes que han hecho de ROTOR una banda solvente y reputada, porque si su sonido evoca el desierto, también desentierra un mundo mágico lleno de una belleza sin igual. Haciendo que cada canción oscile entre versátiles vibraciones, los berlineses mantienen la frescura y la experimentación en busca de nuevas rutas que siempre nos acaban llevándonos al lugar en el que mejor saben brillar. Delicados, pesados, brillantes, y no sé cuántas más, los berlineses siguen sin bajar el alto nivel de todos sus álbumes con un nuevo trabajo, del que se pueden sacar innumerables sensaciones. Porque cada nueva escucha, nos hace descubrir detalles y matices que están ahí, aunque la monumentalidad de su sonido, no nos haya permitido descubrirlos en la primera audición. La fiabilidad alemana sigue dando sus frutos con otro gran álbum instrumental que hará la delicia de sus incondicionales seguidores.

‘SIEBEN’ está disponible vía Noisolution.

Desde los primeros acordes ‘Reibach’ suena a ROTOR en estado puro. Con el sonido estratificado en una capa difusa y los devaneos de esa guitarra mágica, la pista mantiene el groovy habitual de la banda. Con un fascinante balanceo que se trasmite al oyente con pasmosa facilidad, el corte avanza inexorablemente hasta llevarnos a un insondable espacio en el que las rugosas vibraciones stoner se fusionan con su psicodelia pesada y algunos guiños de metal. Sus ritmos cambiantes se retroalimentan en una composición sólida y poderosa con la que mantienen su particular magia.  

‘Auf Grund’ cambia de alguna manera el registro del corte anterior. Mostrándose aparentemente más livianos hacen que la canción se impulse sobre una poderosa línea de bajo sobre la que van dando pinceladas. Un constante ir y venir que nos sitúa en una atmósfera psico-progresiva de la que salen con solvencia para ofrecernos pasajes de gran belleza, marcados por su seña de identidad. Aromas exóticos impregnan el corte para realzar su suprema belleza. El trabajo de guitarra se muestra esplendoroso en una canción al puro estilo ROTOR, en la que la banda se recrea con su particular sonido.

Yendo todavía más allá la ensoñadora ‘Aller Tage Abend’ sirve de bálsamo para las embestidas de las dos canciones precedentes. En un tono más relajado y manteniendo su habitual groovy el tema explora un auténtico Jardín del Edén sonoro. La dupla de guitarra crea un hermoso tapiz sonoro que nos invita a mirar al interior para dejarnos llevar en un gratificante viaje a través de espacio heavy-psych de belleza suprema. Sacando sus mejores armas, el cuarteto nos lleva por narcóticos escenarios presididos por una calma subyacente. Pero la banda sabe cómo sacar al oyente del trance, y los arreglos de la canción la hacen uno de los puntos destacados de un magnífico álbum. En esta ocasión las guitarras arremolinadas consiguen sumirnos en la trama con suma facilidad.

‘Schabracke’ con sus amenazantes riffs parece cambiar la dinámica con un sonido más denso y pesado, sin salirse de su propio guion. Rescatando las vibraciones del desierto nos embadurnan de una estela arenosa que acaba por cegarnos. Pero ROTOR son una banda diferente que sabe cómo hacer suyas las vibraciones que otros ejecutan siguiendo un patrón preconcebido. En un tono más inquietante, la canción se empapa de riffs difusos de los que afloran esos mágicos pasajes de guitarra. Las idas y venidas del tema hacen que la banda cambie constantemente el espíritu de la canción sin que esta pierda su verdadera esencia.  El lado más denso de la banda se refleja en una canción turbia y oscura, manteniendo al oyente enganchado, ya que siempre, en el momento justo, aflora esa magia que atesoran los berlineses.  

Fluyendo lentamente en un cautivador entorno sonoro ‘Mäander’ se desarrolla en una calma balsámica que acaba por empaparnos en un estado de relax. Sus delicadas y cálidas melodías son ejecutadas desde un fascinante sosiego que hace aflorar su lado más sensual. Su tono melancólico se sustenta en un ritmo inquebrantable y comedido sobre el que colorean un tapiz sonoro de increíble belleza. Con ese punto de partida, la banda engrandece su sonido son una dualidad armónica que se muestra contenida, pero que incide en la belleza. La canción se nutre de hermosas fragancias impulsadas por una suave brilla exótica que recuerda alguna de sus más legendarias canciones. El resultado son siete perfumados minutos en los que la magia nos invade con un alto poder terapéutico. Un hechizo en forma de canción con un amplio abanico de sensaciones para el oyente que merecen una escucha relajada y profunda.

En la inquietante ‘Kahlschlag’ todo parece volverse más pesado y oscuro. En esta canción la banda consigue crear un hibrido de ecos Black Sabbath con el kraut rock más lisérgico. Experimentando sin límites el corte se muestra grandioso y con un sonido grave que golpea tus neuronas sin remisión. Esparciendo algunos efluvios psicotrópicos, logran ensamblar las piezas para crear un relato lleno de misterio y pesadez.

‘Sieben’, la canción que nombre al álbum nos susurra a través de acordes acústicos en su hermosa apertura. La canción baja la intensidad de un álbum sólido con pasajes melódicos que consiguen relajarnos en un mundo mágico lleno de una belleza sin igual. La canción eleva la intensidad en su parte final como epílogo a otro gran trabajo de una de las mejores bandas de la escena psicodelia y stoner del viejo continente.

Rotor

Noisolution

Reseña: DEER LORD.- ‘Dark Matter Pt. 1’

Con canciones directas que mantienen una producción limitada en detrimento de su fuerza intrínseca, los californianos DEER LORD publican su segundo Lp dividido en dos entregas, ‘DARK MATTER PT. 1,’, y una segunda parte que se publicará a lo largo de 2023. En esta primera entrega nos presentan seis canciones repletas de riffs de guitarra estruendosos, atmósferas de ciencia ficción masivas y baterías poderosas repletas de ritmos contagiosos. Rudas y poco ortodoxas, pero con los suficientes elementos como para que su versatilidad no las haga caer en convencionalismos. Si en su anterior entrega el rock and roll se erigía en protagonista en esta nueva entrega, ofrecen un sonido más crudo y primitivo. Sus atronadores golpes graves y sus densas atmósferas lisérgicas se sustentan en unos ruidosos tambores y riffs masivos así como ciertos guiños al blues más salvaje y arcaico. Rememorando esos salvajes sonidos de los pioneros del hard rock y el proto-metal de los 70’s, DEER LORD golpean con fuerza poniendo a prueba la capacidad neural del oyente con canciones ácidas en las que encontramos descargas de fuzz intoxicante, solos abrasivos, y una rugosidad que abofeteará tu cara. El álbum fluye con facilidad entre oscuros pasajes doom,  impulsados por un sensacional groovy, que gratificará a cualquier amante de las rugosos vibraciones arenosas, pero también a esos viejos rockeros habituales de garitos de mala muerte en los que el alcohol y el humo de la hierba campan a sus anchas. No se cual será el contenido de esa segunda parte que nos espera, pero este primer capítulo de ‘DARK MATTER’, es capaz de proporcionarnos una experiencia inmersiva ya que sus surcos, son sumamente atractivos y están llenos de garra. Una fórmula que la banda cree que permitirá mas tiempo para saborear cada nota de sus canciones.

Las semillas de ‘DARK MATTER’, se plantaron hace casi cinco años cuando McOmber aún estaba aprendiendo sobre el proceso de grabación y prestando mucha atención a escribir canciones que fueran simples y divertidas versus complejas y perfectas. En lugar de buscar heroicidades de rock progresivo-difíciles, la banda se esforzó por crear canciones que los músicos jóvenes disfrutarían tocar y los maestros de riffs experimentados,  disfrutarían tocando la cabeza en la máquina de discos.

DEER LORD son: Sheafer McOmber (guitarra/voz), Jared Marill (bajo) y Ryan Alderman (batería).

Ambas partes de ‘DARK MATTER’ fueron grabadas y mezcladas por McOmber y el baterista Ryan Alderman en Northern Buffalo Studios en Santa Rosa, CA. El proyecto fue masterizado de manera experta por Hamish Simpson en Silly Scotsman Studios en Windsor, CA, y la carátula del álbum fue ejecutada magistralmente por Mirkow Gastow en Berlín, Alemania La grabación y mezcla correspondió a  Sheafer McOmber y Ryan Alderman, con una masterización a cargo de Hamish Simpson (Silly Scotsman Studios) y una obra de arte de Mirkow Gastow.

‘Ego’ es un corte pesado en el que los riffs stoner de vocación doom se alternan con algunos elementos lisérgicos impulsados por una fuerte presencia de fuzz. Su diabólico ritmo se desboca en una espiral desértica de grandes proporciones. El resultado es un corte crudo y turbio con un sonido difuso y primitivo con alguna reminiscencia de los ecos proto-metal de los 70’s.

‘’Hippie girl’ se construye sobre una sólida base de una línea de bajo excelsa. Voces salvajes se unen a una fiesta de sonidos desérticos con un cierto tono vintage. Una combinación de hard-rock potente y vibraciones stoner con una presencia bastante interesante. La canción pasa por momentos de intensidad, pero también contiene pasajes atmosféricos en los que la psicodelia aflora entre las grietas de su potente sonido. En su parte final, el tema se torna más dinámico y pegadizo.

Envueltos en una orgía sónica, ‘Planet earth’ se empapa de ritmos contagiosos y un aura psicotrópica. Con estribillos que se superponen entre nebulosas arenosas, la canción gravita en un ondulante espacio desértico.  El corte toma algún elemento proto-metal en su narcótico deambular entre dunas y cactus, sin perder su tono cósmico.

‘Psychedelic roadkill’ palpita entre fuertes tambores y golpes de riffs ásperos. Con un indudable espíritu más propio del hard rock primitivo, la gruñona voz parece vomitar una canción llena de fuerza. Cruda y con las dosis suficientes de fuzz, el corte contiene algunos de los elementos más ortodoxos del género, ejecutados con un groovy sumamente contagioso. La canción se basa en la historia de terror de un accidente de motocicleta a alta velocidad mientras (lo adivinaste) bajo fuertes drogas psicodélicas.

Si las huestes stoners pueden sentirse identificadas con ‘Ride away’, los amantes del rock más macarra y pesado encontraran su espacio aquí también. Turbio, pero lleno de ritmo, los estribillos y unos riffs crujientes conforman este mole sonora. Un tema que invita al baile y a poner a prueba tus cervicales.  Denso y pesado, a la vez que narcótico en alguno de sus pasajes, el corte es una estampida arenosa que cegará tu mente para permitir que tu cuerpo se manifieste.  La parte final es una invitación al desenfreno y a pogos descontrolados.

‘Witches brew’ con sus más de siete minutos, cambia la dinámica del resto de canciones. Inspirado en la historia de un vagabundo en las montañas que se encuentra bajo el hechizo de una bruja psicodélica, después de besar sus labios cubiertos de LSD en la cima de la montaña, el corte cambia de alguna manera la dinámica del álbum. Si en el resto de las canciones DEER LORD toman la vía recta, en esta ocasión la banda se toma su tiempo para perfilar la esencia del tema. Una introducción atmosférica nos llena de sustancias lisérgicas para evolucionar a un entorno que coquetea con el doom. Lento en su avance, el corte se nutre de efectos y crujientes riffs de los que afloran pasajes vocales mucho más sosegados y chamánicos.  Con esta dualidad consiguen un equilibrio satisfactorio y muestran la capacidad compositiva dejando fluir sus ideas en un espacio humeante.  La última parte contiene unas melodías más digeribles con las que logran transmitir el ritmo entre borrosos riffs empapados en psicotrópicos.

Deer Lord

Reseña: WUCAN.- ‘Live at Deutschlandfunk’

Probablemente no sean las mejores condiciones para grabar un concierto en directo, pero el pasado mes de septiembre de 2021, los alemanes WUCAN grababan su actuación en plena pandemia con una audiencia de medio centenar de personas. El resultado es este fascinante álbum en vivo (el primero de la banda) en el que a lo largo de 80 minutos, WUCAN muestran todo su buen hacer en las vibraciones de rock clásico de inspiración 70’s con un repertorio magistral. Si algo tiene cualquier disco en directo es el poder comprobar cómo funciona el sonido de la banda en sus actuaciones en vivo sin la producción que un estudio de grabación puede aportar a sus canciones. Aquí, la banda se muestra sin red protectora y desde luego, sale airosa del trance.  El álbum está repleto de una energía desbordante, mayor incluso que en sus grabaciones en disco, algo que no debería sorprender a nadie. Porque WUCAN son una banda especial, exuberante por momentos, pero balsámica y mágica en otros. Comandados por la polifacética FRANCIS, su cantante, guitarrista, flautista, compositora y no sé cuántas cosas más, y auspiciada por unos magníficos músicos logran un álbum lleno de magia y potencia. El concierto se celebró en el conocido Blues Garage en Isernhagen, cerca de Hannover y la escasa audiencia, a buen seguro mantendrá en su retina aquella actuación, como se percibe en las ovaciones que se escuchan al término de cada canción. El álbum es el resultado de actuación en la que la banda no tiene complejos para ejecutar sus cabriolas estilísticas y unir vibraciones psicodélicas con el folk, con el rock progresivo y con los riffs más pesados del hard & heavy rock de los 70’s. Cualquier banda que se precie, debería tener un álbum en directo y WUCAN ya lo tienen, y sin duda es magnífico.

WUCAN ·son  Tim George · Francis Tobolsky · Alexander Karlisch · Philip Knoefel .

‘LIVE AT DEUTSCHLANDFUNK’ está disponible a través de Mig Music.

La impactante Kill The King abre las hostilidades con un potente hard-rock y esos ensoñadores pasajes de flauta. Evocando los mejores momentos de bandas como Jethro TullWUCAN se muestran como una banda sólida a la vez que pesada.  Dejando patente su propia personalidad, la canción cuenta con todos los ingredientes que cualquier amante del hard-rock vintage pudiera desear.

En una línea similar ‘Heretic Tongues’ se sustenta en pasajes de hard-progresivo en una atmósfera más oscura e inquietante. Con un ritmo vibrante el corte contiene elaborados momentos en los que la flauta serpentea entre su poderosa base rítmica. El tema cierra el círculo tras pasar por pausados momentos en los que la psicodelia aparece sutilmente con un emotivo final.

En un tono más pausado, el blues hace acto de presencia en ‘Father Storm’. La canción incluida en su álbum ‘Sow The Wind’ nos ofrece a la banda en su faceta más psicodélica y suave. Susurrante en su apertura, la canción va elevándose lentamentecon ensoñadores pasajes de flauta que nos devuelven al medievo. Un escenario más propio de cuentos y leyendas del pasado que se eleva en su parte central con momentos más intensos en los que la afilada guitarra contrarresta el derroche vocal de Francis.  El corte posee un gran magnetismo y acaba por convertirse casi en una jam.

También perteneciente a su álbum ‘SOW THE WIND’, ‘l Looking In The Past’ recupera esa fascinante combinación de flauta con una apuesta más vodevilesca. Otro misil de hard-progresivo de alto nivel en el que la banda incorpora algún elemento psicodélico.  

A continuación, el álbum ‘HERETIC TONGUES’ tiene su revisión con las siguientes tres canciones. Desde Zwischen Liebe Und Zorn con un ampuloso sonido muestra a la banda en su faceta más contundente. Solos ácidos, un fuerte ritmo y estribillos y coros atractivos conforman la base de este particular tema.  Juegos  

‘Don’t Break The Oath’ mantiene la tensión a base de riffs retro de alta energía y embestidas de fuzz y efectos. El tema gravita entre el heavy-rock y el hard de los 70’s en un derroche de fuerza.

Recuperando el sonido de flauta ‘Fette Deutsche’ es otro corte rugoso y vibrante en el que encontramos algunos estereotipos del rock de los 70’s. El corte contiene un trepidante ritmo contrarrestado por las oscilaciones melódicas de Francis, así como de alguna pincelada psicodélica.  

La cadente ‘Aging Ten Years In Two seconds (Excerpt) ‘pone el contrapunto a la intensidad en un espacio psico-progresivo que acaba desbocándose en una huida hacia adelante con fuertes ritmos hard-rock. Una canción rebosante de garra y un sonido que por momentos se enturbia.  

Las siguientes dos canciones, pertenecientes al álbum ‘REAP THE STORM’. La conmovedora ‘M Ebb And Flute / The Eternal Groove’, llena de pasajes progresivos auspiciados por la flauta y melodías contenidas, bañadas por algo de psicodelia, y la oscilante ‘The Rat Catcher ‘. En esta última, se conjuga la esencia de una banda que sabe cómo moverse en diferentes escenarios sonoros, y en todos, con gran maestría. Complejos desarrollos instrumentales se suceden mostrando a la banda en todo su esplendor.

Night To fall’ palpita con fuerza para soportar atractivos pasajes vocales sin perder un ápice de fuerza. El corte es un nuevo espacio para la exposición de todas las cualidades de la banda.

En una nueva bajada de intensidad, la intrigante ‘Far And BeyondHeretic Tongues’ parece poner la pausa a este derroche de fuerza y vitalidad con dulces y hermosas melodías.Su onírica atmósfera deja paso a pasajes más elaborados compositivamente en otro ejemplo de la calidad de WUCAN.

Como broche final, Wandersmann, la canción originalmente contenida en el álbum ‘SOW THE WIND’ se convierte en una emotiva despedida de casi veinte minutos. Un espacio lo suficiente extenso para que los alemanes dejen claro de lo que son capaces. La calmada apertura no tarda en elevarse por la senda del rock clásico más pesado. En ella, la banda se deja llevar mostrando su mejor versión. Sus hermosos pasajes instrumentales se desarrollan en un mundo mágico en el que todo puede suceder. Fuertes ritmos, vibrantes guitarras y el hechizo de la flauta nos llevan a un mundo sensorial en el que la épica está presente. Un sinfín de ritmos y armonías se agolpan en un corte que pasa por distintos escenarios sonoros con un resultado sobresaliente. Sin duda, los afortunados que estuvieron allí, disfrutarían sobremanera con este apoteósico final de un concierto lleno de magia.

Wucan

MIG music

Reseña: MATHEW’S HIDDEN MUSEUM «Mathew’s Hidden Museum’

MATHEW’S HIDDEN MUSSEUM es la oferta musical de la mente abierta de Mathew Bethancourt. El veterano cantante y guitarra de JOSIAH, CHERRY CHOKE o KING OF FROG ISLAND busca la inspiración creativa en los espacios entre espacios, evocando una sensación de fornicación todo el tiempo. En su nuevo álbum, mantiene el amor por los sonidos mas primitivos de los 70’s, dotándolos de una capa de psicodelia envolvente y experimental. Con canciones que parecen salidas de la marmita de un druida, golpea la mente del oyente para sumirle en una catarsis liberadora. Un álbum lleno de sensaciones en el que abundan los ritmos tribales, las voces chamánicas las atmósferas lisérgicas, pero también los riffs difusos. Usando la repetición como elemento motivador, construye canciones impregnadas en sustancias psicotrópicas con un zumbido aturdidor que gravita en un espacio de rock ácido, que por momentos se torna espacial. Usando voces chamánicas construye su propio ceremonial redentor, un rito que no tiene reparos en trasladarse a la California mas soleada para empaparse tanto de sonidos coloristas, como de un cierto bucolismo. Quizás estemos ante un álbum con momentos extraños, en los que el músico se deja llevar por la experimentación, pero también ante fantásticas canciones construidas bajo atmósferas vintage, presididas por una psicodelia auténtica y sumamente ácida.  Este es uno de esos álbumes que te taladra las neuronas para conseguir expandir tu mente y entrar en un mundo sensorial, en el que todo puede suceder. ¿Quieres un billete para viajar al otro lado del espejo? MATHEW’S HIDDEN MUSSEUM te lo facilita.

MATHEW’S HIDDEN MUSSEUM está disponible vía Interstellar Smoke Records.

‘The Resurrectionist’ abre el álbum entre risas fantasmales y monolíticos riffs entre tambores ceremoniales. Una presentación a la altura de los reyes a modo de introducción al álbum en la que no faltan los efectos.

Naciendo de efetos inquietantes y asediado por riffs que golpean una y otra vez ‘Naked & Rolled In That Rotten Dirt’ nos aturde con su difuso sonido y su ritmo tribal. Con esa base, la guitarra se retuerce en solos imposibles duplicando su sonido hasta crear una atmósfera narcótica. Ecos de sonidos vintage parecen resucitar para salir de su tumba y mostrarse al mundo con toda su crudeza. Me resulta difícil poder describir en que estadio estamos, pero la avalancha de elementos que aparecen, crean un corte denso, magnético y muy muy psicodélico, envuelto en una nebulosa mas propia de otros tiempos.

Escarbando en polvorientos sonidos psicodélicos mas propios de los 60’s ‘Golden’, gravita en una armonía repetitiva y difusa enriquecida con una voz chamánica. Un corte que vuelve a aturdirnos con un sonido turbio y sucio así como un ritmo penetrante y repetitivo. Ese es precisamente su principal aval, la capacidad de narcotizar al oyente a base de una repetición sonora que acaba por aturdirte. Un ritmo incesante que se nutre de un efecto vintage con un sonido de órgano pastoral, oscuro y penetrante. Toda una cortina sonora en la que los instrumentos se agolpan en un estado de aparente anarquía y descontrol que nos precipita a un estado Histriónico y esquizoide.

Parece que las canciones del álbum se nutren de esa vocación aturdidora, y ‘The Voyage Of Psyche’ no iba a ser menos. Golpes de platillos, un órgano vintage da la bienvenida a brillantes solos de guitarra de vocación floydiana para crear un corte hermoso y psicotrópico. Una misteriosa vocación espacial habita en un escenario sonoro presidido por la oscuridad y los elementos pastorales. Un tapiz sonoro que parece pintado a brochazos inconexos, pero que acaba por tener sentido. Así transcurren siete minutos brillantes de psicodelia narcótica llena de encanto y misterio.

‘Echoes Flow’ se soporta en un zumbido perenne y voces etéreas que crean un celestial corte que flota sobre nosotros con su carácter angelical. Un suave masaje para los sentidos a través de bellas y discretas melodías balsámicas.

El siguiente tema, ‘Sinphony’, es un breve interludio sin nada que aportar.

Mucho más intenso y pesado que el corte anterior ‘Born On The 3rd Of July’ explora espacios heavy-psych con un cierto tono retro. Solos asesinos y unos turbadores tambores van tejiendo el tapiz en el que el corte de desarrolla. Su carácter hipnótico y aturdidor se conjuga con logrados desarrollos de guitarra y giros inesperados que nos sitúan en el corazón de los 70’s. Estamos ante un corte ácido y psicotrópico que juega con distintos elementos mostrándose aparentemente caótico.

‘Summer Rain (Will Fall)’ desprende color con un contenido que se sustenta en el sonido de raíces americanas. Un bucólico corte en el que se puede sentir el aroma campestre.

Instalado en las vibraciones de los 70’s, ‘All Of The Saints Will Sin Again’, coquetea con elementos folk en una atmósfera de apacible psicodelia floral. Dulces melodías fluyen con solvencia en ese ambiente de sosiego.

Emergiendo lentamente con una introducción atmosférica, ‘(Golden) Kiss Divine’, mantiene el carácter psicodélico del álbum. En esta ocasión entre efectos envolventes el corte adquiere un tono sinfónico auspiciado por el sonido de sintetizadores y drones. Ausente de voces, la canción es un nuevo bálsamo para el oyente con su reconfortarle sonido. Un corte extraño pero a su vez efectivo y meditativo.

Josiah

Interstellar Smoke Records

Reseña: DEWOLFF.- ‘Love, Death & In Between’

Con canciones aparentemente sencillas, DEWOLFF vuelve a conquistarnos dejándonos claro porque son una de las mejores bandas retro del momento. Labrándose su carrera desde hace casi 15 años, el trio se encuentra en un periodo de lúcida madurez; aún así, la banda no ha perdido un ápice de frescura. Las doce canciones de este nuevo álbum han sido grabadas en vivo en una cinta analógica, sin sobregrabaciones, algo habitual en el trio; y en cada una de ellas encontramos giros inesperados con los que consiguen mantener al oyente enganchado. Con el legado de los grandes del rythm & blues muy presentes, el álbum contiene canciones de fácil digestión, que bien podrían haber sido compuestas hace 5 décadas, y que se muestran, como si no hubiera pasado el tiempo por estas vibraciones vintage. Su penetrante órgano, sus solos de inclinación blues y unos fantásticos coros y estribillos negroides, completan un álbum que es toda una fiesta de sonidos vintage de alto nivel.  El álbum nace de la experiencia del cantante y guitarrista Pablo van de Poel asistiendo a un sermón en la iglesia de Al Green en Memphis, Tennessee. Conmovido por esa experiencia musical quiso crear nuevas canciones que encajaran con esa vibra, casi como una experiencia religiosa, y sin duda lo ha conseguido. Tras el periodo en el que publicaron sus dos últimos álbumes, uno grabado en la carretera y el otro grabado desde la distancia en el periodo pandémico, DEWOLFF vuelven por sus fueros,  con las pilas cargadas, trayéndonos canciones en las que el soul y el blues están más presentes que nunca. Cabe destacar el buen trabajo de las melodías vocales con conmovedores coros negroides y estribillos pegadizos, así como una impactante sección de viento. En esta ocasión la banda se mira en el espejo de los grandes del soul de los 70’s y especialmente en músicos como Leon Russel, Edgar Winter o el mismismo Joe Cocker de sus comienzos. Pocas dudas quedan del lugar que DEWOLFF ocupa en la escena retro contemporánea, y el alegre y colorista ‘LOVE, DEATH & IN BETWEEN’ es la prueba de ello. Dentro del álbum destaca especialmente su canción ‘Rosita’, en la que a lo largo de quince minutos el trio nos presenta un auténtico catálogo de vibraciones vintage a las que nos tienen acostumbrados.

DEWOLFF son: Pablo van de Poel (voces, guitarras, Luka van de Poel (batería) y Robin Piso (órgano hammond, Wurlitzer piano).

LOVE, DEATH & IN BETWEEN’ está disponible vía Mascot Records.

Sin contemplaciones ‘Night Train’ nos invita al baile con sus ritmos vintage. A caballo entre el soul y el blues, el corte se desarrolla con un fantástico groovy. Las voces negroides y los golpes de las teclas hacen el resto. Los 70’s están aquí, y estos saben cómo recordárnoslo. El tema cuenta con buenos solos de guitarra, un ritmo trepidante y un juego de voces y coros sensacionales.

‘Heart Stopping Kinda Show’ se desarrolla entre vientos sureños a caballo entre el sonido de  GRATEFUL DEAD y el de los grandes del rythm & blues de la década dorada. Con un tempo medio y algunas pinceladas boogie-rock,  la canción cuenta con un tono más contenido y una atmosfera de color sepia, lo que no impide que encontremos ritmos calientes en ella.

En modo balada soul Will o’ the Wisp’ nos susurra con suaves melodías y coros entre la humareda vintage de su órgano. Blues y psicodelia se dan de la mano en un corte balsámico y colorista a la vez.

inclinándose hacia un territorio más propio del jazz fusión, ‘Jackie Go To Sleep’ es una aterciopelada canción que rebosa sentimiento en cada estrofa. Los holandeses se visten de gala para componer una canción elegante y sofisticada. Su atmosfera soft-rock progresiva, se enriquece con cuidados ornamentos para dotarla de una hermosura suprema.

‘Rosita’ retoma las atmósferas sureñas entre sonidos de vientos y guitarras afiladas. El soul, el blues, la psicodelia, el boogie… Todos los ritmos y estilos tienen su espacio en esta epopeya de 16 minutos en la que consiguen crear un auténtico collage de vibraciones vintage. Delicada, psicodélica, con alma de soul, la canción va serpenteando en subidas y bajadas de intensidad y voces que vienen y coros que van y vienen. EL soul-rock de los 70’s ejecutado en el siglo XXI, sin perder un ápice de autenticidad hace acto de presencia en la parte central. Desde allí ritmos calientes nos llevan a la pista de baile, con un sonido mas propio de LEON RUSSELL o DELANEY & BONNIE. Toda una cabalgada de órgano y unos tambores vibrantes nos hacen sudorar con toda la energía que el corte transmite. No faltan los desgarradores pasajes a caballo entre JAMES GANG y los citados DELANEY & BONNIE más divertidos y fiesteros. La parte final se siente seducida por el blues en su faceta más psicodélica, evocando momentos más propios de JOE COCKER en el legendario festival de Woodstock, para concluir en un tono mucho mas rockero y contundente. ¡¡¡Brutal!!!!, solo por esta canción, el álbum ya merece la pena.

Siguiendo la vertiente más ortodoxa del blues ‘Mr. Garbage Man’, se erige como una pseudo-balada llena de sentimiento. perfumándose con unas gotitas de psicodelia, el corte se desarrolla entre pausados acordes con un mayor protagonismo de la guitarra. Todo un bálsamo sumamente gratificante.

‘Counterfeit Love’ se sustenta en un órgano más propio de Ray Manzarek para eclosionar en golpes de rock retro de alto nivel. En esta ocasión el legado de THE DOORS se fusiona con momentos boogie bajo una atmósfera densa en la que no faltan pasajes de rock sureño y de soul-rock rebosante de garra.

La apertura hendrixiana de ‘Message For My Baby’ se fusiona con ritmos funk en otro episodio de rock vintage en un híbrido entre Leon Russell y Edgar Winter. Una canción que se convierte en una bacanal de ritmos con un órgano endiablado y una guitarra asesina que parecen competir en intensidad con unos tambores desbocados. Todo un frenesí sonoro que contrasta con otras canciones más aterciopeladas.  

‘Gilded (Ruin of Love)’ es una canción suave y aterciopelada ejecutada a ritmo lento. Al escuchar sus delicadas melodías no puedo evitar recordar a Buddy Miles en su vertiente soul. Coros de ensueño y una calidad vocal hacen del corte un bálsamo reconfortante en el que no faltan los vientos y ese tono vintage aportado por el fantástico órgano. 

Y metidos en faena, ‘Pure Love’ es una balada con alma de soul que nos susurra con mimo provocando una sensación de relax y bienestar. Bello y pausado, el corte evoca el lado más romántico del soul de hace 6 décadas. 

‘Wontcha Wontcha’ es otra canción que activa las articulaciones con su ritmo contagioso. Soul y rock emparejados en una canción ideal para bailar hasta el amanecer. Su alma negroide gravita a la perfección entre ritmos funk estribillos pegadizos y unos coros divertidos.  

Poniendo el cierre a este fascinante álbum, ‘Queen of Space & Time’ se nutre de pasajes psicodélicos para desarrollar sus acordes de blues y delicado rock con un cierto aroma sureño. Una canción suave y susurrante llena de magia.

DeWolff 

Mascot Records