Reseña: KANT.- ‘Paranoia Pilgrimage’

El segundo álbum de la banda alemana se construye con un enfoque narrativo de las canciones en un espacio en el que el proto-metal, el hard & heavy rock de los 70’s se fusionan con acierto entre densos y oscuros pasajes psico-progresivos en los que el espíritu doorsiano está muy presente. Contundente por momentos, sus melancólicas canciones llevan al oyente mas allá. A diferencia de su primer álbum, aquí el cuarteto se decanta por un tono más oscuro y pesado, haciendo que sus canciones graviten en un espacio más propio del proto-metal de los 70’s. Eso no significa que la psicodelia no esté presente en cada una de las canciones, ya que los efluvios psicotrópicos siguen creando el espacio preciso para desarrollar sus trances chamánicos. ‘PARANOIA PILGRIMAGE’ es el álbum que pondrá en órbita a esta joven y brillante banda. El pasado verano tuve la oportunidad de ver su directo en el festival Hoflarm y me encontré con con cuatro jovenzuelos irreverentes que tiene claro como jugar sus cartas. Grabado en vivo en un pequeño estudio en los bosques de la Selva Negra de Alemania, KANT se mantiene fiel a su enfoque de la creación musical iluminado por los sonidos mas crudos y ácidos de los 70’s. Inspirándose en bandas como Black Sabbath, Witchcraft y Horisont, el álbum transporta al oyente a un reino místico repleto de ocultismo, profecía y seres místicos. En ese espacio es donde afloran las reminiscencias doorsianas para brindar al oyente seductores pasajes lisérgicos. Sustentados en una diabólica dupla de guitarras una fascinante y cautivadora voz y una sólida base rítmica, KANT se postula como una banda emergente con un futuro esperanzador. Prueba de ello es la madurez y solidez de este, su segundo álbum. Un trabajo que venera gloria el pasado desde una mirada melancólica para componer canciones frescas y con muchos atractivos. Cierra los ojos y déjate llevar por ‘PARANOIA PILGRIMAGE’, un fantástico álbum, disponible vía Sound Of Liberation Records.

KANT son: Elena Strähle (bajo), Brain Göbel (batería), Marius Seidel (guitarra y voz) y Nicolas Jordan (guitarra y voces).

Lentamente ‘The Great Serpent’ nos sitúa en un espacio invadido por la melancolía. Sin renunciar a poderoso riffs difusos KANT crea una pista de auténtico proto-metal setentero. Todo un catálogo de sonidos de los 70’s con mediadas dosis de psicodelia e incluso de elementos progresivos que acaban por sumirnos en un trance chamánico en el que la oscuridad se adueña de la atmósfera. Del comienzo vibrante y pesado el corte desciende a un inquietante entorno en el que la penumbra toma un mayor protagonismo. No faltan solos diabólicos para poner la guinda a un magnífico corte.

Con una apertura que me recuerda a la canción de It’s a Beautiful Day ‘Bombay calling’, (una armonía mas tarde copiada por Deep Purple) ‘Baba Yaga’ resume el espíritu de la joven banda alemana. Chamánicos pasajes con un cierto aroma morrisiano van oscilando en un serpenteante deambular por el legado de los sonidos más crudos y lisérgicos del siglo pasado. En este versátil corte encontramos pasajes de hard progresivo que acabarán por sorprendente. Aquí el bajo golpea con contundencia llevando al oyente al centro del vórtice de esta épica canción. Su cantante y guitarra Marius Seidel nos da las pistas: «Baba Yaga es la segunda canción del álbum y single, inspirada en el cuento de hadas eslavo. Una vez me topé con esta historia al escuchar la interpretación de «Pictures Of An Exhibition» de Emerson, Lake & Palmer. Después de escuchar las dos canciones «The Hut» y «The Curse Of Baba Yaga», me sumergí en la tradición de este cuento de hadas bastante aterrador. Después de todo, el resultado musical es una canción, donde la construcción general es más un enfoque narrativo, que una estructura lineal de verso-estribillo»

‘Book Of Creation’ es una pista de puro hard-rock sin artificios. Una armonía pegadiza y una cálida voz cabalgan a lomos de unos riffs potentes que no llegan a traspasar el umbral de la estridencia. El proto-metal de antaño interpretado con elementos contemporáneos con un resultado brillante. Nuevamente la pista nos ofrece pausados pasajes en los que lo pastoral aflora entre efluvios psicodélicos nacidos de la penumbra.

Cambiando el registro, los elegantes pasajes de vocación jazz enriquecen ‘Traitors Lair’. Una canción con reminiscencias doorsianas que gravita en una órbita pausada en la que se da una mayor importancia a la melodía. Sus magníficos pasajes de guitarra crean un efecto balsámico sobre el oyente sumiéndolo en gratificantes pasajes psicodélicos de gran hermosura. Una pista sencilla, pero con muchos y atractivos elementos en su interior. El ejemplo de la versatilidad de la banda y el ejemplo de que se pueden componer bellas canciones sin necesidad de pesados riffs. Hermosa.

Las hostilidades se desatan con ‘Occult Worship’. Hard y heavy rock de siempre envueltos en un aura mesiánica. Sus adornos progresivos inciden en ese sonido vintage que tanto gusta a estos chicos. Sin margen para el aburrimiento la canción sube y baja su intensidad sin renunciar a su vibrante ritmo. Voces y guitarras borrosas se complementan a la perfección entre sus constantes cambios de registro. Una pista con aroma a los sonidos del siglo XX en una revisión plenamente lograda.

Decantándose por su lado más pesado y oscuro ‘Paranoia Pilgrimage’ nace de gruesos riffs de vocación casi doom para cruzar el espejo y descubrirnos un muevo mundo sonoro. Un espacio invadido por efluvios psicodélicos entre devastadores riffs de vocación Sabbath. No faltan voces que nos recuerdan la veneración por el sonido doorsiano en una mezcla atractiva que acaba por funcionar y con la que logran otro corte de tintes épicos.   

‘Dark Procession’ puede que sea un nombre lo suficientemente evidente como para intuir el contenido de sus surcos. Heavy-rock con elementos psico-progresivos y pasajes ensoñadores. La sencilla armonía y sus poderoso riffs son usados con la maestría de unos veteranos en otra impactante canción que se decanta por la monumentalidad de sus riffs para soportar todo su relato.

Sin salirse del guion los ecos de los 70’s retumban con fuerza en ‘Lord Of The Flies’. La canción vuelve a conjugar la rugosidad de sus potentes riffs con ritmos diabólicos que siempre empujan hacia adelante. Con la guitarra impulsando la pista y usando melodías llenas de gancho, la canción golpea con fuerza reflejando la vertiente mas pesada de Kant.

Cerrando el álbum con la pista más larga, KANT se recrean con la psicodélica ‘Rainbird’. Una canción mas cercana al sonido que nos ofrecieron en su álbum debut y en la que los fornidos pasajes psicotrópicos van construyendo un relato meditativo. Balsámica y hermosa, la pista fluye lentamente esquivando las adversidades del camino mostrando un carácter delicado y cálido que se traduce en unos pasajes vocales cautivadores. Pero que esto no te lleve a engaño, ya que su serpenteante deambular por esos espacios expansivos es enriquecido con unos arreglos bien construidos haciendo que el corte se muestre esplendoroso. Otra desgarradora canción en la que no faltan solos asesinos, bajadas de intensidad y un emocionante caminar por la psicodelia envolvente que tanto nos gusta a algunos entre los que me incluyo. No se si es la mejor canción del álbum, pero es una de esas canciones que acaba por capturarte en su chamánico relato. Un cuento mágico lleno de gratificantes momentos y giros inesperados perfectamente diseñados para conquistar al oyente entre sus relajados e impactantes momentos doorsianos. Magia pura.

Kant

Sound of Liberation Records

Reseña: PSYCHLONA.- ‘Warped vision’

Con dos nuevos miembros en la banda, PSYCHLONA ha agregado una nueva dinámica a sus canciones sin perder su esencia y sonido característico. Ese veneno tan apetecible que sale de la mezcla de KYUSS y FU MANCHÚ, con dosis generosas de psicodelia británica de finales de los 60’s con el legado de PINK FLOYD y HAWKWIND como principal ingrediente, los británicos consiguen un álbum ideal para paladares gourmet. Porque esta sugerente fusión de estilos explotará en tus papilas gustativas haciendo que salives esperando la próxima canción. ‘WARPED VISION’, el cuarto álbum de los fuzzers británicos es un ejercicio ejemplar de veteranos experimentados que crean esta pequeña obra maestra. Las bases del álbum están establecidas por una pesadez centrada en los riffs y los estallidos combinados con una multitud de vibraciones relajadas. Lo que hace que el álbum rompa barreras y se aleje de estereotipos consiguiendo que cada estribillo llegue al corazón del oyente en ese a veces difícil equilibrio entre los riffs más rugosos y sus melodías almibaradas. Ocho con canciones con doble fondo en las que el fuzz cede parte de su protagonismo a una psicodelia pausada y aromatizada, en transiciones perfectamente diseñadas, en lo que es claramente el álbum más completo y emocionante de los rockeros psicodélicos del desierto hasta el momento. Con «WARPED VISION’, PSYCHLONA muestra una evolución sin renunciar a su esencia y con su nuevo álbum ha dado en el clavo y generosamente ofrece rondas para todos, ya que tanto los stoners mas ortodoxos como los que amamos la psicodelia, aquí tenemos nuestro trozo del pastel. ¡Salud y buen provecho!

«WARPED VISION’ fue grabado y mezclado por Andy Hawkins en The Nave Studios, Leeds (Reino Unido), masterizado por James Grover en Home Studio, Londres (Reino Unido) Correspondiendo el arte a Kyrre Bjurling y el diseño a Scott Frankling. El álbum está disponible a través de Magnetic Eye Records.

PSYCHLONA son: Phil Hey (guitarra, voz), Martin Wiseman (guitarra principal, coros), Ian ‘Izak’ Buxton (bajo) y Scott Frankling (batería).

Armando la canción desde la base rítmica ‘Jasmine’ muestra el poderoso sonido de los británicos a golpe de boogie rock stonerizado. Su crudo sonido y la pesadez de sus riffs, unidos a su habitual estela de fuzz difuso, logran construir una canción pesada y densa manteniendo su estilo intacto. Desde una armonía sencilla, la pista se eleva con riffs grandiosos en una constante montaña rusa impulsada por la distorsión.

En un tono más calmado ‘Let’s Go’ nos lleva a través de paisajes sonoros psicodélicos a un entorno sensorial propicio para expandir y mostrar toda su contundencia. Esa dualidad entre la psicodelia narcótica y la rugosidad de sus crujientes riffs es una fórmula que les viene funcionando a los británicos desde hace años, Una apuesta segura que es adornada con hechizantes melodías vocales, siempre en un entorno turbio y borroso. 

En ‘Smoke’ encontramos un giro en su propuesta sonora. Deleitándose en suaves armonías la banda ofrece su faceta más colorista y floral. Mirando a la psicodelia de finales de los 60’s, la pista se desarrolla en una atmósfera vintage empapada en psicodelia aromatizada. Los británicos se inclinan por almibaradas y cautivadoras melodías vocales para llevarnos a un espacio multicolor con su canción más suave y lisérgica. Un corte en el ue se pueden apreciar las reminiscencias de los primeros Pink Floyd y en la que los riffs pesados también tienen su espacio, aunque sea sin tanto protagonismo.

Con el fuzz como principal argumento ‘Cut Loose’ se muestra perezosa en su transitar por esos espacios arenosos y turbios en los que tan bien se mueven PSYCHLONA. Su hipnótico bajo ese tono borroso y sus crujientes riffs van dándose el relevo en el protagonismo de una pista de stoner psicodélico sin paliativos.

‘Topanga’ no reniega del espíritu de la banda para erigirse como una de las pistas más crudas y rugosas del álbum. Sus crujientes riffs y esa voz que trata de hacerse hueco entre su estela de fuzz parecen mirar al pasado de bandas como Sabbath con ese aura oscuro y tenebroso. Pero en una banda que sabe jugar con la melodía eso no es un problema para que el resultado final sea sorprendente y apetecible a partes iguales. Una pista que acaba por derretir tus neuronas a base de riffs repetitivos y aturdidores.

Ya desde su apertura ‘Kaleidoscope’ toma aspecto de un corte épico. El torrente de fuzz narcótico cohabita con esas atmósferas nebulosas que tan bien saben crear estos chicos. Desde el punto de partida la canción desciende en su parte central a un entorno mucho más psicodélico y espacial. Un balanceo constante que acaba por despegar para acabar por sus fueros.

Decantándose por su lado más psicodélico ‘Split’ borbotea lentamente en un ambiente lisérgico en el que todo sucede con calma. Nuevamente los británicos miran de reojo al legado floydiano para componer una hermosa canción que nos susurra con sus tonos balsámicos y aterciopelados. Un claro ejemplo de que PSYCHLONA no se encasilla en sus canciones Stoner y son capaces de crear maravillas como esta.

‘Magic Carpet’ pone el broche de oro a un sobresaliente trabajo con acordes de blues y jazz en otra canción pausada y rebosante de magia. Con un sonido claro cada nota brilla por si misma en la parte inicial. Pero ya sabemos que la cabra tira al monte y los británicos tardan solo un minuto en liberar sus rugosos riffs. Una pincelada de autoridad que no rompe el tono hechizante y cautivador de la pista. Un placido paseo por valle lleno de hermosas fragancias que solo se ve alterado por puntuales picos de intensidad. En su parte final la pista se desboca en una estampida de Stoner arenoso cumpliendo todos los cánones del género. Impactante y bella a partes iguales.  

f

Psychlona

Magnetic Eye Records

Reseña: BLACK SNAKE MOAN.- ‘Lost in time’

“LOST IN TIME’, el tercer álbum de BLACK SNAKE MOAN, el proyecto de blues psicodélico folk del cantante, guitarrista y compositor italiano Marco Contestabile, entre reverberaciones lleva al oyente a un viaje interior, puntuado por ecos ancestrales, intensos y evocadores. Proyectando su viaje hacia la inmensidad del desierto, marcado por el día seco y soleado y la noche oscura y fría. Con vibraciones a caballo entre ALL THEM WITCHES y THE DOORS, sus psicodélicas y cálidas canciones nos sitúan en un espacio desértico en el que los ecos dark- folk tienen su espacio de protagonismo.  Sobre la curva vidriosa del reloj de arena que encierra los granos de los sueños, se desliza la serpiente que dicta el ritmo de la percepción del tiempo. La evolución cíclica de las estrellas, entre la luz y la oscuridad, el sol y la luna, crea un contacto fugaz entre la realidad y la imaginación, el flujo de nuevas visiones. La dimensión psicodélica de BLACK SNAKE MOAN, trae de vuelta en la primera parte del álbum una imaginería hipnótica, narradora de visiones nocturnas, dunas del desierto ardiendo en el horizonte, envueltas por el magma sónico resplandeciente, amalgamando blues, folk y rock psicodélico. Los largos paseos folk, incrustados con bordados orientales, son remolinos de ilusiones que nublan la mente, despertando la noche de los sentidos perdidos. La segunda parte, mientras sale el sol, trae luz y serenidad y abre la puerta al desierto indómito de los sueños, donde Todo nace y donde todo muere, reconectando el pasado con el presente. La naturaleza cíclica que dirige el camino de las canciones, la alternancia de la luz de la mañana y el atardecer, el renacimiento y la transformación; todo revela suavemente recuerdos de felicidad y reencuentro, dando gratitud a quienes se han ido antes que nosotros, a la verdad y las respuestas de nuestras vidas. La noche, deja un vínculo, una relación aún no cumplida. Será a la luz del día, cuando las líneas de pensamiento se vuelvan visibles nuevamente, que se sentirá la magia de la unión y la revelación. BLACK SNAKE MOAN funde el eco eterno de su tierra natal, la tierra de los antiguos cañones etruscos tallados en las rocas de toba, laberintos y complejos funerarios impregnados de misterio, el culto a la muerte y las creencias en la vida de otro mundo – a la espiritualidad de los paisajes del suroeste de Estados Unidos, a los desiertos de los nativos americanos, aparentemente estáticos pero flotantes como espejismos. Un viaje en el tiempo y en el espacio, influenciado por el Delta Blues, el Pysch-Rock y el Folk-Western, compuesto por mini mantras, performances rituales que explotan en vivo en su dimensión chamánica.

‘LOST IN TIME’ está disponible vía Area Pirata Records y el sello estadounidense Echodelick Records, con dos ediciones y artworks diferentes.

‘Dirty ground’ palpita por espacios más propios del medio oeste por tonos mas propios de bandas como ALL THEM WITCHES. Blues y ecos retumbantes cabalgas a lomos de ritmo tribal entre cálidas melodías vocales y efluvios psicodélicos revoloteando en el ambiente.

Las vibraciones desérticas se mantienen en ‘Light the incense’. Una canción con un sonido difusos, ritmo cadente y guitarra reverberantes en dosificados pasajes con aroma al oeste americano. Su atractiva melodía vocal y sus sutiles ornamentos son suficiente para rendirse a sus encantos. Un sueño psicodélico que se desvanece en la naturaleza transitoria de las aspiraciones encerradas en una noche. El humo del incienso revela una nueva visión, celebrando la atemporalidad del mundo de los sueños y emanando la esencia de los deseos que se disuelven bajo el signo de la luna creciente.

El órgano vintage nos introduce en ‘Come on down’. Sonando grave sus zumbidos psicodélicos y ese ritmo inquebrantable miran hacia el pasado para encontrarnos con THE DOORS en un viaje de peyote en la noche del desolador desierto. La canción me recuerda a PHAMTOM DIVINE COMEDY, aquella banda misteriosa de la que se decía que su cantante era el mismo Jim Morrison. Aquel espíritu se plasma aquí con gran acierto.

‘Shade of the sun’ y sus tonos acústicos me trasladan a una noche calurosa en un porche de Oklahoma. El lugar en el que podríamos ver tocar su guitarra y cantar sus canciones a J.J. Cale o a Neil Young. Esa mirada atrás de BLACK SNAKE MOAN es algo que gratificará a aquellos viejos fans de los viejos sonidos del medio oeste. Melódica y susurrante su suave tono consigue penetrar en nuestros sentidos con la brisa de sus dulces melodías.

 ‘Sunrise’ rememora el blues y los sonidos campestres con aroma doorsiano y un tono oscuro a la ves que cálido. Sustentada en una sencilla melodía acústica la pista nos arrulla suavemente con su poder narcótico.

Entre los ecos psicodélicos británicos de los 60’ y los coloristas sonidos de la west-coast ‘Goin back’ con una sencilla melodía consigue erigirse como otra interesante canción con aromas campestres. La sencilla pista se recuesta en los tonos acústicos para, a través de los sueños, explora sus propios lugares de memoria de su tierra natal a la luz del sol de un nuevo día, abriendo la puerta al renacimiento de su propio espíritu.

Llevándonos nuevamente a un espacio en el que los desértico se nutre de suave psicodelia, ‘Put your flowers’ gravitan en una turbia atmósfera con su marcado sonido de órgano y un zumbido persistente que hace que los tonos borrosos predominen.

Con un título como ‘West coast song’ no es difícil adivinar el contenido de sus surcos. Una canción acústica que gravita entre acordes folk, y suaves ecos psicodélicos mas propios de la california de finales de los 60’s.

La balada ‘Cross the border’ pone el broche de oro al álbum con su calidez y oscuridad. Casi en modo loner-folk, los acordes acústicos de la guitarra acompañan bellas melodías vocales con una sutil instrumentación en segundo plano. Una hermosa canción que huele a sur y a flores.  

BLACK SNAKE MOAN

Echodelick Records

Area Pirata

Reseña: SLOMOSA.- ‘Tundra rock’

Han pasado cuatro años desde que el cuarteto de Bergen sorprendiera a la escena Stoner con su irreverente y logrado debut homónimo de 2020, pero por fin tenemos aquí su segundo álbum ‘TUNDRA ROCK’. Así definen SLOMOSA su sonido forjado a base de riffs stoner acelerados, estribillos grunge y una actitud irreverente que queda reflejada en canciones frescas e impactantes. Seguramente SLOMOSA sean una de las banda que mejor han sabido venerar a pioneros como KYUSS, aportando sus melodías masivas para forjarse su propio sonido. Porque cuando escuchas una canción de SLOMOSA la identificas con facilidad, ya que estos chicos logran reflejar sus natales paisajes nórdicos en sus canciones, gracias a una avalancha de distorsiones masivas que cae en valles cubiertos de melodías cautivadoras y ritmos que hacen tambalear las placas tectónicas. No es casualidad que la banda haya ofrecido conciertos como pocos en los últimos años a pesar de no tener un nuevo álbum que presentar. Pero algunas de las canciones aquí contenidas llevan mucho tiempo formando parte del repertorio de la banda en directo, por lo que el álbum es una sorpresa a medias. Una sorpresa que la banda ha ido dosificando en pequeñas dosis en forma de canciones. Porque en el fondo, TUNDRA ROCK’ es la evolución natural de su álbum debut, y refleja el lado más emocional del cuarteto, y el álbum que les consagra como una banda destacada de la escena stoner, erigiéndose como candidato a ocupar espacios de honor en las listas de fin de año. Si queremos buscar alguna novedad en este segundo álbum de los noruegos, podemos intuir una mayor oscuridad y un mayor enfoque melódico. Y en esto de las melodías son unos maestros, ya que consiguen convertir sus canciones en himonos coreados en cada uno de sus conciertos. Así, sin hacer mucho ruido y base de trabajo y buenas actuaciones en directo, SLOMOSA se han hecho un nombre en una escena en la que no es fácil destacar, pero ellos lo hacen y además nos avisan: ¡‘TUNDRA ROCK’ ha llegado para quedarse!

‘THUNDRA ROCK’ está disponible vía Stickman Records

SLOMOSA son: Benjamin Berdous (Guitarra, Voz), Marie Moe (Bajo, Voz), Tor Erik Bye ( Guitarra) y Jard Hole (Batería).

 ‘Afghansk rev’ sirve como introducción al álbum con una pista en la que los ecos del desierto se adornan con elementos psicodélicos.  Una calma en la que pausados acordes de guitarra son custodiados por gruesos riffs de nítida vocación stoner. Una sencilla armonía nos sitúa en un espacio meditativo en el que se recrea un espacio vacío y desolado.

Con ‘Rice’ los noruegos se recrean en elementos de puro desert-rock creando un sonido difuso en el que el fuzz domina el entorno. Las melodías vocales son cuidadas haciendo que la pista resulte atractiva para el oyente. Esos ganchos vocales que se balancean entre el legado de los 70’s y el rock de los 90’s consiguen que la canción amortigüe la fuerza de sus rugosos riffs. Esto no impide que aparezcan meditativos pasajes psicodélicos dotando la pista de una calma chamánica.

‘Cabin Fever’ es una pista que la banda viene tocando en directo desde hace años y que forma parte del repertorio más habitual como una de sus canciones más reconocibles.  Una canción ganadora que nace del sosiego pero que contiene una melodía pegadiza que rápidamente cautiva al oyente. Nutrida de elementos 90’s la frescura de sus voces contrasta con esos elementos propios del stoner más ortodoxo. Una pista a la que difícil resistirse y que se erige como abanderada de un álbum solvente y auténtico en el que SLOMOSA pone su granito de arena para salir de estereotipos sin renunciar a su esencia. Cautivadora.

Palpitando lentamente ‘Red thundra’ emerge de suaves acordes que se van cubriendo de fuzz narcótico y un tono nítidamente desértico. El intercambio de voces entre Benjamin y Marie aportan el tono melódico a una pista cruda y turbia en la que se palpa el latir del desierto en su versión ártica. El sonido de los noruegos definido a la perfección en esa combinación de Stoner nebuloso, psicodelia y carácter melódico.

‘Good mourning’ es un interludio acústico que nos introduce en una de las pistas mas destacadas de este ‘TUNDRA ROCK’: ‘Battling guns’. una canción que se balancea entre fuzz y melodías aterciopeladas rebosantes de frescura. La pista es una oda antibelicista inspirada en el conflicto palestino-israelí en los tiempos de juventud de Benjamin. La distorsión ronroneante y la voz aireada de Ben llevan la canción hacia una pregunta: “¿Qué harías?” Con un ritmo contagioso y una melodía impactante es difícil escapar a los encantos de una canción nebulosa y colorista a partes iguales.

Confrontando la frustración con la vida ’Monomann’ nos golpea con un bajo excelso y poderoso y riffs arrolladores. Stoner crudo y dinámico para gozo de los más fieles seguidores del género. Una canción rompe-cuellos que hará estragos en su directos ya que su crujiente sonido y esa línea de bajo hipnótica y machacona conseguirán que no puedas resistirte a su excelso poder de tracción.

Evocando las vibraciones del grunge de los 90’s ‘MJ’ nos arrolla con un groovy desértico y toneladas de fuzz humeante. Denso y espeso, el corte gravita vacilón en una larga recta en la que el acelerador se pisa a fondo. Sus coros y estribillos aportando versatilidad consiguen ofrecer al oyente otra canción en la que la melodía se fusiona fuertemente con la crudeza arenosa.

‘Dune’, la canción que pone el cierre al álbum entre ritmos tribales y riffs plomizos es un viaje a través de la tundra. Su crujiente sonido y el groovy ganador la erigen en otra canción que cautivará a los más fieles seguidores de la banda. Sus tonos exóticos en contraste con su turbio sonido se mestizan en este ritual el riff arenoso. La especialidad de una banda que sigue creciendo cada día que pasa. Toda una liturgia Stoner digna de convertirse en un himno que ponga a bailar a sus audiencias.

Slomosa

Stickman Records

Reseña: THE MOTHERCROW.- ‘Foráneo’



La cosmopolita banda afincada en Barcelona nos presentará sus nuevas inquietudes en forma de nuevos temas. Evocando la época dorada del rock, ‘FORÁNEO’ se postula como un reto para aquellos que afirman que ya no se hace rock como el de antes. Han pasado cinco años desde la publicación de su álbum debut ‘MAGARA’ (reseña aquí) y diferentes salidas y entradas de músicos en la banda, pero su esencia se mantiene intacta. Marcado por la fuerza y carisma de la voz de su cantante Karen Asensio, sus ocho canciones rezuman rock a la vieja usanza, sin aditivos y artificios. Si bien el tono general del álbum es más contenido que su álbum debut, seguimos encontrando guitarras asesinas, ritmos trepidantes y un groovy que te atrapa sin remisión. Caminando en lado más blusero del rock de los 70’s la psicodelia, y el hard rock más crudo y contundente, no faltan a su cita en ‘FORÁNEO’. Piensa en cantantes del siglo pasado como Janis Joplin o Maggie Bell, en bandas como Grand Funk, Babe Ruth, Free y fusiónalas con formaciones contemporáneas como Blues Pills, Rival Sons o Graveyard y encontraras el punto exacto en el que se desarrolla el álbum. Desde los ecos de la West-Coast hasta la psicodelia más chamánica y envolvente, el impactante sonido de la banda logra calar hondo en la sensibilidad del oyente con un artefacto sonoro que parece salido de la época más gloriosa del rock del siglo XX.  ¿Estas preparado para un torrente de rock clásico? Si la respuesta es si, ‘FORÁNEO’ te dará lo que mas deseas. Sus seductores momentos impregnados de blues y los desarrollos psicodélicos ponen la guinda en un trabajo en el que el hard-rock vintage alcanza altas cotas de calidad. Transmitiendo sentimientos en cada estrofa, THE MOTHERCROW logran que sus canciones fluyan con naturalidad visitando diferentes escenarios sonoros con un nexo común, el rock más auténtico de los 70’s. Porque ‘FORÁNEO’ es uno de esos álbumes que consigue cautivar al oyente desde la primera escucha.

La banda ha contado con la experiencia de Robert Pehrsson (Tribulation, Black Paisley, Hazemaze, Märvel) para mezclar en Humbucker Studios en Suecia. El toque final viene con la masterización de Magnus Lindberg (Hellacopters, Refused, Russian Circles, Lucifer) en Redmount Studios. ‘FORÁNEO’ está disponible vía Discos Macarras y La Rubia Producciones, dos sellos que siguen apostando por lo mejor de la escena nacional.

THE MOTHERCROW son: Karen Asensio: Voces, Max Eriksson: Guitarras, Daniel Ribeiro: Bajo y Jaume Darder: Batería

‘Standing my Ground’ la canción que abre el álbum es una pista que bien refleja en contenido del álbum. Atmosféricos pasajes psicodélicos empapados de blues y hard rock salvaje al mas puro estilo 70’s. Marcado por la voz de Karen, el corte evoca momentos mas propios de cantantes como Janis Joplin, Inga Rumpf o Maggie Bell. Ondulando entre esos elementos clásicos la pista sube y baja su intensidad entre riffs pegadizos y un humeante aroma vintage.

Incidiendo en esa fórmula mágica que tan bien les funciona a los barceloneses, ‘Howling’ con un sonido mas crudo y rugoso mantiene el tipo. Fantásticas melodías vocales y golpes de auténtico retro-rock en un nuevo viaje al corazón de los 70’s. Una pista construida sobre una estructura sencilla en la que la acidez de la guitarra y una atmósfera nebulosa son sumen en un trance lisérgico impregnado de hard-rock a la vieja usanza.

‘Danger rules’ es otra pista de rock clásico construida sin estridencias. La desgarradora voz de Karen, en esta ocasión acercándose al sonido de Blues Pills. Con la máxima de menos es más, la composición cuenta con acertados arreglos que hacen que la canción se muestre mas accesible a cualquier público sin que eso implique una renuncia a la fuerza intrínseca de THE MOTHERCROW. Con ligeros pasajes de órgano la banda aporta elementos 70’s mucho mas característicos si cabe.

Poniendo la pausa ‘Tumbling down’, revela el lado más suave y sensual del cuarteto. Una pista con un tono bucólico en la que el aroma de las flores nos llega al corazón de América con sus luminosos y frescos pasajes. Un ejemplo evidente de que  estos chicos no solo se sienten bien en los momentos mas ruidosos sino que también saben como bajar la intensidad para llevar al oyente a un sueño mágico mas propios del Verano de Amor.

‘Foráneo’ la canción que da nombre al álbum deja un mayor espacio para la instrumentación. Creando una atmósfera envolvente y plácida, la voz de Karen se eleva majestuosa entre susurros cautivadores. EL blues, el soul y la psicodelia son los principales ingredientes de este nuevo coctel sonoro. Una pista de fácil digestión que haría palidecer a los amantes del rock de siempre en su versión mas pausada y sensual.

Despertándonos del sueño el riff de apertura de ‘(Doin’ It) For the Thrill’ nos evoca nuevamente esas vibraciones setenteras más auténticas. Blues ácido y rock de siempre unidos en busca de una causa común. Una canción que cualquiera ubicaría en el corazón de los 70’s. La incorporación de coros sugerentes hace que la pista llegue con facilidad al oyente proporcionando una placentera escucha de rock clásico. Imagina una fusión de Janis Joplin y los mismísimos Grand Funk y encontrarás el espacio perfecto para el goce.

La vibrante ‘Gonna burn’ es una inyección de vida a través de un groovy contagioso y ritmos coloristas que se inclinan a un lado más Funky. Otra vez THE MOTHERCROW consiguen un corte refrescante sin perder un ápice de fuerza. Ondulando con soltura entre esos elementos diferenciadores, ‘Gonna burn’ se convierte en otra canción ganadora.

El epílogo llega de la mano de la canción más larga del álbum, ‘Northern lights’. Inclinándose por pasajes acústicos y la suavidad vocal, la canción nos susurra con dulzura mostrando la capacidad para aunar elementos de puro rock clásico. Siempre copando el protagonismo, la voz de Karen va marcando la intensidad de cada pasaje de la pista.  Usando con sutileza el sonido del órgano consiguen crear un apacible y equilibrado espacio sonoro adornado con elementos progresivos. Seguramente es la canción más elaborada de un álbum que no baja el listo de calidad en ningún momento.

The Mothercrow

LaRubiaProducciones

Discos Macarras Records