Reseña: TORTUGA.- «Deities»

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Dicen que “quién golpea primero, golpea dos veces”, y los polacos TORTUGA fueron los mas madrugadores de 2020 publicando su segundo álbum a los pocos minutos de comenzar el año. ¡y vaya si han golpeado! Un increíble trabajo de psicodelia pesada de altos vuelos con grandes momentos doom. “DEITIES” es un álbum conceptual inspirado en la literatura de H.P. Lovecraft contando la historia de deidades lovecraftianas en cada tema.

Atmósferas misteriosas que nos trasladan a penumbras en la que los sonidos heavy-psysh nos aturden a través de su poderoso bajo.  Una lucha constante entre la inclinación doom y la psicodelia que se resuelve de una manera asombrosa creando el clima perfecto para cada tema. La banda sigue los dictados de la floreciente escena pesada polaca demostrando que es todo un vergel donde cada muy poco tiempo florece un nuevo retoño. Poderosos, pesados, nebulosos, los temas rezuman psicotrópicos en cada uno de sus acordes. Ese hechizante y narcotizante sonido del bajo consigue atraparnos en un oscuro caleidoscopio de sonidos que se complementan con buenos momentos de guitarra. Otro de los elementos que hace que no estemos ante un disco anodino y estereotipado, es la incorporación ocasional de los sintetizadores que dan un toque diferente y ameno a los temas. Por otro lado, prácticamente en todos los temas incorporan alguna locución de películas o de relatos sobre los que están basados. Como curiosidad, el tema más ácido y psicodélico del álbum, cuenta con un fragmento del documental que el gobierno de los Estados Unidos realizó en los años cincuenta advirtiendo del peligro del L.S.D.

Muchos dirán que estamos ante un álbum de doom, y no les falta razón, pero aquí se exploran todas las ramificaciones del género, inclinándose siempre ante la faceta más ácida y psicotrópica del mismo. En cualquier caso, en mi opinión los momentos más brillantes los encontramos cuando la banda se vuelve más “viajera”. Disco absolutamente recomendable y que no quedará en el olvido a lo largo del año a pesar de la premura que han tenido por que viera la luz. El tiempo me dará o me quitará la razón, pero invito a todo el mundo a que se embarque en el viaje literario que nos ofrece “DEITIS”.  

El álbum cuenta con una magnífica portada de Rafał Wechter, quien trabajó anteriormente para bandas como Iron Maiden, Slayer o Metallica entre otros.

La percusión fue grabada en el ático de un antiguo granero en la ciudad de Chabsko con toneladas de reverberaciones naturales, mientras que el resto de los instrumentos fueron grabados en su propia sala de ensayo.

“Shining sphere” nos introduce en este álbum conceptual inspirándose en lJuk-Shabb, el viejo que se comunica cambiando de color y usando la telepatía con sus poderes mágicos. Cadente y lentos ritmos que avanzan misteriosos a lo largo de tres minutos que crean el perfecto clima de expectación sobre lo que nos espera a continuación.

Los acordes del magnético bajo abren “Esoteric order”, Tema en el que las voces hechizantes cuentan la dramática historia de una mujer que ingresa accidentalmente a una iglesia donde la secta DAGON efectúa sus rituales. Por la senda del doom más nebuloso las atmósferas sombrías son el escenario en el que vive el tema. A pesar de sus ritmos doom estamos ante un tema de pesada psicodelia en el que las guitarras se blanden como un cuchillo en la mantequilla para hacerse hueco entre la densidad de su ritmo. Pesados y fangosos, TORTUGA siguen los esquemas de la escena pesada polaca con esa combinación de lodos y psicotrópicos.  Unas enigmáticas locuciones extraídas de la película hispano-estadounidense Dagon aparecen en la parte final del tema, antes de que este se acelere en una bacanal de fuzz entre el fangoso sonido del bajo.

En ese pretendido ambiente de oscuridad, “For Elizard” va evolucionando de pausados acordes, antes de adentrarse en un oscuro bosque del que salen atormentadas voces entre la densidad de sus riffs psycho-doom. Un largo tema que sirve para desarrollar todo su potencial con una acertada puesta en escena entre lo plomizo y denso y lo más alucinógeno. Uno de esos temas que te atrapa entre sus fauces hasta narcotizarte antes de golpearte con fuerza con su descomunal fuerza. El tema está basado en la perspectiva de Yigs y sus celos y rencor hacia Godzilla.

Prescindiendo de las voces, “Defective Mind Transfer” se basa en la novela corta From beyond. Efectos y momentos de psicodelia turbia y psicotrópica que por momentos toma prestados elementos espaciales e incluso kraut. Esto no quiere decir que la vocación de la banda haya sido modificada. Como en el resto de los temas incorporan una breve locuciones de la película que se hizo de la novela. Aquí vuelve a destacar el enorme trabajo de su bajista Heszu. El uso de los sintetizadores saca de la monotonía la estructura de otro tema en el que la psicodelia pesada está presente.

Nuevamente hipnóticos y misteriosos, los polacos incluyen pasajes recitados del poema de Nyarlathotep en “Black Pharaoh IIa”. Lovecraft presente de nuevo con voces que recuerdan a Type O Negative entre ritmos herederos del legado Sabbath. Un atracón de setas que nos abren los sentidos a estados de inconsciencia entre los plomizos y lentos ritmos doom que tan bien saben manejar.

Si el álbum vive entre sustancias alucinógenas y la oscura parafernalia de H.P. Lovercraft, por si hay alguna duda, “Trip” cuenta la historia de un hombre que tuvo un mal viaje de LSD que lo envió al dominio de Azathot. Ese leitmotiv, se divide en tres partes que representan cada una de las etapas del viaje.  Repetitivos e hipnóticos pasajes van llenando de efluvios lisérgicos un tema que parte desde la calma para ir avanzando a ese mundo de sensaciones en el interior de la mente. Dos minutos magnéticos que preceden a una explosión de riffs salvajes con una cautivadora voz salida de las tinieblas. Un contagioso aquelarre rítmico que oscila en una montaña rusa de subidas y bajadas diabólicas con sonidos que se van difuminando entre una poderosa base rítmica. Fuzz hilarante que acaba cediendo súbitamente para que el hipnótico bajo golpee nuestras neuronas en la segunda parte del tema. En la tercera parte vuelven a recuperar las conmovedoras atmósferas lisérgicas incorporando una muestra del documental que en los Estados unidos realizaron para advertir de los efectos del LSD. Evidentemente el corte recrea los efectos de esta droga, ofreciéndonos un auténtico “viaje”. Uno de esos temas “brutales”.   

El álbum cierra con un tema de 15 minutos, “Galeón de Manila” Cantado en español relata la historia de un galeón español que viajaba de Acapulco a Manila con el capitán del barco volviéndose loco debido a las terribles pesadillas inducidas por CTHULHU llevando el galeón a R’lyeh. Con una locución inicial el tema refleja el horror cósmico del capitán en su perturbación. Fuzz y ritmos rápidos y pesados que emprenden una tortuosa travesía que acaba con la masacre del capitán a toda su tripulación y cuando está a punto de hundir el Galeón, sin el control de su cuerpo, comienza a rezar, momento éste en el que los sintetizadores toman el protagonismo. Con instantes más doomies las tenebrosas voces dotan al corte de una oscuridad terrorífica que describe el relato que la banda trata de reproducir. Los últimos cinco minutos del tema son exclusivos para el trabajo de los sintetizadores. Una parte excesiva en mi opinión, y que puede resultar demasiado monótona.  

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Reseña: STONES OF BABYLON.- «Hanging gardens»

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En esta era de globalización total, bajo el signo de la música, los portugueses João Medeiros (bajo) y Pedro Branco (batería) y el polaco Pawel Nowak (guitarra), se aliaron en el siglo XXI en Lisboa, una ciudad eterna, histórica y abierta al mundo. Así nacieron STONES OF BABYLON comenzando su camino a finales de 2017, y de estas piedras iniciales se tallaron su primer EP/Demo de 2018. El trío ha continuado refinando su musicalidad y esta masa sonora culminó en un segundo trabajo «HANGING GARDENS» vía Raging Planet Records.

Como resultado de un cambio de formación debido a circunstancias personales, Pawel ha sido reemplazado por Rui Belchior en la guitarra, pero el concepto y las ideas permanecen sin cambios al igual que la banda ha logrado mantenerse «viva» hasta el día de hoy con mucho que contarnos todavía.

Con referencias al pasado lejano, entre lo que duró en las arenas del tiempo, las piedras de la memoria y la imaginación de lo que pudo haber sido, los portugueses nos presentan cinco nuevas esculturas instrumentales, entre texturas arenosas y atmosféricas, en un entorno de mantras sónicos que invocan melodías del Cercano Oriente con influencias de la psicodelia mas pesada y el doom de occidente, donde su propia originalidad se fusiona con las inevitables influencias de megalitos musicales como Black Sabbath, OM, Sleep, entre otros. Sin necesidad de cinturones de seguridad,  la banda nos recomienda escuchar  y viajar. Yo me uno a esa recomendación para disfrutar plenamente de un trabajo que conjuga toda esa pesadez de los plomizos ritmos doom, cadentes y lentos, pero conjugados con una atractiva psicodelia con aromas exóticos y vientos orientales.  

Tras una locución inicial a modo de introducción «Hanging gardens», las virulencia de la tormenta nos golpea fuertemente con secos riffs voluminosos. Una estructura doom monolítica que da paso a ensoñadores espacios de psicodelia pesada donde todo es mucho mas relajado. Un psicotrópico bosque lleno de encanto y misterio en el que los portugueses nos invitan a un plácido paseo por insondable espacios con tonos mántricos. Un misticismo que se adorna de misteriosos pasajes instrumentales de tonos hipnóticos. Cadente y ondulante el tema avanza con sosiego a pesar de las embestidas de poderos riffs que demuestran la vocación doom de los portugueses en monumentales espacios babilónicos en los que los aromáticos y exóticos jardines nos reconfortan entre la tormenta de oscuridad doomy.

El exótico viaje continúa con una visión en la que los aromas arábigos inundan nuestros sentidos en «Coffea arabiga» antes de una nueva erupción de pesados e inquietantes riffs. Una atmósfera oriental que conjuga la belleza de la aromática psicodelia y el doom. Momentos tenebrosos que dan paso a atractivos espacios en medio del desierto. Una conjunción entre los desiertos de oriente y occidente en la que no faltan los oasis donde reposan apaciblemente entre una belleza exuberante. 

Misteriosos acordes que auguran una cierta épica, sirven de introducción a «Ziggurat». Otra nueva entrega de psicodelia pesada con regusto oriental, que se va armando lentamente sobre estructuras bien meditadas que logran ambientar el tema con acierto. Entre espacios palaciegos y con la mirada del desierto en el horizonte, las arenas se remueven  a golpe de un voluminoso bajo, entre exóticos acordes de guitarra. Todo el poder de las arenas se traduce en monolíticos riffs con genes doom que entran en encarnizada lucha con los suaves acordes. Una lucha desigual que acaba inclinando de su lado transitando por esa fina frontera entre los dos géneros. La superlativa musicalidad hace que no echamos en falta las voces, ya que el trío portugués se las apaña a la perfección para transmitir son su instrumentos sin necesidad de cantante. Majestuoso y tenebroso el tema no cede en su constante evolución.

Desde el sosiego de la guitarra, «Black pick’s secret megalith» va creando esa tensión novelesca que precede al desarrollo de una trama en la que nuevamente los crujientes y monolíticos riffs salidos de las arenas nos invaden sin piedad. Desde escenarios arenosos, la fuerza se transmite en cada acorde. Cegadores y difusos STONES OF BABYLON se dejan llevar por los dioses del desierto para sumergirnos en espacios lisérgicos con una mística litúrgica. Una especie de veneración por alguna enigmática divinidad que nos atrae con todo su poder entre un manto de fuzz. El tema más stoner posiblemente de todo el álbum sin faltar a su cita con las atmósferas «viajeras».

Hipnóticos y absorbentes, los acordes que introducen «Babylonia (The Deluge)» nos atrapan en sus fauces como un tigre a un tierno cervatillo. Con una oscuridad latente que se traduce en amenazantes riffs, serpentean suavemente en atmósferas psicodélicas, esquivando los golpes de los monstruosos y fornidos riffs.  Toda una epopeya que permite tanto el despliegue de fuerza y rugosidad como aromáticos pasajes que vacían un hechizo sobre nosotros adormeciéndonos. sin terminar de definirse el tema transcurre con esa vocación durante sus mas de diez minutos. El psycho-doom portugués de mayor calidad nos golpea y noquea con su hechizo psicotrópico.   

«HANGING GARDENS»  fue grabado, mezclado y masterizado por Paulo Vieira en Brugo Studio, Lisboa (Portugal) en abril de 2019. 

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Reseña: DOMO.- «Domonautas Vol- 1»

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Combinando largos temas con otros más breves en los que la psicodelia pesada toma prestados distintos elementos progresivos y desérticos. La primera parte de las dos que componen «DOMONAUTAS», ya que la banda tiene prevista una segunda entrega a lo largo del año 2.020, lo cual no significa que el álbum no tenga vida propia.  Hemos tenido que esperar cuatro años desde su split con sus paisanos PYRAMIDAL, para tener este trabajo, pero hay que decir que la espera ha merecido la pena. Estamos ante una banda que sin perder su espíritu de trabajo sobre sus jams psicodélicas, en esta ocasión, incide en espacios progresivos más propios de la escena andaluza y mediterránea de los setenta. Posiblemente menos espaciales y más progresivos, la incorporaciones de las voces de la mano de su bajista Oscar, con una mayor presencia, aportan un aura alternativa que ya hemos visto en bandas como Atavismo o Híbrido.  Tonos orientales que nos acarician en contraposición con la pesadez de su psicodelia y de los momentos más stoner del álbum. El resultado es un logrado trabajo psico-progresivo con poderosos ritmos difusos y aromatizantes atmósferas exóticas herederas de las grandes bandas españolas que llegaban del sur en  los años setentas. Fuzz, bellas melodías y ondulantes temas que afloran desde la calma elevándose en construcciones monumentales sin perder el aroma lisérgico. 

Otro ladrillo mas en el edificio de la pujante escena de la psicodelia pesada nacional.  «DOMONAUTAS VOL: 1» está disponible vía Clostridium Records.

Por la senda psico-progresiva «Oximoron» va evolucionan en la construcción de misteriosos entornos creados fundamentalmente por los teclados, que son oxigenados con cadentes y enigmáticos vientos mediterráneos. Una brisa llegada del sur con aromas orientales generando un espacio de placidez instrumental. Bellas melodías sobrevuelan la firme batería de Paco en un peregrinar que acaba chocando con los acantilados de su levante natal. Pesados ritmos entre la belleza armónica e incrustaciones de gemas preciosas en forma de voces arábigas completan un corte que nos da pistas de por donde va a ir el álbum. 

En «Astródomo», el tema más largo del álbum con sus doce minutos, DOMO se deja seducir por los sonidos del sur del Mediterráneo. Una base de ecos progresivos andaluces de origen arábigo más propios de los setenta navega entre pesados ritmos. Ondulando entre los riffs las guitarras aportan el halo oriental con su exotismo. Un acento que me recuerda a lo mostrado con bandas como Híbrido. Estos ecos hacen que la rugosidad y pesadez del tema se pula para mostrarse mas apacible. Un gran trabajo de guitarra, florida aromática y una pesada base rítmica entre amenazantes riffs. Una rabia vocal entre coros litúrgicos supone todo un contraste entre la oscuridad tenebrosa y la mística con ciertos flirteos doom. Tras esa explosión de furia y desasosiego, el tema acaba reposando en su parte final en tenues atmósferas psico-progresivas, lo que es una constante en el álbum. Un corte que combina la pesadez con el liviano aroma de oriente y que entre sus tenebrosos riffs los teclados aportan ese soplo de aire exótico que nos ayuda a respirar entre la densas atmósferas. 

Otro largo corte como «Ritual del sol» nos susurra en su introducción con pausados acordes propios de la psicodelia más magnética y perfumada que podemos escuchar actualmente. En una constante evolución el corte va elevándose sinuosamente hacia espacios más alternativos y desérticos. Un calmado ritual en el que la belleza aflora con la línea de los teclados soportada por las hipnóticas guitarras y efectos puramente heavy-psych.  Sin terminar de perder el aura progresiva setentera, el fuzz hiriente acaba por hacer que el tema sucumba a  espacios mas propios del desert-rock. Si algo llama la atención es el registro de las voces, entre esa bacanal de difusos riffs. Un tema genera el escenario propicio para que tanto las vibraciones heavy-psych, progresivas y stoner confluyan entre una mirada alternativa aportada por la voz como actor secundario. Guitarras ácidas y afiladas se hacen su espacio entre la difusa pesadez. Doce minutos de completa intensidad en un tema bien trabajado que acaba teniendo tintes monumentales entre constantes oscilaciones tanto rítmicas como estilísticas.

La vuelta a las apacibles atmósfera psico-progresivas se produce con «Planisferio». De nuevo una introducción de apacible psicodelia nos introducen en sosegados pasajes instrumentales que crecen, engrandeciéndose y explotando en espacios pesados. Una contraposición en la que los teclados aportan la calma. unos espacios drone llenos de magnetismo en un ejercicio de psicodelia pesada al uso, sobre repetitivos ritmos que van atrayendo al oyente hasta hacernos partícipes del tema. Una vez que han conseguido ese objetivo, nos masajean con apacibles y tiernos acordes narcotizantes para poco después volver a zarandearnos con una nueva explosión entre un halo hechizante creado por los teclados. Meciéndonos en un viaje hacia el interior de un túnel lisérgico. Una traslación reconfortante con una perfecta combinación de psicodelia instrumental con fornidas paredes y un interior completamente acolchado. 

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Reseña: RED SCALP.- «The Great Chase In The Sky «

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Un nuevo brote de la cantera polaca que sigue dándonos cada día más y mejores álbumes. Aquí el quinteto polaco trata de aportar más riqueza a su sonido con una experimentación sobre atmósferas progresivas que recubren su verdadera vocación de psicodelia pesada. Un trabajo bien producido que en cada tema contiene multitud de matices y giros. Sin perder su admiración por los nativos americanos, los cantos rituales y los ritmos ancestrales rinden nuevamente pleitesía a sus antepasados, esta vez sobre marcadas estructuras progresivas. Un equilibrio entre la pesadez y las melodías que refleja el giro que algunas bandas están tomando en un sonido que en muchas ocasiones se queda anquilosado y repetitivo. Es toda una alegría que bandas de la calidad de RED SCALP se inclinen hacia esa experimentación progresiva que solo hace enriquecerles como ya vimos en bandas como ELDER. Toda una puerta abierta que nos llena de esperanza y que demuestra que la reinvención es posible en beneficio de versatilidad. Temas hechos con esmero que logran transmitir sensibilidad y estados de ánimo en los que el peso de los teclados y vientos aporta enorme dosis de frescura a su psicodelia pesada sin que esto signifique renunciar a nada, sino abrir nuevos horizontes; algo muy de agradecer.    

«Mothertime» y sus siete minutos parte con la cortina sónica tejida por los teclados y sintetizadores a modo de introducción, una de las características de este nuevo álbum. A partir de ahí la banda da paso a una efectiva combinación de momentos heavy-rock con espacios hard-progresivos. El predominio de las teclas entre la espesa base rítmica hace que su sonido sea ciertamente monumental. melodías heavy-rock acarameladas y empalagosas sobre exuberantes ritmos entre corros y solos virtuosos que recuperan sonidos mas propios de los ochenta. La dualidad de las guitarras entre los densos pasajes crean un espesura de sonido apabullante. En el tema, y gracias a los cuidados sintetizadores se aprecian vibraciones progresivas en una banda que no pierde su vocación de recuerdo a los nativos americanos.

El sinfonismo de «Chase» y su aura lisérgica nos  prepara para la gran épica que está por llegar. Un cadente e hipnótico bajo y la guitarra aflorando con sutileza entre las oscuras atmósferas,  nos sirven de preludio de un tema que evoluciona engrandeciéndose en su caminar. Riffs mas propios del doom aparecen majestuosos. Los cantos rituales indios describen el entorno místico en el que se desenvuelven los polacos.  Cantos entre la bruma invocando a los ancestros. tras un silencio los ritmos hard-prog con fuertes guitarras y bien cuidadas melodías vocales, se elevan entre esos ritmos stoner-doom. Una composición tupida con riffs que se repiten. Sin embargo encontramos un contraste con el sinfonísmo progresivo y una voces más propias de cuatro décadas atrás. Lo nuevo y lo antiguo unido para marcar el nuevo rumbo tomado por RED SCALP en este trabajo. Siguiendo de alguna manera el camino abierto por ELDER en sus últimas entregas, los sonidos de instrumentos de vientos aparecen sutilmente entre los pesados y oscilantes riffs. Toda una bacanal de efectos y una diabólica batería en un auténtico ritual de guerra en el que se aprecia una gran riqueza compositiva. Una atrevida combinación con un sabro añejo en la que los momentos heavy-progresivos sirven de soporte a los fornidos y difusos ritmos entre solos virtuosos.

«Sacred space» sirve de escenario a unas atmósferas que sin perder su vocación progresiva se recuestan mas en escenarios de psicodelia pesada. Los ritmos tribales de los nativos americanos son descritos desde el sosiego. Resonancias ancestrales con profundas voces con efectivas melodías adornan un tema profundo, atrayente y calmado. El saxo aparece esplendoroso demostrando que los polacos quieren aportan frescura a su música.  Un giro inesperado de los muchos que tenemos en el álbum nos embarca en una espiral del pesados ritmos de tonos  sobre los que se incrustan afilados solos. Constantes oscilaciones y serpenteos van elevando la intensidad del corte. Una gran cantidad de matices que llevan a los polacos a decidirse sobre los espacios heavy-progresivos tan presentes en todo el álbum. Unos pasajes en los que los teclados se muestran esplendorosos. Pesado, oscuro y sinfónico, el tema va moldeando cada acorde sin que el sonido plomizo de la banda se resienta. Todos estos nuevos elementos no hacen sino enriquecer su sonido. 

«Gunsinger» uno de los temas destacados de «THE GREAT CHASE IN THE SKY» se deja llevar por la veneración de los ancestros con sus cantos tribales en atmósferas de psicodelia pesada. Candente, lisérgico, y lleno de efectos deja al descubierto su lado más psicotrópico. Llamas que se elevan al cielo en busca de la redención y danzas en la noche llenas de magnetismo.

El álbum se cierra con «Slide». Un tema de diez minutos marcado inicialmente por esos omnipresentes teclados. Tenebroso y lleno de misterio, el relato aquí demuestra que el quinteto trata de perfeccionar su sonido hacia nuevos horizontes.  Densos, pero cuidando las melodías Un cadente bajo en una ambiente ciertamente chamánico que explota con pesados riffs mientras las melodías vocales siguen fieles a su sensibilidad sentimental. Pasajes de stoner ortodoxo se mezclan entre la ampulosa instrumentación. toda una danza envolvente que cesa al dictado de una guitara acústica que hace dar un nuevo giro al tema antes de la espiral que nos espera en su parte final. Un tema lleno de épica. 

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Reseña: COLOUR HAZE.- We are»

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Después de haber publicado 12 álbumes de estudio a lo largo de casi veinticinco años de trayectoria en la que se han labrado un puesto de honor dentro de la escena de la psicodelia pesada, COLOUR HAZE no tienen que rendir cuentas a nadie y en su nuevo trabajo exploran nuevas vías en su sonido sin renunciar a su esencia heavy-psych. Aquí encontramos una banda que sigue evolucionando buscando nuevas vías que enriquezcan su sonido. Una evolución consistente en un cambio notable en los registros vocales y un mayor protagonismo de los teclados con la incorporación de Jan Faszbender, como ya pude comprobar en sus shows de los dos últimos años. Esto nos lleva a que aquí encontremos mas espacios progresivos,  lo que no les hace perder el norte ni su esencia pesada. Siendo todo un referente desde hace años para multitud de nuevas bandas que probablemente vean en este pequeño giro un nuevo horizonte para sus creaciones. Si hace semanas ya vimos un pequeño cambio en la voz de Lupus (KADAVAR) en su último álbum, aquí podemos ver algo parecido en la voz de Stefan, algo que de alguna manera marca la ruta de «WE ARE».  Una banda asentada como COLOUR HAZE podría estancarse en su sonido y su fama, pero ellos deciden seguir mirando al futuro con nuevas rutas en su música. no estamos hablando de ningún cambio radical no nada que se le parezca, pero si estamos ante un álbum innovador que por momentos suena más a setenta que nunca. Un trabajo en el que encontramos variadas influencias estilísticas que van desde el jazz hasta las entrañas del hard progresivo setentero y que alcanzan su culmen en temas como «Be with me» en el que por momentos sería mas fácil identificarlo con un tema de CAMEL que de sí mismos. Una influencia que roza escenarios más propios del sonido Canterbury que de la psicodelia pesada, lo cual no quiere decir que no tengamos buenas dosis de pesadez stoner ni hayamos perdido la belleza de las armonías psicodélicas que les han encumbrado a lo mas alto dentro de la escena psicodélica de los últimos tiempos. No quisiera caer en el fanatismo al afirmar que «WE ARE» es un álbum fundamental y mágico, siendo probablemente el más innovador en años. Toda una oportunidad para unir mas adeptos a su causa y todo un gozo para los verdaderos amantes de la banda.  Espero que los fans mas ortodoxos de COLOUR HAZE no vean este álbum como una decepción, porque la riqueza existente en sus surcos es todo un aval que cualquier melómano debería apreciar.

«WE ARE» es publicado  vía Elektrohasch

«We are», el tema que abre y da nombre al álbum. arranca con fornidos riffs stoner y el clásico sonido de los muniqueses. La atrayente guitarra de Stefan y el fornido bajo de Phillip, serpenteando ágilmente por senderos heavy-psych arropados por una fornida batería. Inmediatamente hay algo que llama mi atención al escuchar un registro vocal algo diferente al que nos tenían acostumbrados, lo que es una constante en un trabajo menos instrumental de lo habitual. Un estribillo pegadizo y ese difuso bajo ya habitual nos golpea entre los hipnóticos acordes de guitarra aportando una luminosidad superlativa. Frescos y sobre todo pesados, golpean con fuerza desde el primer instante. 

Susurrantes y magnéticos «The real», nos muestra el peso de los sintetizadores de Jan Faszbender que ya vimos en su anterior álbum «IN HER GARDEN» así como en los directos del pasado y del presente año. Asentado como un cuarto miembro de la banda (al menos por ahora) aporta su grano de arena en la construcción del monumental edificio que supone «WE ARE». Entre los mágicos acordes de guitarra el sonido de los teclados crea una cortina tupida con ecos jazzeros entre atmósferas psico-progresivas consiguiendo crear un plácido y sosegado tema con vocación de jam. Elevándose majestuosos  coquetean por momentos con escenarios post-rock custodiados por unos teclados que adquieren tonos retro. Casi nueve minutos intensos y mágicos con colores que conviven entre las sombras, esta vez solo instrumental. Aquí encontramos el otro factor diferenciador del álbum respecto al sonido al que nos tenían acostumbrados. La influencia de las teclas aportando una solidez al tema que enriquece el sonido de la banda.  

Una de las joyas de la corona de éste nuevo álbum es sin duda «Life». Unos finos y elegantes acordes de guitarra sirven de introducción a un tema que por sí mismo, haría que «WE ARE» mereciera la pena. La lánguida voz de Stefan, con este novedoso registro, hace que venga a cabeza el último disco de KADAVAR. Esta reflexión no viene por comparar el sonido, que evidentemente no tiene nada que ver, sino por el trabajo que había hecho Lupus para esa variación en el registro de su voz, y que de alguna manera siento en la voz de Stefan. A pesar de estas diferencias que enriquecen su música, COLOUR HAZE han pulido su reputación con un estilo propio  al que no renuncian, siendo todo un referente para infinidad de bandas contemporáneas. El tema poco a poco nos va llevando a ese estado de éxtasis al que nos tienen acostumbrados, ésta vez acompañado por la quebrada voz. La implacable batería de Manfred Merwald en un incesable ritmo y los desarrollos de guitarra y teclados nos van elevando  y elevando a espacios celestiales en toda una catarsis sensorial. ¡Un tema simplemente impresionante!. 

Tras la intensidad emocional del tema anterior nos sorprenden los acordes acústicos de «Material drive». La sencillez de la guitarra en tonos vintage mas propios de los setenta se arropa con ecos progresivos. acompañada de una voz que transmite sentimientos, entre aromas de una guitarra que coquetea incluso con algo tonos flamencos. Los ecos progresivos se vislumbran en otro tema lleno de sentimiento.  Aquí la banda demuestra toda la calidad que atesoran  al construir desde la sencillez otro gran tema. 

Susurrante, perfumado y aterciopelado, «I’m with you» naciendo desde la calma y la pausa, va puliense con la precisión y paciencia de un orfebre. Encontramos una dualidad de guitarra y bajo en los papeles estelares. Acordes que se repiten dejando espacio para que el órgano aporte la vocación progresiva. El tema va evolucionando elevándose hasta alcanzar su alma heavy-psych para mostrar a los COLOUR HAZE mas majestuosos. Sólidos pero dulces a la vez, van creando ese jardín del edén en el que la belleza se refugia en cada acorde de una forma natural bajo la hipnótica y magnética guitarra de Stefan. Una luminosidad que crece y crece hasta acabar mostrando a la banda en su estado puro, mientra la voz nos mece suavemente mostrando sentimientos a flor de piel. Una clara muestra de que COLOUR HAZE, aún siendo fieles a su estilo, no son una banda anquilosada en su pasado , sino que son capaces de seguir ofreciéndonos algo nuevo e interesante.   

Instalados en atmósferas netamente psico progresivas, con una batería casi kraut, los teclados toman el protagonismo en «Be with me». Un sonido que me recuerda mas a CAMEL que a ellos mismos, con una dualidad prog-kraut que serpentea manteniendo el tono hipnótico antes de una elevación oscilante que culmina en momentos en los que posiblemente nadie que escuche el tema podría identificarlo como suyo. La experimentación de los de Munich llega a acercarse a espacios mas propios del sonido Canterbury que de ellos mismos. Para añadir mas elementos, incorporan unos coros que se incrustan con sutileza entre la compleja estructura que construyen trasladándonos a insondables espacios en los que la luz regresa reconfortante. Otra prueba mas de que los estereotipos no sirven para ellos.  El resultado es un tema netamente progresivo en detrimento de su origen stoner y heavy-psych. 

«WE ARE» cierra con «Freude III», otro tema en el que los teclados aportan nuevamente,  altas dosis de sonidos progresivos. Una grandilocuencia que cuenta con el aporte del bajo de Philipp en todo su esplendor. Finalmente la cabra tira al monte, y a través de fuertes ritmos entre la cortina de teclados ,van tejiendo un monumental tapiz que supone un regreso a sus orígenes. Una constante evolución que acaba reposando en alfombras en las que la elegancia de la guitarra nos traslada a estancias de psicodelia atractiva de las que la belleza brota recuperando toda su esencia. 

 

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