Reseña: MADMESS.- ‘Rebirth’

Tras varias escuchas de ‘REBIRTH’, solo puedo decir una cosa: ¡¡¡Qué barbaridad!!! Todo un monumento a la psicodelia pesada del siglo XXI. El trio portugués MADMESS, con su primer LP ‘REBIRTH‘, retoma el camino donde lo dejaron en su prometedor EP debut. La senda no es otra que la de los mejores sonidos heavy-psych del momento. Llevando al oyente un estado catártico en el que la mente se libera de cualquier presión, ‘REBIRTH’ es un fascinante viaje sensorial a una nueva dimensión. Largas canciones impredecibles, que rondan los diez minutos en su mayoría, y que nos invitar a transitar por el corazón de la psicodelia pesada del siglo XXI. Canciones ricas en matices, y con las que consiguen impregnar al oyente de sustancias psicotrópicas proporcionando un gratificante estado narcótico. Haciendo que cada una de ellas ofrezca múltiples alicientes al oyente, MADMMES, sin renunciar a su esencia, crea un álbum monumental con el que rápidamente te capturan en una espiral sónica, de la que seguramente nunca querrás salir. Un trabajo completo en el que el trio pone más garra y que es el resultado de unas sesiones grabadas en vivo, algo que a la postre, se percibe en la espontaneidad. Un cruce de caminos entre los sonidos de bandas como Colour Haze y Earthless, en una arenosa constelación sideral impregnada en sustancias alucinógenas. Conjugando el legado de Pink Floyd con el de Kyuss, ‘REBIRTH’ no se pone barreras en su sonido. Un álbum que debe de ser la consagración de una banda llena de calidad, una banda única e impredecible, y precisamente por ello, mágica y fascinante. Sin duda, tanto en la pausa, como en los momentos más frenéticos y pesados, estos chicos avanzan con firmeza hacia el Olimpo de la psicodelia pesada europea creando uno de los álbumes heavy-psych más imponentes del presente año.

MADMESS son: Vasco Vasconcelos (bajo), Luis Moura (batería) y Ricardo Sampaio (guitarra). ‘REBIRTH’ está disponible vía Hassle Records.

La atmosférica introducción con la que abre ‘Albatross’ ya me hace intuir el contenido de este esperado álbum. Nebulosas psicodélicas se ciernes sobre nosotros, con pausa, cada acorde nos impregna de sustancias narcóticas para proporcionarnos un placentero viaje a un mundo desconocido. Mágica Psicodelia borboteante con reminiscencias Pink Floyd, se expande en una canción sosegada y en la que se aprecia el buen trabajo del trio. Monumentales momentos heavy-psych en línea Colour Haze se sustentan en una poderosa base rítmica. Oscilaciones y constantes serpenteos proporcionan al oyente un estado catártico en el que la mente se libera de cualquier presión para viajar a una nueva dimensión. Un corte intenso, que de inmediato nos sitúa en el camino durante diez minutos intensos y sumamente gratificantes.

‘Mind collapse’ mantiene la línea del tema anterior. Con una mayor intensidad en sus riffs, crean una gruesa cortina sónica que esconde toneladas de sustancias psicotrópicas. Poderoso en su ritmo, los infinitos solos de guitarra se elevan entre la densidad de su sonido. De repente, el tema frena su ímpetu, y nuevamente nos ofrece un mágico mundo en el lo etéreo preside su magnética atmósfera. Con una narrativa ágil consiguen mutar las formas de su sonido. Psicotrópicos en todo momento, el tema parece nacer de una jam a la luz de la luna entre humo cannabico. La canción es una nueva bacanal heavy-psych que nos absorbe entre atronadores tambores y tormentas de riffs pesados. Incorporando voces en los momentos de mayor intensidad, consiguen colorear un tema impactante y poderoso. Un final épico pone el colofón a este derroche de buen hacer en el ámbito de la psicodelia pesada.

Dando nombre al álbum, la magia hace acto de presencia en ‘Rebirth’. Con cautivadores pasajes de psicodelia aromatizada, MADMESS consiguen otro tema monumental. Toda una espiral lisérgica que penetra en las neuronas del oyente para zarandearlo antes de relajarle. Con una narrativa descriptiva, el trio explora territorios rugosos para suavizarlos con una composición compleja que bebe del manantial de Colour Haze, pero que no reniega de los dictados del Stoner instrumental en un matrimonio duradero y compenetrado.

Sin duda, en este álbum el trio portugués deja patente toda su magia en canciones como ‘Shape shifter’. Aquí optan por la calma, para seducirnos con bellas melodías más propias de un Jardín del Edén.  Todo un mundo mágico que nos susurra con suaves pasajes llenos de belleza. Un nuevo paseo por los cielos de la psicodelia más atractiva que puedas encontrar. Rica en matices, la canción va evolucionando en sus formas hasta llevarnos al éxtasis. En esta ocasión, sin prescindir de sus imponentes golpes de pesadez, construyen todo un arco iris multicolor de sonidos psicotrópicos. Sin duda, un tema elaborado, que quiere salir de convencionalismos, o al menos, hacerlo con toda la calidad creativa que atesoran.

Cerrando este magnífico álbum, ‘Stargazer’ mantiene la mágica, con una fórmula que funciona. Largos pasajes instrumentales de guitarra ácida, custodiada por poderosos ritmos pesados. Sin salirse de esa atmósfera lisérgica, consiguen componer una canción diferente, en la que las desgarradas voces parecen beber del legado de los 70’s para poner el contrapunto a este mundo ensoñador en el que parece haber nacido ‘REBIRTH’. Con plomizas cargas de profundidad, torpedean los fragantes pasajes dotando al tema de una fuerza descomunal. Jugando con los tiempos y la intensidad, la montaña rusa de emociones consigue hacernos el trayecto muy atractivo. El tema se difumina en el horizonte en un espiral diabólica de solos psicotrópicos.

Madmess

Hassle Records 

Reseña: ELDOVAR.- ‘A Story of Darkness & Light’

¿Un álbum creado por los miembros de dos de los estandartes de la escena pesada undergroung? Nada puede salir mal. Eso es ELDOVAR, el resultado de la unión de KADAVAR y ELDER. Un proyecto que surge en Berlín durante el periodo del confinamiento y la imposibilidad de tocar en directo para unos músicos que disfrutan tocando ante el público. Reflejando esos oscuros momentos ELDOVAR se dejan llevar por sus instintos para crean un álbum diferente, pero en el que podemos encontrar elementos de ambas bandas. Como ya hemos comprobado en sus más recientes trabajos, la evolución del sonido de ambas formaciones se decanta por una senda progresiva, y ese parece ser el leit-motiv musical aquí. Las canciones de ‘A STORY OF DARKNESS & LIGHT’ nacen de la tristeza y la melancolía. No había agenda y lo que se puede escuchar en el disco refleja la espontaneidad y el momento. Sin presiones de dentro ni de fuera, este disco se basa en la determinación de crear algo y dar rienda suelta a las ideas. Esto resultó en canciones que son emotivas e impactantes, ya que los sentimientos se transportan de manera auténtica. Sin elementos externos que les distraigas, ELDOVAR consiguen que el sonido fluya y se transforme en canciones intimistas y oscuras, con un sonido versátil y sorprendente. En el álbum se pueden reconocer el sonido de ambas bandas entrelazados por una causa común.

A STORY OF DARKNESS & LIGHT’ fue grabado entre marzo y junio de 2021 en Robotor Studios (Berlín) y en él participan Tiger Bartelt, Lupus Lindemann y Simon Bouteloup de KADAVAR, así como Michael Risberg, Nick DiSalvo y Georg Edert de ELDER (menos el bajista Jack Donovan, a quien no se le permitió viajar desde Estados Unidos)  El álbum está disponible vía Robotor Records.

Con una apertura en la que los acordes borboteantes no introducen en un espacio gris en el que la melancolía aflora, ‘From Deep Within’ nos muestra de alguna manera, que es lo que vamos a encontrar en el resto del álbum. La canción se desarrolla entre suaves pasajes progresivos y cálidas voces. Arropado por un manto lánguido, el tema da un pequeño giro con riffs mas reconocibles engrosando su sonido. Largos solos de guitarra y gruesos desarrollos van haciendo mutar el tema a un escenario más propio del hard-progresivo. Instalados en esa atmósfera oscura, inquietantes pasajes crean una tensión entre briosos tambores. Todo parece desbocarse hacia un precipicio gran velocidad. La tragedia se masca. Un nuevo giro nos devuelve a un espacio de relajación en el que bellas melodías parecen evocar el pasado de los grandes dinosaurios del género de los 70’s. Si en la primera parte, el sonido de KADAVAR parece estar más presente, los ecos de ELDER afloran en la parte final con coros superpuestos y una atmósfera nebulosa.  

‘In The Way’ abre con acordes acústicos de guitarra, mientras la voz de Lupus crea un espacio balsámico lleno de bucolismo.  Desde la sencillez, los elementos sinfónicos crean una atmósfera apacible y ensoñadora. Suave en sus melodías, la canción parece poner algo de luz a un álbum oscuro en su conjunto. Las voces superpuestas elevan el tema a un espacio volátil. Ahí de nuevo, los elementos progresivos aparecen con fuerza. El tema cambia su fisonomía pare seguir la senda hard-rock, con algunos elementos prog.

Uno de los adelantos que la banda nos ofreció como presentación del álbum fue el sencillo ‘El Matador’. Una canción que versa sobre el baile del torero con el toro en la arena. Desde el momento en que se convierten en uno en el movimiento y llenos de dedicación se olvidan de todo a su alrededor. Y aun así termina quitando la vida porque la fama y el honor significan más para él que el amor y cariño de su frente y porque siempre ha sido así. Por eso el toro sabe lo que el destino le tiene preparado. En delicados tonos floydianos, el tema refleja la tragedia de la muerte en el coso. Sutiles coros celestiales de la propia esposa de Lupus aparecen en un tema que se inclina por los acordes acústicos y que refleja la tragedia.

‘Rebirth Of The Twins’ es un corte envolvente y atmosférico que parece describir esos duros momentos del confinamiento. Tres minutos instrumentales a modo de interludio o introducción para la siguiente canción sin muchos más alicientes. 

Enlazado desde el tema anterior, ‘Raspletin’ se desarrolla en una atmósfera psico-progresiva con efectos envolventes y una calmada instrumentación. Borboteos, efectos y contenidos tambores crean un espacio lisérgico sin darnos pistas de a donde nos dirigimos. En ese entorno psicotrópicos de tintes casi espaciales, las guitarras aparecen con largos solos ácidos. El tema se diluye en el infinito sideral, esta vez sin voces. El tema más espacial del álbum nos deposita en un insondable espacio en el que el vacío el rey.

‘Blood Moon Night’ se convierte en el tema más largo del álbum con sus mas de 11 minutos. En esta ocasión los músicos se dejan llevar por pasajes hard-progresivos con riffs más pesados. Un sonido que por momentos parece ser más reconocible y que no difiere del ofrecido por KADAVAR en su último álbum. Con muchas reminiscencias del progresivo de los 70’s, el tema ofrece pausadas melodías. Intercambio de voces genuinas, y una atmósfera casi sinfónica, van construyendo una canción con reminiscencias sutiles de Pink Floyd en alguno de sus pasajes. Tras la calma inicial, el tema explota por una inquietante senda Stoner para frenarse en seco y dejar paso a unos tambores que sirven de preludio a densos y pesados pasajes de tintes monumentales. Desesperación y tragedia son percibidas en unos inquietantes desarrollos llenos de fuerza. Una contundencia que consigue ser equilibrada con momentos de calma. Envuelto en esa atmósfera oscura, el corte pasa por distintos estados reflejando que cada acorde fluye con naturalidad.

Para cerrar el álbum, ‘Cherry Trees’ parece optar por la suavidad con aterciopeladas melodías vocales. Una balada rebosante de belleza y melancolía que es toda una mirada hacia el interior con una repetición de acordes adornados con elementos atmosféricos para poner el broche final a un álbum sorprendente y melancólico.

KADAVAR 

Elder 

Robotor Records

Reseña: WEEDPECKER.- ‘IV: The Stream Of Forgotten Thoughts’

Mucho más maduros que en sus anteriores trabajos, WEEDPEACKER parecen emprender un nuevo camino en su sonido. Con complejos temas psico-progresivos, la banda se acerca a los dictados de bandas como MOTORPSYCHO sin renunciar a su esencia psicodélica. Creando temas ricos en matices y con mil giros en su desarrollo, prescinden de la pesadez para experimentar con armonías más elaboradas y sabrosas en matices. Si en el conjunto del álbum, sus canciones reflejan una mayor complejidad, cabe destacar que los solos de guitarra siempre aparecen cuando menos te lo esperas para dar brillo a cada canción. Repleto de elementos progresivos las canciones se notan pulidas, cuidando los detalles, lo que hace que se conviertan en fascinantes. Si bien la complejidad que presenta este nuevo trabajo hace que todo sea más monumental, cada tema nos ofrece algún gancho con el que atrapar al oyente. Esta claro que la banda no quiere hacer álbumes que suenen igual, y en cada nueva entrega, WEEDPEACKER se superan. ‘IV: THE STREAM OF FORGOTTEN THOUGHTS’ es un gratificante viaje a un mundo alucinante en el que los sonidos se arremolinan con una frescura no vista hasta ahora. Con momentos mas propios de Hendrix, y una cierta influencia del sonido de los 70’s, los polacos se aseguran no tocar un acorde fuera de lugar, sino que cada nota tiene sentido en este mundo sensorial en el que sus canciones nos sumergen. Como el buen vino, este álbum gana con el tiempo, y cada nueva escucha te descubre mas matices escondidos en cada tema, lo que hace de su escucha una experiencia sumamente gratificante y sorprendente. Otra banda mas que se suma a la experimentación de nuevas rutas en su sonido prescindiendo de riffs pesados sin más, para coquetear con sonidos más experimentales y elaborados. Solo queda esperar las sensaciones que puede crear en los fans mas ortodoxos de los sonidos pesados, aunque desde aquí les sugiero que abran su mente como antes lo han hecho con bandas como ELDER por citar solo alguna.

WEEDPECKER son:

Piotr Dobry (guitarras, voces, teclados), Dominik Stachyra (bajo), Tomasz Walczak (bateria), Piotr Sadza (teclados. Con la colaboración de Barczi Kanada (guitarras adicionales y voces) y Aleksandra Dobra (coros).

‘IV: THE STREAM OF FORGOTTEN THOUGHTS’ fue grabado entre 2020 y 2021 en Nebula Studi y Studio Wieloslad y en su propio local. Producido, mezclado por Barczi Kanada, masterizado por Haldor Grunberg en Satanic Audio. Arte de portada obra de MAciej Kamuda Art. el álbum está disponible vía Stickman Records.

Con un sonido más propio de bandas como MOTORPSYCHO, ‘No hearbeat’ nos introduce en un álbum en el que los polacos suenan diferentes a sus trabajos previos. Ecos del hard-progresivo de los 70’s aparecen con melodías herederas del sonido de YES. Unos implacables tambores y múltiples cambios de ritmos van construyendo un corte sólido y ´versátil en el que los riffs stoner habitan en una atmósfera psico-progresiva. Guitarras en capas se superponen en ese ambiente psicodélico ofreciendo la mejor versión de la banda. Coloreando el tema con efectos envolventes, las suaves melodías amortiguan una experimentación sonora que nos devuelve de alguna manera al pasado, pero que mantiene la innovación de los sonidos del siglo XXI.

En un ambiente mucho más calmado, ‘Fire far away’ nos susurra con sus aterciopeladas melodías. Bellos pasajes de guitarras ensoñadoras nos trasladan a un mundo de color en el que los sonidos flotan. Un cierto aire sinfónico se entremezcla con la apuesta psico-progresiva de los polacos con un resultado ciertamente brillante. Un tema nebuloso, sinfónico, y bastante psicodélico que sirve de bálsamo a la complejidad de sus canciones.

‘The stream of forgotten thoughts’ se desarrolla en un suave escenario en el que los ecos progresivos parecen adquirir un mayor protagonismo. Cuidando la melodía, y sin renunciar a los efectos psicotrópicos crean un relato que gravita en algodonados pasajes con angelicales voces.   Su cadente ritmo se salpica de variadas armonías para crear un entorno balsámico y ensoñador en el que la banda parece rendir un tributo a la madre naturaleza. Haciendo serpentear sus melodías la dupla de guitarras y pedales sucumbe a una apuesta sonora sumamente gratificante para el oyente. Una canción psicodélica pero relajante y ensoñadora.

Sin salir de ese entorno en el que los sonidos de los sonidos progresivos de los 70’s se muestran ante nosotros ofreciendo su lado más pausado, ‘The trip’ es un nuevo episodio de este nuevo camino que parece definitivamente haber tomado WEEDPECKER. Sinfónico y balsámico, el tema contiene buenos pasajes de guitarra que nos proporcionan ese efecto balsámico que aplaca nuestros sentidos para ofrecernos un mundo colorista. Los ecos de los 70’s aparecen con mesura entre acordes de blues insertados con sutileza y gran acierto.

‘Big brain monsters’ nos saca de ese sueño mágico en el que nos han sumido los cortes anteriores para golpearnos con riffs hendrixianos entre ritmos más pesados. El lado ácido aflora con solos asesinos y tambores estruendosos. Aunque el tema cambia respecto a los cortes anteriores, en él se mantiene algunos elementos de esta nueva etapa. Hard-rock y una atmósfera lisérgica, crean otro fascinante corte en el que el sonido se engrosa sin perder el alma psicotrópica.

Creando un paisaje de ensueño, ‘Endless extensions of good vibrations’ no tarda en elevarse entre luminosas melodías progresivas. Conteniendo su fuerza, el tema tiene en sus entrañas bellos pasajes de guitarras que se superponen junto a aterciopeladas melodías vocales. De nuevo con YES en el horizonte, la banda conjuga elementos del pasado para reformarlos con ornamentos contemporáneos. Giros constantes hacen que la canción se precipite por la senda abierta por MOTORPSYCHO. Dulce de aspecto, las entrañas esconden intrincados pasajes que reflejan la creatividad de una banda que parece no tener límites.

‘Unusual perceptions’ contiene sugerentes y aterciopelados pasajes que reflejan elementos progresivos en una especie de soft rock lleno de elegancia. Como si se vistieran de etiqueta, las aromáticas fragancias despiden elementos de jazz en su apertura. Pero WEEDPECKER no se queda solo ahí, los polacos no se olvidan de los riffs pesados, pero usándolos con sutileza, crean una canción balsámica con una amplia gama de bellas texturas sonoras.

Para cerrar el álbum, tenemos un corte enérgico como ‘Symbiotic nova’. Nuevamente el sonido de MOTORPSYCHO me viene a la cabeza. El peculiar registro vocal y los coros flotantes amortiguan una canción con una apertura poderosa que no tarda en frenar su ímpetu para introducirnos en una atmósfera lisérgica.  Todo un gratificante viaje sonoro con ricas texturas sonoras y un talante sinfónico insertado en sus genes psicodélicos. Es posible que cualquiera que escuche este tema de forma independiente le sea difícil identificar a WEEDPECKER como autor del mismo. Aun así, las embestidas de sus ácidas guitarras aflorando entre la tupida instrumentación nos recuerdan que estos chicos no tienen fin en su evolución compositiva.

Weedpecker

Stickman Records

KING BUFFALO.- ‘Acheron’

KING BUFFALO se ha ganado su reputación haciendo reconocible un sonido completamente personal, pero también nos está demostrando en cada nuevo álbum, que la evolución de ese sonido no tiene fin. Aquí, de nuevo, nos lo vuelven a demostrar con un álbum mágico y rebosante de gratificantes canciones con elementos innovadores. Cuatro largos temas de diez minutos cada uno, que tienen identidad propia y que nos muestran el crisol de vibraciones en las que desenvuelven con soltura el trio de Rochester. Ritmos implacables que siempre consiguen el golpe justo en el momento justo, guitarras capaces de llevarte al cielo o sumirte en las profundidades más abyectas, y un bajo excelso, hipnótico y lleno de magnetismo. Esos ingredientes junto a la hechizante y cautivadora voz de Sean, hacen de KING BUFFALO una maquinaria perfecta de la psicodelia moderna. Como ya nos mostraron en su anterior álbum ‘THE BURDEN OF RESTLESSNESS’ (reseña aquí) en 2021 KING BUFFALO son más psicodélicos, más shoegaze, más kraut, más espaciales, y más pesados que nunca. ‘ACHERON’ con el paso del tiempo será conocido como el disco de la cueva., como el álbum con el sonido más expansivo psicotrópico y pesado del trio de Rochester. Otro retoño más que la pandemia nos ha traído en estos tiempos convulsos. Su nombre ‘Acheron’ proviene de la mitología griega, y viene a ser algo así como ‘Rio de la aflicción’, y trae la tensión y la inquietud de la ofrenda anterior a un nuevo concepto. Un álbum con aristas, que no son redondeadas, sino que son enriquecidas con desarrollos de mayor complejidad compositiva mestizando su sonido con el ambiente cavernario, húmedo y oscuro de la cueva en la que se grabó.  Ya estoy acostumbrado a que ante un nuevo trabajo de KING BUFFALO me asalte la misma pregunta ¿Con qué nos van a sorprender ahora? La respuesta aparece tras la escucha del álbum. Son KING BUFFALO, suenan a KING BUFFALO, pero hay muchas cosas nuevas, sonidos, ritmos, riffs, melodías, que hacen que cada canción contenga mil sensaciones que transmitir al oyente. En España decimos: ‘Quién tiene magia, no necesita trucos’, y el trío tiene magia, y esa magia la convierte en trucos sonoros que descolocan al oyente, llevándolo donde quieren. Desde momentos floydianos que parecen mestizarse con KIKAGAKU MOJO, hard-progresivo espacial de los 70’s, metal del siglo XXI en línea TOOL, psicodelia ensoñadora; todo un mundo por descubrir preparado para regalarte gratificantes sensaciones con sus magnéticas y bellas canciones. Doctorándose una vez más como una de las bandas que mejor sabe crear la atmósfera idónea para hacer que el oyente sucumba a sus encantos, KING BUFFALO vuelven a ser firme candidato para llevarse el puesto de honor como creadora del álbum del año. Y no nos olvidemos, en 2.021 han publicado dos, mientras que la tercera entrega llegará la próxima primavera. Atentos, porque la historia aún no ha terminado.

Para grabar las cuatro canciones extendidas de ‘ACHERON’, la banda viajó tres horas al este desde Rochester hasta Howe Caverns en Nueva York, grabando con el ingeniero de confianza Grant Husselman y el camarógrafo Adam Antalek, quienes trabajaron en sus sesiones de cuarentena a principios de 2020, para documentar un día. Larga sesión en vivo en una cueva. En la cueva. “Underground” en el sentido más literal. Es apropiado que Acheron se haya registrado cerca del agua. Una corriente que fluye es audible en varios puntos a lo largo del álbum, incluso al comienzo de la pista del título de apertura.

KING BUFFALO son: Sean McVay (guitarrista y vocalista), Dan Reynolds (bajista) y Scott Donaldson (baterista). ‘ACHERON’ está disponible vía Stickman Records.

Entre borboteos de agua del interior de la cueva y magnéticos acordes, ‘Acheron’ fluye lentamente para mostrarse como una canción bella y maravillosa. La cálida y gratificante voz de Sean comienza su ronroneo seductor entre una plácida e hipnótica armonía. Repitiendo hasta la saciedad el mismo acorde sin que resulte aburrido, KING BUFFALO nos va introduciendo en su particular campo magnético. Sabiendo como sacar al oyente del trance, salpican de riffs cambiantes el tema cada cierto tiempo. Una estructura lineal, bien perfilada que eclosiona retumbando en la cavidad de la cueva como un torrente imponente de sonido. KING BUFFALO consigue tener enganchado al oyente con los mismos acordes durante diez reconfortantes minutos. Sin la sensación de monotonía, el trío sabe como usar sus cartas, mostrándose difuso y pesado a la vez que psicotrópico. Los sintetizadores acompañan los momentos más lisérgicos del tema.  Una prueba mas de que estamos ante la banda que mejor sabe crear atmósferas del momento.

Los milimétricos tambores de Scott, abren ‘Zephyr’. Aquí las artes de seducción shoegaze de Sean y un groovy kraut van dando forma a la canción. Hechizantes, sus dulces acordes van describiendo un florido entorno lleno de magia. Imprimiendo lentamente intensidad al tema, éste, va adquiriendo tintes de monumentalidad con nebulosos pasajes psico-progresivo. envolviéndolo en una atmósfera espacial, las melodías flotantes nos llevan a un territorio más pesado y turbulento. Aturdidores riffs retumban aquí, mostrando que KING BUFFALO también sabe ser una banda pesada. No quiero imaginarme como pudo sonar esto en esa mágica cueva cuando efectuaron la grabación. Desblocando el sonido de la guitarra consiguen un sonido que envuelve al oyente en un mar de sustancias psicotrópicas sin renunciar al fuerte ritmo.  Los sintetizadores se encargan de rebajar la energía para devolvernos a ese espacio cósmico en el que los sonidos gravitan plácidamente. Una sensación que vuelven a transmitir al oyente con gran maestría.

Una introducción más experimental a base de percusión, hace cambiar la fisonomía de ‘Shadows’. En algún lugar entre Pink Floyd y Kikagaku Mojo depositan una canción con innegables genes KING BUFFALO. Porque si KING BUFFALO se ha ganado su reputación haciendo reconocible un sonido, también nos está demostrando en cada nuevo álbum que su evolución no tiene fin. Ritmos implacables que siempre consiguen el golpe justo en el momento justo, guitarras capaces de llevarte al cielo o sumirte en las profundidades mas abyectas, y un bajo excelso, hipnótico y lleno de magnetismo. Esos ingredientes y la hechizante y cautivadora voz de Sean, hacen de KING BUFFALO una maquinaria perfecta de la psicodelia moderna. En esta ocasión se decantan por los sonidos más letárgicos para dejarse llevar por una jam en la que su psicodelia cósmica se muestra majestuosa. Llevando al oyente a un trance catártico y narcótico, hacen que este despierte de ese estado, golpeando con toda su fuerza de riffs. Un zarandeo que acaba por devolvernos a ese placentero estado hipnótico en el tan bien saber introducirnos.  

‘Cerverus’ nace de efectos inquietantes y misteriosos situándonos mas allá del umbral de la oscuridad. Un mundo paralelo que rápidamente muestra sus cartas. narcóticos pasajes en un magnético espacio de gratificantes sensaciones. Melodías shoegaze sobre una estructura floydiana, y una cadencia casi kosmiche. La dualidad de guitarra cristalina y nebulosos sintetizadores consigue sumirte en un nuevo trance hipnótico. ¡¡Joder!! ¡Que fácil me conquistan estos chicos! Nuevamente me viene a la cabeza la imagen del trio haciendo retumbar la cueva con este chamánico sonido. Rugoso, áspero, pero a la vez narcótico y gratificante. De nuevo, la evolución más metálica de la banda hace acto de presencia. Poderos, cambiante y lleno de fuerza, el tema nos ofrece distintas fases en un relato cautivador y poderoso. La parte final del tema es un búfalo desbocado por un precipicio rocoso lleno de aristas. Estos crujientes riffs harían palidecer a alguna banda de metal. Sin darnos cuenta, lo que comenzó como un gratificante paseo por un jardín del Edén, se convierte en una tortuosa travesía por territorios hostiles.  Si el tema tiene momentos de metal, también ofrece momentos progresivos en los que Sean saca a relucir todas sus artes en esto de las seis cuerdas. ¡¡¡apoteósico y grandilocuente!!!!

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Reseña: SNAKE MOUNTAIN REVIVAL.- ‘Everything in sight’

Sigilosamente, SNAKE MOUNTAIN REVIVAL entra en la escena psicodélica contemporánea con un álbum debut sobresaliente. ‘EVERYTHING IN SIGHT’ nos ofrece una gratificante experiencia auditiva a través de temas intensos e inspiradores, que confluyen en un cuadrado con unas aristas formadas por All Then Witches, The Doors, Dead Meadow y por momentos, los mismísimos U2. Entre guitarras surf que se moldean hasta convertirse en un arma ácida, voces inquietantes, dinámicas propulsoras, atmósferas oscuras y vertiginosas, sus canciones, impregnadas en sustancias psicotrópicas, crean unas atmósferas vintage más propias de finales de los 60’s. A pesar de esta inclinación por el pasado, el sonido de la banda es completamente contemporáneo y cristalino, gracias a su magnífica producción. Convincentes en sus propósitos, SNAKE MOUNTAIN REVIVAL consiguen crear un álbum polifacético y estimulante, con es combinación de riffs crujientes y fascinantes melodías. Sin esconderse de sus influencias, consiguen embellecerlas de una manera lúdica, para crear su propia versión vibrante de la psicodelia moderna.  Inicialmente pensado como un álbum conceptual de una historia, el trío decidió romper con cualquier forma de estructura restrictiva y dejar que su creatividad fluyera libremente para adaptarse a sus caprichos y fantasías. Sin duda, el resultado es un caleidoscopio de la mejor psicodelia algodonada del momento. Pero no nos llevemos a engaño, sus guitarras surf, sus melodías aterciopeladas, esconden en sus entrañas, riffs poderosos y turbios sonidos que cegaran tu mente, sumiéndote en un plácido sueño del que no querrás despertar. .

Inspirada en los sueños despiertos y la experimentación psicodélica, cada canción es una instantánea, una visión, que destaca las sólidas habilidades narrativas del vocalista y letrista Ryan Chandler. Él recuerda: «La letra de estas canciones proviene de lo que mejor describiría como viñetas. Instantáneas y visiones que recopilaría de sueños despiertos, observaciones simples y experimentación psicodélica. Mucha experimentación psicodélica en ese momento. Disfruto contar historias y estas experiencias combinan muy bien con nuestro sonido. Fue una gran herramienta de inspiración, pero también fue una puerta batiente a la casa de la locura. Me convertí en una especie de voyeur existencial. Un turista Inter dimensional. 

El álbum fue grabado y diseñado por Danny Zawacki y Zack Trowbridge, mezclado por SNAKE MOUNTAIN REVIVAL y masterizado por Keith Hernandez en Suite 2e Studios, Austin TX. La obra de arte fue diseñada por Stanislov Pobytov. ‘EVERYTHING IN SIGHT’ está disponible vía Rebel Waves Records, el sello psicodélico subsidiario de Ripple Music.

SNAKE MOUNTAIN REVIVAL son: Ryan Chandler (voz y bajo), Zach Trowbridge (guitarra) y Josh Woodhouse (batería y percusión).

Formado en la costa de Virginia en el verano de 2017,  SNAKE MOUNTAIN REVIVAL ganó tracción a través de sus primeros conciertos, al realizar sets completamente improvisados ​​con espectáculos de luces líquidas. Los tres miembros se conocieron en su ciudad natal de Virginia Beach después de años de perseguir diferentes estilos de música en diferentes partes del país. El baterista Josh Woodhouse se cortó los dientes tocando death metal y música progresiva en Florida, mientras que el bajista y vocalista Ryan Chandler exploraba sonidos experimentales y psicodélicos. El guitarrista Zack Trowbridge completó el trío con su experiencia en blues, jazz y surf rock. Su EP de demostración homónimo de 2018 ganó elogios en la blogósfera tanto en los EE. UU. Como en el extranjero. Con un espectáculo en vivo polarizante y un sonido cruzado, se les ha brindado la oportunidad de compartir el escenario con diversas bandas como Acid Dad, Freedom Hawk, Sammi Lanzetta y Frankie & the Witch Fingers.

‘Satellite Ritual’ sin darnos respiro, nos sumerge en un sueño psicotrópico a través de una psicodelia vintage heredera de finales de los 60’s. Ritmos garage, voces bañadas en miel y una atmósfera caleidoscópica construida con completa solvencia, dan forma un atractivo y oscilante tema. Una buena manera de abrir un álbum para enganchar al oyente a sus sonidos vintage.

 Creando una visión difusa, ‘Moon Baron’ se muestra más oscuro y pesado. Repleto de turbios riffs descargando fuzz, los elementos psicodélicos prevalecen en una canción que se inclina hacia un sonido alternativo. Con solo asesinos y una poderosa base rítmica, en esta ocasión la banda se decide por la fuerza.

Dando un nuevo giro, las balsámicas melodías de Just A Feeling nos sumen en un espacio más reflexivo a través de magnéticos pasajes psicodélicos. Hipnótico y con ciertos místicos, el corte flota en una acolchada nube entre sueños lisérgicos.  Suave y reconfortante, el tema tiene elementos blues insertados con sutileza entre los bellos acordes que se superponen al constante zumbido de fondo.

Si en el tema anterior se vislumbraban ciertos aromas doorsianos ‘Graveyard Grove’ bebe más profundamente del legado de Morrison. Creando una atmósfera psicotrópica con gran facilidad, el tema, con un cadente ritmo, se envuelve en sustancias narcóticas bajo una repetitiva armonía y voces cautivadoras.

Convirtiéndose en el tema más largo del álbum, los ocho minutos de ‘Everything In Sight’ son un escaparate del sonido de SNAKE MOUNTAIN REVIVAL. Conjugando unas resonancias contemporáneas, con el blues y la psicodelia del siglo pasado, el tema se muestra cambiante y versátil. Esto hace que su relato sufra variaciones estilísticas, así como en su intensidad. Sus mil requiebros nos llevan a distintos escenarios, sin que el tema pierda su aura psicodélica.

Entre borboteos lisérgicos ‘Pheremone’ nos sume en un gratificante trance. En un escenario más propio de bandas como All Them Witches, los californianos consiguen atraparnos en un relato calmado y balsámico. Sus bien trabajadas melodías se complementan con un magnífico trabajo de guitarra crean una mágica atmósfera psicodélica. Un suave ritmo custodia unos gratificantes pasajes vocales que mutan su registro creando un entorno chamánico.

Por la vía rápida del surf, Water Moccasin se contonea bajo un caleidoscopio de visiones líquidas en una inquietante atmosfera vintage. De nuevo, en el tema, podemos apreciar la calidad de su guitarra Zack Trowbridge en un entorno que se va tornando más lisérgico. Una vez allí, despliega todo su repertorio ácido en solos penetrantes.

‘Valley Of Madness’ cierra el álbum guiado por una magnética línea de bajo que nos indica el camino a un espacio tortuosos en el que la instrumentación de la banda se torna más oscura y difusa. Suavizando el tema con calmadas melodías vuelven a dar una vuelta de tuerca a su forma de crean atmósferas para el oyente. El tema vuelve a ser un espacio de lucimiento de un guitarrista solvente y habilidoso.

SNAKE MOUNTAIN REVIVAL:
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