Reseña: ROTOR.- ‘Sieben’

Con casi 25 años de carrera y tras cinco años de sequía compositiva, ROTOR regresan a lo grande con su séptimo álbum ‘SIEBEN’. La banda continúa usando la numeración para titular sus álbumes y en esta ocasión cierran el círculo con siete cautivadoras canciones en las que reflejan todo su potencial como banda, ¿Será una premonición? ROTOR son un ‘verso suelto’ en la escena, una banda que se aleja de convencionalismos y modas, manteniendo su creatividad intacta. Con un sonido relajado, los berlineses nos presentan canciones que se balancean entre los ecos arenosos del desierto y su habitual psicodelia pesada, género este, en los que son unos maestros. Puede que la ausencia de voces en sus composiciones sean un problema para algún fan, pero qué duda cabe, que casi tres lustros después de su nacimiento como banda, son uno de los buques insignia del género. Manteniendo un groovy pegadizo, cautivan al oyente en un espacio en el que la monumentalidad de sus riffs, convive con mágicos pasajes lisérgicos que son enriquecidos con golpes de metal, ritmos de inclinación kraut y sutiles a la vez que casi imperceptibles, pinceladas de post-rock. Todo eso manteniendo su esencia como banda intacta. Porque este nuevo álbum suena a ROTOR, y esto ya es decir bastante, porque su numerosa legión de incondicionales lo recibirán como un auténtico regalo auditivo. Solo es necesario escuchar unos segundos de cada canción para identificar a una banda discreta, pero sublime. Si a eso añadimos la magnífica producción de Charlie Paschen (COOGANS BLUFF), la ecuación se resuelve con una nota muy alta, porque la maquinara de ROTOR sigue dando vueltas a un sonido instrumental con la maquinaria bien engrasada y mostrando a unos músicos compenetrados, sabiendo asumir su propio rol. En ‘SIEBEN’ podemos encontrar todos esos puntos fuertes que han hecho de ROTOR una banda solvente y reputada, porque si su sonido evoca el desierto, también desentierra un mundo mágico lleno de una belleza sin igual. Haciendo que cada canción oscile entre versátiles vibraciones, los berlineses mantienen la frescura y la experimentación en busca de nuevas rutas que siempre nos acaban llevándonos al lugar en el que mejor saben brillar. Delicados, pesados, brillantes, y no sé cuántas más, los berlineses siguen sin bajar el alto nivel de todos sus álbumes con un nuevo trabajo, del que se pueden sacar innumerables sensaciones. Porque cada nueva escucha, nos hace descubrir detalles y matices que están ahí, aunque la monumentalidad de su sonido, no nos haya permitido descubrirlos en la primera audición. La fiabilidad alemana sigue dando sus frutos con otro gran álbum instrumental que hará la delicia de sus incondicionales seguidores.

‘SIEBEN’ está disponible vía Noisolution.

Desde los primeros acordes ‘Reibach’ suena a ROTOR en estado puro. Con el sonido estratificado en una capa difusa y los devaneos de esa guitarra mágica, la pista mantiene el groovy habitual de la banda. Con un fascinante balanceo que se trasmite al oyente con pasmosa facilidad, el corte avanza inexorablemente hasta llevarnos a un insondable espacio en el que las rugosas vibraciones stoner se fusionan con su psicodelia pesada y algunos guiños de metal. Sus ritmos cambiantes se retroalimentan en una composición sólida y poderosa con la que mantienen su particular magia.  

‘Auf Grund’ cambia de alguna manera el registro del corte anterior. Mostrándose aparentemente más livianos hacen que la canción se impulse sobre una poderosa línea de bajo sobre la que van dando pinceladas. Un constante ir y venir que nos sitúa en una atmósfera psico-progresiva de la que salen con solvencia para ofrecernos pasajes de gran belleza, marcados por su seña de identidad. Aromas exóticos impregnan el corte para realzar su suprema belleza. El trabajo de guitarra se muestra esplendoroso en una canción al puro estilo ROTOR, en la que la banda se recrea con su particular sonido.

Yendo todavía más allá la ensoñadora ‘Aller Tage Abend’ sirve de bálsamo para las embestidas de las dos canciones precedentes. En un tono más relajado y manteniendo su habitual groovy el tema explora un auténtico Jardín del Edén sonoro. La dupla de guitarra crea un hermoso tapiz sonoro que nos invita a mirar al interior para dejarnos llevar en un gratificante viaje a través de espacio heavy-psych de belleza suprema. Sacando sus mejores armas, el cuarteto nos lleva por narcóticos escenarios presididos por una calma subyacente. Pero la banda sabe cómo sacar al oyente del trance, y los arreglos de la canción la hacen uno de los puntos destacados de un magnífico álbum. En esta ocasión las guitarras arremolinadas consiguen sumirnos en la trama con suma facilidad.

‘Schabracke’ con sus amenazantes riffs parece cambiar la dinámica con un sonido más denso y pesado, sin salirse de su propio guion. Rescatando las vibraciones del desierto nos embadurnan de una estela arenosa que acaba por cegarnos. Pero ROTOR son una banda diferente que sabe cómo hacer suyas las vibraciones que otros ejecutan siguiendo un patrón preconcebido. En un tono más inquietante, la canción se empapa de riffs difusos de los que afloran esos mágicos pasajes de guitarra. Las idas y venidas del tema hacen que la banda cambie constantemente el espíritu de la canción sin que esta pierda su verdadera esencia.  El lado más denso de la banda se refleja en una canción turbia y oscura, manteniendo al oyente enganchado, ya que siempre, en el momento justo, aflora esa magia que atesoran los berlineses.  

Fluyendo lentamente en un cautivador entorno sonoro ‘Mäander’ se desarrolla en una calma balsámica que acaba por empaparnos en un estado de relax. Sus delicadas y cálidas melodías son ejecutadas desde un fascinante sosiego que hace aflorar su lado más sensual. Su tono melancólico se sustenta en un ritmo inquebrantable y comedido sobre el que colorean un tapiz sonoro de increíble belleza. Con ese punto de partida, la banda engrandece su sonido son una dualidad armónica que se muestra contenida, pero que incide en la belleza. La canción se nutre de hermosas fragancias impulsadas por una suave brilla exótica que recuerda alguna de sus más legendarias canciones. El resultado son siete perfumados minutos en los que la magia nos invade con un alto poder terapéutico. Un hechizo en forma de canción con un amplio abanico de sensaciones para el oyente que merecen una escucha relajada y profunda.

En la inquietante ‘Kahlschlag’ todo parece volverse más pesado y oscuro. En esta canción la banda consigue crear un hibrido de ecos Black Sabbath con el kraut rock más lisérgico. Experimentando sin límites el corte se muestra grandioso y con un sonido grave que golpea tus neuronas sin remisión. Esparciendo algunos efluvios psicotrópicos, logran ensamblar las piezas para crear un relato lleno de misterio y pesadez.

‘Sieben’, la canción que nombre al álbum nos susurra a través de acordes acústicos en su hermosa apertura. La canción baja la intensidad de un álbum sólido con pasajes melódicos que consiguen relajarnos en un mundo mágico lleno de una belleza sin igual. La canción eleva la intensidad en su parte final como epílogo a otro gran trabajo de una de las mejores bandas de la escena psicodelia y stoner del viejo continente.

Rotor

Noisolution

Reseña: DEER LORD.- ‘Dark Matter Pt. 1’

Con canciones directas que mantienen una producción limitada en detrimento de su fuerza intrínseca, los californianos DEER LORD publican su segundo Lp dividido en dos entregas, ‘DARK MATTER PT. 1,’, y una segunda parte que se publicará a lo largo de 2023. En esta primera entrega nos presentan seis canciones repletas de riffs de guitarra estruendosos, atmósferas de ciencia ficción masivas y baterías poderosas repletas de ritmos contagiosos. Rudas y poco ortodoxas, pero con los suficientes elementos como para que su versatilidad no las haga caer en convencionalismos. Si en su anterior entrega el rock and roll se erigía en protagonista en esta nueva entrega, ofrecen un sonido más crudo y primitivo. Sus atronadores golpes graves y sus densas atmósferas lisérgicas se sustentan en unos ruidosos tambores y riffs masivos así como ciertos guiños al blues más salvaje y arcaico. Rememorando esos salvajes sonidos de los pioneros del hard rock y el proto-metal de los 70’s, DEER LORD golpean con fuerza poniendo a prueba la capacidad neural del oyente con canciones ácidas en las que encontramos descargas de fuzz intoxicante, solos abrasivos, y una rugosidad que abofeteará tu cara. El álbum fluye con facilidad entre oscuros pasajes doom,  impulsados por un sensacional groovy, que gratificará a cualquier amante de las rugosos vibraciones arenosas, pero también a esos viejos rockeros habituales de garitos de mala muerte en los que el alcohol y el humo de la hierba campan a sus anchas. No se cual será el contenido de esa segunda parte que nos espera, pero este primer capítulo de ‘DARK MATTER’, es capaz de proporcionarnos una experiencia inmersiva ya que sus surcos, son sumamente atractivos y están llenos de garra. Una fórmula que la banda cree que permitirá mas tiempo para saborear cada nota de sus canciones.

Las semillas de ‘DARK MATTER’, se plantaron hace casi cinco años cuando McOmber aún estaba aprendiendo sobre el proceso de grabación y prestando mucha atención a escribir canciones que fueran simples y divertidas versus complejas y perfectas. En lugar de buscar heroicidades de rock progresivo-difíciles, la banda se esforzó por crear canciones que los músicos jóvenes disfrutarían tocar y los maestros de riffs experimentados,  disfrutarían tocando la cabeza en la máquina de discos.

DEER LORD son: Sheafer McOmber (guitarra/voz), Jared Marill (bajo) y Ryan Alderman (batería).

Ambas partes de ‘DARK MATTER’ fueron grabadas y mezcladas por McOmber y el baterista Ryan Alderman en Northern Buffalo Studios en Santa Rosa, CA. El proyecto fue masterizado de manera experta por Hamish Simpson en Silly Scotsman Studios en Windsor, CA, y la carátula del álbum fue ejecutada magistralmente por Mirkow Gastow en Berlín, Alemania La grabación y mezcla correspondió a  Sheafer McOmber y Ryan Alderman, con una masterización a cargo de Hamish Simpson (Silly Scotsman Studios) y una obra de arte de Mirkow Gastow.

‘Ego’ es un corte pesado en el que los riffs stoner de vocación doom se alternan con algunos elementos lisérgicos impulsados por una fuerte presencia de fuzz. Su diabólico ritmo se desboca en una espiral desértica de grandes proporciones. El resultado es un corte crudo y turbio con un sonido difuso y primitivo con alguna reminiscencia de los ecos proto-metal de los 70’s.

‘’Hippie girl’ se construye sobre una sólida base de una línea de bajo excelsa. Voces salvajes se unen a una fiesta de sonidos desérticos con un cierto tono vintage. Una combinación de hard-rock potente y vibraciones stoner con una presencia bastante interesante. La canción pasa por momentos de intensidad, pero también contiene pasajes atmosféricos en los que la psicodelia aflora entre las grietas de su potente sonido. En su parte final, el tema se torna más dinámico y pegadizo.

Envueltos en una orgía sónica, ‘Planet earth’ se empapa de ritmos contagiosos y un aura psicotrópica. Con estribillos que se superponen entre nebulosas arenosas, la canción gravita en un ondulante espacio desértico.  El corte toma algún elemento proto-metal en su narcótico deambular entre dunas y cactus, sin perder su tono cósmico.

‘Psychedelic roadkill’ palpita entre fuertes tambores y golpes de riffs ásperos. Con un indudable espíritu más propio del hard rock primitivo, la gruñona voz parece vomitar una canción llena de fuerza. Cruda y con las dosis suficientes de fuzz, el corte contiene algunos de los elementos más ortodoxos del género, ejecutados con un groovy sumamente contagioso. La canción se basa en la historia de terror de un accidente de motocicleta a alta velocidad mientras (lo adivinaste) bajo fuertes drogas psicodélicas.

Si las huestes stoners pueden sentirse identificadas con ‘Ride away’, los amantes del rock más macarra y pesado encontraran su espacio aquí también. Turbio, pero lleno de ritmo, los estribillos y unos riffs crujientes conforman este mole sonora. Un tema que invita al baile y a poner a prueba tus cervicales.  Denso y pesado, a la vez que narcótico en alguno de sus pasajes, el corte es una estampida arenosa que cegará tu mente para permitir que tu cuerpo se manifieste.  La parte final es una invitación al desenfreno y a pogos descontrolados.

‘Witches brew’ con sus más de siete minutos, cambia la dinámica del resto de canciones. Inspirado en la historia de un vagabundo en las montañas que se encuentra bajo el hechizo de una bruja psicodélica, después de besar sus labios cubiertos de LSD en la cima de la montaña, el corte cambia de alguna manera la dinámica del álbum. Si en el resto de las canciones DEER LORD toman la vía recta, en esta ocasión la banda se toma su tiempo para perfilar la esencia del tema. Una introducción atmosférica nos llena de sustancias lisérgicas para evolucionar a un entorno que coquetea con el doom. Lento en su avance, el corte se nutre de efectos y crujientes riffs de los que afloran pasajes vocales mucho más sosegados y chamánicos.  Con esta dualidad consiguen un equilibrio satisfactorio y muestran la capacidad compositiva dejando fluir sus ideas en un espacio humeante.  La última parte contiene unas melodías más digeribles con las que logran transmitir el ritmo entre borrosos riffs empapados en psicotrópicos.

Deer Lord

Reseña: WUCAN.- ‘Live at Deutschlandfunk’

Probablemente no sean las mejores condiciones para grabar un concierto en directo, pero el pasado mes de septiembre de 2021, los alemanes WUCAN grababan su actuación en plena pandemia con una audiencia de medio centenar de personas. El resultado es este fascinante álbum en vivo (el primero de la banda) en el que a lo largo de 80 minutos, WUCAN muestran todo su buen hacer en las vibraciones de rock clásico de inspiración 70’s con un repertorio magistral. Si algo tiene cualquier disco en directo es el poder comprobar cómo funciona el sonido de la banda en sus actuaciones en vivo sin la producción que un estudio de grabación puede aportar a sus canciones. Aquí, la banda se muestra sin red protectora y desde luego, sale airosa del trance.  El álbum está repleto de una energía desbordante, mayor incluso que en sus grabaciones en disco, algo que no debería sorprender a nadie. Porque WUCAN son una banda especial, exuberante por momentos, pero balsámica y mágica en otros. Comandados por la polifacética FRANCIS, su cantante, guitarrista, flautista, compositora y no sé cuántas cosas más, y auspiciada por unos magníficos músicos logran un álbum lleno de magia y potencia. El concierto se celebró en el conocido Blues Garage en Isernhagen, cerca de Hannover y la escasa audiencia, a buen seguro mantendrá en su retina aquella actuación, como se percibe en las ovaciones que se escuchan al término de cada canción. El álbum es el resultado de actuación en la que la banda no tiene complejos para ejecutar sus cabriolas estilísticas y unir vibraciones psicodélicas con el folk, con el rock progresivo y con los riffs más pesados del hard & heavy rock de los 70’s. Cualquier banda que se precie, debería tener un álbum en directo y WUCAN ya lo tienen, y sin duda es magnífico.

WUCAN ·son  Tim George · Francis Tobolsky · Alexander Karlisch · Philip Knoefel .

‘LIVE AT DEUTSCHLANDFUNK’ está disponible a través de Mig Music.

La impactante Kill The King abre las hostilidades con un potente hard-rock y esos ensoñadores pasajes de flauta. Evocando los mejores momentos de bandas como Jethro TullWUCAN se muestran como una banda sólida a la vez que pesada.  Dejando patente su propia personalidad, la canción cuenta con todos los ingredientes que cualquier amante del hard-rock vintage pudiera desear.

En una línea similar ‘Heretic Tongues’ se sustenta en pasajes de hard-progresivo en una atmósfera más oscura e inquietante. Con un ritmo vibrante el corte contiene elaborados momentos en los que la flauta serpentea entre su poderosa base rítmica. El tema cierra el círculo tras pasar por pausados momentos en los que la psicodelia aparece sutilmente con un emotivo final.

En un tono más pausado, el blues hace acto de presencia en ‘Father Storm’. La canción incluida en su álbum ‘Sow The Wind’ nos ofrece a la banda en su faceta más psicodélica y suave. Susurrante en su apertura, la canción va elevándose lentamentecon ensoñadores pasajes de flauta que nos devuelven al medievo. Un escenario más propio de cuentos y leyendas del pasado que se eleva en su parte central con momentos más intensos en los que la afilada guitarra contrarresta el derroche vocal de Francis.  El corte posee un gran magnetismo y acaba por convertirse casi en una jam.

También perteneciente a su álbum ‘SOW THE WIND’, ‘l Looking In The Past’ recupera esa fascinante combinación de flauta con una apuesta más vodevilesca. Otro misil de hard-progresivo de alto nivel en el que la banda incorpora algún elemento psicodélico.  

A continuación, el álbum ‘HERETIC TONGUES’ tiene su revisión con las siguientes tres canciones. Desde Zwischen Liebe Und Zorn con un ampuloso sonido muestra a la banda en su faceta más contundente. Solos ácidos, un fuerte ritmo y estribillos y coros atractivos conforman la base de este particular tema.  Juegos  

‘Don’t Break The Oath’ mantiene la tensión a base de riffs retro de alta energía y embestidas de fuzz y efectos. El tema gravita entre el heavy-rock y el hard de los 70’s en un derroche de fuerza.

Recuperando el sonido de flauta ‘Fette Deutsche’ es otro corte rugoso y vibrante en el que encontramos algunos estereotipos del rock de los 70’s. El corte contiene un trepidante ritmo contrarrestado por las oscilaciones melódicas de Francis, así como de alguna pincelada psicodélica.  

La cadente ‘Aging Ten Years In Two seconds (Excerpt) ‘pone el contrapunto a la intensidad en un espacio psico-progresivo que acaba desbocándose en una huida hacia adelante con fuertes ritmos hard-rock. Una canción rebosante de garra y un sonido que por momentos se enturbia.  

Las siguientes dos canciones, pertenecientes al álbum ‘REAP THE STORM’. La conmovedora ‘M Ebb And Flute / The Eternal Groove’, llena de pasajes progresivos auspiciados por la flauta y melodías contenidas, bañadas por algo de psicodelia, y la oscilante ‘The Rat Catcher ‘. En esta última, se conjuga la esencia de una banda que sabe cómo moverse en diferentes escenarios sonoros, y en todos, con gran maestría. Complejos desarrollos instrumentales se suceden mostrando a la banda en todo su esplendor.

Night To fall’ palpita con fuerza para soportar atractivos pasajes vocales sin perder un ápice de fuerza. El corte es un nuevo espacio para la exposición de todas las cualidades de la banda.

En una nueva bajada de intensidad, la intrigante ‘Far And BeyondHeretic Tongues’ parece poner la pausa a este derroche de fuerza y vitalidad con dulces y hermosas melodías.Su onírica atmósfera deja paso a pasajes más elaborados compositivamente en otro ejemplo de la calidad de WUCAN.

Como broche final, Wandersmann, la canción originalmente contenida en el álbum ‘SOW THE WIND’ se convierte en una emotiva despedida de casi veinte minutos. Un espacio lo suficiente extenso para que los alemanes dejen claro de lo que son capaces. La calmada apertura no tarda en elevarse por la senda del rock clásico más pesado. En ella, la banda se deja llevar mostrando su mejor versión. Sus hermosos pasajes instrumentales se desarrollan en un mundo mágico en el que todo puede suceder. Fuertes ritmos, vibrantes guitarras y el hechizo de la flauta nos llevan a un mundo sensorial en el que la épica está presente. Un sinfín de ritmos y armonías se agolpan en un corte que pasa por distintos escenarios sonoros con un resultado sobresaliente. Sin duda, los afortunados que estuvieron allí, disfrutarían sobremanera con este apoteósico final de un concierto lleno de magia.

Wucan

MIG music

Reseña: BUDDHA SENTENZA.- ‘High Tech Low Life’

La tercera exploración sonora de la banda alemana BUDDHA SENTENZA, contiene cinco canciones de larga duración que no se ciñen a un estilo concreto, de ahí su valía y potencial. Capaces de coquetear con momentos heavy-rock y aportando un tono progresivo, la banda no renuncia a los dictados de la psicodelia pesada, base de su propuesta sonora.  Bien podríamos decir que cada canción contiene en si misma varias canciones diferentes, ya que los alemanes no indagan una sola ruta, sino que exploran constantemente diferentes caminos, con cambios cada una de sus canciones, algo que a la postre, se convierte en el principal aval de un álbum complejo y fascinante. Si buscas canciones lineales, en este nuevo álbum no las encontrarás, ya que si por algo se puede identificar a estos chicos, es por la capacidad para hacer mutar cada una de sus canciones. ‘HIGH TECH LOW LIFE‘ es un álbum difícilmente clasificable, que sabe cómo sorprender al oyente haciendo que su escucha resulte emocionante. Composiciones bien trabajadas en la que los detalles son cuidados con esmero hacen que las canciones se muestren esplendorosas. Siguiendo el camino trazado por su aclamado lanzamiento de 2016 ‘SEMAPHORA’, el quinteto de Heidelberg continúa tejiendo paisajes musicales de «realidades» aparentemente divergentes. El resultado es una composición que vive en las grietas entre espacios en conflicto; una entidad que constantemente nos provoca con su apertura lúdica, pero también nos libera a momentos de claridad enfocada y asombro. Una vez más, la banda nos invita a la escucha profunda; para dejar que la miríada de melodías y texturas se hunda mientras fluimos a lo largo de la costa de 45 minutos de las 5 canciones intrincadamente elaboradas del álbum. Y, como ocurre con una gran película, es un registro que te pedirá que vuelvas a él una y otra vez.

Es seguro decir que el nacimiento de ‘HIGH TECH, LOW LIFE’ fue extremadamente largo y difícil. Después de una sesión de grabación inicial abortada en el verano de 2019, la banda tuvo que enfrentar la terminación de su largo tiempo de ensayo y espacio de grabación a principios de 2020, justo cuando el mundo entraba en un bloqueo prolongado que silenciaba el escenario. A lo largo de este difícil período, el quinteto logró continuar y finalmente completar la producción del álbum a principios de 2021. Sin embargo, el lanzamiento se retrasó un año y medio completo debido a las dificultades con el prensado en vinilo y la precaria situación general de los sellos independientes de escena musical a raíz de la pandemia. ‘HIGH TECH, LOW LIFE’ está disponible vía Pink Tank Records


BUDDHA SENTENZA son: Jesus Malverde: batería y percusión, B. B. Blacksheep: guitarra y violín, Pontifex Maximus: teclados y sintetizadores, Amnesio Bodega: bajo y Major Mayhem: guitarra.


‘’Oars’ golpea con fuerza desde sus primeros acordes. Una sucesión de riffs stoner cohabita con pasajes progresivos en un cóctel denso y variado de vibraciones pesadas y psicodélicasLa incorporación del órgano hace que el corte adquiera un cierto tono vintage en esa exploración rica en matices y elementos sonoros. Pinceladas de heavy-rock dando color a unos desarrollos elaborados y de gran riqueza compositiva aparecen antes de que la canción cambie su presencia y se introduzca en un entorno de oscuro sinfonismo de tintes clásicos. Misterioso por momentos, el corte resucita con un carácter hipnótico, para dejarse llevar por pasajes psico-progresivos. Una especie de génesis redentor que acaba por situarnos en un mundo en el que la monumentalidad aparece entre golpes de riffs pesados antes de morir con las botas puestas en una espiral psicotrópica.

Abriendo con pasajes de heavy-rock el turbio ‘Anabranch’ se nutre de efectos y de riffs crujientes mostrándose como un corte rudo y contundente. Aparentemente inconexo, su grueso sonido golpea una y otra vez modulando los pasajes más lisérgicos. Estos chicos no ciñen a ningún estereotipo y eso queda patente con la incorporación de acordes acústicos. Una tupida maraña sónica en constante evolución nos va llevando hacia un escenario psico-progresivo. Presidido por la oscuridad la canción se frena y acelera constante haciendo que cambie completamente a lo largo de su desarrollo. Pero BUDDHA SENTENZA siempre encuentra la salida, y esta no es otra que llevarnos a un mundo mágico en el que todo sucede sin avisar. Riffs de vocación doom, pasajes de psicodelia aromatizada y un sinfonismo intrínseco son los elementos clave de un corte tupido y rico en matices.

‘Ricochet’ se construye con un ritmo fuerte y un sonido pesado que la banda amortigua con los desarrollos de los teclados. En esta ocasión explorando pasajes post-rock o incluso post-metal, su psicodelia fragante surfea entre una nube de vibraciones pesadas bajo un manto de reconfortante psicodelia. Fuertemente ornamentado el corte mantiene el dinamismo sin que eso impida que sus ornamentos nos conquisten. Una canción intensa no exenta de belleza que nuevamente da un giro inesperado para pasear por un espacio más reconfortante y hermoso. Aquí los violines hacen acto de presencia modulando nuevamente el carácter del corte.

Si la canción anterior solo tenía 5 minutos, los largos desarrollos son el espacio en el que mejor se maneja la banda. Así, los teclados y sintetizadores de ‘Afterglow’ la convierten en una canción monumental en la que lo progresivo se une a una fiesta multicolor en la que caben diferentes resonancias. Con pasajes recitados la intensidad desciende a un espacio presidido por una cierta oscuridad. Sucumbiendo a la experimentación algunos tópicos heavy-psych se perciben en una canción con un fuerte carácter progresivo aportado principalmente por esos teclados incisivos y penetrantes. ¿‘Hard-progresivo’?, Pudiera ser, pero también podría ser otras muchas cosas, lo cierto es que es sorprendente y muy bueno.

  ‘Shapeshifters’ nos sugiere un espacio vintage desde su apertura. Con golpes de stoner al uso BUDDHA SENTENZA mantiene su particular exploración pro un escenario de psicodelia pesada. Sólido y con un ritmo contagioso en su apertura, la intensidad no dura demasiado. Tras dos minutos estruendosos las delicadezas de sus suaves pasajes nos invitan a disfrutar de un entorno de belleza melódica a la que atacan con sus habituales empujones de contundencia. Siempre equilibrados en su propuesta el balanceo de su armonía nos lleva a disfrutar de la hermosura de una composición bien trabajada y en la que los detalles son cuidados con esmero. Arrancadas y parones y en cada uno de estos parecen escribir un nuevo capítulo de esta travesía sensorial a través de crudos entornos sonoros en los que nuevamente nacen los desarrollos progresivos de cierta complejidad. Una forma de hacer difícil lo fácil y que tiene sus resultados en otra canción llena de argumentos para conquistar a su público.

Buddha Sentenza

Pink Tank Records

Reseña: TIDAL WAVE.- ‘The Lord Knows’

El segundo álbum de la banda sueca TIDAL WAVE bien impulsado por hordas de fuzz que escarban en el legado del proto-metal y heavy-rock de los 70’s para ofrecer un álbum pesado y ardiente. Stoner rock estridente impregnado de riffs rugientes que te derretirá la cara. Desde guiños a LOWRIDER, pleitesía a KYUSS y reverencia a SABBATH y PENTAGRAM, ‘THE LORD KNOWS’ contiene todos los elementos que cualquier fan Stoner desearía. Pero también los viejos rockeros amantes de los sonidos pesados más primitivos, encontrarán aquí su espacio. Melodías fascinantes, golpes de rabia, psicodelia pesada, proto-metal, heavy-rock se depositan en una marmita de fuzz intoxicante para hacer que tu cabeza explote. Teniendo como objetivo llenar cada partícula de aire con fuego, fuzz y el poder del riff, TIDAL WAVE componen un álbum impactante y lleno de energía. Sabiendo dosificar los ecos del pasado con vibraciones contemporáneas crean canciones llamadas a convertirse en himno del nuevo milenio. Todo un cañonazo de fuzz que te arrastrará por dunas desérticas antes de sumirte en grutas sinuosas presidido por la oscuridad. Siempre utilizando un combustible altamente inflamable de gran potencia. Un álbum que no te deja espacio para la pausa ¿Estás preparado para la embestida?

‘THE LORD KNOWS’ , está disponible a través de Ripple Music, habiendo sido grabado, mezclado y masterizado por Anders Svanberg en SPAM Recording. Las ilustraciones fueron diseñadas por Kristoffer Norgren de Prettyshittyinc.

TIDAL WAVE son:
Alexander ‘Sunkan’ Sundqvist – Vocals
Jesper ‘Jerpo’ Sjödin – Guitar
Adam ‘Aden’ Nordin – Bass
Rasmus ‘Raz’ Sundberg – Drums

‘Lizard King’ y su ritmo ritual de puro heavy-rock de antaño nos pone directamente en el camino. Un viaje al pasado con la maleta llena de fuzz desértico. Estribillos pegadizos y un ritmo contagioso, adornan los crujientes y difusos riffs- Evocándome por momentos a LOWRIDER o SLOMOSA, vestidos de heavy-rock, gracias a esa combinación de elementos añejos y desérticos.  

Sumidos en las vibraciones desérticas ‘End Of The Line’ galopa por la llanura dejando una estela de fuzz a su paso. Un sonido que te resultará familiar y que te revitalizará sin remisión. Volviendo una y otra vez al punto de partida, el tema se muestra poderosos y dinámico a pesar de desarrollarse entre vibraciones ya conocidas y trilladas.  

 
‘Marijuana Trench’ recoge el testigo del tema anterior para dar una vuelta de tuerca más. Lentos y parsimoniosos, sus difusos riffs se mestizan con los cactus en una conjunción diabólica. Mas contenidos en esta ocasión, los suecos surfean por las dunas a golpes de fuzz.

Cuando vi la lista de canciones del álbum me llamó la atención ‘Pentagram’. ¿Sería un guiño a la banda de Bobby Liebeng?. Realmente no se si lo es o no, pero ese sonido primitivo se palapa en los surcos de esta canción. Denso, de ritmo cansino, pero rebosante de garra y pesadez, el corte, se aleja del legado del desierto para sumergirse en un escenario proto-metal. Golpes de heavy-rock monolíticos entre una brumosa sección rítmica y una melodía pegadiza mas propia de mediados de los 70’s.


‘Robbero Bobbero’ nos despierta del sueño vintage para cabalgar por soleados espacios en los que el Stoner mas ortodoxo nos invade con sus hordas de fuzz. inclinándose a un espacio Stoner-metal, la banda crea un corte aguerrido e indómito con el suficiente gancho como para derretirte la cara. Todo un regalo para los fans mas ortodoxos del género. Una canción que no hace prisioneros y que acaba por poner a prueba tus cervicales.


Tras la descarga de energía del corte anterior ‘By Order Of The King’ pone las cosas mas borrosas. Agolpe de bajo expansivo y riffs envolventes, TIDAL WAVE nos sumen en un estado catártico con sus cantos chamánicos y su neblina narcótica. El corte más lisérgico de un álbum ardiente y lleno de energía, aunque no por esto menos pesado.  El tema contiene buenas melodías vocales y ocasionales solos de guitarra de gran nivel.


‘Purple Bird’ nos devuelve a la oscuridad a golpe de riff proto-doom de manual. Lento y plomizo el corte mira de reojo al pasado en su lento caminar. Cambiando el ritmo y pasando del trote al galope, el corte se encabrita con rugosos riffs que van y vienen entre voces melancólicas. Con un ritmo cansino la canción acaba por hipnotizarnos en una cocción a fuego lento. Un tira y afloja con paradas y arrancadas que acaba por despertarnos de la monotonía y la narcolepsia. Regresando a los orígenes los magnéticos riffs de ‘Thorsakir’ nos agarran desde el principio. Por territorios Stoner-doom de corte lisérgico, la canción parece arrastrarse por un sueño narcótico. Rebosante de rabia, el corte se eleva sin dejar la atmósfera nebulosa en ningún momento. El corte pasa de un espacio psicodélico a una narrativa épica en una transición efectiva. Nuevamente el legado de la música pesada de los 70’s se mestiza con los riffs arenosos de los 90’s y un envoltorio del siglo XXI.

Tidal Wave

Ripple Music