Reseña: BUDDHA SENTENZA.- ‘High Tech Low Life’

La tercera exploración sonora de la banda alemana BUDDHA SENTENZA, contiene cinco canciones de larga duración que no se ciñen a un estilo concreto, de ahí su valía y potencial. Capaces de coquetear con momentos heavy-rock y aportando un tono progresivo, la banda no renuncia a los dictados de la psicodelia pesada, base de su propuesta sonora.  Bien podríamos decir que cada canción contiene en si misma varias canciones diferentes, ya que los alemanes no indagan una sola ruta, sino que exploran constantemente diferentes caminos, con cambios cada una de sus canciones, algo que a la postre, se convierte en el principal aval de un álbum complejo y fascinante. Si buscas canciones lineales, en este nuevo álbum no las encontrarás, ya que si por algo se puede identificar a estos chicos, es por la capacidad para hacer mutar cada una de sus canciones. ‘HIGH TECH LOW LIFE‘ es un álbum difícilmente clasificable, que sabe cómo sorprender al oyente haciendo que su escucha resulte emocionante. Composiciones bien trabajadas en la que los detalles son cuidados con esmero hacen que las canciones se muestren esplendorosas. Siguiendo el camino trazado por su aclamado lanzamiento de 2016 ‘SEMAPHORA’, el quinteto de Heidelberg continúa tejiendo paisajes musicales de «realidades» aparentemente divergentes. El resultado es una composición que vive en las grietas entre espacios en conflicto; una entidad que constantemente nos provoca con su apertura lúdica, pero también nos libera a momentos de claridad enfocada y asombro. Una vez más, la banda nos invita a la escucha profunda; para dejar que la miríada de melodías y texturas se hunda mientras fluimos a lo largo de la costa de 45 minutos de las 5 canciones intrincadamente elaboradas del álbum. Y, como ocurre con una gran película, es un registro que te pedirá que vuelvas a él una y otra vez.

Es seguro decir que el nacimiento de ‘HIGH TECH, LOW LIFE’ fue extremadamente largo y difícil. Después de una sesión de grabación inicial abortada en el verano de 2019, la banda tuvo que enfrentar la terminación de su largo tiempo de ensayo y espacio de grabación a principios de 2020, justo cuando el mundo entraba en un bloqueo prolongado que silenciaba el escenario. A lo largo de este difícil período, el quinteto logró continuar y finalmente completar la producción del álbum a principios de 2021. Sin embargo, el lanzamiento se retrasó un año y medio completo debido a las dificultades con el prensado en vinilo y la precaria situación general de los sellos independientes de escena musical a raíz de la pandemia. ‘HIGH TECH, LOW LIFE’ está disponible vía Pink Tank Records


BUDDHA SENTENZA son: Jesus Malverde: batería y percusión, B. B. Blacksheep: guitarra y violín, Pontifex Maximus: teclados y sintetizadores, Amnesio Bodega: bajo y Major Mayhem: guitarra.


‘’Oars’ golpea con fuerza desde sus primeros acordes. Una sucesión de riffs stoner cohabita con pasajes progresivos en un cóctel denso y variado de vibraciones pesadas y psicodélicasLa incorporación del órgano hace que el corte adquiera un cierto tono vintage en esa exploración rica en matices y elementos sonoros. Pinceladas de heavy-rock dando color a unos desarrollos elaborados y de gran riqueza compositiva aparecen antes de que la canción cambie su presencia y se introduzca en un entorno de oscuro sinfonismo de tintes clásicos. Misterioso por momentos, el corte resucita con un carácter hipnótico, para dejarse llevar por pasajes psico-progresivos. Una especie de génesis redentor que acaba por situarnos en un mundo en el que la monumentalidad aparece entre golpes de riffs pesados antes de morir con las botas puestas en una espiral psicotrópica.

Abriendo con pasajes de heavy-rock el turbio ‘Anabranch’ se nutre de efectos y de riffs crujientes mostrándose como un corte rudo y contundente. Aparentemente inconexo, su grueso sonido golpea una y otra vez modulando los pasajes más lisérgicos. Estos chicos no ciñen a ningún estereotipo y eso queda patente con la incorporación de acordes acústicos. Una tupida maraña sónica en constante evolución nos va llevando hacia un escenario psico-progresivo. Presidido por la oscuridad la canción se frena y acelera constante haciendo que cambie completamente a lo largo de su desarrollo. Pero BUDDHA SENTENZA siempre encuentra la salida, y esta no es otra que llevarnos a un mundo mágico en el que todo sucede sin avisar. Riffs de vocación doom, pasajes de psicodelia aromatizada y un sinfonismo intrínseco son los elementos clave de un corte tupido y rico en matices.

‘Ricochet’ se construye con un ritmo fuerte y un sonido pesado que la banda amortigua con los desarrollos de los teclados. En esta ocasión explorando pasajes post-rock o incluso post-metal, su psicodelia fragante surfea entre una nube de vibraciones pesadas bajo un manto de reconfortante psicodelia. Fuertemente ornamentado el corte mantiene el dinamismo sin que eso impida que sus ornamentos nos conquisten. Una canción intensa no exenta de belleza que nuevamente da un giro inesperado para pasear por un espacio más reconfortante y hermoso. Aquí los violines hacen acto de presencia modulando nuevamente el carácter del corte.

Si la canción anterior solo tenía 5 minutos, los largos desarrollos son el espacio en el que mejor se maneja la banda. Así, los teclados y sintetizadores de ‘Afterglow’ la convierten en una canción monumental en la que lo progresivo se une a una fiesta multicolor en la que caben diferentes resonancias. Con pasajes recitados la intensidad desciende a un espacio presidido por una cierta oscuridad. Sucumbiendo a la experimentación algunos tópicos heavy-psych se perciben en una canción con un fuerte carácter progresivo aportado principalmente por esos teclados incisivos y penetrantes. ¿‘Hard-progresivo’?, Pudiera ser, pero también podría ser otras muchas cosas, lo cierto es que es sorprendente y muy bueno.

  ‘Shapeshifters’ nos sugiere un espacio vintage desde su apertura. Con golpes de stoner al uso BUDDHA SENTENZA mantiene su particular exploración pro un escenario de psicodelia pesada. Sólido y con un ritmo contagioso en su apertura, la intensidad no dura demasiado. Tras dos minutos estruendosos las delicadezas de sus suaves pasajes nos invitan a disfrutar de un entorno de belleza melódica a la que atacan con sus habituales empujones de contundencia. Siempre equilibrados en su propuesta el balanceo de su armonía nos lleva a disfrutar de la hermosura de una composición bien trabajada y en la que los detalles son cuidados con esmero. Arrancadas y parones y en cada uno de estos parecen escribir un nuevo capítulo de esta travesía sensorial a través de crudos entornos sonoros en los que nuevamente nacen los desarrollos progresivos de cierta complejidad. Una forma de hacer difícil lo fácil y que tiene sus resultados en otra canción llena de argumentos para conquistar a su público.

Buddha Sentenza

Pink Tank Records

Reseña: TIDAL WAVE.- ‘The Lord Knows’

El segundo álbum de la banda sueca TIDAL WAVE bien impulsado por hordas de fuzz que escarban en el legado del proto-metal y heavy-rock de los 70’s para ofrecer un álbum pesado y ardiente. Stoner rock estridente impregnado de riffs rugientes que te derretirá la cara. Desde guiños a LOWRIDER, pleitesía a KYUSS y reverencia a SABBATH y PENTAGRAM, ‘THE LORD KNOWS’ contiene todos los elementos que cualquier fan Stoner desearía. Pero también los viejos rockeros amantes de los sonidos pesados más primitivos, encontrarán aquí su espacio. Melodías fascinantes, golpes de rabia, psicodelia pesada, proto-metal, heavy-rock se depositan en una marmita de fuzz intoxicante para hacer que tu cabeza explote. Teniendo como objetivo llenar cada partícula de aire con fuego, fuzz y el poder del riff, TIDAL WAVE componen un álbum impactante y lleno de energía. Sabiendo dosificar los ecos del pasado con vibraciones contemporáneas crean canciones llamadas a convertirse en himno del nuevo milenio. Todo un cañonazo de fuzz que te arrastrará por dunas desérticas antes de sumirte en grutas sinuosas presidido por la oscuridad. Siempre utilizando un combustible altamente inflamable de gran potencia. Un álbum que no te deja espacio para la pausa ¿Estás preparado para la embestida?

‘THE LORD KNOWS’ , está disponible a través de Ripple Music, habiendo sido grabado, mezclado y masterizado por Anders Svanberg en SPAM Recording. Las ilustraciones fueron diseñadas por Kristoffer Norgren de Prettyshittyinc.

TIDAL WAVE son:
Alexander ‘Sunkan’ Sundqvist – Vocals
Jesper ‘Jerpo’ Sjödin – Guitar
Adam ‘Aden’ Nordin – Bass
Rasmus ‘Raz’ Sundberg – Drums

‘Lizard King’ y su ritmo ritual de puro heavy-rock de antaño nos pone directamente en el camino. Un viaje al pasado con la maleta llena de fuzz desértico. Estribillos pegadizos y un ritmo contagioso, adornan los crujientes y difusos riffs- Evocándome por momentos a LOWRIDER o SLOMOSA, vestidos de heavy-rock, gracias a esa combinación de elementos añejos y desérticos.  

Sumidos en las vibraciones desérticas ‘End Of The Line’ galopa por la llanura dejando una estela de fuzz a su paso. Un sonido que te resultará familiar y que te revitalizará sin remisión. Volviendo una y otra vez al punto de partida, el tema se muestra poderosos y dinámico a pesar de desarrollarse entre vibraciones ya conocidas y trilladas.  

 
‘Marijuana Trench’ recoge el testigo del tema anterior para dar una vuelta de tuerca más. Lentos y parsimoniosos, sus difusos riffs se mestizan con los cactus en una conjunción diabólica. Mas contenidos en esta ocasión, los suecos surfean por las dunas a golpes de fuzz.

Cuando vi la lista de canciones del álbum me llamó la atención ‘Pentagram’. ¿Sería un guiño a la banda de Bobby Liebeng?. Realmente no se si lo es o no, pero ese sonido primitivo se palapa en los surcos de esta canción. Denso, de ritmo cansino, pero rebosante de garra y pesadez, el corte, se aleja del legado del desierto para sumergirse en un escenario proto-metal. Golpes de heavy-rock monolíticos entre una brumosa sección rítmica y una melodía pegadiza mas propia de mediados de los 70’s.


‘Robbero Bobbero’ nos despierta del sueño vintage para cabalgar por soleados espacios en los que el Stoner mas ortodoxo nos invade con sus hordas de fuzz. inclinándose a un espacio Stoner-metal, la banda crea un corte aguerrido e indómito con el suficiente gancho como para derretirte la cara. Todo un regalo para los fans mas ortodoxos del género. Una canción que no hace prisioneros y que acaba por poner a prueba tus cervicales.


Tras la descarga de energía del corte anterior ‘By Order Of The King’ pone las cosas mas borrosas. Agolpe de bajo expansivo y riffs envolventes, TIDAL WAVE nos sumen en un estado catártico con sus cantos chamánicos y su neblina narcótica. El corte más lisérgico de un álbum ardiente y lleno de energía, aunque no por esto menos pesado.  El tema contiene buenas melodías vocales y ocasionales solos de guitarra de gran nivel.


‘Purple Bird’ nos devuelve a la oscuridad a golpe de riff proto-doom de manual. Lento y plomizo el corte mira de reojo al pasado en su lento caminar. Cambiando el ritmo y pasando del trote al galope, el corte se encabrita con rugosos riffs que van y vienen entre voces melancólicas. Con un ritmo cansino la canción acaba por hipnotizarnos en una cocción a fuego lento. Un tira y afloja con paradas y arrancadas que acaba por despertarnos de la monotonía y la narcolepsia. Regresando a los orígenes los magnéticos riffs de ‘Thorsakir’ nos agarran desde el principio. Por territorios Stoner-doom de corte lisérgico, la canción parece arrastrarse por un sueño narcótico. Rebosante de rabia, el corte se eleva sin dejar la atmósfera nebulosa en ningún momento. El corte pasa de un espacio psicodélico a una narrativa épica en una transición efectiva. Nuevamente el legado de la música pesada de los 70’s se mestiza con los riffs arenosos de los 90’s y un envoltorio del siglo XXI.

Tidal Wave

Ripple Music

Reseña: STRIDER.- ‘Midnight Zen’

Ya hace años que de cuando en cuando, la escena psicodélica turca nos ofrece maravillas sonoras de alta calidad. En esta ocasión ‘MIDNIGHT ZEN’, el nuevo álbum de STRIDER, evoca cautivadores paisajes oníricos en los que la psicodelia de bandas como COLOUR HAZE o ROTOR afloran para impregnarnos de hermosas fragancias sonoras. Pero este álbum no se queda ahí, y también contiene momentos de intensidad rockera en la que los ecos del proto-metal se mestizan con ásperos riffs desérticos. Doomy por momentos, las canciones contienen la suficiente acidez como para corromper la sensibilidad del oyente con su innegable apuesta psicotrópica. Pesado y liviano a su vez, el álbum consigue un equilibrio con fuertes ritmos pegadizos en contraste con los momentos en los que las delicadas melodías, se adueñan de la escena, Si bien STRIDER exploran territorios yermos, también son capaces de transitar con exquisitez por bosques mágicos, que nos una vez atravesados, abren las puertas de un auténtico Jardín del Edén. Esto hace que este nuevo trabajo pueda satisfacer tanto a los que gustan de los riffs del desierto, como a los abanderados de los ‘viajes’ narcóticos. ‘MIDNIGHT ZEN’ es un álbum vitalista, fresco, hermoso y con los ingredientes suficientes como para ofrecer una escucha satisfactoria y emocionante del mismo. Si te gustan bandas como COLOUR HAZE o ROTOR, aquí encontrarás tu espacio de placer, pero si amas las vibraciones arenosas mas pesadas, también tendrás tu lugar.

STRIDER son : Atılım Karaca (voz); Selçuk Çelebi (guitarras); Yiğit Çiçek (guitarras); Sertuğ Kostik ( bajo) y Mertcan Kabaş  (batería).

 ‘Hive’ evoca los momentos del rock más crudo de los 70’s. un ritmo vibrante y riffS con la suficiente contundencia para aplastarte son combinados con destreza. Una fusión de stoner-rock, proto-metal y psicodelia con groovy rítmico que hace que el corte te atrape. Sus elementos retro se insertan con maestría en una propuesta de vibraciones pesadas contemporáneas en la que no faltan guitarras ácidas. Doomy por momentos, la canción sabe caminar por la fina frontera de la psicodelia pesada y el stoner más contundente.  Una canción que dejará satisfecho a los amantes más ortodoxos de los sonidos pesados contemporáneos.

Con una identidad parecida al corte de apertura, ‘Bystander apathy’ rezuma fuzz intoxicante y rugoso. Rock del desierto vitalista y crudo amortiguado por melodías más contenidas, pero con el suficiente atractivo como para rendirse a los turcos. La canción da un pequeño giro en su parte central a modo de descanso, para desarrollarse entre laderas de psicodelia pesada sin renunciar a su esencia. Este giro hace que el corte incida más en estereotipos heavy-psych con largos desarrollos de guitarra que van haciendo cambiar su aspecto. Todo parece volver a su cauce en la parte final, en la que regresan esos riffs ásperos con los que nació.

Dream with the dreamer’ baja la intensidad y nos presenta a la banda en otra faceta de la que salen airosos con buena nota. Oníricos pasajes, voces cálidas y aterciopeladas entran en escena para amansar nuestros sentidos. Delicadas melodías lisérgicas se aromatizan con bellos acordes para ir tejiendo un corte suave y reconfortante. Esto no es óbice para que el tema contenga riffs crujientes que lo elevan a un espacio de monumentalidad. Un claro ejemplo de hacer canciones de psicodelia pesada que aúnan lo delicado y lo contundente. Una de las canciones más atractivas del álbum.

Entre palpitantes acordes ‘Midnight zen’ mantiene la esencia psicodélica de los turcos. Con el misticismo del sitar el corte se toma su tiempo para arrancar con una larga introducción. Un minuto y medio que nos lleva a un espacio heavy-psych con reminiscencias de sonidos pesados del pasado siglo. Sustentado en un riff principal, la canción se balancea en un espacio lisérgico con golpes de hard-rock y pinceladas stoner. Más de diez minutos de un sonido reconocible y resultón en una nueva exploración de un espacio psicodélico. El corte desciende en su intensidad para caminar plácidamente en un entorno de sosiego en el que los acordes fluyen con naturalidad. Una pausa apetecible que transmite un estado de relax. Aquí las voces se vuelven susurrantes mientras la canción parece tomar prestados algunos pasajes progresivos. Si bien no hay demasiada complejidad, la canción se muestra sólida y cohesionada.

Evocando el sonido de bandas como COLOUR HAZE o ROTOR, ‘Molly the holy’ nos impregna de su gratificante belleza con delicadas melodías heavy-psych ortodoxas. Describiendo un mundo onírico la canción nos acaricia como una pluma que mece el viento adornada por suaves melodías vocales. Con golpes de fuerza los riffs se tornan ásperos y crujientes en embestidas controladas que aportan solidez a un corte hermoso.  STRIDER destapan el tarro de las esencias para empaparnos nos bellas fragancias dignas del mejor perfume.

https://www.instagram.com/strider_ankara/

Reseña: SOLAR TRIP.- ‘Solar trip’

El debut de los polacos SOLAR TRIP es todo un viaje cósmico a través de bellos paisajes sonoros en los que la psicodelia pesada se muestra esplendorosa. Si la escena heavy-psych polaca lleva aportando buenos álbumes pesados en los últimos tiempos, ahora, el cuarteto de  Sosnowiec parece bajar las revoluciones para embarcarnos en una odisea instrumental con muchos y gratificantes alicientes. La ausencia de voces y de riffs rugosos se traduce en cinco largas canciones que transmiten sosiego. La belleza de sus desarrollos no está reñida con momentos de intensidad en los que la banda deja patente que no son una banda anodina. Otro nuevo ejemplo de que la escena psicodélica europea sigue siguiendo un territorio fértil para muchas bandas. Ortodoxos en su propuesta, SOLAR TRIP saben cómo dotar a sus canciones del interés suficiente como para que cualquier amante de la psicodelia aromatizada caiga rendido a sus pies.  Sin duda estamos ante un álbum sólido en el que se nota que los detalles están cuidados, y en el que la banda no se sale del guion prestablecido.  Desconocidos hasta ahora para mí, los polacos componen un álbum lo suficiente interesante como para pasar una hora mágica en la que un torrente sensaciones nos invade por un territorio ya transitado múltiples veces por otras bandas, pero que continúa siendo fascinante.  Sus canciones guardan una misma línea argumental, pero todas ellas tienen su propia personalidad sin renunciar a la esencia de la banda. Deja que la luz oscura entre en tu mente y despierte tu imaginación para crear su propio viaje espacial. Bienvenido al viaje.

SOLAR TRIP son: Łukasz (guitarra); Rob (guitarra); Mateusz (batería) y  Loolek (bajo)


Tras una larga introducción atmosférica con locuciones‘Trip I – Temptation’ sume al oyente en un trance psicodélico. Ejecutado con la calma que requiere su propuesta sonora, la banda polaca colorea de sensaciones diez minutos llenos de magia lisérgica. Una pausa reconfortarle que se siente en cada acorde, en cada riff. Manteniendo en tempo lento, el corte se desarrolla entre bellos pasajes ejecutados con delicadeza. Manteniendo una cierta tensión en su parte central, la canción hace una leve pausa de la que sale con hermosos desarrollos de psicodelia pesada con un carácter meditativo y balsámico. Uno de esos cortes ideales para dejar que tu mente se expanda en busaca de gratificantes sensaciones. Toda una travesía con destino incierto pero que nos hace disfrutar del camino.

La segunda parte de este insondable viaje, ‘Trip II – Madness’ se muestra más experimental. Aquí la intensidad se mantiene pausada describiendo misterios escenarios en los que los efectos espaciales aparecen revoloteando sobre un constante ritmo de batería. Pinceladas de acordes de guitarra y una cálida y susurrante línea de bajo van tejiendo el tapiz sonoro sobre el que se esculpe el corte. Con elementos heavy-psych y pinceladas stoner, la oscuridad se cierne sobre nosotros. Con las aristas menos pulidas el tema se traba en golpes de riffs que parecen atravesar un territorio más escarpado sin perder su verdadero propósito.

Volviendo a balsámicos paisajes, ‘Trip III A dream of…’ nos ofrece un relato onírico en el que caben bellas melodías ejecutadas con el suficiente sosiego como para transmitir al oyente una gratificante sensación de bienestar. Música terapéutica para expandir la mente y los sentidos a un mundo repleto de placenteras sensaciones. La canción ondula entre momentos más aguerridos y pasajes verdaderamente narcóticos con los que nos sumen un sueño irreal.

‘Everything is relative’ borbotea plácidamente en un marco hipnótico en el que cada acorde aporta elementos curativos y sanadores. Transmitiendo una paz interior la canción avanza con paso firme explorando los designios de la psicodelia del siglo XXI con suma destreza. Solos ácidos, momentos floydianos en los que el cosmos se muestra esplendoroso ante el oyente conforman otra canción mágica y magnética que te lleva más allá de lo terrenal.

Para cerrar el álbum, ‘Mourn’ mantiene el nivel surcando un espacio sideral en el que los elementos psico-progresivos nos invaden hasta lo mas profundo de nuestro ser. Balsámico y sumamente gratificante, el corte descubre insondables espacios con una narrativa misteriosa. Un broche perfecto para un debut notable y rebosante de calidad.

Solar Trip

Reseña: DRAKEN.- ‘Book of Black’

Formados en Oslo en 2018 por el bajista de Spidergawd/Orango, Hallvard Gaardløs, y su amigo cercano Andre Drage, DRAKEN, el trio mas explosivo del rock progresivo noruego, es una banda con apetito por la reinvención. Operando como un triunvirato de pleno derecho con la incorporación del virtuoso del jazz/progresivo y guitarrista de Bushman’s Revenge, Even Hermansen, el trío profundiza en los Metales y el Hard Rock de antaño, y al hacerlo canaliza la inspiración para descubrir algo verdaderamente único. ‘BOOK OF BLACK’, su segundo álbum, es un cóctel que te sorprende. Denso y aromático, su contenido logra proporcionarte gratificantes y nuevas sensaciones. DRAKEN mete en la coctelera, elementos de metal, de rock progresivo, de heavy-rock, pero también de hard-rock y de stoner, para obtener una pócima mágica, digna de los Dioses. Un manjar que, con cada sorbo, te ofrece un matiz diferente de la banda, y todos ellos, sumamente placenteros. Con una espiral de riffs, DRAKEN dejan patente su evolución hacia una pesadez que no mostraron con tanto descaro en su álbum debut. Un dominio del tempo ejecutado con destreza, deja a la luz toda la calidad que atesora una banda, que avanza en su carrera con pasos de gigante. Lo suficientemente melódicos, lo suficientemente psicodélicos, pero sobre todo, más duros, más pesados y más salvajes, de lo que jamás les habíamos visto. Una grata sorpresa a comienzos de año, que me llena de satisfacción y de esperanza, y ojalá que el nivel de las publicaciones de este año, mantengan este calidad, porque DRAKEN, ponen desde la línea de salida, el listón muy alto.

‘BOOK OF BLACK’ está disponible en vinilo pesado de 180 g de edición limitada (blanco/púrpura combinado con salpicaduras negras) a través de Majestic Mountain Records.  y se puede reservar aquí .’

DRAKEN son: Hallvard Gaardløs, Even Hermansen & Andre Drage.

El tema de apertura, ‘The Book of Black’, nos deja claro las intenciones de los noruegos. Un corte, pesado pero fluido en el que la voz desgarrada y atormentada se combina con coros contagiosos en un torbellino de metal progresivo rebosante de fuerza. Plomizo y dinámico a la vez, la canción se construye con un carácter innovador en el que los ecos del heavy rock primitivo se revitalizan por los efectos de fórmula, que funciona, enganchando de inmediato al oyente. El rock añejo se fusiona con el carácter innovador de los noruegos como preludio de lo que nos espera.

Cambiando el registro y sin salirse del guion, la agresiva ‘Bastards’ es una bofetea en la cara en toda regla. Su carácter punk y la contundencia de su base rítmica se adorna con pegadizas melodías y un bajo tremendo e impactante. Sin perder ese carácter primitivo, el corte índice en usar elementos de metal junto a momentos salvajes y arcaicos. Un frenesí sonoro que se enriquece con buenos golpes de fuzz intoxicante. La canción no hace prisioneros.

Con ‘We Deserve to Suffer’ el ímpetu no cede. En una atmósfera más borrosa, la canción se sustenta en ecos del pasado con algunos elementos progresivos. El trío ya nos había avisado, y nuevamente ese lado indómito y rabioso, aflora sin remisión una vez más.  Tres canciones con genes comunes, pero una presentación completamente diferente. Enturbiando su sonido, la bacanal continúa incorporando elementos de viento, para flirtear con descaro con el jazz más vanguardista. Una evolución realizada con destreza, ya que, sin darnos cuenta, el escenario en el que se mueve el corte a mutado notablemente. Otro de las habilidades de la banda.

Asentado en una atmósfera progresiva, ‘House of horrors’ bebe de los dinosauros de los 70’s, y del heavy rock de los 80’s, en una ecuación con un resultado fácil de predecir. Con el espíritu de Sabbath en su versión más dulcificada, la banda golpea con esa impactante línea de bajo entre armonías reconocibles. Envueltos en tinieblas, DRAKEN parecen rendir pleitesía a las fuerzas ocultistas, con una canción ondulante que nunca mira hacia atrás. Así nos muestran su versión más contenida y tenebrosa. Estos chicos tienen la facilidad de hacer plenamente suyo sonido rico en matices.

‘Symbiote’ se sumerge en aguas progresivas con riffs rugosos y un sonido contundente. La banda amortigua la intensidad haciendo ondular su melodía, mientras la desgarradora voz nos sume en un relato desgarrador que contrasta con angelicales coros en una montaña rusa de emociones y vibraciones del pasado. Solos incisivos, un ritmo trepidante, y una apisonadora en las cuatro cuerdas crean un corte poderoso e impactante a partes iguales, que acaba por arrollarnos. Uno de los temas más brillantes de un álbum repleto de buenas canciones.

Manteniendo las vibraciones progresivas, ‘Devotees of the Faith’ gira su mirada al pasado. Con tonos sinfónicos DRAKEN nos invitan a una ceremonia ritual, en la que el rock pesado del siglo XXI pone la banda a sonora. Son tantos los estilos que se agolpan, que resulta difícil definir un sonido que habla por si mismo. Con constantes cambios, el heavy-rock, el metal, el rock progresivo y el Stoner crean su particular orgía sónica.

La bacanal nos ofrece un nuevo capítulo con ‘Relentless Sinners’. Con una apertura más propia del heavy-rock más rugoso, la canción atraviesa el espejo para caminar por un insondable espacio psicodélico, asediado por golpes de metal progresivo. Otra canción arrolladora e impactante que se sustenta más en un sonido del siglo pasado, retocado con un aspecto más contemporáneo.

Cerrando el álbum con la canción más larga, los casi diez minutos de ‘Bloodguilt‘ son el culmen de la creatividad de la banda que refleja su evolución en cada composición. tomándose su tiempo en su apertura, DRAKEN nos sorprenden con pasajes chamánicos en línea doorsiana, en una mutación Sabática que resulta fascinante. En un escenario más propio del psycho-doom, van haciendo evolucionar la canción a un entorno magnético en el que la oscuridad preside la escena. La mutación constante que DRAKEN hacen a sus canciones, resulta precisa y certera. Nada es aburrido aquí, siempre hay una salida con la que sorprender al oyente. Si en la mayor parte del álbum, la pesadez ha dominado la escena, aquí, los noruegos se zambullen en atmósferas lisérgicas, que van coloreando con distintas tonalidades sonoras.

Draken

Majestic Mountain Records