Reseña: SPACESLUG.- ‘Memorial’

Los polacos SPACESLUG no dejan de sorprendernos. Si hace un año nos ofrecían un álbum acústico, ahora regresan con el que posiblemente sea su trabajo más pesado y atmosférico. ‘MEMORIAL’ contiene ocho canciones oscuras, en las que agradables pasajes de doom melódico se conjugan en un escenario desolador, con golpes de metal, pasajes post-rock y una sensación de tristeza omnipresente. El frio desolador preside este enfoque diferente de una banda que no pierde su aura cósmica, pero que profundiza en composiciones más experimentales, etéreas e inquietantes. Un álbum emocional que nos invita a un viaje a lejanos y desolados espacios con cálidas melodías vocales y un equilibrio entre la pesadez y los suaves y oscuros pasajes atmosféricos. Mas cercanos a bandas como Amenra, nos sumen en un estado de melancolía con algún bajada a infiernos tenebrosos en los que voces guturales y unos riffs más plomizos, crean un escenario sonoro casi depresivo. Una prueba más de la evolución de las bandas pesadas hacia territorios más experimentales y que hacen que un género como el stoner-doom, se vea enriquecido con propuestas como ésta.

SPACESLUG son: Bartosz Janik (guitarras, sintetizadores, voces), Jan Rutka (bajo, voces) y Kamil Ziółkowski (batería, voces). ‘MEMORIAL’ fue grabado y mezclado por Przemysław Wejmann en Perlazza Studio, durante los meses de mayo y junio de 2021 y cuenta con un arte de portada obra de Maciej Kamuda.

Freak Valley Festival

El álbum abre con ‘Into the soil’, una introducción atmosférica de apenas un minuto.

Inmediatamente ‘Follow the land’ golpea con sus pesados riffs entre una estela cósmica y voces etéreas. La canción se construye en dos planos diferentes, uno en el que la banda usa su fuerza y otro en el que las melodías flotan livianas con cierto carácter progresivo. Oscuro y lánguido el corte conjuga los elementos con los que SPACESLUG ha conquistado a sus fans. La hipnótica y gruesa línea de bajo, contrasta con los afilados solos impregnados de fuzz sideral.

Con mas de nueve minutos ‘Spring of the Abyss’ se muestra más suave en su apertura. Con acordes más propios del post-rock, el tema despega lentamente. Con los elementos perfectamente cuidados y diseñados, la canción ofrece diferentes líneas. Gran trabajo de bajo comandando la nave desde un segundo plano, un cadente ritmo y una cautivadora voz, nos sumergen en un espacio en el que el vacío y la oscuridad cósmica se presentan ante nosotros. Envueltos en un manto de melancolía, SPACESLUG inserta alguna voz gutural en sus atmosféricos pasajes, para golpear con sus riffs Stoner-doom y hacer que el tema pierda momentáneamente su suavidad para mostrarse mas inquietante. Las embestidas de pesadez no consiguen desviar la intención de componer una canción suave y atmosférica en la que la belleza se envuelve en un manto de melancolía. Una canción que refleja el estado actual en el que se encuentran los polacos. Un tema brillante y con mucho gancho, a pesar de su oscuridad.

Cambiando el espíritu de sus composiciones, ‘In the hiatus fail’ hace regresar las voces guturales entre un torrente de riffs pesados. La banda mantiene las melodías etéreas, pero estas ahora habitan en tenebrosas cavernas en las que el doom atmosférico alcanza cotas elevadas. Un tema inquietante y pesado en el que el metal aparece para mostrar el lado más oscuro de SPACESLUG. Como si hubieran atravesado el lado más difícil del camino, la travesía continua sobre suaves pasajes que de nuevo se acercan a la frontera del post-rock. La verdad es que esta combinación de elementos, así como las oscilaciones de intensidad resultan de lo mas fascinante. Aquí queda reflejado que estos chicos se toman las cosas en serio a la hora de componer, creando una canción en la que, a pesar de las oscilaciones estilísticas, todo parece premeditado.

‘Memorial’, nos devuelve a ese escenario de vacío en el que también se manejan los polacos. Sonidos atmosféricos con cálidas y susurrantes voces que nos arropan produciendo un estado de tristeza sobre la frontera de la música pesada y el post-rock. Con una armonía que se repite, van poco a poco incorporando elementos que crean un estado de oscura relajación. Su tono casi postapocalíptico se nutre de un sonido agradable a la vez que mustio.

Con un sonido que se inclina hacia lo grandilocuente, ‘Lost undone’ mantiene la línea con un sonido, que esta vez se vuelve más dinámico. La guitarra se erige en protagonista de un nuevo corte atmosférico en el que las pinceladas psicodélicas se conjugan con una base rítmica firme, y poderosa a la vez. Está claro que el álbum se centra en construir canciones tristes, y ésta, es una prueba palpable de que el Stoner-doom puede expandir sus fronteras con composiciones más ricas en matices. Hipnótico y melancólico, el tema contiene momentos relajados en los que un vasto vacío se muestra ante el oyente creando un espacio carente de luz, pero con momentos de gran belleza. 

‘Of Trees And Fire’ refleja a la banda en su faceta más tenebrosa. Voces gritonas que se inclinan a cavernas sludge son acopladas sobre una suave pero pesada instrumentación. Nuevamente la conjunción de elementos nos lleva a un entorno pseudo espacial en el que los suaves acordes coquetean con el sonido de bandas como Amenra. Suave, pero faraónico, el tema se desarrolla con un manto de efectos envolventes sobre los que ocasionalmente imprimen más intensidad con riffs pesados sin perder su carácter hipnótico y narcótico. Para cerrar el círculo, la parte final retoma los momentos más rugosos y subterráneos de la banda con desgarradores pasajes vocales y riffs con aristas más afiladas.

Para cerrar, ‘At The Edge Of Melting Point’ incide nuevamente en esos paisajes sonoros en los que la vocación cósmica de SPACESLUG aparece entre efectos y voces etéreas que transmiten esa tristeza intrínseca en todo el álbum. Un tema corto respecto al resto de canciones del álbum y algo menos trascendente.

Spaceslug

Reseña: ELDOVAR.- ‘A Story of Darkness & Light’

¿Un álbum creado por los miembros de dos de los estandartes de la escena pesada undergroung? Nada puede salir mal. Eso es ELDOVAR, el resultado de la unión de KADAVAR y ELDER. Un proyecto que surge en Berlín durante el periodo del confinamiento y la imposibilidad de tocar en directo para unos músicos que disfrutan tocando ante el público. Reflejando esos oscuros momentos ELDOVAR se dejan llevar por sus instintos para crean un álbum diferente, pero en el que podemos encontrar elementos de ambas bandas. Como ya hemos comprobado en sus más recientes trabajos, la evolución del sonido de ambas formaciones se decanta por una senda progresiva, y ese parece ser el leit-motiv musical aquí. Las canciones de ‘A STORY OF DARKNESS & LIGHT’ nacen de la tristeza y la melancolía. No había agenda y lo que se puede escuchar en el disco refleja la espontaneidad y el momento. Sin presiones de dentro ni de fuera, este disco se basa en la determinación de crear algo y dar rienda suelta a las ideas. Esto resultó en canciones que son emotivas e impactantes, ya que los sentimientos se transportan de manera auténtica. Sin elementos externos que les distraigas, ELDOVAR consiguen que el sonido fluya y se transforme en canciones intimistas y oscuras, con un sonido versátil y sorprendente. En el álbum se pueden reconocer el sonido de ambas bandas entrelazados por una causa común.

A STORY OF DARKNESS & LIGHT’ fue grabado entre marzo y junio de 2021 en Robotor Studios (Berlín) y en él participan Tiger Bartelt, Lupus Lindemann y Simon Bouteloup de KADAVAR, así como Michael Risberg, Nick DiSalvo y Georg Edert de ELDER (menos el bajista Jack Donovan, a quien no se le permitió viajar desde Estados Unidos)  El álbum está disponible vía Robotor Records.

Con una apertura en la que los acordes borboteantes no introducen en un espacio gris en el que la melancolía aflora, ‘From Deep Within’ nos muestra de alguna manera, que es lo que vamos a encontrar en el resto del álbum. La canción se desarrolla entre suaves pasajes progresivos y cálidas voces. Arropado por un manto lánguido, el tema da un pequeño giro con riffs mas reconocibles engrosando su sonido. Largos solos de guitarra y gruesos desarrollos van haciendo mutar el tema a un escenario más propio del hard-progresivo. Instalados en esa atmósfera oscura, inquietantes pasajes crean una tensión entre briosos tambores. Todo parece desbocarse hacia un precipicio gran velocidad. La tragedia se masca. Un nuevo giro nos devuelve a un espacio de relajación en el que bellas melodías parecen evocar el pasado de los grandes dinosaurios del género de los 70’s. Si en la primera parte, el sonido de KADAVAR parece estar más presente, los ecos de ELDER afloran en la parte final con coros superpuestos y una atmósfera nebulosa.  

‘In The Way’ abre con acordes acústicos de guitarra, mientras la voz de Lupus crea un espacio balsámico lleno de bucolismo.  Desde la sencillez, los elementos sinfónicos crean una atmósfera apacible y ensoñadora. Suave en sus melodías, la canción parece poner algo de luz a un álbum oscuro en su conjunto. Las voces superpuestas elevan el tema a un espacio volátil. Ahí de nuevo, los elementos progresivos aparecen con fuerza. El tema cambia su fisonomía pare seguir la senda hard-rock, con algunos elementos prog.

Uno de los adelantos que la banda nos ofreció como presentación del álbum fue el sencillo ‘El Matador’. Una canción que versa sobre el baile del torero con el toro en la arena. Desde el momento en que se convierten en uno en el movimiento y llenos de dedicación se olvidan de todo a su alrededor. Y aun así termina quitando la vida porque la fama y el honor significan más para él que el amor y cariño de su frente y porque siempre ha sido así. Por eso el toro sabe lo que el destino le tiene preparado. En delicados tonos floydianos, el tema refleja la tragedia de la muerte en el coso. Sutiles coros celestiales de la propia esposa de Lupus aparecen en un tema que se inclina por los acordes acústicos y que refleja la tragedia.

‘Rebirth Of The Twins’ es un corte envolvente y atmosférico que parece describir esos duros momentos del confinamiento. Tres minutos instrumentales a modo de interludio o introducción para la siguiente canción sin muchos más alicientes. 

Enlazado desde el tema anterior, ‘Raspletin’ se desarrolla en una atmósfera psico-progresiva con efectos envolventes y una calmada instrumentación. Borboteos, efectos y contenidos tambores crean un espacio lisérgico sin darnos pistas de a donde nos dirigimos. En ese entorno psicotrópicos de tintes casi espaciales, las guitarras aparecen con largos solos ácidos. El tema se diluye en el infinito sideral, esta vez sin voces. El tema más espacial del álbum nos deposita en un insondable espacio en el que el vacío el rey.

‘Blood Moon Night’ se convierte en el tema más largo del álbum con sus mas de 11 minutos. En esta ocasión los músicos se dejan llevar por pasajes hard-progresivos con riffs más pesados. Un sonido que por momentos parece ser más reconocible y que no difiere del ofrecido por KADAVAR en su último álbum. Con muchas reminiscencias del progresivo de los 70’s, el tema ofrece pausadas melodías. Intercambio de voces genuinas, y una atmósfera casi sinfónica, van construyendo una canción con reminiscencias sutiles de Pink Floyd en alguno de sus pasajes. Tras la calma inicial, el tema explota por una inquietante senda Stoner para frenarse en seco y dejar paso a unos tambores que sirven de preludio a densos y pesados pasajes de tintes monumentales. Desesperación y tragedia son percibidas en unos inquietantes desarrollos llenos de fuerza. Una contundencia que consigue ser equilibrada con momentos de calma. Envuelto en esa atmósfera oscura, el corte pasa por distintos estados reflejando que cada acorde fluye con naturalidad.

Para cerrar el álbum, ‘Cherry Trees’ parece optar por la suavidad con aterciopeladas melodías vocales. Una balada rebosante de belleza y melancolía que es toda una mirada hacia el interior con una repetición de acordes adornados con elementos atmosféricos para poner el broche final a un álbum sorprendente y melancólico.

KADAVAR 

Elder 

Robotor Records

Reseña: FUZZY LIGHTS.- ‘Burials’

Ocho años de silencio discográfico preceden ‘BURIALS’, el cuarto álbum de los británicos FUZZY LIGHTS.  Seguramente su álbum mas reflexivo y ambicioso, y en el que, sin renunciar a sus raíces folk, amplían su horizonte sonoro creando canciones más complejas y ricas en matices. Así, consiguen que la energía fluya a través de sus bellas canciones, y que esta energía, empape al oyente de múltiples sensaciones. Una banda marcada por el registro vocal de su cantante Rachel, que excavando en el legado de Sandy Denny, nos ofrece un repertorio de bellas melodías con sabor a miel. Pero FUZZY LIGHTS es una banda sólida, y solo cuenta con esa virtuosa cantante, sino que se trata de banda capaz de golpear con riffs difusos y desarrollar canciones más propias de FAIRPORT CONVENTION como si fuera una banda pesada del siglo XXI. Desarrollos progresivos bien construidos, un sonido cristalino resultado de una magnífica producción, y esas inmersiones en agus psicotrópicas de sus guitarras, hacen que cada canción, nos ofrezca algo diferente. Si bien la mayoría guardan una estructura en la que parten de la suavidad psico-folk, para mutar violentamente a un escenario psico-progresivo en el que difusas cortinas sónicas envuelven sus fascinantes y seductoras melodías. De esta manera, consiguen equilibrar cada canción convirtiéndola en algo sumamente atrayente para el oyente. Eso no significa que por momentos nos encontremos orgías sónicas más propias de la improvisación, ue acaban siendo pulidas para ofrecer un resultado fascinante. Han pasado unos meses desde que tengo en la carpeta de pendientes esta reseña, pero un álbum como ‘BURIALS’ bien merece ser difundido, por la calidad de sus canciones, y porque estamos ante el regreso de una banda que algunos habían dado por perdida.

FUZZY LIGHTS son: Xavier Watkins  (guitarra), Rachel Watkins (voz, violín), Mark Blay (batería), Daniel Carney (bajo), Chris Rogers (guitarra)

La cálida línea de bajo y la hechizante voz de Raquel abren ‘Maiden’s call’. Un tema que parece mirar al pasado en su estructura musical. Una mágica y sensual melodía vocal y una instrumentación que mira hacia el folk progresivo de los 70’s. Inevitable acordarse de Sanddy Denny y esas bandas británicas que miraban a la música tradicional aportando la nueva energía de la psicodelia y el rock progresivo. Bucólicos violines, una sutil guitarra y un bajo protector, van tejiendo una canción llena de belleza. Con momentos de intensidad y buenos solos de guitarra, el corte se eleva majestuoso con un sonido cristalino y gratificante. Percibiendo cada acorde cada instrumento, todo se va tornando más turbio y veloz en un final diabólico y apoteósico. Una canción llena de belleza, que invita a seguir explorando este álbum maravilloso en el que la psicodelia, el rock progresivo y el folk se unen en una causa común.  La canción está inspirada en la experiencia personal de su cantante Rachel y el episodio de un aborto espontáneo que tuvo.

‘Songbird’ parte con el ímpetu de unos tambores vivaces arrastrándola gracias a dupla de guitarra y bajo a un espacio psicotrópico menos complaciente. Oscuro, turbio y misterio, el tema nos sume en un entorno aturdidor del que afloran cantos mas propios de un ritual. En una especie de híbrido entre el ocult-rock y el folk, habitando un inquietante escenario psicodélico. La sensualidad vocal en contraste con su difuso sonido acaba por llevarnos a lomos de sus briosos tambores a una encrucijada diabólica que nada tiene que ver con la dulzura de la canción de apertura. La canción nos ofrece una experiencia turbadora a lo largo de seis intensos minutos de experimentación.

Retomando el folk y la música tradicional, ‘The graveyard song’ nos susurra con pausados acordes acústicos y una voz empapada en miel. Relajante y reconfortante, la canción va incorporando instrumentos para salir de ese espacio casi minimalista.  De nuevo los redobles de tambores van marcando el devenir del tema. Con el tradicional sonido del violín crean una corte que describe la melancolía. Le tema sale de estado catártico con exóticas sonoridades mas propias del África Sahariana, y unos riffs mucho más pesados. Nuevamente el caos parece apoderarse del tema con una sucesión de sonidos anárquicos que crean una atmósfera turbulenta sin perder su vocación folclórica. Toda una tormenta psicotrópica más propia de una banda Avant-garde

En un tono mucho más sobrio, ‘Haraldasker’ nos narcotiza con acordes de blues y un tono jazzy. Un escenario completamente distinto se abre ante nosotros entre sutiles pincelas psicodélicas. Una calma gratificante que amansa nuestros sentidos sumiéndonos en un placentero estado sensorial. Bellas melodías, que se enriquecen con la magia salida de ese hechizante violín. 

«Under the Waves» retoma los elementos folk, para insertarlos en una tupida pesada instrumentación progresiva. Aquí la banda, saca todo su arsenal de música pesada sin renunciar a sus raíces folk. La conjunción de estos elementos y estilos resulta completamente fascinante. La canción está inspirada en los arrecifes de coral para abordar la crisis del cambio climático.

Siguiendo una línea similar, ‘Sirens’ ofrece turbios pasajes que serpentean elevando su intensidad para rápidamente frenarse en su impulso y retomar un tiempo medio. Con la sensación de que algo va a pasar, las descargas de intensidad toman ahora unos tintes casi post-rock. Lo cierto es que percibo vibraciones psicodélicas, progresivas y del rock clásico en un tema oscilante y cambiante.

Inspirada en un cuento clásico, ‘The gathering storm’ nace de un entorno de plácida psicodelia con ciertos tonos hipnóticos, antes de mutar lentamente su sonido.  Nacida como un grito de guerra para quienes defendieron los derechos de las mujeres y continuar la lucha contra cualquier prejuicio de nuestro tiempo, la canción mantiene la tensión sin llegar a explotar como el resto de los temas del álbum. Menos oscilante y más difuso, el tema fluye entre vibraciones folk y una ambientación de suave psicodelia.  

Fuzzy Lights

Reseña: THUS LIVE HUMANS.- ‘Light of Ancient Times, Vol. 2’

El dúo francés compuesto por Jérémy Payan (guitarras, teclados, bajo y batería) y Lucas Serra (guitarras y voces), THUS LIVE HUMANS, acaba de publicar el volumen segundo de su álbum ‘LIGHT OF ANCIENT TIMES’. Un esperanzador álbum que transmite un viaje entre pesadillas y esperanzas de que brille una nueva luz, a través de delicadas canciones que beben del manantial de la psicodelia. Pausados tragos que se enriquecen con buenos momentos de blues y ocasionales embestidas Stoner., así como ciertos coqueteos con el jazz. Desde su cálida y reconfortante voz, hasta los solos de guitarra incluidos en sus canciones, nos llevan a ese viaje tan repetido a lo más profundo de los 70’s. Sus cuidadas melodías sirven de plácido susurro al oyente entre duelos de guitarras y excursiones a otros entornos estilísticos en los que se visten de gala para ofrecer un sonido sofisticado. Húmedos pasajes de blues pantanoso conviven con pasajes más propios de Pink Floyd en contraste con las montañas de fuzz y overdrive rebosantes de fuerza. Hard rock con medios tiempos en un conjunto de cautivadoras canciones llenas de magnetismo. Incluso podríamos hablar de un ‘verso libre’ dentro de la escena pesada francesa, pero precisamente eso es lo que les hace tan fascinantes. THUS LIVE HUMANS componen sus canciones con una estructura sencilla heredera del rock clásico, pero saben como moldearlas para que se muestren seductoras. ‘LIGHT OF ANCIENTE TIMES’ es un álbum que se digiere bien, y que contiene oscuros momentos Sabbath y un tema final, en el que a lo largo de 15 minutos nos ofrecen su mejor versión como banda, imprescindible.

El blues pantanoso abre el álbum con ‘Bring the night’ y sus pausados y húmedos pasajes vocales. Susurrante, va evolucionando entre suaves melodías, riffs punzantes y un bajo crujiente, hasta convertirse en un corte de rock clásico.

‘The run’, con sus casi siete minutos, se muestra más oscuro y pesado. Con elementos del Stoner rock y una cautivadora voz, el tema oscila contoneándose. Seduciendo al oyente con un tempo ágil, oscuro pero cautivador, nos lleva a un espacio psicotrópico. Allí, los solos guitarra reparten su acidez en una orgía lisérgica, arropada por un fuerte ritmo stoner.

Mas elegante y sofisticado, la conjunción con acordes acústicos y ese denso bajo de ‘What’s in your mind’ nos invita a un espacio en el que el blues y jazz aparecen con sutileza. Acolchado, pero con una base sólida, el corte contiene buenas melodías y coros. Al igual que en los cortes anteriores, el lucimiento de la guitarra aparece en la segunda parte de la canción. Siempre con ese fantástico groovy, el tema concluye con bellos acordes de guitarra acústica en tonos clásicos.

‘Hear my prayers’ vuelve a hechizarnos con una lograda apertura de bajo. Blues con unas dosis de psicodelia humeante entre riffs hard-rock 70’s. Absorbiéndonos con ese groovy cautivador, su sonido difuso nos envuelve en un cautivador entorno sonoro.

El blues regresa con más fuerza en ‘The wake’. Con un sonido ortodoxo, pero algo endurecido, el tema avanza contoneándose entre seductoras y cálidas voces. Con riffs crujientes elevando la intensidad, el tema oscila entre los chamánicos momentos de psicodelia y la aspereza de las vibraciones Stoner. Sin duda, su cautivador groovy hace que tus articulaciones oscilen en un gratificante balanceo.

El álbum cierra con una canción que por sí misma, hace que este ‘Vol. 2’ merezca la pena. Los quince minutos de ‘‘Light of Ancient Times’ con el misticismo de su apertura,sus inclinaciones floydianas, y ese aroma a blues pantanoso son todo un regalo final para un álbum notable. Acordes de blues acústico con envolventes sonidos de folk medieval y esa susurrante y cálida voz van construyendo una atmósfera cortesana más propia de siglos pasados. Cinco minutos mágicos que dejan paso a una especie de hard-progresivo con suaves melodías. Optando por la calma construyen un relato de cuentos y leyendas de fácil digestión. Ya hemos comprobado como el dúo se toma su tiempo para hacer explotar sus temas, aquí, tras diez minutos de atmosféricos pasajes, el corte explota entre riffs pesados y solos asesinos. Todo un espejismo que no hace cambiar la vocación sosegada del tema, ya que éste, retoma ese espacio de calma. Alterado brevemente por un final más esplendoroso.

TLH – Thus Live Humans

Reseña: DR. HAZE & THE WISE LIZARD.- ‘And beyond’

Hace un par de años nos hacíamos eco de ‘To Land Upon A Star‘ (reseña aquí),  EP debut de una banda suiza llamada DR. HAZE & THE WISE LIZARD, un debut fascinante que conjugaba la psicodelia oriental con la pesadez heavy-psych. Una delicia que ahora tiene su continuidad con la presentación a lo grande de su primer LP ‘AND BEYOND’. Aquí, no solo corroboran las buenas sensaciones que me proporcionó escribir aquella reseña, sino que la evolución y madurez de la banda en sus composiciones, hace que siga enamorado de ellos. Con una melodías más cuidadas y delicadas y habiendo pulido parte de su pesadez limando las aristas, crean canciones balsámicas y llenas de belleza. Siempre moviéndose en una atmósfera psicodélica, pero con la facilidad de modular sus temas sin brusquedades, moldeando al oyente con un relato fascinante y melancólico ante el que es difícil no caer rendido. A diferencia de su Ep debut, ‘AND BEYOND’ toma prestados mas elementos progresivos para dotar a sus canciones de una solemnidad melódica sin prescindir de la pesadez. Esa gestión de la intensidad en sus canciones es uno de sus mayores avales. De esta forma, consiguen trasladarnos a distintos escenarios sonoros, con la habilidad de saber hacerlo sin que notemos el cambio, y solo cuando estamos dentro, somos realmente conscientes de ello. Un magnífico álbum para escuchar desde la calma con luz tenue, y dejarse llenar por las gratificantes sensaciones que nos ofrecen sus canciones. Y como todos los buenos trabajos, es de esos álbumes que ganan con nuevas escuchas ya que su crisol de sonidos, metidos en la coctelera compositiva de la banda, y agitados con suavidad, nos proporciona un sabroso cóctel sonoro que enriquece su sabor dejándolo reposar. Un emotivo álbum, que cualquier buen amante de las atmósferas psico-progresivas sabrá apreciar en toda su extensión.


‘Snow’ abre con una introducción basada en el sonido de los sintetizadores para crear un atmósfera envolvente y psicodélica. Un gratificante espacio sensorial en el que pausados acordes de guitarra nos sumen en un espacio de melancolía. Acolchadas melodías afloran en ese particular entorno reflexivo en el que ciertos elementos progresivos se unen a un corte en el que el sosiego es el protagonista.

Manteniendo esos momentos de relajación ‘Wake up and beyond’ contiene delicados acordes que inciden en la propuesta progresiva. Con un ritmo algo más colorista los tambores preceden una eclosión de fuerza en la que la guitarra eleva la intensidad. Aquí el sonido se engruesa por momentos, mientras los coros se empapan de elementos exóticos para dar un color heavy-psych a un corte que sigue con sus suaves melodías y alguna embestida de pesadez. Una dualidad que funciona sumiéndonos en esa atmósfera melancólica y manteniendo sus bellos y aterciopelados pasajes.

Sin salirse del guion, ‘The temple and beyond’ palpita suavemente en un entorno de romanticismo. Sin riffs fuertes, el tema consigue una atmósfera triste y sosegada. Cantando las estrofas desde la calma, el minimalismo aparece con suaves acordes ejecutados lentamente. Olvídate de vibraciones pesadas y déjate llevar por la belleza de una canción gris pero realmente bella.

Una cadente y grave línea de bajo es el argumento de apertura de ‘Open the gate and beyond…’. Los suizos son una banda delicada, y eso se nota en uno temas que se sienten bien en los calmados espacios. Sus lentos acordes van tejiendo un tema heavy-.psych fascinante. Algunos estándares del género apareen entre sus surcos, pero la ejecución y maestría en la composición hace que estemos ante uno de los temas más logrados de todo el álbum. Voces algodonadas, algunos riffs fuertes, pero siempre la magia sonora como efecto balsámico para el oyente. Psicodelia de alto nivel, aderezada con algún elemento progresivo, así como algún riff difuso. Un tema lleno de encanto y magnetismo al que incorporan estrofas chamánicas que le aportan un halo de misticismo.

‘Fire lizard and beyond’, otro tema de ocho minutos al que incorporan acordes acústicos que nos sitúan en un espacio folk teñido de psicodelia balsámica.  Nuevamente la melancolía aparece en unas estrofas que nos acarician reflejando momentos de mirada interior. Con una cadencia progresiva, la acaramelada voz nos susurra suavemente entre vibraciones floydianas en conjunción con pinceladas de rock progresivo de vocación 70’s. Un espacio para la relajación a la luz de las velas. Aterciopelado, pero con golpes de rugosos riffs Stoner, el tema va cogiendo cuerpo y textura para mostrase resplandeciente. La cuidad combinación de los elementos acústicos con los momentos de pesadez y la capacidad para hacerlo evolucionar, lo hace, uno de los temas mas brillantes. Todo un regalo para cualquier amante de la psicodelia pesada.

Con poco más de dos minutos, ‘The path’ es una especie de interludio cósmico creado por los sintetizadores y ecualizados coros celestiales que sirve de introducción al corte que cierra el álbum.

‘Bridge of ligh’ nace de exóticos acordes de sitar que crean una atmósfera mística. Con un cadente ritmo de tambores el tema va forjando su verdadera vocación. Siempre con un acorde aquí y otro allá, el tema avanza a un escenario mas propio de la west-coast y bandas como

. Consiguiendo con habilidad una dualidad entre esa psicodelia aromatizada con nos acaricia y las suaves melodías vocales. En su evolución, una gruesa guitarra aporta las dosis de psicodelia pesada en una combinación que funciona. Ese crisol de sonidos metidos en la coctelera y agitadas con suavidad, nos proporciona un sabroso coctel sonoro con incrustaciones progresivas. Lo cierto es que sin darnos cuenta, los suizos han logrado situarnos en distintos escenarios dentro de la misma canción, sin que se note el cambio de estilo.  El resultado es un bello corte de psicodelia pesada con muchos matices y ornamentos.

Dr. Haze & the Wise Lizardz