Reseña: DEAD MEADOW.- ‘Force Form Free’

El trío compuesto por el guitarrista/vocalista Jason Simon, el bajista Steve Kille y el baterista Mark Laughlin ofrecen su primera grabación de estudio desde ‘THE NOTHING THEY NEED’ de 2018, una obra de arte única que fue escrita y grabada de forma remota y ve al trío sumergirse en otra forma más de experimentación sin límites. ‘FORCE FORM ME’ es un álbum que se deleita en los paisajes oníricos construidos sobre nebulosas ensoñadoras sobre las que construyen un particular viaje astral. Recopilando una serie de canciones sobre las que llevaban tiempo trabajando, consiguen cohesionarlas para ofrecer un trabajo versátil y único, que mantiene la esencia de la banda. Tenues vibraciones psicotrópicas que se insertan en un espacio turbio y aturdidor para el oyente, del que sacan su particular tarro de las esencias en forma de bellas melodías. Una combinación de elementos e ideas, que acaba por funcionar para proporcionar al oyente algo mas de media hora intensa. Porque en este nuevo álbum, encontramos referencias a la psicodelia aterciopelada de los 60’s, pero sobre todo canciones que inciden en crear un estado mental, a veces aturdidor, a veces ensoñador, lo que a la postre, resulta ser un gran acierto. Si bien con la primera escucha, el álbum me dejo un poco desconcertado, una vez puesto en faena, sus surcos contienen los alicientes suficientes, como para escarbar en ellos, una y otra vez con un resultado fantástico. Si bien se percibe que las canciones tienen bastante de improvisación, el ejercicio compositivo para que éstas se muestren cohesionadas, se realiza con gran acierto. Porque DEAD MEADOW son uno de los estandartes de la psicodelia del nuevo milenio, y así, lo reflejan una vez mas en este gratificante trabajo. Cósmicos, y profundamente introspectivos, los temas borbotean en una atmósfera sideral que nos aleja de la vida cotidiana y nos sitúan directamente al otro lado del espejo. Un mundo, en el que todo puede suceder y en el que parecen poner banda sonora a un ‘viaje’ de ayahuasca, salpimentándolo con ecos tan dispares como el jazz, o el spaguetti western, pero sobre todo con la psicodelia más profunda. DEAD MEADOW continúan mirando hacia adelante con este nuevo álbum creado para la serie Post-Wax del sello Blues Funeral Recordings.

DEAD MEADOW son: Jason Simon (voz, guitarras), Steve Kille (bajo, sitar) y Mark Laughlin (batería).

Un zumbido latiente nos introduce en ‘The Left Hand Path’. Un corte que de alguna manera marca el espíritu de este particular viaje astral. Aturdidor, difuso y sumamente hipnótico, el corte crea una atmósfera psicotrópica con la que engulle al oyente. Un ritmo lento y cansino y los efectos de una guitarra turbia y borrosa van construyendo una canción que lleva los genes de la banda en cada surco. Con ausencia de voces en esta ocasión, DEAD MEADOW pone al oyente justo en lugar deseado, un espacio para disfrutar de esta aventura lisérgica más propia de una ingesta de ayahuasca. La banda consigue crear esas imágenes figuradas de esta ingesta narcótica.

 ‘The Lure Of The Next Peak’, en un tono más pausado, borbotea con calma en una atmósfera vintage sumamente penetrante. Su ritmo casi tribal y los elementos a caballo entre el jazz y los ritmos exóticos van tejiendo un bello tapiz sonoro. Un fragante y gratificante entorno en el que las melodías se suceden bajo el cobijo de un hipnótico ritmo incesante pero suave. Casi con un aspecto de jam, los instrumentos acaban ensamblándose en busca de un fin común. Todo un paseo por un jardín del Edén al otro lado del espejo.

Tras la relajación del corte anterior ‘Valmont’s Pad’ vibra entre vibraciones más propias de un espagueti western, en una mutación de la versión de una canción de la banda sonora compuesta por Ennio Morricone para la película Danger Diabolik. Esta película ha sido una de las favoritas de la banda durante mucho tiempo y llevan años jugando con la idea de cubrir esto durante años. Una exploración contemporánea que mantiene el tono de la versión original empapada de psicotrópicos.

Envuelta en un manto de melancolía ‘To Let The Time Go By’, se soporta en acústicas melodías heredera de la psicodelia mas azucarada y melosa de los 60’s. Dulce, delicada, pero por supuesto, impregnada en la psicodelia particular de la banda, la canción nos ofrece un placido espacio para la relajación. Una suave brisa que acaba por narcotizarnos en un placentero sueño

‘Force form free’ se torna más difuso en su sonido. Ese persistente zumbido y unos fuertes tambores van armando otro corte impregnado en psicotrópicos. Un ritmo lento y algo anárquico sustenta los devaneos ensoñadores en un segundo plano. Envuelto en una densa neblina, la canción consigue socavar los sentidos del oyente con sus turbadoras reverberaciones y a la vez logra masajearnos con delicadas melodías escondidas entre su brumosa atmósfera.

Como cierre, ‘Binah’ nos enseña un entorno de calma de gran magnetismo. Delicadas melodías combinadas con golpes de pesadez en un ambiente heavy-psych de manual. Algo que la banda sabe crear con suma destreza y que en esta ocasión repite como lleva haciendo durante años. Sus tonos melancólicos se nutren de oscuras vibraciones psicodélicas de los 60’s en un viaje a nuevos universos sin explorar. Conteniendo magníficos pasajes de guitarra, la canción se contonea con sutileza sobre un ritmo constante y mantenido.

Dead Meadow (Official)

Blues Funeral Recordings

Reseña: TEMPLE FANG.- ‘Jerusalem​/​The Bridge’

A estas alturas debemos de tener pocas dudas de quienes son TEMPLE FANG, y que pueden ofrecernos en cada disco, porque son una garantía de calidad y de ‘viaje’ con cada una de sus libres canciones. Con su nuevo EP ‘JERUSALEM/THE BRIDGE’ lo corroboran una vez más. Si durante el último año TEMPLE FANG han sido una de las bandas que mas he visto, y que mas me han aportado, ahora vuelven a enamorarme con estas dos bellas canciones que llevan su seña de identidad grabada a fuego. Los holandeses son una de las mejores bandas del momento para embarcar con sus canciones a sus fieles en un siempre, gratificante viaje. Teniendo en todo momento presente que para ellos, lo sagrado es la música y su momento. Tras la entrada de su batería Egon el año pasado, decidieron continuar mirando hacia adelante en busca de nuevos caminos para expandir su creatividad musical. No anclándose en temas hechos, sus jams fluyen como el agua de un arroyo en primavera ladera abajo. Un flujo constante que se robustece con hipnóticos ritmos de vocación kraut, un espíritu espacial, y toneladas de psicotrópicos emanando de cada nota, de cada acorde, de esa maravillosa dupla de guitarras. Sin ningún genero de dudas, el cuarteto holandés, con cada nuevo álbum, con cada nuevo EP, sigue evolucionando hacia el infinito, porque cada una de sus nuevas canciones o jams, siempre mantienen el nivel de la anterior, o lo superan, como es este caso. Porque cada vez que componen una canción, ni ellos mismos saben por donde a discurrir, pero siempre, al final, el camino es el correcto. Esta frescura, hace que su música suene honesta, real, magnética, fluida, algo que se traduce en la belleza de unas canciones absolutamente magnéticas. Si eres amante de las vibraciones heavy-psych y no conoces a TEMPLE FANG, o estás muerto, o vives en el borde exterior de la Vía Láctea. Si eres de esos, corrige tu error, y ¡¡¡disfruta!!!

‘JERUSALEM/THE BRIDGE se lanza en una edición de 500 en vinilo negro, 300 a través de Electric Spark y 200 a través de Right on Mountain. Digital a través de Stickman. Habiendo sido producido, diseñado y mezclado por Sebastiaan Van Bijlevelt en Galloway Studio, Nijmegen, con Niek Manders como asistente. Masterizado por Alex McCollaugh en True East Mastering, Nashville con un arte de portada y diseño obra de Right On Mountain.
TEMPLE FANG son:
Dennis Duijnhouwer: voz, bajo
Jevin de Groot: voz, guitarra
Ivy van der Veer: guitarra, piano
Egon Loosveldt: batería

‘Jerusalem’ nos sume en una marmita mágica en la que acordes borbotean en una larga introducción. Impulsado por ritmos kraut el corte eclosiona con poderosos riffs heavy-psych construyendo una densa atmósfera. Un sonido incisivo y perturbador que nos taladra el cerebro antes de que la voz de Dennis aporte a la canción sonidos más propios de los 70’s. Una canción contundente y pesada, pero con las habituales dosis de psicodelia que la banda nos tiene acostumbrados. Un ritmo ondulante que explora una densa atmósfera humeante con ramalazos de hard-psych de alto nivel. Una canción de alto voltaje psicotrópico, pero con unas entrañas robustas y sólidas. Entre líneas se puede entrever retazos floydianos cuando el corte relaja su intensidad. Aquí una dulce y magnética línea de bajo se apodera de nosotros con sigilo. La banda consigue llevar el tempo de la canción en volandas haciendo que los desniveles no sean apreciables para el oyente, un oyente que a buen seguro se sentirá plácido en su poltrona auditiva. Los diez minutos de la canción permiten que ésta pase por distintas etapas y escenario, con una primera parte más contundente, una parte central más suave y un epílogo en el que retoma casi el punto de partida. Eso sí, siempre con un poder hipnótico mayúsculo. Nacida casi de la improvisación, la canción fue grabada en una toma

En contraposición y poniéndose del lado justo para equilibrar la balanza, ‘The bridge’, muestra al cuarteto más experimental y lisérgico si cabe. Repitiendo los acordes una y otra vez, el tema se desarrolla en plácidos pasajes de guitarra que aportan sosiego. Casi susurrando, la canción ve manar la angelical voz de Jevin acariciando nuestros oídos entre lentos y delicados acordes. Así nos vemos envueltos en un celestial escenario en la que podemos relajarlos y dejar que nuestra mente se expanda. Intensos y profundos, los pasajes vocales van elevándose para mostrarse más desgarradores. Esto es el espacio en el que TEMPLE FANG se siente como pez en el agua, para poder ofrecer lo mejor de si mismos. Hermosas melodías sobrevuelan en un baile liviano y y gratificante. A estas alturas debemos de tener pocas dudas de quienes son TEMPLE FANG, y que pueden ofrecernos en cada disco, porque son una garantía de calidad y de ‘viaje’ con cada una de sus libres canciones. ‘The brige’ es una canción que se cocina a fuego lento, como hacían nuestras abuelas con sus sabrosos guisos tiempos atrás. En esta ocasión no estamos ante un plato culinario, y no es un gozo para nuestro gusto, sino que es el oído, el sentido que disfruta, ya que la canción mantiene en todo momento la tensión. Se trata de una canción que la banda había estado dando vueltas hace tiempo, procedente de la época de su álbum ‘TEMPLE FANG’, y que ahora a sido terminada con suma maestría.

Temple Fang

Electric Spark

Right On Mountain

Reseña: ELDER.- ‘Innate passage’

Desde su nacimiento, ELDER ha sido una banda que no se ha quedado estancada en su sonido, y su sexto álbum ‘INNATE PASAGE’ es el claro ejemplo de ello. Con un ampuloso pero reconfortante sonido, el cuarteto se pone al lado de bandas como MOTORPSYCHO para desarrollar sus canciones. Sinfónicas, psicodélicas, y con las dosis justas de pesadez, las canciones de su nuevo álbum parecen invitarnos a explorar un nuevo mundo, un entorno lleno de sensaciones. Complejos en su composición, pero a su vez sumamente magistrales, los seis temas de su nuevo álbum resultan sumamente gratificantes. Cinco largas canciones evocadoras del sonido de grandes bandas del pasado como YES o KING CRIMSON, pero también de los experimentales y ya citados MOTORPSYCHO, componen un trabajo sublime que eleva a ELDER a un estrato al alcance de pocas bandas.  ‘INNATE PASAGE’ es un álbum, que te llevará a sus surcos una y otra vez, y que en cada nueva escucha te va a ofrecer nuevos alicientes que, por sus complejas composiciones, no pudiste apreciar a la primera. Sin duda (y aunque sea un tópico), un álbum que se postula como firme candidato a álbum del año. Un álbum repleto de emociones que son transmitidas al oyente para proporcionarle un gratificante viaje lleno de alicientes. Porque ELDER son una banda innovadora, que compone majestuosas canciones con las que continúan su particular exploración del intrincado mundo del rock progresivo. Sus sonidos expansivos, las voces etéreas y la capacidad para tocar la nota justa en el momento justo. Una maquinaria bien engrasada capaz de sorprender a cualquiera, porque cada nuevo álbum del cuarteto, genera una gran expectación, y ganas de saber que se les habrá ocurrido esta vez. Necesitamos bandas como ELDER, bandas que no tengan miedo a experimentar y a abrir nuevos caminos estilísticos en su carrera. Los resultados están ahí, y el prestigio que tiene ELDER, no es obra de la casualidad, sino de un trabajo bien hecho y de un talento bien focalizado.

fundador Nick DiSalvo y las guitarras y teclas de Mike Risberg, el ahora establecidola batería de Georg Edert, que hizo su debut en Omens, y la calidez tonal del bajista Jack Donovan.

“Este disco canaliza el mundo surrealista en el que vivimos desde un punto de vista fantástico, no super-literalmente, y cómo nosotros, como humanos, procesamos eso; cada uno en su propio paso por el tiempo y el espacio y cualquier versión de la realidad que elija para sí mismo. La frase ‘Pasaje Innato’ me apareció al escribir el disco. El paso y la transición son necesarios en la condición humana y este proceso nos es intrínseco. Todo el crecimiento y la introspección que atravesamos en los últimos años me lo hicieron más evidente que cualquier otra experiencia en la vida hasta ahora”. –Nick DiSalvo

INNATE PASSAGE’ está disponible en Europa a través de Stickman Records y en América del Norte en Armageddon Shop.

‘Catastasis’ nos conquista desde sus primeros acordes mostrando un gran magnetismo en su propuesta psicodélica. Con un grueso sonido ELDER nos sume en un trance sensorial en el que todos los elementos parecen encajar a la perfección. Mostrando un mundo onírico sus bellas melodías exploran un escenario psico-progresivo en el que los ecos del rock de los 70’s se adornan con pinceladas cercanas al post-rock. La etérea voz a caballo entre el legado de Yes y la complejidad de King Crimson parecen mestizarse con un fascinante resultado. Cadente por momentos, la canción se toma su tiempo para eclosionar. Envuelta en un sinfonismo monumental. Nos susurra entre complejos desarrollos que mutan constantemente sin perder el hilo argumental.  El tema mantiene una atmósfera de melancolía sin renegar de buscar nuevas vías en las que los desarrollos progresivos enriquecen su particular psicodelia. Todo un arco iris multicolor de sensaciones para fascinar al oyente con un sonido, que, a pesar de tener muchos elementos del pasado, se muestra completamente innovador.

Con una atmósfera ensoñadora y con cierto tono espacial ‘Endless return’ explora un gratificante entorno sensorial. Hipnótica por momentos y sin mostrarnos el camino, la canción contiene momentos de suavidad adornados con bellos pasajes instrumentales y una voz sumamente cautivadora. Un poderoso bajo y unas guitarras hermosas van tejiendo un intricado matiz sonoro con el que ELDER atrapa al oyente. Constantes giros en la trama entre guitarras que se superponen y un poderoso bajo, nos van dirigiendo a un escenario hermosa y fascinante a la vez. Si, esto es rock progresivo, pero un rock progresivo del siglo XXI, que no se ciñe a ningún molde, aunque las influencias son palpables. Es inevitable para mí, recordar a MOTORPSYCHO, cuando escucho el nuevo sonido de ELDER.

 ‘Coalescence’ mantiene este tono gris de las canciones precedentes. Cocinado a fuego lento, poco a poco va exhumando olores y fragancias que te conquistarán. Fornido en su base rítmica, la banda equilibra sus desarrollos instrumentales con hermosas melodías con las que cautivarnos. Sin duda, otro corte de rock progresivo de muchos quilates en el que la psicodelia es incrustada con mesura y elegancia. Sus efectos atmosféricos y sus aromatizados pasajes lisérgicos, acaban por situarnos en un espacio balsámico y reconfortante que agradecerán nuestros sentidos. Situados en nuevo Jardín del Edén, la etérea voz de DiSalvo nos devuelve a la vida perfumándonos con agradables fragancias. Un hermoso espacio, que solo aporta agradables sensaciones a pesar de su complejidad compositiva. La canción evoluciona intensificando su pesadez sin renunciar a lo etéreo de su propuesta. Complejo pero rebosante de belleza el corte combina momentos aturdidores con pasajes ensoñadores en un ejercicio compositivo magistral.

En ‘Mergedin dreams-ne plus ultra’, ELDER opta por la delicadeza, para desarrollar una canción psico-progresiva que parece compuesta en un espacio celestial.  Magnética en su apertura, su larga duración permite una exploración infinita de vibraciones. Con majestuosos desarrollos que se acercan a postulados post-rock, la banda ofrece brillantes pasajes de guitarra que ondulan livianamente dejando espacio a su riffs más poderosos y pesados. Con un sonido estratificado en dos niveles la banda crea dos canciones en una. O muchas canciones en una sola, porque las ampulosidades de sus armonías me impiden determinar exactamente en qué escenario se encuentran. Son tantos los giros y meandros de este caudaloso rio sonoro que su descripción resulta sumamente compleja. Sin duda, una buena escucha suplirá la ausencia de recurso para poder transmitir al lector todo su potencial. Un sonido de bajo perturbador en ese segundo plano que todo abarca, un ritmo fuerte y dinámico, y los constantes escarceos de su dupla de guitarras, son un argumento suficiente para caer rendido a esta monstruosidad compositiva.

Poniendo el broche al este magistral álbum, ‘The purpose’ borbotea entre pasajes psicodélicos bajo suaves tonos que nos masajean proporcionando una agradable sensación. Sus reconfortantes desarrollos, cambian levemente su aspecto para llevarnos a un espacio etéreo haciéndonos flotar entre sus melodías. Reminiscencias de Yes para acariciarnos con suavidad con hermosas armonías vocales. En esta ocasión ELDER parecen optar por la sencillez con una música delicada y completamente hermosa en la canción más algodonada de todo el álbum. El carácter progresivo omnipresente, se manifiesta aquí, mostrando su lado más amable y apacible. Esto no impide que el corte oscile, elevándose puntualmente sin perder su verdadero espíritu. Una canción con una belleza superlativa que parece sumergirse en la melancolía.

Elder

Stickman Records

Armageddon Shop

Reseña; DOCTOR DOOM.- ‘A shadow called danger’

Siete años de espera posiblemente sean muchos, pero el día ha llegado, y ya tenemos aquí el segundo álbum de los proto-rockers franceses DOCTOR DOOM. Inspirados en los sonidos clásicos de los 70’s, el cuarteto nos presenta ocho canciones llenas de frescura con un aroma vintage. Con ecos de bandas como GRAVEYARD, WITCHCRAFT o WISHBONE, la banda nos resarce de esta larga espera con un trabajo realmente impactante. Riffs proto-metal, desarrollos progresivos, melodías vocales hechizantes y unas gotitas de blues, son los ingredientes de esta pócima mágica. Un sonido pesado que nos traslada a unos tiempos en los que el rock brillaba con luz propia en un universo oscuro, legendario y rebosante de épica. El el álbum se aprecia el buen trabajo con los arreglos de unas canciones que nos meten en un cuento en el que las leyendas y los mitos del pasado se presentan con una fuerza narrativa fluida y llena de matices. Con las guitarras como abanderadas de canciones que coquetean con el heavy-rock más vibrante pero que también exploran oscuros bosques progresivos rebosantes de encanto. Sus reconocibles armonías hacen que cualquier viejo rockero encuentre su sonido favorito, en estos surcos que en ocasiones se empapan de sustancias psicotrópicas para destilar unas gotas de blues pesado y sugerente. ‘A SHADOW CALLED DANGER’ es una gran noticia para los amantes de una banda que ha estado oculta demasiado tiempo y que ahora renace como el Ave Fenix de unas cenizas que nunca terminaron de apagarse, y que arden con fuerza en una hoguera de vibraciones vintage a través de ecos proto-metal y heavy rock que bien podrían emparentarse con bandas como Hällas en una versión contenida. Porque en este álbum no ha sonidos estridentes, pero si mucha fuerza compositiva plasmada en canciones que seducen al oyente con un relato sumamente atractivo. Superada la partida de su guitarra Jeremy, la entrad en la banda de Bertrand Legrand, permite que DOCTOR DOOM siga avanzando en su carrera. Proto-heavy, rock de siempre o llámalo como quieras, pero el refinado sonido de este nuevo álbum, tiene todos los ingredientes para ser considerado un plato de alta cocina, un manjar que debe de estar en la mesa de todos los comensales gourmets de los sonidos del rock de los 70’s .

«A SHADOW CALLED DANGER’ fue masterizado por Kent Stump en el estudio Crystal Clear Sound en Texas, con obras de arte diseñadas por el artista francés Xavier Aliot. Se lanzará el 18 de noviembre en varios formatos de vinilo a través de Black Farm Records, y la versión en CD saldrá el 20 de enero de 2023 a través de Ripple Music

DOCTOR DOOM son:
Jean-Laurent Pasquet – Guitarra, voz
Sébastien Boutin Blomfield – Bajo
Michel Marcq – Batería
Bertrand Legrand – Guitarra.

El álbum abre con uno de los temas más largos, ‘Come Back to Yourself’ . Profundos y suaves acordes de guitarra abren la puerta a un mundo mágico. Tras la introducción la canción palpita hasta explorar sonidos más propios de otros tiempos. Con una cadencia Graveyard, una atractiva melodía se adorna con solos que van y vienen en un constante oscilar por terrenos hard-rock. El magnético bajo amortigua las embestidas de unas guitarras contenidas. El corte cabalga brioso por un espacio vintage, de tonos progresivos. Con momentos en los que el blues se fusiona con la psicodelia y lo progresivo, el corte calma su ímpetu proporcionándonos gratificantes momentos.

Los tambores nos llevan directamente a ‘What They Are Trying To Sel’l. Aquí DOCTOR DOOM se sumerge en un espacio más rocoso, en el que el blues aflora con sutileza entre vibrantes ritmos. Con un groovy contagiosos la canción se eleva con desgarrados pasajes que reposan en una sima proto-doom de manual. Embarcados en esos sonidos de los 70’s la oscuridad se apodera de la canción. Un descenso a lúgubres espacios de los que la banda sale con golpes de heavy rock con un tono vintage aportado por la entrada del órgano. El corte acaba con logradas y contagiosas melodías de guitarra y unas voces inquitantes hasta sumirse en una espiral de riffs.  

‘Ride on’ nace de suaves acordes acústicos que empapan el ambiente de aromas florales. Una nueva vuelta de tuerca a un sonido que se expande en distintos escenarios estilísticos. Retomando sonidos más propios de Witchcraft o Graveyard, el blues empapado de psicotrópicos nos arrulla en un entorno nebulosos sumamente gratificante. Sin perder el enfoque melódico el corte bebe del legado del los 70’s para narcotizarnos con hermosos pasajes de guitarra. Un fascinante viaje de ida y vuelta que se torna más desgarrador. Con un buen manejo de coros y voces, la canción se estratifica pudiendo apreciar cada instrumento con nitidez.

Sin duda, ‘A SHADOW CALLED DANGER’ es un álbum variado y divertido, y los golpes de hard rock de ‘Connected by the Worst’ lo corroboran. A caballo entre momentos Rory Gallagher y desarrollos Wishbone Ash, el corte eleva su ritmo e intensidad hasta llevarnos a un espacio heavy-rock. En constante cambio de fisonomía, de la canción se retuerce en su sonido, mutando las armonías más pesadas y afiladas.  

‘Hollow’ se balancea sobre melodías retro con ganchos vocales y solos incisivos. Momentos proto-metal de muchos quilates, con una luminosidad atractiva. Una canción fresca que no renuncia a la esencia de la banda. Con riffs reconocibles recorre espacio que coquetean con el heavy-progresivo con un ritmo cadente pero firme. Con esa mirada al frente, consiguen ir activando las terminaciones nerviosas del oyente hasta tornarse más parsimonioso e incluso algo psicodélico por momentos. Un descanso que sirve para cabalgar por laderas en las que la épica se palpa en cada paso.

A golpe de heavy-blues y con ecos Wishbone Ash, ‘The Rich and the Poor’ nos sume en un trance chamánico lleno de fuerza. Oscuro y con los ecos de las bandas pesadas nórdicas de los 70’s muy presentes, la canción va tornándose más pesada en una exploración proto-metal con esos elementos progresivos que tan bien saben insertar con sutileza. Un conjunto que funciona y resulta fluido en su narrativa.

‘In This Town’ fue la primera canción que los franceses nos desvelaron de este nuevo trabajo. Un blues pesado y humeante en su apertura, que se sustenta en golpes de riffs rugosos y ásperos entre melodías oscilantes guiadas por un groovy cadente y preciso. Con pinceladas psico-progresivas, el tema recorre distintos espacios melódicos con sutiles y sugerentes coros ocasionales. Su nebulosa atmósfera vintage cambia el aspecto del corte, para hacerlo más progresivo. Una formula que funciona y con la que el oyente se despierta en un entorno diferente cada vez que cierra los ojos. Su sonido robusto se nutre de fuertes tambores y un bajo excelso que contrastan con el órgano pastoral. Porto-heavy, rock de siempre o llamalo como quieras, pero la canción consigue hacer volar la cabeza. Como broche final unos pasajes con cierto clasicismo y una melodía más propia de David Bowie, ponen la guinda al tema.  


Como epílogo, Sarabande es una canción que se va cociendo a fuego lento con un tono épico en su apertura. Con unas guitarras duales explorando atmósferas progresivas, la banda nutre de melancolía un corte con fantásticas melodías y una armonía más propia de los dinosaurios de los 70’s, dejando un final abierto a este nuevo capítulo.

DoctoR DooM

Ripple Music

BLACK FARM Records

Reseña: GAUPA.- Myriad’

Saliendo completamente de cualquier encasillamiento y superando incluso en calidad su anterior álbum ‘FEBERDRÖM’, los suecos GAUPA parecen dar un puñetazo en la mesa con su nuevo álbum ‘MYRIAD’. En este nuevo relato épico, la fantasía y la espiritualidad se desarrollan entre poderosos ritmos y unas seductoras melodías celestiales, con las que la banda, te hará despertar de cualquier sueño, invitándote a un maravilloso relato. Comandados por una línea de bajo que taladra la cabeza del oyente, unos tambores que suenan como el trueno en una noche de tempestad, una voz seductora, y rebosante de magnetismo, así como unas guitarras afiladas, GAUPA publica su mejor álbum hasta el momento. Un álbum en el que se percibe la madurez de una gran banda que sabe jugar con los elementos Stoner, el heavy-rock, el folk, lo progresivo, la psicodelia, y un sinfín de géneros, para componer unas magníficas canciones alejadas de cualquier estereotipo. Sin duda, estamos ante un álbum poderoso que pondrá a la banda en el punto de mira de mucha gente, para la que hasta ahora era desconocida. Usando los tiempos con destreza, la contundencia y monumentalidad de sus melancólicas atmósferas, crean unos fascinantes paisajes sonoros a los que no podrás resistirte. El registro lírico de su fascinante cantante  Emma Naslund, destaca en unas canciones que difícilmente se identificarán con un género concreto, porque, en ellas vive la versatilidad. A veces comparada BOJRK, Emma se erige como al alma mater de una banda sólida, que sabe arreglar sus canciones para que se muestren esplendorosas. Una exuberancia impregnada de fragancias lisérgicas y la crudeza de momentos hard & heavy rock, bajo cegadoras tormentas desérticas, son los mimbres de un abanico de estilos que podrías definir en cada canción. Con estos antecedentes, no resulta extraño que hasta el blues o incluso el soul, acudan a la ceremonia de la banda de la ciudad de Falun. No olvidemos el significado de GAUPA, ese misterioso gato salvaje de orejas puntiagudas, garras poderosas, mirada profunda y pelo aterciopelado. Una descripción que bien podría servir para definir las cualidades de la banda. Porque GAUPA son así, y sus canciones contienen elementos compositivos sobre los que podrás recostarte apreciando su ternura, una fuerza desgarradora que te intimidará por momentos, y ese halo de misterio que te lleva a un entorno desconocido. Con ‘MYRIAD’, GAUPA se consagran como una banda a tener muy en cuenta en la escena pesada europea, ya que acaban de publicar un álbum sobresaliente y bastante poco convencional. Solo me queda invitarte a entrar en este cuento de misterio, para que te dejar llevar y descubras un mundo lleno de gratificantes sensaciones.

‘MYRIAD’ está disponible vía Nuclear Blast.


Abriendo de una forma arrolladora, los briosos tambores y los fuertes riffs de ‘Exosekeleton’ nos hacen augurar que estamos ante un monstruo de álbum. Un bajo que te machaca una y otro vez va impulsando un corte pesado como el plomo y que conjuga elementos Stoner, con tonos de heavy rock y una seductora voz lírica. Toda una estampida que nos lleva a un plácido paseo por prados verdes en una atmósfera progresiva que va in crescendo hasta convertirse en un demoledor huracán. Impetuoso y difuso, el sonido de los suecos contiene un sin fin de elementos, que hacen que la canción se enriquezca sin perder sus genes. Una portentosa percusión, unos riffs hilarantes, unido a voz dulce y un bajo monstruoso, completan un corte brutal.

Impulsado por una fornida línea de bajo ‘Diametrical Enchantress’ gravitan entre el blues el soul y el rock de siempre. Su poderoso sonido se alimenta de infecciosos y afilados riffs que contrastan con la seductora voz. Un tempo cadente va ondulando marcado por el sonido de las cuatro cuerdas con elementos progresivos. Un corte vibrante, luminoso y pesado a la vez.

En una espacio suave y relajante ‘Moloken’ nos susurra con una seductora voz y un ritmo pausado. Oscuro y con un aura de misterio, el tema no necesita demasiado en eclosionar entre crujientes riffs elevando el tono vocal. Su lírica desgarradora aflora entre suaves pasajes que acaban por envolvernos en una atmósfera densa y aterradora. Partiendo de una suavidad compositiva, la canción va tornándose más compleja en su armonía en una inclinación psico-progresiva.

‘RA’ se sitúa en un espacio entre el que el Stoner, el rock progresivo y la psicodelia cohabitan en armonía. Una canción poderosa que no renuncia a delicados pasajes auspiciados por la dulce y sentimental voz de su cantante. El tema pasa por distintos estados de ánimo sin perder un ápice de fuerza, desde los pasajes más suaves a los momentos más tortuosos y pesados.

Desde la pausa y dulzura, ‘Elden’ se desarrolla en una tenue atmósfera desde la que una fascinante y susurrante voz llena de encanto nos hipnotiza perturbando nuestros sentidos, haciéndonos partícipe de su hechizo. Aturdidos por la potente línea de bajo, la lírica poética colorea con su sensualidad unos acordes de tintes clásicos en una conjunción melódica con tintes de misterio y oscuridad. Consiguiendo sumergir al oyente en este terrorífico escenario la canción se eleva majestuosa con esa voz lírica más propia de los cantos de sirena. Un sortilegio de vocación ocultista, que parece llamar a alguna divinidad con su melodía. Solos impactantes y la profundidad melódica habitando en un espacio lisérgico y aturdidor. Un corte oscuro, lleno de épica.  

‘My Sister Is A Very Angry Man’ se recrea en contagiosos sonidos hard-rock potente con un aroma añejo. Con un gran frenesí rítmico, la banda nos lleva al foco de la canción. Un vodevil salvaje en el que el blues se asoma a la ventana para impregnar de un groovy retro el auditorio central del corte. Idas y venidas, siempre bajo magnéticos ritmos, hacen que el corte se estira y se afloje con destreza para activar la capacidad sensorial del oyente. Sin darte cuenta estás sumido en una espiral de la que resulta difícilmente salir. Groovy, cambios de ritmos, pesadez y vientos desérticos son en esta ocasión los argumentos para conquistarnos.

Suaves y exóticos acordes una cautivadora voz son el punto de partida de ‘Sömnen’. Un canto ceremonial empapado en sentimiento a través de las estrofas hechizantes de una voz portentosa. Una bella canción que nos susurra entre acordes acústicos de una guitarra que exhuma magia en cada nota. Cuidadas y delicadas melodías son teñidas de sentimientos en una hermosa canción mística.

La psicodelia espacial nos acerca a ‘Mammon’ para demostrar la variedad de registro que nos pueden ofrecer GAUPA. Desarrollándose en un nebuloso espacio arropado por una neblina lisérgica, la sacerdotisa mayor de la mayor expande sus plegarias antes de que la bestia aparezca. Tambores ceremoniales y cantos desgarrados invocan a las fuerzas de este misterioso entorno. Retomando la fórmula de taladran las neuronas del oyente entre polvos narcóticos, la dualidad bajo-batería socava la capacidad del oyente. Un sonido denso y plomizo, que contrarresta lo liviano de su melodía. Un yin yan efectivo que la banda parece tener en sus genes. Encaminando a un territorio más propio del psycho-doom, el corte explora sinuosas cavernas entre vapores psicotrópicos. Una combinación atractiva, construida con unos cuidados arreglos y cambios de ritmo en el momento oportuno. La canción precipita en us parte final en una explosión de aturdidores riffs pesados que estiran la cuerda hasta el infinito.

GAUPA

Nuclear Blast