Reseña: SHIVA THE DESTRUCTOR.- ‘Find the others’

Tras tres años de preparación, ve la luz el primer LP de la banda ucraniana SHIVA THE DESTRUCTOR. Tiempo atrás, en 2015, su primer EP, ya despertó mi atención, por lo ‘FIND THE OTHERS’ era un álbum que debía explorar. Sin duda, tras su escucha, he corroborado, que las buenas sensaciones que me transmitió la banda, aquí quedan corroboradas sobradamente. El álbum contiene cinco temas en los que la psicodelia aromática, mística y exótica, convive en armonía con el rock progresivo, e incluso con alguna visita de sonidos stoner. ‘FIND THE OTHERS’ es un álbum conceptual con melodías llenas de belleza y una atmósfera lisérgica con un carácter contemplativo. Un trabajo en el que las guitarras etéreas se debaten entre los sonidos limpios y cristalinos contrastando con lo difuso, algo, que es uno de avales del álbum. Los perfectos arreglos de las canciones, consiguen que todo fluya con naturalidad en una espiral de suaves sonidos que son como un bálsamo para el oyente y que hacen que todas ellas se enlacen, para que el resultado sea una obra en la que todo tiene sentido. ‘FIND THE OTHERS’ es un álbum conceptual basado en las aventuras del personaje principal, «Shiva«, mientras atraviesa el planeta en un viaje a través de la historia de la música psicodélica progresiva. A lo largo de las canciones del álbum, Shiva viaja alrededor y a través de mundos, espacio y tiempo. Finalmente, llega a la Tierra en la década de 1960 y procede a usar jeans gastados y rockear en Woodstock. Luego se enfría en la playa con los sonidos del surf rock, se enamora, deambula por los bosques vírgenes, se sumerge en batallas auto-reflexivas y se reconcilia consigo mismo en las afueras del universo. Shiva se divierte, sufre, busca y cambia, como todos nosotros. Además de eso, el álbum contiene varias referencias y homenajes a músicos e intérpretes legendarios ocultos entre sus surcos. Esa inspiración en distintas décadas musicales, hace que su sonido resulte familiar al oyente. Estos brillantes músicos saben crean suites progresivas extendidas de música principalmente instrumental, con afinaciones claramente diferentes, que, junto con esa interacción de sus guitarras impecablemente entrelazadas, usa el sonido del órgano, así como una instrumentación oriental, logrando un sonido impecablemente único, similar al despertar de un sueño. ‘FIND THE OTHERS’ es un sueño mágico del que, tras su escucha, no querrás despertar.

FIND THE OTHERS’ ha sido producido por SHIVA THE DESTRUCTOR , fue grabado por Vyacheslav Khabarov en Breadberry Recording & Rehearsal Music Studio y Concrete Foundation Studio (Kyev, Ukrania). Mezclado y masterizado por JARO SOUND (Praga,Republica Checa) El arte de portada es obra de Oksana Zinkovska y está disponible vía Robustfellow.

SHIVA THE DESTRUCTOR son:

Andrew Pryimak.- guitarras, voces, coros, teclados
Rodion Tsikra.- guitarras, voces
Andrew Sernyak .- bajo y coros
Marco Sharyi .- batería

‘Benares’ nos introduce en el mágico mundo de los ucranianos con magnéticos desarrollos heavy-psych. Bajo unas fascinantes atmósferas a las que aportan pasajes exóticos la psicodelia aromatizada va oscilando con pasajes más etéreos en contraposición con arrancadas de fuerza. Sus pasajes flotantes más propios de las mil y una noches. Sin duda el nombre de la canción haciendo referencia a la ciudad espiritual del norte de la India, logra trasmitir esa espiritualidad con sus bellas melodías. Los elementos Stoner son introducidos sin que su pesadez robe el protagonismo a los aromas orientales en los que mayoritariamente se desarrolla. En este transitar por los meditativos pasajes, el sonido del órgano aporta un aire ancestral entre la acidez de su dupla de guitarras. Tras los momentos más tormentosos, el tema se deja llevar por los sonidos exóticos en un canto mántrico.

Con delicados pasajes y cadentes ritmos, ‘Hydronaut’ mantiene la apuesta por las vibraciones orientales en el particular mundo en el que se desarrolla el álbum. Elevando la intensidad de los riffs, su psicodelia nos arrulla entre pasajes heavy-psych que nos ofrecen giros constantes. Llevando al oyente a un remanso de paz que se altera con el contraste entre lo pesado y lo liviano.  Como antes comentaba, si hay algo que caracteriza a SHIVA THE DESTRUCTOR, el el desigual uso de las guitarras. La afinación de una de ellas para maseajearnos y ls distorsión de la segunda hace que su sonido se disponga en distintos planos. La canción nos sorprende con pasajes que rozan un escenario psico-progresivo con la aparición de acarameladas y suaves voces entre la belleza sonora de sus desarrollos. Tomando elementos mas propios de los 70’s, el tema resulta fascinante. Un bucólico entorno que parece evocar tiempos pasados en su relato. Estos juegos progresivos enriquecen su evidente sonido psicodélico sin renunciar a pinceladas en la que los riffs Stoner aparecen entre los bellos desarrollos lisérgicos.  

‘Summer of love’ se construye sobre flotantes y bellas atmósferas de las que aflora la seductora voz creando un clima de sensualidad reconfortante. La banda incorpora voces superpuestas entre sus algodonados pasajes de psicodelia aromatizada pero la vez con un cierto aire de melancolía. Con una bucólica ambientación la canción toma prestados elementos progresivos que le aportan un gran sosiego.

En ‘Ishtar’ regresan los sonidos exóticos. Una atmósfera devocional va evolucionando en una nueva exploración psicodélica describiendo un insondable entorno sonoro. Sonidos orientales preceden a pasajes chamánicos en los que las voces aparecen sin perder los cálidos tonos. Sin darnos cuenta sus ritmos nos atraen a un mundo sensorial alejado de lo terrenal. Las guitarras difusas van imprimiendo una fuerza que se balancea acaba por dejarse seducir por psicotrópicos pasajes coloristas. Sin darnos cuenta un sonido más progresivo trata de incorporarse a a narrativa de la canción.  En su parte final el tema parece girar a un entorno de obscuridad que traspasa la línea de la frontera de la psicodelia para explorar un territorio más progresivo arropado por sugerentes y celestiales coros mientras el sonido se torna más grueso entre las suaves melodías vocales.

Para cerrar este fascinante álbum ‘Nirvana beach’ nos acaricia con bellas guitarras que ofrecen el lado más sensual de la banda. Mágicas guitarras y algodonadas voces son como un bálsamo para el oyente. súbitamente el tema toma un aspecto más vintage con momentos de mayor intensidad que unas melodías con un registro vocal que por momento me recuerda a Bowie. Cadente y oscilante la canción arremete con riffs más rockeros en una constante mutación sin perder la ruta por la que transita. Constantes giros, órgano vintage, solos de guitarra y magnético ritmo, son un aliciente para un tema que cambia constantemente ofreciéndonos armonías que hacen que la monotonía no exista. Un gran trabajo compositivo con un resultado sobresaliente, Toda una mezcla de estilos que acaban construyendo una de las canciones con mayor riqueza estilística de todo el álbum. Un tema de rock psico-progresivo de mucha calidad con un tufillo a sonido setentero, pero en un envoltorio contemporáneo.

Shiva the Destructor

 Robustfellow

Reseña: THE BLACK HEART DEATH CULT.- ‘Sonic mantras’

Después de su maravilloso álbum debut, llegaba la hora de corroborar aquellas buenas vibraciones que nos ofrecieron los australianos THE BLACK HEART DEATH CULT a comienzos de 2019. Ahora, dos años después, sin duda ‘SONIC MANTRAS’ confirma que aquel maravilloso álbum no fue obra de la casualidad. ‘SONIC MANTRAS’ es esa joya que todo amante de la psicodelia desea encontrar. Un álbum emocionante en el que la psicodelia y las melodías shoegaze adquieren una nueva dimensión. Todo un mantra sonoro que atrapa al oyente desde el primer hasta el último tema. Si en cada canción el hechizo es mágico, solo por su última pista, ‘Sonic doom’ este trabajo ya merece la pena. Cuidando cada detalle, los australianos nos invitan a un viaje sensorial del que el oyente no querrá escapar. Con un magnetismo hipnótico consiguen que sus lánguidas voces encajen en esa triada de shoegaze, psicodelia pesada y ritmos kraut. Mientras, sus perturbadores efectos nos castigan neuronalmente en contraposición con sus acolchados registros vocales, que sirven de bálsamo a aturdidor sonido. THE BLACK HEART DEATH CULT no canta canciones sobre el amor, las encanta. Intentan comprender lo que hay debajo y se les ocurre la frustración del corazón sentido del estado jodido de la humanidad.
Tómate tu tiempo para escuchar la tierra, está llorando y así es como suena. Al encontrar su inspiración en el sombrío estado del mundo actual, ‘SONIC MANTRAS‘ es todo un alivio que nos invita a un viaje de descubrimiento, amor y, en última instancia, esperanza. Habiendo pasado por cambios en su alineación, junto con la pandemia global de Covid-19 que cerró la industria de la música en vivo en todo el mundo, TBHDC ciertamente ha utilizado este tiempo de inactividad para garantizar que su nuevo álbum, no solo siga el éxito de su homónimo debut, sino que irrumpa en la escena, estableciéndolos como uno de los actos de psicodelia contemporánea más emocionantes del momento. ‘SONIC MANTRAS’ es oro puro para los paladares más exquisitos de los sonidos psicodélicos, así como uno de esos trabajos llamado a estar en las listas de los mejores álbumes de 2021. ¡Un álbum magistral!

‘SONIC MANTRAS’ fue grabado y mezclado en Newmarket Studio por Julian McKenzie, masterizado por Don Bartley en Benchmark Mastering y la maravillosa portada es obra de Adam Pobiak, estando disponible en vinilo el próximo 26 de marzo vía Kozmik Artifactz .
En su grabación ha participado:
Sasha L Smith – guitarra, voz
Domenic Evans – guitarra
Deon Slaviero – bajo, guitarra, órgano
Gabbie Potocnik – órgano, voz
Andrew Nunns – batería
Bill Patching – guitarra
David Balaban – sitar
Todas las canciones escritas por Sasha L Smith & TBHDC, excepto «Cold Fields» Slaviero/ Smith & TBHDC

‘Goodbye gatwick blues’ emerge entre cadentes acorde heavy-psych y un perenne zumbido en segundo plano. Voces de vocación 60’s conjugan el espíritu de muchas de las propuestas de la neo-psicodelia con ciertos dictados shoegaze. Suave y acariciando al oyente con su melodía el tema se desarrolla en una algodonada atmósfera en la que todo sucede pausadamente. Un tema amable que refleja la esencia de los australianos. Entre tonos exóticos y ritmos que se inclinan a los dictados kraut el tema se desarrolla como si fuera un bálsamo para los sentidos describiendo un entorno mágico y difuso a la vez. El tema combina una parte oscura con un espacio mucho más colorista a lo largo de sus nueve minutos.

Enlazado con el corte anterior, ‘Cold fields’ incide en los ritmos kraut en una espesa brisa sónica con bastantes elementos shoegaze. Un tema poderoso y con un sonido difuso que conjuga los estándares de la neo-psicodelia. Una pista breve, pero intensa.

‘One way through’ parece continuar la travesía iniciada en el tema anterior. Toda una espiral de psicodelia con un cierto ambiente espacial. Nuevamente la conjunción de voces más propias de los 60’s con un sonido tan cosmopolita resulta bastante atractiva. Seguramente abra oyentes que perciban una vocación indie en los temas de los australianos, algo que no tendrá discusión por mi parte, pero aquí, el desarrollo de los temas esto es mucho más complejo. Las turbinas de la banda funcionan a pleno rendimiento hasta el alunizaje.

Manteniendo el zumbido y los ritmos hipnóticos ‘Trees’ acaricia al oyente con seductoras melodías vocales entre remolinos flotantes que gravitan en un espacio sicodélico de tintes cósmicos. Con incrustaciones vintage el sonido de los australianos toma prestados sutiles momentos sinfónicos para acompañar su plácido viaje sideral. Las guitarras muestran su belleza tras la difusa estela que custodia el tema.

En un tono más aturdidor, ‘Death from home’ sigue la estela de la canción anterior con esa yuxtaposición de psicodelia vintage y melodías shoegaze. Fuertes tambores y vestigios de los 60’s completan una canción aturdidora que fluye provocando un mantra para el oyente.

Sin duda la experimentación de la psicodelia en todas sus facetas en uno de los puntos fuertes de los australianos. Así lo demuestras los apacibles y chamánicos sonidos de ‘The sun inside’. Otra vez esta trilogía de rock espacial, psicodelia y shoegaze nos seduce con acierto enlazando exóticos sonidos con el rock acido y los vestigios de los ritmos kraut. Hipnóticos pero reconfortantes. Insondables atmósferas empíricas sirven de soporte para el susurro de esa voz melodiosa que sirve de contrapeso a un sonido que oscila entre lo turbio y lo magnético.

‘Dark waves’ sigue una senda más espiritual en esta travesía cósmica en la que la música hace que nuestros sentidos palpen nuevas dimensiones sensoriales. Mántricos, místicos y con un espíritu que flota entre atmósferas espaciales para llevarnos en volandas por sus algodonados pasajes. Sus tonos melancólicos se ensamblan en este sonido hechizante que preside todo el álbum.

Sin duda, desde mi primera escucha del álbum, si hubo un tema que me cautivo por completo, ese fue ‘Sonic doom’. El mágico sonido del sitar elevándose en una atmósfera espiritual que gravita más allá de lo terrenal a lo largo de sus casi diez minutos. Un broche de oro para un álbum mágico que corrobora la buena salud que goza la escena psicodélica de las antípodas. Bellas melodías shoegaze flotando entre un caleidoscopio psicodélico de proporcionales descomunales creando uno de esos temas que te cautiva y del que no quieres salir. Encontrando el equilibrio entre los graves sonidos del bajo y de la batería con las chispeantes vibraciones del sitar y guitarras en un auténtico muro sónico de carácter sanador. Activando los sentidos en un ejercicio sanador del alma, la canción explora pausadas atmósferas místicas en un plácido paseo sensorial lleno de belleza. La espiritualidad puesta al servicia de una psicodelia elegante y no por ello exenta de fuerza. La canción a pesar de su larga duración fluye con desparpajo dejando al oyente con ganas de más. ¡Magistral!

The Black Heart Death Cult

Bandcamp The Black Heart Death Cult

Web Oficial Kozmik Artifactz

Reseña SHEM.- ‘II’

Desde Stuttgart nos llega el nuevo álbum del quinteto psico-espacial SHEM. ‘II’ es el reflejo de una banda que concibe la música como un espacio de libre creación. Tomando como referente a los grandes del kraut de los 70’s la banda nos ofrece tres larga improvisaciones en las que un motorik añejo comanda unos desarrollos frenéticos en una acertada combinación de pasajes de reverberaciones de guitarra y sintetizadores. Sus momentos drone se alteran con zumbidos constantes que nos acompañan en este viaje a insondables atmósferas siderales. Con una narrativa de ciencia ficción, tejen un tapiz sonoro lleno de texturas psicodélicas sin perder su espíritu improvisado. Lo cierto es que finalmente todas las piezas encajan en un puzle en el que encontramos los alicientes suficientes como para embarcarnos en el ‘viaje’ que nos proponen. Los temas mantienen siempre la tensión a pesar de que también nos ofrecen momentos de placidez para dejarnos llevar por nuestras sensaciones.  40 minutos a los abismos cósmicos, a través de oscuros paisajes nocturnos y a la inmensidad del espacio rodeados de supernovas.
Manteniendo el impulso con un ritmo motorik constante, SHEM explora tanto momentos de calma atmosférica como vorágines distorsionadas de felicidad psicodélica, ofreciendo al oyente una puerta de entrada para descender a su reino de experimentación musical una vez más.
Una vez más queda patente que los sonidos siderales son una fuente inagotable de exploración dejándonos el legado de álbumes tan fascinantes como éste ‘II’. Baja la luz y déjate llevar a esta nueva dimensión sensorial.

‘II’ está disponible vía Clostridium Records, en una edición limitada a 300 copias en vinilos rojo y negro incluyendo un poster y logo

SHEM son:  Alexander Gallagher (guitarras), Joel Boye (guitarras) Tobias Brendel (bajo) Alex Meese (sintetizadores) y Benjamin Maier (batería)

El álbum fue grabado entre septiembre de 2017 y febrero de 2018 en Matti’s Space, Stuttgart-Weilimdorf. Mezclado por Alexander Gallagher. Masterizado por Eroc’s Mastering Ranch. Artwork obra de Alexander Gallagher y Benjamin Maier.

Con un motorik cósmico ‘Descencion’ parte cual nave sideral a una exploración de sonidos espaciales con fuerte influencia de ritmos kraut herederos de sus compatriotas de los 70’s. Hipnótico pasajes coloreados con guitarras que exudan psicotrópicos con un ritmo inquebrantable van ondulando en una búsqueda de un insondable espacio en algún lugar indeterminado del cosmos. Incrustaciones de pesados riffs se embarcan en esta tortuosa travesía psicodélica improvisada. Como ondas flotantes la intensidad del tema aumenta y se suavidad según los obstáculos que la nave parce encontrar en su peregrinar. Una narrativa de ciencia ficción con un atrayente groovy reflejando el sonido de la psicodelia espacial contemporánea. Con tormentosos pasajes en los que todo se enturbia, el corte sortea todas las dificultadas sin mirar nunca atrás. Toda una odisea sonora que se vuelve más terrenal, con compases exóticos en su parte final de ritmo contagioso. Una inclinación a sonidos electrónicos con un talante innovador y modernista.

En una atmosfera más oscura e inquietante ‘Night’ es una canción llena de misteriosos pasajes. Acordes de guitarra impregnados de narcóticos y efectos que se suceden van dando cuerpo a un tema plácido. Evolucionando a una dimensión sensorial hace que nuestra mente se deje llevar por su magnética propuesta. Tras una primera parte apacible, el tema intensifica su instrumentación entre envolventes y enigmáticos efectos creando un mundo paralelo alejado de la razón y lo tangible.

Embutidos en su traje espacial los cosmonautas alemanes inician una nueva travesía por la senda del kraut kosmiche en ‘Fall’. El motorik hipnótico de la nave espacial de SHEM vuelve nuevamente por sus fueros para surcar las estrellas. Supernovas y meteoritos son el escenario en el que la maquinaria rítmica de los alemanes se instala confortablemente. Contagiosos ritmos asediados con efectos, sintetizadores y pedales van construyendo esta nueva jam.  Una travesía que los lleva durante casi veinte minutos a un espacio ingravitatorio con múltiples alteraciones sónicas. Siempre buscando el perfil más lisérgico del trance, el envoltorio narcótico de sus desarrollos explora nuestras neuronas con aturdidores momentos en contraste con los pasajes más relajantes. Kraut cósmico en estado puro con fuertes dosis de psicodelia sideral para llevarnos en volandas en un hechizo permanente.

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Reseña: PLANKTON WAT.- ‘Future times’

La canciones del músico de Portland Dewey Mahood habitan en constante comunión con la naturaleza. Desde álbumes aclamados con una de las bandas pilares de la psicodelia pesada como son ETERNAL TAPESTRY, hasta sus prolíficas excursiones en solitario, el trabajo de Mahood siempre se ha definido por su espíritu explorador inquieto y reverencia por el medio ambiente. Como PLANKTON WAT, sus composiciones expresionistas exudan una gracia y una paciencia sobrenaturales, reflejando la belleza resplandeciente y la energía mítica de los lugares salvajes de la Costa Oeste. La pieza florece desde un ambiente poco iluminado junto al porche hacia poderosos viajes de cabeza, conduciendo al oyente a través de barrancos de retroalimentación y a lo largo de cálidas corrientes de sintetizador que se desplazan hacia picos de felicidad lisérgica. El magistral y distintivo trabajo de guitarra de Mahood difumina consistentemente los confines del instrumento, a la vez que es rico en texturas y melódicas. Combinando pasajes de psicodelia ensoñadora y a la vez desagarrada y melancólica, con una vocación progresiva, ‘FUTURE TIMES’ eleva los instrumentos lisérgicos de Mahood a nuevos planos. Escrito con el telón de fondo de los disturbios sociales y los incendios provocados por el cambio climático, Mahood presenta un extenso estudio cinematográfico y psicodélico de un planeta en crisis que teje un camino de esperanza a través de la oscuridad.

Grabado en la primavera de 2020, con la mayor parte de los Estados Unidos refugiándose en su lugar, ‘FUTURE TIMES’ comenzó como una meditación sobre los tiempos. Con el optimismo de la primavera y la promesa del verano reemplazada por la ansiedad por el futuro, la música se convirtió en un medio importante para procesar emociones difíciles y conectarse con el mundo exterior. Mahood desarrolló piezas creadas con su socio musical Dustin Dybvig y el ingeniero/productor Victor Nash, transmutando la energía expansiva de las improvisaciones en vivo en composiciones esbeltas para guitarra, bajo y teclados. Luego, las piezas pasaron a Dybvig y Nash, quienes desarrollaron las composiciones iniciales de Mahood con capas brillantes de sintetizador y sutiles efectos de estudio. ‘FUTURE TIMES’ transforma PLANKTON WAT de un proyecto puramente en solitario en un conjunto virtual, en sí mismo un testimonio del poder del arte para trascender las fronteras físicas y sociales.

Los dos lados elípticos del álbum trazan el viaje interior de Mahood desde la ansiedad al optimismo. El lado A emerge de las brasas aún encendidas de los incendios forestales de la costa oeste en «The Burning World». Zumbidos de sintetizador humeantes cargados con el aroma de pino quemado, un vivo retrato de la experiencia del artista de los incendios forestales generalizados, solo para luego usar el fuego como símbolo de renacimiento espiritual. Con un sonido envolvente los acordes psicodélicos nos envuelven en un escenario desolador que refleja la calma del paisaje. Efectos constantes y guitarras crean una oscura atmósfera psicotrópica a modo de introducción.

 «Nightfall», parece recoger las cenizas mostrándonos un horizonte nuevo. Calmados pasajes entre persistentes zumbidos van construyendo un tema con el sonido estratificado en capas. Una dualidad de la que parece salir airoso con un sonido esperanzador que parece abrirse a la luz sin perder su carácter hipnótico. Todo un génesis redentor en un inquietante pero gratificante ambiente en el que la psicodelia va adquiriendo distintas formas sonoras sin perder la esencia del músico de Portland.

Con extraños efectos en su apertura, «Modern Ruins» explora insondables espacios bajo un aura sinfónica. Plácido y relajante el tema tiene un tono melancólico entre bellas melodías con mil texturas. La guitarra como protagonista de un tema sencillo pero enriquecido con distintos ornamentos sonoros que se recuestan en pasajes progresivos que reflejan una atmósfera ensoñadora.

Mahood marca el comienzo de la cima agresiva del álbum en «Dark Cities», con agudas puñaladas de Casio mostrando su faceta electrónica las guitarras engrosan el sonido del tema. Una crítica a la violencia policial y la injusticia racial. Tomando elementos espaciales construye un relato que bien pudiera adornar una banda sonora de ciencia ficción.

Retomando un ambiente más terrenal ‘Teenage daydream’ repite sus acordes una y otra vez para llevarnos a un inquietante escenario sonoro que va transformándose poco a poco. Solos hirientes entre el hipnotismo de unos teclados hacen que el tema se muestre más pesado entre sus efluvios lisérgicos.

 ‘Sanctuary’ nos traslada a un insondable espacio de calmacon guitarras más propias de Pink Floyd en una atmósfera con tonos perturbadores. Sintetizadores flotantes y pausados acordes construyen otro tema plácido y relajante en el que los elementos turbulentos se conjugan con una belleza inquietante.

El tema que da nombra al álbum, ’Future times’ mantiene ese tono de misterio con sus teclados zumbando entre sonidos espaciales e incursiones de guitarra que asedian los hipnóticos pasajes acústicos. Un espacio para la confusión en el que la suavidad de la guitarra se vuelve inquietante arropada por la experimentación constante de unos sintetizadores que no cejan en su perturbadora ambientación. El tema se apaga entre agresivos y profundos solos de guitarra.  

‘Defund The Police’ nos devuelve al sinfonismo espacial entre suaves zumbidos y efectos. Un nuevo escenario para la experimentación incorporando elementos de viento en un desolador paisaje casi drone.

El álbum cierra con «Wind Mountain», un espacio para la reflexión en una hábil combinación de acordes acústicos y elementos eléctricos creados por los sintetizadores que evoca a un lugar sagrado de los nativos americanos, así como un popular lugar de senderismo en Washington cerca de la casa de Mahood en Portland. Relajante y susurrante el tema supone un bálsamo gratificante con el aroma del medio oeste reflejado en sus surcos que cantan a los cuatro vientos que hay esperanza.

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