Reseña: THE WILD CENTURY.- ‘5’

Sin duda las bandas evolucionan, y los holandeses THE WILD CENTURY son un ejemplo. Si en su primer álbum encontrábamos un predominio de aromas orientales en su psicodelia, y en ‘RAW’ de doctoraban en las artes de la psicodelia 60’s, en su tercer álbum ‘5’, los encontramos más difusos en unas canciones que parecen fruto de la improvisación en el estudio. Las cinco canciones aquí contenidas, son un ejercicio libre de fusión de psicodelia pesada con espirales psicotrópicas arropadas por difusos riffs más cercanos al Stoner y de un ejercicio de fascinantes sonidos vintage. Un collage que, al igual en su álbum anterior, sigue mamando de los sonidos de los años 70’s de ambos lados del Atlántico, sin decantarse definitivamente por ninguno de ellos, y manteniendo su propia esencia. Con constantes oscilaciones en el desarrollo de las canciones, consiguen que sus lisérgicos desarrollos fluyan con un ritmo dinámico. Flirteos con el sonido Colour Haze no impiden que las suaves brisas west-coast refresquen sus canciones. Con muchos momentos en las que las bacanales psicotrópicas se apoderan de la parte instrumental de las canciones, pero también con la destreza suficiente para apaciguar nuestros sentidos con delicados pasajes adornados por un órgano hammond. Una voz suave pero habilidosa para transmitir sensaciones completan este cóctel en el que el blues se una a esta fiesta psicodélica. La espontaneidad de las canciones, fruto de sus improvisaciones es completada con la destreza para que todo encaje. Su dupla de guitarras, unos tambores guerreros y un bajo lleno de magnetismo consiguen engancharnos a la escucha de su personal caleidoscopio sonoro. Toda una montaña rusa con múltiples subidas y bajadas en la que nada resulta brusco, pero si, sorprendente y fascinante. Los holandeses continúan empapándose del legado de los setenta, algo que queda patente en vibraciones que pueden resultar familiares para el oyente, pero no se recrean en ellas, sino que las emiten en forma de flash, consiguiendo así la espontaneidad y la frescura en sus canciones. ‘5’ da la sensación de que es un álbum que ha sido creado con toda la espontaneidad con la que un músico toca y crea en el estudio, y a la vez refleja que el quinteto se divierte componiendo y ejecutando sus canciones, algo que consiguen transmitir al oyente. THE WILD CENTURY es una de esas bandas que desde el ostracismo pueden sorprender a los amantes de la psicodelia de tintes vintage, pero también a cualquier amante de la buena música, ya que este nuevo álbum refleja que está creado desde la naturalidad. ‘5’ es un autentico mosaico colorista de la psicodelia, tanto en su faceta más psicotrópica como en su lado más suave y hechizante. Tras su escucha, solo puedo decir: ¡¡¡Quiero más de esto!!!

THE WILD CENTURY son:

Stan Aarts – guitarra eléctrica y voces
Gerton Govers – guitarra acústica, sitar, guitarras y voces
Joris Verbogt – bajo
Butsenzeller – batería
Paola Pica – órgano hammond

Una breve introducción en modo loner-folk abre las hostilidades en ‘Don’t you miss me i the wild’. El tema se sumerge en un entorno de riffs difusos que juegan con elementos 70’s en las voces mientras el tema avanza a caballo de sonido stoner y hard-psych. El colorista órgano aporta el tono vintage a un corte con una instrumentación fluida y nebulosa. Las guitarras imprimen acidez a una canción que se contiene en sus formas con un trasfondo difuso creando un arco iris de vibraciones dispares. Arenoso por momentos, pero reflejando el espíritu de jam que preside las composiciones de los holandeses para acabar reposando en un gratificante espacio psicodélico.

 ‘Maria’ parece evocar el legado de Colour Haze. Sus guitarras flotantes y una densa y magnética línea de bajo da paso a unas melodías vocales que me recuerdan del clásico del canadiense Bonnie Dobson‘Morning Dew’ mil veces versionado por solventes bandas en los años 70’s. Haciendo oscilar su sonido el tema combina elementos heavy-psych con dulces pasajes vintage más propios del florido sonido west-coast. Siempre engarzando las guitarras para que todo cuadre en esta improvisación en la que los instrumentos parecen ir por libre, pero que finalmente consiguen acoplarse con un fascinante resultado. La sutileza del cálido órgano y unos tambores briosos complementan las exploraciones lisérgicas. El tema resulta de lo más sugerente con sus luminosos pasajes y su ritmo oscilante. Un sonido magnetizante que nos envuelve en un plácido sueño balsámico. Un tema muy atrayente y versátil.

El magnético del bajo, marca el camino a seguir por ‘The Long road. Insistiendo en recuperar las vibraciones de los 70’s las guitarras superpuestas en ásperos riffs dan paso a momentos de desarrollos muchos más afilados. Sin duda la creatividad libre de los holandeses hace que los elementos psico-progresivos se unan a esta colorista fiesta vintage. Susurrantes por momentos y con unos registros vocales mucho más ásperos el tema nos ofrece rasgueos de guitarras constantes. Siempre con giros inesperados, consiguen que el viaje sea versátil y placentero. Potentes e insaciables ritmos suben y bajan la intensidad mientras el órgano y las guitarras nos trasladas a atmósferas vintage en las que los sonidos heavy-psych se suceden con gran dinamismo.  El tema concluye con toda una bacanal sónica en la que cada instrumento parece ir por libre en una auténtica locura sónica.

‘Move on’ se construye sobre un armazón de blues ácido. Repitiendo los riffs el tema explota mutando su sonido a un escenario más progresivo sin perder su esencia. Nuevamente el órgano nos envuelve haciendo salir el ambiente colorista. Por momentos pareciera que hemos hecho un viaje en el tiempo al comienzo de los 70, algo que ya nos mostraron en su álbum debut.  La canción posee una gran mordiente y un tono hipnótico que desaparece con los desvaríos controlados de unas guitarras que siguen rezumando acidez en cada riff. Hard-rock vintage de manual con una orgia de sonidos heavy-psych completando un tapiz sonoro de grandes proporciones sonoros. Puede que se premeditado, o simplemente, estos chicos se dejan llevar por sus impulsos, pero, en cualquier caso, lo hacen de manera que enganchan al oyente.

Cerrando el álbum ‘Downfall, se desarrolla en plácidos pasajes de psicodelia apacible que parecen augurar un corte más suave. La belleza de la guitarra contrasta con el hipnótico sonido del bajo y unos tambores chisporroteantes. Su apacible armonía comienza a teñirse de momentos más lisérgicos arropados por el cálido y penetrante sonido del hammond. La jam va desarrollándose sin prisas, elevando su intensidad en una lenta evolución. Salpicado por la dupla de guitarras el tema fluye cada vez más dinámico gracias la fuerza que imprimen los tambores. En su parte central el tema se vuelve alocado, en ese momento, con gran acierto la voz hace acto de presencia mientras los solos se retuercen y revolotean creando una atmósfera hechizante, mágica y envolvente. La larga duración del tema permite disfrutar de las cualidades técnicas y compositivas de THE WILD CENTURY, una banda llamada a ocupar un espacio de mayor protagonismo en la escena heavy-psych, cualidades no les faltan.

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Reseña: SALIGA.- ‘FÓRÓGELSETRILOGIN

SALIGA son dos tipos suecos que estaban cansados ​​de tocar música encorsetada por un montón de reglas no escritas sobre la forma y el escenario, etc., Hace unos 8 meses alquilaron un pequeño espacio de ensayo y comenzaron a montar su propio estudio de grabación. Durante el proceso de composición y grabación «Det finns inga regler» (no hay reglas) se convirtió en una especie de mantra y de ahí resultó su debut ‘FÓRÓGELSETRILOGIN‘, (la Trilogía Devastación), la primera trilogía de una trilogía de trilogías. Tras un proceso creado iterativo, agotador y a menudo extraño, han conseguido crear un EP debut fascinante. En él adaptan la psicodelia pesada a su propia creatividad. Tres temas instrumentales con melodías flotantes, incursiones progresivas y medidos momentos de pesadez. Todo un brebaje sonoro de fácil digestión, con reconfortantes desarrollos instrumentales que se ven alterados por gruesos momentos, crean un relato en el que cabe lo misterioso, pero sobre todo lo mágico. Un mantra sonoro que consigue hacer partícipe al oyente de su propio relato, a veces hipnótico, a veces tormentoso, pero fundamentalmente mántrico.

La segunda trilogía está casi terminada y se lanzará en los próximos meses, así que esperaremos ansiosos esa nueva entrega de una banda prometedora.

Abriendo con unos tambores rituales ‘Fortfarande din lillebror’ explora un bosque onírico en el que habitan bellos pasajes de psicodelia misteriosa. Cadente y susurrante, el tema explota abriéndose a un entorno más luminoso en el que una poderosa línea de bajo nos muestra el camino. Insertando pasajes más progresivos, el dúo nos ofrece un plácido brebaje sonoro. Reconfortante y suave, sus flotantes melodías se complementan con retazos de pesadez sin perder su carácter apacible y enigmático en su relato.

 ‘Urknallen/Livsriffet’ se desarrolla en una atmósfera más amable. Aquí la psicodelia ensoñadora de los suecos nos seduce con suaves melodías instrumentales. Ciertos tonos exóticos se incorporan a este paseo por la mágica psicodelia a la que nos traslada la canción. Guitarras flotantes se ven asaltadas por una gruesa línea de bajo llena de magnetismo. Mientras, los efectos revolotean en ese mundo mágico en el se desarrolla el tema. Tras ese plácido paseo, el tema se vuelve más pesado, con repetitivas descargas de densos sonidos que le dotan de un carácter más plomizo e hipnótico.

Mostrando su faceta mas pesada, ‘Latin på bönners vis’ oscila entre pasajes de psicodelia envolvente y embriagadora con momentos oscuros que transmiten intrigantes sensaciones. Tras un inicio más sosegado, se vuelve más tormentoso, con cadentes riffs con un cierto tono doomy. Transitando por una encrucijada en la que la psicodelia pesada ondula entre lo progresivo y lo plomizo, la banda mantiene el control. Hipnótico por momentos, pero lo suficientemente atrayente para que su sonido acabe magnetizando al oyente en un entorno chamánico y envolvente.

Reseña: SHIVA THE DESTRUCTOR.- ‘Find the others’

Tras tres años de preparación, ve la luz el primer LP de la banda ucraniana SHIVA THE DESTRUCTOR. Tiempo atrás, en 2015, su primer EP, ya despertó mi atención, por lo ‘FIND THE OTHERS’ era un álbum que debía explorar. Sin duda, tras su escucha, he corroborado, que las buenas sensaciones que me transmitió la banda, aquí quedan corroboradas sobradamente. El álbum contiene cinco temas en los que la psicodelia aromática, mística y exótica, convive en armonía con el rock progresivo, e incluso con alguna visita de sonidos stoner. ‘FIND THE OTHERS’ es un álbum conceptual con melodías llenas de belleza y una atmósfera lisérgica con un carácter contemplativo. Un trabajo en el que las guitarras etéreas se debaten entre los sonidos limpios y cristalinos contrastando con lo difuso, algo, que es uno de avales del álbum. Los perfectos arreglos de las canciones, consiguen que todo fluya con naturalidad en una espiral de suaves sonidos que son como un bálsamo para el oyente y que hacen que todas ellas se enlacen, para que el resultado sea una obra en la que todo tiene sentido. ‘FIND THE OTHERS’ es un álbum conceptual basado en las aventuras del personaje principal, «Shiva«, mientras atraviesa el planeta en un viaje a través de la historia de la música psicodélica progresiva. A lo largo de las canciones del álbum, Shiva viaja alrededor y a través de mundos, espacio y tiempo. Finalmente, llega a la Tierra en la década de 1960 y procede a usar jeans gastados y rockear en Woodstock. Luego se enfría en la playa con los sonidos del surf rock, se enamora, deambula por los bosques vírgenes, se sumerge en batallas auto-reflexivas y se reconcilia consigo mismo en las afueras del universo. Shiva se divierte, sufre, busca y cambia, como todos nosotros. Además de eso, el álbum contiene varias referencias y homenajes a músicos e intérpretes legendarios ocultos entre sus surcos. Esa inspiración en distintas décadas musicales, hace que su sonido resulte familiar al oyente. Estos brillantes músicos saben crean suites progresivas extendidas de música principalmente instrumental, con afinaciones claramente diferentes, que, junto con esa interacción de sus guitarras impecablemente entrelazadas, usa el sonido del órgano, así como una instrumentación oriental, logrando un sonido impecablemente único, similar al despertar de un sueño. ‘FIND THE OTHERS’ es un sueño mágico del que, tras su escucha, no querrás despertar.

FIND THE OTHERS’ ha sido producido por SHIVA THE DESTRUCTOR , fue grabado por Vyacheslav Khabarov en Breadberry Recording & Rehearsal Music Studio y Concrete Foundation Studio (Kyev, Ukrania). Mezclado y masterizado por JARO SOUND (Praga,Republica Checa) El arte de portada es obra de Oksana Zinkovska y está disponible vía Robustfellow.

SHIVA THE DESTRUCTOR son:

Andrew Pryimak.- guitarras, voces, coros, teclados
Rodion Tsikra.- guitarras, voces
Andrew Sernyak .- bajo y coros
Marco Sharyi .- batería

‘Benares’ nos introduce en el mágico mundo de los ucranianos con magnéticos desarrollos heavy-psych. Bajo unas fascinantes atmósferas a las que aportan pasajes exóticos la psicodelia aromatizada va oscilando con pasajes más etéreos en contraposición con arrancadas de fuerza. Sus pasajes flotantes más propios de las mil y una noches. Sin duda el nombre de la canción haciendo referencia a la ciudad espiritual del norte de la India, logra trasmitir esa espiritualidad con sus bellas melodías. Los elementos Stoner son introducidos sin que su pesadez robe el protagonismo a los aromas orientales en los que mayoritariamente se desarrolla. En este transitar por los meditativos pasajes, el sonido del órgano aporta un aire ancestral entre la acidez de su dupla de guitarras. Tras los momentos más tormentosos, el tema se deja llevar por los sonidos exóticos en un canto mántrico.

Con delicados pasajes y cadentes ritmos, ‘Hydronaut’ mantiene la apuesta por las vibraciones orientales en el particular mundo en el que se desarrolla el álbum. Elevando la intensidad de los riffs, su psicodelia nos arrulla entre pasajes heavy-psych que nos ofrecen giros constantes. Llevando al oyente a un remanso de paz que se altera con el contraste entre lo pesado y lo liviano.  Como antes comentaba, si hay algo que caracteriza a SHIVA THE DESTRUCTOR, el el desigual uso de las guitarras. La afinación de una de ellas para maseajearnos y ls distorsión de la segunda hace que su sonido se disponga en distintos planos. La canción nos sorprende con pasajes que rozan un escenario psico-progresivo con la aparición de acarameladas y suaves voces entre la belleza sonora de sus desarrollos. Tomando elementos mas propios de los 70’s, el tema resulta fascinante. Un bucólico entorno que parece evocar tiempos pasados en su relato. Estos juegos progresivos enriquecen su evidente sonido psicodélico sin renunciar a pinceladas en la que los riffs Stoner aparecen entre los bellos desarrollos lisérgicos.  

‘Summer of love’ se construye sobre flotantes y bellas atmósferas de las que aflora la seductora voz creando un clima de sensualidad reconfortante. La banda incorpora voces superpuestas entre sus algodonados pasajes de psicodelia aromatizada pero la vez con un cierto aire de melancolía. Con una bucólica ambientación la canción toma prestados elementos progresivos que le aportan un gran sosiego.

En ‘Ishtar’ regresan los sonidos exóticos. Una atmósfera devocional va evolucionando en una nueva exploración psicodélica describiendo un insondable entorno sonoro. Sonidos orientales preceden a pasajes chamánicos en los que las voces aparecen sin perder los cálidos tonos. Sin darnos cuenta sus ritmos nos atraen a un mundo sensorial alejado de lo terrenal. Las guitarras difusas van imprimiendo una fuerza que se balancea acaba por dejarse seducir por psicotrópicos pasajes coloristas. Sin darnos cuenta un sonido más progresivo trata de incorporarse a a narrativa de la canción.  En su parte final el tema parece girar a un entorno de obscuridad que traspasa la línea de la frontera de la psicodelia para explorar un territorio más progresivo arropado por sugerentes y celestiales coros mientras el sonido se torna más grueso entre las suaves melodías vocales.

Para cerrar este fascinante álbum ‘Nirvana beach’ nos acaricia con bellas guitarras que ofrecen el lado más sensual de la banda. Mágicas guitarras y algodonadas voces son como un bálsamo para el oyente. súbitamente el tema toma un aspecto más vintage con momentos de mayor intensidad que unas melodías con un registro vocal que por momento me recuerda a Bowie. Cadente y oscilante la canción arremete con riffs más rockeros en una constante mutación sin perder la ruta por la que transita. Constantes giros, órgano vintage, solos de guitarra y magnético ritmo, son un aliciente para un tema que cambia constantemente ofreciéndonos armonías que hacen que la monotonía no exista. Un gran trabajo compositivo con un resultado sobresaliente, Toda una mezcla de estilos que acaban construyendo una de las canciones con mayor riqueza estilística de todo el álbum. Un tema de rock psico-progresivo de mucha calidad con un tufillo a sonido setentero, pero en un envoltorio contemporáneo.

Shiva the Destructor

 Robustfellow

Reseña: THE BLACK HEART DEATH CULT.- ‘Sonic mantras’

Después de su maravilloso álbum debut, llegaba la hora de corroborar aquellas buenas vibraciones que nos ofrecieron los australianos THE BLACK HEART DEATH CULT a comienzos de 2019. Ahora, dos años después, sin duda ‘SONIC MANTRAS’ confirma que aquel maravilloso álbum no fue obra de la casualidad. ‘SONIC MANTRAS’ es esa joya que todo amante de la psicodelia desea encontrar. Un álbum emocionante en el que la psicodelia y las melodías shoegaze adquieren una nueva dimensión. Todo un mantra sonoro que atrapa al oyente desde el primer hasta el último tema. Si en cada canción el hechizo es mágico, solo por su última pista, ‘Sonic doom’ este trabajo ya merece la pena. Cuidando cada detalle, los australianos nos invitan a un viaje sensorial del que el oyente no querrá escapar. Con un magnetismo hipnótico consiguen que sus lánguidas voces encajen en esa triada de shoegaze, psicodelia pesada y ritmos kraut. Mientras, sus perturbadores efectos nos castigan neuronalmente en contraposición con sus acolchados registros vocales, que sirven de bálsamo a aturdidor sonido. THE BLACK HEART DEATH CULT no canta canciones sobre el amor, las encanta. Intentan comprender lo que hay debajo y se les ocurre la frustración del corazón sentido del estado jodido de la humanidad.
Tómate tu tiempo para escuchar la tierra, está llorando y así es como suena. Al encontrar su inspiración en el sombrío estado del mundo actual, ‘SONIC MANTRAS‘ es todo un alivio que nos invita a un viaje de descubrimiento, amor y, en última instancia, esperanza. Habiendo pasado por cambios en su alineación, junto con la pandemia global de Covid-19 que cerró la industria de la música en vivo en todo el mundo, TBHDC ciertamente ha utilizado este tiempo de inactividad para garantizar que su nuevo álbum, no solo siga el éxito de su homónimo debut, sino que irrumpa en la escena, estableciéndolos como uno de los actos de psicodelia contemporánea más emocionantes del momento. ‘SONIC MANTRAS’ es oro puro para los paladares más exquisitos de los sonidos psicodélicos, así como uno de esos trabajos llamado a estar en las listas de los mejores álbumes de 2021. ¡Un álbum magistral!

‘SONIC MANTRAS’ fue grabado y mezclado en Newmarket Studio por Julian McKenzie, masterizado por Don Bartley en Benchmark Mastering y la maravillosa portada es obra de Adam Pobiak, estando disponible en vinilo el próximo 26 de marzo vía Kozmik Artifactz .
En su grabación ha participado:
Sasha L Smith – guitarra, voz
Domenic Evans – guitarra
Deon Slaviero – bajo, guitarra, órgano
Gabbie Potocnik – órgano, voz
Andrew Nunns – batería
Bill Patching – guitarra
David Balaban – sitar
Todas las canciones escritas por Sasha L Smith & TBHDC, excepto «Cold Fields» Slaviero/ Smith & TBHDC

‘Goodbye gatwick blues’ emerge entre cadentes acorde heavy-psych y un perenne zumbido en segundo plano. Voces de vocación 60’s conjugan el espíritu de muchas de las propuestas de la neo-psicodelia con ciertos dictados shoegaze. Suave y acariciando al oyente con su melodía el tema se desarrolla en una algodonada atmósfera en la que todo sucede pausadamente. Un tema amable que refleja la esencia de los australianos. Entre tonos exóticos y ritmos que se inclinan a los dictados kraut el tema se desarrolla como si fuera un bálsamo para los sentidos describiendo un entorno mágico y difuso a la vez. El tema combina una parte oscura con un espacio mucho más colorista a lo largo de sus nueve minutos.

Enlazado con el corte anterior, ‘Cold fields’ incide en los ritmos kraut en una espesa brisa sónica con bastantes elementos shoegaze. Un tema poderoso y con un sonido difuso que conjuga los estándares de la neo-psicodelia. Una pista breve, pero intensa.

‘One way through’ parece continuar la travesía iniciada en el tema anterior. Toda una espiral de psicodelia con un cierto ambiente espacial. Nuevamente la conjunción de voces más propias de los 60’s con un sonido tan cosmopolita resulta bastante atractiva. Seguramente abra oyentes que perciban una vocación indie en los temas de los australianos, algo que no tendrá discusión por mi parte, pero aquí, el desarrollo de los temas esto es mucho más complejo. Las turbinas de la banda funcionan a pleno rendimiento hasta el alunizaje.

Manteniendo el zumbido y los ritmos hipnóticos ‘Trees’ acaricia al oyente con seductoras melodías vocales entre remolinos flotantes que gravitan en un espacio sicodélico de tintes cósmicos. Con incrustaciones vintage el sonido de los australianos toma prestados sutiles momentos sinfónicos para acompañar su plácido viaje sideral. Las guitarras muestran su belleza tras la difusa estela que custodia el tema.

En un tono más aturdidor, ‘Death from home’ sigue la estela de la canción anterior con esa yuxtaposición de psicodelia vintage y melodías shoegaze. Fuertes tambores y vestigios de los 60’s completan una canción aturdidora que fluye provocando un mantra para el oyente.

Sin duda la experimentación de la psicodelia en todas sus facetas en uno de los puntos fuertes de los australianos. Así lo demuestras los apacibles y chamánicos sonidos de ‘The sun inside’. Otra vez esta trilogía de rock espacial, psicodelia y shoegaze nos seduce con acierto enlazando exóticos sonidos con el rock acido y los vestigios de los ritmos kraut. Hipnóticos pero reconfortantes. Insondables atmósferas empíricas sirven de soporte para el susurro de esa voz melodiosa que sirve de contrapeso a un sonido que oscila entre lo turbio y lo magnético.

‘Dark waves’ sigue una senda más espiritual en esta travesía cósmica en la que la música hace que nuestros sentidos palpen nuevas dimensiones sensoriales. Mántricos, místicos y con un espíritu que flota entre atmósferas espaciales para llevarnos en volandas por sus algodonados pasajes. Sus tonos melancólicos se ensamblan en este sonido hechizante que preside todo el álbum.

Sin duda, desde mi primera escucha del álbum, si hubo un tema que me cautivo por completo, ese fue ‘Sonic doom’. El mágico sonido del sitar elevándose en una atmósfera espiritual que gravita más allá de lo terrenal a lo largo de sus casi diez minutos. Un broche de oro para un álbum mágico que corrobora la buena salud que goza la escena psicodélica de las antípodas. Bellas melodías shoegaze flotando entre un caleidoscopio psicodélico de proporcionales descomunales creando uno de esos temas que te cautiva y del que no quieres salir. Encontrando el equilibrio entre los graves sonidos del bajo y de la batería con las chispeantes vibraciones del sitar y guitarras en un auténtico muro sónico de carácter sanador. Activando los sentidos en un ejercicio sanador del alma, la canción explora pausadas atmósferas místicas en un plácido paseo sensorial lleno de belleza. La espiritualidad puesta al servicia de una psicodelia elegante y no por ello exenta de fuerza. La canción a pesar de su larga duración fluye con desparpajo dejando al oyente con ganas de más. ¡Magistral!

The Black Heart Death Cult

Bandcamp The Black Heart Death Cult

Web Oficial Kozmik Artifactz