Reseña: JORDSJØ.- ‘Pastoralia’

Siguiendo la tradición de algunas de las mejores bandas del rock nórdico del siglo pasado, JORDSJØ logra fusionar el rock progresivo de los 70’s con fantásticas melodías y un toque folk adornado con elementos jazz. Un viaje musical que va desde pasajes minimalistas de mellotrón hasta una tempestad de rock completa. El uso de elementos clásicos le aporta nuevos matices a un álbum basado en los sueños, el anhelo de libertad y el lugar ficticio ‘PASTORALIA’, donde todos los días son como noches tropicales en el norte de Noruega, donde la gente del bosque baila alrededor de fogatas. La sensación de melancolía preside unas canciones hermanadas con la naturaleza y lo ancestral. Como juglares del pasado narran sus cuentos y leyendas en unas atmósferas grises que dejan paso a la luz en su variopinto abanico de influencias estilísticas. Instrumentos tradicionales de cuerda y viento, y el penetrante y cálido del mellotrón, conviven con elegantes guitarras ofreciendo pinceladas de gran belleza.  Misteriosos y eclécticos JORDSJØ consiguen crean un álbum con mil texturas con las que pintan un cuadro sonoro de gran clasicismo. La elegancia cortesana conviviendo con una narrativa casi juglaresca evocando a bandas como Jethro Tull, Camel, incluso por momentos a King Crimson vestidos de sonidos folk. Un estimulante sensorial con canciones que te enganchan en su fluida narrativa en la que reflejan el legado de los bosques de su Noruega natal.   

El álbum fue grabado y producido en su totalidad entre marzo y noviembre de 2020 en el sótano de Bjørnerød Gård en Våler, Østfold por los mismos  JORDSJØ, ‘PASTORALIA’ cuenta con invitados, incluidos Ola Mile Bruland (Actionfredag), Håkon Knutzen, Vilde Mortensen Storesund, Mats Lemjan, Christian Meaas Svendsen y Åsa Ree (MeerTusmørkeWobbler).

Con ilustraciones de Sindre Foss Skancke, el álbum está disponible vía Karisma Records en CD, formatos de vinilo digital y negro, así como en una versión de vinilo azul que estará limitada a 600 copias. El álbum se puede reservar aquí.

‘Prolog’ nos introduce el álbum entre suaves acordes jazz y un aura de progresivo romántico. La combinación de su penetrante órgano, y la sutileza de los elementos de viento, sirve como aliciente para lo que nos espera en su interior. Pasajes de progresivo ortodoxo más propio de los 70’s con aires folk de lo mas sugerente y elegante.

A continuación, el hammond y una cálida línea de bajo nos presentan ‘Skumring i Karesuando’ uno de los singles que la banda había presentado previamente. Los mejores momentos del progresivo aparecen en sus melodías. Hard y folk en línea Jethro Tull aportando color a unos surcos en los que encontramos pasajes más propios de bandas como CAMEL. Momentos calmados con distintos ornamentos un aire de melancolía en un aterciopelado escenario tradicional. Sabiendo mantener los tiempos y subiendo la intensas puntualmente, el tema pasa por distintas fases. Como un cuento medieval que nos arrulla con cariño. Un relato de otros tiempos que refleja la maestría compositiva con la que cuenta el dúo noruego. Castillos y campos de cultivo con estandartes medievales coloreando un relato gris, pero sugerente y lleno de sensibilidad. Su armonía conecta rápidamente con sus pegadizas ondulaciones.

‘Mellom Mjødurt, Marisko og Søstermarihånd’ índice en los sonidos medievales, con una flauta alegre entre sus sugerentes voces. Sonidos cortesanos más propios de siglos pasados son usados como un legado para su creatividad. El mellotrón, y los constantes giros en su narrativa nos llevan a pasajes jazz-rock más propios del sonido Cantenbury. Misteriosos pasajes que avanzan sigilosamente como presagio de algún acontecimiento de alto postín. Flauta y teclados evocando el legado Camel y el propio sonido ofrecido por TURSMOKE o WOBBLER en sus trabajos anteriores.  Sus desarrollos progresivos engrosan el sonido de los nórdicos para ofrecer una atmósfera más densa y pesada.  A través de la música, basados en dos temas principales que están conectados entre sí por tres intermezzo musicales diferentes, tratan de capturar una especie de instantánea lírica de cada uno de los tres lugares que son muy queridos para Håkon Oftung. Åsa Ree contribuye con la duplicación de la voz principal y con hermosas armonías de acompañamiento

‘Pastoralia’ el tema que da nombre al álbum mantiene la esencia de la banda. Esta vez con pinceladas jazz en su sonido clásico. Vientos, teclados y sonidos de cuerda, soportan el peso de su narrativa. Instalados en la melancolía, el tema va caminando por distintos escenarios sonoro. Todo fluye con una naturalidad pasmosa. Sin darnos cuenta el aspecto del tema varía constantemente ofreciendo siempre un capítulo distinto de un libro con mucha letra. Como si pasaran páginas de un relato ancestral, la canción avanza sin mirar atrás.  

El sonido de cuerda de ‘Fuglehviskeren’ nos mantiene en el clasicismo. Aquí la guitarra acústica nos guí durante dos minutos repitiendo sus acordes prescindiendo de las voces. Sus pasajes juglarescos se engrosan con el sonido de la tuba en un breve, pero curioso tema.

‘Beitemark’ uno de los singles adelantados hace semanas, es dotado de un toque cósmico a sus plácidos pasajes de folk progresivo. Un sonido vintage, con incrustaciones jazzísticas y unos pasajes de guitarra más prominentes, pero llenos de elegancia y belleza. Los vientos y coros de su parte final se adornan con melodías clasicistas. Sus tonos grises, presentes en la mayoría de las canciones logran crean una atmósfera cálida y acolchada sin caer en ñoñerías.

Pasajes de guitarra clásica abren ‘Veterans, otro tema instrumental de solo dos minutos que parece servir de interludio. La canción se desarrolla en una atmósfera folk entre sonidos tradicionales.  

Cerrando este sugerente trabajo, ‘Jord II’, el tema más largo del álbum con sus diez minutos se convierte en una suite. Partiendo del piano clásico, sus acordes oscuros van describiendo una estancia llena de melancolía en tonos grises. Sumidos en el sinfonismo, los noruegos crean un tema suave que evoluciona hacia un sonido progresivo de manual lleno de belleza. Pasajes narrados entre desarrollos de guitarra y constantes cambios que en ningún caso resultan agresivos para el oyente. Aquí todo fluye de una forma natural. Puede parecer sencillos, pero el tema ofrece un amplio abanico de resonancias al oyente sin perder su propia esencia. Un tema reflexivo que transita como un rio sobre suaves valles encontrándose algún meandro en el camino. Estos chicos saben como hacer atrayente una canción sin renunciar a un estilo, con la suficiente personalidad como para que nada resulte aburrido.

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Reseña: SEX BLENDER.- ‘Studio Session I’

Con dos álbumes previos, el cuarteto ucraniano SEX BLENDER publica su tercera entrega ‘STUDIO SESION I’. Cualquiera que ya haya escuchado antes a la banda puede hacerse una idea de lo que le espera en este nuevo álbum. ‘STUDIO SESION I’ contiene cuatro largas jams instrumentales en las que la psicodelia pesada sirve de base a sus experimentaciones por sonidos drone con ambientaciones espaciales e incrustaciones progresivas. Si hay algo que caracteriza a SEX BLENDER, es el poder de sus atronadores tambores, algo que muchas veces inclina sus temas a un sonido mas pesado. Hipnóticos, psicotrópicos, pero llenos de frescura, los cuatro temas deambulan en escenarios cósmicos con zumbidos creando una aturdidora cortina sonora que se estratifica en distintos niveles. Manteniendo una estructura que se repite, las cuatro jams ofrecen momentos virulentos y aturdidores con un sonido que se vuelve tosco y pesado, grandes desarrollos psicotrópicos y ambientaciones cósmicas en las que los elementos progresivos se asoman sutilmente. Siempre impulsados por sus hipnóticos ritmos de vocación kraut el deambular por atmósferas de diferentes características hace que su escuche resulte fascinante. Aquí no hay reglas, pero si un propósito claro. Con unos genes vintage la licuadora ucraniana consigue batir sus hipnóticos sonidos para ofrecer un resultado satisfactorio. Los temas fueran grabados sen sesiones en vivo en el estudio manteniendo el lema de la banda: “Sex Blender es una mezcla de música definitiva de diferentes estilos que incluyen stoner, heavy psych, krautrock, drone y material clásico de la vieja escuela. El lema de la banda es: ¡La música es mejor que el sexo literalmente!. ‘STUDIO SESION I’ está disponible vía Drone Rock Records.

Grabado en Frost Magnetic Records en Ivano-Frankivsk 31/01/2021

SEX BLENDER son:

Yurko Savchuk – guitarras
Mira Shulak – teclados
Rostyslav Garbar -bass
Oleh aka Atanas Bro – batería

Oleh Moroz aka Frost – grabación / mezcla / masterización
Uliana Kulchytska – arte de la portada

‘Retrograde deluxe’ se desarrolla a lo largo de doce minutos entre gruesos riffs con los habituales momentos drone y atronadores tambores. Un zumbido constante que inexorablemente nos lleva a un insondable espacio psico-progresivo en el que la pesadez custodia sus ensoñadores e hilarantes desarrollos de guitarra. Sobresaliendo la potencia de sus atronadores tambores, SEX BLENDER crea un tema en el que la ambientación vintage aportada por el sonido de su penetrante órgano se conjuga con una experimentación psicotrópica de lato nivel. Con hipnóticos ritmos kraut y un talante espacial el tema transita vigoroso en un entorno cósmico guiado por una línea de bajo llena de magnetismo que camina de la mano de sus fuertes tambores. Un agotador peregrina r de una jam que parece no tener fin en su viaje a través de mundos alejados de lo terrenal. Lo cierto es que el tema tiene la capacidad para enganchar al oyente con sus oscilantes reverberaciones. El tema va minorando su intensidad desde su comienzo lleno de pesadez a un espacio mucho más psicodélico en su parte final.

Entre una neblina de fuzz ‘Crimson master’ mantiene sus poderosos tambores sobre sus desarrollos psicodélicos. Aquí la banda suena lisérgica sin renunciar a la pesadez de sus ritmos. Mas instalados en los sonidos heavy-psych la banda coquetea con un escenario doom, sin renunciar a su estela espacial. Incidiendo en la experimentación crean un tema que parece estratificar su sonido en distintos niveles. Gran parte de ello se debe al uso de los sintetizadores jugando un importante papel en la fisonomía del corte.

Con una vocación psicodélica más ortodoxa ‘Rave spritz’ colorea sus apacibles desarrollos de guitarra con un cadente ritmo y ornamentos que ponen el toque de mágico al tema.Pero como decimos en España, ‘la cabra tira al monte’, y los ucranianos no se resisten a experimentar con distintas vibraciones, aunque en esta ocasión sean más comedidos. Los once minutos de la jam permiten cambiar el registro, y tras una primera parte tranquila, los sonidos más rugosos aparecen en su parte central volviendo a descender por laderas más pesadas. Unas pendientes sinuosas en las que los elementos progresivos hacen acto de presencia. Por momento la canción suena como si fuera la mezcla de dos temas distintos, lo cual resulta bastante atractivo. En la parte final la jam retoma la senda psicodélica entre sus poderosos tambores con pesados desarrollos llenos de magnetismo.

Con una línea de bajo creando una misteriosa atmósfera, ‘Diver’ explora ese entorno heavy-psych en el que tan bien se sabe mover SEX BLENDER. La guitarra vibrando en bellos desarrollos que se ven acompañados de un zumbido constante y la explosión de ritmo habitual en todo el trabajo. Momentos drone con mágicos pasajes de guitarra crean un entorno amable para el oyente. De esta forma la banda crea un nuevo espacio experimental en el que desarrollar sus desvaríos.  En esta ocasión la jam se mantiene más firme el su apuesta heavy-psych con oscilantes cambios de ritmo y múltiples efectos que aportan un aura espacial al corte.

Sex Blender

Drone Rock Records

Reseña: LUCID SINS.- ‘Cursed!’

Siete años después de su álbum debut, el dúo psico-progresivo escocés LUCID SINS vuelve convertido en una bestia más grande y ambiciosa para crear su segundo álbum ‘CURSED!’. Al invitar a varios músicos de su séquito a subirse al tren, LUCID SINS gana en matices, solidez y versatilidad para crear un pequeña obra maestra del rock vintage contemporáneo. Explorando los sonidos hard-progresivos nacidos en los 70’s, los escoceses crean un álbum cálido, excelso y brillante. Sus oscuros y sedosos temas caminan por una senda que ya recorrieron los alemanes KADAVAR en sus últimos álbumes, si bien aquí, los ecos Progresivos son mucho más evidentes, convirtiéndose en el leit-motiv de ‘CURSED!’. Un álbum en el que todo fluye sin estridencias, con suaves melodías, pero que ocultan un trasfondo rítmico de gran solidez en el que la psicodelia aporta su granito de arena. Las canciones siempre nos ofrecen giros inesperados que cambian su aspecto sonoro; esto finalmente, resulta un acierto que hace al oyente estar en todo momento enganchado a las canciones, no sabiendo en que encrucijada en la que se apartarán del camino. Seguramente aquellos amantes del sonido progresivo ortodoxo de los años setenta se van a ver fuertemente atraídos por este trabajo, pero a su vez, otros no iniciados en este género, también encontrarán alicientes suficientes para sumergirse en su sonido orgánico e intrínsecamente más progresivo. Impulsado por una dosis embriagadora de teclados y violines, riffs de dedos líquidos y a veces con tintes de jazz, los ecos folk también están presentes en el álbum. Sus voces sobre-grabadas, se remontan a artistas como Wishbone Ash, Blue Öyster Cult o incluso The Doors en sus meandros más fascinantes, sin que por ello LUCID SINS pierdan sus genes progresivos mas propios de bandas como Jethro Tull, Camel, o de la escena de Canterbury. Si su debut ‘OCCULTATION’ resultó ser un álbum magistral, me atrevo a afirmar, que con ‘CURSED!’ incluso, se han superado. Un álbum que nos ofrece un rico tapiz sonoro lleno de bellos ornamentos inspirados en lo tradicional con sus momentos folk, pero sabe nadar con destreza en las aguas del hard-progresivo de los 70’s.

Con una obra de arte surrealista del ilustrador británico de principios del siglo XX, Alan Odle, ‘CURSED!’, lo convierte en una pieza imprescindible del rock progresivo de los 70. El álbum está disponible vía Totem Cat Records.
LUCID SINS son Andreas Jonsson (voces y guitarra) y Ruaraidh Sanachan (guitarra, bajo, teclados y percusión) y en ‘CURSED!’ estuvieron acompañados por Joe Gallagher (guitarra), Martin ‘Eggy Beard’ McKenna (Violin), Sondre Berge Endegal (bajo) y Stuart Coleman (teclados). Grabación adicional por Clark Neville. Ruaraidh Sanachan y Andreas Johnsson, son los jefes que trajeron una psicodelia explosiva de forma libre a la escena en vivo de Glasgow a través de su primera banda Moon Unit. Con su debut ‘Oscillation’ de 2005, sin mencionar su versión estelar de «Black Wizard» de Medusa, el dúo escocés llamó la atención sobre su marca teñida de oscuridad de la psicodelia de los setenta y el rock clásico, haciendo una irrupción entre sus artistas. compañeros de proto-metal Uncle Acid & The Deadbeats, Witchcraft o Dead Meadow. ‘Oscillation’ se envolvió en una impresionante manga Alasdair Grey, que marcó la pauta para sus aventuras impulsadas por el ocultismo.

‘Joker dance’ seguramente es mejor tema que podían haber elegido los escoceses para abrir el álbum. Si fue el single que previamente habían presentado, no era por casualidad. Una canción pegadiza y seductora que refleja por donde va a transcurrir el devenir de este magnífico álbum. Hard-progresivo de estirpe setentera, con ritmos pegadizos, voces sugerentes y un tempo que te atrapa desde la primera escucha.

‘The serpentin path’ se desarrolla entre alegres armonías retro. Con el registro vocal emulando a Jethro Tull, el tema camina por la senda hard-progresiva predominante en todo el álbum. Sustentado en una sencilla armonía el tema evoca pasajes vintage transitados en los últimos tiempos por bandas como Kadavar. Descendiendo la intensidad, la canción se muestra menos rock en su parte central, lo que no impide que afloren algunos solos de guitarra que complementan sus plácidos pasajes progresivos. Momentos de belleza con el sonido en distintos niveles y el cálido bajo protegiendo el tema de una forma pausada. Tras oscuros pasajes con tonos misteriosos, el tema recupera el color inicial en su parte final con sus atrayentes melodías salidas de la dupla de guitarras.

Instalados en sonidos casi medievales, y emulando el canto de los juglares aparece ‘Sun and the moon’. Un relato de rock progresivo ortodoxo que se desarrolla en una atmósfera vintage. El órgano se siente más presente entre los constantes cambios de ritmo que el tema contiene. Pasajes pastorales en los que el sonido del hammond se erige en protagonista de una narración en la que aparecen ecos folk en forma de coros. Aportando un carácter luminoso al tema, la canción se alborota con resonancias aparente caóticas pero que ofrecen un magnífico resultado.

‘The devil’s sign’ se desarrolla con una orquestación sinfónica entre suaves acordes en tonos grises. Aires de melancolía y sonidos contenidos con voces manejables, que evocan nuevamente el último trabajo de Kadavar. El tema, se torna hard-rock tras sus dos primeros minutos, sin perder su alma progresiva. Aquí guitarras, brillantes y briosas conviven con un violín mágico pero histriónico que adquiere su cota de protagonismo. El tema tiene distintas pausas con las que la banda cambia la fisonomía del tema sin salir de esa tenue luz en la que se desarrolla a lo largo de cuatro minutos tristes.

El órgano pastoral abre ‘Cursed’, el tema que da nombre al álbum, y que con sus casi siete minutos sirve como escaparate del sonido de los escoceses. Acercándose a sonidos de fusión con un carácter más propia de los floridos sonidos west-coast o incluso de la campiña escocesa, mostrando un sonido más rural. Una perfecta combinación de un bajo denso y cálido con las guitarras tomando formas exóticas y un cadente ritmo van construyendo un tema progresivo de innegable carácter setentero. Pausa a mitad del tema y la oscuridad se hace dueña del entorno sonoro de LUCID SINS. La segunda parte del tema se construyen con la dualidad órgano guitarras, aportando una versatilidad bien ensamblada para que todo resulte compacto.

Una breve introducción a modo de banda sonora de película abre ‘Snake eyes’. Tras ella, los riffs más propios de una versión progresiva de Sabbath van avanzando entre voces misteriosas y teatrales. Con esto consiguen crear un aura enigmática a un tema en el que aparecen risas maléficas sin caer en lo fúnebre ni en lo tétrico. La riqueza de sus armonías contrarresta esos juegos vocales y sus repetidas oscilaciones y giros. Muy teatral, pero con buenas guitarras el tema resulta entretenido en su narrativa.

‘By your hand’ es un tema más directo y ortodoxo de hard-progresivo. Guitarras crudas, pero con la suficiente armonía para resultar de lo más sugerentes. Sus ritmos contagiosos hacen que la canción adquiera un tono colorista en contraste con el tema anterior. Prescindiendo del órgano en esta ocasión, el tema resulta más pesado que los cortes precedentes. Sonidos vintage elaborados con unos moldes contemporáneos consiguiendo no sonar a copia de nada.

El paseo por los sonidos del siglo pasado tiene su última parada en ‘The Forest’. Con un carácter folclórico, y de nuevo con el órgano como invitado los ecos del pasado retumban entre aterciopeladas melodías vocales, más propias de bandas como Camel. Salpicando con pincelas de guitarra, y órgano van creando un tema denso pero atrayente en el que su sonido va mutando hacia un entorno más hostil. Allí el sonido se vuelve más denso, sin perder su espíritu retro. Recuperando sonidos tradicionales que se unen a un collage multicolor de reverberaciones coloristas, el tema serpentea entre distintos estilos haciendo que parezcan varias canciones distintas. La parte final sucumbe a acordes acústicos con un tono melancólico de firme vocación folk.

Lucid Sins

Totem Cat Records

Reseña: THE TAZERS.- ‘Dream Machine EP’

El trío de Sudáfrica THE TAZERS publican su tercer EP ‘DREAM MACHINE’. Con sus agudas guitarras herederas del sonido de los 70’s, redobles de batería clínicos y patrones psicodélicos hasta el atronador llevan a la banda nuevas alturas. Aunque en su mayoría son crudos, en tu rostro ritmos y melodías atípicos a los de la era del rock de los 70: las guitarras ocasionales empapadas de reverberación y los temas psicodélicos conducen al álbum en un viaje nostálgico a través del rock psicodélico. Desde las melodías frescas y fáciles de escuchar hasta los armónicos tranquilos y una sección media rugiente; ‘DREAM MACHINE’ es un viaje musical en bruto que resuena en la vieja era de THE TAZERS de una manera nueva y fresca. Temas de blues vintage con buenas dosis de fuzz y una ambientación pantanosa la banda no duda en incorporar pasajes garage rock más propios de THE WHO con un innegable sonido 60’s. Las canciones, llenas de ritmo están envueltas en un a neblina psicodélica con un notable trabajo de voces y coros, pero también sabiendo reflejar la herencia de comienzo de los 90’s con poderosos riffs arenosos. Todo un viaje de ida y vuelta entre décadas con un carácter macarra y sutiles momentos que pueden evocarnos a bandas como NEBULA, TY SEGALL, ALL THEM WITCHES o THE BLACK KEYS.

‘El EP Dream Machine fue una recopilación de la primera pareja de canciones que THE TAZERS había escrito en su día, así que, naturalmente, las hemos estado tocando en vivo durante años. En realidad, nunca llegamos a lanzar las pistas correctamente, así que pensamos que vamos a grabarlas de una manera fresca y cruda, exactamente como las tocamos en vivo, y eso es lo que hicimos, y creo que la música habla por sí misma’ nos comenta  su guitarra y cantante Jethro Lock.

‘Dream machine’ abre el Ep con tonos hipnóticos vintage con el blues como protagonista. Su cadente ritmo más propio de un escenario swamp rock nos envuelven en una bruma psicodélica. Creando un clima de misterio, los acordes de guitarra retumban en la lejanía. Pausado y con aires chamánicos, el corte se muestra atractivo con la guitarra como protagonista. Con pasajes más calmados, el ritmo magnético vuelve a arrancar el tema por la senda con la que partió. Sin duda una canción que mama de los efluvios de los pantanos con el blues en sus venas.

Fuertes tambores y ritmos difusos son el punto de partida de ‘Go away’. Con ecos de garaje en sus venas, el tema nos insufla ritmo más propio de bandas como The Who. Su sonido 60’s se complementa con buenos juegos de voces y coros y altas dosis de fuzz. Todo un viaje a los momentos más salvajes de la década en la que el rock and roll evolucionó. Crudo y nuevamente con guitarras asesinas, el sonido del bajo nos lleva en volandas entre chispeantes tambores. Golpeando una y otra vez, su ritmo avanza con firmeza.

En ese escenario primitivo, ‘Lonely road’ con sus sucios riffs y tonos vocales con un aire macarra más propios de finales de los años sesenta, nos envuelve en su particular espiral de garaje-rock y rock and roll. La calidez de la voz va mutando entre coros aislados que aportan un aire festivo a un tema crudo y primitivo, pero con el suficiente gancho. La canción se queda como enganchada en un espacio de psicodelia borrosa del que sale con sus riffs primitivos con soltura.

El cierre le corresponde a un nuevo tema en el que los ecos garaje-punk se conjugan con elementos blues. ‘Around town’ mantiene riffs arenosos entre sus ritmos arcaicos. Nuevamente el trabajo del bajo soporta una canción con buenos solos ácidos insertados ocasionalmente, lo que hace que el corte no resulte monótono. Al contrario de lo temas precedentes, aquí la canción se desarrolla en más de cinco minutos en los que podemos encontrar vibraciones más propias de comienzo de los 90’s, sin perder su espíritu. Tras momentos en los que la calma psicodélica aparece con frescas melodías, el tema se rearma para ofrecernos cadentes pasajes con una aureola de misterio.  

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