Reseña: ONIRONAUT.- ‘Spacefreak’

Como tantos músicos y bandas, Borja, el guitarra y cantante de los madrileños FREE RIDE, aprovechó los días del confinamiento por la pandemia mundial para dejar brotar su creatividad en su proyecto personal ONIRONAUT. Tras meses de componer canciones, decide que las mismas vean la luz en su álbum ‘SPACEFREAK’. Un álbum cautivador y lleno de magia que es todo un regalo para los amantes de los sonidos psicodélicos. Sus canciones, predominantemente instrumentales, reflejan todo su talento en un álbum intimista y personal en el que explora las vibraciones más lisérgicas. Alejado de los sonidos stoner, destila su creatividad en ofrecer temas de psicodelia ensoñadora con tonos cósmicos que en ocasiones adorna con exóticos ornamentos orientales. Todo un viaje sensorial a los confines de la psicodelia en sus distintas formas, que sin duda atrapará a cualquier amante del género. Experimentando con los pedales y efectos de su guitarra, crea una dualidad sónica combinando momentos acústicos en alguno de sus temas, para trasladarnos a un mundo onírico con atmósferas gravitatorias y pasajes llenos de acidez. Suaves melodías con cuidados arreglos que suponen un bálsamo reconfortante para nuestros sentidos. Sus lisérgicos temas combinan elementos más propios de Earthless, pero sobre todo incide en mágicos entornos sonoros en los que la mente se empapa de gratificantes sensaciones. Tomando con mesura los elementos stoner y garage, tan habituales en su banda FREE RIDE, ‘SPACEFREAK’ refleja a un músico en la búsqueda interior de la psicodelia expansiva. Usando en alguna de las canciones el sitar, logra dar un tono místico a sus composiciones, elevándonos a un trance empírico del que no querremos salir. Sin duda, el álbum es toda una gran sorpresa a la altura de los grandes gurúes del género psicodélico. Lo que comenzó como un pasatiempo se ha convertido en una obra digna de ser difundida para deleite de todos aquellos que amamos la psicodelia en todas sus vertientes. El álbum ha sido creado, concebido e interpretado por el propio músico en el calor de su hogar, y a pesar de ello, su sonido es impecable. Desde aquí le doy la enhorabuena a mi amigo Borja y espero que siga sorprendiéndonos con mas álbumes como éste.

Memento Mori abre el álbum con un atmosférico viaje psicodélico que nos lleva a los confines del cosmos. Sonidos flotantes de guitarra que gravitan en un universo liviano y que producen un a sensación terapéutica. Apacible y balsámico el tema va desarrollándose con suaves acordes impregnados en dietilamida. Creando una sensación de relax al oyente, la canción nos hace flotar durante ocho minutos de una psicodelia que nada tiene que envidiar a los grandes gurús del género. Una exploración psico-espacial en toda regla adornada con distintos efectos llena de magnetismo. Una apertura sobresaliente llena de magia que abre al oyente las ganas de seguir explorando el resto del álbum.

Envuelta en efectos ‘Synesthesia, es un tema más vibrante y experimental que incide en la apuesta heavy-psych predominante en el álbum. Una espiral de solos de guitarra y pedales en línea Earthless entre ritmos frenéticos con un cierto hipnotismo. Los momentos espaciales atraviesas tormentas de meteoritos en este virulento tema.

Black Haze’ fluye suavemente entre efectos y pedales acompañado del sutil sonido del sitar. En tonos místicos el tema crea una nueva atmosfera lisérgica en la que el aroma del incienso reconforta los sentidos. Relajante y mágico el tema eleva la intensidad de sus riffs para iniciar una tormentosa travesía por una atmósfera más pesada en una nueva bacanal psicotrópica.

Saliendo de las atmósferas psico-espaciales ‘No Directioncon pausados acordes y voces nos devuelve a la tierra tras las odiseas siderales de los tres primeros temas. Combinando acordes acústicos y eléctricos el tema se inclina por un espacio más acaramelado. Eso no significa renunciar a bellos solos de guitarra que se yuxtaponen constantemente.

Cálidos pasajes nos introducen en ‘Entropy, un tema instrumental que suaviza su sonido con elementos exóticos y dulces melodías con ciertos aromas a psicodélica aromática de os 60’s. Un relajante corte que pone la pausa al frenesí lisérgico envolviendo la atmósfera de apacibles y reconfortantes sonidos en sus casi seis minutos.

Kadesh’ vuelve a deleitarnos con agradables aromas exóticos. Acordes acústicos y el siempre hechizante sonido del sitar nos trasladan a un ambiente lleno de espiritualidad.

Recuperando los momentos garage ofrecidos en FREE RIDE, ‘Acid Hobo’ se inclina a un entorno diferente a las canciones anteriores. Con alguna pincelada psicodélica la canción se desarrolla más en un entorno desértico sin renunciar a brillantes pasajes de guitarra.

‘Lost on a Sunny Dayes una canción sencilla que conjuga elementos psicodélicos con pasajes acústicos que evocan escenarios arenosos.

Partiendo de suaves acordes ‘End of the Road’ envuelta en una atmósfera nebulosa nos susurra con delicados acordes acústicos. Suave y apacible el tema nunca deja de prescindir de los efectos para aportar el tono ácido a un tema plácido y relajado. Una combinación que siempre funciona a pesar de su aparente sencillez. Una canción intimista con tonos melancólicos que se enriquece con ese manto psicodélico que aportan los acordes eléctricos. El tema, se siente seducido por la psicodelia chamánica en su parte final.

El álbum cierra con el experimental ‘Alkaloid’. Un tema diferente al reto del álbum en el que Borja juega con efectos en un corte de tintes cósmicos con hipnóticos ritmos.

ONIRONAUT

Reseña: JACK HARLON & THE DEAD CROWS.- ‘The Magnetic Ridge’

Los primeros adelantos de ‘THE MAGNETIC RIDGE’ eran solo el botón de muestra de la calidad de los temas contenidos en el segundo álbum de los australianos JACK HARLON & THE DEAD CROWS. Un trabajo llamado a estar en las listas de los mejores álbumes del año. La fórmula que ofrecieron en su alabados debut ‘HYMS’ en el año 2028, se ve ahora reforzada para crear uno de esos álbumes que rozan la perfección. Con un sonido que inevitablemente recuerda a ALL THEM WITCHES en su faceta más pesada, la banda sabe jugar con los elementos blues, las incursiones en territorios que se acercan a los dictados del doom, pero sobre todo, con la psicodelia pesada y los riffs desérticos, pero que también nos ofrece momentos de dark-folk. Este nuevo álbum es la banda sonora perfecta para un viaje por el desierto tras una generosa ingesta de peyote. Su sonido expansivo y pesado a la vez, nos ofrece momentos atmosféricos más propios de Colour Haze, pero también innumerables riffs llenos de la crudeza del stoner más ortodoxo. Haciendo que cada canción vaya explorando distintas intensidades, la montaña rusa de sus armonías nos lleva en volandas a un entorno en el que la pesadez se conjuga con lo psicotrópico. Guiños al Rey Lagarto crean canciones chamánicas con las que JACK HARLON & THE DEAD CROWS han encontrado la fórmula perfecta. Pocos álbumes pueden resultar tan fascinantes a la vez para los amantes del desert-rock y de la psicodelia como este. Sin alargarse en desarrollos estériles y carentes de alicientes, optan por crean canciones cortas, que van directamente al grano, buscando su objetivo sin atajos. A pesar de esto, cada tema ofrece giros en su narrativa llevándonos a distintos niveles de intensidad, con lo que logran un equilibrio que funciona y engancha al oyente a la primera escucha. ‘THE MAGNETIC RIDGE’ es un álbum ruidoso, pesado, pero también es un álbum que sabe acariciar al oyente para hacerle flotar en su atractiva psicodelia, con desarrollos que por momentos se inclinan hacia los dictados de Earthless. Sin duda un álbum que no deberías dejar pasar sin escucharlo, y del que se va hablar mucho a lo largo del año.

El álbum cuenta con una inquietante portada obra de Adam Burke, fue grabado, mezclado y masterizado por la propia banda y se encuentra disponible vía Psychedelic Salad Records y Forbidden Place Records.

‘The tale of’ abre el álbum con suaves acordes acústicos y coros más propio del sonido del medio-oeste. Con un sonido más propio de ALL THEM WITCHES, la cálida voz comienza a susurrarnos. Dulces melodías dark-folk nos van llevando a un oscuro paisaje de psicodelia pesada. La dualidad de guitarra acústica y eléctrica y los envolventes efectos crean el clima propicio para la reflexión. Una canción oscura pero rebosante de belleza y sentimiento que nos acaricia con delicadeza antes de explotar con un sonido de bajo grueso que golpea narcotizándonos, convirtiendo el corte en una canción heavy-psych de gran solidez.  Sin duda una apertura impactante.

Los riffs arenosos descargan sus hostilidades en ‘The Magnetic Ridge’. El tema se desarrolla en una nebulosa atmósfera con chamánicas voces y buenas dosis de psicodelia pesada.  Con el sonido que hizo popular ATW, los australianos construyen un tema pesado y lleno de magnetismo en el que la guitarra rezuma fuzz. El trabajo del bajo con su difuso sonido dota al tema de gran fuerza mientras los efectos y guitarras aportan la ambientación lisérgica con sus atractivos pasajes heavy-psych.

‘De la luna’ es una especie de interludio de menos de minuto y medio en el que la psicodelia se presenta con magnéticos acordes narcotizantes.

La crudeza y una pesadez casi doom aparecen en la poderosa ‘Rat poisoning’. Sin prescindir de los omnipresentes efectos envolventes, el tema juega con elementos de psicodelia ensoñadora creando una atmósfera llena de magnetismo más propia de Colour Haze. Sus voces ecualizadas convierten el tema en un trance chamánico para el oyente. Con desarrollos de psicodelia expansiva el tema se convierte en uno de los cortes más destacados del álbum y donde los australianos brillan con luz propia entre sus sombríos pasajes lisérgicos. La combinación de la pesadez de sus riffs y el aura psicotrópica de sus pasajes ofrece una perfecta combinación de su estilo.

‘Dream secuence 1’ es un breve interludio con extrañas locuciones que deja paso a un tema crudo como ‘Langolier’. Aquí la psicodelia pesada toma elementos de los 60’s en los registros vocales, mientras, sus riffs Stoner golpean con fuerza. El sonido difuso de la banda toma diferentes caminos de escape para ofrecer un tema plomizo en el que el fuzz cegador nos envuelve en una tormenta arenosa.

Dando un giro a su sonido ‘Stray’ nos ofrece guitarras asesinas, tambores turbulentos y una espiral de efectos que decae en una fosa psicodélica, algo con lo que la banda saber jugar con gran efectividad. Lleno de rabia, el corte se atreve a usa elementos proto-punk mas propio del sonido Detroit. Sus constantes giros argumentales lo convierten un corte un poco loco, ya que, sin perder su esencia Stoner, la contundencia y adrenalina de sus surcos ofrece una montaña rusa con subidas y bajadas a los infiernos psicotrópicos de bandas como Earthless.

Tras dejarnos exhaustos, aparece un nuevo interludio con locuciones, ‘Dream sequence2’.

‘The painter in the woods’ nos devuelve a paisajes ambientales en los que la bruma psicodélica va creando una atmósfera misteriosa. Pausado, y evolucionando lentamente, su sonido va adquiriendo consistencia. La vuelta a los dictados del medio oeste en línea All Them Witches, reaparecen en escena. Los efluvios del peyote parecen enturbia la canción para convertirla en un trance místico en medio del desierto. Ecos Doorsianos en las voces y sus cadentes tambores crean un clima extasiante. La psicodelia más chamánica reaparece para narcotizarnos con un sonido penetrante no exento de arrancadas de fuerza. La guitarra y los múltiples efectos juegan un papel importante.  

Retomando la ortodoxia stoner ‘Absolved’, un tema dividido en dos partes nos arrolla con sus poderosos riffs sobre una atmósfera de blues desértico y psicodélico. Un tira y afloja entre la pesadez y las nebulosas de un sonido heavy-psych que nos atrapa en su magnético atractivo lisérgico. Volviéndose más oscuro, el tema acaba siendo seducido por sus pasajes psicodélicos sin perder un ápice de fuerza en su primer parte, Mientras que, en la segunda, el relato continúa con la exploración de espacios más psicodélico hasta una explosión final en la que una locura de riffs nos golpea intoxicando nuestros sentidos y provocando esguinces cervicales.

Jack Harlon & The Dead Crows

Psychedelic Salad Records

Forbidden Place Records

Reseña: MOON COVEN.- ‘Slumber Wood’

‘SLUMBER WOOD’, el nuevo álbum del cuarteto sueco MOON COVEN es el álbum perfecto para iniciarte en rituales paganos entre narcóticas atmósferas en las que el humo del bong golpea y paraliza nuestras neuronas. La banda sonora perfecta para una noche de Walpurgis. Cinco años después de su anterior álbum, la banda regresa con una verdadera horda de riffs difusos descendiendo sobre nuestros tímpanos. Un relato aturdidor de doom de manual, desarrollado en lisérgicas atmosferas heavy-psych en las que las lánguidas y limpias voces llenas de magia, y la contundencia de sus plomizos riffs, se cuidan con esmero. Gracias a esto, los elementos progresivos se asoman para sacarnos de la monotonía de un álbum bastante lineal.  La repetición del riff principal en cada canción es algo completamente pretendido, pero a la vez, logran aportar atractivos pasajes que nos sacan del hastío, especialmente en la parte final de las canciones. Ocho temas que funcionan como apisonadoras confiadas que se infiltran en la mente en un viaje espectacular, lleno de lápidas, lleno de movimientos y emociones, que atraerá a los fanáticos de Acid King, Monolord Mars Red Sky o incluso de Uncle Acid & the Deadbeats, pero que también tiene guiños a The Black Angels. ‘SLUMBER WOOD’ es un álbum lleno de épica en el que la lánguida voz en tonos ceremoniales se repite en cada canción para apoderarse de nuestros cerebros. Si pretendes encontrar algo que nunca hubieras oído, seguramente, no te entusiasmarás con este álbum, pero sin amas el doom, quedarás extasiado. Si algo tiene de particular MOON COVEN, es que sus temas están cuidados y bien interpretados, y eso es todo un aval que les eleva a un lugar de honor en la escena psycho-doom. Aquí todas las canciones mantienen el nivel, algo que puede ser bueno o malo. Si no eres amante de este tipo de sonidos, seguramente puede parecerte un álbum monótono, pero si te dejas llevar por los efluvios psicotrópico sus riffs reventarán tus neuronas. En definitiva, eso es lo que busca cualquier amante del doom, que las canciones te taladren y te narcoticen con su exasperante lentitud y pesadez.   

‘SLUMBER WOOD’ está disponible vía Ripple Music.

‘Further’ el tema que abre el álbum describe a la perfección el contenido del resto de canciones. Un riff que se repite, lento, parsimonioso, oscuro y que taladra las neuronas. La voz ceremonial en una atmosfera de completa oscuridad ocultista. Tonos épicos de relato de cuentos y leyendas del pasado.

Mas contundente y aportando más elementos Stoner ‘Ceremony’ con desarrollos de guitarra que se inclinan a laderas progresivas mantiene el legado Sabbath. Con una voz cadente el tema se eleva en su desgarrador relato, sin perder la esencia de la banda. Incorporando solos de guitarra equilibran la pesadez doom para aportar algo de luz con un carácter más melódico entre sus monumentales golpes difusos. Esparciendo una neblina psicotrópica el tema refleja misteriosos y tenebrosos entornos habituales en la banda.

Sin salirse de los entornos de oscuridad, la banda repite la fórmula.’ Potbelly Hill’ Doom en estado puro sobre desgarradoras voces que reflejan el tormento de lo enigmático. Su línea de bajo comanda la canción con crujidos insistentes. En la parte final el tema se silencia con suaves acordes hasta diluirse.

‘Eye of the Night’ juega con los elementos retro con un riff pegadizo. La ceremonia persiste en otro corte denso, hipnótico y plomizo que se desarrolla a cámara lenta. En la parte central los pasajes psico-progresivos tratan de compensar la monotonía de sus persistentes riffs. Esto hace que el tema se vuelva más dócil para el oyente.

Con solo dos minutos, y siendo la canción más corta del álbum, ‘A Tower of Silence’ parece ser uno de esos interludios que a muchas bandas les gusta incorporar a sus álbumes. Efectos atmosféricos con inclinación drone sin mucha más historia.

‘Bahgsu Nag’ abre con un carácter diferente al resto de las canciones. Mucho más psicodélico y prescindiendo de la pesadez de los cortes anteriores. melodías bien cuidadas con olor a 70’s nos llevan por un entorno lisérgico con pinceladas progresivas y ciertos guiños espaciales. Esta faceta en la que la banda se aleja de los estándares del doom, es con la que mas engancho y en la que la banda se muestra más creativa. Heavy-psych de alto voltaje en un corte prieto pero completamente psicotrópico.

Los densos y oscuros riffs Sabbath regresan a escena en ‘Seagull’. Ejecutando cada riff con una parsimonia casi desesperante, la ceremonia ritual regresa con las voces protocolarias. En la segunda parte el tema vuelve a explorar espacios más psicodélicos entre los lamentos vocales. Aquí vuelven a desarrollar su plata de colores ofreciendo pasajes de guitarra de gran magnetismo entre sus hipnóticos y lánguidos ritmos.

Para cerrar el álbum ‘My Melting Mind’ se reitera en una fórmula que a la banda le funciona bien. Desesperación a ritmo lento entre andanadas de psycho-doom de manual. Siempre intentando aportar pasajes más elaborados el tema serpentea lentamente como una anaconda en busca de su presa. Sigiloso y midiendo cada acorde, el tema explota en nuestro cerebro.

MOON COVEN:
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Reseña: VOKONIS.- ‘Odyssey’

El trio sueco VOKONIS da un paso al frente con su cuarto álbum ‘ODYSSEY’ como culminación de la evolución de una banda nacida de la escena Stoner-doom metal, para ofrecer su álbum más ambicioso hasta el momento. Las cuidadas canciones se sumergen en elaboradas canciones progresivas, algo que cada vez vemos con más frecuencia en bandas de la escena pesada. Sus cristalinas voces amortiguan los arrebatos de su contundente sonido de metal y sus rabiosas voces guturales. Si bien las texturas de las composiciones son ricas en matices, sus melodiosos pasajes vocales es uno de los grandes alicientes de un álbum notable y solvente. Un álbum para una nueva década que cuenta con la presencia de Per Wiberg como invitado. Su solvencia en bandas como Opeth, Spiritual Beggars o Kamchatka esta fuera de toda duda, y su talento hace que los temas de ‘ODYSSEY’ se ven beneficiados. Con el objetivo establecido de expandir aún más el panorama progresivo de su música, VOKONIS diseñó grabaciones que son más dinámicamente diversas y con más visión de futuro que nunca. Con influencias progresivas tangibles combinadas con coros destacados, las 6 pistas de ‘ODYSSEY’ exploran aún más el sonido que VOKONIS introdujo en su álbum ‘Grasping Time’ de 2019. Las limpias líneas vocales de Jonte se mezclan eficazmente con el ladrido agresivo de Simon, creando toneladas de profundidad gutural. El sonido cambia de la psicodelia de ensueño a la pesadez del sludge que derrite la confusión. Las nuevas pistas están respaldadas por los patrones rítmicos proporcionados por el nuevo baterista de la banda, Peter Ottosson, quien, desde su llegada a principios de 2019, ha demostrado ser una bujía de inspiración para la banda. Esta claro que el trio ha conseguido el objetivo, un álbum pesado sobresaliente que cuenta con constantes giros en los que conviven, tanto suaves pasajes contemplativos, como la virulencia de sus riffs de puro metal. De esta manera consiguen enganchar al oyente a su dinámica narrativa hacia esos nuevos territorios progresivos por los que el álbum se siente nítidamente seducido sin olvidarse de la crudeza de sus comienzos. Una conjunción que resulta perfecta acompañada de sus bellas melodías y juegos corales.

VOKONIS está aquí para aturdirnos con su furiosa vibra de doom y pasajes melódicos. Empapado en una distorsión explosiva, melódica y amenazante. Ahora florece con fuerza la bestia progresiva que han mantenido desde 2015. Con un estilo que va desde riffs pesados, capas de fuzz que derriten la cara y voces arenosas y aulladores, hasta paisajes sonoros absolutamente limpios y de ensueño, su objetivo es sumergirte por completo en su composición. Mientras comparte un viaje psicodélico y emocionante, demuestran su versatilidad manejándose bien en el espectro que va desde el doom al rock progresivo.

ODYSSEY’ fue grabado en Studio Soundport, Suecia, por Mikael Andersson masterizado por Magnus Lindberg. El fascinante arte del álbum y sus singles fueron realizados por Kyrre Bjurling; y está disponible vía The Sign Records.

Sin contemplaciones ‘Rebellion’ golpea sin contemplaciones con contundentes riffs pesados. Las melodías vocales se yuxtaponen a la fuerza de una banda que consigue crean un espacio melódico entre elementos progresivos y una voz gritona llena de garra. Los coros suavizan las embestidas de una banda potente creando un tema dual. Desgarradores momentos de metal conviven con sus melodiosos pasajes de inclinación progresiva para ofrecer un tema arrollador con guiños sludge.

Tras el shock del tema de apertura ‘Odyssey’ el tema que da nombre al álbum nos lleva en volandas por espacios de metal progresivo.  La solide de la canción y los cuidados detalles nos ofrecen muestras de la evolución que la banda ha tenido desde su nacimiento. Complejos desarrollos de fácil digestión para el oyente inciden en la exploración de los sonidos progresivos presente en todo el álbum. VOKONIS es una banda pesada, pero también es una banda que cuida sus canciones para ofrecer atmósferas relajantes en las que los teclados toman el protagonismo en un viaje en el que el colorido psicodélico está presente. Suavizando su rudo sonido, la canción refleja el estado de forma de una banda que sabe crean la ambientación perfecta para el desarrollo de sus canciones sin que ello signifique perder un ápice de fuerza. Recordándome de alguna manera el camino iniciado por ELDER en sus últimos trabajos, aquí VOKONIS se muestran solventes y efectivos. Una poderosa base rítmica, buenos teclados envolventes y efectivos solos conforman una canción sobresaliente.

‘Blackened wings’ parte mostrándose como en un tema áspero y pesado en línea Mastodon. Sus voces guturales y sonido a puro metal en la primera parte contrastan con pasajes más melodiosos en los que los genes de metal se transforman en un espacio de progresivo al alcance solo de los mejores.  La agresividad del comienzo evoluciona a un sonido en el que se pulen los detalles con esas voces limpias presentes en todo el álbum para cambiar su aspecto y desarrollarse en una atmósfera más placentera y trabajada.

Con hipnóticos riffs y desgarradores pasajes vocales ‘Azure’ ofrece un sonido rugoso, pero los suecos saben sacar de la chistera trucos que hacen que la canción oscile entre buenas melodías progresivas bajo el ritmo de unos poderosos tambores. Enrevesados pasajes que ondulan constantemente dejando espacio a la garra, pero también ofreciendo sonidos balsámicos en los que los sonidos progresivos se hacen su hueco recuperando vibraciones más propias del siglo pasado.

En tonos épicos ‘Hollow Waters’ parece prescindir de la agresividad para ofrecer una nueva vía en el sonido de VOKONIS. Entre efluvios psico-progresivos, los teclados y la guitarra van de la mano. Delicadas melodías sirven de contrapunto a los ramalazos de metal que la canción contiene. Una montaña rusa que proporciona momentos de intensidad, pero también deja espacio a la belleza de unos pasajes instrumentales más propios de un mundo de ensueño. Puede que estemos ante la mejor canción de todo el álbum. Aquí los suecos nos ofrecen los suficientes alicientes para sentirnos gratificados de la exploración de este soberbio álbum. La capacidad para jugar con las voces es algo de lo que muchas bandas pesadas carecen, y aquí, es todo un aval, para poder construir una canción el la que la belleza supera a la fuerza. El resultado de un gran trabajo compositivo en el que los matices están cuidados al detalle dejando atrás los sonidos doom de sus inicios.

El álbum cierra con los casi trece minutos de ‘Through the Depth’.  Instalados en los sonidos progresivos el tema parte de suaves pasajes que se elevan con fantásticas voces aumentando la intensidad y pesadez. Dinámico, pero sin estridencias los ecos psicodélicos se unen a la fiesta progresiva en un escenario en el que la banda decide interpretar transmitiendo sentimientos. Épico por momentos, los tambores golpean con fuerza entre conseguidos tonos vocales en una combinación elaborada que vuelve a dejar patente que la banda se ha tomado la composición en serio. Sus ganchos vocales dominan la escena usando las voces guturales ocasionalmente lo que resulta completamente efectivo.

‘Through the depth’ es el tema en la que la belleza de sus pasajes de psicodélicos adquiere un protagonismo no visto en las canciones anteriores. Su larga duración sirve para que los suecos envuelvan la canción en múltiples texturas con gran brillantez.  Las guitarras se arremolinan acompañadas de sutiles y comedidos pasajes de teclados que dan cuerpo y belleza a este maravilloso corte en el que la banda se olvida de la pesadez doom. Por si solo, el corte hace que este brillante álbum merezca la pena.

VOKONIS

The Sign Records

Reseña: BOOK OF WYRMS.- ‘Occult New Age’

‘OCULT NEW AGE’ es el nuevo álbum de la banda de Virginia BOOK OF WYRMS. Ahora como cuarteto, en su tercer álbum se inspiran en libros ocultistas para mostrar al mundo todo el poder de sus riffs con sabor añejo. El sonido del proto-metal de los 70’s con inspiración en una aparentemente extraña, pero efectiva mezcla en la que el sonido de bandas como Hawkwind o Ecstatic Vision coquetea con ZZ TOP, y por supuesto sin perder de vista el legado de Black Sabbath, Blood Ceremony o los contemporáneos Jess And The Ancient Ones. El resultado son ocho fantásticas canciones construidas en oscuras atmósferas que mantienen el ritmo. Sí, hay ciertos coqueteos doom, pero también hay blues, boogie, y fantásticas melodías en las que la voz de Sarah Moore Lindsey brilla con luz propia. Altas dosis de psicodelia pesada con muchos elementos progresivos (algo distintivo y fundamental) construyen un álbum que huele a 70’s, pero que se ejecuta con un espíritu contemporáneo. Intentando que el álbum suene como uno de sus shows en vivo, las canciones fluyen entre bellos pasajes con ritmos lentos y cadenciosos, pero siempre con un aliciente en sus surcos para atraer al oyente. Esta fórmula funciona, y sus canciones juegan con distintos estilos para salir de cualquier encasillamiento. Sí, probablemente estemos viviendo un momento en el que muchas bandas usan una voz femenina para celebrar sus rituales ocultistas bajo pesados riffs doomies, pero los de Virginia, son algo más que esto. Sus escarceos progresivos, con la incorporación de ciertos pasajes en los que los sintetizadores aportan un halo cósmico, resultan ser todo un fascinante acierto. La esencia blues, y el amor por el rock de siempre, los lleva a transitar territorios que incluso se acercan a momentos más propios de Zeppelin, pero sin duda, lo más sorprendente es verlos explorar territorios boogie rock, algo inusual en este tipo de bandas. Su tercer álbum ‘OCULT NEW AGE’, abre un nuevo camino para el ocult-rock, coloreando sus texturas con gamas cromáticas que aportan riqueza a sus oscuras composiciones. Con todos esos elementos, tienen la capacidad para crean atmósferas en las que el oyente se siente partícipe, siendo un elemento más dentro de las mismas. Un álbum notable que puede ser atractivo para los amantes del doom, pero que es todo un tesoro por descubrir para todos aquellos que no conocían a la banda.

OCULT NEW AGE’ está disponible vía Desert Records, habiendo sido grabado y mezclado por Jamie Rose en Absolute Future Studios con Chris Ratterree. Diseño obra de Nathan Landolt sobre arte del álbum de Taralyn Phillips con imágenes de alta resolución a cargo de Ben DeHaven.

BOOK OF WYRMS son:

Chris DeHaven – Batería y percusión
Sarah Moore Lindsey – Voz / Sintetizador
Jay «Jake» Lindsey – Bajo / Sintetizador
Kyle Lewis – Guitarra
Órgano en ‘Speedball Sorcerer’ por LJ Rafalko

‘Meteoric Dagger’ abre el álbum entre vibraciones blues de tonos ocultistas. Introduciéndonos inmediatamente en una atmósfera oscura, en tema deambula en un escenario hard-rock con un sonido grave aportado por su poderosa línea de bajo. Los efluvios psicodélicos no tardan en aparecer, algo que se repetirá en los temas siguientes. La sensual voz de su cantante Sara,  siempre nos va a llevar a un escenario ritual en su vocación de sacerdotisa de la banda. El tema fluye oscilando entre riffs ácidos y una cierta herencia 70’s con momentos de pesadez y un ambiente con muchas dosis lisérgicas.

Instalados en los sonidos hard & heavy de los 70’s, ‘Colossal Yield’ golpea con sus fuertes tambores entre melodías vocales que suavizan sus fornidas entrañas. Ecos, heavy-rock se entremezclan con efectos espaciales impregnado el ambiente de psicodelia así como momentos casi proto-metal. Una combinación que funciona, proporcionando una versatilidad de fácil digestión para el oyente.

‘Albrionlilly’ da un giro completamente a su sonido a través de dos minutos de arpegios acústicos llenos de belleza.

Emergiendo entre efectos, ‘Hollergoblincoquetea con elementos progresivos en un espacio de oscuridad. El lento ritmo se colorea con seductores pasajes de guitarra. Una magnética línea de bajo hace girar el tema a territorios heavy-psych. Con un tempo bien marcado y medido, la banda va desarrollando el tema dotándole de un aura psico-progresiva. Aquí la pesadez se deja apartada para susurrarnos con pasajes melódicos con un aroma de misterio. De esas nebulosas aflora la dulce voz para aportar su lírica litúrgica con melodías casi ocultistas. Con los teclados haciendo acto de presencia el ritmo cadente nos atrapa con todo su hipnotismo. Tras desarrollarse en un calmado entorno, la canción eclosiona en su parte final con riffs más barrocos que suben la tensión. Aquí las guitarras afilan su sonido haciéndose hueco en la espesa neblina persistente en todo el corte.

Usando elementos ocultistas y tonos psycho-doom ‘Keinehora’ parece invocar a alguna oscura divinidad con sus plegarias rituales. Sensuales pasajes vocales se desarrollan entre sus tenebrosos riffs, esta vez, netamente inclinados a espacios más pesados. Con esa dualidad entre lo inquietante y oculto, así como los acaramelados y desgarradores pasajes vocales, los bosques narcóticos se abren ante nosotros entre los riffs más contundentes del álbum. El resultado resulta espeluznante.

Evocando el sonido de ZZ Top y cubriéndolo de elementos ocult-rock, los primeros riffs de ‘Speedball Sorcererrezuman boogie-rock. Sin perder su aura de oscuridad la canción se muestra más ortodoxa en su sonido. Todo un espejismo que nos abre los ojos entre solos heavy-psych con cierta inclinación progresiva. El tema conjuga todos los elementos usados por la banda en este álbum, hard, ocult-rock, psicodelia, y pasajes progresivos. Puede parecer arriesgado, pero el tema fluye con naturalidad mostrando que nada es forzado.

‘Weatherworke’ se desarrolla en una atmósfera psico-progresiva con un sonido pesado y denso. Entre nebulosas que por momentos adoptan ritmos blues y en otros se despegan por torrentes doom, la canción recoge elementos más propios de Led Zeppelin para retorcerlos y adaptarlos al sonido propio de la banda.

Cerrando el álbum, ‘Dracula practice’ con el grueso sonido de un bajo que parece se vaya a quebrar, incide en la psicodelia pesada como inspiración para su sonido. Solos virtuosos y una oscura atmósfera de la que aflora una especie de blues doom, resultan efectivos y atrayentes para el oyente. Efectos, pasajes vocales llenos de sentimiento se arremolinan en una espiral lisérgica con un ritmo que rápidamente empapa al oyente con su poder psicotrópico.

Book of Wyrms

Desert Records