Reseña: MONOLORD.- ‘Your time to shine’

Un álbum para dejar los complejos de lado y entender que las bandas pueden evolucionar en su sonido sin necesidad de renunciar a su esencia. Durante un tiempo MONOLORD me pareció una banda demasiado repetitiva en sus canciones, pero cada día que pasa me demuestran que su capacidad compositiva va mas allá. A pesar de ser una de las bandas estandartes del doom contemporáneo, MONOLORD lleva tiempo sabiendo evolucionar, pero siguen siendo reconocibles. Con la mente abierta a explorar nuevas rutas sonoros, el trio de Goteborg, aporta mucha mas melodía a sus canciones, algo, que queda patente con el registro de la voz de Thomas en muchas de ellas. A su vez, las embestidas de riffs con los que han creado la ‘escuela MONOLORD‘, siguen apareciendo, incluso con una mayor virulencia. Ese sonido característico sigue presente en unas canciones que se abren a un universo más oscuro, más progresivo e incluso más psicodélico. ¿Pérdida de fuerza? ¿Renegar de la pesadez? Cualquiera que escuche ‘YOUR TIME TO SHINE’ con atención, se dará cuenta de que no es así, sino que la banda amplía su espectro sonoro para componer canciones mucho más ricas en texturas y matices. Si aquí encontramos a la banda en su faceta más atmosférica, también encontramos al trío más agresivo, con guiños al death metal de la vieja escuela incluso. Aunque la mayoría de las canciones se dejan llevar por suaves y envolventes desarrollos, en ellas siempre hay una grieta por la que sacar esos crujidos que te golpean el cerebro y que te recuerdan que los suecos son una banda de doom. ‘YOUR TIME TO SHINE’ es uno de esos álbumes que hay que escuchar con la mente abierta (como la mayoría de los álbumes, por otro lado) para poder disfrutar de todos sus matices y nuevos alicientes, si lo haces así, te parecerá un álbum maravilloso, pero si solo buscas pesadez, podrá decepcionarte. Lo cierto es que es un álbum completo y notable que hace que un género como el doom, demasiadas veces anquilosado, amplíe su territorio sonoro. MONOLORD lo hacen, como antes lo han hecho bandas como ELDER o los mismísimos KADAVAR, y esto es una muestra palpable de la madurez que tienen como banda.

MONOLORD son: Thomas V. Jagger (guitarra y voz), Mika Häkki (bajo) y Esben Willians (batería). ‘YOUR TIME TO SHINE’ está disponible vía Relapse Records.

El álbum abre con un sonido tan crujiente que pareciera que los altavoces fueran a reventar, doom en estado puro para noquear al oyente durante casi un minuto, pero ‘The weary’ no tarda en tomar un camino diferente en su sonido. Con unas delicadas melodías vocales y una instrumentación que se inclina a territorios progresivos, la guitarra construye una bella melodía entre los rasgueos del inquebrantable bajo de Mika. Con un subyacente espíritu a 70’s, el tema se dispone en dos niveles en los que las melodías coexisten sobre los pesados y plomizos riffs.

‘The each their own’’ es un tema que abre con un sonido difuso y pesado en el que los pasajes psico-progresivos afloran para cambiar radicalmente su fisonomía. Con reminiscencias del sonido hard-progresivo de los 70’s el corte ondula entre embestidas de riffs monolíticos y una armonía calmada y suave. Un claro ejemplo de la nueva ruta que sigue el sonido de los suecos en este nuevo álbum. Acolchadas voces y guitarra como protagonistas de los momentos más sosegados. Lento en su desarrollo, mantiene la esencia de la banda en este peregrinar por nuevos espacios sonoros. Doomy y atmosférico el corte logra conjugar las distintas referencias estilísticas con las que nace.

‘I’ll be damned’ el segundo sencillo que el trio sueco presentó como adelanto de este nuevo álbum. Fieles a la pesadez que les caracteriza, el tema parte de plomizos riffs que van remitiendo en su intensidad hasta generar una atmósfera densa y psicotrópica. Con unas voces casi en tonos rituales, el corte avanza firmemente dejando un rastro de desolación a su paso. Sumergiéndonos en un oscuro bosque psicodélico, sus misteriosos pasajes toman tintes casi ocultistas custodiados por hordas de riffs que protegen los devaneos de una guitarra que explora entornos heavy-psych. El corte, vuelve a la casilla de salida para morir a monos de monolíticos riffs Stoner-doom a los que nos tienen acostumbrados.

Naciendo de una atmósfera inquietante, ‘Your time to shine’ se desarrolla a paso lento en una ambientación en la que MONOLORD vuelve a explorar espacios psico-progresivos. Con una atractiva melodía el tema sigue el camino que bandas como ELDER o los mismísimos KADAVAR exploran en sus últimos álbumes. Las etéreas voces flotan entre los habituales riffs monolíticos a los que la banda nos tiene acostumbrados. Dando un matiz diferente, la melodía ocupa un espacio de mayor protagonismo sobre su habitual apuesta doom. Pareciera que estemos ante una banda diferente, pero sin duda, este paso adelante solo refuerza su potencial. La belleza de las melodías de guitarra y el matiz de las voces, hace que el tema adquiera tintes monumentales.

En la apertura de ‘’The siren of Yersin’ encontramos a los MONOLORD más reconocibles. Sus poderosos riffs golpean con fuerza antes de abrir una puerta a un mundo mágico en el que todo se muestra liviano y sutil. Nuevamente explorando atmósferas psico-progresivas la banda pone pausa a un tema bien construido con momentos de gran belleza sonora. Con reminiscencias de algunos de los dinosaurios de los 70’s, el trio pone la pausa con delicadas melodías que son asediadas con embestidas de pesadez. Esa conjunción entre lo inquietante y lo ensoñador, entre la pesadez y la calma, resulta lo suficientemente atrayente para caer rendido a esta nueva propuesta. El resultado es un relato lleno de épica con dulces voces riffs gruesos y desarrollos progresivos de alto nivel. El tema consigue aturdirnos y narcotizarnos a partes iguales, un equilibrio fruto de un gran trabajo compositivo.

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Reseña: NEON BURTON.- ‘Mighty mondeo’

Es una lástima que la horrorosa portada sea la carta de presentación de un álbum sobresaliente de psicodelia pesada. Dicho esto, ‘MIGHTY MONDEO’ es una grata sorpresa de una banda desconocida para mí, y que de inmediato me ha cautivado con sus mágicos temas. Seis canciones llenas de magnetismo que rápidamente te atrapan entre sus narcóticas atmósferas proporcionando al oyente un asombroso mundo sensorial. Delicados y sin prisa para hacer eclosionar las canciones, los alemanes dotas a sus canciones de bellas y seductoras melodías entre notas de blues y riffs pesados. Destacando dentro del conjunto el magnífico trabajo de la guitarra, NEON BURTON sigue la estela de bandas como Colour Haze o My Sleeping Karma, ofreciendo al oyente un éxtasis sonoro con el que dejarse llevar. Un álbum chamánico que utiliza algunos estándares de la psicodelia pesada, pero que no reniega del legado de los sonidos vintage de los 70’s con un resultado cautivador. El álbum contiene momentos hipnóticos, pero sobre todo tiene canciones bien construidas, que nos susurran haciendo que atravesemos esa dimensión sensorial que hace que nuestra mente reciba gratificantes sensaciones. Finas texturas que no dudan en explorar territorios cercanos a la frontera del post-rock, pero que a su vez vez de la inagotable fuente del hard-rock de los 70’s en su vertiente más lisérgica. NEON BURTON crea un álbum conceptual que explora los límites de la naturaleza en el Mighty Mondeo, su ángel de la guarda en aguamarina. A través de la tundra intacta, pasan la noche eterna con lobos aulladores en Siberia y dejan que las montañas y los mares les muestren cómo ser. Además, se sumergen profundamente en lo desconocido en una batisfera y dan forma al sonido de una naturaleza hostil al borde del ahogamiento. Después de un viaje a través de la conciencia humana donde uno prueba la luna, nada a través de la aurora boreal y es arrastrado por la gravedad cero, regresan a los acantilados de Grecia y finalmente se recuestan al sol, contando las nubes.

El álbum fue grabado NEON BURTON and Chris Brenk en Sofa Records Studios, Mezclado por NEON BURTON. Masterizado por Fabian Plaetlin. El arte de portada es obra de Canvas painting y Thumpah Lee

NEON BURTON son: Henning (voz/ guitarra), Simon (bajo) y Emil (batería)

 Dew Drops’ directamente nos sumerge en un bosque plagado de hongos mágicos que con sutileza van llenando la atmósfera de sustancias psicotrópicas. Pausado y marcando sin prisa cada acorde, consiguen mostrarnos un asombroso mundo sensorial que nos acaricia proporcionándonos un estado de relax. En un lento génesis el tema parece transitar por un plácido Jardín del Eden que nos proporciona gratificantes sensaciones. Una evolución lenta que va engrosando su sonido sin perder sus bellas melodías. Sin duda, una canción repleta de balsámicas sensaciones para el oyente.

En ese escenario psicotrópico, ‘Sundazed’ se adorna con ritmos de vocación kraut sin perder su espíritu psicodélico. Gratificantes pasajes de guitarra se superponen junto a una pulsante línea de bajo. Mas dinámico que el corte anterior, pero con una intensidad contenida, los alemanes a persisten en la exploración de atmósferas heavy-psych con gran destreza. La lenta mutación del sonido a un escenario más pesado se realiza con una transición acertada para llevar al oyente en volandas al sitio que NEON BURTON quieren. Susurrante y chamánicas voces afloran a lo largo de ocho minutos sumamente gratificantes. Sus cuidadas melodías de carácter 70’s encajan a la perfección en la trama argumental de un corte que modulándose con suma destreza ofreciendo fascinantes ritmos. Sin duda, un tema que muestra toda calidad de los alemanes en esto de los sonidos heavy-psych.

‘Neon Sleep’ con la participación de Thumpah Lee nos devuelve a esos insondables entornos psicodélicos. Ensoñadores pasajes de sumo magnetismo nos proporcionan un estado de bienestar ejerciendo de bálsamo para el oyente. Dejando patente de nuevo la calidad de la base rítmica, el tema nos acaricia protegiéndonos con el grueso, pero profundo sonido del bajo y voces aterciopeladas. Casi en un entorno que coquetea con el post-rock NEON BURTON siguen la estela de bandas como MY SLEEPING KARMA para llevarnos a un mundo mágico rebosante de belleza. Un cierto misticismo entre sus surcos hace que caigamos rendidos a su propuesta sonora. Chamánico pero monumental en sus riffs en tema fluye entre pedales y efectos impregnándonos de sustancia narcóticas que proporcionan un placentero estado de relajación. Aromático y colorista, el tema funciona con soltura como si de un mantra se tratara. De nuevo, la calidad de su guitarrista queda patente.

Un crujiente bajo abre ‘Trans Siberian Express’. Un tema que nos golpea con un sonido difuso y pesado que contrasta con los cortes anteriores. Siguiendo los dictados del Stoner instrumental, las voces melodiosas amortiguan la fuerza de sus sólidas entrañas. Manejándose a la perfección en las aguas de la psicodelia pesada, NEON BURTON ofrecen su lado más turbio y plomizo en contraste con sus melodías sosegadas. En una bajada de intensidad, el tema explora ensoñadores entornos sonoros con calmados desarrollos heavy-psych que traspasan esa dimensión sensorial que hace que nuestra consciencia viaje a mundo paralelo en el que todo fluye plácidamente.  Tras momentos instrumentales, las voces parecen desatar la furia con la llegada de difusos y pesados riffs en una atractiva combinación instrumental-vocal.

Un ritmo casi Funky sirve para introducirnos en ‘Mighty Mondeo’, otra nueva etapa en esta exploración de vibraciones psicodélicas. Aquí las guitarras se desdoblan con magnéticos pasajes que sirven de gancho para sumergirnos en un nuevo estado narcótico. Viajando a los 70’s la cadencia rítmica llena de color un tema con cierto aroma vintage. Colorista y con contagiosos ritmos, el wah wah nos seduce antes de embadurnarnos con ácidos solos de guitarra para activarnos en esos ritmos retro llenos de gancho. La voz más desgarrada oscila entre la calma y la rabia por momentos. De nuevo el descenso a los abismos lisérgicos con pasajes chamánicos con tonos de blues pantanoso.

Bathysphere’ cierra el álbum con un torrente de riffs pesados que van mutando a un escenario más ensoñador. Potentes ritmos dejan paso a ensoñadores pasajes en los que la psicodelia nos envuelve con tonos chamánicos en una especie de jam. Ondulante y rítmico su guitarra rezuma sustancias ácidas entre una base rítmica sólida que sustenta el tema. Tras una parte central en la que la psicodelia se adueña del tema, éste, retoma la rugosidad de sus riffs, ofreciendo un aspecto más rudo sin perder su vocación psicotrópica.

Neon Burton

Reseña: GREEN LUNG.- ‘Black Harvest’

Dos años después de su alabado Lp debut, los británicos obsesionados con el horror folclórico han resurgido de sus catacumbas abigarradas armados con docenas de riffs recién tallados. ‘BLACK HARVEST’, la secuela de ‘WOODLAND RITES’, es una reinvención más colorida del sonido de la banda.‘Este nuevo álbum de GREEN LUNG viene cargado de ganchos que seducen al oyente con un arco iris de sonidos vintage. Temas enérgicos con aroma retro sobre una base hard-progresivo, heavy-rock y acertadas melodías vocales. ‘BLACK HARVEST’ es un álbum dinámico, retro y lleno de alicientes que rápidamente te atrapan en un viaje al final de los 70’s y a la época dorada del heavy-rock. En cuatro cortos años de existencia, GREEN LUNG ha surgido de la oscuridad del heavy underground del Reino Unido para convertirse en una verdadera banda de culto con seguidores devotos. El éxito y los elogios que recibió su álbum debut ‘WOODLAND RITES’, tienen ahora la confirmación de que no estábamos ante la ’flor de un día’, sino que nos encontramos ante una banda solvente y creativa, que no solo se queda en el binomio Sabbath-Purple, sino que explora los vestigios del hard-progresivo de los 70’s para enriquecer su sonido de puro heavy-rock. El gran trabajo melódico, la capacidad para arreglar las canciones, y la impactante producción, junto a la fuerza de sus impactantes riffs, hacen de ‘BLACK HARVEST’, un serio candidato a colmar las listas de mejores álbumes del año.  Hartos de apuestas repetitivas y de álbumes que suenan igual, los británicos no dudan en incorporar pasajes de órgano más propios de Atomic Rooster, para envolvernos en una atmósfera que no tiene reparos en coquetear con momentos folk. GREEN LUNG son pura energía, pero también son una banda fresca y auténtica, una banda que sabe componer canciones, y sabe presentárselas al oyente, para que este, caiga rendido a sus pies.

Grabado en Giant Wafer Studios en la zona rural de Gales central en el transcurso de dos semanas con el productor Wayne Adams, es un disco más expansivo y texturizado que cualquier cosa que la banda haya hecho antes, con una calidad cinematográfica y más atención. Todas las muestras se obtuvieron del campo local y de instrumentos encontrados en el estudio, incluida la inquietante voz de apertura de ‘The Harrowing’, que se grabó por capricho después de que la banda irrumpiera en la iglesia local (se puede escuchar el órgano crujiendo de fondo). El álbum fue grabado a finales de otoño, y la atmósfera estacional se filtró en una música, que huele a brumas, hojas caídas y la gloria derrumbada de los cementerios Magnificent Seven de Londres, la ciudad a la que la banda llama hogar.

Masterizado por John Davis en Metropolis (Led Zeppelin, Royal Blood), ‘BLACK HARVEST’ viene empaquetado en vidrieras del renombrado artista Richard Wells (, y está disponible en formatos de CD y vinilo plegable.

Ferozmente independiente, la banda rechazó un contrato con un sello importante y, en su lugar, optó por lanzar ‘BLACK HARVEST’ con el sello finlandés de culto Svart Records. Recientemente, encabezó la lista de álbumes de pedidos anticipados de Bandcamp«Es el último bastión de la industria de la música», dice Templar sobre el servicio ético de transmisión y venta de música, que ha sido un salvavidas para los artistas más pequeños durante el año pasado. “Hemos ganado más dinero con eso que con el anticipo que nos ofreció un sello importante”, agrega. “No estamos tratando de ser una gran banda de rock convencional; solo estamos tratando de hacer nuestras pequeñas cosas. Pero esa cosita se siente como si estuviera creciendo todo el tiempo «.

GREEN LUNG son:

Tom Templar (voz)
Scott Black (guitarra)
Joseph Ghast (bajo)
Matt Wiseman (batería)
John Wright (órgano)

Los británicos nos introducen a su nuevo trabajo con los cantos rituales de ‘The harrowing’ . con la voz, algunos efectos y el profundo sonido del órgano crean un breve corte de hard-rock vintage. Una pequeña locura a modo de apertura que inmediatamente nos enlaza con el siguiente tema.

Instalados en los ecos retro, ‘Old Godfs’ se muestra esplendoroso por una senda hard-progresiva. Rifss potentes y unas voces y coros completan un tema impactante y versátil en el que los británicos dan el do de pecho.  Sus espirales diabólicas y las melodías vocales nos llevan a un escenario más propio de cuentos y leyendas del pasado en el que el heavy-rock más impactante se enriquece con bellos desarrollos prog.

Balanceándose en una dualidad en la que el heavy-rock se fusiona con riffs stoner, ‘’Black harvest’ mantiene el sabor añejo entre densos y pesados riffs. Poniendo la nota de color con el sonido vintage de esos maravillosos teclados el tema avanza con fuerza. El sonido de la canción, sin duda puede grosso modo resultar familiar, pero GREEN LUNG dejan patente su clase para hacerlo atractivo y personal. Voces, cambios de ritmos, teclados pastorales y riffs pesados conforman un denso tapiz sonoro con olor a 70’s con el que rápidamente conectan con el oyente.  Solos virtuosos de puro heavy-rock clásico, buenas melodías, tambores explosivos y un bajo que cruje en cada nota crean una canción llena de gancho.

En una impostada bajada de revoluciones, ‘Reapers’ parte desde la calma, para despeñarse por un precipicio de riffs hard-prog. Rock de alto octanaje con cuidados pasajes en un frenesí sonoro que mira al pasado. Aquí el legado de Sabbath aparece entre coros con falsetes y un ritmo trepidante.  

En un álbum de estas características, no podían faltar pasajes acústicos que miran al folk. Así ‘Graveyard sun’, es una especie de balada pesada que combina esos elementos folk con oleadas de riffs pesados. Sus atmósferas ensoñadoras están impregnadas de una épica oscura y atrayente.

En un oscuro e inquietante entorno nebuloso, ‘Black Harvest’ se despeña entre riffs de puro heavy-rock por una senda contenida pero pesada en la que los elementos doom y progresivos afloran con natural.

‘Upon the altar’ vuelve a ofrecernos esos tonos de vocación proto-metal aderezados con la atmósfera vintage que preside el álbum. Conjugando elementos Sabbath, con tonos más propios de bandas como Kadavar, el corte ondula entre teclados y afiladas guitarras al ritmo de unos tambores poderosos. GREEN LUNG tienen devoción por el heavy-rock de los 80’s, y aquí lo dejan patente una vez más.

Los rugosos y difusos riffs de ‘You bear the mask’ nos embarcan en un vertiginoso tema en el que los elementos Stoner aparecen entre pasajes de hard-progresivo. Amortiguando su fuerza con buenas melodías vocales, los británicos saben bien donde está su objetivo. Golpear al oyente con un sonido poderoso y pesado, pero amortiguándolo con cuidadas melodías vocales, algo, que consiguen con acierto. Eso sí, los riffs de puro heavy-metal aparecen vigorosos como en cada una de sus canciones.

‘Doomsayer’ muestra la potencia de una banda que sabe muy bien a lo que juega. Hard & heavy rock a la vieja usanza. Potentes tambores, estribillos contagiosos y un espíritu vintage conforman un corte pesado con ganchos suficientes para caer rendido a sus pies. Con una poderosa base rítmica, las hordas de riffs empapados de fuzz nos impregnan de virutas stoner en otro potente e impactante tema, en el que la parte más pesada de la banda aflora sin complejos.

Cerrando el álbum nos sorprenden con un tema diferente a cualquiera que hayan compuesto antes. ‘Born To A Dying World’ nos acaricia con bellas melodías en una atmósfera vintage. Aquí la suave psicodelia se complementa con embestidas de riffs y épicos pasajes que por momentos la convierten en una balada himno. Una canción monumental solo al alcance de una banda que sabe como componer canciones impactantes. Una neblina cubre los devaneos de los solos de guitarra virtuosos en los momentos álgidos del tema. Porque, aunque en su conjunto estamos ante una especie de balada, la canción tiene embestidas de furia que la hace sencillamente sublime.

GREEN LUNG 

Svart Records

Reseña: SLOWSHINE.- ‘Living light’

En los últimos tiempos he tenido la ocasión de ver en vivo a las dos bandas comandadas por Jan Oberg. GRIN con su crudeza sludge y EARTH SHIP con sus viajes espaciales. En ambas ocasiones la experiencia ha sido gratificante, pero ahora con su nuevo proyecto SLOWSHINE y su álbum debut ‘LIVING LIGHT’, conquista profundamente mi corazón psicodélico. En esta ocasión la banda formada por los miembros de EARTH SHIP, Jan Oberg, Sabine Oberg y André Klein crean canciones empapadas de filtros y fuzz, combinando la calidez y la neblina de la psicodelia británica de los setenta, con los riffs expansivos del stoner. Consiguiendo un equilibrio perfecto entre las melodiosas voces shoegaze y con un cierto talente post-punk, con los riffs difusos, crean un álbum de psicodelia pesada de muchos kilates. Sus caleidoscópicas atmósferas más propias de los pioneros de la psicodelia, pegan con un sonido difuso, que a veces de inclina a un escenario más propio del noise. Aquí, los golpes sludge, aparecen con mesura entre hipnóticos ritmos y voces conmovedoras. Estamos ante el proyecto más psicotrópico de los berlineses, y en el que, al igual que los trabajos como EARTH SHIP, no dudan en embarcarnos en una nave sideral que cruza el cosmos recuperando las turbulencias de los maestros Hawkwind, pero también tomando prestados algunos calmados momentos de Pink Floyd. Esta afirmación pudiera inducir al oyente al error, porque las canciones también contienen buenas dosis de fuzz y una espesa cortina de reverberaciones pesadas que acaban por aturdir al oyente. Nunca habíamos visto a Jan cuidando tanto las melodías, pero ese gran trabajo compositivo, es uno de los grandes alicientes de un álbum fascinante y lleno de magnetismo. ‘LIVING LIGHT’ es un magnífico álbum que tiende un puente entre los vestigios del pasado psicodélico del siglo XX y las nuevas tendencias dentro de la música pesada contemporánea. ‘LIVING LIGHT’ consigue sumergir al oyente en un campo magnético en el que la psicodelia consigue expandir la mente del oyente, acariciándolo, seduciendo y narcotizándolo. Una celda de la que cualquier amante de la psicodelia no querrá jamás escapar.  

Otro regalo más que nos ha dejado la pandemia, ya que, según las palabras de la propia banda, el álbum nace durante el cierre de la pandemia en 2020/2021, donde no era posible reunirse fácilmente con los amigos o familiares en la víspera de Año Nuevo y Semana Santa. En este escenario, la banda decidió aislarse esos días en el estudio con un buen vino de calidad siciliana y una clásica pizza margherita. Mientras pasaban un buen rato mientras grabaron algunas pistas solo por diversión, sin una idea clara de cómo sonaría cada canción y si funcionarían correctamente entre sí. Esas sesiones en vivo realmente diferían de sus otros proyectos, tanto musical como en cuanto a grabación, y terminaron con material de unos 43 minutos en total que era demasiado bueno para no compartirlo con todos nosotros.



SLOWSHINE son:

Sabine Oberg – Bajo

Jan Oberg – Guitarras, Voz

André Klein – Batería

Músicos adicionales:

Jan Korbach: Guitarra de 12 cuerdas en ‘Trails’.

‘LIVING LIGHT’ fue grabado y producido por J.Oberg en Hidden Planet Studio, Berlín. El arte de portada es obra de Benedikt Demmer / Druckwelle Design y está disponible vía  The Lasting Dose Records.

‘Trails’ abre el álbum en una atmósfera de neo-psicodelia empapada de fuzz narcótico. Con un claro acento marcado por los ecos de la psicodelia de los 60’s el corte se sustenta en un riff que se repite a lo largo de sus mas de 5 minutos. Voces conmovedoras y un ritmo hipnótico conforman una canción con sabor añejo que se desarrolla envuelta en una neblina psicotrópica. No faltan difusos riffs de vocación Stoner entre sus flotantes melodías shoegaze, lo que hace que el tema tenga cuerpo.

Menos ensoñador y más pesada, ‘Brittle bones’ nos hace vislumbrar los genessludge de los alemanes en una efectiva combinación con momentos más propios de la psicodelia contemporánea. _Un sonido crudo y rugosos que encaja a la perfección con los estribillos ensoñadores para crear un colorido caleidoscopio cósmico, que por momentos se recuesta en una propuesta noise.

Embutidos en un traje espacial más propio de Hawkwind, ‘Heights’ gravita en una órbita cósmica entre melodías aterciopeladas. Lento y cadente, pero con un ritmo contagioso, el tema ondula entre asteroides y polvo galáctico de gran densidad. Los juegos vocales de Jan y Sabine parecen salidos de una propuesta post-punk en una conjunción astral con la psicodelia más narcótica. La descarga de fuzz hace que el trasfondo del tema se vuelva turbio y borroso.

‘Wanderer’ se muestra como el tema más calmado de un álbum con una apertura que navega entre la psicodelia de finales de los 60’s y las apuestas psicodélicas más contemporáneas. Siempre desde la suavidad melódica, las voces contrastan con la intensidad de su penetrante sonido. Buenos solos de guitarra construyen una canción hermosa y balsámica que parece susurrarnos en un trance redentor. Estamos ante una canción de ocho minutos, y para unos músicos tan creativos, este tiempo es suficiente para poder desarrollar otras vibraciones más turbias y pesadas. Toda una cortina difusa se crea entre el arco iris melódico del tema.

Con un sonido más pesado y a la vez contemporáneo, ‘Mother moon’ se despeña entre vibraciones noise impulsado por una estela de fuzz que lleva en volandas sus lánguidas. Pesado, turbio, pero sin perder el espíritu psicotrópico de todo el álbum. 

‘Dunes of time’, sin perder sus genes psicodélicos va evolucionando desde su etérea y lenta apertura a un escenario más turbulento. Manteniendo las buenas melodías, aquí la banda crea una dualidad de suavidad y rugosidad que poco a poco se va tornando más pesada y turbulenta.

Las hordas de fuzz de ‘Living light’ consiguen crean una atmósfera de gran poder magnético. Menos ensoñadores, y algo más turbios, los alemanes nos aturden con densos sonidos psicodélicos. Sin renunciar a las voces etéreas, consiguen crear un entorno inquietante e hipnótico que acaba por atraparnos entre pesados riffs que crean un campo magnético alrededor del tema. Una vez dentro, te será difícil salir. 

Los suaves acordes de la apertura de ‘A quiet place’, ponen el broche de oro a un álbum dinámico y magnético en el que estos músicos amantes de los sonidos turbios y pesados ofrecen su lado más melodioso. Suaves melodías y un espíritu drone, van puliendo un tema en el que la psicodelia más aterciopelada se muestra esplendorosa ante nosotros. La belleza de su guitarra susurrante, unido a esas cálidas voces herederas del legado de Pink Floyd, construyen lentamente una bella canción llena de matices. La segunda parte del tema explora insondables entornos cósmicos en una narrativa casi cinematográfica.

Slowshine

The Lasting Dose Records