Reseña: VITSKÄR SÜDEN.- ‘The Faceless King’

“THE FACELESSS KING’ es un álbum conceptual e inmersivo, que hace que podamos mirar a nuestro interior con sus magníficas y épicas canciones. Siguiendo una narrativa fluida, la psicodelia se emparenta con las vibraciones hard-progresivas de los 70’s, en una evolución maravillosa hacia el futuro. Porque el álbum no suena añejo, ni pretende reproducir sonidos del pasado, sino que los toma como referente, para evolucionar en su propio relato. Un cuento épico en el que todo tiene sentido y en el que la banda crea canciones monumentales llenas de fascinantes matices. Si a eso unes una fantástica composición y ejecución, el resultado es un álbum que bien podríamos definir como ‘obra maestra’ del hard psico-progresivo contemporáneo. Desarrollándose en fantásticas atmósferas de oscuridad, cada canción consigue hacer partícipe al oyente de su propuesta, con una fluidez asombrosa.  Estamos ante un álbum descomunal, rebosante de calidad, que seguramente se convertirá en un referente para cualquier amante del heavy-progresivo del siglo XXI. Lleno de capas, matices y texturas, el nuevo álbum de la banda de Los Ángeles, consigue conjugar en siete canciones, todo lo que un buen amante el género necesita. Desarrollándose en oscuras e imponentes atmosferas en las que los elementos de fantasía juegan con destreza con elementos folk, psicodélicos y sobre todo, progresivos. Un camino este, que muchas bandas parecen estar tomando últimamente, pero que VITSKÄR SÜDEN ya nos mostraron en su maravilloso debut, de 2020. Un flujo constante impulsa cada canción, recorriendo espacios cósmicos, legendarios, en los que las guitarras complementan su fantástica base rítmica y se adornan con un sinfonismo que nace de unas fascinantes melodías vocales. Porque “THE FACELESSS KING’ lleva lo filarmónico en sus genes, pero también la fuerza, la ficción, el misterio y la oscuridad. Todo envuelto en un manto de psicotrópicos que te hará volar a un mundo mágico y sumamente fascinante. Un escenario presidido por un tono melancólico que resulta sumamente apetecible en este brillante relato. VITSKÄR SÜDEN explora los misteriosos límites del mundo del rock, encontrándose en la encrucijada de Pink Floyd, King Crimson, Wovenhand, Lord Vicar y Jaye.  ‘THE FACELESSS KING’ es el relato de un rey malévolo destronado y asesinado por sus súbditos, cuyos restos han sido adquiridos por un culto siniestro que intenta resucitarlo para sus propios y oscuros propósitos.

VITSKÄR SÜDEN son:
Martin Garner – Bajo/Voz
Julian Goldberger – Guitarra/Sintetizadores
Christopher Martin – Batería
TJ Webber – Guitarra

Producido por Vitskär Süden y Don Cento, mezclado por Don Cento en CenTones, Austin, TX. Masterizado por James Driscoll. Arte de portada de Samuel Araya. Grabado en la primavera de 2021 en Studio 64, Los Ángeles. THE FACELESSS KING’ está disponible vía Ripple Music.

‘The Way (Part I)’ sirve de prólogo a esta aventura épica en la que la fantasía aparece en cada canción. Atmosférico en su presentación, los elementos psicodélicos se van fusionando con unos genes heavy-prog para sumirnos en una narrativa ensoñadora. Voces profundas y números efectos crean una cortina sonora que de inmediato nos atrapa. Con numerosos efectos espaciales nacidos de los sintetizadores consiguen crear un mundo paralelo.

Como continuación del tema anterior, ‘The Way (Part II)’ desarrolla este épico relato con elementos del rock progresivo de antaño. Sin renunciar a la psicodelia, sino todo lo contrario, las voces etéreas vas susurrándonos en un ambiente turbio y psicotrópico. Elementos pesados se van insertando con sutileza para crear un corte faraónico lleno de épica. Una canción oscura y perturbadora que acaba por sumir al oyente en un trance sonoro de descomunales dimensiones.

Sin salirse del guion, y continuando con el fantástico relato, ‘Archdiocese Of Worms’ a través de una poderosa y magnética línea de bajo nos golpe de forma aturdidora. Con capas de sonido que se superponen unas a otras, la banda crea otra canción monumental en la que los elementos hard-progresivos se combinan con brillantes guitarras que tiende a la psicodelia pesada. El resultado es otra canción en la que el legado de los grandes dinosaurios de del hard-progresivo de los 70’s parecen unirse a la batalla.

En un espacio más melancólico, la magistral ‘Voices From Beyond The Wall’ pone la pausa con unas conmovedoras voces y una instrumentación ejecutada lentamente, pero en la que cada acorde logra transmitir sensaciones al oyente. Hermosos desarrollos de guitarra son arropados por una exuberante y acogedora instrumentación creando una canción llena de sentimiento. Wow, ¡¡¡esto es sencillamente genial!! Sin duda, en mi opinión la mejor canción de un álbum rebosante de belleza y buenas canciones.

‘Shepherds On The Roadside’ mantiene las intricadas estructuras instrumentales que soportan las fascinantes melodías vocales. Con una leve cortina psicodelia creada por efectos atmosféricos la oscuridad adquiere tonos melancólicos. Una tristeza hermosa que proporciona una sensación extraña. Misteriosa pero relajante, la canción cuenta con solos de guitarra insertados entre los golpes de esa magnética línea de bajo y un ritmo cadente. La conjunción de instrumentos perfectamente ensamblados logra crear otra canción épica en la que se conjugan grandes pasajes progresivos con un ambiente psicodélico entre ritmos pausados pero pesados a su vez. Un equilibrio que hace que el corte, vuelva a atraparme, como lo han hecho las canciones precedentes.  Nuevamente, una canción épica y melancólica de la que poder disfrutar una y otra vez.

‘Bonedust And Dark’ parece tomar guitarras floydianas, para con su implacable ritmo crear un entorno aturdidor en el que la psicodelia se manifiesta con personalidad. Diseñando perfectamente cada nota, y cada riff, la banda construye un clima acogedor e inquietante a la vez. Es como si entrarás en un entorno hostil, pero manteniendo la calma, y la seguridad de que nada malo va a pasar. Acido y punzante, el corte golpea con fuerza la capacidad neuronal del oyente para atraparlo en su oscuro relato.

Con más ocho minutos, ‘The Broken Crown‘ pone el epílogo de forma brillante a este monumental álbum. Sin salir de ese espacio oscuro y enigmático en el que la melancolía y los recuerdos del pasado parecen acecharnos, VITSKÄR SÜDEN, van cocinando a fuego lento otra hermosa canción. Con cierto tono cósmico, la canción se dota de elementos sinfónicos que miran a un entorno sideral. Aquí los sintetizadores crean un espacio, en el que se conjugan elementos progresivos con otros más coloristas, especialmente en la voz. Serpenteando, pero siempre en un continuo avance, el otre va explorando diferentes estados de ánimo con su intrincada y cambiante instrumentación. Un flujo constante que hace que todo se siente cohesionado, sin que nos demos cuenta de los cambios que la canción va teniendo en su desarrollo.

 

Vitskär Süden:
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Reseña: WHITE COVEN.- ‘White Coven’

La banda de Zaragoza nos trae un monumental artefacto sonoro de rock clásico, blues, soul y elementos progresivos evocador del verano del amor. WHITE COVEN no tiene complejos en ejecutar canciones de rock vintage llenas de vida. Con canciones delicadas, y con unos arreglos bien trabajados, el álbum es un arco iris de los mejores sonidos vintage que puedas escuchar en el siglo XXI. A la altura de bandas como BLUES PILLS o WUCAN, WHITE COVEN confirman que la calidad de su álbum debut ‘OVERSEAS’ (reseña aquí), no fue obra de la casualidad. Un serpenteante viaje al corazón de los 70’s a través de canciones con unos arreglos brillantes que definen su propio estilo y llenan de frescura las mismas. Todo un regalo para salir de la rutina y viajar a un pasado grandioso que hará las delicias de cualquier amante de los sonidos vintage.  Lleno de aromas y texturas, el álbum es toda una caja de sorpresas para el oyente, ya que los giros y requiebros que nos ofrece cada canción no están al alcance de cualquier banda.  Brillando con luz propia, su refinada y talentosa cantante Sara Lapiedra parece ser el faro que guía el barco de unos músicos, que saben cuál es su papel en cada momento. Esto hace que encontremos gloriosos momentos de hard-rock, de blues, de psicodelia, de funk, y de escuetos pasajes progresivos que acabarán por conquistarte. Sin ponerse límites, este collage de canciones vintage nos hace seguir creyendo en que todavía hoy, se sigue haciendo música de calidad. Este segundo álbum de WHITE COVEN está llamado a ocupar un lugar de honor dentro de los álbumes retro del año. WHITE COVEN, tocan las puertas del cielo pidiendo su sitio en el Olimpo de bandas retro, pero lo hacen desde la humildad y la honestidad, algo que sin duda debemos de valorar.

WHITE COVEN son: Sara Lapiedra (voces) Mario Gutierrez (guitarra rítmica y solista) Juan Cervera (guitarra rítmica y solista, voces de acompañamiento) R. David Bueicheku (guitarra rítmica y solista, coros y voces) Carlos Viejo (bajo) Daniel Penón (batería y percusión) y Josete Meléndez (órgano, teclados, piano).

Solamente hay que escuchar los primeros acordes de ‘Rambling rose’ para darnos cuenta de por dónde va su sonido. Sutiles armonías de blues retro con aroma a primeros 70’s evolucionan a un grandilocuente espacio retro en el que el órgano marco el tempo. La voz entonos soul-blues llena de color un corte con unas entrañas sólidas y multitud de arreglos. Un fantástico groovy hace que el corte serpentee por calzadas de blues ácido, pero también por cunetas de hard rock en un bucólico viaje a los sonidos del rock de siempre.

La seductora ‘Brown eyed lady’ se recrea en momentos de elegante blues-soul, mostrando el lado más elegante y suave de la banda. Sentimientos profundos con momentos de rabia e intensidad traídos por unas guitarras afiladas que colorean una canción pausada, delicada pero llena de fuerza. El tema combina poderosos riffs con fascinantes pasajes de blues rebosantes de sentimientos con algunos ornamentos mas propios del jazz, lo que nos da muestra de la gran calidad que contiene cada una de las canciones del álbum.

Instalados en las atmósferas florales, ‘Orpheus’, desde la calma se asoma al mundo recordando momentos west-coast con un tono elegante y cautivador. Los más de diez minutos de duración permiten que sean muchos los matices de este corte en el que se incrustan ornamentos psicodélicos bajo una lírica delicada que muta haciendo que el tema cambie su fisonomía pasando por distintos estados de ánimo en un recorrido por los más variados estilos del rock de los 70’s. Flanqueando territorios cercanos al rock progresivo, los ecos sureños aportan una luminosidad a una canción con acento melancólico. Aquí la banda se deja llevar por intricados desarrollos instrumentales que evolucionan en un serpenteante viaje al corazón de los 70’s.Sin duda, la canción más elaborada de todo el álbum parece reflejar las amplias inquietudes estilísticas de esta maravillosa banda vintage.

Subiendo la intensidad ‘Inglorious diva’ se desarrolla entre vibrantes pasajes de heavy-blues con voces que tienden a impregnarse de esencias soul sobre una fornida instrumentación. Aderezando la canción con coros y estribillos pegadizos, WHITE COVEN parecen emular a BLUES PILLS mostrando su faceta más ácida y pesada. Un espiral que te atrapa en sus fauces en la que lo falta el gancho del sonido del órgano uniéndose en el momento justo a esta fiesta vintage.

Lleno de vitalidad ‘Summer groove’ se desarrolla en una colorista atmósfera de rock clásico. Ecos del verano del Amor se fusionan con pasajes de rock honesto y sin artificios. Voces blues y soul complementan un corte sencillo pero efectivo en el que también encontramos elementos sureños. Toda una invitación al baile.

‘Too late’ golpea con fuertes tambores y riffs contundentes, mostrando que la banda se maneja también a la perfección en canciones más pesadas. Desgarradores pasajes vocales se complementan con una orgía sónica que se balancea con desparpajo. Revitalizante, el tema de despierta del letargo con una fuerza inusual que destaca sobre el resto de las canciones sin perder su aroma retro. Hard rock salvaje con tonos blues lleno de gancho.

Si le faltaba algo a este maravilloso collage, ‘Jungle trip of the Seventh Samba’s seed’ se pasea por bosques psicodélicos. Su humeante atmósfera serpentea por el blues cálido y seductor en un sinfín de arreglos que van haciendo mutar su fisonomía sin perder su esencia. Su cautivador es adornado con suaves pasajes rebosantes de sensibilidad. Un corte elaborado que refleja a la perfección que estos chicos no se ponen ningún límite a su creatividad. La canción conjuga todos los estilos e influencias que tiene la banda zaragozana.

White Coven

Reseña: THE WILD CENTURY.- ‘Organic’

‘ORGANIC’ el cuarto álbum de los holandeses THE WILD CENTURY, viene cargado de vibraciones psicodelias llegadas de los finales de los 60’s. Sin dejar de hacer evolucionar su sonido desde álbumes como ‘RAW’ (reseña aquí) o ‘5’ (reseña aquí), la banda holandesa crea canciones manteniendo una reverberación repetitiva para sustentarlas. Unas canciones que huelen añejas gracias a la sutileza de su órgano hammond y a unas melodías florales que coquetean con la west-coast, pero también con el garage más primitivo de bandas como THE VELVET UNDERGROUND o THE STOOGES. Sin haber perdido ese espíritu doorsiano que nos mostraron en sus anteriores álbumes, la banda construye canciones de psicodelia colorista y vibrante, pero también intimista. Alejándose de estereotipos de las bandas retro, THE WILD CENTURY crea una casi imperceptible cortina nebulosa sobre la que refleja tántricos y susurrantes sonidos. Ahí radica uno de los principales valores de este nuevo álbum, la capacidad para ofrecer un sonido turbio, sucio por momentos, pero sumamente penetrante en el oyente. Sus pasajes meditativos se aromatizan con incienso aportando un tono exótico y espiritual a alguna de sus canciones. Pero no se quedan en ese estado narcótico, sino que a su vez consiguen impregnar al oyente de unas vibraciones luminosas y calidoscópicas rebosantes de buenas energías. Un fascinante viaje a lo largo de dimensiones cósmicas afinadas con sitar, donde los bajos armónicos y los ritmos mántricos, bombean mientras los astrales proyectan sus ritmos etéreos en la lucidez de todos.

THE WILD CENTURY son:
Stan Aarts – voz, guitarras, acústica de doce cuerdas en ‘Carry On’
Joris Verbogt – voz, bajo, guitarra en ‘Lowdown Dog’
Gerton Govers – voz, sitar, guitarras
Butsenzeller – batería /percusión
Paola Pica – voz, órgano hammond

‘ORGANIC’ está disponible vía Tonzonen Records.

‘Lowdown Dog’ nos trae una apetecible fusión de elementos garage con psicodelia 60’s . Con una vibra que me recuerda un híbrido entre THE VELVET UNDERGROUND y THE STOOGES, el tema borbotea en una atmósfera difusa y psicotrópica entre ritmos ardientes. Un sonido sucio y vitalista que invita al baile a lo largo de sus seis minutos.

Con un gorovy más pegadizo, el wah wah de ‘Oh Yeah’ los holandeses se sumergen en un espacio vintage en el que las rugientes guitarras y el órgano retro nos invitan a la fiesta. Su desenfrenado ritmo hará que tus articulaciones no puedan resistirse. Contagioso y vibrante, el corte parece hechizarnos entre pasajes psicotrópicos sin renunciar a su colorista armonía. Si no bailas con esto es que estás muerto.

Poniendo la pausa ‘Carry On’ nos narcotiza entre acordes de sitar aportando una atmósfera meditativa. Suaves acordes de guitarra mas propios de otra época dan paso a una cálida y sugerente voz. Un aterciopelado corte que toma la senda acolchada para transmitir todo su potencial. Una canción floral en la que se pueden sentir los ecos de la west coast. Una bella canción que se eleva en su parte central para sucumbir a delicadas melodías.

‘Beautiful Queen’ con sus mas de nueve minutosretoma los espacios lisérgicos con lentos y susurrantes acordes. Desde la calma, THE WILD CENTURY va tejiendo la canción con lentitud. Un exotismo intrínseco y momentos más propios del Rey Lagarto nos van sumiendo en un trance chamánico. Psicodelia en esta puro con pasajes recitados y un aura meditativa. Sumidos en una neblina narcótica el corte va impregnado nuestros sentidos proporcionando un gratificante y espiritual trance.    

Sin salirse del guion, ‘Grey Blue Eyes’ vuelve a escarbar en el legado psicodélico de finales de los 60’s. su cadente ritmo y el cálido sonido del órgano se adorna con una bella melodía vocal. De nuevo los ecos west-coast se fusionan con pasajes vintage creando un sonido borroso del que la luz aflora gracias a las sugerentes melodías vocales.

Mother’s Grace cierra el cuarto trabajo de la banda holandesa con un sonido pastoral. Emulando The Animals, las vibraciones psicodélicas de los 60’s aparecen entre unos surcos con suaves melodías. Sin llevarse el protagonismo, el sonido del órgano en un segundo plano crea la atmósfera perfecta para el desarrollo de la canción. Una suave brisa que nos mece con delicadeza sacando el lado más sensual de THE WILD CENTURY, una banda del siglo XXI con unos genes creativos, nacidos hace 50 años.

The Wild Century

Tonzonen

Reseña: EDENA GARDENS.- ‘Edena gardens’

Probablemente el nombre de EDENA GARDENS no te resulte familiar, pero si escuchas el nombre de El Paraiso Records, Papir o Causa Sui, podrás intuir cual es el contenido de este nuevo proyecto. Niklas Sorensen, guitarra de PAPIR, Jakob Scott, batería de CAUSA SUI y Martin Rude, colaborador habitual de Jakob en diferentes proyectos, son los artífices de este gratificante viaje que atraviesa las fronteras de la psicodelia moderna. Los daneses continúan con distintos proyectos su exploración de nuevas vías en la que desarrollar su creatividad, a través de canciones atmosféricas en las que la psicodelia balsámica nos sume en un gratificante sueño. Posiblemente estemos ante un álbum que no sea para todos los públicos, pero yo invito a los seguidores de los sonidos más pesados que hagan un paréntesis de riffs contundentes y monolíticos, para dejarse llevar por estas fascinantes canciones.  Una experiencia sensorial que nos lleva en volandas de una guitarra mágica, unos ritmos cadentes, contenidos e hipnóticos. Sonidos expansivos y ambientales que lentamente van sumiéndonos en un ‘Paraiso’ sonoro sumamente gratificante. La música como elemento de terapia en una mirada hacia ese interior que muchas veces tenemos olvidado. En los convulsos tiempos que vivimos, a veces debemos a hacer una pausa, y este primer álbum de EDENA GARDENS, es una gran oportunidad para ello. Puede que esto sea una reunión puntual o puede que no, que tenga continuidad o que no, solo el tiempo tendrá la respuesta, pero mientras tanto, relájate y disfruta de uno de los álbumes psicodélicos más hermosos que ha traído el presente año.

EDENA GARDENS son: Niklas Sorensen (guitarra), Jakob Scott (batería) y Martin Rude (bajo, guitarra, sintetizadores). ‘EDENA GARDENS’ Está disponible vía El Paraiso Records.

‘Aether’ nos señala desde el inicio el camino por el que va a transitar el álbum. Una atmosférica introducción con pinceladas floydianas va mutan a un escenario de relajación con elementos ambient y guitarras flotantes. Una cálida línea de bajo y contenidos tambores van abriéndonos camino hacia un verdadero Jardín del Edén sonoro. Delicados pasajes de guitarra en contraste con esa gruesa línea de bajo nos guían lentamente a un espacio hipnótico de un incuestionable magnetismo. Un gratificante paseo por un entorno sonoro apacible y delicado que se va cociendo a fuego lento para que podamos apreciar todos sus matices. Balsámico y sumamente gratificante, la canción un sume en un profundo trance de una belleza grandiosa. El trio logra crear una atmósfera relajante a través de pasajes de suave psicodelia en la que los tres dejan patente toda su calidad. Si bien el protagonismo puede ser de las melodías que Niklas saca de su guitarra, estas, son complementadas y enriquecidas por una base rítmica pausada y envolvente.

‘Sliding under’ nos enseña la luz de un cálido y reconfortante paraíso ambiental con momentos de slide, con guitarras tejidas con delicadeza. El tema va elevando su intensidad sin perder un ápice de belleza. En la canción se aprecia un ritmo más dinámico y ciertos momentos improvisados que acaban por dar brillo a un corte en el que los efectos aportan una atmósfera etérea de suma belleza. Ondulando lentamente, la intensidad del corte oscila según avanza este, ofreciendo momentos de intensidad variable.

Sin perder ese espíritu ambiental, ‘The canopy’, sigue explorando apacibles atmósferas instrumentales con largos desarrollos de guitarra que van siendo enriquecidos con diferentes elementos. Un insondable caminar que no deja pista de donde va a estar la siguiente curva del camino.  

‘Hidebound’ refleja a la perfección el espíritu de estos músicos psicodélicos. Haciendo fluir lentamente la canción, la guitarra y sus hermosas melodías, los sintetizadores, y el cadente ritmo de la batería van haciendo evolucionar el sonido parsimoniosamente. Un lento transitar que vuelve a llevarnos a un espacio hermoso y gratificante. Un avance cíclico que vuelve una y otra vez al punto de partida, pero siempre por un camino paralelo.

Impulsado por los sintetizadores los cósmicos pasajes psicodélicos de ‘Now here nowhere’ toman otra fisonomía sin salirse del guión. Un corte con un espíritu algo más rockero y espacial, en el que la psicodelia ácida aflora entre un oscilante ritmo y un bajo penetrante y seductor. E nuevo Niklas deja patente su buen manejo de cualquier registro en su guitarra. Sin perder su poder balsámico, la canción se envuelve en psicotrópicos para sumirnos en otro gratificante sueño psicodélico. Esta claro que no existen fronteras para estos talentosos músicos de creatividad infinita. Nuevamente la canción me evoca momentos floydianos sumamente elegantes y fastuosos. Complejo en sus armonías, el corte parece dejar espacio a cada músico para un lucimiento personal en pos de una causa común.

En contraste con los largos temas anteriores, ‘Iod’, se muestra como una especie de susurrante interludio ambiental. La puerta de entrada a un nuevo mundo parece mostrarse ante nosotros.

El álbum cierra con los exóticos pasajes de ‘An T-Eilean Dubh’. Otra bella canción con vibrantes tabores y un manto difuso envolviendo las suaves melodías de Niklas y su guitarra. Con una vibración del desierto, el tema transita por un espacio heavy-psych más cercano al sonido de los propios Causa Sui. Con un ritmo dinámico el psicodélico corte camina esta vez un sendero que puede resultarnos más familiar.  Una especie de vuelta a los origines llena de belleza y suficientes elementos psicodélicos como para fascinar a cualquier amante del género.

El Paraiso Records

Reseña: HOWARD.- ‘Event Horizon’

‘EVENT HORIZON’ es una de esas gratas sorpresas que uno se encuentra cada cierto tiempo. El tercer trabajo de los franceses HOWARD, viene cargado de sonidos vintage marcados por la profundidad de un órgano hammond diabólico, unas voces conmovedoras y la suficiente psicodelia como para no poder resistirse a zambullirte en sus surcos. Hard-progresivo más propio de los 70’s, empapado de fuzz, golpes de stoner y constantes cambios de registro. Con un sonido ampuloso, HOWARD nos sumen en un caleidoscopio sonoro más propio de otros tiempos, pero con los suficientes elementos contemporáneos como para no oler a naftalina. Toda una locura en un ejercicio creativo lleno de alicientes para el oyente. Efectos, atmósferas retro, y un túnel de psicodelia pesada que logrará hacer que tu cabeza explote en un orgasmo de emociones. Divertido y anguloso, ‘EVENT HORIZON’ es de esos álbumes que gana con nuevas escuchas, ofreciéndonos múltiples matices que habían pasado desapercibidos. Un álbum impactante que no se recrea en estereotipos del pasado, sino que abre su coctelera para ofrecernos su personal e intoxicante brebaje. Chamánico por momentos, desgarrador en otros, el álbum nos ofrece ocho canciones que completan un aquelarre reconfortante que se balancea entre la suavidad de sus melodías y sus ampulosos desarrollos instrumentales. Nuevamente la magistral voz con una cierta inclinación doorsiana, hace que cada canción brille como las estrellas, con su propia luz.

HOWARD son: JM Canoville (voz y guitarras), Raphaël Jeandenand (órgano, sintetizadores, bajo y theremin) y Tom Karren (batería, samplers, glockenspiel y flauta)

Emulando al Jim Morrison poeta, ‘Bankable sermon’ abre el álbum con chamánicos pasajes psico-progresivos antes de zambullirse en un entorno hard-prog. Buenas voces, fascinantes estribillos y un impactante órgano vintage, impulsan un corte vibrante que marca el devenir del álbum.

Bajando las revoluciones, ‘Seeds of love’ ofrece una cara más suave y amable. Aquí los sosegados pasajes vocales se adornan con pasajes progresivos que se acercan a los estándares del rock clásico, desde una mirada pausada.  A pesar de su espíritu sosegado el corte contiene momentos desgarradores en los que todo se revoluciona.

‘Need want get’ se deja seducir por una apuesta más ecléctica. Su oscura atmósfera se salpica con voces narrativas y constantes cambios de ritmo. Manteniendo una dualidad entre lo progresivo y lo alternativo, el corte contiene pasajes narrados que contrastan con alguna guitarra insertada con sutileza y un curioso trabajo de teclados. Un corte extraño que mantiene el ritmo en todo momento haciendo que todo resulte más cohesionado.

Evolucionando lentamente ‘Telescope’ parece susurrarnos con sus delicadas melodías. Un plácido espacio que se toma su tiempo para desplegar todos sus encantos con un sonido vintage de manual. Sus suaves pasajes son golpeados por ocasionales subidas de intensidad que no le hacen perder su carácter plácido y reconfortante.  Con el sonido del órgano arrestando los riffs a un entorno de pesadez la canción se muestra contenida y rica en matices hasta su desgarrador final.

 ‘I heart a sound’ chisporroteante efectos psicodélicos con una breve introducción que da paso a su verdadero propósito. Su sonido hard-progresivo del pasado siglo se adorna con elementos contemporáneos en una fusión sumamente apetecible. Rebosante de fuerza la voz y órgano se balancean mutando su forma de presentarse ante el oyente. Una dualidad en la que lo progresivo flirtea con elementos psicodélicos entre alguna embestida más pesada y un final explosivo y dinámico.

La vibra Morrisiana de las melodías de ‘The way’ es el reflejo de parte las canciones del álbum. Bellas y cálidas melodías arropadas por una sutil instrumentación creando un entorno atmosférico de gran belleza. Avanzando con sigilo el corte nos introduce un bosque psicodélico lleno de matices. En este placido y meditativo entorno, la guitarra se asoma al tema proporcionando brillantes momentos que contrastan con el protagonismo del órgano a la mayor parte de las canciones. Una canción con personalidad propia en la que HOWARD parece prescindir de los golpes de pesadez para crean un efecto balsámico sumamente gratificante para el oyente.

‘Heedless’ se precipita entre ritmos hipnótico y efectos por un espacio más turbulento en el que los ecos blues y la psicodelia cósmica se unen a la fiesta. Lleno de fuerza y dinamismo, el corte parece arrollarnos con toda su vitalidad.

Con una propuesta inspirada en el legado floydiano ‘Event horizon’ palpita creando un atmosférico espacio en el que HOWARD albergan los mejores momentos del álbum. La cautivadora voz y su pausada instrumentación son un argumento lo suficiente fascinante como para caer rendido a sus encantos.  Sin duda estos chicos parecen no ponerse barreras en su creatividad. Manteniendo ese carácter que hace que los temas graviten entre los momentos plácidos y suaves con la pesadez y fuerza de sus medidas embestidas pesadas. Brillantes riffs y fuertes ritmos complementan un corte sobrio y bien diseñado para seducir al oyente de mil formas diferentes. Aquí reside precisamente todo su encanto.

Howard – The Band