Reseña: EDENA GARDENS.- ‘Dens’

Cuando unos magníficos músicos se juntan para disfrutar tocando, dejándose llevar por su creatividad y espontaneidad, el resultado son álbumes mágicos como este ‘DENS’. El proyecto del guitarra de PAPIR, Niklas Sorensen, el batería de CAUSA SUI, Jakob Scott y el bajista Martin Rude, tras la publicación de su álbum homónimo ‘EDENA GARDENS’ (reseña aquí) y ‘AGAR’ (reseña aquí), parecía haber culminado con las exploraciones jazzeras de ‘LIVE MOMENTUM’, ahora llega el capítulo final de la trilogía. ¿El último álbum de este magnífico supergrupo? Supongo que el tiempo nos dará la respuesta, pero por las palabras de la banda, puede que este sea su final. Porque estos músicos viven el presente y en él se centran para plasmar su creatividad con las sensaciones que brotan en cada momento sin pensar en el futuro. EDENA GARDENS es una banda que vive del presente, pero que perdurará en el futuro, porque estos tres álbumes tiene la calidad suficiente como para ser recordados en el tiempo. Sumergiéndonos ya en su contenido, en ‘DENS’ deletrea acertadamente el último tercio del nombre del grupo. Y fiel a su estilo, la banda gira hacia adentro en lugar de hacia afuera, recurriendo a profundos matices de ambient, slowcore y el fantasma de Mark Hollis. Mientras mantiene su toque psicodélico, el trío teje las líneas entre géneros de una manera que se está convirtiendo en su propia firma. Siempre desde la pausa, el trio se mueve hacia distintos lugares sonoros sin perder el rumbo de lo que significa el proyecto EDENA GARDENS. El álbum reúne horas de improvisación libre en un tamaño coherente. Las ediciones impecables y la magia del estudio mejoran la sensación de naturaleza casi narrativa a medida que avanza el álbum. Invocando cualquier cosa, desde una fogata crepitante, huesos crujientes y el canto de las dunas de arena sus bellos sonidos ambientales nacidos de la improvisación son impulsados por el bajo y la batería, sentando una base sólida pero fugaz. Allí las relucientes líneas de guitarra de Nicklas nunca se sintieron más libres y exploratorias, lo que hace de ‘DENS’ una nueva experiencia sensorial que nos lleva en volandas de manos esa guitarra mágica, unos ritmos cadentes, contenidos e hipnóticos. Sonidos expansivos y ambientales que lentamente van sumiéndonos en un nirvana sonoro sumamente estimulante. El antídoto perfecto tras un duro día de trabajo en el que el cuerpo y la mente necesitan desconectar. Y, ¿hay me forma de hacerlo que dejarte llevar por un mundo mágico en el que todo es belleza? La respuesta es NO, porque EDENA GARDENS son capaces de componer canciones terapéuticas ideales para reconfortarnos del estrés y de los malos rollos cotidianos. Ponte cómodo y disfruta de este trance sonoro, porque, quién sabe si será el último.

‘Wald’ nos introduce en el álbum con elegantes y reconfortantes acordes de guitarra en un ambiente relajado y completamente cautivador. La canción es un gratificante bálsamo sensorial para expandir nuestra mente en un espacio de descanso. Estructurada en capas, la lenta batería y una ambientación envolvente nos sitúan en un particular jardín del Edén. La pista repite su armonía modulándola en un placentero viejo sonoro.

Ahora en un escenario sonoro de oscuridad la meditativa ‘Dusted’ juega con la libertad creativa manteniendo la esencia atmosférica del trio. Sin forzar la máquina, el corte se envuelve en efectos y un ritmo pausado combinando elegantes pasajes guitarra a los que insertan sutiles elementos jazz. Otra canción hermosa que no necesita de poderosos riffs para cautivar al oyente.

‘Vini’s lament’ es un tributo a THE DURRUTI COLUMN. La canción se envuelve en una atmósfera impregnada de nostalgia mientras el trio explora sin complejos su creatividad para situarnos en un entorno onírico bajo relajantes pasajes ambientales. Nuevamente aflorar levemente los tonos jazz en una pista que se deja llevar por un flujo ambiental con un nítido carácter psicodélico.

Con algo más de nueve minutos ‘Morgensol’ mantiene el tipo en el mismo escenario en el que se han desarrollado las pistas anteriores. Sus tonos grises y los hermosos acordes de guitarra evolucionan lentamente en un fascinante paseo por bellos entornos sonoros. Con su cálido sonido la canción penetra en nuestros corazones para transmitir esa sensación de paz presente en todo el álbum. En esta ocasión con un carácter más experimental la pista no pierde la cara y se muestra fragante y balsámica.

Con ‘An Uaimh Bhinn’, el trio da un paso adelante para sumergirse en un entorno de efluvios psicodélicos sin perder su esencia ambiental. Las prisas no existen en este cautivador álbum en el que estos músicos expanden su sonido a oníricos entornos sonoros llenos de magia. El contenido ritmo se ve coloreado con una guitarra siempre ensoñadora para ofrecer un rico tapiz sonoro creado desde la sencillez. Un claro ejemplo de que menos, es más, solo la espontaneidad es suficiente para crear bellas canciones instrumentales.

‘Sienita’, con sus 14 minutos de improvisación vertiginosa y plenamente formada, que abandona cualquier engaño de estudio, además de un órgano con un solo doblaje, que sube y baja como la marea. Como he dicho tantas veces, las pistas de larga duración son el espacio perfecto para que los músicos desarrollen todo su potencial e inquietudes, y esta, es un claro ejemplo de ello. Estratificando el sonido en capas, EDENA GARDENS crea otra maravilla instrumental adornada con hermosos pasajes que habitan en un espacio melancólico, pero sumamente gratificante. El suave inicio del corte se ve alterado por pasajes mas complejos y experimentales en su parte central, antes de retomar la senda de calma y volver a los orígenes en esta hermosa improvisación.

Sin darnos cuenta llegamos al final de este cautivador transito por hermosos entornos sonoros con ‘Dawn Daydreamers’. Otra bella canción creada desde improvisaciones en las que la banda muestra su cara más sosegada y relajante. En un álbum en el que no hay episodios distorsionadores de su trance sonoro, esta canción mantiene el tipo sin salirse del guion pero fluyendo con libertad por ese entorno sombrío que aquí se abre a la luz con pasajes más elaborados si cabe que gran parte, que el reto de canciones.

Edena Gardens

El Paraiso Records

Reseña: JOSIAH.- ‘rehctaW’

JOSIAH es un power trio psych post-apocalíptico británico, encabezado por el cantante y guitarrista Mathew Bethancourt. Formado originalmente en 2000, el sonido de JOSIAH es una combinación de golpes de un proto metal lisérgico llegados de los albores de los 70’s, para colorear el mundo distópico de nuestros días. Esta banda sonora apocalíptica resucitaba en 2022 con el álbum ‘WE LAY ON COLD STONE’ y tenía la continuación en el proyecto personal de Mathew, MATHEW’S HIDDEN MUSEUM (reseña aquí) a primeros de este año. Ahora nos llegan cuatro canciones que contienen el sonido que puedes esperar de JOSIAH. Golpes de proto-metal primitivo empapados en psicotrópicos consiguiendo esa atmósfera oscura en la que le gusta desarrollar sus canciones. Cuatro pistas con identidad propia, cada una con un carácter diferente, pero con nexos de unión y en las que la identidad de JOSIAH aparece reflejada fielmente.  Siempre es agradable recibir material nuevo de una banda que te ha enamorado en el pasado y que el paso del tiempo parecía enterrarla en el olvido. Ahora con este regreso, al menos tenemos una pincelada de la nueva producción de una banda que sorprendió años atrás con un sonido anticipado a su tiempo y que sigue viva dos décadas después. Siempre con la sombra de Sabbath mirando de reojo, JOSIAH nos recuerda que todavía están vivos, y que pueden seguir dándonos alegrías a todos aquellos que amamos las vibraciones de los pioneros de la música pesada y psicodélica. Con el extraño nombre de ‘REHCTAW’ (que por cierto no sé lo que significa) los británicos nos hacen albergar esperanzas de que la historia de JOSIAH continúe. El tiempo tendrá la respuesta, pero mientras tanto, disfrutemos de este crudo artefacto sonoro más propio del siglo XX.  

‘Rehctaw’ se recrea en las oscuras atmósferas Sabbathicas para ofrecernos una visión apocalíptica a base de riffs pegadizos y ganchos de proto-metal. Una canción cruda y con un sonido primitivo que Mathew ejecuta con espíritu vintage propio de los primeros pasos de la música pesada de los 70’s. Ese grueso y viejo sonido sigue vivo con bandas como JOSIAH. Ellos mantienen esa esencia a la perfección en pleno siglo XXI. La pista contiene buenos pasajes ácidos en el marco de esa oscuridad innata.

En un ambiente lisérgico ‘By My Left Hand’ ofrece un sonido turbio con un espíritu lisérgico que ya hemos visto en la banda con anterioridad. Prescindiendo de las voces en esta ocasión, JOSIAH construyen una inquietante canción con golpes de Stoner contenidos y bellos pasajes psicotrópicos. Su grave sonido se ve complementado por una melodía atractiva que no duda en incorporar ciertos pasajes progresivos que potencian su lado mágico y misterioso. Una canción diferente, pero muy interesante, en la que la fuerza deje espacio a los elaborados desarrollos instrumentales.  La pista va de menos a más en una intensidad que nos lleva aúna espiral psicotrópica.

El llanto de un bebé y una inquietante ambientación nos ponen en la ruta en ‘Become’. Oscuros momentos pastorales con una extraña instrumentación crean un enigmático espacio sonoro en el que la banda experimenta sin rubor.    

‘Black Annis (the evocation of)’ es otra canción psicodélica que transita en un insondable escenario. Coros y estribillos en su apertura que nos ponen en la ruta con el sonido más auténtico de los británicos. Guitarras ácidas y una base rítmica sólida y pesada crean este tapiz sonoro en el que la psicodelia pesada, el blues y el proto-metal viven en armonía. Un corte pesado, crudo y sobre todo ácido, lo que puedes esperar de estos tipos que se adelantaron a su tiempo y que dos décadas después todavía tienen argumentos para conquistar al oyente con un sonido pesado más propio de décadas pasadas y de los comienzos de la música rock pesada.  

Josiah

nterstellar Smoke Records

Reseña: MOS EISLEY SPACEPORT.- ‘Further’

El agujero de gusano que ya usaron en ‘THE BEST OF THEIR EARLY YEAR’ (reseña aquí) sigue siendo utilizado por los alemanes MOS EISLEY SPACEPORT en su nuevo álbum ‘FURTHER’. Con algún cambio en su formación, el proyecto mantiene el espíritu vintage que mostraron en su debut. Estos chicos llegados del planeta de Tatooine saben cómo cocinar las vibraciones hard-progresivas de los 70’s en canciones resultonas y con mucho gancho. Una magnífica colección compuesta por nueva fascinantes canciones que nos recuerdan el legado del pasado modulándolo a los nuevos tiempos. Un sonido reconocible en el que los ecos de Deep Purple se asoman en pistas guiadas por un impactante órgano retro y melodías con mucho gancho. Pero no solo de ello vive el cuarteto, sino que el blues, la psicodelia y el hard rock son ingredientes siempre apetecibles para unirse a esta fiesta retro. Una visión aventurera con un estilo único en canciones de fácil escucha y con las que rápidamente conquistarán nuevos fieles. Porque el rock de siempre sigue vivió, y si lo hace con ingredientes más contemporáneos, el resultado puede ser completamente motivador. La fácil escucha de ‘FURTHER’ esconde en su interior los suficientes elementos como para que nada resulte superfluo, esto hace del álbum un plato muy apetecible para los fans de los sonidos vintage llegados de los 70’s. Esa imaginaria ciudad futurista que da nombre a la banda, mantiene la vida intacta, lo cual es muy de agradecer para aquellos (entre los que me encuentro) que nos vimos sorprendidos por su propuesta sonora hace tres años, cuando vió la luz su primer trabajo. La aventura continúa.

En un entorno psico-progresivo de manual ‘Ashes to Ashes’ gravita en una orbita vintage en la que alguna pincelada blues aparece entre su propuesta de rock añejo. Ejecutado con suavidad, el corte camina lentamente en busca de un entorno más contundente. Con elaborados desarrollos progresivos la banda alemana nos recuerda esas vibraciones setenteras tan apetecibles. Funcionando como un conjunto, destacan especialmente los pasajes en los que el órgano retro evoca momentos mas propios de bandas como DEEP PURPLE sin que su sonido en conjunto sea similar. Aquí encontramos constante meandros que enriquecen una canción larga pero con mucho atractivo.

‘Drop Out’ contrasta del corte anterior por el dinamismo de unos riffs y unas melodías que sin rubor se zambullen en las aguas del rock retro de los 70’s. Manteniendo ese espíritu intacto, la canción es guiada por el efectivo sonido del órgano custodiado por buenas melodías vocales y un ritmo efectivo y solvente. La fiesta de sonidos vintage se desata sin complejos una vez mas.

Retomando las canciones de diez minutos, ‘Space Shift’a pesar de tener más elementos experimentales, nos presenta una bacanal de vibraciones retro. El poder de ese órgano diabólico vuela mi cabeza una vez más.  Purpleliano en sus entrañas, el vibrante corte parece escorarse a sonidos más contemporáneos en una combinación siempre agradable y resultona. En la segunda mitad la canción desciende a un fascinante entorno psico-progresivo en el que el sonido de la guitarra pone el perfecto contrapunto a los pasajes del órgano, auténtico motor de la banda.

En un tono más oscuro y pesado ‘Raised by a Lioness’ coquetea con el blues y el boogie rock con una propuesta atractiva y cautivadora que rápidamente invitará al oyente al desenfreno y el baile. Alejado de convencionalismo, estos chicos tienen su propia fórmula para cautivarnos sin caer en los convencionalismos de las bandas retro.

‘Cocaine Blues’ mantiene el tipo a base de golpes de riffs solventes y un ritmo divertido en el que el blues-rock se fusiona con el hard progresivo de los 70’s. Su pegadiza melodía y una fornida instrumentación hacen el resto en otro corte de innato carácter vintage.

Casi como continuación de la canción anterior ‘Laika’ mantiene la esencia hard-prog de los alemanes con golpes de Stoner y constantes guiños a las vibraciones vintage del siglo pasado. Una pista divertida que es ejecutada con un frenesí aturdidor. El juego de los estribillos hace que la pista resulte fluida en su transitar por este escenario psico-prog en el que poco a poco van sumiéndose cada una de las canciones.

Sin cambiar sustancialmente el guion en ‘Scattle Cat’ parece que la banda se deja llevar por el fuzz y los vibrantes sonidos proto-stoner. Turbio dinámico y con el suficiente gancho como para rendirse a sus pies, la canción se sale de alguna manera del resto de cortes con un sonido más contemporáneo. A pesar de ello sus entrañas contiene ese elixir mágico que hace que las canciones de MOS EISLEY AIRPORT suenen como compuestas décadas atrás. Aquí los elementos cósmicos brotan más nítidamente hasta sumirnos en un caos sónico aturdidor.

Si la mayor parte del álbum está compuesto por canciones de larga duración, ‘Laika II’ supone el contrapunto con sus tres minutos. Un suspiro de sonidos casi devocionales que contrastan con la mayor parte de las canciones. Coros celestiales y una instrumentación atmosférica son los argumentos en esta ocasión en un corte que de alguna manera, se decanta por el sinfonismo.

‘ I’m a Robot Dancer’ pone la calma a un álbum vibrante y divertido con tonos más coloristas y florales. Un tempo suave y una melodía vocal que va aumentando el tono, construyen otra canción vintage que supone un soplo de aire fresco a un álbum notable.

Mos Eisley Spaceport