Reseña: ((C.ROSS)).- ‘Future site of C.Ross’

Al confeccionar la lista con los mejores álbumes del año y ocupando el puesto 10 del TOP 50 (mira aquí) recordé que por algún motivo había dejado a medias de escribir esta reseña del nuevo álbum de C.ROSS, el músico canadiense miembro de bandas como QUEST FOR FIRE o COMET CONTROL. Si en su anterior álbum ‘SKULL CREATOR’ se centraba más en el folk, en esta nueva entrega C.ROSS hace aflorar su lado más psicodélico en un hermoso álbum intimista que hará las delicias de cualquier fan de PINK FLOYD. El álbum perfecto para hacer una pausa y deleitarse con unos viajes sonoros llenos de emoción y bellas melodías. Ross profundiza en su mezcla única de psicodrama folk difuso y rock cósmico, combinando una composición cruda con una producción expansiva. Con ecos de Judee Sill, Duke Garwood, Syd Barrett o DEAD MEADOW, ‘FUTURE SITE OF C. ROSS’ es a la vez realista y cósmico, equilibrando riffs distorsionados, texturas de pedal steel y una acústica delicada, pero de una voz cálida y reconfortante que acaba por conquistarte en un trance narcótico. Sus floydianas camones beben del folk más oscuro pero sobre todo de la psicodelia deconfiteria. Un dulce exquisito para cualquier paladar psicodélico. Con canciones bien estructuradas con los arreglos precisos C ROSS consigue un álbum compacto, cuya narrativa siempre parece tener sentido. Lánguido y melancólico peros completamente psicodelico, sus canciones se derriten al calor de sus bellas melodías. Tras demasiado tiempo posponiendo esta reseña, ahora me quedo satisfecho, ya que C. ROSS ha compuesto un álbum mágico y terapéutico que me ha acompañado en numerosos momentos durante los últimos meses. Gracias.

El álbum fue grabado por Josh Wells en The Mango Pit (Chicago) con una grabación adicional de C. Ross en Muskoka, Ontario, y está disponible vía Echodelick Records.

C.ROSS: Guitarras, voz, bajo teclados y producción, Josh Wells: batería, percusión, teclados y producción. Eiyin Sof (voz en ‘Hcanorff’ y Aaron Goldstein (pedal steel en ‘Hcanorff’)

A ritmo lento y con elementos folk ‘Love until you’re free’ nos sume en un entorno balsámico con melodías aterciopeladas y un flujo instrumental pausado. Su languidez se va tornando más psicodélica con hermosos pasajes de guitarra y ese ritmo cadente que te atrapa. Una ceremonia catártica que no abandonará en el resto de las canciones.

A caballo entre el folk más interno y el legado de la época de Syd Barret en Pink Floyd, ‘Plant your eyes’ se va construyendo con la pausa necesaria para disfrutarlo intensamente. Eel tema avanza emulando a David Gilmour, el contraste de su melancólica melodía se alterna con un espíritu folk que se colorea con distintos elementos y todos sumamente efectivos. Si vuelta a tras el viaje nos va llevando por preciosos escenarios de fluidos cambiantes y voces acarameladas. Si escarbamos un poco más encontramos la destreza compositiva de una canción repleta de matices con los que consigue el éxito pleno. Cautivadora y balsámica, la pista muestra al músico sonando como una auténtica banda. 

El bucolismo de la west Coast aparece en los acústicos acordes de la aterciopelada ‘Hash cash ash (no one rides for free)’. Delicados pasajes de slide guitarra y la vibra floydiana acaban por atraparnos en un sueño cósmico en el que la liviana psicodelia parece susurrarnos. Una combinación efectiva que muestra la evolución del músico en su segundo álbum. Una nueva ruta que parte del mismo punto de partida pero que nos lleva a extasiantes lugares sonoros.

‘Rider destroyer’ nos hechiza con sus delicados acordes acústicos. Con algodonadas voces en la misma línea de la pista anterior me viene a la cabeza algún tema de The Wall. Esa oscuridad melancólica se adorna con un sonido de violines (¿) creando una atmósfera macilenta en forma sinfónica. La placidez presidiendo su desarrollo solo se altera con hermosas melodías que se elevan a la luz antes de apagarse lentamente.  

Sin dejar los acordes folk, ‘Lu’ repite la forma del sinfonismo unido con lo acústico en otra canción sosegada.

‘Faster tan the light’ sacude sus tambores cambiando el registro e impulsando el sonido a un espacio en algún lugar entre la americana y la psicodelia.  Con guitarras ácidas serpenteando bajo un ritmo implacable en sus nebulosos pasajes alcanza un magnetismo endiablado.

Poniendo el epílogo, ‘Unnatural light’ se nutre de efectos y reverberaciones en un trance letárgico. Sus cautivadoras melodías habitan en un silencio solo roto por una guitarra lisérgica tocada en una atmósfera difusa que ya a estas alturas resulta familiar, ya que es una de las claves de este notable álbum.  

C.ROSS

Echodelick Records

Reseña: PAPIR.- ‘IX’

El trio danés PAPIR lleva años en la escena sin hacer mucho ruido, pero con el respeto de la audiencia. Su escasa presencia en festivales y el rango limitado de sus conciertos pudieran hacer dudar a alguien del talento que atesoran, pero la realidad es bien diferente. Han pasado quince años desde su primer álbum y su capacidad para sorprendernos sigue estando intacta. Fieles a su sonido y a la libertad para seguir explorando nuevos territorios en su continuo viaje sonoro, con ‘IX’ nos presenta un trabajo sin cadenas, sin ataduras, con largas canciones que gravitan libremente entre los estilos que la banda lleva investigando desde hace años. Su psicodelia instrumental, se colorea de finas texturas post-rock, impulsadas por hipnóticos ritmos kraut en un caleidoscopio de música ambiental exenta de etiquetas. Hemos tenido que esperar tres años desde su anterior álbum ‘7’ (reseña aquí), y ahora con mas de 70 minutos de mágicas canciones parecen compensarnos con ‘IX’. Puede que la ausencia del 8 en la numeración de sus albúmenes no sea ninguna casualidad (deberé de comprobar este dato), y la banda haya querido compensar la espera. Lo cierto es que estas jams contiene todos los elementos que un amante de la psicodelia y los sonidos ambientales más experimentales desearía escuchar. El viaje auditivo de los daneses presenta composiciones fluidas que se alargan en bucles infinitos que siempre vuelven al redil. Esta capacidad para llevar al oyente a donde quieren es uno de los elementos diferenciadores de su sonido. Largas improvisaciones que van tornando su aspecto en una mutación orgánica entre etéreas atmósferas.

‘IX’ está disponible vía Stickman Records.

PAPIR son:

Nicklas Sørensen – Guitarra
Christoffer Brøchmann Christensen – Batería
Christian Becher Clausen – Bajo

‘I’ ofrece más de nueve minutos de placidos sonidos ambientales en los que las reverberaciones lisérgicas aparecen en bubles acompañando a finas texturas post-rock.

‘II’ es una fusión de elementos ambientales, ritmos kraut y momentos drone en su parte inicial, para convertirse en una locura psicotrópica en un aparente caos instrumental que te volará la cabeza. Con algunos teclados la banda hace que la pista vaya y venga alternando la pusa magnética de sus bellas melodías, con un aquelarre psicodélico de un aspecto caótico. Pero PAPIR se sabe mover en el caos y convertirlo en algo plácido.

Con un sonido algo más ortodoxo, la melancolía parece invadir ‘III’. Otra suave canción que gravita entre luces y claros entre delicados y pausados acordes. Con teclados envolventes la banda se inclina a territorios más progresivos con una sobriedad pasmosa. En una evoluciona un escenario post-rock prescindiendo caóticos pasajes.

‘IIII’ contiene una variedad de sonidos vintage evolucionando en una jam en la que todas las piezas parecen encajar. El virtuosismo de Nicklas a las seis cuerdas hace que las espirales se sucedan entre sus implacables ritmos. La repetición como argumento para desarrollar idead sonoras de lo más dispares y atractivas.

Los ensoñadores pasajes de ‘IIIIII’ corrobora la inclinación hacia la música ambiental de PAPIR. Un lento génesis que se convierte en un gratificante bálsamo para el oyente.

Como continuación de la pista anterior ‘IIIIII’ parece recoger el relevo con un tono más colorista sin renunciar a su esencia ambientales. De nuevo en un tono algo melancólico las bellas melodías se suceden en un escenario sonoro minimalista. Música ambiental en su máxima más hermosa expresión.

Si la mayor parte de los cortes anteriores gravitaban entre los 10 minutos, ‘IIIIIII’ es una jam de más de veinte minutos de devaneos instrumentales en los que la elegancia del jazz, convive con la psicodelia en un sofisticado baile sonoro. Armándose con pausa, la canción contiene elementos que la van moldeando entre espirales rockeras, atmósferas progresivas y por supuesto esa psicodelia ensoñadora que llevan en sus genes. Con un flujo constante la pista ofrece los momentos más pesados del álbum con los instrumentos de los tres músicos brillando con luz propia. Una constante evolución que pule sus aristas haciendo que la fisonomía de la jam mute a cada instante hasta llegar a un susurrante y ensoñador ocaso con el que mecen al oyente  

Papir

Stickman Records

Reseña: THE LUNAR EFFECT.- ‘Fortune’s Always Hiding’

Desde que a comienzos de 2029 descubrí su fantástico álbum ‘CALM BEFORE THE CALM’ (reseña aquí), he estado siguiendo con interés a esta joven y fantástica banda. En 2024 se consagraban con el superlativo álbum ‘SOUNDS OF GREEN & BLUE’ (reseña aquí), ahora con su nuevo álbum ‘FORTUNA’S ALWAYS HIDING’ los británicos suben la apuesta. Este verano tuve la oportunidad de ver a la banda en directo en el marco del festival alemán BLACKDOOR MUSIC PSYCHFEST donde ofrecieron un concierto a la altura de lo mostrado en sus discos. La banda sabe como sumergir al oyente en esas aguas del rock clásico, el blues y la psicodelia, pero también en los ecos de los sonidos de los 90’s y en su lago más grunge. Posiblemente estemos ante su álbum más ambicioso, un viaje introspectivo a través de la pérdida, la memoria y el peso del tiempo. Marcando una nueva era para la banda: más profunda, más extraña y reveladora que nunca, pero sin renunciar a esos blues impregnados en aromas lisérgicos que también saben ejecutar. ‘FORTUNA’S ALWAYS HIDING‘ nos sume en la melancolía a través de unas canciones oscuras, pausadas, pero siempre frescas y versátiles en su desarrollo. Teniendo muy presente el legado del pasado, estos chicos miran para adelante haciendo la música que les sale del corazón, con honestidad y sin ningún tipo de poses. En esta ocasión podemos descubrir canciones que abren nuevas rutas en el sonido de la banda sin que esto sea una renuncia a su esencia, sino todo lo contrario. Su intimista propuesta está llena de riffs rebosantes de fuzz, ritmos atronadores y la mágica de sus blues psicodélicos, pura piedra angular de sus canciones. Así, una vez mas THE LUNAR EFFECT se erigen como una banda con carácter, con personalidad propia, una banda que no se queda anclada en los sonidos del pasado, sino que los usan como piedra angular de sus composiciones para expandir su creatividad con un talante moderno. Nuevamente los británicos presentan a sus seguidores un álbum sensacional en el que cada canción mantiene un alto nivel de calidad sin que ninguna de ellas sea intrascendente, así mantiene su progresión. ¿Hasta dónde son capaces de llegar en su cruzada de rock clásico empapado de efluvios de blues lisérgico? El tiempo nos dará la respuesta, pero de momento disfrutemos de esta nueva maravilla sonora.

FORTUNA’S ALWAYS HIDING’ está disponible vía Svart Records.

‘Feed the hand’ se desarrolla entre poderosos riffs Stoner y un aroma a hard rock vintage como el que nos tienen acostumbrados estos chicos. Una canción poderosa marcada por el buen manejo de las voces y en la que no faltan ensoñadores pasajes psicodélicos en los que amortiguan su fuerza haciendo que la atmósfera cambie.

Tirando de los archivos del rock clásico ‘Watchfult eye’ rezuma fragancias vintage en su comedido desarrollo plasmando esa esencia en melódicos pasajes vocales rebosantes de gancho.

En un tono mucho más divertido y dicharachero la bailonga ‘Five and two’ escarba en el rock más crudo de comienzos de los 70’s con un sonido vibrante y poderoso, a la vez que pegadizo. Rock a la vieja usanza, sin artificios.

Pero el blues siempre está presente en las canciones de los británicos como prueba la chamánica ‘My blue veins’. Una pista humeante que habita entre balsámicos vapores psicodélicos y en la que el riff principal pone el músculo a una pista suave y relajante. La herencia Morrisiana aparece en sus estrofas con gran brillantez

Incorporando un halo de melancolía ‘Stay with me’ es una especie de balada en la que los momentos más sofisticados del sonido de la banda tienen su espacio. Otra hermosa canción llena de sentimiento que no necesita la potencia para conquistar al oyente.

‘Settle down’ nos devuelve a un estado narcótico de nítida influencia grunge entre monumentales y gruesos riffs que contrastan con su espíritu sosegado a la vez que desgarrador. Subidas y bajadas constantes de intensidad llevan la pista en volandas.  La canción es un homenaje a las bandas que estos chicos escuchaban en su juventud.

Nuevamente el romanticismo se apodera de la escena en la suave ‘I disappear’. Aquí el piano toma las riendas de un relato en el que se aborda el vacío que deja el paso del tiempo. logrando con solvencia su objetivo.

‘A new moon rises’ conjuga las dos cartas visibles a lo largo del álbum. Lentos pasajes en los que la tristeza aparece en cada acorde en cada nota, y la fuerza intrínsica que la banda es capaz de liberar con sus riffs. Esta montaña rusa llena de emociones, habita entre la psicodelia el Stoner y el grunge con una ligereza que resume la calidad de THE LUNAR EFFECT.

El crujiente sonido de ‘Scotoma’ se adorna con esa esencia blusera innata de la banda con un resultado algo diferente.

Las cosas vuelven a su lugar en ‘Nailed to the sky’.una nueva canción que transmite sentimientos gracias al desgarrador relato de su cantante. La pista cuenta con ganchos con los que atrapar al oyente al igual que la gran mayoría de las canciones de este soberbio trabajo.

Como propina en la descarga digital encontramos cerrando al álbum ‘Tomorrow comes too soon’. Un corte pausado y breve en el que la magia aflora en cada estrofa. Rock clásico en su faceta más sosegada.

The Lunar Effect

Svart Records

Reseña: NEPAL DEATH.- ‘Pilgrims and psychonauts’

El nuevo y fantástico álbum del colectivo sueco contiene canciones frescas que a pesar (o gracias a) de sus elementos psicodélicos y sus tonos espaciales nos sacan de la oscuridad predominante en muchas bandas contemporáneas. NEPAL DEATH presenta un álbum que bien podría haber sido creado hace 5 décadas, con canciones luminosas impulsadas por los ecos del verano del amor y el optimismo de unos hippies ilusionados con un mundo mejor plasmando su visión contemporánea a un mundo caótico. Precisamente ahora en estos convulsos tiempos en los que las noticias parecen ser una crónica de sucesos con episodios que ponen en tela de juicio la estabilidad social del planeta, NEPAL DEATH son un soplo de aire fresco con sus alegres canciones melódicas y psicodélicas de completa inspiración vintage. Este grupo de freaks del siglo XXI parecen negarse a vivir en un mundo convulso brindando al oyente una banda sonora fresca, emotiva, reflexiva y esperanzadora. Más de 30 músicos de toda Europa contribuyendo al sonido de la banda con guitarras ácidas, percusión potente, sintetizadores analógicos, sitares, flautas y mantras rituales, todo fusionado en un viaje fluido de la muerte al renacimiento. Presidido por un tono ritualista ‘PILGRIMS AND PSYCHONAUTS‘ es la banda sonora perfecta para un viaje interior en pleno siglo XXI. La banda describe este nuevo trabajo así: ‘Imagina a Charles Manson y a una pandilla de hippies falsos Hare Krishna recorriendo la Ruta Hippie hacia Katmandú en el 72’. Probablemente puedas bailar la mayor parte, pero podrías despertar en algún lugar de la Ruta Hippie. Reencarnado en otra época, NEPAL DEATH envuelve al oyente en una atmósfera extrañamente melódica y ceremonial en lo que parece un álbum conceptual que por momentos puede parece algo caótico, pero que tras varias escuchas se siente como ‘un todo’ narrativo con sentido. Enciende tu barrita de aromática, pone flores en el pelo, tu ropa más colorista y disfruta de este emocionante con estas cautivadoras y luminosas canciones. Tu mente te lo agradecerá.

‘PILGRIMS AND PSYCHONAUTS’ es publicado por Kali Psyche Records, mezclado y masterizado por Mikael Andersson (Soundport Studios) y distribuido por Sound Effect Records

Con una breve introducción de veinte segundos ‘ The Hippie Trail Revisited (Intro)’ da paso a la segunda pista ‘Polychromatic route’ una de las pistas destacadas con su carácter sideral y esa psicodelia hipnótica que tan bien saben colorear estos chicos. Su persistente línea de bajo y los múltiples efectos van dando forma a una odisea cósmica impulsado por letárgicos ritmos de vocación kraut. Una canción completa que sirve de aval al trabajo del colectivo.

 â€˜Freak Street Blues’. Con una apertura con acordes de sitar y flauta el combo sueco nos sitúa en un exótico escenario más propio del verano del amor en el que un contagioso ritmo y las melodías vocales nos sitúan en un entorno setentero con un ambiente campestre y un tono cósmico en el que su psicodelia colorista aflora con naturalidad meciendo nuestros cabellos. Sus pinceladas coloristas  apoyan el trabajo del bajo y los sintetizadores entre solos de guitarras de carácter psicodélico. Flower power en estado puro.

Si el álbum abría con una breve introducción, también cuenta con varios interludios como ‘Interlude I – A Word of Warning’ y sus locuciones.

Nuevamente viajando a oriente ‘Divine Destroyer (The Mahakala Mantra)’ define el espíritu hippie de estos chicos. Sabiendo como acoplar sus melodías aunando esfuerzos entre instrumentos tradicionales con sintetizadores y guitarras, los coros florales no faltan en esta colorista pista evocadora de la paz y el amor.

Otra nueva pausa llega con ‘Interlude II – The Tantric Transmission ‘ en la que de nuevo una locución más propia de películas de ciencia ficción de los años 40 o 50’s se cubre de un manto atmosférico.

En las canciones anteriores hemos podido comprobar como gustan de los ritmos hipnóticos, y ‘Ashen Pilgrim’ es la confirmación. Envuelta en efectos y sintetizadores la voz ylos coros gravitan entre su psicodelia espacial con un acertado acople de diferentes estilos. Así consiguen otra canción con buen ritmo y que, a pesar de sus nebulosas lisérgicas, transmite vida y color.

‘The Beacon Speaks (Ashen Pilgrim Pt. II)’ pone la pausa con ensoñadores pasajes atmosféricos y voces almibaradas envueltas en efectos en algo mas de un minuto.

Un nuevo break que precede a ‘Sister Nirvana’. La canción contiene un ritmo colorista en una pausada propuesta sonora en la que se arremolinan la psicodelia y los ritmos hipnóticos y un estribillo que te atrapa en mundo luminoso y optimista que se aleja de la tragedia existencial de nuestros días . La pista contiene instrumentos como el sitar y la flauta rompiendo, o mas bien realzando la tupida instrumentación de teclados, guitarra y sintetizadores.

‘Shooting Star’ es una puerta abierta a mundo sensorial amable y complaciente. La mística del sonido del sitar en su apertura aporta magia a otra canción expansiva. Siendo la canción más larga del álbum su desarrollo se recrea en un exotismo nebuloso y psicodélico repleto de espiritualidad.

En un tono más experimental y difuso ‘Her Crawling Majesty’. Está repleta de coros angelicales, ritmos kraut y con un innegable espíritu cósmico. Los elementos progresivos se entrelazan con acierto en la canción más tenue del álbum. Una pista empírica en la que los instrumentos se arremolinan.

El combo sueco pone la pausa con un nuevo interludio de escasos 20 segundos. ‘Interlude III – The Mantra Mechanism’ contiene nuevas locuciones y acordes extraños para llevarnos ante ‘She Demon’. Con la suavidad como bandera, la guitarra toma un protagonismo en otra canción emocionante con melodías ensoñadoras y una rica y versátil instrumentación en la que los elementos orientales, la psicodelia y la magia aparecen señalándonos el punto final de este cautivador viaje sonoro.

El epílogo y el final de viaje llega con ‘The Exorcism of Rakshasi (She Demon Pt. II)’. Cinco minutos de efectos locuciones, y una manto ácido en un viaje repleto de efectos y nebulosas lisérgicas poniendo el punto final a esta odisea cósmica introspectiva y colorista.  

Nepal Death 

Reseña: KADAVAR.- ‘I Just Want To Be A Sound

La cara oculta de KADAVAR se muestra ante nosotros en otro álbum que se aleja cada vez de la esencia de la banda. Este camino nació con la publicación de su álbum ‘ISOLATION TAPES (reseña aquí) con su oscuridad y melancolía progresiva. Ahora, es el pop de confitería el que se entromete en los genes de los alemanes para componer un álbum que ninguno de sus más fieles fans esperaría. La controversia que sus singles previos crearon entre sus más fieles seguidores ahora se confirma escuchando el resto canciones del álbum. Esta transformación significativa se plasma en pistas suaves y frescas con vocación de himnos que posiblemente no serán asumidas por su legión de fans, pero que merecen una oportunidad. Como ya apunté en la reseña de ‘ISOLATION TAPES’, el ahora cuarteto a estas alturas de la película no necesita dar cuentas a nadie. Consolidados como una banda destacada de la escena Stoner y psicodélica y tras casi dos décadas de actividad, presentan un sonido más contemporáneo con suaves pasajes progresivos y melodías aptas para todo tipo de público en las que la rugosidad y pesadez se diluyen. La transición del underground al ‘mainstream nunca es fácil para nadie, y más teniendo en cuenta que demasiadas veces cuando una banda sigue esa ruta, se les tacha de ‘vendidos’ y de falta de autenticidad, pero esto es algo legítimo y no deberíamos ser mas prudentes con estas cuestiones.  Porque ‘I JUST TO BE A SOUND’ se erige como un manifiesto de libertad, de transformación y de presencia radical (como manifiesta la propia banda). Desde luego no seré yo quien critique este giro en su carrera ya que a lo largo de la historia las bandas han sufrido cambios y evoluciones, unas veces para mal, pero otras para bien. Un riesgo que puede acabar con su reputación para muchos, pero que puede abrirles nuevos horizontes. Lejos parecen quedar trabajos como ‘ABRA CADABRA’, pero los nuevos tiempos nos arrollan a todos y seguir anclados en un cuerpo que no nos pertenece (o si), no es una buena opción para nadie. Sin duda este nuevo álbum es un trabajo arriesgado, pero tras repetidas escuchas he descubierto que hay algo más que canciones melódicas y aterciopeladas hechas para un espectro de público mas amplio, pero es cierto que los matices son sutiles. Esto hace que me permita aconsejaros que los árboles no os impidan ver el bosque, escuchar el álbum con atención y luego decidir, aunque la controversia está servida. Lo cierto es que ahora KADAVAR no parecen sonar a KADAVAR y eso siempre duele cuando forman parte de la banda sonora de tu vida. Solo me queda una duda, ¿Cómo encajaran estas canciones en directo?. La respuesta la tendremos cuando la banda vuelva a pisar los escenarios.

‘I just to be a sound’ la canción que da nombre al nuevo álbumfue el adelanto que KADAVAR nos ofrecieron de esta nueva entrega. Con ella la polémica está servida y que la ausencia de riffs crujientes es ocupada por coros y estribillos de carácter pop. Esta colorida pista marca el camino de una nueva etapa que posiblemente no tenga vuelta atrás y que ha hecho renegar a sus fieles de los otrora barbudos melenudos. Todo un shock del que es posible reponerse con nuevas escuchas.

En línea UNCLE ACID, Hysteria. es una de las pistas más oscuras. Voces etéreas y ritmos oscilantes, así como un sonido más denso en contraste con la canción de apertura nos envuelven en melodías vintage con elementos pop. Armonías que te atrapan y un sonido comedido en el que los riffs dejan protagonismo las voces son el reflejo del  manifiesto y radical cambio de rumbo de su sonido. Con pinceladas psicodélicas KADAVAR todavía son capaces de engancharnos por una vía desconocida hasta ahora.

En una línea más progresiva, ‘Regenerator’ con sus ritmos calientes y golpes de hard-rock de luces de neón, incide en el cambio de ruta de los alemanes. Su fantástico groovy se alterna con melodías comedidas que se aceleran recordándonos el músculo de la banda a pesar del protagonismo de los ganchos melódicos.

La almibarada ‘Let Me Be A Shadow’ evoca el soft-rock de los 80’s con guiños al pasado progresivo de los 70’s. Con estos ingredientes el resultado es una canción pop sustentada en el sonido de los teclados.

‘Sunday mornigs’ utiliza elementos electrónicos y pinceladas psicodélicas con un resultado desigual. La antítesis del sonido con el que conquistaron a la audiencia en una canción que evoluciona a un entorno casi espacial. 

Una nueva sorpresa nos espera en ‘Scar my guitar’. Garage y pop de confitería bajo una atmósfera colorista y festiva que avanza experimentando entre coros que te enganchan y teclados que experimentan aportando un aire innovador pero alejado de su esencia.

‘Strange Thoughts’ se desarrolla entre suaves melodías y un ritmo pausado. Envuelto en una atmósfera psicodélica el corte transita por un espacio novedoso en el que KADAVAR plasma su creatividad por territorios desconocidos en los que todavía se percibe algo de las muestras psicodélicas que ofrecieron en el pasado con un aspecto renovado e innovador. Otra cara de la misma moneda en la que ahora se han convertido los alemanes.  

Amortiguando su sonido y virando hacia un escenario sonoro ‘Truth’ se inclina hacia sonidos progresivos con más melodías pegadizas y un aspecto moderno que les acerca a un público al que probablemente no habrían podido llegar con sus álbumes previos. Pero no todo queda en una canción sencilla ya que los matices aparecen en cada nueva escucha brindando la oportunidad de descubrir interesantes elementos escondidos en su asequible sonido.  

Dando un nuevo salto al vacío ‘Star’ se erige como una balada pop sensiblera con cuidados arreglos y ausente de cualquier vestigio de la fuerza de la banda. Con algunos ecos Beatles, la pista se desarrolla entre pausados acordes y cálidas voces adornadas aromas florales y tonos sinfónicos.  Un cambio radical del que tengo serias dudas que pueda ser aceptado por sus mas fervientes seguidores, pero que de nuevo plasma el giro su giro argumental.

El álbum cierra con otra suave y atmosférica canción. Como un susurro melancólico ‘Until The End’ se construye lentamente bajo tonos de psicodelia pop más propia de finales de los 60’s para ir elevándose con una instrumentación compacta entre voces aterciopeladas.

KADAVAR

Clouds HillÂ