Reseña: HYPNOTIC FLOOR.- ‘Odd conjectures’

El segundo álbum de los austriacos HYPNOTIC FLOOR nos ofrece ocho brillantes canciones que cambian sus formas con gran habilidad. El crisol de estilos que confluyen en cada una de ellas, hace que ‘ODD CONJECTURES’ se postule como un álbum ecléctico pero lleno de riqueza. Todo un tesoro por descubrir en el que encontramos vibraciones progresivas mas propias de los 70’s, ecos west-coast, ritmos hard-rock y momentos de psicodelia exótica herederos del anatolian-rock. Canciones efervescentes que rescatan el legado de los 60’s con toques de garage-rock entre ritmos de vocación kraut y buenas dosis de psicodelia. Estamos ante una auténtica bacanal de vibraciones vintage que crean un caleidoscopio sonoro inquieto a la vez que lisérgico.  El álbum me llego sin hacer ruido, pero cada vez que lo escucho, me parece un álbum mejor, a pesar de que la primera vez no me transmitió todo el potencial que tienen sus canciones. Unas canciones camaleónicas que se van transformando internamente para mostrarse resplandecientes y frescas para el oyente. Ecos Jethro Tull, guiños ZZ Top se unen a este espectáculo vintage repleto de ritmos contagiosos y con el espíritu de Syd Barret en el horizonte. Rectificar es de sabios, así que, mi enmienda llega con esta reseña que espero haga justicia a un trabajo notable que es todo un soplo de aire fresco.

ODD CONJECTURES’ está disponible vía Stonefree Records.

El álbum abre con un tema monumental. ‘Toxo’ recoge las vibraciones progresivas de los 70’s para remodelarlas y hacer de la canción un tema que sabe beber de la fuente del Stoner contemporáneo, así como de la psicodelia. Escapadas psicotrópicas de una gran densidad habitan en el mismo entorno que sus atractivas melodías. Con una atmósfera vintage y ecos de los Jethro Tull de finales de los 70’s.

‘Feed the optopus’ juega con un sonido más campestre que oscila entre distintas vibraciones y con sus magníficas armonías vocales. Fuertes tambores, buenas guitarras y unas cuidadas voces y coros crean un tema colorista y fresco alejado de convencionalismos y en el que los ecos west-coast aparecen con sutileza. Momentos retro, psicodelia y algún elemento progresivo conforman una canción que suena muy americana.  Con una bacanal sónica, el tema se encabrita en una locura de ritmos y riffs.

Tomando elementos exóticos, ‘Mi go’ con su pegadizo ritmo parece explorar los sonidos orientales para incorporarlos a su esencia psico-progresiva. Una melodía usada como base, hace que el tema gravite en un entorno luminoso en el que no faltan momentos de intensidad y pesadez. La influencia del ‘anatolian-rock’ está muy presente en una canción versátil y llena de ganchos.

Emulando a ZZ TOP, ‘Plastic children’ nace de una combinación de ritmos boogie-blues, y una atmósfera psicodelia de tintes vintage. Arrolladoras vibraciones que se balancean para contagiar al oyente de su narrativa se conjugan con un irreverente espíritu garagero. Sin duda todo un estimulante para los sentidos.

Asentados en sonidos más propios del medio-oeste ‘Highway man’ gravita entre estas vibraciones y la psicodelia pop de los 60’s. Una perfecta conjunción entre la frescura y lo añejo a ritmo de blues bañado con unas gotitas de psicodelia.  Y ecos West-Coast.

Dando un giro a su sonido, ‘Snail’ nos hipnotiza con sus ritmos kraut. Sin salir de la atmósfera vintage, el tema se visto látex entre efectos espaciales. Evocando a una banda sonora de serie B de los 60’s la canción contiene pegadizos estribillos.

‘Tagaloa’ con casi diez minutos se convierte en el tema mas largo del álbum. Usando la atmosfera vintage para con un bajo magnético y una guitarra bailarina ofrecernos melodías del pasado. Una canción mutante que va tornando su aspecto entre vibraciones progresivas hacia una psicodelia impregnada de fragancias narcóticas y un halo lisérgico más propio de Syd Barret. Incluso en los momentos mas pausados, el corte no pierde el ritmo en ningún momento.

Retomando los hipnóticos ritmos kraut ‘Beinwärds’ cierra al álbum con un trance robótico de psicodelia aromatizada. Elementos kosmiche de nítida vocación espacial, aparecen aportando una intensidad sideral. Toda una tormenta de meteoritos que contrasta con calmados pasajes en los que todo parece gravitar nos llevan a corte futurista, intenso y aturdidor. Surcos imantados para el oyente caiga en su interior caleidoscópico.

HYPNOTIC FLOOR

StoneFree Records

Reseña: DOMADORA.- ‘The U book’

Los psycho-jammers franceses DOMADORA, nos traen su particular regalo de Navidad con la publicación de su quinto álbum ‘THE U BOOK’. El primero del tres álbumes que la banda lanzará en los próximos meses a través de Kozmik Artifactz, como resultado de mas de 20 horas de música grabadas por la banda en 2.020. Con la improvisación como argumento, la banda deja fluir su creatividad en cuatro largas jams, (una de ellas de 30 minutos) sin ningún tipo de restricciones y expresando libremente sus emociones. La propia banda comenta: ‘Si nos relajamos por completo y nos dejamos llevar, parece que ya no somos los que hacemos música. Parece que algunas entidades benevolentes se han unido a nosotros, se han hecho cargo y son las que están jugando. Se siente como estar bajo un trance hipnótico inofensivo durante horas’. Una forma orgánica de crear música usando una amplia gama cromática de tonalidades que exploran la psicodelia pesada con un resultado cautivador. Tanto sus bacanales ácidas con solos infinitos, como el hipnotismo de su pesada base rítmica, hacer sucumbir al oyente en su poción mágica. Turbulentos en ocasiones, en contraste con la delicadeza de algunos pasajes llenos de belleza más propios del post-rock, DOMADORA crean un trance hipnótico que te absorbe como un agujero negro. Las dobles parejas de percusión y de guitarra, se erigen en protagonistas de una hora en la que te sentirás en otro mundo. Un mágico y diabólico álbum con hipnóticos momentos que flirtean con el stoner-doom, pero que también saben seducirnos con sus elegantes y bellas melodías.

DOMADORA son: Tao Delport (batería), Belwil Domadora (guitarra), Gui Omm (bajo), estando acompañados en ‘THE U BOOK’ por Tommy Foster (guitarra) y Ardwel Courta (percusiones).

‘Surffering brothers’ abre el álbum con fuertes golpes de Stoner doom. Contundente y pesado en su apertura los solos diabólicos no tardar en aparecer para sumirnos en una espiral heavy-psych de grandes proporciones. En esa vorágine, la armonía de la jam no se inmuta, mientras la guitarra hace estragos con sus interminables solos ácidos. Bajo un inquebrantable ritmo como soporte, los franceses crean una bacanal psicotrópica en la que el virtuosismo aparece por momentos.

Cambiando el tono, suaves acordes con tintes psico-progresivos nos introducen en ‘The U book’, el tema que da nombre a este nuevo álbum.  Aquí en contraposición con la locura del corte inicial, DOMADORA optan por la calma y la belleza de sus armonías. La pausa como protagonista de un paseo por hermosos espacios sonoros. Delicado y psicodélico, el tema avanza lentamente entre acordes de guitarra estratificados. Ensoñadores pasajes susurran al oyente transmitiendo un bálsamo sanador de mente y alma. Con momentos que se acercan al post-rock, el mágico sonido de la guitarra nos lleva a un mundo de color en algún lugar sobre las nubes.

Tras el fascinante corte anterior, en ‘Following the teachings’ encontramos unos tambores tribales adornados con exóticos pasajes que nos invitan a viaje en el que los ritmos de oriente se impregnan de sustancias psicotrópicas.  Sustentado esta vez en la percusión, el tema cuenta con magníficos pasajes de guitarras que en esta ocasión se tornan algo más difusas. Sin duda el exotismo de su armonía principal nos sume en un nuevo caleidoscopio de sonidos. De una forma aparentemente descolocada, los elementos se amontonan sin un orden del que salen con pasajes más psicodélicos si cabe. La jam evoluciona lentamente en su intensidad y poco a poco va perdiendo los ornamentos para sumirse en un espacio netamente heavy-psych. Con un gran protagonismo de los tambores, los devaneos de la dupla de guitarras siguen proporcionándonos fantásticos momentos de psicodelia ensoñadora.  Un corte hipnótico que acaba por engullirte entre sus fauces.

Domadora

Reseña: MADMESS.- ‘Rebirth’

Tras varias escuchas de ‘REBIRTH’, solo puedo decir una cosa: ¡¡¡Qué barbaridad!!! Todo un monumento a la psicodelia pesada del siglo XXI. El trio portugués MADMESS, con su primer LP ‘REBIRTH‘, retoma el camino donde lo dejaron en su prometedor EP debut. La senda no es otra que la de los mejores sonidos heavy-psych del momento. Llevando al oyente un estado catártico en el que la mente se libera de cualquier presión, ‘REBIRTH’ es un fascinante viaje sensorial a una nueva dimensión. Largas canciones impredecibles, que rondan los diez minutos en su mayoría, y que nos invitar a transitar por el corazón de la psicodelia pesada del siglo XXI. Canciones ricas en matices, y con las que consiguen impregnar al oyente de sustancias psicotrópicas proporcionando un gratificante estado narcótico. Haciendo que cada una de ellas ofrezca múltiples alicientes al oyente, MADMMES, sin renunciar a su esencia, crea un álbum monumental con el que rápidamente te capturan en una espiral sónica, de la que seguramente nunca querrás salir. Un trabajo completo en el que el trio pone más garra y que es el resultado de unas sesiones grabadas en vivo, algo que a la postre, se percibe en la espontaneidad. Un cruce de caminos entre los sonidos de bandas como Colour Haze y Earthless, en una arenosa constelación sideral impregnada en sustancias alucinógenas. Conjugando el legado de Pink Floyd con el de Kyuss, ‘REBIRTH’ no se pone barreras en su sonido. Un álbum que debe de ser la consagración de una banda llena de calidad, una banda única e impredecible, y precisamente por ello, mágica y fascinante. Sin duda, tanto en la pausa, como en los momentos más frenéticos y pesados, estos chicos avanzan con firmeza hacia el Olimpo de la psicodelia pesada europea creando uno de los álbumes heavy-psych más imponentes del presente año.

MADMESS son: Vasco Vasconcelos (bajo), Luis Moura (batería) y Ricardo Sampaio (guitarra). ‘REBIRTH’ está disponible vía Hassle Records.

La atmosférica introducción con la que abre ‘Albatross’ ya me hace intuir el contenido de este esperado álbum. Nebulosas psicodélicas se ciernes sobre nosotros, con pausa, cada acorde nos impregna de sustancias narcóticas para proporcionarnos un placentero viaje a un mundo desconocido. Mágica Psicodelia borboteante con reminiscencias Pink Floyd, se expande en una canción sosegada y en la que se aprecia el buen trabajo del trio. Monumentales momentos heavy-psych en línea Colour Haze se sustentan en una poderosa base rítmica. Oscilaciones y constantes serpenteos proporcionan al oyente un estado catártico en el que la mente se libera de cualquier presión para viajar a una nueva dimensión. Un corte intenso, que de inmediato nos sitúa en el camino durante diez minutos intensos y sumamente gratificantes.

‘Mind collapse’ mantiene la línea del tema anterior. Con una mayor intensidad en sus riffs, crean una gruesa cortina sónica que esconde toneladas de sustancias psicotrópicas. Poderoso en su ritmo, los infinitos solos de guitarra se elevan entre la densidad de su sonido. De repente, el tema frena su ímpetu, y nuevamente nos ofrece un mágico mundo en el lo etéreo preside su magnética atmósfera. Con una narrativa ágil consiguen mutar las formas de su sonido. Psicotrópicos en todo momento, el tema parece nacer de una jam a la luz de la luna entre humo cannabico. La canción es una nueva bacanal heavy-psych que nos absorbe entre atronadores tambores y tormentas de riffs pesados. Incorporando voces en los momentos de mayor intensidad, consiguen colorear un tema impactante y poderoso. Un final épico pone el colofón a este derroche de buen hacer en el ámbito de la psicodelia pesada.

Dando nombre al álbum, la magia hace acto de presencia en ‘Rebirth’. Con cautivadores pasajes de psicodelia aromatizada, MADMESS consiguen otro tema monumental. Toda una espiral lisérgica que penetra en las neuronas del oyente para zarandearlo antes de relajarle. Con una narrativa descriptiva, el trio explora territorios rugosos para suavizarlos con una composición compleja que bebe del manantial de Colour Haze, pero que no reniega de los dictados del Stoner instrumental en un matrimonio duradero y compenetrado.

Sin duda, en este álbum el trio portugués deja patente toda su magia en canciones como ‘Shape shifter’. Aquí optan por la calma, para seducirnos con bellas melodías más propias de un Jardín del Edén.  Todo un mundo mágico que nos susurra con suaves pasajes llenos de belleza. Un nuevo paseo por los cielos de la psicodelia más atractiva que puedas encontrar. Rica en matices, la canción va evolucionando en sus formas hasta llevarnos al éxtasis. En esta ocasión, sin prescindir de sus imponentes golpes de pesadez, construyen todo un arco iris multicolor de sonidos psicotrópicos. Sin duda, un tema elaborado, que quiere salir de convencionalismos, o al menos, hacerlo con toda la calidad creativa que atesoran.

Cerrando este magnífico álbum, ‘Stargazer’ mantiene la mágica, con una fórmula que funciona. Largos pasajes instrumentales de guitarra ácida, custodiada por poderosos ritmos pesados. Sin salirse de esa atmósfera lisérgica, consiguen componer una canción diferente, en la que las desgarradas voces parecen beber del legado de los 70’s para poner el contrapunto a este mundo ensoñador en el que parece haber nacido ‘REBIRTH’. Con plomizas cargas de profundidad, torpedean los fragantes pasajes dotando al tema de una fuerza descomunal. Jugando con los tiempos y la intensidad, la montaña rusa de emociones consigue hacernos el trayecto muy atractivo. El tema se difumina en el horizonte en un espiral diabólica de solos psicotrópicos.

Madmess

Hassle Records 

Reseña: ELDOVAR.- ‘A Story of Darkness & Light’

¿Un álbum creado por los miembros de dos de los estandartes de la escena pesada undergroung? Nada puede salir mal. Eso es ELDOVAR, el resultado de la unión de KADAVAR y ELDER. Un proyecto que surge en Berlín durante el periodo del confinamiento y la imposibilidad de tocar en directo para unos músicos que disfrutan tocando ante el público. Reflejando esos oscuros momentos ELDOVAR se dejan llevar por sus instintos para crean un álbum diferente, pero en el que podemos encontrar elementos de ambas bandas. Como ya hemos comprobado en sus más recientes trabajos, la evolución del sonido de ambas formaciones se decanta por una senda progresiva, y ese parece ser el leit-motiv musical aquí. Las canciones de ‘A STORY OF DARKNESS & LIGHT’ nacen de la tristeza y la melancolía. No había agenda y lo que se puede escuchar en el disco refleja la espontaneidad y el momento. Sin presiones de dentro ni de fuera, este disco se basa en la determinación de crear algo y dar rienda suelta a las ideas. Esto resultó en canciones que son emotivas e impactantes, ya que los sentimientos se transportan de manera auténtica. Sin elementos externos que les distraigas, ELDOVAR consiguen que el sonido fluya y se transforme en canciones intimistas y oscuras, con un sonido versátil y sorprendente. En el álbum se pueden reconocer el sonido de ambas bandas entrelazados por una causa común.

A STORY OF DARKNESS & LIGHT’ fue grabado entre marzo y junio de 2021 en Robotor Studios (Berlín) y en él participan Tiger Bartelt, Lupus Lindemann y Simon Bouteloup de KADAVAR, así como Michael Risberg, Nick DiSalvo y Georg Edert de ELDER (menos el bajista Jack Donovan, a quien no se le permitió viajar desde Estados Unidos)  El álbum está disponible vía Robotor Records.

Con una apertura en la que los acordes borboteantes no introducen en un espacio gris en el que la melancolía aflora, ‘From Deep Within’ nos muestra de alguna manera, que es lo que vamos a encontrar en el resto del álbum. La canción se desarrolla entre suaves pasajes progresivos y cálidas voces. Arropado por un manto lánguido, el tema da un pequeño giro con riffs mas reconocibles engrosando su sonido. Largos solos de guitarra y gruesos desarrollos van haciendo mutar el tema a un escenario más propio del hard-progresivo. Instalados en esa atmósfera oscura, inquietantes pasajes crean una tensión entre briosos tambores. Todo parece desbocarse hacia un precipicio gran velocidad. La tragedia se masca. Un nuevo giro nos devuelve a un espacio de relajación en el que bellas melodías parecen evocar el pasado de los grandes dinosaurios del género de los 70’s. Si en la primera parte, el sonido de KADAVAR parece estar más presente, los ecos de ELDER afloran en la parte final con coros superpuestos y una atmósfera nebulosa.  

‘In The Way’ abre con acordes acústicos de guitarra, mientras la voz de Lupus crea un espacio balsámico lleno de bucolismo.  Desde la sencillez, los elementos sinfónicos crean una atmósfera apacible y ensoñadora. Suave en sus melodías, la canción parece poner algo de luz a un álbum oscuro en su conjunto. Las voces superpuestas elevan el tema a un espacio volátil. Ahí de nuevo, los elementos progresivos aparecen con fuerza. El tema cambia su fisonomía pare seguir la senda hard-rock, con algunos elementos prog.

Uno de los adelantos que la banda nos ofreció como presentación del álbum fue el sencillo ‘El Matador’. Una canción que versa sobre el baile del torero con el toro en la arena. Desde el momento en que se convierten en uno en el movimiento y llenos de dedicación se olvidan de todo a su alrededor. Y aun así termina quitando la vida porque la fama y el honor significan más para él que el amor y cariño de su frente y porque siempre ha sido así. Por eso el toro sabe lo que el destino le tiene preparado. En delicados tonos floydianos, el tema refleja la tragedia de la muerte en el coso. Sutiles coros celestiales de la propia esposa de Lupus aparecen en un tema que se inclina por los acordes acústicos y que refleja la tragedia.

‘Rebirth Of The Twins’ es un corte envolvente y atmosférico que parece describir esos duros momentos del confinamiento. Tres minutos instrumentales a modo de interludio o introducción para la siguiente canción sin muchos más alicientes. 

Enlazado desde el tema anterior, ‘Raspletin’ se desarrolla en una atmósfera psico-progresiva con efectos envolventes y una calmada instrumentación. Borboteos, efectos y contenidos tambores crean un espacio lisérgico sin darnos pistas de a donde nos dirigimos. En ese entorno psicotrópicos de tintes casi espaciales, las guitarras aparecen con largos solos ácidos. El tema se diluye en el infinito sideral, esta vez sin voces. El tema más espacial del álbum nos deposita en un insondable espacio en el que el vacío el rey.

‘Blood Moon Night’ se convierte en el tema más largo del álbum con sus mas de 11 minutos. En esta ocasión los músicos se dejan llevar por pasajes hard-progresivos con riffs más pesados. Un sonido que por momentos parece ser más reconocible y que no difiere del ofrecido por KADAVAR en su último álbum. Con muchas reminiscencias del progresivo de los 70’s, el tema ofrece pausadas melodías. Intercambio de voces genuinas, y una atmósfera casi sinfónica, van construyendo una canción con reminiscencias sutiles de Pink Floyd en alguno de sus pasajes. Tras la calma inicial, el tema explota por una inquietante senda Stoner para frenarse en seco y dejar paso a unos tambores que sirven de preludio a densos y pesados pasajes de tintes monumentales. Desesperación y tragedia son percibidas en unos inquietantes desarrollos llenos de fuerza. Una contundencia que consigue ser equilibrada con momentos de calma. Envuelto en esa atmósfera oscura, el corte pasa por distintos estados reflejando que cada acorde fluye con naturalidad.

Para cerrar el álbum, ‘Cherry Trees’ parece optar por la suavidad con aterciopeladas melodías vocales. Una balada rebosante de belleza y melancolía que es toda una mirada hacia el interior con una repetición de acordes adornados con elementos atmosféricos para poner el broche final a un álbum sorprendente y melancólico.

KADAVAR 

Elder 

Robotor Records

Reseña: FUZZY LIGHTS.- ‘Burials’

Ocho años de silencio discográfico preceden ‘BURIALS’, el cuarto álbum de los británicos FUZZY LIGHTS.  Seguramente su álbum mas reflexivo y ambicioso, y en el que, sin renunciar a sus raíces folk, amplían su horizonte sonoro creando canciones más complejas y ricas en matices. Así, consiguen que la energía fluya a través de sus bellas canciones, y que esta energía, empape al oyente de múltiples sensaciones. Una banda marcada por el registro vocal de su cantante Rachel, que excavando en el legado de Sandy Denny, nos ofrece un repertorio de bellas melodías con sabor a miel. Pero FUZZY LIGHTS es una banda sólida, y solo cuenta con esa virtuosa cantante, sino que se trata de banda capaz de golpear con riffs difusos y desarrollar canciones más propias de FAIRPORT CONVENTION como si fuera una banda pesada del siglo XXI. Desarrollos progresivos bien construidos, un sonido cristalino resultado de una magnífica producción, y esas inmersiones en agus psicotrópicas de sus guitarras, hacen que cada canción, nos ofrezca algo diferente. Si bien la mayoría guardan una estructura en la que parten de la suavidad psico-folk, para mutar violentamente a un escenario psico-progresivo en el que difusas cortinas sónicas envuelven sus fascinantes y seductoras melodías. De esta manera, consiguen equilibrar cada canción convirtiéndola en algo sumamente atrayente para el oyente. Eso no significa que por momentos nos encontremos orgías sónicas más propias de la improvisación, ue acaban siendo pulidas para ofrecer un resultado fascinante. Han pasado unos meses desde que tengo en la carpeta de pendientes esta reseña, pero un álbum como ‘BURIALS’ bien merece ser difundido, por la calidad de sus canciones, y porque estamos ante el regreso de una banda que algunos habían dado por perdida.

FUZZY LIGHTS son: Xavier Watkins  (guitarra), Rachel Watkins (voz, violín), Mark Blay (batería), Daniel Carney (bajo), Chris Rogers (guitarra)

La cálida línea de bajo y la hechizante voz de Raquel abren ‘Maiden’s call’. Un tema que parece mirar al pasado en su estructura musical. Una mágica y sensual melodía vocal y una instrumentación que mira hacia el folk progresivo de los 70’s. Inevitable acordarse de Sanddy Denny y esas bandas británicas que miraban a la música tradicional aportando la nueva energía de la psicodelia y el rock progresivo. Bucólicos violines, una sutil guitarra y un bajo protector, van tejiendo una canción llena de belleza. Con momentos de intensidad y buenos solos de guitarra, el corte se eleva majestuoso con un sonido cristalino y gratificante. Percibiendo cada acorde cada instrumento, todo se va tornando más turbio y veloz en un final diabólico y apoteósico. Una canción llena de belleza, que invita a seguir explorando este álbum maravilloso en el que la psicodelia, el rock progresivo y el folk se unen en una causa común.  La canción está inspirada en la experiencia personal de su cantante Rachel y el episodio de un aborto espontáneo que tuvo.

‘Songbird’ parte con el ímpetu de unos tambores vivaces arrastrándola gracias a dupla de guitarra y bajo a un espacio psicotrópico menos complaciente. Oscuro, turbio y misterio, el tema nos sume en un entorno aturdidor del que afloran cantos mas propios de un ritual. En una especie de híbrido entre el ocult-rock y el folk, habitando un inquietante escenario psicodélico. La sensualidad vocal en contraste con su difuso sonido acaba por llevarnos a lomos de sus briosos tambores a una encrucijada diabólica que nada tiene que ver con la dulzura de la canción de apertura. La canción nos ofrece una experiencia turbadora a lo largo de seis intensos minutos de experimentación.

Retomando el folk y la música tradicional, ‘The graveyard song’ nos susurra con pausados acordes acústicos y una voz empapada en miel. Relajante y reconfortante, la canción va incorporando instrumentos para salir de ese espacio casi minimalista.  De nuevo los redobles de tambores van marcando el devenir del tema. Con el tradicional sonido del violín crean una corte que describe la melancolía. Le tema sale de estado catártico con exóticas sonoridades mas propias del África Sahariana, y unos riffs mucho más pesados. Nuevamente el caos parece apoderarse del tema con una sucesión de sonidos anárquicos que crean una atmósfera turbulenta sin perder su vocación folclórica. Toda una tormenta psicotrópica más propia de una banda Avant-garde

En un tono mucho más sobrio, ‘Haraldasker’ nos narcotiza con acordes de blues y un tono jazzy. Un escenario completamente distinto se abre ante nosotros entre sutiles pincelas psicodélicas. Una calma gratificante que amansa nuestros sentidos sumiéndonos en un placentero estado sensorial. Bellas melodías, que se enriquecen con la magia salida de ese hechizante violín. 

«Under the Waves» retoma los elementos folk, para insertarlos en una tupida pesada instrumentación progresiva. Aquí la banda, saca todo su arsenal de música pesada sin renunciar a sus raíces folk. La conjunción de estos elementos y estilos resulta completamente fascinante. La canción está inspirada en los arrecifes de coral para abordar la crisis del cambio climático.

Siguiendo una línea similar, ‘Sirens’ ofrece turbios pasajes que serpentean elevando su intensidad para rápidamente frenarse en su impulso y retomar un tiempo medio. Con la sensación de que algo va a pasar, las descargas de intensidad toman ahora unos tintes casi post-rock. Lo cierto es que percibo vibraciones psicodélicas, progresivas y del rock clásico en un tema oscilante y cambiante.

Inspirada en un cuento clásico, ‘The gathering storm’ nace de un entorno de plácida psicodelia con ciertos tonos hipnóticos, antes de mutar lentamente su sonido.  Nacida como un grito de guerra para quienes defendieron los derechos de las mujeres y continuar la lucha contra cualquier prejuicio de nuestro tiempo, la canción mantiene la tensión sin llegar a explotar como el resto de los temas del álbum. Menos oscilante y más difuso, el tema fluye entre vibraciones folk y una ambientación de suave psicodelia.  

Fuzzy Lights