Reseña: THE DRY MOUTHS.- «Memories From Pines Bridge»

Portada - The Dry Mouths - Memories From Pines Bridge

Una bucólica estampa en la portada del sexto trabajo de los almerienses THE DRY MOUTHS nos da pistas del contenido de un álbum marcado por la tragedia y lleno de simbolismo para el trío andaluz. Coincidiendo con el que sería 34 cumpleaños de su bajista Andrés, tristemente fallecido hace pocas fechas, ven la luz unas grabaciones en las que el propio Andrés participó y que se encontraban en fase de preparación para su salida cuando nos dejó. La banda ha querido que esto sea un homenaje a su compañero y amigo y que su legado no quede en el olvido cerrando un ciclo en lo profesional y en lo personal. Un disco que recoge improvisaciones y pasajes instrumentales en tonos psico-hipnóticos. Siempre desde una poética mirada interior. Un trabajo hecho para los adentros, ideal para la reflexión en soledad. Melancolía y reflexión desde la tristeza de unos introvertidos y espontáneos temas que seguramente reflejan uno de los estados en los que el músico más goza, improvisando, sin ataduras. Esas sensaciones quedan plasmadas en un trabajo con muchos tonos grises y que fue realizado en el estudio con la premisa de hacer canciones emotivas que recordaran a algo, según me cuenta su guitarrista Chris. Lo cierto que tras esta afirmación, THE DRY MOUTHS obtiene su objetivo, porque si algo tiene (entre otras muchas cosas) «MEMORIES FROM PINES BRIDGE», es emotividad.

«La Chaussure» abre este emotivo trabajo con elegantes desarrollos aterciopelados de resonancias post-rock. Sin prisas, el tema fluye con una acompasada sección rítmica, y atractivos acordes que salen de la guitarra de Christ O. con ensoñadores espacios poéticos en los que el sosiego es el rey de un reino sin súbditos. Evocando la soledad alejados del mundanal ruino en algún paraje remoto.

Una hipnótica entrada da paso a fornidos riffs que cabalgan al galope a lomos de resonancias stoner para pasar a caminar al trote en campos de psicodelia pesada al más puro estilo ROTOR en «Low savvia». Densos ritmos entremezclados con  seductores momentos de guitarras. Terapéuticos solos que son custodiados por fornidos riffs. Destacando la nitidez con la que se pueden apreciar cada uno de los instrumentos haciendo su labor y poniendo su propio granito de arena en la construcción de una majestuosa montaña. Un hipnótico y anestesiante viaje a través de los sentidos, poniendo a prueba tanto nuestra resistencia como nuestra sensibilidad. Suaves brisas que se ven violentadas por arenosos tornados que una vez han pasado, devuelven el sosiego. ¡¡¡Enorme!!!; y sobre todo, teniendo en cuenta que es un tema que nace de una jam.

«Mangai maroke», nos presenta un colorido caleidoscopio de reverberaciones lisergicas, entre estructuras post-rock. Entre ambos estilos la guitarra nos adormece con sus melodías mientras el sonido del bajo de Andrés arropa la aparente fragilidad de los acordes. Describiendo un bucólico cuadro donde todo sucede con pausa. Los efectos aparecen enseñándonos el lado más psicodelico de THE DRY MOUTHS. en realidad estamos ante una estructura simple que se repite con naturalidad con un brillante resultado. Relajante corte que decae a espacios más grises según se van apagando sus acordes.

A lo largo de un minuto se suceden los efectos y distorsiones en un esquizoide tema como es «L’enfer»

El bajo de Andrés aparece de forma sublime antes de que la la guitarra de Christ O comience a describir bellos entornos paradisíacos. «El Cairo ’78» La sutileza ornamental del post-rock ejecutada de una forma serena.  Un ejercicio de técnica en la que el trío parece ejecutar su música como una mirada interior formando parte de sí mismos. Una estampa gris y melancólica  para degustar desde la calma y que consigue hacerte partícipe de las sensaciones que pudieran tener los músicos mientras la ejecutaban.

El tema más largo de «MEMORIES FROM PINES BRIDGE» con algo mas de nueve minutos. «Impromental VII,, moustachette», en una fina línea entre la psicodelia y el post-rock mas oscuro, sus acordes están llenos de intrigantes momentos. Partiendo de calmados pasajes el corte va evolucionando robusteciéndose. Magnetizantes e hipnóticos, la cadencia de las cuatro cuerdas nos va elevando a insondables espacios psico-espaciales.  Los almeriense ejecutan los temas improvisando,  de hecho, estamos ante autenticas jams que cobran sentido en sí mismas. La oscuridad y los entornos en blanco y negro suelen ser una constante en todos los cortes. Siempre con ese hipnotismo que puede proceder de algunas de las propuestas new-kraut, dentro de los parámetros psicodelicos en los que se mueven. Completamente hechizantes no estamos ante uno de esos disco que nos alegren las mañanas con su frescura. Este es un trabajo para degustar y empaparte de todos sus matices con la calma de la soledad como si fuera un elemento más para alcanzar el propio bienestar interior. Seguramente sea el corte más experimental de todo el disco, pero es brillante.

«Promenade» no se separa de la ruta marcada en el resto de los temas. Ahora con ciertas influencias jazz en sus acordes la psicodelia sigue presente, susurrante bajo los efectos de la guitarra y el hipnótico bajo que lleva el peso del tema, creando la atmósfera precisa. La cadencia de la batería de John toma prestados esos ritmos de alguna de las esquinas jazzeras más elegantes.

Sueños flotantes en «Bootha», más centrado en el post-rock minimalista, con armonías calmadas, que son ejecutadas con sosiego y mesura. La prisa y el estrés no existen con la terapia curativa que supone un tema ausente de ritmos y compuesto solo por los acordes y efectos de la guitarra.

«La siesta (sleep paralysis)» es un tema atormentado. Una narrativa pseudo-espacial de tintes futuristas generada por los envolventes efectos que revolotean sobre sus ritmos. La parte mas histrionica de THE DRY MOUTHS hace acto de presencia, inquietantes y enigmáticos. Una desazón que poco a poco va desapareciendo llevándonos hasta los brazos de morfeo.

Grabado en Sonobalance Studio por Víctor Ortíz, Alberto Chamorro y Daniel Ruíz

Mezclado en Desert City Studio por Christ O. Rodrigues, Andy Reyes y Josh Morales. 

Masterizado en Kadifornia Mastering por Mario G. Alberni.

«MEMORIES FROM PINES BRIDGE» será publicado en formato CD por Aneurisma Records
Y la edición del vinilo correrá a cargo de  Spinda Records, Aneurisma Records, Zona Rock Productions, Surnia Records, Monasterio de Cultura y Odio Sonoro.

 

https://www.facebook.com/thedrymouths/

https://www.facebook.com/SpindaRecords/

https://www.facebook.com/Zona-Rock-Productions-144360536342522/

https://www.facebook.com/Aneurisma-Records-220500831372260/

https://www.facebook.com/surniarecords/

https://www.facebook.com/MonasteriodeCultura/

https://www.facebook.com/Odio-Sonoro-255423944500267/

 

PALACE IN THUNDERLAND.- «The King of the Empty Aeon»

a1887420920_10

Después de casi cuatro años desde su último lanzamiento, PALACE IN THUNDERLAND nos sorprender con «THE KING OS THE EMPTY AEON», su  lanzamiento más centrado y complejo hasta el momento. Un álbum conceptual de nueve canciones, cuya creación está fuertemente inspirada en «Animals» de Pink Floyd, «Zen Arcade» de Husker Du o «2112» de Rush . Una interpretación musical puede escucharse como una sola canción dividida en partes distintas o un conjunto diverso de canciones unidas para hacer un todo. Con una apuesta atractiva en la que la vibraciones heavy-progresivas, post-rock, psicodélicas, de metal melódico y stoner se combinan con una habilidad al alcance de muy pocos. Cortes densos en los que las melodías juegan un importantisimo papel. Voces llegadas de los ochenta dominan pesados y nebulosos pasajes instrumentales, siempre con dinamismo y habilidad. Cambios constantes en la trama que hacen de este trabajo un plato muy apetecible y del que cada cucharada que tomas, te entran ganas de catarlo mas.

El corte que da título al álbum, «The King of the empty aeon», con una introducción de efectos pseudo-espaciales e hipnóticos acordes que coquetean con el post-rock, la banda va mutando el caracter del tema hacia vigorosos ritmos stoner que tomas muchas influencias de los postulados del heavy-progresivo. Estribillos y coros efectivos propios de los años ochenta se intercalan entre esos ritmos, sin perder la vocación progresiva. Con una estructura repetida, el corte está dotado de una agilidad que roza los esquemas vocales de las bandas A.O.R. para adaptarse al stoner.

Siempre en constantes cambios de la misma trama argumental, «Floataway» con sus acordes acústicos rememora a los mismísimos Pink floyd.

«Viocarlous» una de los temas más potentes, combina guitarras y solos virtuosos del heavy-metal con difusos y pesados riffs desertticos. Toda una estampida de bisontes que solo deja desolación a su paso. Grueso y ecléptico, en su interior podemos encontrar commentos doom.

Sin descanso, los primeros acordes de bajo, nos introducen en oscuros bosques psi-progresivos en «What is human?». Atrayentes melodías, y ese bajo hipnótico y fornido van describiendo una calma purificadora. Ensoñadoras atmósferas con fugaces meteoros llegados del espacio, colorean un tema de psicodelia calmada y cautivadora.

PALACE IN THUNDERLAND une los temas como si fuesen capítulos de un libro. Un tomo en el que se escribe la historia entrelazada. Así «The ilusion come live», partiendo de una estructura post-rock se convierte poco a poco en un corte ampuloso en el que el metal melódico y el post-metal se van transformando, vistiendose con ropajes progresivos. En un giro argumental, la trama cambia. guitarra fuzz hacen que nos introduzcamod nuevamente en pantanosos terrenos cubiertos por espesa nieblas psicodélicas. Misteriosos momentos y brillantes solos de guitarra con sus correspondiente efectos convierten un corte que se había iniciado con unas pretensiones distintas en un tema heavy-psych al uso. Impecable trabajo para cambiar los registros sin que nos percibamos de ello. todo bajo cadentes ritmos y aturdidores efectos revoloteando a nuestro alrededor. En la misma línea encontramos «What in sanity» que indice más en la parte de la trama mas progresiva de este relato que supone «THE KING OF THE EMPTY AEON».

El título del álbum se refiere al Maitreya, que es el futuro Buda al que hace referencia el pionero japonés Soto Zen Monk, poeta y pensador Eihei DogenEl histórico Buda, Siddhartha Gautama, buscó la iluminación después de los intentos engañosos de su padre para proteger a su hijo del sufrimiento y enmascarar la realidad en un falso mundo de placer. El sabio ermitaño Asita predijo que el niño se convertiría en un rey legendario o en un Sadhu iluminado, o en un Hombre SantoPero en una era de avances tecnológicos, redes sociales y ciclos de noticias de 24 horas, tal escenario sería imposible, así que los de Springfield (Massachusetts), lo adaptan al mundo en el que vivimos re-escribibiendo su propia historia de la leyenda.

«Fragments» supone uno de los temas más destacados y que a más de uno le trasladará a ciertos momentos de los ochenta a través de sus difusos ritmos progresivos y los que las voces nos pueden sresultar familiares a los que vivimos aquellos años. Mucha melodía cuidad sobre ritmos pesados y vivaces en los que no faltan solos de virtuosismo que se ejecutan en dos planos paralelos y simultáneos.  Una belleza absoluta de canción que por sí solo, haría que este disco mereciera la pena.

Tras su exhuberancia, el minuto de efectos y pasajes de calma progresiva de «What is reality?» el disco se cierra con los desérticos riffs de «The Word Unspoken». En esta ocasión con un traje post-metal, con ornamentos progresivos las melodías vocales y los pegadizos estribillos se unen para construir ladrillo a ladrillo y ampuloso edificio en el que el post-rock tiene una estancia luminosa y amplia.  Un monumental corte que pone el colofón que le faltaba a este maravilloso registro.

¿Qué causas y condiciones llevarían a uno que vive en esta era moderna a buscar la iluminación, a convertirse en un ser humano completamente actualizado? Esta es la historia de «THE KING OF THE EMPTY AEON», contada por los profetas sónicos PALACE IN THUNDERLAND de la que nos hacen senitrnos como el testimonio del testigo.

Publicado por Fuzzdoom Records y próximamente en formato vinilo por Cursed Tongue Records,«THE KING OF THE EMPTY AEON» es una creación de Andy Beresky (guitarras, voz)Adam Abrams (bajo, teclados y voz), y Monte Newman (guitarra, voz), fue producido por PALACE IN THUNDERLANDDan Whitlock. Las baterías para el registro fueron interpretadas por Matt Netto , con la grabación de Justin Pizzoferrato en Sonelab en Easthampton, MA. Las guitarras y el bajo fueron grabados por Dan Whitlock en Thunderland Compound en Ludlow MA. Voces grabadas por Dan Whitlock en Andy’s Kitchen, Northampton, MA. El álbum fue mezclado por Justin Pizzoferrato y masterizado por Mark Alan Miller en Sonelab. La portada es de  David Paul Seymour .

 

https://www.facebook.com/PalaceInThunderland/

https://www.facebook.com/fuzzdoomrecords/

https://www.facebook.com/CursedTongueRecords/

SAGENESS.- «Akmé»

a2966668132_16

El trío leonés SAGENESS, nos presenta su segunda entrega con «AKMÉ«, un año y medio después de su alabado debut. Una banda que no necesita cantante para transmitir la infinidad de sensaciones que aporta con sus terapeuticas composiciones. Con unas influencias que van desde Colour Haze hasta Pink Floyd sin desdeñar los ritmos stoner, y estructuras que coquetean con el post-rock. Relajantes a la vez que intensos el trío consigue elevar nuestras almas en un viaje para el que no se necesitan cinturones. Llevando al oyente en volandas por atmósferas de atractiva psicodelia pesada en las que ondulantes vientos stoner hacen acto de presencia incrustándose en gruesos riffs. Una de las claves de  «AKMÉ» está en esos maravillosos momentos en los que las guitarras nos atrapan entre su regazo para acariciarnos cual madre con su bebé. Un purificador relato musical para degustar con calma y apreciar todos sus matices. Hay veces que uno no necesita salir fuera de nuestras fronteras (muchas veces lo he dicho, si, lo sé..) para encontrarse con grandes discos como éste. Los amantes de los sonidos más viajeros podemos estar de enhorabuena con la publicación de «AKMÉ».

En un paseo por apacibles espacios en los que los ecos psico-progresivos dominan la atmósfera, «Andromeda» nos llena de una calma sanadora y reconfortante. Guitarras dispuestas en capas presiden un tema en el que encontramon reminiscencias floydianas en el marco de la psicodelia del siglo XXI de bandas como Colour Haze. bien construido, el tema va engrsando sus riffs según va avanzando.

Efectos de corte espacial dan el pistolezado de salida a un viaje por insondables espacios siderales en «The thought». Efectos varios y un sonido de guitarra que me recuerda a algunos pasajes de Pink Floyd van arrastrándonos a la inmesidad sideral. Suaves y calmados ejecutan el tema más experimental de todo el album.  Las supernovas aparecen ante nosostros por derroteros propios de Colour Haze hasta atravesar una tormenta de meteoritos arenosos. apartir de ahí, entramos en un entorno puramente heavy-psych. Hipnótico interestelar, el corte se disipa poco a poco en la lejanía.

Teniendo en cuenta que estamos ante una banda instrumental,  para completar un disco redondo, no podían faltar los bellos momentos en los que el post-rock más dulce y atractivo hace acto de presencia.»Sizigia» suavemente con los acordes de la guitarra de Dawyz nos va masajeando quitandonos todo el estress que nuestro alma pueda tener. Sin nada que envidiar a las bandas punteras del género, SAGENESS lo vuelve a hacer, regalandonos otro tema lleno de hermosura sonora.

Pacticamente como si fuera una continuación, ahora más centrados en la psicodelia de tintes progresivos, «Ephemeral» vuelve a evocarnos los dictados Colour Haze aderezados con algún efecto espacial. Magnetizantes, los acordes de la guitarra se van incrustando en nuestra mente generando ese estado de bienestar que la múscia puede conseguir. Una terapia sanadora y reconfortante a cargo del sonido del instrumento de las seis cuerdas en una epopeya llena de belleza. Pudiera parecer que el disco solo tiene buenas guitarras, pero la base rítmica está perfectamente ejecutada por un bajo implacable que engrandece sus acordes dando cuerpo a la estructura del tema en un gran trabajo de Michi

«Mindbender»  es el tema más directo y pesado de «AKMÉ». Poderosos riffs stoner y un mayor protagonismo de la base rítmica van construyendo una nueva odisea en la que no falta la sutileza de esos momentos de calma lisérgica. El lado más pesado de los leoneses queda patente en un tema rítmico y más plomizo que el resto del trabajo.

El colofón a este brillante disco lo pone «Hydro». un tema en el que vuelve a aparecer con nitidez el estilo del que Colour Haze es un referente. La facilidad para conjugar resonancias pesadas con fascinantes e hipnóticos pasajes que resultan purificadores para el oyente queda patente en otro corte que vuelve a flirtear con escenarios post-rock. Majestuosos momentos instrumentales que nos envuelven en una burbuja psicotrópica y narcotizante, demostrando que la fuerza no está reñida con la elegancia.

https://www.facebook.com/SagenessRock/

RODEO.- «Dilmun»

a0751392365_16

Potentes vibraciones Stoner desde el país vasco con una banda que en su segundo disco ha trabajado las melodías vocales incorporándolas a un sonido oscuro y directo. Sin renunciar a atmósferas post-rock  fusionándolas con sus nebulosas arenosas, el cuarteto sigue desparramando fuzz en sus desérticos riffs. Con el aliciente de unas potentes voces en euskera poniendo el tono reivindicativo, y saliéndose de los estereotipos del género, no dudan en ofrecernos pasajes espaciales incluso algún elemento folk. Una docena de temas que van moldeándose con distintas influencias, sabiéndolas acoplar con maestría a sus plomizos ritmos. Un trabajo de trazo grueso sin renunciar a finas pincelas melódicas entre su maquinaria pesada para crean un lienzo multicolor. «DILMUN» comienza en sus primeros cortes con temas directos y pesados para ir transformándose con más presencia de sonidos psicodélico sen los que la experimentación está presente.

«DILMUN», el paraíso de los antiguos sumerios, tierra por donde sale el sol, una tierra virgen y limpia, donde los leones no matan ni los lobos se llevan a los corderos. Dilmun, antiguo enclave comercial del golfo pérsico, primeros pasos de la fosilización de las relaciones humanas. Dilmun, paraíso democrático de los derechos humanos que vivimos hoy en día, creado sobre los pilares de la guerra, la miseria y la mercantilización de las capacidades humanos.

Temas como «Hegan», lleno de riffs desérticos  con una absoluta contundencia y una cierta inclinación a resonancias heavy-rock, o «Karkemish», un breve interludio de un minuto por la misma senda, preceden a «Rodeo». Tema en el que los riffs arenosos van decayendo ante la seducción de tonos orientales apartándose del camino para teñir sus notas de psicodelia pesada. Resulta curioso el contraste de unas voces que recuperan momentos de la escena  del rock vasco más reivindicativo.

Si el cuidado de las voces es constante en la gran parte de los temas del disco, en «Ikasu eta ukatu» son todavía más evidentes. Partiendo de ortodoxos ritmos stoner que llegan a coquetear con momentos doom, acaban decayendo en espacios de psicodelia pesada en la que el fuzz se vuelve más sutil completando un corte más apacible en su parte final. Una versatilidad que siempre es de agradecer. RODEO moldea los ritmos arenosos constantemente para partir o finalizar en su esencia desértica. «Tiamat» sigue esa premisa, en esta ocasión partiendo de atmósferas pseudo-espaciales.

En éste su segundo trabajo las composiciones difusas son una constante. Solo tenemos que escuchar «Dilmun», el tema que da nombre al disco para comprobar de que estoy hablando. Efectos, efectos, fuzz, fuzz…

Incluso encontramos un corte en el que las peculiares voces se inclinan a territorios punk, recordando la escena del rock radical vasco. «Borrokaren hatsa» conjuga la psicodelia pesada llena de distorsiones con misteriosos espacios sonoros que se van elevando, en una especie de himno reivindicativo.

RODEO intenta plasmar en sus letras lo que tienen delante de sus ojos y las inquietudes que el mundo actual les crea. Las guerras exprimidas por el capital, la explotación sistemática de la mujer, el veneno continuo de las serpientes que intentar determinar la conciencia de la gente o la necesidad de vender nuestra vida a la circulación del sistema para sobrevivir. Una cruda realidad que logran plasmar en sus composiciones con un notable acierto.

 

https://www.facebook.com/rodeostoner/