Reseña: L’IRA DEL BACCANO.- ‘The Praise of Folly’

‘THE PRAISE OF FOLLY‘, el nuevo álbum de la banda de Roma, contiene una narrativa inmersiva que nos invita a viajar por volátiles espacios cósmicos en constante lucha con sus tormentosos entornos rocosos. Todo ello envuelto en una instrumentación psico-progresiva con la que consiguen una narrativa fluida y compacta. Este viaje más allá de las limitaciones de la forma y el género musical  (como la propia banda define), resulta completamente absorbente.  Fusionando el doom con la psicodelia cósmica, adornada con un particular estilo heavy-progresivo, L’IRA DEL BACCANO presenta un álbum que aglutina el legado de bandas como Rush, Monolord, Kyuss, Motorpsycho o Pink Floyd sin perder la estirpe del rock progresivo italiano de los 70’s. Con cuatro largas canciones instrumentales nacidas de su amor por la improvisación la potencia y dinamismo de sus las mismas, que nos sitúan en un escenario sonoro de psicodelia absorbente .   Una evolución constante en sus postulados que les lleva a crear un trabajo monumental que puede satisfacer a un amplio espectro de fans, ya que todos los muchos géneros, que manejan, lo hacen con brillantez y elegancia. El álbum es como si fuera un audio-libro de una novela de misterios ciencia ficción, en el que nunca el lector sabe que nos encontraremos en la siguiente página, como manifiesta Alessandro Santori. Este hábil manejo de la sorpresa hace que su escucha resulte fluida y placentera a la vez que la banda consigue capar la atención del oyente. Otro punto a su favor es el sonido orgánico que transmiten, logrando que tengamos la sensación de estar ante una interpretación en vivo de la banda. ¡Bravo chicos!

‘THE PRAISE OF FOLLY‘ está disponible vía Subsound Records.

LA IRA DEL BACCANO  es: Alessandro Santori – Guitarras, Loops, Sintetizadores, Roberto Maldera – Guitarras, efectos, slide guitar, sintetizadores, Gabriele Montemara’– Bajo y Gianluca Giannasso – Batería

Como si de un mundo ensoñador se tratara ‘The praise of Folly (Part-1)’ va construyéndose lentamente en un ambiente psicodélico ejecutado desde la pausa. Hermosos pasajes de guitarra dan paso a una instrumentación exuberante y compleja en la que encontramos hilos de pesadez bajo un entorno acogedor. Este espacio onírico cuenta con hermosos pasajes instrumentales y un ritmo firme. La psicodelia pesada de los italianos no reniega de momentos doom aportando la fuerza a sus volátiles pasajes de guitarra. En su mitad, la canción parece explotar. A partir de aquí encontramos magnificas transiciones que van desde la monumentalidad hasta el minimalismo psico-progresivo, la pista parece atravesar el espejo a un escenario insondable en el que su psicodelia construye el silencio como si se preparara para una cruenta batalla. La calma cubierta de sintetizadores y efectos ejerce de pausa en una gratificante y bella atmósfera más allá de lo terrenal. Con pinceladas post-rock y elementos progresivos la banda construye un relato grandilocuente a la vez que balsámico en el que no faltan sus habituales elementos doom.

La segunda parte de la canción anterior, ‘The praise of Folly (Part-2)’ se recrea en pasajes progresivos con ambientación espacial en un lento transitar por mundos paralelos. Insertando sutiles matices a su composición a través de los sintetizadores esta volátil pista se deja llevar por la belleza de su cálida melodía antes de desatar su tormenta cósmica con golpes de doom. Esta tempestad geomagnética avanza firme por tortuosos territorios heavy-progresivos antes de regresar gravitando a un estado de calma

‘Stigma’ es ejemplo del doomdélico sonido de los italianos. Una pista pesada que alterna sus embestidas doom con ensoñadores momentos psicodélicos. Dominando con solvencia este entorno, el doom cósmico nos abruma con su enorme pesadez. La acidez de su afilada guitarra entre en lucha con la inmensidad de sus plomizos ritmos. Con una pausa de enigmático rock espacial, los sintetizadores crean mas misterio a la trama. Surfeando por un espacio sideral, la pista avanza impulsada por un ritmo que sube su intensidad lentamente. Entre complejas armonías consiguen un corte firme y con sentido. La fluida narrativa nos invita a viajar en un ascensor de escenarios sensoriales en alternancia de placidos momentos lisérgicos y tormentosos pasajes pesados, y en ambos se sienten cómodos y brillantes. La parte final del tema es un paseo por el legado de Rush, en un remodelado entorno.  Esta canción es la esencia pura de L’IRA DEL BACCANO

  
‘Rosencrantz and Guildenstern are dead’
cierra el álbum con una apertura doom de manual. Como punto de partida de una nueva travesía sonora por insondables espacios psico-espaciales. Dejando caer la pista a un mar de enigmática psicodelia cósmica, en un amerizaje con hermosos pasajes de guitarra que inclinan la pista a un territorio progresivo.  Ecos floydianos acompañan el doom más tenebroso en un viaje a lo desconocido. En este momento, el relato se muestra incierto, in saber hacia donde no llevará. Es de destacar el modo jam actuando en forma de canción y sobre todo la brillantez con la que estos chicos lo hacen, consiguiendo atraparnos en su relato con un final épico. Brillantes una vez más.

L’IRA DEL BACCANO

Subsound Records

Reseña: FROZEN PLANET… 1969.- ‘Echoland’

Si en los últimos meses el volcán australiano psicodélico parecía dormitar, en las últimas semanas da muestras de una nueva erupción. ‘ECHOLAN’ es el nuevo movimiento tectónico de este estallido heavy-psych. Con este álbum compuesto por cuatro canciones y una larga improvisación de dieciocho minutos, FROZEN PLANET… 1969 regresan tras un largo periodo de ausencia con nuevas jams psicodélicas a semejanza de las que nos tienen acostumbrados. Sus improvisaciones instrumentales ponen más énfasis en las melodías sin perder el espíritu que siempre les ha caracterizado. Superponiendo los sonidos de sus instrumentos y con ciertos arreglos, consiguen que sus anárquicos devaneos lisérgicos se compacten mostrando unas canciones algo mas estructuradas. Siempre es un placer escuchar álbumes como este en el que nunca sabes cual será el camino que recorrerán sus pistas. Siempre agitando su brebaje psicodélico para encontrar la poción mágica perfecta para cualquier amante de la psicodelia mas ‘viajera’. Ritmos hipnóticos, solos endiablados y esa atmosfera envolvente de tonos vintage, componen esta nueva travesía a los confines de la psicodelia más espontánea. Disfruta del viaje que nos brinda este psicotrópico trio.  

FROZEN PLANET…1969 son:

Paul Attard………6 cuerdas

Lachlan Paine….4 cuerdas

Frank Attard…….sin cuerdas

‘ECHOLAN’ está disponible vía Pepper Shaker Records

La frenética ‘The plants’ con sus escasos tres minutos gravita en un espacio vintage de rock setentero con un ritmo trepidante y contagioso que te arrollará entre golpes de har rock y pinceladas progresivas. 

Sumiéndonos en un inquietante y misterioso pozo psicodélico ‘Setting The Scene For Time To Stand Still’ se va construyendo lentamente con una larga introducción antes de desatar su furia. Riffs diabólicos que actúan como ganchos para atrapar al oyente en su particular brebaje sonoro. Alternando la lentitud ocultista con lo endiablado del rock más vibrante, 

‘Night moves’ llega cargada de tonos retro en una jam psicotrópica a las que nos tienen acostumbrados. Sus momentos espaciales contrastan y se complementan con la acidez de unos solos de guitarra que miran al pasado. Un ‘ida y vuelta’ que siempre acaba llevándonos a placenteros y estimulantes territorios sonoros.

Los acordes acústicos con acento folk aparecen en ‘Planet blanquet’ . Una pista suave con algunos elementos psicodélicos y la incorporación de la guitarra eléctrica aportando el contrapunto perfecto y una inclinación más exótica de su sonido. 

El álbum cierra con la extensa ‘Echolan’. La pista con más de dieciocho minutos es un espacio perfecto para la improvisación lisérgica de los australianos. Impulsada por un ritmo hipnótico, los devaneos de la guitarra van dando forma a un corte con altas dosis de psicotrópicos. Aquí no hay paños calientes, solo el libre fluir de la interpretación con un resultado anárquico pero cohesionado a partes iguales. Momentos espaciales, un groovy dinámico y una espiral de solos ácidos bajo una atmósfera absolutamente lisérgica. A pesar de ( o gracias a..) su larga duración, la pista resulta fluida no haciéndose pesada ni tediosa ofreciendo un buen viaje psicodélico al oyente.

Frozen Planet 1969

Pepper Shaker Records

Reseña: PAPIR.- ‘IX’

El trio danés PAPIR lleva años en la escena sin hacer mucho ruido, pero con el respeto de la audiencia. Su escasa presencia en festivales y el rango limitado de sus conciertos pudieran hacer dudar a alguien del talento que atesoran, pero la realidad es bien diferente. Han pasado quince años desde su primer álbum y su capacidad para sorprendernos sigue estando intacta. Fieles a su sonido y a la libertad para seguir explorando nuevos territorios en su continuo viaje sonoro, con ‘IX’ nos presenta un trabajo sin cadenas, sin ataduras, con largas canciones que gravitan libremente entre los estilos que la banda lleva investigando desde hace años. Su psicodelia instrumental, se colorea de finas texturas post-rock, impulsadas por hipnóticos ritmos kraut en un caleidoscopio de música ambiental exenta de etiquetas. Hemos tenido que esperar tres años desde su anterior álbum ‘7’ (reseña aquí), y ahora con mas de 70 minutos de mágicas canciones parecen compensarnos con ‘IX’. Puede que la ausencia del 8 en la numeración de sus albúmenes no sea ninguna casualidad (deberé de comprobar este dato), y la banda haya querido compensar la espera. Lo cierto es que estas jams contiene todos los elementos que un amante de la psicodelia y los sonidos ambientales más experimentales desearía escuchar. El viaje auditivo de los daneses presenta composiciones fluidas que se alargan en bucles infinitos que siempre vuelven al redil. Esta capacidad para llevar al oyente a donde quieren es uno de los elementos diferenciadores de su sonido. Largas improvisaciones que van tornando su aspecto en una mutación orgánica entre etéreas atmósferas.

‘IX’ está disponible vía Stickman Records.

PAPIR son:

Nicklas Sørensen – Guitarra
Christoffer Brøchmann Christensen – Batería
Christian Becher Clausen – Bajo

‘I’ ofrece más de nueve minutos de placidos sonidos ambientales en los que las reverberaciones lisérgicas aparecen en bubles acompañando a finas texturas post-rock.

‘II’ es una fusión de elementos ambientales, ritmos kraut y momentos drone en su parte inicial, para convertirse en una locura psicotrópica en un aparente caos instrumental que te volará la cabeza. Con algunos teclados la banda hace que la pista vaya y venga alternando la pusa magnética de sus bellas melodías, con un aquelarre psicodélico de un aspecto caótico. Pero PAPIR se sabe mover en el caos y convertirlo en algo plácido.

Con un sonido algo más ortodoxo, la melancolía parece invadir ‘III’. Otra suave canción que gravita entre luces y claros entre delicados y pausados acordes. Con teclados envolventes la banda se inclina a territorios más progresivos con una sobriedad pasmosa. En una evoluciona un escenario post-rock prescindiendo caóticos pasajes.

‘IIII’ contiene una variedad de sonidos vintage evolucionando en una jam en la que todas las piezas parecen encajar. El virtuosismo de Nicklas a las seis cuerdas hace que las espirales se sucedan entre sus implacables ritmos. La repetición como argumento para desarrollar idead sonoras de lo más dispares y atractivas.

Los ensoñadores pasajes de ‘IIIIII’ corrobora la inclinación hacia la música ambiental de PAPIR. Un lento génesis que se convierte en un gratificante bálsamo para el oyente.

Como continuación de la pista anterior ‘IIIIII’ parece recoger el relevo con un tono más colorista sin renunciar a su esencia ambientales. De nuevo en un tono algo melancólico las bellas melodías se suceden en un escenario sonoro minimalista. Música ambiental en su máxima más hermosa expresión.

Si la mayor parte de los cortes anteriores gravitaban entre los 10 minutos, ‘IIIIIII’ es una jam de más de veinte minutos de devaneos instrumentales en los que la elegancia del jazz, convive con la psicodelia en un sofisticado baile sonoro. Armándose con pausa, la canción contiene elementos que la van moldeando entre espirales rockeras, atmósferas progresivas y por supuesto esa psicodelia ensoñadora que llevan en sus genes. Con un flujo constante la pista ofrece los momentos más pesados del álbum con los instrumentos de los tres músicos brillando con luz propia. Una constante evolución que pule sus aristas haciendo que la fisonomía de la jam mute a cada instante hasta llegar a un susurrante y ensoñador ocaso con el que mecen al oyente  

Papir

Stickman Records

Reseña: DHUMA.- ‘Reptile Cosmic Mambo

DHUMA es la nueva banda psicodélica español nacida de elementos marcianos y de riders lisérgicos. Con la presencia de Borja (cantante y guitarra de FREE RIDE) y la base rítmica de DESDE MARTE junto con la compañía de Álvaro, la banda presenta su primer álbum nacido de una conjunción astral que te va a volar la cabeza. Ocho pistas instrumentales generadas a partir de improvisaciones, que con los arreglos adecuados se han convertido en la perfecta banda sonora para surcar territorios siderales poblados con dunas cósmicas. Con canciones que se van cocinando a fuego lento, el legado de Earthless se soporta en la delicadeza de My Sleeping Karma con embestidas de fuzz y momentos de desérticos de suma virulencia.  Las jams de la sala de ensayo mantienen su esencia en cortes bien eleborados que hacen que sin perder su esencia, se muestren al oyente cohesionados dentro del caos psicotrópico contenido en sus surcos. Rock ácido sin contemplaciones que se balancea descendiendo a acolchando y floridos prados, pero que también se maneja con soltura en los territorios dominados por el stoner más agerrido. Así consiguen un debut descomunal y completamente adictivo. Sin duda uno de esos álbumes que te producirá el éxtasis si acompañas su escucha con sustancias alucinógenas. Usando el tópico, ‘abróchate los cinturones, ponte cómodo y prepárate para un viaje sideral repleto de buenas sensaciones .

DHUMA son:

Borja Fresno – Guitarra y sintetizadores
Gonzalo Alonso –
Guitarra y sintetizadores
Nacho Galán –
Bajo
Álvaro Fumega
– Batería

Con una locución espacial como introducción ‘XI’ emerge en una pausada evolución psicodélica para surcar los confines cósmicos a base de fuz y guitarras superpuestas. Su implacable ritmo y la espiral de una guitarra ácida nos lleva a un dinámico entorno sonoro en el que la psicodelia pesada coquetea con tonos vintage en una acertada combinación.

Habiendo presentado sus credenciales en la canción de apertura, el pulsante bajo y una guitarra de ensueño sitúan al oyente en un plácido escenario lisérgico en ‘Tropic Thunder’. Una canción suave y pausada que mece al oyente en un placentero viaje sonoro. Sus hipnóticos tonos en línea My Sleeping Karma aportan un tono místico entre su efervescencia psicotrópica. En su parte final la banda aprieta el acelerador subiendo las revoluciones y lo que era un plácido viaje se vuelve más intenso y alocado.

Con una estructura parecida, ‘Roadless’ sube la apuesta tras una melodía suave que repite a lo largo la de pista y que s tonra más contundente en su parte central para cabalgar majestuosa hasta su final con bellos y contundentes riffs que se amontonan hacia un terreno más pesado y rugoso con una estampida final que te derretirá la cara en esa conjunción de elementos Stoner y ecos setenteros.

‘Doppler’ emerge lentamente de hipnóticos acordes creando un trance sonoro invadió por sintetizadores y suaves pasajes que lentamente van poniendo la maquinaria cósmica en funcionamiento. Retroalimentándose la banda añade intensidad para crear una atmósfera cargada de fuzz entre sus magnéticos pasajes siderales. De nuevo la magia de My Sleeping Karma aparece por momentos envueltos en una fusión de Stoner cósmico que se balancea constantemente.

Surcando el infinito espacio sideral ‘Phased out’ palpita lentamente entre visiones líquidas e imágenes cambiantes llenas de hipnotismo. Entre éstas, la guitarra explora diferentes espacios de esta calma narcótica. Psicodelia del siglo XXI con todos los elementos que cualquier amante del género podría desear. Nuevamente la banda traspasa la frontera a territorios hostiles en una nueva bacanal psicotrópica en la que los músicos se dejan llevar completamente por sus instintos más ácidos, pero lo hacen sabiendo como sorprender al oyente en el momento más inesperado. Un tira y afloja con resultados superlativos.  

Si los cortes anteriores nacían de largas introducciones psicodélicas ‘Super Rush’ va directo al grano con una comunión Stoner y heavy-psych de alto nivel. Hordas de fuzz, solos infinitos, acidez exultante y omentos de locura en una orgía cósmica impactante y aturdidora en un espacio nebuloso que nublará tu cerebro.

‘Mirage’ con sus dos minutos de pausa inicial despierta a la bestia ácida que estos chicos llevan en sus genes. Alternando magnéticos pasajes instrumentales con embestidas de riffs pesados, la pista gravita sorteando las adversidades flotando en un espacio cósmico alterado por las tormentas de polvo cósmico en una montaña rusa de sonidos diabólicos.

Parecería que hace un momento de este viaje despegó, pero el final llega con ‘Lizard’. Después de cuarenta minutos de paseo lisérgico, el álbum cierra con una canción que te engancha desde sus primeros riffs. Imposible resistirse a su groovy inicial antes de verte inmerso en una nuevo desenfreno de psicodelia ácida en todas sus expresiones y de momentos de Stoner imponente. Como si de contrabandistas se tratara, DHUMA traspasa la frontera del Stoner derribando muros, para llevarnos a un lugar de calma envolvente y narcótica, y lo hacen sabiendo como enlazar esos momentos tan dispares.

Dhuma 

Reseña: DESERT SMOKE.- ‘Desert Smoke’

Después de un periodo en el que la escena pesada y psicodélica portuguesa parecía algo aletargada, bandas como DESERT SMOKE nos recuerdan que el dormitar ha concluido. Ampliando los límites del Stoner y del rock psicodélico, la banda lisboeta nos invita a una experiencia inmersiva con su álbum homónimo. Compuesto por cuatro largas canciones en las que la banda explora escenarios sonoros heavy-psych en detrimento de la pesadez que ofrecieron en sus inicios, los portugueses presentan un álbum sobresaliente en el que se dejan llevar por estos efluvios lisérgicos impulsados por una tormenta de riffs empapados de psicodelia ácida. Creando auténticas espirales psicotrópicas con sus canciones, sus tonos meditativos siempre dejan espacio a momentos que nos recuerdan que estos chicos se saben mover bien en territorios más fangosos y plomizos. Una deriva en la que sus jams del desierto nos inducen al trance, los riffs arremolinados y los viajes sonoros que se construyen y expanden en tiempo real, suenan como algo propio y personal que la saca de alguna manera de su zona de confort para explorar nuevas vías para su sonido. Un álbum ambicioso y bien trabajado que a buen seguro les catapultará como una banda a tener en cuenta en la escena psicodélica pesada europea. Relájate y disfruta de este cautivador viaje a los confines mas recónditos de la mente ya que estos chicos te ayudarán a llegar más allá de donde nunca hubieras imaginado.  

En tonos meditativos, la hipnótica ‘Fuzzy txitxu’ invita al oyente a un trance sensorial a través de bellos y aletargantes acordes psicodélicos. Un espacio sonoro en el que la calma preside un ambiente impregnado en sustancias narcóticas. Con ocho minutos sin desperdicio, los portugueses exploran los confines de la psicodelia pesada a modo de introducción para eclosionar en una tormenta de riffs ácidos y pesados. Esos monolíticos riffs de vocación doom se entremezclan con acierto entre una espiral de guitarras corrosivas que llevan exóticos aromas impregnados en su papel secante en forma de notas. Todo acaba convirtiéndose en algo frenético y psicodélico, pero con el gancho suficiente como para noquearte.

‘Gravity absence’ frena el ímpetu del final de la canción anterior con otra psicodélica apertura. Fluyendo lentamente en una evolución letárgica, la suave lisergia de la banda nos sumerge en otro gratificante trance sonoro. El buen manejo de los sonidos expansivos de la primera parte de la pista contrasta con la metamorfosis de la segunda mitad. Allí, la furia hace acto de presencia en forma de amenazantes pasajes en los que la pesadez acaba con la calma. Un aterrador escenario en el que los ritmos cambiantes y los efectos crean una densa neblina lisérgica que acaba por cegar nuestros sentidos. Un hechizo impregnado en aromáticas esencias rebosantes de gran belleza y de fuerza.

Con casi doce minutos ‘Blind watcher’, la pista mas larga del álbum es un espacio ideal para la experimentación de esta emocionante propuesta psicodélica. A modo de jam, la parsimonia de los acordes de la guitarra y un magnético ritmo se van enriqueciendo con hermosos acordes en un particular Jardín del Edén. Un entorno hermoso y balsámico en el que dejar que nuestra se expanda olvidando lo terrenal para flotar entre bellas melodías ejecutadas bajo una cálida y acolchada atmósfera psicodélica. Una canción suave con la que demuestran la madurez como banda. Entre atmosféricos pasajes, la pista avanza lentamente haciendo disfrutar al oyente de esta cautivadora travesía. En esta ocasión la metamorfosis no resulta tan virulenta, y sin perder el tono, la espiral psicotrópica y la subida de intensidad solo se producen en un apoteósico preludio de un agonizante y hermoso final. Toda una belleza sonora de la que es difícil no sentirse seducido por sus encantos.

Empapada en psicodelia pesada ‘49th steam box’ se desarrolla con una dualidad sónica bien manejada. Un difuso entorno sonoro en la que la crudeza se manifiesta en gruesos riffs en contraste con los pasajes psicodélicos habituales en el álbum. Con sus particularidades, la canción se mantiene en el mismo espacio sonoro de las pistas anteriores. Mas y mejor psicodelia en detrimento de las riffs monolíticos , pero sin renunciar a la contundencia en otra pista pesada y psicotrópica a partes iguales.

Desert’Smoke

raging planet