Los psycho-jammers franceses DOMADORA, nos traen su particular regalo de Navidad con la publicación de su quinto álbum ‘THE U BOOK’. El primero del tres álbumes que la banda lanzará en los próximos meses a través de Kozmik Artifactz, como resultado de mas de 20 horas de música grabadas por la banda en 2.020. Con la improvisación como argumento, la banda deja fluir su creatividad en cuatro largas jams, (una de ellas de 30 minutos) sin ningún tipo de restricciones y expresando libremente sus emociones. La propia banda comenta: ‘Si nos relajamos por completo y nos dejamos llevar, parece que ya no somos los que hacemos música. Parece que algunas entidades benevolentes se han unido a nosotros, se han hecho cargo y son las que están jugando. Se siente como estar bajo un trance hipnótico inofensivo durante horas’. Una forma orgánica de crear música usando una amplia gama cromática de tonalidades que exploran la psicodelia pesada con un resultado cautivador. Tanto sus bacanales ácidas con solos infinitos, como el hipnotismo de su pesada base rítmica, hacer sucumbir al oyente en su poción mágica. Turbulentos en ocasiones, en contraste con la delicadeza de algunos pasajes llenos de belleza más propios del post-rock, DOMADORA crean un trance hipnótico que te absorbe como un agujero negro. Las dobles parejas de percusión y de guitarra, se erigen en protagonistas de una hora en la que te sentirás en otro mundo. Un mágico y diabólico álbum con hipnóticos momentos que flirtean con el stoner-doom, pero que también saben seducirnos con sus elegantes y bellas melodías.
DOMADORA son: Tao Delport (batería), Belwil Domadora (guitarra), Gui Omm (bajo), estando acompañados en ‘THE U BOOK’ por Tommy Foster (guitarra) y Ardwel Courta (percusiones).
‘Surffering brothers’ abre el álbum con fuertes golpes de Stoner doom. Contundente y pesado en su apertura los solos diabólicos no tardar en aparecer para sumirnos en una espiral heavy-psych de grandes proporciones. En esa vorágine, la armonía de la jam no se inmuta, mientras la guitarra hace estragos con sus interminables solos ácidos. Bajo un inquebrantable ritmo como soporte, los franceses crean una bacanal psicotrópica en la que el virtuosismo aparece por momentos.
Cambiando el tono, suaves acordes con tintes psico-progresivos nos introducen en ‘The U book’, el tema que da nombre a este nuevo álbum. Aquí en contraposición con la locura del corte inicial, DOMADORA optan por la calma y la belleza de sus armonías. La pausa como protagonista de un paseo por hermosos espacios sonoros. Delicado y psicodélico, el tema avanza lentamente entre acordes de guitarra estratificados. Ensoñadores pasajes susurran al oyente transmitiendo un bálsamo sanador de mente y alma. Con momentos que se acercan al post-rock, el mágico sonido de la guitarra nos lleva a un mundo de color en algún lugar sobre las nubes.
Tras el fascinante corte anterior, en ‘Following the teachings’ encontramos unos tambores tribales adornados con exóticos pasajes que nos invitan a viaje en el que los ritmos de oriente se impregnan de sustancias psicotrópicas. Sustentado esta vez en la percusión, el tema cuenta con magníficos pasajes de guitarras que en esta ocasión se tornan algo más difusas. Sin duda el exotismo de su armonía principal nos sume en un nuevo caleidoscopio de sonidos. De una forma aparentemente descolocada, los elementos se amontonan sin un orden del que salen con pasajes más psicodélicos si cabe. La jam evoluciona lentamente en su intensidad y poco a poco va perdiendo los ornamentos para sumirse en un espacio netamente heavy-psych. Con un gran protagonismo de los tambores, los devaneos de la dupla de guitarras siguen proporcionándonos fantásticos momentos de psicodelia ensoñadora. Un corte hipnótico que acaba por engullirte entre sus fauces.
‘DAMMBURCH’ es el tercer álbum del trio alemán STARGO. Una banda que en su ADN ha tenido devoción por los extensos pasajes instrumentales, pero que ahora van más allá y crean un álbum completamente instrumental. La ausencia de voces hace que las canciones resulten más oníricas en su desarrollo, sin que esto, les reste un ápice de fuerza. Su particular tour de force de vibraciones Stoner -metal, se conjuga con delicados pasajes de psicodelia ensoñadora, y bellas pincelas en armonías más propias del post-rock. En las tres canciones del álbum, encontramos sus particulares odiseas cósmicas, en las que los efectos y sintetizadores juegan un importante papel, pero la emoción de sus canciones no se resiente en su fuerza. Alejados de algunos estándares, colorean un matiz multicolor con tonos que dan brillo a un sonido que a priori pudiera ser repetitivo, pero que acaba resultando atractivo para el oyente. Impulsados por ritmos explosivos y reverberaciones lisérgicas, los ecos del rock del desierto siguen presentes en estos tres cortes llenos de épica. Toda una erupción que nos lleva a un reino sublime y majestuoso en el que los riffs monolíticos golpean con fuerza. La versatilidad de las vibraciones que cada corte contiene hace que puedan resultan familiares para amantes de distintos géneros como el post-rock, el heavy-rock, la psicodelia y por supuesto el Stoner-metal. Este arco iris colorista de estilas insertados con sutileza, y su impulso directo, hacen de ‘DAMMBURCH’ un plato de fácil digestión.
Comenzando con la pista de 14 minutos, ‘Dammbruch’ sorprende constantemente al oyente con inesperados giros y vueltas, fusionando todos los elementos musicales diferentes como si fuera algo natural, sin perder nunca es un flujo irresistible. Con una apertura atmosférica es tema se va formando entre tormentas de riffs pesados y pasajes que ponen la pausa sobre un tapiz psicodélico. Su oscura épica se ejecuta tomando algunos estándares del género. Con una primera parte rugosa, áspera y pesada, el tema desciende a prados lisérgicos con suaves reverberaciones que se elevan con monumentales pasajes en una combinación efectiva y ortodoxa. Finalmente, el tema se soporta en dos niveles de intensidad que conviven al unísono. Pinceladas de melodías casi post-rock, contrastan con los monolíticos riffs Stoner-doom de manual.
El segundo corte, ‘Copter’ despega entre efectos, y con las turbinas de la maquinaria alemana calentando motores. Con un ritmo mas vertiginoso, el corte explora por momentos territorios heavy-rock con crujientes riffs. El corte refleja los momentos más contundentes de los alemanes. Sin sutilezas, el sonido de tema resulta pesado y directo, concediendo breves espacios a la calma psicodélica. Una simple pausa para tomar fuerzas y volver a levarse brioso por territorios Stoner.
‘Batysphere’ cierra este trabajo con suaves pasajes de psicodelia asediados por efectos envolventes que revoloteas como espectros. Aportando distintas texturas, el tema prosigue su andadura a algún lugar remoto en el cosmos. Si bien la base de STARGO son las vibraciones Stoner, el trio, no duda en incorporar elementos más propios del post rock y sobre todo ofrecer alguna incursión metálica que dan cuerpo a sus canciones. La inclinación sideral de la banda los lleva a recorrer un espacio intergaláctico sin que por ello pierdan su esencia arenosa. Posiblemente en este corte, esas características queden aún mas patentes. Con un sonido que seguramente al oyente le sonará familiar según sus propias inclinaciones, ya que tanto los amantes del Stoner, como los de la psicodelia, como los de géneros como el post-rock o el metal, van a encontrar aquí su momento favorito.
¿Quieres hacer un placentero viaje a los confines de la psicodelia cósmica y dejar que tu mente vuele? Si la respuesta es SI, estás en el lugar correcto. Ya me había olvidado de los maravillosos sonidos expansivos de THE FUR, la banda instrumental belga que hace siete años nos presentaba un fantástico debut, en el que la psicodelia espacial alcazaba cotas sublimes. Ahora el cuarteto publica su segundo álbum ‘SONNTAG’. Un nuevo viaje sensorial a través de lejanas galaxias con un paisaje sonoro exquisito, nebuloso y completamente magnético. El álbum cuenta la historia sobre el origen del universo y todo el caos que lo acompañó (algo, que reflejan con acierto). A medida que el tiempo trae orden y equilibrio gradualmente, la humanidad hizo su introducción. Trajeron de vuelta el caos a través de varios rituales y finalmente reiniciaron el ciclo de nuevo. Con esta premisa, cada canción nos ofrece una narrativa distinta, con preciosos momentos de psicodelia balsámica, atormentados descensos a territorios mas hostiles en los que el Stoner y en algún momento casi el doom hacen acto de presencia. Pero, sobre todo, ‘SONNTAG’ es un trance sonoro en el que la mejor psicodelia del siglo XXI se muestra ante nosotros a través de mas de 40 minutos mágicos y cautivadores. Ritmos kraut se conjugan con exóticos aromas para seducir al oyente con bellas melodías, que se modulan tornándose más ácidas o pesadas. Mostrando a cuatro músicos en plenitud, y con un sonido nítido en los pasajes más balsámicos, y mucho más difuso en los momentos cósmicos estamos ante un viaje sin retorno hacia un big-bang en el todo parece transformarse. Si la base de todas las canciones es la psicodelia pesada de tintes cósmicos, en ellas, encontramos también contundentes pasajes de puro Stoner arenoso, de ensoñadora psicodelia oriental, del desert-rock más ambiental, así como de la elegancia del post-rock. Todo fusionado con solvencia en un envoltorio cósmico propulsado por enérgico fuzz narcótico. No estoy seguro si es la emoción de poder escuchar un nuevo álbum de THE FUR, o la calidad de sus canciones, pero ‘SONNTAG’ me ha sorprendido gratamente por la calidad de sus composiciones y por la forma en la que la banda consigue hacer partícipe al oyente de su narrativa. ¡Sobresaliente!!
Proveniente de Bélgica, este trío de instrumentistas alucinantes se ha inspirado en el movimiento de libertad, amor y paz de los psicodélicos años 60. Jams expansivos, arremolinados, llenos de wah y un zumbido profundo, uno no puede evitar sentir que su mente se aleja de la realidad con solo escuchar a The Fur explorar cada límite de su cautivador sonido. Abróchate el cinturón y prepárate para un viaje cósmico de amor, paz y armonía, mientras The Fur te lanza a la frontera psicodélica.
El nuevo álbum Sonntag ve a la banda sumergirse más profundamente en el pozo del subconsciente. Cada canción un viaje dentro de un viaje. Sonntag cuenta la historia sobre el origen del universo y todo el caos que lo acompañó. A medida que el tiempo trae orden y equilibrio gradualmente, la humanidad hizo su introducción. Trajeron de vuelta el caos a través de varios rituales y finalmente reiniciaron el ciclo de nuevo
THE FUR son:
Bajo: Erik Burgelman Batería: Elias Piens Guitarra: Jens Verslijcken Sintetizador: Lionel Schrevens
‘Sagan’ se sumerge en un espacio de psicodelia pesada con gran hipnotismo. Lentos y profundos acordes desprenden sutileza en contraposición al turbador sonido del bajo en un segundo plano. Creando una densa atmósfera el tema rezuma psicotrópicos en cada acorde. Un entorno cósmico que consigue atrapar al oyente entre locuciones misteriosas y seductoras. Bellas melodías se superponen en una tupida instrumentación impregnada de alucinógenos. Sus nueve minutos permite que THE FUR explore territorios más propios del Stoner con un sonido más grueso, pero no menos hechizante. Una travesía sonora que atraviesa distintos escenarios y que culmina en pasajes de psicodelia aromatizada en la frontera con el territorio del post-rock. Un corte impactante, con un gran trabajo de guitarra, bajo, batería y sintetizadores sonando como una orquesta. El tema, rápidamente me conquista y me deja con ganas de descubrir lo que vendrá en las siguientes canciones.
En un tono más kraut, ‘OSB’ combina las vibraciones cósmicas con ritmos más dinámicos y floreados pasajes de guitarra. Un aroma exótico se percibe en un tema luminoso y fresco en el que la guitarra toma formas casi de surf. No faltan las arrancadas de fuerza con turbios y pesados riffs cargados de fuzz. Serpenteante, el tema va cogiendo intensidad ofreciendo un sonido más difuso y potente. De nuevo esa locución futurista de una sensual voz, da paso a momentos más inquietantes en los que la banda aprieta tanto con la psicodelia pesada, que llega a coquetear con momentos doom. Siempre de una forma sutil, atrapando al oyente.
‘Reesmasjien’ es un viaje sensorial a través de floridos bosques infectados de setas mágicas abriendo sus esporas para narcotizarnos con su dietilamida. Psicotrópico hasta las trancas, todo un viaje astral nos transporta a otra dimensión. Ácido, hipnótico, pesado y completamente atrayente, en el tema, la banda se deja llevar por sus instintos más lisérgicos proporcionándonos un intenso y gratificante ‘viaje’ a través de la inmensidad del cosmos.
En un tono más suave, ‘Shake’ nos devuelve a un entorno más terrenal. Calmado pero dinámico, el tema toma algún elemento cinematográfico en línea Yawnning Man. Dos minutos desérticos a modo de interludio hacen que el sonido de los belgas mute, sin perder su esencia.
Una trepidante apertura de tintes cósmicos nos introduce en ‘Bake’. Otro tema pesado, difuso y completamente psicotrópico. Sus ritmos krauts y la sucesión de efectos perturbadores lo convierten en un hijo bastardo del legado de Hawkwind. Un frenesí cósmico que nos lanza al espacio exterior. Insertando ocasionales voces perturbadoras, el tema avanza a la velocidad de la luz hacia quien sabe dónde. Toda una bacanal de turbios sonidos psicodélicos empapados en fuzz.
‘Mirage’ cambia el ritmo para ofrecernos otro viaje sensorial a través de floridos y bellos entornos psicodélicos. Delicadas melodías bien ejecutadas nos asaltan para proporcionarnos un placenteros y relajantes momentos. Con unos acordes que parecen contonearse para seducir al oyente a su gratificante y magnético sonido. El clásico tema de psicodelia para cerrar los ojos y dejarte llevar por la multitud de sensaciones que puede proporcionarnos la música llena de belleza como esta. Una pequeña obra maestra de la psicodelia contemporánea con fuertes poderes terapéuticos. En su parte final, el sonido que vuelve más grueso y pesado sin perder su encanto.
Retomando los pasajes exóticos ‘Hawawa’ es un tema de pausada psicodelia aromatizada. Como su borboteara la melodía se contonea rítmicamente mostrando todo su poder de seducción. Una vez caído en su hechizo, el oyente se encuentra con solo ácidos y un ritmo que evoluciona a un escenario de pesadez en el que THE FUR golpean con lentos y plomizos riffs. Sin darnos cuenta ya escuchamos psicodelia ensoñadora, sino un perturbador corte psycho-doom Pero si en algo son magos los belgas, es en hacer que el viaje esté lleno de alicientes, así cambian nuevamente el rumbo del tema, para fusionar los momentos de pesadez con su tonos más exóticos en pasajes perturbadores.
Si el álbum abría con el tema más largo, cierra con el segundo en duración. ‘Yage’ son ocho minutos mágicos en los que la nave sideral belga gravita en atmósferas psicodélicas llenas de encanto. Psicodelia pesada de alto octanaje que camina por distintos caminos dentro del género. Con una combinación de Stoner aderezado con envolventes sonidos creados por los sintetizadores, consiguen llevarnos a un desierto cósmico. Allí, el vacío se refleja en suaves y hechizantes acordes entre nebulosas siderales aportando un tono de misterio a ese entorno. Entrando en una fase de completo magnetismo, el tema gravita en ese insondable entorno espacial, con una narrativa fluida e impactante. Modulando la intensidad a lo largo del corte, consiguen que el viaje sea tractivo y pintoresco.
‘SABOTAR’ es la conjunción intergaláctica de dos estrellas de la escena psicodélica espacial; por un lado, el gran planeta alemán ELECTRIC MOON, y por el otro un asteroide oculto en tierras portuguesas como el dúo TALEA JACTA, con Pedro Pestana, el mago de la guitarra de 10.000 RUSSOS, y Joao País Filipe a a la batería y percusiones. El acontecimiento galáctico sucedía el pasado 28 de septiembre de 2019 en el Club Sabotage de Lisboa, un lugar legendario que no ha sobrevivido al COVID. Aquí se refleja una actuación en tres largas jams sin nombre, que van de los 6 minutos ‘Part 1’, hasta los 20 minutos‘Part. 3’ y en la que la libre creatividad de cinco músicos brillantes nos traslada a un insondable espacio en la galaxia, en el que rebrotan las vibraciones de la kosmiche music de los 70’s.Toda una orgía de efectos y pedales con momentos hipnóticos y aturdidores bajo los efectos de sustancias psicotrópicas. No, no necesitas tomar nada para sentir alteraciones en tu mente, ELECTRIC MOON y TALEA JACTA, unidos como una sola banda, te proporcionan el ’viaje’ con 40 minutos de locura, de anarquía.Con una doble batería y dos guitarras enloquecidas, van creando atmósferas misteriosas que acaban por atrapar al oyente como si de un agujero negro se tratara. tomándose con calma cada tema, lo van elaborando lentamente con largas introducciones, hasta llevarnos al punto que quieren. Sin duda, en esta grabación se percibe la complicidad de unos músicos que se entretienen, algo que se refleja con nitidez en ‘SABOTAR’, un nuevo viaje galáctico de ELECTRIC MOON, una banda acostumbrada a compartir escenario con músicos de otras formaciones.
ELECTRIC MOON son: Sula Bassana (guitarra, efectos), Komet Lulu (bajo, efectos), Pablo Carneval (Batería).
TALEA JACTA son: Pedro Pestana (guitarra, efectos), Joao Pais Filipe (Batería/Percusiones).
‘SABOTAR’ fue grabado como un archivo estéreo de la mesa de mezclas. Masterizado por Eroc y con arte de la portada de Komet Lulu, y está disponible vía Sulatron Records en vinilo jaspeado de 180 gramos, CD en Digisleeve plegable. ¡LP y CD están limitados a 500 copias cada uno!
Dividido en tres jams, la primera ’Part. 1’, con 6 minutos nos introduce en el particular mundo de estos psiconautas. Efectos y guitarras se fusionan en un viaje espacial en el que la psicodelia trata de hipnotizar al oyente sumiéndole en una dimensión sensorial alejada de la razón. Fuertes ritmos contrapuestos dotan al corte de fuerza. Todo un viaje sideral hacia algún espacio remoto del cosmos reflejando la compenetración de los músicos de ambas bandas.
‘Part. 2’ es un espacio para la experimentación con extraños efectos y sonidos que acaban por envolvernos con una mayor pausa. Insondables atmósferas se abren ante nosotros bajo momentos minimalistas. Con la habitual pausa para hacer que arranque el tema, la primera parte nos introduce en un escenario lleno de misterio y oscuridad. Reflejando el vacío infinito del cosmos, la repetición de elementos marca la primera parte de una jam que lentamente va adquiriendo una mayor intensidad. Que duda cabe que no es sonido apto para todos los oídos y es necesaria una predisposición para sacarle todo el partido. Finalmente, el tema en su parte final transita por unos derroteros mas ortodoxos dentro de la psicodelia de tintes siderales.
La segunda parte del álbum la ocupan los 20 minutos de ‘Part. 3’. Envueltos en una orgía de efectos y pedales, los músicos crean un sonido masivo y atmosféricos que no encuentra la luz. Extraño y con un aura de misterio, los momentos instrumentales parecen recorrer un paraíso sensorial en el que la psicodelia plácida y reconfortante nos arrolla con delicados pasajes. Que duda cabe que ELECTRIC MOON son maestros en hacer evolucionar sus canciones, y aquí queda patente una vez más. Con una propuesta más ortodoxa sin renunciar a las improvisaciones, hacen que las piezas encajen y que ambas bandas suenen al unísono para crear una banda sonora de ciencia ficción impregnada de sustancias psicotrópicas. Con elementos kraut herederos de la kosmiche music de mediados de los 70’s el legado de los pioneros se ve reflejado en momentos estelares que son ejecutados desde la calma. Así logran crear la atmósfera perfecta para lentamente sumir al oyente en un trance superlativo y magnético. Música cósmica en estado puro.
KANAAN nos presentan un álbum que suena más pesado y rugoso a pesar de los muchos pasajes de psicodelia ensoñadora que esta nueva entrega contiene. Si algunas bandas hacen evolucionar su sonido desde la pesadez hacia otros momentos más elaborados y suaves, los noruegos parecen ir a contracorriente presentando su álbum más diabólico y contundente. No, no es que renuncien a su esencia, sino que construyen su relato dotándolo de mucha más fuerza y pesadez. KANAAN no son una banda que siga demasiados estereotipos, y sus incursiones en el free-jazz alcanzan una cota de autenticidad solo al alcance de unos pocos. Un verso libre que hace que estos chicos no tengan normas para componer sus composiciones, algo que queda fielmente reflejado con esos momentos en los que el jazz se une a la fiesta de sonidos pesados. Un caos controlado que resulta fascinante para el oyente. Muchos alicientes y estímulos contenidos en un álbum, que no resultará sencillo para todos los oídos, pero que guarda en sus surcos momentos fascinantes. Surgiendo de un océano de fuzz y tomando el legado de KYUSS, para dotarlo de mágicos pasajes en línea COLOUR HAZE y teniendo presente el sonido que Hawkwind nos presentó décadas atrás, crean un álbum exuberante, pesado, anárquico y experimental. ‘EARTHBOUND’ parece ser una muesca más en la experimentación más libre de los noruegos, un álbum que requiere varias escuchas para apreciar su verdadero potencial. Heterodoxos, pero sumamente efectivos, tenemos ante nosotros una hora intensa desconcertante y motivadora para cualquier amante de los sonidos poco convencionales. Esto puede parecer una contradicción, porque en sus surcos vamos a encontrar muchas referencias que resultan familiares, pero la forma de tratarlas y ensamblarlas resulta ciertamente sorprendente e inusual. ‘EARTHBOUND’ ofrece muchos giros y vueltas sorprendentes, pasajes hermosos y suaves y una maestría musical. Aunque nunca llamativo, todo el álbum es un escaparate de los tres músicos tremendamente talentosos mientras se abren camino a través de enormes riffs y ritmos atronadores.
Buscando perfeccionar su híbrido de heavy rock y influencias de jazz psicodélico, la banda se aisló en los estudios Athletic Sound de Halden, trabajando día y noche para lograr lo que se convirtió en ‘EARTHBOUND’, un salto cuántico para su sonido en términos de pura pesadez y extravagancia psicodélica en comparación con sus álbumes anteriores. ‘EARTHBOUND’ está disponible vía Jansen Records.
KANAAN son:
Ask Vatn Strøm – guitarras, percusión, oscilaciones Ingvald André Vassbø – batería y percusión Eskild Myrvoll – bajo, sintetizadores mellotron y guitarras
‘Prelude’ es la introducción atmosférica con la que KANAAN nos introduce en este álbum con pasajes envolventes de psicodelia creada a base especialmente de sintetizadores. Tras esa calma, ‘Return to the Tundraphere’ los riffs heavy-psych se muestran agresivos y plomizos. A la vez la guitarra serpentea en un espacio netamente lisérgico. El tema se muestra violento en sus riffs mientras la instrumentación general quiere mantenerse en un entorno psicodélico.
Siguiendo la estela de los pioneros del desert-rock, los ecos KYUSS afloran con fuerza entre su indudable espíritu psicodélico. Con algunos pasajes ambientales, el sonido de la banda se muestra poderoso y turbio. Aquí el legado de Colour Haze es bastante evidente, lo que no impide ofrecer momentos pausados en contraste con los arrebatos de stoner punzante y lleno de aristas. La fuerza de los tambores ayuda en esa travesía por entornos poco amistosos. Lo cierto es que estos 8 minutos duales contienen momentos realmente mágicos a diferencia de otros ciertamente turbulentos.
‘Pink riff’ es toda una huida hacia adelante impulsado por frenéticos ritmos que gravitan en un entorno kraut cósmico. Esto no significa que el tema no se muestre excelso en su pesado sonido. Efectos, riffs crujientes y turbios y sus diabólicos tambores crean un corte aturdidor en el que no faltan los solos hirientes.
Cambiando aparente el registro, ‘Bourbon’ refleja una experimentación más acorde a lo que KANAAN nos tienen acostumbrados. Siempre bajo poderoso ritmos, los elementos de fusión y de psicodelia espacial copan el protagonismo en detrimento de los golpes de pesadez de los temas previos. Fuzz narcótico y difuso revoloteando entre la tupida y variada instrumentación conforman un tema reconocible de psicodelia pesada, algo que estos chicos saben hacer a la perfección. El regreso de los pasajes de free-jazz dota a la canción de un brillo especial. Con ellos, salen de lo establecido para crear un corte innovador y lleno de matices, sin normas. Un claro ejemplo de que la psicodelia se expande en nuevas rutas sonoras llenas de alicientes para el oyente. La parte final del tema acoge nuevas embestidas de riffs turbios y cegadores.
Si la banda se maneja bien en el desconcierto, ‘Mirage’ es el resultado de una exploración más calmada de la psicodelia. Con la sensación de que cada músico se siente libre con su instrumento, la fusión consigue un entorno común en el que se ensamblan las distintas inquietudes de cada uno de ellos. Este insondable espacio psicodélico es el entorno en el que gravita un tema suave y reconfortante, a la vez que experimental.
En esta montaña rusa de emociones, ‘Mudbound’ cruje entre pasajes heavy-psych más propios de Colour Haze, algo a lo que siempre regresan en algún momento. Esa guitarra ácida, pero a su vez cálida y reconfortante, nos muestra un mundo de color. Aquí los elementos stoner conviven en armonía con mágicos paisajes psicodélicos llenos de belleza. Los incesantes y atronadores tambores impulsan las hordas de fuzz que nos acechan. Un espacio hostil que se amortigua con plácidos desarrollos instrumentales que consiguen expandir nuestra mente a un mundo sensorial lleno de alicientes y estímulos. A lo largo de doce minutos, consiguen crear un relato de otro mundo en el que la dualidad entre el silencio y las turbulencias se marida con gran acierto. Sin componer canciones facilonas, consiguen llamar la atención del oyente a un relato tormentoso, pero sumamente gratificante a pesar de su difuso sonido en alguno de sus pasajes.
‘Crash’ se muestra como una canción casi doom, Las distorsiones borrosas de su apertura y el lento despegar de la base rítmica consigue un efecto aturdidor para el oyente. Sin saber muy bien por donde va a transitar, el tema tarde en despegar. Un lento calentamiento de unos motores que parecen se van a quebrar y que nunca ponen la turbinas en pleno funcionamiento. El corte es como una especie de introducción inconclusa con pinceladas lisérgicas, pero con un innato carácter doom.
Para cerrar KANAAN escogen ‘No star left unturned’, otro tema turbulento y experimental en el que emprenden una travesía por los confines del cosmos. Psicodelia espacial en vena Hawkwind en una espiral de efectos, sintetizadores y un ritmo trepidante con el que se diluyen en infinito sideral.