Reseña: KRYPTOGRAF.- ‘The Eldorado spell’

Instalados en los sonidos retro de los 70’s el cuarteto noruego KRYPTOGRAF, se gradúa con su segundo álbum ‘EL DORADO SPELL’. Retomando su música donde lo dejaron en su primer álbum, nos ofrecen 10 canciones llenas de energía que gravitan en los sonidos hard & heavy-rock de los 70’s, aderezando éstos, con momentos de psicodelia y hechizantes pasajes progresivos. Sus abrasadores solos de guitarra, unidos al triplete de voces, hace que cada canción nos seduzca con ese sonido vintage más propio de bandas como Witchcraft o Graveyard. Sumidos en oscuras atmósferas, sus canciones revolotean en la órbita de los pioneros del proto-metal, pero también contienen momentos más propios de Uriah Heep, con elementos acústicos y ciertos tonos progresivos, así como plácidas composiciones herederas del legado de Wishbone Ash que nos muestran un mundo irreal en el que la psicodelia también tiene cabida.  Con un tono característico, KRYPTOGRAF consigue que sus composiciones avancen guiadas por ritmos galopantes, guitarras profundas bajo una atmósfera retro muy apetecible. Evidentemente la piedra filosofal del sonido de los noruegos está en los omnipresentes Sabbath, a cuyo legado le incrustan esos momentos de flirteo con vibraciones folk, y por supuesto, un claro carácter progresivo, algo que les hace escapar de algunas propuestas demasiado estereotipadas. ‘THE ELDORADO SPELL’ es la confirmación de que KRYPTOGRAF tienen claro cual es su sonido, unas vibraciones retro altamente recuperadas por muchas bandas contemporáneas, pero no siempre con el acierto con el que estos chicos lo hacen.

KRYPTOGRAF son: Vegard Strand – Guitarra / Voz, Odd Erlend Mikkelsen – Guitarra / Voz, Eirik Arntsen – Batería / Voz, Eivind Standal Moen – Bajo

‘THE DORADO SPELL’ está disponible vía Apollon Records.

Como si de un viaje al corazón de los 70’s se tratara, ‘Asphodel’ con sus oscuros riffs proto-doom nos devuelve a las vibraciones del pasado. Su cadente ritmo y una melodía oscilante que avanza a trompicones va creando una canción oscura con momentos de sosiego, pero también con ganchos llenos de rafia y fuerza.

‘Cosmic suicide’ golpea con riffs más contundentes. Hard-rock crudo en una atmósfera vintage al más puro estilo 70’s. su implacable ritmo se colorea con melodías rabiosas y solos de guitarra insertados con mesura, sin estridencias. Aquí los noruegos no se andan con atajos y crean un tema que va directo al grano.

En tonos más sosegados y con una notable influencia Sabbath, ‘Lucifer’s hand’ se desarrolla en una oscura atmósfera en la que los tonos ocultistas afloran entre su base de rock clásico. Dinámico, y sustentado en un riff, la canción cabalga lentamente sobre brumosos paisajes, para verse asediada con embestidas más pesadas y turbias. Con estos elementos logran crear un clima inquietante.  

Con momentos más propios de URIAH HEEP, con elementos acústicos y ciertos tonos progresivos, ‘Across the creek’ se erige en un bálsamo que contrasta con los cortes precedentes. Arpegios de guitarra acústica se suceden en algo menos de dos minutos que marcan el descanso del guerrero.

‘The Eldorado spell’, la canción que da nombre a este notable álbum nace de una introducción psicodélica antes de eclosionar en logrados momentos de hard-progresivo. A diferencia de las primeras canciones, aquí la banda parece inclinarse a un sonido en el que una sutil estructura de blues se fusiona en un sonido envolvente más propio de Wishbone Ash.  Ese carácter psico-progresivo se adorna con efectos, elementos de viento y unas inquietantes voces más propias de la narración de un relato de misterio. De esta manera, KRYPTOGRAF ensancha su espectro sonoro hacia un territorio más lisérgico y misterioso.

Con casi siete minutos, ‘’The spiral’ se erige como el tema más largo del álbum. Su apertura retro rock, sucumbe a los ecos proto-doomDe nuevo, el legado de Sabbath, aparece como un ave fénix 50 años después. Parsimonioso y oscurosu hipnótico ritmo nos sume en una espiral ocultista más propia de los albores de los años 70’s. todo un aliciente para esos viejos rockeros que mecían sus melenas al viento en el siglo pasado portando sus chupas de cuero y los pantalones de campana. El corte cambia su carácter en su parte central, para lanzarse a una espiral diabólica de heavy-rock lleno de gancho y un aura casi ceremonial. El tema vuelve al lugar en el que nació en su parte final, cerrando así el circulo, y a pesar de ser un tema sencillo, erigirse en uno de los más logrados del álbum.

‘When the witches’ juega con el fuzz y un ritmo impactante de puro proto-doom. Golpeando una y otra vez con sus plomizos riffs, las chamánicas voces aportan una estela lisérgica su contundente y pesada base rítmica. Constantes subidas y bajadas de intensidad nos sumen en un trance en el que los sonidos pesados nos aturden entre efectivas melodías. Nebulosos pasajes de blues psicodélico afloran entre la densidad de sus riffs, logrando un efecto fascinante para el oyente. A modo de ruptura, consiguen dotar de brillo y creatividad un corte que parecía lineal y que finalmente se torna mucho más versátil y atractivo.

‘Wormwood’ es un nuevo interludio acústico de poco más de minuto y medio a través de sinfónicos pasajes dotados de un cierto romanticismo.

El álbum cierra con ‘The well’. Una nueva canción que avanza lentamente con un aire misterioso y que rápidamente eclosiona en una espiral de riffs retro-rock tradicionalesAquí los ecos Wishbone Ash aparecen para desarrollar una nueva canción hard-progresiva con melodías balsámicas. Menos pesada que la mayoría de las canciones incluidas en el álbum, sus elementos florales aportan esas gotitas de psicodelia que aparecen en alguna de sus canciones. Conteniendo solos punzantes, los noruegos completan un álbum correcto, que corrobora que su álbum debut no fue obra de la casualidad.

Kryptograf

Apollon Records

Reseña: SPIDERGAWD.- ‘VI’

Lleno de ganchos, melodías pegadizas, riffs contundentes y ritmos vibrantes, ‘VI’ es un trabajo compacto y sin muchos altibajos, en el que definitivamente SPIDERGAWD se ven seducidos por el heavy-rock de finales de los 70’s y primeros 80’s. Esta evolución de un sonido más experimental y progresivo, hacia un escenario heavy rock, se traduce en canciones rebosantes de vitalidad y de fácil escucha. Sus ocho canciones entran a la primera y en ellas encontramos la influencia de bandas como RAINBOW y sobre todo THIN LIZZY, pero ofreciendo una particular versión noruega de las vibraciones NWOBHM de los ochenta. Una magnifica producción consigue que el sonido del álbum sea impactante para el oyente, permitiendo apreciar todos los matices de unas canciones sólidas y llenas de fuerza. Secciones de ritmos constantes continúan incidiendo en la fórmula con la que los noruegos sorprendieron al mundo. Con un menor protagonismo del sonido del saxo, tan fascinante en sus álbumes anteriores, esta nueva versión de la banda me motiva menos que sus primeros trabajos, pero lo cierto es que SPIDERGAWD tienen calidad suficiente para hacer lo que quieran libremente, porque todo lo que hacen, lo hacen bien.

SPIDERGAWD son: Per Borten (guitarra, voz), Kenneth Kapstad (batería), Rolf Martin Snustad (saxofón), Hallvard Gaardløs (bajo) y Brynjar Takle (guitarra)

‘VI’ está disponible vía Crispin Glover Records/ Stickman Records.

‘Oceanchild’ nos envuelve en una vorágine de riffs heavy-rock llenos de épica. Los habituales ganchos vocales aparecen en un corte con un fantástico groovy y estribillos pegadizosLa dinámica instrumentación coquetea con elementos progresivos y algún momento AOR rememorando el rock de los 80’s. La banda se luce en batallas de guitarras que nos ofrecen atractivos solos superpuestos.

Con un sonido más propio de RAINBOW ‘At rainbows end’ se muestra rabiosos y lleno de fuerza. El buen uso de las voces contrasta con la fuerza intrínseca en la canción. Los giros melódicos son siempre un aliciente en las canciones de los noruegos, y esta es un claro ejemplo. En el tema se intuyen también algunas influencias THIN LIZZY.

Sin salirse del guion ‘The running man’ índice en el legado de los irlandeses, con ritmos vibrantes y estribillos pegadizos. Enérgico, y con riffs oscilantes, la canción está llena de frescura y de solos virtuosos que asoman entre la densa y tupida base rítmica.

Alegre y divertido, ‘Into the Deep serene’ tiene unos ganchos en forma de estribillos en los que nuevamente THIN LIZZY se asoma por las composiciones de los noruegos. La canción parece más propia de finales de los 70’s. Sin apabullar y con un sonido algo contenido, la banda se centra en las melodías.

‘Prototype design’ explota entre ruidosos tambores y un groovy pegadizo. Sabiendo modular la intensidad, el tema se esconde entre una cortina de sonidos borrosos y en él encontramos elementos progresivos entre sus hordas de puro heavy-rock. El papel de las guitarras destaca sobre sus estribillos, algo que a estas alturas no debería sorprendernos. La armonía se dota de un cierto exotismo haciendo que resulte completamente sugerente.

En una atmosfera aparentemente más psicodélica ‘Yours truly’ se desarrolla entre embestidas de heavy-rock balanceándose grácil entre sus melodías, en esta ocasión con un aire algo más áspero. NWOBHM en versión noruega.

Mas ganchos heavy-rock nos trae un tema como ‘Narcissus eye’. Aquí algunos estándares del género vuelven a aparecer siguiendo la estela de bandas como Rainbow. El tema contiene algún guiño progresivo entre sus embestidas de metal.  

‘Morning st’ cierra el álbum en tonos hard-rock guiados por trepidantes ritmos.Un ímpetu que saben frenar a tiempo para proporcionar al oyente un aliciente para seguir con su escucha. Los coros y melodías llenas de gancho nos invitan a nueva fiesta de heavy-rock.

Spidergawd

Stickman Records

Crispin Glover Records

Reseña: STEW.- ‘Taste’

Definitivamente, tocando un género como el rock-retro, es muy difícil mostrarse originales, pero STEW son capaces de componer canciones de rock de los 70’s llenas de autenticidad, aun haciendo uso de sus influencias. Si con su álbum debut STEW dejaron boquiabiertos a una parte importante de los amantes del rock de siempre. Ahora, con su nuevo LP ‘TASTE’, dejan claro que han encontrado su propio sonido. Evidentemente las referencias de bandas como WHITESNAKE o FREE, son obvias en muchas de sus canciones. Unas vibraciones de hard-rock o de blues desgarrador, que se soportan en un groovy pegadizo, que rápidamente consigue engancharte. Estos restauradores de los sonidos vintage, cuentan con la voz de Markus para transmitir emociones como pocos. Si bien no es un cantante virtuoso, consigue imprimir a cada canción todo el sentimiento con su registro desgarrador, pero también en los momentos en los que se pone mas tierno. Una voz que transmita es algo fundamental en una banda, pero si a eso unes tres jóvenes, pero talentosos músicos, se produce la cuadratura del círculo. Solventes, tanto en momentos más salvajes, como en esas pausas en las que una atmósfera placentera lo inunda todo, STEW sigue con paso firme afianzándose como una banda a tener muy en cuenta. Porque el trío de Orebro tiene algo, tiene magia, y su amor por el hard y el blues rock, es el motor que les mueve. Una banda que en sus directos conquista al publico con su rock directo y desgarrado, como puede comprobar por segunda vez el pasado verano en tierras alemanas, donde dejaron un fantástico sabor de boca a los asistentes al festival Hoflärm Bakyard Session tocando alguna de las canciones contenidas en este álbum.

Por la senda del blues pesado, «Keep On Praying» suena poderoso con sus riffs stonerizado de puro heavy-blues desgarrador. Su turbio sonido nos lleva a una espiral ácida entre buenos estribillos y coros. EL lado negroide de STEW aflora entre vibraciones plomizas consiguiendo un corte sólido e impactante para ir abriendo boca a lo que nos espera.

‘Still got the time’ gravita entre el blues y el heavy-rock.Los ecos de los comienzos de bandas como WHITESNAKE y y un groovy más propio de FREE van moldeando un corte que suena primitivo y auténtico. Sin salirse de su habitual atmosfera 70’s, el tema camina con paso firme sorteando los meandros con buenos solos afilados. El resultado es un corte evocador y lleno de sentimiento.

Vistiéndose de tonos sureños, ‘You don’t need me’ cambia el registro para presentarnos al trio aparentemente más calmado y con cierto carácter bucólico. Guitarras que emulan por momentos a Duane Allman, y un registro vocal completamente penetrante nos ponen en situación. Haciendo balancearse la melodía desde pasajes suaves hasta momentos de una intensidad desgarradora.Sin duda un corte lleno de luz.

‘Earthless woman’ nos trae pegadizos estribillos y una inclinación por los sonidos heavy-rock con algunas incrustaciones sureñas y pasajes en los que se toman una relativa pausa antes de retomar sus embestidas de hard rock desgarrado y potente. A pesar de la fuerza, el tema mantiene un esmerado trato a la melodía para que el resultado sea completamente apetecible para el oyente. En su versatilidad, podemos encontrar alguna reminiscencia de bandas como CREAM.

En una atmósfera descaradamente retro, ‘All that i need’ juega con el ritmo entre riffs heavy-rock. Un tema divertido y pegadizo que insufla vitalidad. Rabia y tonos de blues decoran en envoltorio de rock clásico con mucha fuerza. La dualidad de voces en esta ocasión consigue dar brillo a los pasajes mas intensos. Mientras, el corte desciende a impostados momentos de pausa, ya que el corte está rebosante de energía. Como viene siendo habitual, el trio juega con los tiempos logrando que el resultado sea atractivo por la versatilidad que ofrecen al oyente. EL tema contiene buenos solos de guitarra asesina en línea a lo que nos tienen acostumbrados

‘Heavy wings’ es puro hard rock setentero de altos vuelos. Siempre con esa carencia más propia de Whitesnake, el tema toma elementos blues que le dotan de una cierta acidez a su vez. Las melodías y sus embestidas de rabia complementan una base rítmica que por momentos coquetea con el Stoner sin perder su esencia de puro rock 70’s. Rock rudo, pero con cuidadas voces y coros para que el resultado sea satisfactorio.

En un tono más festivo, los sonidos retro de ‘Stranger in the city’ beben del blues y del hard rock, pero no reniegan de la psicodelia para colorear sus momentos de pausa. Con un fantástico groovy el tema rezuma buenas vibraciones. Un olor a rock vintage de calidad cubre un tema dinámico y con un ritmo contagioso. Una pausa de tambores deja paso a el virtuosismo de unos solos de guitarra que coquetean con el heavy-rock sin perder su esencia. Dejando también espacio a pasajes de calma en los que crean una cálida atmósfera, para reemprender la subida de intensidad final.

Volviendo a su verdadero ser, el blues regresa en ‘New moon’. Otro corte marca de la casa, que se sumerge en el legado de FREE manteniendo ese groovy imperecedero. Que duda cabe que los giros y cambios que imprimen a sus temas hacen que estos, rompan las cadenas del rock retro al uso. Esto nos lleva a canciones en las que los giros y cambalaches son su argumento principal. De esta manera STEW mantiene la creatividad y se gana su propia reputación

Demostrando que son buenos tanto en los momentos de intensidad como en los más intimistas, ‘When lights go out’ refleja el lado más sentimental de la banda. Con una base de blues y soul, las estrofas vocales se cargan de sentimientos, que van aflorando con fuerza según avanza la canción. Elevando la intensidad en los momentos mas desgarradores, el tema se adorna con una neblina psicodélica, con una guitarra que, en esta ocasión, decide seducirnos con bellos pasajes. Una fascinante canción que pone el broche de oro a un álbum que confirma que STEW tienen un sonido personal a pesar de una banda retro-rock, algo que muchos agradecerán.

STEW

Uprising Records

Reseña: DUEL.- ‘In Carne Persona’

DUEL siguen fieles a sus raíces mostrando que son una banda de Texas. Ofreciendo un sonido de puro heavy-rock con canciones frenéticas en las que su boogie-rock mira al pasado de reojo para revitalizar los sonidos de los 70’s. Estribillos pegadizos, cuidadas melodías y riffs hilarantes, conquistan al oyente de inmediato, creando un álbum que hará volar tu cabeza con un sonido que te resultará familiar. Buenas dosis de proto-metal y psicodelia, completan este atractivo coctel sonoro ideal para los amantes del rock primitivo. Dejándose llevar por el puro heavy rock de chupas de cuero en detrimento de las vibraciones stoner, el fuzz de sus guitarras, nos intoxica en un viaje desértico en el que los ecos de ZZ Top aparecen con sutileza en los genes de sus canciones. Pero también el sonido de bandas como Thin Lizzy, Kiss o Iron Maiden. Sus canciones bien pueden ser candidatas para convertirse en himnos del siglo XXI. ‘IN CARNE PERSONA’ es un álbum pegadizo y de fácil digestión para el oyente, siendo ideal para revitalizar las almas más deprimidas con la potente energía incrustada en sus surcos. Si algo puede diferenciar este nuevo álbum de sus trabajos precedentes, es su marcada vocación heavy-rock, y el buen trabajo de sus melodías y estribillos. Sumergidos en esos sonidos siniestros del heavy metal de principios de los 80, el metal de los 70 y la psicodelia de finales de los 60, sus melodías hacen girar cuentos oscuros de horror ritual, sexo oculto y fatalidad apocalíptica mientras exploran reinos alternativos y la profundidad del espacio infinito con una cabeza llena de té de hongos. Lidiando con su propia marca de dark boogie, la banda vuelve a ofrecer un trabajo honesto, con una magnífica producción, y que mantiene el nivel respecto a sus álbumes anteriores a pesar que se intuyan nuevas vías en su sonido.

‘IN CARNE PERSONA’ está disponible vía Heavy Psych Sounds.

DUEL son:
Tom Frank – Guitarras y voz
Shaun Avants Bajo y voz
Justin Collins – Batería
Jeff Henson – Guitarras y voces

Children of fire’ cabalga sobre vibraciones más propias de Thin Lizzy con unas melodías y estribillos que rápidamente atrapan al oyente. Rememorando el sonido de los clásicos del heavy-rock de los 80’s, los texanos, fieles a su estilo de pesado boogie-rock, nos enganchan con estribillos pegadizos, solos virtuosos llenos de músculo y un groovy contagioso que sin duda, evoca el sonido de su primer álbum. Piensa en los grandes dinosaurios del heavy-metal de la vieja escuela y te toparás de bruces con el sonido del nuevo álbum

Los cadentes ritmos de ‘The Veil’ dedican más protagonismo a las melodías entre crudos y narcóticos riffs. El tema se muestra contenido, sin renunciar a explosiones de fuerza y pesadez dejándose llevar por la faceta más psicodélica de la banda. La canción se desarrolla en un ambiente más oscuro y fuertes acumulaciones salpicadas de solos vertiginosos, alejándose del proto-metal y el ambiente doom de la banda, para explorar una atmósfera más grungy infundida de los 90. Un ritmo cadente y terso, sirve de soporte a fascinantes solos de guitarra que elevan la temperatura junto a estribillos pegadizos. El tema cuenta con magnéticos pasajes de psicodelia susurrante convirtiéndolo con espíritu heavy-rock, en una montaña rusa de emociones.

‘Anchor’ nos aturde con su hipnotismo psicotrópico en un serpenteante tránsito por terrenos desértico que no dejan de mirar a los 80’s. Solos psicotrópicos y una firma base rítmica hacen el resto.

Poniendo la calma a tanto frenesí, ‘Behind the sound’ baja las revoluciones en una narcótica atmósfera psicodélica que no tarda en elevarse por una senda retro. Entre el heavy rock y con elementos casi progresivos en los registros vocales, los medios tiempos dominan la canción. El tema evoluciona a un escenario más pesado en su parte final.

‘Bite back’ es un himno de heavy rock impregnado de fuzz y ásperos riffs más propios de rock mas pesado de los 80’s.

La lenta y a la vez pesada apertura de ‘Wave of your hand’ nos hace pensar que tomarán otro camino. Un minuto después nos damos cuenta de que estamos ante un álbum de heavy rock en el que los ganchos en forma de estribillos y riff nos atrapan en la espiral sonora de los texanos. Nuevamente los ecos de Thin Lizzy se vislumbran en sus surcos.

‘Dead eyes’ refleja a la banda en un escenario más oscuro en el que los solos intoxicantes se dotan de psicotrópicos bajo unos ritmos más contenidos.

Manteniendo la esencia del álbum la combinación de heavy-rock y elementos desérticos dotados de pasajes más psicodélicos, aparece en ‘Lizard tongue’. Aquí volvemos a encontrar buenas melodías vocales que suavizan la fuerza de sus riffs.

Para el final los texanos dejan el tema más elaborado del álbum ‘Blood on the claw’ . Con una apertura suave y psicodélica DUEL parece darnos un descanso. Una pausa breve que se rompe con la elevación de su sonido. El tema parece cocerse a fuego lento antes de que finalmente acabe eclosionando, no sin antes ofrecernos los pasajes más calmados y psicodélicos de todo el álbum.  Jugando a la perfección con los tiempos, logran que las transiciones no pierdan el hilo del tema.

DUEL:
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HEAVY PSYCH SOUNDS:
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Reseña: HOLY DEATH TRIO.- ‘Introducing…’

‘INTRODUCING…’ es el ardiente álbum debut de los hard-rockers texanos HOLY DEATH TRIO. Seleccionado por el reverenciado bajista de Ozzy,  Blasko  como el primer lanzamiento de su asociación con Ripple Music, los de Austin nos ofrecen un tornado de 9 pistas de rock’n’roll de alto octanaje, empapado en boogie texano, ritmos retro de puro heavy-rock y ganchos de fuego rápido en los que el blues esta presente. Mostrando su amor reverencial por Hendrix, Black Sabbath y con un sonido a caballo entre Radio Moscow y sus paisanos ZZ TOP, ‘INTRODUCING…’ es de esos álbumes que huele a humo y a whisky de garito de carretera. Su bacanal de ardientes riffs y ritmos aplastantes, hacen que el álbum sea una perfecta banda sonora para una fiesta de rock crudo y primitivo con un sonido a semejanza de los pioneros. Texas siempre nos ha dado este tipo de bandas y HOLY DEATH TRIO, son unos dignos sucesores de aquellos precursores. ‘INTRODUCING…’ es un álbum que te invita a abrocharse los cinturones y disfrutar de sus impactantes y sucias canciones, ya que este viaje lleno de riffs, hará volar tu mente. Uno de los detalles que llama mi atención, es el sonido que el trio da a su bajo, una linea de bajo que no cruje al modo de las bandas stoner, pero que se muestra poderosa en cada nota, lo que hace que el oyente se sienta integrado en cada canción. Las ondas sónicas de HOLY DEATH TRIO nos llevan a esos cielos calurosos del medio oeste, y a una auténtica fiesta del rock and roll. Desde sus espirales psicotrópicas en las que las guitarras revolotean entre sustancias alucinógenas, hasta los cadentes ritmos de boogie rock, sus canciones te arroyan pateando tu trasero y haciendo que tu cabeza estalle. ¿Estas deprimido?, ‘INTRODUCING…’ es el remedio perfecto para salir de la monotonía y darte un chute de energía al cuerpo con su rock salvaje.

Una breve introducción nos lleva a ‘White Betty’. Un tema que muestra las intenciones del trio. Ecos heavy-blues sustentados en unos poderosos tambores y riff rugosos y directos. Con un inequívoco carácter 70’s el tema golpea con fuerza.  Lleno de energía desbordante, las rabiosas y pegadizas voces junto a su turbio sonido hace que el corte resulte eficaz. Solos ácidos y diabólicos, un bajo que suena a bajo, y una batería chispeante crean un tema vibrante de hard rock con tonos stoner contemporáneos.

‘Bad vibrations’ se deja llevar por la senda heavy-rock adornándola con distintos elementos. Rock and roll sudoroso con un grovvy macarra y el suficiente gancho como para caer rendido a sus encantos. Ciertos pasajes ácidos se unen a una fiesta en la que el olor a gasolina lo inunda todo. Algunas pinceladas blues ponen el contrapunto perfecto entre solos ácidos.

Sin bajar la intensidad ‘Get down’ incide en la fórmula del heavy-blues más primitivo y salvaje. La desgarrada y aguardentosa voz y unos solos asesinos construyen un tema oscuro y pesado que lleva el ritmo  del boogie rock en sus venas.  

‘Black Wave’ se despeña por un torrente de rock ácido. El cadencioso ritmo del bajo y las embestidas de las guitarras enriquecen los devaneos vocales. Vibrante y bulliciosa, la canción mantiene el espíritu blusero y psicotrópico que encontramos en muchos de los temas del álbum. El tema transita por una senda más propia de RADIO MOSCOW, ofreciendo un espiral psicotrópica en la que el blues nos intoxica a través de riffs asesinos.

A igual que el corte que abre el álbum la banda lo introduce con un corte breve. Tras ella ‘The killer’ se presenta con un excepcional groovy que rápidamente contagia al oyente con una cadencia de la que es difícil escapar. El aroma de los 70’s impregna un tema caliente que se desboca una vez más con una garra elocuente. No cabe duda que estos chicos saben cómo hacer que los sonidos añejos adquieran altas dosis de actualidad. ‘The killer’ es de esos temas en los que es difícil dejar de mover las articulaciones al son de su contagioso ritmo.  Heavy-blues primitivo y efectivo.

Si en el álbum encontramos buenos solos de guitarra y bulliciosos tambores, ‘Fish sticks’ nos recuerda que el trabajo de bajo que contiene el álbum es simplemente soberbio. El blues lisérgico es el entorno en el que se desarrolla uno de los temas más psicodélicos del álbum.  Casi cinco minutos que contiene de todo, riffs stonerizados, pasajes heavy-psych de altos vuelos y una garra innata. Entre bacanales ácidas el corte vuelve a despeñarse por un torrente de ritmos trepidantes y una estructura proto… todo.

El álbum cierra con otro corte impactante como ‘Witch doctor’. Sobre una estructura más pesada, el tema avanza cadencioso entre ecos Sabbath, para transitar por un oscuro bosque en el que los efluvios psicodélicos se unen a la fiesta. La fuerza vocal se une a unos riffs que se inclinan a un espacio más tenebroso y plomizo en el que el blues se siente cómodo. Seis minutos narcóticos llenos de alicientes para poner el punto final a un gran álbum.

 

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