Reseña: KRYPTOGRAF.- ‘Kryptonomicon’

Si en una primera escucha el álbum de la banda de Bergen me dejo un poco frio, pero lo cierto es que después de repetidas audiciones, solo tengo que reconocer la valía de los noruegos y su capacidad para hacer evolucionar un sonido muy tradicional, pero siempre efectivo. Una banda que en sus dos álbumes previos (‘KRYPTOGRAF’ de 2020 (reseña aquí)  y ‘THE ELDORADO SPELL’ de 2022 (reseña aquí) ya dieron muestras de su talento, y que ahora regresan manteniendo intacto el sonido que les vio nacer, en una apuesta mas pesada y compleja, pero igual de atractiva. Centrándose en un enfoque más profundo de las melodías KRYPTOGRAF nos sumerge en un pozo de vibraciones pesadas con un evidente aroma vintage. Tomando elementos progresivos para dar brillo a sus contundentes canciones, el cuarteto corrobora que no son una banda efímera, sino una formación que profundiza en sus canciones para que estas tengas un aspecto contemporáneo alejándose así de ciertos convencionalismos que puedan sugerir sus clásicas canciones de hard-rock setentero. Sus dinámicas canciones son dotadas de una apetecible complejidad que hace que se abstraigan de propuestas lineales y sin gancho. Pasionales y sin demasiadas estridencias KRYPTOGRAF presentan otro álbum notable en el que plasmar su magia y creatividad, un perfecto bocado para los devoradores de ecos hard & heavy rock de innegable inclinación psico-progresiva. A semejanza de los clásicos del género, la brevedad del álbum hace que su escucha se convierta en fluida y emocionante, proporcionando nuevas sensaciones y matices con cada nueva escucha, ¿Se puede pedir más de este recomendable álbum? Disfruta de su escucha empapándote del poder de su criptonita y saca tus propias conclusiones.

‘KRYPTONOMICON’ está disponible vía Apollon Records.

KRYPTOGRAF son: Vegard Strand (guitarra y voces), Odd Erlend Mikkelsen (guitarra y voces), Eirik Arntsen (batería y voces) y Eivind Standal Moen (bajo).

Sin ningún tipo de preámbulo, ‘Beyond The Horizon ‘nos arrolla con sus sonidos retro con sabor a 70’s. En algún espacio entre el sonido de los dinosaurios de los 70’s y el sonido de bandas contemporáneas como Graveyard, las melodías de los noruegos nos conquistan a las primeras de cambio. La banda combina a la perfección su rock más crudo con apacibles y ensoñadoras melodías psico-progresivas llenas de encanto. Dejando patente la capacidad para hacer mutar sus canciones la pista nos brinda la oportunidad de de escuchar a KRYPTOGRAF en toda su esencia.

‘The Blade’ rebosa energía proto-metal coloreada con complejos pasajes progresivos con un sonido pesado que mantiene la esencia de los pioneros del género. Con mucho fuzz y sus habituales melodías rebosantes de gancho, la pista nos aturde con un sonido psicotrópico y denso entre constantes giros argumentales.

La canción que da nombre al álbum ‘Kryptonomicon’ resume a la perfección la propuesta sonora de los noruegos. Hard y heavy-rock ejecutados a la vieja usanza. Sin rubor las variaciones de intensidad van y vienen como una goma que se contrae y estira por la senda del hard rock clásico enriquecido esos elementos progresivos tan habituales en muchas bandas noruegas. Poco a poco la canción se enreda en una espiral heavy-psych sin perder nada de su pesadez innata.

La vibrante y enérgica You and I’ destila impactantes vibraciones de los 90’s con una honestidad a prueba de cualquier duda. Con ese tono de rock crudo, la banda nos invita a una fiesta de ritmos oscilantes y riffs rugosos entre sus habituales descargas vocales.

El proto-doom más tenebroso hace acto de presencia en la oscura y pesada ‘From Below’. Riffs monolíticos con reminiscencias de bandas como MASTODON son ejecutados a cámara lenta viéndose atraídos por una tormenta de sonidos pesados con aroma viejas glorias. La pista refleja el camino emprendido por la banda en esta tercera entrega expandiendo su sonido a territorios casi desconocidos hasta ahora. La complejidad y los acertados arreglos hacen que la canción no se centre en un solo sonido sino, que entre sus surcos aparecen ornamentos que abarcan un amplio espectro estilístico con un resultado brillante.  

‘Lost at Sea’ nos lleva a un escenario sonoro en el que los paisajes hard-progresivos de inclinación retro nos seducen sin remisión en otra pista épica llena de encantos.

La estética retro de ‘The Gales’ índice en el uso de las cuidadas melodías de los noruegos insertadas en una instrumentación densa en la que la melancolía preside la tenue instrumentación. Una epopeya con todos los genes de la banda luciendo entre tonos comedidos de vibraciones más propias de los 70’s, el espacio en el que mejor se mueven KYPTROGRAF.

Kryptograf

Apollon Records

Reseña: REQUIEM BLUES.- ‘Requiem blues’

¡Esto es la bomba! Como si de cinco pistas rescatadas de algún sótano mugriento que fueron grabadas en algún garaje cochambroso con unos amplificadores al límite de su volumen, vieran ahora la luz, los británicos REQUIEM BLUES nos devuelven al pasado, a los inicios. Este sonido primitivo se refleja en cinco canciones que no hacen prisioneros. Seguramente costará creer que se trata de una banda británica de 2025. Imposible, porque suena como aquellos hippies mugrientos que fumaban hierba en el garage de la casa de sus padres haciendo música ruidosa junto a unas cervezas y un espíritu indomable. Porque este artefacto sonoro tiene un poder corrosivo que hará que tu cabeza explote. Canciones adictivas a las que difícilmente se podrá resistir cualquier amante de los sonidos más sucios, y prehistóricos del rock pesado de los 70’s. Con un bajo que taladra tus neuronas, unos tambores diabólicos y una guitarra asesina y corrosiva, estos chicos consiguen llevarnos a los albores de la década dorada del rock. Y aquí hemos llegado, cinco décadas después para encontramos con una nueva banda, que transmite ese espíritu indómito con maravillosas canciones de rock en estado puro. Surgiendo de las fértiles orillas del estuario de Mersey, REQUIEM BLUES encabeza la nueva ola de hard rock británico sin tonterías . Combinando el espíritu y el sonido de Budgie con la melancolía callejera de los primeros Pentagram, este power trío de Scouse es la mayor sorpresa que te vas últimamente. La banda ha creado algo que suena fresco pero que aún tiene una base en el embriagador aturdimiento de la era dorada del rock pesado y ácido.   Sabiendo como insuflarte adrenalina y buen rollo, pero también conociendo las artes del hechizo narcótico y psicotrópico, REQUIEM BLUES saben cómo darme mi medicina, la medicina que más me gusta, música ácida y pesada heredera de los pioneros. Solo puedo terminar esta reseña invitándoos a darle al play, y repitiendo las mismas palabras que la comencé: ¡¡¡Esto es la bomba!!!

‘Frustation’ bien parece una canción salida de cualquier garaje mugriento en los albores de los 70’s. Su sonido sucio y crudo evoca al de bandas como BUDGIE. Un bajo que te noquea, una guitarra asesina y un groovy que te atrapa, son las sencillas armas que estos chicos utilizan para golpear al oyente con un corte de proto-metal ácido hasta las trancas. Con algunos ganchos Stoner, el blues subyace entre sus difusos riffs para que todo resulte redondo.

‘Con un sonido más pesado y psicodélico a partes iguales, ‘Living in the fear’ nace de un riff que se clava en la cabeza hasta que hace que te estalle. Toda una bofetada en la cara que levantará la locura en cualquiera que reciba en sus tímpanos su sonido. Si a esto añadimos una voz cruz y ahogada, la tormenta perfecta está servida. Su frenesí sonoro no deja bicho viviente, y sus constantes cambios de ritmo, sin dejar de golpear al oyente, consiguen que la pista no resulta en absoluto monótona, sino que te deja con ganas de más

‘The pressure’ aflora envuelta en una nebulosa de ritmos de blues ácido y psicotrópico. Una espiral diabólica con un poder hipnótico nada despreciable. ¡Joder, esto es la hostia!. La canción te sume en una orgía de solos afilados entre ritmos trepidantes bajo una atmósfera vintage más propia de una fiesta salvaje. En la parte central la pista desciendo a un territorio heavy-psych en el que los solos se suceden hasta la extenuación y un cálido acompañamiento de órgano vintage. Ufff, ¡se me ponen los pelos de punta!.

‘Last Place I Want To Be’ mantiene el tipo a ritmo de rock and roll vacilón. Desde ahí la pista toma formas proto-metaleras, en otra nueva hélice diabólica. Sus alocados tambores y los constantes contoneos, hacen que nuevamente nos sintamos atrapados en un agujero negro de sonidos crudos y pesados de esos que tanto nos gustan.

Cerrando a toda pastilla ‘No reason why’ nos da la razón. Sin ninguna razón para dudar, nuevamente el trio británico da en la diana con otra canción rancia, vieja, cruda, salvaje, y maravillosa. Una nueva estampida por la senda del rock primitivo de los melenudos fumetas de comienzos de la década de los 70’s. Esta vez con una especie de final apocalíptico en la parte central, como herramienta para cambiar el registro y sumirnos en un escenario sonoro mucho más narcótico y psicodélico. En este entorno los acordes de guitarra se ralentizan, creando hermosas fragancias balsámicas, mientras su base rítmica mantiene el taladro neuronal. Una nueva locura lisérgica que pone el broche de oro a la una pequeña obra maestra del rock cruda y primitivo, en definitiva el rock de los pioneros de la música pesada.

requiemblues

Reseña: KANT.- ‘Paranoia Pilgrimage’

El segundo álbum de la banda alemana se construye con un enfoque narrativo de las canciones en un espacio en el que el proto-metal, el hard & heavy rock de los 70’s se fusionan con acierto entre densos y oscuros pasajes psico-progresivos en los que el espíritu doorsiano está muy presente. Contundente por momentos, sus melancólicas canciones llevan al oyente mas allá. A diferencia de su primer álbum, aquí el cuarteto se decanta por un tono más oscuro y pesado, haciendo que sus canciones graviten en un espacio más propio del proto-metal de los 70’s. Eso no significa que la psicodelia no esté presente en cada una de las canciones, ya que los efluvios psicotrópicos siguen creando el espacio preciso para desarrollar sus trances chamánicos. ‘PARANOIA PILGRIMAGE’ es el álbum que pondrá en órbita a esta joven y brillante banda. El pasado verano tuve la oportunidad de ver su directo en el festival Hoflarm y me encontré con con cuatro jovenzuelos irreverentes que tiene claro como jugar sus cartas. Grabado en vivo en un pequeño estudio en los bosques de la Selva Negra de Alemania, KANT se mantiene fiel a su enfoque de la creación musical iluminado por los sonidos mas crudos y ácidos de los 70’s. Inspirándose en bandas como Black Sabbath, Witchcraft y Horisont, el álbum transporta al oyente a un reino místico repleto de ocultismo, profecía y seres místicos. En ese espacio es donde afloran las reminiscencias doorsianas para brindar al oyente seductores pasajes lisérgicos. Sustentados en una diabólica dupla de guitarras una fascinante y cautivadora voz y una sólida base rítmica, KANT se postula como una banda emergente con un futuro esperanzador. Prueba de ello es la madurez y solidez de este, su segundo álbum. Un trabajo que venera gloria el pasado desde una mirada melancólica para componer canciones frescas y con muchos atractivos. Cierra los ojos y déjate llevar por ‘PARANOIA PILGRIMAGE’, un fantástico álbum, disponible vía Sound Of Liberation Records.

KANT son: Elena Strähle (bajo), Brain Göbel (batería), Marius Seidel (guitarra y voz) y Nicolas Jordan (guitarra y voces).

Lentamente ‘The Great Serpent’ nos sitúa en un espacio invadido por la melancolía. Sin renunciar a poderoso riffs difusos KANT crea una pista de auténtico proto-metal setentero. Todo un catálogo de sonidos de los 70’s con mediadas dosis de psicodelia e incluso de elementos progresivos que acaban por sumirnos en un trance chamánico en el que la oscuridad se adueña de la atmósfera. Del comienzo vibrante y pesado el corte desciende a un inquietante entorno en el que la penumbra toma un mayor protagonismo. No faltan solos diabólicos para poner la guinda a un magnífico corte.

Con una apertura que me recuerda a la canción de It’s a Beautiful Day ‘Bombay calling’, (una armonía mas tarde copiada por Deep Purple) ‘Baba Yaga’ resume el espíritu de la joven banda alemana. Chamánicos pasajes con un cierto aroma morrisiano van oscilando en un serpenteante deambular por el legado de los sonidos más crudos y lisérgicos del siglo pasado. En este versátil corte encontramos pasajes de hard progresivo que acabarán por sorprendente. Aquí el bajo golpea con contundencia llevando al oyente al centro del vórtice de esta épica canción. Su cantante y guitarra Marius Seidel nos da las pistas: «Baba Yaga es la segunda canción del álbum y single, inspirada en el cuento de hadas eslavo. Una vez me topé con esta historia al escuchar la interpretación de «Pictures Of An Exhibition» de Emerson, Lake & Palmer. Después de escuchar las dos canciones «The Hut» y «The Curse Of Baba Yaga», me sumergí en la tradición de este cuento de hadas bastante aterrador. Después de todo, el resultado musical es una canción, donde la construcción general es más un enfoque narrativo, que una estructura lineal de verso-estribillo»

‘Book Of Creation’ es una pista de puro hard-rock sin artificios. Una armonía pegadiza y una cálida voz cabalgan a lomos de unos riffs potentes que no llegan a traspasar el umbral de la estridencia. El proto-metal de antaño interpretado con elementos contemporáneos con un resultado brillante. Nuevamente la pista nos ofrece pausados pasajes en los que lo pastoral aflora entre efluvios psicodélicos nacidos de la penumbra.

Cambiando el registro, los elegantes pasajes de vocación jazz enriquecen ‘Traitors Lair’. Una canción con reminiscencias doorsianas que gravita en una órbita pausada en la que se da una mayor importancia a la melodía. Sus magníficos pasajes de guitarra crean un efecto balsámico sobre el oyente sumiéndolo en gratificantes pasajes psicodélicos de gran hermosura. Una pista sencilla, pero con muchos y atractivos elementos en su interior. El ejemplo de la versatilidad de la banda y el ejemplo de que se pueden componer bellas canciones sin necesidad de pesados riffs. Hermosa.

Las hostilidades se desatan con ‘Occult Worship’. Hard y heavy rock de siempre envueltos en un aura mesiánica. Sus adornos progresivos inciden en ese sonido vintage que tanto gusta a estos chicos. Sin margen para el aburrimiento la canción sube y baja su intensidad sin renunciar a su vibrante ritmo. Voces y guitarras borrosas se complementan a la perfección entre sus constantes cambios de registro. Una pista con aroma a los sonidos del siglo XX en una revisión plenamente lograda.

Decantándose por su lado más pesado y oscuro ‘Paranoia Pilgrimage’ nace de gruesos riffs de vocación casi doom para cruzar el espejo y descubrirnos un muevo mundo sonoro. Un espacio invadido por efluvios psicodélicos entre devastadores riffs de vocación Sabbath. No faltan voces que nos recuerdan la veneración por el sonido doorsiano en una mezcla atractiva que acaba por funcionar y con la que logran otro corte de tintes épicos.   

‘Dark Procession’ puede que sea un nombre lo suficientemente evidente como para intuir el contenido de sus surcos. Heavy-rock con elementos psico-progresivos y pasajes ensoñadores. La sencilla armonía y sus poderoso riffs son usados con la maestría de unos veteranos en otra impactante canción que se decanta por la monumentalidad de sus riffs para soportar todo su relato.

Sin salirse del guion los ecos de los 70’s retumban con fuerza en ‘Lord Of The Flies’. La canción vuelve a conjugar la rugosidad de sus potentes riffs con ritmos diabólicos que siempre empujan hacia adelante. Con la guitarra impulsando la pista y usando melodías llenas de gancho, la canción golpea con fuerza reflejando la vertiente mas pesada de Kant.

Cerrando el álbum con la pista más larga, KANT se recrean con la psicodélica ‘Rainbird’. Una canción mas cercana al sonido que nos ofrecieron en su álbum debut y en la que los fornidos pasajes psicotrópicos van construyendo un relato meditativo. Balsámica y hermosa, la pista fluye lentamente esquivando las adversidades del camino mostrando un carácter delicado y cálido que se traduce en unos pasajes vocales cautivadores. Pero que esto no te lleve a engaño, ya que su serpenteante deambular por esos espacios expansivos es enriquecido con unos arreglos bien construidos haciendo que el corte se muestre esplendoroso. Otra desgarradora canción en la que no faltan solos asesinos, bajadas de intensidad y un emocionante caminar por la psicodelia envolvente que tanto nos gusta a algunos entre los que me incluyo. No se si es la mejor canción del álbum, pero es una de esas canciones que acaba por capturarte en su chamánico relato. Un cuento mágico lleno de gratificantes momentos y giros inesperados perfectamente diseñados para conquistar al oyente entre sus relajados e impactantes momentos doorsianos. Magia pura.

Kant

Sound of Liberation Records

Reseña: JUKE COVE.- ‘Tempest’

Si su álbum de 2021 ‘REMEDY’ (reseña aquí), supuso la confirmación de que los alemanes no son una banda cualquiera, ahora, con su nuevo álbum ‘TEMPEST’ desatan la tormenta perfecta confirmando su evolución. Porque sus ocho canciones son un tornado de fuzz, Stoner y psicodelia pesada como no habías visto antes. Sin renunciar a los elementos psicodélicos, presentes en todas y cada una de las canciones, en esta nueva entrega el trio de Leipzig desata toda su furia con canciones indómitas que hablan del destino, de la falta de él, así como de la acción/inacción con la que nos enfrentamos al mismo. Seguramente es el álbum más pesado de una banda ecléctica que siempre tiene guardado un as en la manga para dejar boquiabierto al oyente. Porque con estos chicos no sirven los estereotipos ya que en cada canción desatan una tormenta de emociones fusionando distintos estilos y elementos pesados. Desde el doom melódico a a canciones en las que el espíritu punk está muy presente, ‘TEMPEST’ es un catalogo perfecto de las inquietudes musicales de una banda peculiar que no se pone límites a su sonido. El resultado es un álbum pesado, lleno de fuerza y en el que la psicodelia continúa jugando un papel importante.

El álbum fue grabado y coproducido por Arvid Sifter (OAT, Lingua Nada, War) en su estudio de Leipzig entre febrero y abril de 2023. Haldor Grunberg (Satanic Audio) mezclado y masterizado. La fantástica obra de arte de la portada fue realizada por Doomed Creations (Friederike Gröpler & Hanns von Rein).

JUKE COVE son:

Mateusz Pietrzela – Guitarra/Voces
Dima Ogorodnov – Bajo/Voces
Maxim Balobin – Batería

“TEMPEST”, está disponible vía Interstellar Smoke Records

‘The path’ se desarrolla entre gruesos riffs de vocación doom y una oscura atmósfera psicodélica. Con altas dosis de fuzz la pista se desarrolla en un ambiente misterioso e inquietante que es enriquecido con una carismática voz. Sus bacanales lisérgicas son custodiadas por un sonido poderoso como no habíamos visto antes a los alemanes.

‘Sin salir del espacio stoner-doom’ ‘Hypnosis’ minora la intensidad para presentarnos una canción más calmada en la que las voces amortiguan su poderoso sonido. En una explosión sónica la pista se eleva por momentos en una montaña rusa de emociones en la que la banda refleja su fuerza y su talante psicodélico plasmado en inquietantes desarrollos desarrollados en una neblina heavy-psych que salta ocasionalmente la barrera del territorio stoner más áspero. Esta combinación de elementos es usada con acierto por la banda y el resultado es sumamente interesante a la vez que hipnótico.

‘Wait’ de alguna manera, cambia el rumbo del álbum respecto de las pistas anteriores. Aquí los alemanes se recrean en pasajes psico-progresivos con una armonía repetitiva de inspiración kraut sobre la cual van insertando diferentes elementos sonoros que nos llevan a un escenario más calmado y expansivo.  A lo largo de sus casi siete minutos los pasajes desérticos son enriquecidos con sutiles momentos hard-rock sin perder su carácter stoner, gracias a un sonido difuso comandado por numerosos pasajes de fuzz intoxicante. La canción no pierde el espíritu del álbum ofreciéndonos un viaje emocional

En ‘Confined’ los elementos alternativos aparecen aportando un tono más dinámico a otra canción con altas dosis de fuzz. Con una estructura sencilla el corte contiene ese sonido turbio y dinámico presente en todo el álbum, pero en esta ocasión un giro inesperado nos sitúa en un espacio completamente psicodélico. Allí, unos brillantes desarrollos de guitarra nos sumen en un trance psicotrópico del que salen con golpes de riff rugosos aportando un dinamismo fascinante. La pista captura la diversidad y los sentimientos de vivir y trabajar en la era digital

Una pulsante e hipnótica línea de bajo nos sitúa en el camino en ‘Tempest’.  Pasajes heavy-psych se superponen en una mutación a un espacio más propio de los dictados stoner-doom. Fresco y colorista, el corte contiene en sus surcos algunos golpes de rabia que aportan un tono diferente que no impide a la banda seguir su guion.

‘Glow’ viene acompañado de una embestida de fuzz así como ecos del heavy-rock del siglo pasado. Un pista turbia y difusa que sacude con fuerza en su primera parte para dar un giro mayúsculo sumiéndonos en un nebuloso espacio psicodélico en la parte central. Bajando el ritmo, pero no la fuerza, sus pasajes heavy-psych amortiguan el ímpetu inicial haciendo que la canción parezca otra.

Los sonidos más crudos y primitivos aparecen en los surcos de ‘Burst’. Un corte de proto-metal rebosante de fuerza y rabia en el que el fuzz no falta su cita. Vibrante, áspero y lo suficientemente psicodélico como para no poder resistirse a sus encantos y a su espíritu punk.  

La pesadez persiste en ‘Xanadú’, otra pieza de Stoner turbio y virulento amortiguada exiguamente por sus pasajes psicotrópicos antes de eclosionar en una fiesta punk rock. Sorprendente y salvaje a partes iguales esta fusión aparentemente imposible obtiene sus buenos resultados.  

Juke Cove

Interstellar Smoke Records

Reseña: TAROT.- ‘GLIMPSE OF THE DAWN’

Desenfunda tu chupa de cuero y disfruta del heavy rock y de los sonidos hard-progresivos de los 70’s y 80’s porque el nuevo álbum de los australianos TAROT se acaba de presentar al mundo. Un álbum descomunal en el que los pesados sonidos vintage se agrandan con golpes de Stoner rock y unas melodías de ensueño. Canciones hechas para ser hits y ser tocadas como himnos en grandes estadios llenos de rudos melenudos con chupas de cuero. Han pasado ocho años desde que TAROT publicaron su último álbum ‘REFLECTIONS’ y el mundo necesitaba ya sus canciones, pero la espera ha merecido la pena porque ‘GLIMPSE OF THE DAWN’ es un álbum superlativo. Piensa en bandas como RAINBOW, URIAH HEEP, DEEP PURPLE o formaciones contemporáneas como HÄLLAS, añádele unas dosis de elementos progresivos, golpes de Stoner de nuestros tiempos y unas melodías y coros perfectamente diseñadas y encontrarás la fórmula mágica de los australianos. Una poción mágica que hace las veces de reconstituyente de una escena necesitada de propuestas así. Este álbum es la culminación de cinco años de escritura y ensayo y representa a la banda en su forma más refinada hasta la fecha. ‘GLIMPSE OF THE DAWN’ presenta siete temas nuevos de la magia mítica del rock de antes, ejecutado en pleno siglo XXI para recordarnos la esencia del heavy-rock más melódico y cautivador. El álbum se grabó en varios estudios en la Tasmania natal de la banda, comenzando con el seguimiento de la batería a cargo de Joe Haley en Crawlspace Productions. A partir de ahí, la banda se retiró a su propio Heavy Chains Studio y Riff Cabin para completar el seguimiento, pero fueron las sesiones cara a cara con Haley las que le dieron al álbum su sensación natural y en vivo. Este enfoque, que alguna vez fue un estándar de la industria pero que ahora se está convirtiendo en una rareza, encontró que el Tarot simplemente abría algunas cervezas, dejaba que la cinta rodara y dejaba que los resultados ocurrieran como fuesen. Con ese fin, TAROT dejó deliberadamente espacios abiertos para permitir la improvisación. Muchas de las secciones de guitarra solista del álbum se escribieron sobre la marcha en el estudio y posteriormente se conservaron, lo que permitió «atrapar un rayo en una botella». Este enfoque quizás se ejemplifique mejor en la canción principal, que inicia el álbum a lo grande con alegres teclados Hammond y intercambios vocales entre el miembro fundador Will Spectre, el guitarrista Felix Russell y el teclista Dave Harrington-George. De hecho, la colaboración define este fantástico álbum. Mientras que Spectre anteriormente asumía la carga de escribir canciones, el álbum presenta contribuciones de todos los miembros, lo que hace que este ambiente comunitario y abierto suponga otro retroceso a las bandas en las que se inspiró. La cercanía de los cinco miembros permitió un libre intercambio de ideas, afinando así cada faceta del álbum. Ayudó a expandir aún más el sonido de Tarot, que a menudo está impulsado por el clásico órgano Hammond B3, cuerdas y coro de mellotron y varios sintetizadores analógicos. Los miembros de TAROT pensaron mucho en la interacción entre las partes de Harrington-George y sus líneas de guitarra, produciendo en última instancia un álbum con igual amplitud y profundidad. 

‘GLIMPSE OF THE DAWN’ está disponible vía Cruz del Sur Music.

‘Glimpse of the dawn’ viene marcado por un cautivador sonido de órgano retro, describiendo los mejores momentos del género en el siglo pasado. Unos ecos vintage llenos de magia con ganchos imposibles de rechazar.  Su pegadiza armonía se enrique con diferentes elementos para crear una pista impactante digna de ser un auténtico hit.

Pocas cosas cambien en ‘The winding road’. En esta ocasión con una vibra Rainbow las voces y coros navegas en un mar de brillantes solos de guitarra y un ritmo que te atrapa. Un heavy-rock clásico que se va tornando más progresivo según avanza. Estos chicos saben como cautivar al oyente dando lo mejor de si mismos.

Pero los australianos, aparte de tocar heavy rock con gran maestría, no reniegan de otras vibraciones más pausadas y progresivas. En ‘Leshy’s warning’ nos sumergen en un gratificante escenario progresivo digno del más exigente de los fans. Acolchadas melodías acústicas van introduciendo un corte épico más digno de un relato de cuentos y leyendas en el que los elementos folk dan un brillo especial. Sus sinfónicos pasajes salpicados de hechizando sonido de flauta hacen el resto.

Con un riff familiar en pura línea DIO, ‘Echoes trough time’ nos devuelve al corazón de los 80’s. Evocando momentos de pabellones repletos de rockeros de pelo largo y entre humo y sudor, la pista camina camina altiva como si de un himno se tratara.

Con acordes acústicos y una ambientación sinfónica en su apertura, ‘The harrier’ es un breve interludio de dos minutos con pasajes de sintetizadores y teclados cautivadores. Una pequeña pausa antes de continuar con esta joya.

De nuevo abriendo con un teclado más propio de URIAH HEEP o DEEP PURPLEThe vagabound return’ prosigue este relato en el que la fantasía y el hard & heavy de finales de los 70’s nos envuelven en un relato que no duda en tomar elementos del Arena-rock. Con ese registro peculiar que tan familiar puede sonarnos, la pista cabalga a lomos de plácidas melodías vocales y una instrumentación guiada por ese mágico órgano vintage. Rock de antes ejecutado en pleno siglo XXI para recordarnos la esencia del heavy-rock más melódico y cautivador.

‘Dreamer in the dark’ mantiene el nivel, con golpes de heavy-rock melódico, adornados con ensoñadores pasajes psico-progresivos. Sus elegantes desarrollos de guitarra se acompañan de una sencilla instrumentación lo suficiente bella como para no resultar anodina.

El capítulo final llega con Heavy Weighs The Crown’, y los australianos echan el resto para componer otra canción sin fisuras que refleja la esencia de TAROT en su máxima expresión. Los ecos del hard-progresivo regresan esplendorosos sin que podamos resistirnos a su encanto y pureza. Una de las pistas más elaboradas del álbum.

Tarot – Australia

Cruz Del Sur Music