Reseña: STONE AXE.- ‘Stay of execution’

‘STAY OF EXECUTION’ es un muestrario de rock clásico, sin aditivos, un álbum compuesto con la honestidad de un músico veterano en estas lides. Su sonido orgánico y la pasión puesta en cada una de las canciones, hace que nos enfrentemos a un álbum cautivador, en el que no hay ninguna canción de relleno. Inspirado en el rock clásico de los 70’s, Tony Reed recupera canciones inéditas compuestas en el periodo comprendido entre 2008 y 2022.Todo un gozo para los amantes del rock clásico y de los sonidos orgánicos. Tony, tocando todos los instrumentos y haciéndose acompañar a la voz por Dru Brinkerhoff, usa los conceptos del proto-metal, del rock sureño, de la psicodelia y sobre todo de ese blues lleno de sentimiento que invadía las emisoras de radio de mediados de los 70’s, para construir un álbum vitalista. Rock compuesto y ejecutado con la pasión de un principiante, pero con la clase de todo un veterano como él. Piensa en el legado de bandas como Thin Lizzy, Led Zeppelin, Bad Company y entenderás de lo que hablo. Sin la intención de innovar, sino con la de recrear ese espíritu 70’s, las ocho pistas del álbum guardan el mismo espíritu retro, sin que ninguna de ellas destaque especialmente sobre las demás, ni para mal, ni para bien. ‘STAY OF EXECUTION’ es una exaltación de los sonidos hard-rock más clásico, el sonido de los héroes del rock, que sigue vigente cinco décadas después, con apuestas brillantes como esta.

STONE AXE  son:
Tony Reed – todos los instrumentos y coros
Dru Brinkerhoff – voz principal

‘STAY OF EXECUTION’ está disponible vía Ripple Music.

‘Fell on deaf ears’ despega con ardientes riffs hard rock stonerizado. Dinámico y con un groovy que huele a hard-rock 70’s, el tema nos ofrece un regreso a los sonidos primitivos del pasado siglo. El tema se construye sobre una base de fuertes tabores y solos asesinos herederos del mejor heavy-rock.

Bajando la intensidad ‘Lady switchblade’, se muestra mas comedido ofreciendo plácidas melodías de rock clásico. Los ecos de Thin Lizzy se palpan en una pista que eleva su intensidad sin estridencias sucumbiendo a algunos pasajes de psicodelia con aroma a rock sureño.

‘Sweet sweet time’ es blues psicodélico rebosante de sentimiento. Con un tempo lento, STONE AXE nos empapan de blues humeante entre los efluvios de una atmósfera pantanosa. Un blues clásico con una fuerte base armónica y desgarradores momentos. Uno de esos temas que sería difícil de fechar en una época distinta de los años 70’s.

Mostrando la versatilidad de vibraciones que contiene el álbum, ‘Deep blue’ se muestra aterciopelado y reconfortante. Si suave sonido se impregna con gotas de psicodelia, aportando bellas fragancias a su acolchado sonido.  El tema es un sosegado espacio para la relajación con un cierto aire vintage, aportado por las notas del teclado.

‘Metal damage’ nos despierta del sueño del corte anterior, para golpearnos con toda su rabia hard-rock. Por esa senda clásica, la pista contiene pinceladas de blues en su desgarradora interpretación. Rock sin artificios, a la vieja usanza.

En esta montaña rusa de emociones, llega ‘For all who fly’. Un tema construido sobre una base acústica y aromas sureños. Una canción ideal para escuchar al cobijo del porche de una casa en medio de la pradera. Con vestigios de bandas como The Black Crowes, el tema fluye con suavidad aportando una sensación de sosiego en su ambientación campestre. Un corte delicado, pero con una gran fuerza interior.

En ‘King of everything’ se vuelven a desatar las hostilidades de rock clásico. Con el sonido de bandas como Led Zeppelin o Bad Company, el corte se muestra colorista y vigoroso. Su sencilla armonía es suficiente para cautivar al oyente. Sus reminiscencias blues-rock lo impulsan a un entorno más desgarrador. En esta ocasión Tony vuelve a lucirse con efectivos solos de guitarra ejecutados en el momento justo. 

Con casi ocho minutos de duración ‘The last setting sun’, se erige en el tema más elaborado del álbum. Una larga y pausada introducción con teclados y acordes acústicos van hilvanando una canción que no tiene prisa para despertar. Aromas psicodélicos y un cierto tono vintage, van poniendo los cimientos de la pista. La cálida y sugerente voz, evocadora del mismísimo Paul Rodgers en un registro más elevado, supone un hechizo para atrapar al oyente en su balsámico desarrollo. Rebosante de sentimiento, el corte eclosiona en su parte central mostrando toda su rabia. Ahí encontramos cautivadores momentos de blues psicodélico, llenos de fuerza.

STONE AXE:
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Reseña: JIRM.- ‘The Tunnel, The Well, Holy Bedlam’

‘TUNNEL, THE WELL, HOLY BEDLAM’ el nuevo álbum de los suecos JIRM (antes conocidos como JEREMY IRONS & THE RAGTANG MALIBUS) es toda una epopeya sonora en la que a través de 50 minutos nos invitan a un viaje que explora nuevos reinos sonoros. Ampliando su espectro musical, la banda trata de expandir nuestra conciencia y nuestra mente. Sin ponerse límites, consiguen crear un álbum con un sonido grandilocuente en una auténtica montaña rusa de emociones. Sus canciones que nacen de un oscuro abismo, y en ellas, encontramos turbios sonidos psicodélicos que coquetean con atmósferas progresivas sin renunciar a la fuerza que les ha venido caracterizando durante sus casi veinte años de existencia. Sus tonos melancólicos, junto a su exuberante instrumentación, crean un relato nebuloso y turbio, en el que las guitarras golpean nuestras neuronas. Con un exquisito trabajo compositivo, sus melodías aportan la placidez en sus inquietantes desarrollos psico-progresivos. Arropadas por una cierta aura vintage, las canciones fluyen con soltura, entre golpes de guitarras pesadas, sintetizadores y altos solos de saxo, algo, que realza el brillo de éstas. Toda una gesta sonora que no reniega de tomar elementos blues en alguno de los temas, para crear un álbum grandilocuente y monumental, con un sonido penetrante que nos empapa de buenas vibraciones. Sus pasajes sinfónicos contrastan con otras apuestas sonoras que solo usan la rugosidad de sus riffs. Aquí, encontramos sonidos pesados, pero también se puede percibir un logrado trabajo creativo con el que consiguen crean un álbum fascinante. El álbum fue grabado con un verdadero estilo pandémico, ya que las pistas se grabaron una por una, en cinco estudios diferentes en Suecia. Ha sido un desafío tanto desde el punto de vista técnico como de composición. Sin embargo, el resultado final suena más grande y mejor que nunca, sin restricciones.  

Sobre el proceso creativo de este nuevo álbum, la banda nos comenta: «La creación de este álbum ha sido larga y extraña: ha sido un viaje coloreado por corrientes de rayos galácticos y toda esa magia y esas cosas, y ha dado forma a esta creación en un organismo algo nuevo. Las canciones se encontraron con nuestro creador y regresaron con nuevas predicciones de lo que se avecina, y estamos listos para desenvainar las espadas en el campo de batalla del sonido. ‘The Tunnel The Well Holy Bedlam’ ha surgido más o menos del mismo abismo de oscuridad que nuestro último disco. Al hacer discos de una manera extraña como esa, nada sale como lo predijimos, y se ha convertido en un proceso extraño al que nos hemos entregado. Entonces, si te gusta o no te gusta algo de esto, literalmente no se nos puede culpar. Y la causa es que perdimos totalmente el control en el momento en que hicimos nuestro primer contacto con la creación del sonido’

JIRM son:

Karl Apelmo (voces y guitarra)
Micke Backendal (guitarra)
Viktor Källgren (bajo)
Henke Persson (batería)

‘TUNNEL, THE WELL, HOLY BEDLAM’ está disponible vía Ripple Music.

Abriendo el álbum con una misteriosa atmósfera, ‘The Tunnel, The Well, Holy Bedla’ gravita en un espacio psico-progresivo que va a marcar el devenir del álbum. Tonos vintage y una oscura y nebulosa instrumentación van dando forma a la canción. Los tonos melancólicos son la base central de un corte con un sonido difuso y humeante que mantiene la tensión sin estridencias. Un sonido pesado que nunca franquea la línea manteniéndose en un nivel óptimo.

Sumergiéndose en un espacio en el que el blues y la psicodelia unen fuerzas, ‘Deeper Dwell’ parte de calmados acordes con una magnética voz que nos susurra incrementando el efecto narcótico sobre el oyente. Los suecos se olvidan de los riffs pesados en su primera parte, para crean un fascinante corte lleno de magnetismo que transita por una senda. El tema cambia levemente su carácter ofreciendo un sonido más prieto y pesado sin renunciar a los efluvios lisérgicos predominantes en toda la canción. Sumidos en ese entorno de oscuridad JIRM adereza su sonido con múltiples efectos envolventes. Casi trece minutos en los que los suecos se dejan llevar por suaves pasajes que incorporan pinceladas jazz en su instrumentación progresiva.  

‘You fly’ golpea con fuertes tambores y riffs densos y plomizos creando una atmósfera densa y difusa con su sonido. Un espacio psico-progresivo en el que todo se arremolina en un contraste persistente entre las plácidas melodías vocales y la fuerza de una instrumentación impactante en la que vuelven a aparecer sonidos de viento para aportar su granito de arena a este ambiente sinfónico pero lleno de pesadez. Triste, oscuro e inquietante por momentos, el corte tiene en sus entrañas altas dosis de una épica aplastante.

Con un nuevo giro argumental, los efluvios lisérgicos afloran en ‘Repent in blood’ Una canción rebosante de sentimiento que acracia al oyente con sus suaves y psicotrópicas melodías en una combinación llena de fuerza. Sin perder de vista los ecos de los 70’s el ambiente psicodélico se colorea con riffs ocasionales que beben de la psicodelia pesada coqueteando por momentos con el doom más atmosférico. Todo ello sin perder el espíritu progresivo predominante en todo el álbum.

‘Carried away’ mantiene una fórmula que funciona a las mil maravillas. Monumentales pasajes instrumentales se ven asediados por una desgarradora voz que transmite toda su desesperación. Aparentemente suave, el corte posee una entrañas sólidas y rebosantes de garra. Un buen ejercicio compositivo que nos brinda momentos de gran belleza. Un ritmo profundo y cadente atrapa al oyente a una narrativa tenue y misteriosa. Pinceladas de heavy-rock mostrando su poder de seducción se unen en otra fiesta tenebrosa y melancólica.

El álbum cierra con ‘Pestilence’, otro corte excelso en su sonido. Buenas melodías progresivas, un fuerte ritmo y multitud de ornamentos se ensamblan para crear una canción sólida y densa en la que el cuarteto índice en esa oscura atmósfera en la que se desarrolla todo el álbum. Un nuevo espacio psico-progresivo aturdidor, pero con muchos alicientes en su desarrollo.

JIRM:
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RIPPLE MUSIC:
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Reseña: ODDPLAY.- ‘Heritage’

Instalados en un sonido característico, ODDPLAY liberan su quinto álbum, ‘HERITAGE’. Refinando su estilo en una atractiva mezcla de difusos riffs Stoner y la psicodelia instrumental del nuevo milenio, nos ofrecen un viaje emocional. El dúo continúa exhibiendo su sacudida creativa para construir su álbum más maduro hasta el momento. Repleto de ásperos y crujientes riffs pesados, los búlgaros imprimen una narrativa cinematográfica a sus canciones; un relato en el que la psicodelia tiene un importante protagonismo. La dualidad de ese bajo portentoso y plomizo, con la elegancia estilística de sus pasajes de guitarra, hacen que sus canciones siempre ofrezcan una salida a la monotonía. Con muchos estándares del Stoner y de la psicodelia, pero también del heavy rock y la tradición búlgara, las canciones contienen un crisol de sonidos en una montaña rusa de emociones. Aportando un pegadizo groovy para que nada resulte monótono, los meandros del camino son solventados con destreza por un álbum con muchos atractivos para el oyente. Sus relajadas y elaboradas melodías y los constantes rasgueos de sus riff, hacen que lo anodino, desaparezca de su turbio relato, gracias a los flujos y reflujos que soportan sus canciones.


ODDPLAY son: Alexander Enev (guitarrista / productor / ingeniero de tono) y Itso Nickoloff (bajo).

‘Vices’ abre el álbum entre tonos enigmáticos que no tardan en sumirnos en una atmósfera inquietante y oscura. Ganchos de stoner rock con un sonido metálico y buenas dosis psicodélicas. Aquí el dúo incorpora algún elemento exótico que da brillo a la pesadez de sus inquietantes riffs.

Crujiente y nítidamente definido como un tema heavy-psych, ‘Jam of stone’ crea un entorno hipnótico en el que se desarrollan aterciopeladas melodías. Un magnífico trabajo de bajo complementa los devaneos de la guitarra. Con algunos cánones del Stoner instrumental presentes, la canción su muestra sólida y liviana a su vez,. Esto es obra de los constantes cambios en su desarrollo.

Mucho más pausada y con elementos del folclore búlgaro, así como pinceladas progresivas ‘Deboned lamb head’ nos presenta un paisaje más ensoñador y reconfortante. Suaves armonías custodiadas por un poderoso bajo se lanzan en una experimentación de gran eclecticismo. No faltan los golpes de metal para completar un corte versátil en su sonido.  

‘On the surface’ juega con elementos Stoner, post-metalcon un sonido seco y punzante. Una cortina difusa impregnada de gotitas de psicodelia en línea Colour Haze. El tema fluye entre solos psicotrópicos con paradas y arrancadas.

En un tono más colorista Thoughtless’ nos envuelven un su groovy entre ecos desert-rock y elementos psicodélicos. Solos afilados y un bajo que parece que se vaya a partir, construyen una narrativa más propia de la banda sonora cinematográfica. 

‘Blindfolded’ se desarrolla entre exóticas vibraciones psicodélicas con las paredes construidas por sólidos riffs pesados. Sus mágicos tonos describen un apacible escenario lisérgico.

Desde la pausa, ‘Borrow our time’ fluye lentamente para convertirse un balsámico temaque se debate entre la contundencia de los dictados Stoner y las vibraciones más psicotrópicas. Algunas pinceladas heavy-rock afloran entre monolíticos riffs creando dos escenarios paralelos que finalmente se decantan por la calma más envolvente.

Difuso y pesado ‘Tainted heritage’ nace con genes Stoner-doom antes de mostrar sus verdaderas entrañas. La dualidad de una fina guitarra y la contundencia de ese terrorífico bajo transmiten sensaciones inquietantes. Turbio por momentos, sus melodías de ensueño llenan de color otro corte oscuro y dual. 

El cristalino sonido de ‘Lady hawk’ nos devuelva la narrativa de banda sonora entre vibraciones de puro Stoner instrumental con las suficientes dosis de psicodelia como para atrapar al oyente en su oscilante relato.

Mas experimental que los temas anteriores ‘Organic sense’, con su magnético ritmose acaba despeñando por precipicios pesados para resurgir esplendoroso como una canción pausada y cálida con sus exóticos devaneos psicodélicos.

Para cerrar ‘Quell’ prescinde de reverberaciones pesadas y se deja llevar por la psicodelia instrumental más colorista y experimental. Con la sensación de que algo puede pasar, sus pausados desarrollos amagan con explorar en una descarga fuerza de las que nos tienen acostumbrados. Nuevamente el tema sirve de escaparate para dejar patente la maestría de su bajista, verdadero guía de este relato en el que la psicodelia pesada de los búlgaros nos vuelve a atrapar.

Oddplay

Reseña: LOW ORBIT.- ‘Crater creator’

‘CRATER CREATOR’, el tercer álbum de los canadienses LOW ORBIT ,viene para dejarnos claro que se puede tocar sonidos pesados aportando buenos momentos de psicodelia cósmica. Temas que caminan como un paquidermo por yermos territorios desérticos entre brumas de fuzz narcótico. Una lucha encarnizada entre la psicodelia pesada y el Stoner doom de manual, adornada con ecos del proto-metal de los 70’s. Crudos, pesados como el plomo, pero a la vez lo suficientemente psicodélicos como para atraer a sus fauces, tanto a los amantes del doom como a los del Stoner ortodoxo, e incluso a los que gustan de la psicodelia más pesada. Canciones cegadoras con voces desagarradas que socaban las neuronas del oyente con sus golpes de fuerza. Un álbum que hará que tu cabeza explote y que tus vecinos te odien.  Su espíritu cósmico parece querer hechizar la monumentalidad de unos riffs plomizos e impactantes. Toda una espiral de riffs impactantes que te empaparán la cara.  Un turbio viaje cósmico que socaba los cimientos del Stoner doom a base de distorsiones y fuzz narcótico bien construidas: Con el espíritu de Sabbath en el horizonte y los genes de Kyuss en su interior, también encontramos guiños a The Melvins. Un álbum aplastante y sideral, con momentos en los que el legado de los pioneros de los sonidos pesados está muy presente. No olvidemos que ‘CRATER CREATOR’ se alzó con el puesto de honor de la lista del mes de noviembre de Doom Charts, por algo será…

CRATER CREATOR’ fue grabado en ProGold Estudi0 en Toronto , producido y diseñado por Ian Blurton. La masterización del álbum fue completada por Brad Boatright (Pentagram, Sleep, Monolord) en Audioseige en Portland, Oregon, Grabado «en vivo desde el suelo» durante tres días en agosto de 2020. Voz, guitarra y se agregaron sobre-grabaciones de sintetizador sobre otro período de tres días.

LOW ORBIT son: Angelo Catenaro (guitarra y voces), Emilio Mammone (batería) y Joe Grgic (bajo y sintetizador).

‘Crater creator’ desde sus primeros acordes nos presenta el grueso sonido de los canadienses. Una tremenda línea de bajo y unos riffs crujientes golpean con contundencia al oyente. Voces más propias del proto-metal de los 70’s aportan un tono chamánico a un corte nebuloso y plomizo. Su lenta cadencia hace que cada riff sea más profundo y penetrante.

Una extraña locución nos introduce en ‘Tardis’. Aquí la tormenta de fuzz envuelve el poderoso Stoner-doom de la banda. Jugando con la misma armonía incorporan elementos de psicodelia pesada. El resultado es otro corte que camina como un paquidermo por una senda tenebrosa.

Con un ritmo más trepidante ‘Sea of see’ esparce una cortina de sonidos 70’s con cierto matiz cósmico. decantándose más por pasajes de psicodelia pesada, el tema se muestra más narcótico y cegador.  Toda una combinación de elementos pesados contemporáneos que tienen presente el legado de los pioneros. Atronador, y ciertamente lisérgico, el tema no reniega del Stoner-doom más ortodoxo, pero le envuelve en un manto tóxico entre efectos y buenas dosis de fuzz.

‘Empty space’ escaba más las movedizas arenas de la psicodelia pesada con herramientas pesadas. EL aparente ritmo monótono se enriquece con unas ahogadas melodías vocales. Cegador y turbio, el corte ofrece buenos ganchos con lo que atrapar al oyente y poner a prueba sus cervicales. En la fina línea del Stoner-doom y la psicodelia pesada la oscuridad se cierne sobre sus tenebrosos pasajes. Un corte turbio que deja pasar algún resquicio de luz entre sus monolíticos e intoxicantes riffs. El buen trato de la voz hace que la canción resulta atrayente e impactante. Finalmente, la psicodelia parece ganarle la batalla al doom.  

Con un sonido nítidamente 70’s ‘Monocle’ usa elementos desert-rock hasta conseguir el tema más luminoso de todo el álbum. Arenoso y narcótico, el corte contiene buenos solos llenos de acidez que no perturban su pegadiza armonía. Uno de esos temas que te enganchan en su estela de fuzz para llevarte a un viaje sideral con la maquinara pesada pleno rendimiento. Posiblemente la canción más destacada de un álbum que parte mostrando sus cartas de pesadez para enseñarnos otras rutas en su sonido.

LOW ORBIT

Pink Tank Records

Olde Magick Records

Reseña: GREEN LUNG.- ‘Black Harvest’

Dos años después de su alabado Lp debut, los británicos obsesionados con el horror folclórico han resurgido de sus catacumbas abigarradas armados con docenas de riffs recién tallados. ‘BLACK HARVEST’, la secuela de ‘WOODLAND RITES’, es una reinvención más colorida del sonido de la banda.‘Este nuevo álbum de GREEN LUNG viene cargado de ganchos que seducen al oyente con un arco iris de sonidos vintage. Temas enérgicos con aroma retro sobre una base hard-progresivo, heavy-rock y acertadas melodías vocales. ‘BLACK HARVEST’ es un álbum dinámico, retro y lleno de alicientes que rápidamente te atrapan en un viaje al final de los 70’s y a la época dorada del heavy-rock. En cuatro cortos años de existencia, GREEN LUNG ha surgido de la oscuridad del heavy underground del Reino Unido para convertirse en una verdadera banda de culto con seguidores devotos. El éxito y los elogios que recibió su álbum debut ‘WOODLAND RITES’, tienen ahora la confirmación de que no estábamos ante la ’flor de un día’, sino que nos encontramos ante una banda solvente y creativa, que no solo se queda en el binomio Sabbath-Purple, sino que explora los vestigios del hard-progresivo de los 70’s para enriquecer su sonido de puro heavy-rock. El gran trabajo melódico, la capacidad para arreglar las canciones, y la impactante producción, junto a la fuerza de sus impactantes riffs, hacen de ‘BLACK HARVEST’, un serio candidato a colmar las listas de mejores álbumes del año.  Hartos de apuestas repetitivas y de álbumes que suenan igual, los británicos no dudan en incorporar pasajes de órgano más propios de Atomic Rooster, para envolvernos en una atmósfera que no tiene reparos en coquetear con momentos folk. GREEN LUNG son pura energía, pero también son una banda fresca y auténtica, una banda que sabe componer canciones, y sabe presentárselas al oyente, para que este, caiga rendido a sus pies.

Grabado en Giant Wafer Studios en la zona rural de Gales central en el transcurso de dos semanas con el productor Wayne Adams, es un disco más expansivo y texturizado que cualquier cosa que la banda haya hecho antes, con una calidad cinematográfica y más atención. Todas las muestras se obtuvieron del campo local y de instrumentos encontrados en el estudio, incluida la inquietante voz de apertura de ‘The Harrowing’, que se grabó por capricho después de que la banda irrumpiera en la iglesia local (se puede escuchar el órgano crujiendo de fondo). El álbum fue grabado a finales de otoño, y la atmósfera estacional se filtró en una música, que huele a brumas, hojas caídas y la gloria derrumbada de los cementerios Magnificent Seven de Londres, la ciudad a la que la banda llama hogar.

Masterizado por John Davis en Metropolis (Led Zeppelin, Royal Blood), ‘BLACK HARVEST’ viene empaquetado en vidrieras del renombrado artista Richard Wells (, y está disponible en formatos de CD y vinilo plegable.

Ferozmente independiente, la banda rechazó un contrato con un sello importante y, en su lugar, optó por lanzar ‘BLACK HARVEST’ con el sello finlandés de culto Svart Records. Recientemente, encabezó la lista de álbumes de pedidos anticipados de Bandcamp«Es el último bastión de la industria de la música», dice Templar sobre el servicio ético de transmisión y venta de música, que ha sido un salvavidas para los artistas más pequeños durante el año pasado. “Hemos ganado más dinero con eso que con el anticipo que nos ofreció un sello importante”, agrega. “No estamos tratando de ser una gran banda de rock convencional; solo estamos tratando de hacer nuestras pequeñas cosas. Pero esa cosita se siente como si estuviera creciendo todo el tiempo «.

GREEN LUNG son:

Tom Templar (voz)
Scott Black (guitarra)
Joseph Ghast (bajo)
Matt Wiseman (batería)
John Wright (órgano)

Los británicos nos introducen a su nuevo trabajo con los cantos rituales de ‘The harrowing’ . con la voz, algunos efectos y el profundo sonido del órgano crean un breve corte de hard-rock vintage. Una pequeña locura a modo de apertura que inmediatamente nos enlaza con el siguiente tema.

Instalados en los ecos retro, ‘Old Godfs’ se muestra esplendoroso por una senda hard-progresiva. Rifss potentes y unas voces y coros completan un tema impactante y versátil en el que los británicos dan el do de pecho.  Sus espirales diabólicas y las melodías vocales nos llevan a un escenario más propio de cuentos y leyendas del pasado en el que el heavy-rock más impactante se enriquece con bellos desarrollos prog.

Balanceándose en una dualidad en la que el heavy-rock se fusiona con riffs stoner, ‘’Black harvest’ mantiene el sabor añejo entre densos y pesados riffs. Poniendo la nota de color con el sonido vintage de esos maravillosos teclados el tema avanza con fuerza. El sonido de la canción, sin duda puede grosso modo resultar familiar, pero GREEN LUNG dejan patente su clase para hacerlo atractivo y personal. Voces, cambios de ritmos, teclados pastorales y riffs pesados conforman un denso tapiz sonoro con olor a 70’s con el que rápidamente conectan con el oyente.  Solos virtuosos de puro heavy-rock clásico, buenas melodías, tambores explosivos y un bajo que cruje en cada nota crean una canción llena de gancho.

En una impostada bajada de revoluciones, ‘Reapers’ parte desde la calma, para despeñarse por un precipicio de riffs hard-prog. Rock de alto octanaje con cuidados pasajes en un frenesí sonoro que mira al pasado. Aquí el legado de Sabbath aparece entre coros con falsetes y un ritmo trepidante.  

En un álbum de estas características, no podían faltar pasajes acústicos que miran al folk. Así ‘Graveyard sun’, es una especie de balada pesada que combina esos elementos folk con oleadas de riffs pesados. Sus atmósferas ensoñadoras están impregnadas de una épica oscura y atrayente.

En un oscuro e inquietante entorno nebuloso, ‘Black Harvest’ se despeña entre riffs de puro heavy-rock por una senda contenida pero pesada en la que los elementos doom y progresivos afloran con natural.

‘Upon the altar’ vuelve a ofrecernos esos tonos de vocación proto-metal aderezados con la atmósfera vintage que preside el álbum. Conjugando elementos Sabbath, con tonos más propios de bandas como Kadavar, el corte ondula entre teclados y afiladas guitarras al ritmo de unos tambores poderosos. GREEN LUNG tienen devoción por el heavy-rock de los 80’s, y aquí lo dejan patente una vez más.

Los rugosos y difusos riffs de ‘You bear the mask’ nos embarcan en un vertiginoso tema en el que los elementos Stoner aparecen entre pasajes de hard-progresivo. Amortiguando su fuerza con buenas melodías vocales, los británicos saben bien donde está su objetivo. Golpear al oyente con un sonido poderoso y pesado, pero amortiguándolo con cuidadas melodías vocales, algo, que consiguen con acierto. Eso sí, los riffs de puro heavy-metal aparecen vigorosos como en cada una de sus canciones.

‘Doomsayer’ muestra la potencia de una banda que sabe muy bien a lo que juega. Hard & heavy rock a la vieja usanza. Potentes tambores, estribillos contagiosos y un espíritu vintage conforman un corte pesado con ganchos suficientes para caer rendido a sus pies. Con una poderosa base rítmica, las hordas de riffs empapados de fuzz nos impregnan de virutas stoner en otro potente e impactante tema, en el que la parte más pesada de la banda aflora sin complejos.

Cerrando el álbum nos sorprenden con un tema diferente a cualquiera que hayan compuesto antes. ‘Born To A Dying World’ nos acaricia con bellas melodías en una atmósfera vintage. Aquí la suave psicodelia se complementa con embestidas de riffs y épicos pasajes que por momentos la convierten en una balada himno. Una canción monumental solo al alcance de una banda que sabe como componer canciones impactantes. Una neblina cubre los devaneos de los solos de guitarra virtuosos en los momentos álgidos del tema. Porque, aunque en su conjunto estamos ante una especie de balada, la canción tiene embestidas de furia que la hace sencillamente sublime.

GREEN LUNG 

Svart Records