SON CESANO.- «Submerge»

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SON CESANO, irrumpe con fuerza en la escena psicodelica con su debut «SUMERGE». Desde algún espacio situado entre ROTOR y COLOUR HAZE,  el cuarteto suizo nos sumerge en estados de ánimo que se encuentran en su propio mundo interior, navegando por apacibles mares de psicodelia atractiva conde el hipnotismo borbotea entre un caleidoscopio instrumental que hace expandir nuestra mente. Unas sutiles atmósferas que exploran momentos lisérgicos de gran belleza sonora en los que no faltan las reverberaciones fuzz.

Lo primero que nos encontramos son dulces acordes de fina psicodelia que van elevándose sobre atractivos espacios en pura linea COLOUR HAZE. Así «Submerge», el corte que da nombre al álbum, dota de protagonismo a la dupla de guitarras de Simon Marty y Robin Weissen. Una solvente y envolvente instrumentación arropa estos desarrollos abriendo un halo de luz en un corte presidido por nebulosas rítmicas en las que aparecen ligeros esquemas blues, que acaban despeñándose hacia espacios más propios de ROTOR

Desde un fantástico groovy, y una colorida cadencia creada a base de bajo y batería,  «Cold seep», con constantes requiebros, pasa de los hipnóticos y adormecedores ritmos repetitivos, a insondables espacios de apacible psicodelia con momentos CAUSA SUI.  narcóticos y susurrantes, la dupla de guitarras va generando entornos de una bella calma que nos atrapa entre sus notas. Un sonido completamente limpio y gratificante. Cristalinas estructuras que van torneándose, repartiendo fuzz en cada giro. 

Una vez sumergidos en los entornos lisérgicos, SON CESANO, construyen «Aberration».  Un tema que parte de juegos de pedales, que nos van descendiendo a las profundidades más psicotrópicas. Formando un auténtico caleidoscopio en el que las texturas y formas van cambiando en un espacio multicolor. Oscilantes, con balanceos acompasados durante quince brillantes minutos en los que la banda muestra todo su potencial compositivo. El corte, poco a poco va evolucionando hacia una ampulosidad grandilocuente decorando con bellos ornamentos ese tránsito. Tras algunos momentos de atascos, los efluvios lisérgicos borbotean hasta eclosionar en pesados riffs stoner que desaparecen en beneficio de una explosión floral. Toda una metamorfosis con una tenue instrumentación que nos va acariciando suavemente. Un masaje mental que nos hace liberar la razón, abriendo nuestra menta hacia espacios de placer sensitivo en una búsqueda del gozo y la relajación tántrica. Llegados a este punto, el ritmo va levantándose gracias a los intercambios de solos de sus guitarras, así como del robótico ritmo de la batería de Dominic Gwever, y el sutil bajo de Julian Betschart. Todo esto pone el potenciometro a niveles elevados al límite de la saturación en su parte final.  Un brutal tema que por sí solo, hace que «SUBMERGE» merezca la pena.

Sobre esos tonos hipnóticos que aparecido en los anteriores temas, «Martini effect», sigue incidiendo. A golpe de bajo y con intercambio de sencillos acordes, van construyendo un corte aparentemente intrascendente que pasa por diferentes estados de ánimo; con momento ciertamente pesados que se combinan con entornos de psicodelia contenida. 

Con «36070», la banda se recuesta con bellos acordes de cierto aroma oriental en un entorno mágico, en el que las guitarras brillan seductoras dentro de un calma, que poco a poco se va diluyendo en ritmos más vivaces y cadentes. Una belleza de tintes mágicos que nos sumerge nuevamente en momentos cercanos a los sonidos de ROTOR, con los que compartieron escenario hace semanas en lo que a buen seguro fue una eclosión hechizante. Un viaje mesiánico en el que las estructuras van cambiando sus formas, consolidándose en pesados sonidos que son salpicados con hipnóticos momentos. 

«Dust eye», cierra el álbum por la misma senda de los temas anteriores. Nuevamente generando elegantes momentos,  que no reniegan de la fuerza stoner. Mostrándose sólidos, la banda introduce solos cambiantes haciendo que los cambios de ritmo vayan cambiando los estados de ánimo. el tema se diluye en su parte final, entre misteriosas armonías que van más haya de la razón para mostrarnos un particular mundo interior que concluye con momentos épicos.

Tendremos que estar atentos a la evolución de SON CESANO, ya que con ésta carta de presentación se ponen en el centro de la escena con un disco grabado en vivo en Lucerna y cuya calidad es indudable.

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THE GRAND ACID.- «The grand acid»

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Un compacto trabajo nos ofrecen los berlineses THE GRAND ACID en su debut. Con potentes sonidos que nacen de ecos blues y psicodélicos sin renunciar a las melodías. Unas vigorosas jams sobre brumosos entornos vintage con origen setentero y alguna vibración progresiva. Si seguimos aquella máxima que usábamos décadas atrás de fijarnos en la portada del disco para intuir su contenido, en este caso, el arte de la misma puede reflejar a la perfección lo que encierran sus surcos, y, sin duda, aquí, aquella máxima se cumple.

Sobre tonos de hard setentero construyen «Yeast», un corte en el que el sonido del órgano toma un gran protagonismo. Sobre sus surcos revolotean ecos de Wishbone Ash en los que no faltan agradables momentos psico-progresivos sobre una espesa neblina grisacea.

Con un ritmo cadente, la banda va salpicando solos de guitarra  elevándose sobre la cadencia rítmica. sin estridencias, construyen un gran tema que nos invita a seguir indagando en el interior de este trabajo.

Más poderos y sobre una base retro-rock, «Thick as a brick» nos ofrece una visión distinta de su propuesta. Dinámicos riffs que se repiten, con una bateria y bajo insolentes, se van sucediendo los solos de guitarra en una espiral sónica que acaba convirtiéndose en una auténtica maraña de reberveraciones psicotrópicas y difusas. una complejidad ejecutada desde esquemas sencillos con la que alcanzan un tema tan espeso como su nombre.

La vitalidad hard-rock se presenta en «Neptune«, nuevamente sobre una densa instrumentación con sabor añejo, en la que se clavan desarrollos de guitarra ácida.  El viaje a momentos de esplendor del rock en sus primeros setenta está conseguida con brillantez, sin artificios innecesarios pero con la suficiente creatividad como para que el resultado sea muy apetecible.

Finos y elegantes acordes de guitarra coquetean con el blues en «Back at the wheel». Sobre un ambiente calmado que recuerda a algunos momentos lisérgicos de bandas como Ten Years After, se van sucediendo angelicales coros que transmiten una calidez y cercanía al oyente, haciéndose que nos sentamos inmersos en la composición como si fueramos una parte más de ella. Una masaje sutil que nos va acariciando poco a poco, atrayéndonos a su espacio de lisergia. Una profundidad entre el blues y la psicodelia no exenta de fuerza. 

Haciendo un pequeño giro, la banda se interna en espacios más arenosos sin olvidarse del blues en temas como «Bull». otro tema que bebe del néctar de los setenta para adaptarse con habilidad al siglo XXI. Un implacable ritmo de bajo y una posterior avanzadilla a territorios hostiles de heavy-psych en los que los momentos fuzz humeante van ondulando en un auténtico viaje psicotrópico. Ciertamente no estamos ante nada nuevo, pero la habilidad de la banda va más allá de ser una copia de nadie, lo que siempre es de agradecer. estamos antes sonidos que no nos resultan desconocidos, pero que difícilmente podríamos decir que sean un clon de nadie. 

Si la apuesta principal de THE GRAND ACID nace, como he comentado antes de los ecos de los setenta, en temas como «Lost», los ecos Hendrix son más que evidentes. Unos desarrollos de guitarra incisiva con mucho fuzz en sus cuerdas y una energía hard-rock bien transmitida por el groovy vocal de Friedrich Finkenwirth hacen el resto. siendo capaces de reprimir su furia y descienden a cavernas de calmada y humeante psicodelia en la que los acordes nos van narcotizando poco a poco con las resonancias blues llegando de la lejanía. Relax y calma que contrasta con el ímpetu inicial. Casi diez minutos con los que, si no lo habían hecho hasta ahora, el trio alemán te reclutará para su causa con momentos de una jam cannabinoide que aplacará tus sentidos con sus reverberaciones. En su parte final la batería de Stefan Kaiser arrrastra al bajo de Norman Sander mientras Friedrich se pierde en su interior con interminables solos propios del mismísimo Alvin Lee en un puro viaje psicotrópico.

El disco, acaba con un diabólico tema de hard-blues como es «Manta». un riffs que se va repitiendo hasta el infinito con una inquebrantable base rítmica en un frenesí implacable que acaba por dejarnos exhaustos. Una especie de stonerización de resonancias del pasado a toda velocidad que destrozará cervicales.

https://www.facebook.com/TheGrandAcid/

L’IRA DEL BACCANO.- Si Non Sedes iS – LIVE MMVII

a0251651387_16La formación italiana L’IRA DEL BACCANO nos presenta un trabajo instrumental grabado en directo en un concierto cuando el nombre de la banda era todavía LOOSIN’o’FREQUENCIES. Grabado en 2.007, ahora se publica via Subsound Records.

Un viaje hacia una dimensión sideral a través de una jams en las que el doom, la psicodelia y los sonidos progresivos están presentes. Una presentación prieta y pesada que nos ofrece todo el brillo de la banda en su experimentación.

Un agujero negro de efectos espaciales en el que el doom hace que la pesada maquinaria italiana se revoluciona los motores de su nave en un poderoso avance a lo desconocido. Así «Doomdance», aparece lleva de reverberaciones lisérgicas combinadas con densos momentos doom, que transitan al ralentí con hipnóticos pasajes de guitarra borboteante. Una lento deambular por galaxias desconocidas adornado con pasajes de psicodelia pesada.

Transitando por esos entornos siderales «Sussurri Di Nascita Celeste​/​Grateful to Jerry» la nave nodriza recorre esas galaxias dejando una estala de efectos a su paso. Plácidos y calmados momentos de rock espacial con mucha psicodelia en su interior y una linea de bajo con sutiles coqueteos jazz , mientras la guitarra de Alessandro “Drughito” Santori se endurece arrastrando al resto de la banda en un jam homenaje a Grateful Dead. Energía y vitalidad en un corte pesado que transita entre polvo estelar.

Haciendo uso de numerosos efectos, bellos acordes de guitarra van creando un entorno psico-progresivo a través de una bellas melodías sobre una densa instrumentación con aromáticos momentos de guitarra alejándose de los entornos espaciales sin renunciar a envolventes efectos en «875». Coqueteando con momentos post-rock llenos de psicotrópicos en la constante experimentación sonora de los romanos. Como ya es caracteristico, poco a poco el corte va engrosando sus surcos con un incremento del ritmo dejando ese polvo estelar a base de incansables efectos. En un giro inesperado, el fornido bajo retoma el doom más siniestro e inquietante, dejando claro la versatilidad que tiene la banda para ir intercalando distintos estilos en un mismos tema. En este momento la guitarra se desdobla derrochando fuzz.

Una extraña locución el italiano da pasa en «Don Bastiano» a gordos riffs stoner que van generando densas nebulosas de fuzz. Espacios de psicodelia pesada coloreados por repetitivos pegadizos ritmos con momentos que van del doom hasta postulados hard-rock stonerizado.

«Tempus Inane Flago Requiem Spatiumque Furori» con sus 18 minutos es un tema en el  que los ondulantes y solventes riffs encuadrados en espacios nitidamente stoner van mutando a territorios más propios del stoner-metal en los que solos ácidos se van sucediendo en esa poderosa estampida rítmica, para involucionar a entornos espaciales en los que las lluvias de meteoritos llegan a momentos drone diluyéndose gracias a los acordes de una narcótica guitarra. Seguimos en el mismo tema, pero el aspecto del mismo a cambiado por completo. ahora nos encontramos atractivos momentos de psicodelia en los que la guitarra adquiere todo el protagonismo. La nave espacial de L’IRA DE BACCANO se va corrompiendo debido a la acidez que va soltando la guitarra según se van interpretando las notas. Evidentemente, la banda gusta de las jamas, y aquí no podía ser menos, por lo que después del giro dado, nos vuelven a recordar que son una banda pesada. Es el momento para el re-arme sobre los difusos riffs stoner-doom que una vez agotados, vuelven a levitar sobre entornos psicotrópicos.

«SI NON SEDES IS – LIVE MMVII», en esta edición en vinilo cuenta con dos temas extra.

El primero de ellos, «Live Jam on Sussurri Theme», con fluidas estructuras que nos demuestras lo que vino después de estas grabaciones. Suave psicodelia coloreada de efectos bajo un pulsante bajo y una constante duplicidad de guitarras que van definiendo su propio camino con independencia. Otra visión que da muestra de la versatilidad que tienen para cambiar el registro. Una jam en la que todos los instrumentos se presentan con nitidez, y aunque con su propia libertad, consiguen un «todo» en este agradable tema.

Como regalo el disco cierra con un mix, «Doomdance Apocalypse ’80 mix». en el que se resume este interesante y denso trabajo de los italianos. Psicodelia pesada y doom en entornos espaciales como resumen de lo que son capaces, en un trabajo para degustar con calma para poder apreciar todos sus matices. Sutileza, belleza y fuerza unidos para cerrar un circulo que supuso un punto de partida en el camino de la banda.

https://www.facebook.com/LiraDelBaccano42/

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LORD VAPOUR.- «Semuta»

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Una de las noticias más agradables del año es recibir un nuevo álbum de LORD VAPOUR.

El trio de Guernsey, con “SEMUTA”, corre el peligro de que sea incluido en la lista de armas de destrucción masiva. Una destrucción de tus neuronas a través de poderosos riffs y toneladas de fuzz. Un embriagador y psicotrópico conjunto de temas llenos de fuerza donde demuestran que es una de las mejores bandas en la escena heavy-psych. Riffs que se alargan hasta el infinito custodiados por una poderosa base rítmica. Si al cóctel le unimos una voz llena de garra, la tormenta perfecta está servida.

Con influencias blues en sus surcos, mucho wah-wah, generan un torrente caudaloso que solo deja desolación a su paso. Un torbellino que se siente cómodo tanto en aguas Stoner, como en corrientes bluseras, y sobre todo en esas densas atmósferas atiborradas de psicotrópicos. Pero si todos eso fuera poco, LORD VAPOUR no se corroe con la acidez que contienen los surcos de “SEMUTA”, sino que se engrandecen con ella.

Como ya hemos dicho en otras ocasiones, DenpaFuzz advierte que no se hace responsable de los efectos neuronales que este disco puede provocar a tu cerebro tras una escucha prolongada, y mucho más si la audición la acompañas de ciertas sustancias……

Con un comienzo cadencioso en el que los borboteos del humeante pantano están presentes “Burning planet”, refleja todo el misterio de las aguas pantanosas en las que nos va a introducir la banda. Escenarios heavy-psych donde el fuzz es el rey dominante. Ciertos aromas retro nos van descendiendo pausadamente a terrenos de psicodelia profunda. Una atmósfera que es coloreada por guitarras ácidas. Sin esperarlo aparece un vozarrón rudo vomitando cantos de heavy- blues psicotrópico.

Si con esta primera andanada todavía tu mente es capaz de digerir, “The spice”, a golpe de bajo, da paso a pegadizos riffs de tintes retro, que desatan una bacanal lisérgica de fuzz. Con mucho ritmo, te atrapa con riffs serpenteantes que van engrosándose hasta el acelerón Stoner a cargo de una diabólica batería que desata completamente las hostilidades de una guitarra que derrocha riffs hechizantes y certeros. La rudeza de esa voz aguardentosa hace el resto para un tema que bien podríamos encuadrar en una especie de retro-stoner-perverso, que se asoma a escenas doom, con una mirada temerosa, para contenerse y regresar a su hábitat natural entre los alucinógenos. Irresistible el ritmo que imprimen al tema.

Sólo dos temas y te preguntas…. ¿Podré resistir más de esto? Y la respuesta es sencilla: ¡Quiero más de esto!!!!!

Los gruesos ritmos Stoner-retro de “Though the doors of Kukundu”, siguen esparciendo por nuestras neuronas fuzz con un blues lisérgico en el que la calma chamánica aparece en unas voces que muestran toda su rabia, mientras generan una densa cortina de fornidos riffs. Fuerza y poderío en otro tsunami de guitarra con efectos que todo lo arrasa.

Siguiendo los dictados de Hendrix, “Semuta music” se inicia con un pegadizo riff Potencia que va ondulando con algún retazo blues un su interior, el tema combina psicodelia pesada con arenosos sonidos desérticos en los que se desarrollas tornados de guitarra virtuosa e implacable. Otro aquelarre diabólico que adquiere fuerza con la descarnada voz de Joe Le Long. Solos y solos se suceden con una virulencia de un bajo incesante y una locura rítmica desde la batería. Giros inesperados en espirales infinitas sobre los trastes de la guitarra de Henry Fears.

Retomando el heavy-blues, “The mothership connection”, combina momentos de hard rock stonerizado, sin renunciar en ningún momento al vigoroso ritmo que imprimen a todos sus temas LORD VAPOUR. El resultado es un tema con cierto sabor añejo pero que suena absolutamente contemporáneo.

Con “Nasubi” no espera otra orgía de fuzz enérgico. Los tonos vintage sobrevuelan una plantación de marihuana para impregnarse de thc. Desarrollos a modo de jam en los que la guitarra se desdobla en una doble personalidad. Con momentos pseudo-doom que impregnan de oscuridad Sabbathica la entrada a un nuevo mundo. Un misterioso peregrinar por oscuras cavernas ambientadas por un tenue sonido de platillos y una inusual calma tensa. Un sosiego narcotizante en un lento avance hacia lo desconocido que culmina en desgarradores aullidos de guitarra. Unos alaridos que se desangran en solos que culminan en territorios descubiertos por Black Sabbath décadas atrás.

Estamos ante uno de los discos más notables del año y con el que, a buen seguro, los chicos del Canal de la Mancha reclutaran más adeptos para su causa.

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