Reseña: ROTOR.- ‘Sieben’

Con casi 25 años de carrera y tras cinco años de sequía compositiva, ROTOR regresan a lo grande con su séptimo álbum ‘SIEBEN’. La banda continúa usando la numeración para titular sus álbumes y en esta ocasión cierran el círculo con siete cautivadoras canciones en las que reflejan todo su potencial como banda, ¿Será una premonición? ROTOR son un ‘verso suelto’ en la escena, una banda que se aleja de convencionalismos y modas, manteniendo su creatividad intacta. Con un sonido relajado, los berlineses nos presentan canciones que se balancean entre los ecos arenosos del desierto y su habitual psicodelia pesada, género este, en los que son unos maestros. Puede que la ausencia de voces en sus composiciones sean un problema para algún fan, pero qué duda cabe, que casi tres lustros después de su nacimiento como banda, son uno de los buques insignia del género. Manteniendo un groovy pegadizo, cautivan al oyente en un espacio en el que la monumentalidad de sus riffs, convive con mágicos pasajes lisérgicos que son enriquecidos con golpes de metal, ritmos de inclinación kraut y sutiles a la vez que casi imperceptibles, pinceladas de post-rock. Todo eso manteniendo su esencia como banda intacta. Porque este nuevo álbum suena a ROTOR, y esto ya es decir bastante, porque su numerosa legión de incondicionales lo recibirán como un auténtico regalo auditivo. Solo es necesario escuchar unos segundos de cada canción para identificar a una banda discreta, pero sublime. Si a eso añadimos la magnífica producción de Charlie Paschen (COOGANS BLUFF), la ecuación se resuelve con una nota muy alta, porque la maquinara de ROTOR sigue dando vueltas a un sonido instrumental con la maquinaria bien engrasada y mostrando a unos músicos compenetrados, sabiendo asumir su propio rol. En ‘SIEBEN’ podemos encontrar todos esos puntos fuertes que han hecho de ROTOR una banda solvente y reputada, porque si su sonido evoca el desierto, también desentierra un mundo mágico lleno de una belleza sin igual. Haciendo que cada canción oscile entre versátiles vibraciones, los berlineses mantienen la frescura y la experimentación en busca de nuevas rutas que siempre nos acaban llevándonos al lugar en el que mejor saben brillar. Delicados, pesados, brillantes, y no sé cuántas más, los berlineses siguen sin bajar el alto nivel de todos sus álbumes con un nuevo trabajo, del que se pueden sacar innumerables sensaciones. Porque cada nueva escucha, nos hace descubrir detalles y matices que están ahí, aunque la monumentalidad de su sonido, no nos haya permitido descubrirlos en la primera audición. La fiabilidad alemana sigue dando sus frutos con otro gran álbum instrumental que hará la delicia de sus incondicionales seguidores.

‘SIEBEN’ está disponible vía Noisolution.

Desde los primeros acordes ‘Reibach’ suena a ROTOR en estado puro. Con el sonido estratificado en una capa difusa y los devaneos de esa guitarra mágica, la pista mantiene el groovy habitual de la banda. Con un fascinante balanceo que se trasmite al oyente con pasmosa facilidad, el corte avanza inexorablemente hasta llevarnos a un insondable espacio en el que las rugosas vibraciones stoner se fusionan con su psicodelia pesada y algunos guiños de metal. Sus ritmos cambiantes se retroalimentan en una composición sólida y poderosa con la que mantienen su particular magia.  

‘Auf Grund’ cambia de alguna manera el registro del corte anterior. Mostrándose aparentemente más livianos hacen que la canción se impulse sobre una poderosa línea de bajo sobre la que van dando pinceladas. Un constante ir y venir que nos sitúa en una atmósfera psico-progresiva de la que salen con solvencia para ofrecernos pasajes de gran belleza, marcados por su seña de identidad. Aromas exóticos impregnan el corte para realzar su suprema belleza. El trabajo de guitarra se muestra esplendoroso en una canción al puro estilo ROTOR, en la que la banda se recrea con su particular sonido.

Yendo todavía más allá la ensoñadora ‘Aller Tage Abend’ sirve de bálsamo para las embestidas de las dos canciones precedentes. En un tono más relajado y manteniendo su habitual groovy el tema explora un auténtico Jardín del Edén sonoro. La dupla de guitarra crea un hermoso tapiz sonoro que nos invita a mirar al interior para dejarnos llevar en un gratificante viaje a través de espacio heavy-psych de belleza suprema. Sacando sus mejores armas, el cuarteto nos lleva por narcóticos escenarios presididos por una calma subyacente. Pero la banda sabe cómo sacar al oyente del trance, y los arreglos de la canción la hacen uno de los puntos destacados de un magnífico álbum. En esta ocasión las guitarras arremolinadas consiguen sumirnos en la trama con suma facilidad.

‘Schabracke’ con sus amenazantes riffs parece cambiar la dinámica con un sonido más denso y pesado, sin salirse de su propio guion. Rescatando las vibraciones del desierto nos embadurnan de una estela arenosa que acaba por cegarnos. Pero ROTOR son una banda diferente que sabe cómo hacer suyas las vibraciones que otros ejecutan siguiendo un patrón preconcebido. En un tono más inquietante, la canción se empapa de riffs difusos de los que afloran esos mágicos pasajes de guitarra. Las idas y venidas del tema hacen que la banda cambie constantemente el espíritu de la canción sin que esta pierda su verdadera esencia.  El lado más denso de la banda se refleja en una canción turbia y oscura, manteniendo al oyente enganchado, ya que siempre, en el momento justo, aflora esa magia que atesoran los berlineses.  

Fluyendo lentamente en un cautivador entorno sonoro ‘Mäander’ se desarrolla en una calma balsámica que acaba por empaparnos en un estado de relax. Sus delicadas y cálidas melodías son ejecutadas desde un fascinante sosiego que hace aflorar su lado más sensual. Su tono melancólico se sustenta en un ritmo inquebrantable y comedido sobre el que colorean un tapiz sonoro de increíble belleza. Con ese punto de partida, la banda engrandece su sonido son una dualidad armónica que se muestra contenida, pero que incide en la belleza. La canción se nutre de hermosas fragancias impulsadas por una suave brilla exótica que recuerda alguna de sus más legendarias canciones. El resultado son siete perfumados minutos en los que la magia nos invade con un alto poder terapéutico. Un hechizo en forma de canción con un amplio abanico de sensaciones para el oyente que merecen una escucha relajada y profunda.

En la inquietante ‘Kahlschlag’ todo parece volverse más pesado y oscuro. En esta canción la banda consigue crear un hibrido de ecos Black Sabbath con el kraut rock más lisérgico. Experimentando sin límites el corte se muestra grandioso y con un sonido grave que golpea tus neuronas sin remisión. Esparciendo algunos efluvios psicotrópicos, logran ensamblar las piezas para crear un relato lleno de misterio y pesadez.

‘Sieben’, la canción que nombre al álbum nos susurra a través de acordes acústicos en su hermosa apertura. La canción baja la intensidad de un álbum sólido con pasajes melódicos que consiguen relajarnos en un mundo mágico lleno de una belleza sin igual. La canción eleva la intensidad en su parte final como epílogo a otro gran trabajo de una de las mejores bandas de la escena psicodelia y stoner del viejo continente.

Rotor

Noisolution

Reseña: DEER LORD.- ‘Dark Matter Pt. 1’

Con canciones directas que mantienen una producción limitada en detrimento de su fuerza intrínseca, los californianos DEER LORD publican su segundo Lp dividido en dos entregas, ‘DARK MATTER PT. 1,’, y una segunda parte que se publicará a lo largo de 2023. En esta primera entrega nos presentan seis canciones repletas de riffs de guitarra estruendosos, atmósferas de ciencia ficción masivas y baterías poderosas repletas de ritmos contagiosos. Rudas y poco ortodoxas, pero con los suficientes elementos como para que su versatilidad no las haga caer en convencionalismos. Si en su anterior entrega el rock and roll se erigía en protagonista en esta nueva entrega, ofrecen un sonido más crudo y primitivo. Sus atronadores golpes graves y sus densas atmósferas lisérgicas se sustentan en unos ruidosos tambores y riffs masivos así como ciertos guiños al blues más salvaje y arcaico. Rememorando esos salvajes sonidos de los pioneros del hard rock y el proto-metal de los 70’s, DEER LORD golpean con fuerza poniendo a prueba la capacidad neural del oyente con canciones ácidas en las que encontramos descargas de fuzz intoxicante, solos abrasivos, y una rugosidad que abofeteará tu cara. El álbum fluye con facilidad entre oscuros pasajes doom,  impulsados por un sensacional groovy, que gratificará a cualquier amante de las rugosos vibraciones arenosas, pero también a esos viejos rockeros habituales de garitos de mala muerte en los que el alcohol y el humo de la hierba campan a sus anchas. No se cual será el contenido de esa segunda parte que nos espera, pero este primer capítulo de ‘DARK MATTER’, es capaz de proporcionarnos una experiencia inmersiva ya que sus surcos, son sumamente atractivos y están llenos de garra. Una fórmula que la banda cree que permitirá mas tiempo para saborear cada nota de sus canciones.

Las semillas de ‘DARK MATTER’, se plantaron hace casi cinco años cuando McOmber aún estaba aprendiendo sobre el proceso de grabación y prestando mucha atención a escribir canciones que fueran simples y divertidas versus complejas y perfectas. En lugar de buscar heroicidades de rock progresivo-difíciles, la banda se esforzó por crear canciones que los músicos jóvenes disfrutarían tocar y los maestros de riffs experimentados,  disfrutarían tocando la cabeza en la máquina de discos.

DEER LORD son: Sheafer McOmber (guitarra/voz), Jared Marill (bajo) y Ryan Alderman (batería).

Ambas partes de ‘DARK MATTER’ fueron grabadas y mezcladas por McOmber y el baterista Ryan Alderman en Northern Buffalo Studios en Santa Rosa, CA. El proyecto fue masterizado de manera experta por Hamish Simpson en Silly Scotsman Studios en Windsor, CA, y la carátula del álbum fue ejecutada magistralmente por Mirkow Gastow en Berlín, Alemania La grabación y mezcla correspondió a  Sheafer McOmber y Ryan Alderman, con una masterización a cargo de Hamish Simpson (Silly Scotsman Studios) y una obra de arte de Mirkow Gastow.

‘Ego’ es un corte pesado en el que los riffs stoner de vocación doom se alternan con algunos elementos lisérgicos impulsados por una fuerte presencia de fuzz. Su diabólico ritmo se desboca en una espiral desértica de grandes proporciones. El resultado es un corte crudo y turbio con un sonido difuso y primitivo con alguna reminiscencia de los ecos proto-metal de los 70’s.

‘’Hippie girl’ se construye sobre una sólida base de una línea de bajo excelsa. Voces salvajes se unen a una fiesta de sonidos desérticos con un cierto tono vintage. Una combinación de hard-rock potente y vibraciones stoner con una presencia bastante interesante. La canción pasa por momentos de intensidad, pero también contiene pasajes atmosféricos en los que la psicodelia aflora entre las grietas de su potente sonido. En su parte final, el tema se torna más dinámico y pegadizo.

Envueltos en una orgía sónica, ‘Planet earth’ se empapa de ritmos contagiosos y un aura psicotrópica. Con estribillos que se superponen entre nebulosas arenosas, la canción gravita en un ondulante espacio desértico.  El corte toma algún elemento proto-metal en su narcótico deambular entre dunas y cactus, sin perder su tono cósmico.

‘Psychedelic roadkill’ palpita entre fuertes tambores y golpes de riffs ásperos. Con un indudable espíritu más propio del hard rock primitivo, la gruñona voz parece vomitar una canción llena de fuerza. Cruda y con las dosis suficientes de fuzz, el corte contiene algunos de los elementos más ortodoxos del género, ejecutados con un groovy sumamente contagioso. La canción se basa en la historia de terror de un accidente de motocicleta a alta velocidad mientras (lo adivinaste) bajo fuertes drogas psicodélicas.

Si las huestes stoners pueden sentirse identificadas con ‘Ride away’, los amantes del rock más macarra y pesado encontraran su espacio aquí también. Turbio, pero lleno de ritmo, los estribillos y unos riffs crujientes conforman este mole sonora. Un tema que invita al baile y a poner a prueba tus cervicales.  Denso y pesado, a la vez que narcótico en alguno de sus pasajes, el corte es una estampida arenosa que cegará tu mente para permitir que tu cuerpo se manifieste.  La parte final es una invitación al desenfreno y a pogos descontrolados.

‘Witches brew’ con sus más de siete minutos, cambia la dinámica del resto de canciones. Inspirado en la historia de un vagabundo en las montañas que se encuentra bajo el hechizo de una bruja psicodélica, después de besar sus labios cubiertos de LSD en la cima de la montaña, el corte cambia de alguna manera la dinámica del álbum. Si en el resto de las canciones DEER LORD toman la vía recta, en esta ocasión la banda se toma su tiempo para perfilar la esencia del tema. Una introducción atmosférica nos llena de sustancias lisérgicas para evolucionar a un entorno que coquetea con el doom. Lento en su avance, el corte se nutre de efectos y crujientes riffs de los que afloran pasajes vocales mucho más sosegados y chamánicos.  Con esta dualidad consiguen un equilibrio satisfactorio y muestran la capacidad compositiva dejando fluir sus ideas en un espacio humeante.  La última parte contiene unas melodías más digeribles con las que logran transmitir el ritmo entre borrosos riffs empapados en psicotrópicos.

Deer Lord

Reseña: MATHEW’S HIDDEN MUSEUM «Mathew’s Hidden Museum’

MATHEW’S HIDDEN MUSSEUM es la oferta musical de la mente abierta de Mathew Bethancourt. El veterano cantante y guitarra de JOSIAH, CHERRY CHOKE o KING OF FROG ISLAND busca la inspiración creativa en los espacios entre espacios, evocando una sensación de fornicación todo el tiempo. En su nuevo álbum, mantiene el amor por los sonidos mas primitivos de los 70’s, dotándolos de una capa de psicodelia envolvente y experimental. Con canciones que parecen salidas de la marmita de un druida, golpea la mente del oyente para sumirle en una catarsis liberadora. Un álbum lleno de sensaciones en el que abundan los ritmos tribales, las voces chamánicas las atmósferas lisérgicas, pero también los riffs difusos. Usando la repetición como elemento motivador, construye canciones impregnadas en sustancias psicotrópicas con un zumbido aturdidor que gravita en un espacio de rock ácido, que por momentos se torna espacial. Usando voces chamánicas construye su propio ceremonial redentor, un rito que no tiene reparos en trasladarse a la California mas soleada para empaparse tanto de sonidos coloristas, como de un cierto bucolismo. Quizás estemos ante un álbum con momentos extraños, en los que el músico se deja llevar por la experimentación, pero también ante fantásticas canciones construidas bajo atmósferas vintage, presididas por una psicodelia auténtica y sumamente ácida.  Este es uno de esos álbumes que te taladra las neuronas para conseguir expandir tu mente y entrar en un mundo sensorial, en el que todo puede suceder. ¿Quieres un billete para viajar al otro lado del espejo? MATHEW’S HIDDEN MUSSEUM te lo facilita.

MATHEW’S HIDDEN MUSSEUM está disponible vía Interstellar Smoke Records.

‘The Resurrectionist’ abre el álbum entre risas fantasmales y monolíticos riffs entre tambores ceremoniales. Una presentación a la altura de los reyes a modo de introducción al álbum en la que no faltan los efectos.

Naciendo de efetos inquietantes y asediado por riffs que golpean una y otra vez ‘Naked & Rolled In That Rotten Dirt’ nos aturde con su difuso sonido y su ritmo tribal. Con esa base, la guitarra se retuerce en solos imposibles duplicando su sonido hasta crear una atmósfera narcótica. Ecos de sonidos vintage parecen resucitar para salir de su tumba y mostrarse al mundo con toda su crudeza. Me resulta difícil poder describir en que estadio estamos, pero la avalancha de elementos que aparecen, crean un corte denso, magnético y muy muy psicodélico, envuelto en una nebulosa mas propia de otros tiempos.

Escarbando en polvorientos sonidos psicodélicos mas propios de los 60’s ‘Golden’, gravita en una armonía repetitiva y difusa enriquecida con una voz chamánica. Un corte que vuelve a aturdirnos con un sonido turbio y sucio así como un ritmo penetrante y repetitivo. Ese es precisamente su principal aval, la capacidad de narcotizar al oyente a base de una repetición sonora que acaba por aturdirte. Un ritmo incesante que se nutre de un efecto vintage con un sonido de órgano pastoral, oscuro y penetrante. Toda una cortina sonora en la que los instrumentos se agolpan en un estado de aparente anarquía y descontrol que nos precipita a un estado Histriónico y esquizoide.

Parece que las canciones del álbum se nutren de esa vocación aturdidora, y ‘The Voyage Of Psyche’ no iba a ser menos. Golpes de platillos, un órgano vintage da la bienvenida a brillantes solos de guitarra de vocación floydiana para crear un corte hermoso y psicotrópico. Una misteriosa vocación espacial habita en un escenario sonoro presidido por la oscuridad y los elementos pastorales. Un tapiz sonoro que parece pintado a brochazos inconexos, pero que acaba por tener sentido. Así transcurren siete minutos brillantes de psicodelia narcótica llena de encanto y misterio.

‘Echoes Flow’ se soporta en un zumbido perenne y voces etéreas que crean un celestial corte que flota sobre nosotros con su carácter angelical. Un suave masaje para los sentidos a través de bellas y discretas melodías balsámicas.

El siguiente tema, ‘Sinphony’, es un breve interludio sin nada que aportar.

Mucho más intenso y pesado que el corte anterior ‘Born On The 3rd Of July’ explora espacios heavy-psych con un cierto tono retro. Solos asesinos y unos turbadores tambores van tejiendo el tapiz en el que el corte de desarrolla. Su carácter hipnótico y aturdidor se conjuga con logrados desarrollos de guitarra y giros inesperados que nos sitúan en el corazón de los 70’s. Estamos ante un corte ácido y psicotrópico que juega con distintos elementos mostrándose aparentemente caótico.

‘Summer Rain (Will Fall)’ desprende color con un contenido que se sustenta en el sonido de raíces americanas. Un bucólico corte en el que se puede sentir el aroma campestre.

Instalado en las vibraciones de los 70’s, ‘All Of The Saints Will Sin Again’, coquetea con elementos folk en una atmósfera de apacible psicodelia floral. Dulces melodías fluyen con solvencia en ese ambiente de sosiego.

Emergiendo lentamente con una introducción atmosférica, ‘(Golden) Kiss Divine’, mantiene el carácter psicodélico del álbum. En esta ocasión entre efectos envolventes el corte adquiere un tono sinfónico auspiciado por el sonido de sintetizadores y drones. Ausente de voces, la canción es un nuevo bálsamo para el oyente con su reconfortarle sonido. Un corte extraño pero a su vez efectivo y meditativo.

Josiah

Interstellar Smoke Records

Reseña: CARLTON MELTON.- ‘Resemble Ensemble’

Los alquimistas californianos en las artes de la psicodelia de mentes fundidas publican su nuevo álbum ‘RESEMBLE ENSEMBLE’. Un trabajo diferencial en la carrera de CARLTON MELTON, ya que la incorporación de Anthony Tabi (WHITE MANNA), como cuarto miembro de la banda, su sonido se ha vuelto mas bello y poderoso. Haciendo que la música fluya y fluya, estos veteranos hacen que sus canciones se retroalimenten entre ritmos kraut, atmósferas espaciales, y psicodelia narcótica, llevándonos a un narcótico, pero gratificante estado sensorial. Sin renunciar a los elementos rag-rock, los efectos, guitarras y sintetizadores crean unas jams que taladran nuestras neuronas con drones y compases hipnóticos. CARLTON MELTON le dan una vuelta de tuerca  más a su magnífico sonido psicodélico , evolucionando y mostrándose (aunque ya lo eran)como una banda madura y con la ideas muy claras. ‘RESEMBLE ENSEMBLE’ es un álbum con personalidad propia y, a pesar de que sus viajes lisérgicos han sido recorridos por multitud de bandas, estos auténticos comandantes de las naces que surjan la escena psicodélica espacial, consiguen descubrir nuevas y ensoñadoras rutas con las que conquistar a cualquier amante del género. Porque su nuevo álbum es tan brillante que seguro que te deslumbrará. Como se dice en estos casos, ponte cómodo, abróchate el cinturón, y disfruta de este sensacional viaje a los confines más remotos de la psicodelia del siglo XXI, te espera un mundo lleno de sensaciones.  

‘Prescribed Skies’ es una jam psicodélica de once minutos impulsada por hipnóticos ritmos kraut, atmósferas espaciales, guitarras ácidas y un aroma exótico, gracias a los pasajes de raga-rock que contienen sus surcos. Un auténtico agujero negro que te atrapa en un vieja a lo mas profundo de tu mente, proporcionándote gratificantes sensaciones. Aturdidor, y narcótico, el corte no está exento de la pesadez requerida. Sin duda, todo un golpe sensorial que te deja aletargado y consigue expandir la mente del oyente. Impactante y completamente lisérgico.

En un tono mucho más sosegado, Elsewhere (Need to Be)’ se nutre de drones en un narcotizante zumbido constante. La combinación de aromatizados acordes en contraste con lo difuso sonido en segundo plano hace que la canción aparezca mostrando las dos facetas que probablemente mejor sepan hacer los californianos. Con un efecto balsámico, consiguen llenarnos de buenas sensaciones, mientras su poder hipnótico, está presente. Basado en la repetición el corte parece susurrarnos en una baja frecuencia que despierta nuestras neuronas mas aletargadas.

‘So The Story Grows’ parece desarrollarse en insondables espacios cósmicos. Con efectos y sintetizadores consiguen crear una odisea sideral que una vez mas hace que nuestra mente se abra a nuevos mundos sensoriales. Desde la pausa, y ejecutando cada nota con calma, el lento ritmo ceremonial hace que la nave de CARLTON MELTON, explore los confines de la psicodelia. Momentos floydianos se entremezclan con constantes sonidos que se superponen unos a otros, creando un a atmósfera narcótica de gran magnetismo. Por momentos inconexo y algo anárquico, el tema logra sortear los obstáculos del camino en un viaje hacia el infinito que parece no tener final.

Con solo cuatro minutos, ‘High Alert’, es completamente diferente del resto de las canciones con una duración mucho mayor. Aquí los elementos electrónicos se conjugan con riffs rugosos en contraposición con los pasajes sensoriales descritos en los temas anteriores. Aunque su sonido difiera del resto, su estructura siguen sustentada en el hipnotismo de sus ritmos. También aparecen algunos elementos progresivos y una guitarra esplendorosa que nos recuerda de quien estamos hablando. Por momentos bebiendo de la fuente de los 70’s, crean un corte soberbio a la vez que sorprendente y lleno de gancho.

‘Route Thirteen’ cierra este fantástico álbum con un sonido nacido del vergel del rock de los 70’s. Sobre una atmósfera de inclinación sureña, consiguen llenar de color una canción cocida a fuego lento, pero que contiene gratificantes sabores.  Su combinación de vibraciones sureñas unido a sus pasajes psicodélicos, la hacen un plato de fácil degustación. Como en el resto de temas, la repetición vuelve a ser el pilar sobre el que estampan todos sus matices lisérgicos.

Carlton Melton (band page)

AGITATED RECORDS

Reseña: CANCERVO.- ‘II’

Continuando con las historias ocultas de Cancervo (montaña local en el corazón del valle en el que reside la banda) sobre sus tierras, CANCERVO continúan encantados por los cuentos populares, las leyendas y las ricas tradiciones locales en su nuevo álbum ‘II’. En busca de sus raíces doom, el álbum toma cada vez más fuerzas motivadoras de principios de los 70’s y abandona ligeramente los momentos psicodélicos de su debut. A diferencia del su primer álbum que fue completamente instrumental, esta nueva entrega incorpora voces en la mayoría de las pistas. En este fascinante recorrido explorando los mitos locales y las bellezas escénicas, la banda sigue un guión perfectamente concebido para desarrollar canciones doom por la ladera más ortodoxa del género. Sin artificios, y mostrándose como una banda sumamente pesada, la umbría de sus canciones parece llevarnos a un espacio mágico reinado por fuerzas misteriosas. Todo un ritual tenebroso y ocultista en el que la psicodelia nos aturde con profundos pasajes de guitarra que hacen de contrapeso a la severidad de sus lentos riffs.  Una voz grave parece invocar a las fuerzas del mal, en un sortilegio desarrollado en la profundidad de bosques humeantes y lóbregos.

CANCERVO son: Luka (Bajo y voz), Francesco (guitarras) y Sam (Batería).

‘II’ está disponible vía Electric Valley Records.

‘Arera’ cruje con unos riffs turbios y difusos. Golpes de doom ejecutados lentamente, pero golpeando con contundencia. Voces fantasmales en un entorno de oscuridad nos acechan creando una inquietante atmosfera misteriosa. Como si estuviéramos en alguna sima tenebrosa, los ecos del proto-doom son usados para crear una canción pesada como un paquidermo que se muestra perezoso en su caminar. Su excelso y grueso bajo es contrarrestado con unos solos de guitarra que aporta la nebulosa perfecta para un tema que se debate en esa sima psycho-doom.

El poder de la distorsión es usado en ‘Herdsman od grem’ como punto de partida de un relato en el que el doom más ortodoxo se ejecuta sin rubor.  Parsimonioso y con un aura ocultista, la canción parece caminar por bosques brumosos con olor a azufre. Un ritual tenebroso en inquietante en el que todo sucede lentamente. Narcótico y con las dosis suficientes de psicodelia, la canción se despereza sin prisas con ese deambular pausado y cansino. Algo que hemos visto muchas veces, pero que sigue resultando interesante para cualquier fan del género.

‘’The cult of Armentarga’ repite la fórmula, con un tempo lento y plomizo. En esta ocasión dando un mayor protagonismo a la voz con verdadera sustentadora del estandarte de estas fuerzas inquietantes y tenebrosas. Psycho-doom en estado puro, sin añadidos.

En una atmósfera más hipnótica, ‘Devil’s coffin’ baja las revoluciones desarrollándose en un espacio más psicodélico. Desde la sencillez, la canción se sustenta en una cálida línea de bajo sobre la que reparten sus efluvios lisérgicos con acordes de guitarra contenidos.  El tema hace las veces de bálsamo entre la contundencia del resto de los cortes del álbum. No es hasta la parte final cuando los golpes de los riffs doom afloran.

‘Zambla’ expande sus riffs en una deflagración controladaLos espacios psicodélicos presiden una canción que habita en las tinieblas mostrando un tono más sosegado. El tema avanza parsimonioso con su turbio sonido enriquecido con algún efecto envolvente con el que consiguen crean una nebulosa intoxicante para el oyente. Estirando cada acorde, la canción mantiene la tensión en un relato que parece no tener un final claro.  

Con una introducción atmosférica ‘Zambel’s goat’ y sus tambores rituales, nos van introduciendo en una nueva travesía por oscuros espacios en los que la psicodelia se corona como protagonista. Lento en su desarrollo, el corte nos ofrece unas cálidas y pausadas voces que nos susurran mientras la canción va tomando forma. Así la banda crea un magnético entorno en el que desarrollar su particular brebaje lisérgico. Manteniendo un tono ceremonial, se alejan de ofrecernos riffs monolíticos, para crear un espacio devocional sin salirse de la oscuridad presente en todo el álbum.

Cancervo

Electric Valley Records